Alice POV
Finalmente, Jasper me llevó hasta una playa lo suficientemente alejada como para hacerme pensar que no íbamos a regresar al palacio. Ver el amanecer era bonito, el sol asomándose por el mar y los muchos colores de los que se teñía el cielo me parecía realmente bello, mas yo aún no lograba sentirme tranquila por mi ansiedad por el futuro.
El príncipe Jasper me ayudó a bajar del caballo para caminar por la orilla del mar en un completo silencio. De pronto, él se detuvo y sujetó mi mano para poner en ella la horquilla que el príncipe una vez había perdido en los baños termales del palacio. La joya, que siempre me pareció hermosa con sus piedras preciosas similares a frutas, ahora se sentía muy pesada sobre mi mano.
-Alice, yo te amo- me miró a los ojos mientras yo esperaba poder asimilar todo lo que estaba pasando-. No espero que corresponda mis sentimientos por ahora, pero quiero que lo sepa y me gustaría saber si hay alguna posibilidad de que acepte ser mi princesa.
-No las hay...- señalé intentando devolverle la joya, pero él lo rechazó- Alteza, usted debe saber que tengo sentimientos por otra persona.
-¿Por otra persona?- preguntó frunciendo el ceño- ¿Quién es? ¿Es Jacob?
-No- respondí mirándole de reojo.
-Me alegra, porque si no fuera así tendría que matarlo y me agrada Jacob...
-¡Alteza, asesinando a alguien usted no logrará que yo le quiera!
-Pero tú sí me quieres: siempre haz sido buena conmigo, me ayudas y siempre te esfuerzas por hacerme sentir mejor... Si no querías que comenzara a tener sentimientos por ti ¿Por qué haz sido tan dulce?
-Alteza, yo nunca hice lo que hice por usted con la intención de conquistarle- susurré-...yo solo... ¡Hice lo necesario para sobrevivir y llevarme bien con usted! Solo buscaba mantenerme viva y tal vez ser su amiga.
-Nunca logré olvidar el beso que compartimos en el festival de la luz. Desde ese día todo comenzó a cambiar para mi y mis sentimientos por usted se fueron intensificando de a poco.
Le miré sorprendida. Me había convencido tanto de que Jasper había olvidado nuestro beso, que de verdad pensé que era así, por lo que me decidí a olvidar. Fui tonta e inmadura: el no aclarar las cosas en su momento para no tener una conversación incómoda con él, me está causando problemas ahora y esta vez no es tan fácil ser ocurrente para encontrar una solución.
-Su Alteza, yo lo siento mucho- susurré casi al borde de las lá gustaría retroceder el tiempo para no causarle un dolor innecesario.
-No me causas dolor, eres casi el único motivo de alegría que tengo en el palacio y espero que siempre sea así...
Me sentía terriblemente culpable. Siempre pensé que lo que había entre nosotros podía ser calificado como amistad. Sé que nos besamos una vez y que casi nos besamos hace unos días, pero no pensé que hubiera algo más que una esporádica atracción física. Además, el príncipe se encuentra en una posición de poder respecto a mí: soy cortesana y la historia es cruel con las mujeres que ejercemos dicha labor, solo somos recordadas como las amantes de hombres que se encuentran en una posición importante y a los que tampoco podemos desobedecer porque el castigo es la muerte.
Quiero decir, no estaba en mis planes que hubieran sentimientos profundos involucrados: Jasper habla de amor, prácticamente de matrimonio y yo le quiero, pero como si fuera un viejo amigo. Hemos vivido muchas cosas juntos, sé que hemos compartido demasiado, pero no estoy enamorada de él y tampoco quiero romperle el corazón diciendo que tengo sentimientos por su hermano, porque Jasper es una persona que ya ha sufrido bastante.
Me ayudó a subir a su caballo, ya que debíamos regresar al palacio. Durante el camino intenté concentrarme en mis problemas mundanos, por ejemplo que la señora Esme va a estar muy enojada porque pasé la noche fuera o que a mitad de mi jornada laboral me caeré de sueño porque no he dormido nada.
-Alice ¿Tienes sueño?
-No...- alcé mi cabeza para mirar al príncipe Jasper y traté de abrir mis ojos para que viera que estaba muy despierta- ¡Nunca! Estoy muy, pero muy despierta ¿Lo ve?
