No sé si se han dado cuenta, pero no todos los shots o drabbles serán tan explícitos, algunos no me dan para eso. :(


Después de tanto tiempo como pareja, realmente podían decir que conocían cada manía del otro. Por ejemplo, la manera casi poética en la que Marinette solía tropezar con todo y todos y que gracias a dicha torpeza Adrien había desarrollado una especie de superpoder para acudir rápidamente a su rescate en pos de evitar que su delicado cuerpo cayese al piso estrepitosamente. O también la manera en la que Adrien, con o sin el disfraz de Chat Noir, solía ser juguetón en todos los sentidos posibles, o lo mucho que amaba tener la atención de Marinette para sí mismo la mayor parte del tiempo.

Por ello mismo ahora que no podía conseguirla debido a que su chica estaba demasiado ocupada tomando medidas del cuerpo de Luka - su ex novio - y no le prestaba ni la más mínima partícula de su interés. Y no lo malentiendan, él se llevaba muy bien con el guitarrista y generalmente no solían tener altercados, pero Adrien sabía muy bien que detrás de su sonrisa afable y mirada tranquila todavía se escondían sentimientos por la diseñadora que tenía por novia. Y aunque Luka nunca intentaría nada para quitarle a Marinette - siendo que él mismo había sido quien rompió su relación en orden de que ellos dos pudieran salir como algo más que amigos - no podía evitar que esa vena celosa que seguía en él apareciera.

Por ello cuando el peliazul les pidió un par de minutos para hablar con su manager, y luego de ese par de minutos, con una sonrisa tímida les solicitó disculpas alegando que tenía que retirarse por una situación con su disquera; Adrien no pudo evitar poner una mirada tranquila que Marinette conocía a la perfección. Esa que le indicaba que el gato estaba dispuesto a jugar con ella y no iba a admitir un no por respuesta.

Por tanto, no se sorprendió cuando prácticamente de la nada, se vio contra la pared y el cuerpo semidesnudo de su novio empujando en su interior. Ella también sonrió con malicia. Pues también odiaba con todas sus fuerzas aquellas veces en las que Adrien parecía demasiado pendiente de vencer a Kagami en esgrima y pasaba los siguientes días hablando de lo buena que se había vuelto con el tiempo...

Ambos odiaban compartir la atención del otro. Pero dedicarse a sí mismos luego de esos leves arranques de celos era lo mejor que les podía pasar.