Disclaimer. Kingdom Hearts no me pertenece, eso ya quedo claro en la primera parte. Los recuerdos de Shido que aparecen están directamente sacados de la novela 17, la traducción de esta le pertenece a Einherjar Project. Como tal debo admitir que en futuros capítulos habrá spoilers de dicha novela.
-Personaje hablando-
-Personaje pensando-
-Personaje hablando en otro idioma-
"Informe Ansem o recuerdo"
Debo reconocer que con este cap se me ha ido la pinza, a fin de cuentas debería ser Riku explorando Atlántica, pero no lo voy a hacer. No hay nada en el primer juego, Final Mix o normal, ni en los que le siguen que sugiera que en KH1 Riku estuvo en Atlántica, al igual que pasa con Ciudad de Halloween, por lo que en mi historia simplemente Riku no estuvo. Hare otros mundos en su lugar, mundos en los que por historia podría haber estado.
Espero que os guste la idea, en este capítulo se ve el Castillo de Bestia.
Cuando la luz de la puerta desapareció Riku suspiro al ver el mundo ante el que se hallaba. Debería haber imaginado que llegado el momento lo visitaría, pero no imaginaba que sería tan pronto.
Al igual que con Agrabah sus recuerdos sobre este mundo no eran agradables, no era solo porque al contrario que el mundo desértico este no fue solo atacado por los sincorazón antes de que Sora hallara la cerradura y sellara el mundo, este mundo tenía sus propios malos recuerdos, sus propios remordimientos.
Al igual que en Agrabah en este mundo había una princesa del corazón que Malefica necesitaba, y él, al igual que allí, ayudo a secuestrarla.
Su nombre, Bella.
La princesa a la que la Bestia buscaba cuando fue a Bastión Hueco.
No es que él hubiera llegado a encontrarse con él, o incluso con la propia Bella, pero pudo evitarlo, pudo advertirla de lo que iba a ocurrir, y no lo hizo. Podría haber avisado a Bestia, llego a verlo antes de que el mundo fuera destruido, pero no hizo nada.
Sabía lo que iba a ocurrir, y no hizo nada por evitarlo. Eso le hacía tan culpable como la propia Maléfica.
-Esto es asfixiante- recorrer los mundos que visito, recordando ahora con claridad los errores que cometió, no era una experiencia agradable.
Mucho menos hacerlo completamente solo.
La compañía que ofrecían los sincorazón era como la que le habían otorgado en anteriores sótanos, fría, cruel, y completamente despiadada, centrada únicamente en tratar de eliminarlo, aun cuando en el pasado habían estado bajo su control.
Era una muestra de que la oscuridad ya no lo dominaba. Un motivo por el que debía seguir adelante.
-Los sincorazón, ¿por qué están aquí? Y, ¿dónde es "aquí"?- desde que despertó en el castillo no tenía ningún recuerdo de como llego a él. Sabía que al principio viajo con el rey cuando cerraron la puerta, pero eventualmente se separaron y poco después él despertó en un castillo plagado de sincorazón.
Según Ansem fue arrastrado aquí cuando sus fuerzas no bastaron para enfrentar la oscuridad, pero no estaba convencido de ello. Para empezar, ¿cómo sobrevivió el propio Ansem? La luz de la puerta a cabo con él, Riku lo vio, entonces ¿cómo podía seguir aquí?
Desde luego ni siquiera sabía que era ese castillo, es decir, un lugar donde los recuerdos tomaban forma y alteraban el mundo, ¿cómo podía existir un lugar así?
-¿Intrigado?
Riku escucho una suave voz aterciopelada, una voz que no provenía de Ansem, ni del rey, una voz así en un lugar como este significaba…
-Un morador de la oscuridad, y en este mundo…
Solo había dos perdonas con las que se podía encontrar del castillo, una era Maléfica, a quien ya había visto en Bastión hueco, la otra… solo había una posibilidad. Aparte de Maléfica solo había visto a una persona en ese castillo, ella. Aparte de Maléfica era la única otra bruja que conocía, esta además fue quien le dio la rosa a Bestia y lo transformo en algo diferente de un humano.
En cuanto la vio supo que no se equivocaba -¿Por qué estás aquí? ¿Tú también perteneces a la oscuridad?
La mujer que vio antes sí era alta, inusualmente alta, mucho más que el propio Bestia. Su imagen distaba mucho de la de una bruja ordinaria: en vez de una figura baja y encorvada la mujer era extrañamente alta, Riku calculaba que podría llegar incluso a los tres metros y a pesar de la túnica oscura que envolvía su cuerpo, una que la dotaba de un aire oscuro e intimidante muy superior al de la propia Maléfica, ella era inusualmente hermosa debajo de la capucha.
Un rostro juvenil con suaves facciones, cabello rubio claro trenzado que le caía por la espalda y unos suaves ojos amarillos. La imagen era estropeada por su tez pálida, pero en condiciones normales Riku no dudaba de que se la pudiera llegar a considerar hermosa.
