Morgan y Reid- Ejercicios de calentamiento
Cada vez que daba un paso y el aire entraba en sus pulmones, se preguntaba por qué había decidido hacer esto. Y sobre todo, por qué le había pedido ayuda a Morgan. Probablemente JJ o Emily hubieran sido una mejor opción, pero Morgan estaba en muy buena forma y podría ayudarlo.
Sintió cómo el aire le quemaba al entrar por la nariz, y se paró en medio de la calle para descansar y estabilizar su respiración. Morgan se dio cuenta que no lo seguía y se acercó a él, todavía trotando.
-¡Qué pasa, chico lindo! ¿Te has cansado ya?
-Sólo…dame…un…segundo -respondió Reid respirando con dificultad, con las manos en las rodillas.
-Pero si ni siquiera hemos corrido dos kilómetros Reid, nos quedan otros cuatro.
-¿Seis kilómetros? Estás loco, yo no…
-Es una broma chico, tranquilo, no pensaba hacerte correr tanto, pero no estás demasiado en buena forma ¡eh!
-Sólo corro si hay un sudes, y si puedo evitarlo, pues mejor.
-De todas formas Spencer, no entiendo porqué quieres hacer deporte ahora. Yo encantado de ayudarte, pero me parece raro -mientras hablaban, empezaron a hacer estiramientos.
-Por nada en particular, sólo…quiero mantenerme en forma.
-Reid, te has sonrojado, esto es por una chica ¿no?
Reid se puso más rojo que antes, mientras Morgan seguía riéndose de él . Ahora estaba completamente seguro que era una mala idea haberle pedido ayuda a Morgan.
-Vamos, chico bonito, ¿quién es? ¿la conozco?
-Melissa -fue lo único que dijo Reid.
-¿Melissa? No sé quién…o sí, ya sé quién es. ¿La recepcionista? -su compañero asintió-. Ohh, es guapa.
-Si, y muy agradable. Y...-Reid dejó de hablar y bajó la mirada.
-Está bien, Spencer, te ayudaré. Vamos a bajar el ritmo corriendo, luego haremos algunos ejercicios y después te enseñaré algunos trucos para que Melissa pueda ser tu chica ¿de acuerdo? -Morgan le palmeó la espalda a su compañero.
Reid asintió. A lo mejor, tenía suerte y Melissa se fijaba en él. No sería como Morgan, pero al menos lo intentaría.