-Mentirosa...- puso su brazo alrededor de mi cintura como un cinturón de seguridad mientras con una mano sujetaba las riendas del caballo. Le miré entrecerrando un poco los ojos- Duerme si tienes sueño, no voy a dejar que te caigas y tampoco planeo secuestrarla mientras está inconsciente... cuando estemos cerca del palacio, la despertaré.
No quería reconocer que era una oferta tentadora, pero sin decir nada acomodé mi cabeza sobre su hombro y me fui quedando dormida. La verdad es que era una posición extraña e incómoda, pero me sentía tan cansada que no importaba y solo me dormí confiando en que pronto llegaría al palacio.
Desperté mucho rato después porque el caballo se había detenido y me llegaba el eco de unas voces.
-Jacob llegó a mi casa anoche diciendo que habías sacado a Alice del palacio- la voz del príncipe Edward sonaba enfadada y a medida que abrí mis ojos pude notar la furia en los suyos- ¿Por qué lo haz hecho? ¡¿No te das cuenta de todos los problemas que le puedes causar?!
-No sabía que para hacer algo con Alice debía pedirte permiso a ti... Edward, te recuerdo que tus vínculos con Alice se terminaron hace tiempo y que de acuerdo al rey, tengo más derechos que tú a visitarla o sacarla del palacio.
No pude evitar estremecerme un momento cuando dijo la palabra "visitarla" Sin lugar a dudas era un concepto que podía mal entenderse de muchas maneras y creo que estaba mal formulado.
-Solo fuimos a dar un paseo- murmuré- El príncipe Jasper quería que viera el amanecer en la playa y fue muy bonito, no creo que se produzcan mayores problemas.
-Alice, ven aquí- insistió el príncipe Edward-, yo te llevaré hasta el palacio.
Suspiré un momento. No quiero ser la causa de una pelea entre ellos, sobre todo ahora que sé que el príncipe Jasper es capaz de matar a sus hermanos.
-No se preocupe- susurré-, puedo volver con el príncipe Jasper.
Pude notar la decepción de Edward en los ojos y sé que tendré que darle explicaciones después. Solo espero que ellos siempre recuerden el amor que deben tenerse entre si y no se enfaden por mi culpa.
En cuanto llegamos a mi sección del palacio vimos a la señora Esme que nos observaba visiblemente enfadada. No obstante, el príncipe Jasper me ayudó a bajar del caballo con una calma envidiable.
-Señora Esme, por favor no regañe a la señorita Alice- le indicó-, ella pasò la noche fuera por indicaciones mías.
-Si, Su Alteza.
-Está un poco cansada, así que espero que pueda dejarla dormir un poco más durante el día.
La señora Esme asintió mientras yo me quedaba de pie a su lado. Ambas brindamos una reverencia y en cuanto el príncipe se alejó, ella me tomó de la mano para guiarme a su habitación. Yo aun seguía sorprendida por todo lo que estaba pasando y necesitaba algo de tiempo para asimilar todo esto.
-Creo que su gesto ha conmovido profundamente el corazón del príncipe Jasper- dijo la señora Esme mirándome con algo de preocupación.
-¿Qué puedo hacer?- pregunté sintiéndome muy abrumada.
-¡Nada!- respondió tomándome de las manos para mirarme a los ojos- Lo único que puedes hacer es esperar que los sentimientos del príncipe se apacigüen un poco.
-Yo no pensé que esto ocurriría- confesé-, solo intentaba ser buena con él, pero no pensaba en él como en un hombre.
-Por eso te dije tantas veces que no te involucraras con los problemas de la familia real, ahora solo debes esperar que el príncipe Jasper se desencante de ti.
-Señora Esme- susurré al borde de las lagrimas-, yo estaba pensando en casarme con el príncipe Edward ¡¿Qué puedo hacer?!
-Alice, el medico de la familia real me recomendó abandonar mis servicios en el palacio- la señora Esme me miró con sus ojos llenos de lágrimas- y estoy pensando en ir a mi pueblo natal ¡Por favor ven conmigo! Hablaré con el rey y sé que no podrá negarse.
-¡No!- exclamé soltándome de sus manos- ¡Tiene que haber otra forma! Tal vez si hablo con el príncipe Jasper y...
-Alice, provocarás un enfrentamiento entre los príncipes- me aclarò la concubina-... No puedes sobrevivir en medio de los dos...