-¿Quién sabe? El que alguien use la oscuridad no implica que pertenezca a ella, tu deberías saberlo.
Riku bufo -¿Qué sabrás tú? Ni siquiera sabes quién soy.
La risa de la bruja resonó en la alta torre donde Riku la encontró -¿No sé quién eres? Ahora que tú lo has olvidado soy de las pocas que lo sabe, junto a Sora y Kairi.
-¿De qué demonios hablas?- él sabía muy bien quien era, ¿y por qué mencionaba a Sora y Kairi? La única vez que la vio solamente le aconsejo que no confiara en Maléfica –Yo sé quién soy.
-¿Y por qué no se lo recuerdas a Ansem? Él parece haberlo olvidado, igual que tú.
-¡Te digo que— ¡!
La perplejidad cubrió el rostro de Riku cuando se percató de que la bruja con quien había estado hablando ya no estaba en la torre. Aunque hablaban hace un segundo ahora el peliblanco estaba completamente solo en la torre, no había nada allí, ni bruja, ni sincorazón, ni Ansem, ni el Rey. No había nadie salvo él, no había nada en la torre excepto un naipe rojo en el suelo.
-Tch- el naipe tenía dibujada una espada similar a su Devora Almas, pero al mismo tiempo diferente. La hoja era más larga y la empuñadura era abrazada por dos alas. Un emblema sincorazón, o al menos lo que parecía uno, colgaba de una cadena -¿Qué es esto?
Un naipe con el dibujo de una Devora Almas potenciada que él no podía emplear, era completamente inútil.
-¿Y cómo ha podido ella darme un naipe?- era una imagen creada en base a sus recuerdos, igual que Maléfica, entonces como había podido ella darle un naipe. Y uno de un arma de la que no tenía recuerdos.
No hallaría respuestas en ese lugar, y sin rastro de esa bruja él no podría preguntarla nada, con lo que solo podía seguir avanzando hacia delante. Lo mejor que podía hacer ahora era seguir andando y enfrentar al jefe del piso, fuera cual fuera esta vez
No creía que volviera a ver a esa bruja por ahora.
-Ufffff… Fingir que me retiraba vencida del combate me ha dejado agotada.
Axel alzo el rostro con voz irónica -¿En serio? A mí me parece que lo has perdido, sin más.
-¿Cómo te atreves? No sabes apreciar los pequeños matices del—
Axel desconecto de la diatriba de LArxene divertido, era más que evidente que aunque no lo quisiera reconocer la habían ganado, no podía negrlo. Les había sbestimado y para cuando quiso pelear enserio ya era tarde. La habían derrotado sin que tuviera tiempo de ponerse seria.
No importaba si Larxene quería reconocerlo, era lo que había ocurrido.
No fue el único en notarlo –Ni te molestes en seguir.
Larxene miro sorprendida al corredor oscuro que dio origen al encapuchado rubio -¿Cómo has consentido que unos mequetrefes así te humillen? Eres una vergüenza para la Organización.
La rubia solo gruño furiosa mientras Axel se acercó sin alterar su actitud -¿Podemos ayudarte, Vexen? No sueles venir mucho por aquí.
-He venido a echar una mano. Es evidente que vosotros veis potencial en ese tal Sora, pero yo sigo dudando que sea digno de tanta consideración.
Axel sonrió para sí, si no conociera al científico de ojos verdes podría llegar a creérselo, pero le conocía. Era evidente que mentía. Había venido hasta aquí buscando algo.
-… mento pueda despejar mis dudas- incluso sin oírle por completo sabía lo que quería.
Entre todos los miembros de la Organización Vexen era único, él siempre estaba tratando de hacer experimentos, sin importar lo que los demás pudieran querer. Vexen siempre miraba más por sí mismo que los demás miembros, a estas alturas no era una gran sorpresa.
Siempre con la excusa de ser un científico.
-Lo que tú digas. Haz lo que quieras.
Todo eso de retar a Sora no era nada más que una excusa, una simple mentira para poder poner a prueba su último experimento, uno que ya había fallado una vez ante Riku. Vexen creo y desarrollo ese replica basándose en los datos de Riku, y sin embargo cuando ambos se enfrentaron su réplica perdió ante el original.
Vexen no era el tipo de científico que se rendía tras un fracaso, por mucho que individuos como Larxene se burlaran de él.
Si les dejaba a su aire podrían pelear por horas, para Axel sería mejor cortarlo de raíz. Saco un naipe y se lo tendió a Vexen –Ya que estas por aquí, vas a necesitar esto- El naipe con el dibujo de las Islas del Destino, el lugar donde Sora y Riku crecieron como amigos y rivales –Un humilde regalo para mi superior. A ver si nos das un buen espectáculo.
Vexen miro a la réplica de Riku mientras escuchaba la explicación de Axel sobre el naipe que había recibido.