Edward POV
Siempre que pensaba en Jasper lo hacia con lástima. A fin de cuentas no era más que el príncipe caído en desgracia, el perro al que todos temían y el hombre al que su propia madre le había cortado la cara en un ataque de rabia.
Jamás sentí odio por él porque le veía como a un hermano desafortunado: Jasper para mi era un hombre que viviría su vida guiado por los instintos y que moriría a una edad temprana. Si yo no le mostraba compasión nadie lo haría y dado que James lo negaba como hermano, me vi en la obligación moral de brindarle una mano como hermano, amigo y familiar.
Sin embargo, había algo que yo no estaba dispuesto a aceptar.
Alice.
Alice es algo que Jasper jamás puede tener. Sè que él la desea por la forma en que la mira y las excusas tontas que se inventa para estar cerca de ella; sè que tiene sentimientos por ella y que ahora que cuenta con el favor del rey hará de todo para impresionarla, pero yo no puedo permitirlo. Alice no puede ser suya, ella no puede ignorar sus sentimientos por mi y correr a los brazos de mi hermano.
No puedo describir la rabia que sentí al verla montada junto a él en su caballo, la forma en que Jasper sujetaba la cintura de la joven con su brazo y la cabeza de ella reposando tímida y dulcemente sobre su hombro.
Jacob había dicho que Jasper se había llevado a Alice por la fuerza la noche anterior, pero al verla junto a él, defendiéndolo, mirarle de forma cálida y sentirse segura a su lado, me hacía pensar en la posibilidad de que se hubieran convertido en amantes.
Juro que antes de este momento, jamás sentí rabia en contra de Jasper e incluso me sentí emocionado cuando él pudo dirigir el ritual de la lluvia, pero ahora... ahora solo deseaba que volviera con los Vulturi en cuanto antes...
-¿En qué piensas?- me preguntó María mirándome con curiosidad.
Era de noche y estábamos cenando en un completo silencio solo interrumpido por el crepitar de las velas encendidas.
-En Jasper- respondí mirándola a los ojos-, en el ritual de la lluvia y...- recordé a Alice asustada, llorando y diciéndome que no intentara detener a mi hermano, que no era posible y que la sacara del palacio... ¿por qué ella había actuado de esa forma después de haberle ayudado a realizar el ritual?
-¿Y en qué?- me insistió mi hermana.
-En que ahora es el favorito del rey- respondí.
-Es verdad- me concedió ella-... de seguro en el fondo de tu corazón deseas haber sido tú el elegido para dirigir el ritual, sentir las alabanzas de la gente y el poder de ser un dios para los demás.
-¿Qué tonterías dices María?
-Piénsalo- me explicó-, ahora Jasper si quiere incluso puede llegar a ser rey... ¿Nunca lo haz pensado, hermano? ¿Nunca haz deseado tener el trono para ti?
Aquella conversación se caló en mi cabeza.
El trono...
Nunca había pensado en el trono o en la posibilidad de ser rey y suceder a mi padre... nunca me había planteado aquello como una posibilidad.
El día siguiente mi hermano James estaba de regreso: le habían enviado a combatir un grupo de rebeldes o de peligrosos delincuentes y, contra todo pronóstico ya estaba de regreso.
Habíamos quedado de practicar el tiro al arco juntos, pero yo no lograba dejar de pensar en Alice, por lo que mis tiros comenzaban a ser cada vez más erráticos y no lograba atinar en el blanco.
-Ya me parecía extraño que quisieras entrenar conmigo- señaló James sonriendo al tiempo que su flecha se clavaba justo en el blanco-, pero me parece aún más extraño que no logres dar en el blanco.
-Supongo que me falta practicar...
James una vez más logró insertar su flecha en el punto deseado.
-¿Sabes lo que me ayuda a practicar?- me preguntó con una sonrisa- Me imagino que el blanco es el corazón de la persona que más odio en este mundo, tal vez debas comenzar a visualizar...
Siguiendo el consejo de James, me imaginé que Jasper estaba justo de pie ante mí y que la flecha atravesaba su corazón. No pude evitar sonreír un poco cuando la punta del arma se clavó justo en medio del blanco.
-Tengo curiosidad...- susurró James- ¿Quién será la persona que imaginaste? Tal vez... estamos pensando en la misma persona...
Hi!!Sé que el capítulo es más chiquito que de costumbre, pero espero volver pronto!!! ojalá estén bien y muchas gracias por leer esta historia