-Pero si solo es un naipe, ¿de qué me sirve?
Larxene miro a la réplica –Con algo de ayuda de Naminé, tendrás los recuerdos del verdadero Riku. Tal vez hacemos que te haga olvidar que eres una vulgar replica. Dicho de otra forma, reconstruiremos tu corazón para que puedas ser… exactamente igual que el verdadero Riku. ¿Qué tal?
La réplica que Riku enfrento se puso en guardia -¿Pretendes reconstruir mi corazón? ¡El verdadero Riku es un cobarde que teme a la oscuridad! ¿Para qué quiero el corazón de un pringado?
Larxene ni siquiera le prestó atención -¿Objeciones, Vexen? Eres tu quien quiere poner a prueba a Sora, ¿verdad?
Vexen ni siquiera lo considero –Debe hacerse.
Larxene sonrió y se giró hacia la réplica, quien gruño furioso -¿Vas a traicionarme?
Si Axel tuviera un corazón y pudiera sentir, tal vez habría sentido lastima por la réplica, traicionado a la mínima de cambio por su creador cuando demostró no serle de utilidad. Abandonado por Vexen estaba completamente solo contra Larxene, quien rápidamente le noqueo con una sonrisa maliciosa.
-Ahora- Vexen miro a la muchacha rubia -¿Comenzamos?
Cuando la esfera se ocultó, y Riku abandono el Castillo de Bestia para regresar al blanco pasillo del Castillo del Olvido, la sala quedo en silencio, Zexion y Luxord estaban demasiado sorprendidos como para poder decir nada. Se suponía que iba a ser simple rutina, vigilar el avance de Riku por el Castillo del Olvido mientras Vexen arreglaba su experimento, pero lo que vieron en su lugar…
-¿Ella era…?
Zexion asintió –Real, sí. No sé quién o qué era, pero ella no fue creada por los recuerdos de Riku. Ella estaba en el castillo, en ese piso, con él.
-¿Sigue en el Castillo?
El joven incorpóreo negó con la cabeza –No soy capaz de sentirla. Si sigue aquí se oculta muy bien.
Luxord gruño -¿De dónde ha salido? ¿Cómo ha podido infiltrarse en el castillo delante de nuestras narices?
Zexion lo pensó, la Organización no era la única que conocía de la existencia del Castillo Inexistente, y desde luego no eran los únicos que operaban en el Reino Intermedio. La Federación no solía inmiscuirse mucho en ese reino, no contaban con los métodos necesarios para hacerlo, pero la Peor Generación, los primeros supernovas que se alzaron hace nueve años tras la destrucción de sus mundos, eran otra historia. Muchos de ellos tenían los métodos y el poder para enfrentarlos, pero les faltaba un motivo para ello. Ninguno había tenido contacto anteriormente con Riku, por lo que no podía imaginarse a algunos de ellos llegando tan lejos para hablar con él.
Había otras fuerzas en el Reino de la Luz, pero ellos no operaban tan lejos del centro de lo que llamaban universo. Si pensaba fríamente no existían demasiados individuos que podrían haber aparecido en el castillo, pero los pocos que se habían inmiscuido antes con la Organización no tenían una razón determinada para venir hasta aquí y limitarse solo a hablar con Riku.
Acceder y moverse a través del Reino Intermedio era complicado, el poder de la oscuridad era uno de los pocos métodos seguros para hacerlo dado que las naves usadas para moverse por el Reino de la Luz no podían llegar tan lejos. Había pocos en la federación que pudieran acceder y los únicos de ella que podrían llegar hasta aquí, alejándose tanto del área de influencia de la Federación, era el equipo N7 de Okumura, pero lo último que supieron de ellos fue que se enfrentaron a los Piratas Espaciales en el sistema Dasha junto con la cazarrecompensas hace algunos meses.
Eso significaba que ella era alguien desconocida, alguien de quien no sabían nada… alguien que tenía suficiente conocimiento sobre la Organización y el Reino Intermedio como para saber que Riku estaría en el Castillo Inexistente, en un mundo creado por sus recuerdos, en un mundo donde ella no desentonaría ni lo haría sospechar demasiado si hablaba con él…
No podía ser coincidencia que alguien así apareciera –Podríamos tener un problema. Deberíamos comunicarle a Xemnas sobre ella.
Luxord le escucho en silencio, sin hacer comentario alguno.
El Castillo de Bestia, un mundo que en teoría fue destruido durante Kingdom Hearts 1, aunque nunca se establece exactamente cuándo, solo se dice que Bella fue secuestrada por los sincorazón por órdenes de maléfica, y que el mundo regreso con otros tantos cuando se derrota a Ansem.
En este capítulo solo he ampliado un poco la historia del canon, le he metido más contenido a la historia del fic y he presentado a un nuevo personaje, que ya digo no es OC ni la Hechicera que aparece en la película original.
