Capítulo 12: una promesa cumplida a papá

Un pequeño Mineta de casi 4 años se encontraba en el pasillo de un hospital junto a su madre, el niño abrazaba un juguete robot como si buscara consuelo al hacerlo, levantó la vista y vio a su madre con su rostro preocupado y con sus ojos cristalinos, intentando aguantar el llanto; de pronto, la puerta de una habitación se abrió y un doctor salió de ella.

-¿La familia del señor Minoru?

-Somos nosotros doctor

-Acaba de despertar y por el momento se encuentra estable, pero aún necesita mucho reposo, dijo que quería hablar a solas unos minutos con su hijo, por favor, le pedimos que sea breve.

-Está bien doctor; anda hijo, papi quiere verte.

El niño abrazó más su juguete y entró con cierta timidez al sitio; encontró a su padre acostado y conectado a varias máquinas que monitoreaban sus signos vitales, cuando el adulto vio a su hijo acercarse, le dedicó una gran, aunque debilitada sonrisa.

-Hola campeón, ¿cómo está mi súper héroe favorito?

-Papi, qué bueno verte de nuevo

El pequeño corrió a abrazarlo y al hacerlo rompió en llanto, Mineta era un poco consciente de la trágica situación por la que pasaba su padre, en el último año su padre se le veía más débil y enfermo y llevaba casi dos meses en el hospital; de repente, el verlo en ese estado tan lamentable, con sus ojos semi caídos cuando estos antes eran vivaces y alegres, su sonrisa apagada cuando solía ser amplia y su cabeza totalmente sin cabello cuando antes Mineta solía jugar con este cuando su padre lo cargaba en sus hombros. Era obvio hasta para él que algo muy malo estaba pasando y sólo se preguntaba cuándo volvería todo a la normalidad.

-¡Vamos campeón, tranquilo; todo está bien! Veo que aún juegas con el robot que te regalé en navidad

-Sí papi, gracias, es muy divertido, pero lo era más cuando jugabas conmigo en casa; papi… ¿cuándo volverás?

Al señor se le hizo un nudo en la garganta al oír eso; en el fondo sabía que era muy seguro que sus posibilidades de sobrevivir a su cáncer eran casi nulas y que tristemente este podría ser el último momento en el que estaría junto a su hijo.

Campeón; necesito decirte algunas cosas importantes, así que quiero que me escuches con mucha atención por favor.

-Sí papi

-Mineta, quiero que me prometas lo siguiente; mientras no esté con ustedes, tú serás el hombre de la casa, quiero que escuches y obedezcas a tu madre siempre, no le reniegues ni le faltes al respeto, cuídala y dile siempre que la quieres. Ayúdale en lo más que puedas en las labores de la casa, así como yo lo hacía también.

-Sí papi, lo prometo.

-También quiero que me prometas que jamás vas a dejar de estudiar y aprender; el aprendizaje te ayudará siempre en momentos difíciles, si hay un tema específico que te llame la atención y quieres aprenderlo a fondo, hazlo; no permitas que esa chispa de curiosidad se extinga, y si tu sueño aún es el de ser un súper héroe entonces está bien, si después decides dedicarte a otra cosa también está bien, mientras sigas estudiando y preparándote podrás ser lo que tú quieras.

-Sí papi, también lo prometo

- Y bueno… je je, aún eres pequeño para esto, pero, en algún momento comenzarás a interesarte por las niñas, y en algún momento tendrás una novia; cuando eso pase hijo, quiero que también quieras mucho a esa chica especial para ti, demuéstrale que eres digno de su amor cada vez que puedas, y cuando llegues a casarte con esa mujer especial, ámala y trátala tanto como yo lo he hecho con tu madre, y… por favor, cuando tengas a tu primera novia o cuando te cases, me gustaría conocerla.

-Sí papá, te lo prometo.

-Ese es mi hijo; ¡ven acá campeón!

Padre e hijo se fundieron en un fuerte abrazo, tristemente esa sería la última vez que Mineta hablaría con él, ya que un par de semanas después su padre fallecería por su mal; en el día del sepelio, el pequeño Mineta con su rostro lleno de lágrimas recordaría esos últimos momentos junto a él y las promesas que en adelante se encargaría de cumplir.

-Te prometo que estarás orgulloso de mí, papá, lo juro.

Una alarma comenzó a sonar, haciendo que el joven uva comenzara a despertarse, al abrir los ojos y ver en dónde estaba, recordó que había pasado la noche en la habitación de Momo, los primeros rayos del sol comenzaban a vislumbrarse a lo lejos, notó que su novia también comenzaba a despertarse y sus brazos lo soltaban para apagar la alarma.

-Buenos días Momo

Momo al escucharlo le dio una pequeña y tímida sonrisa porque también ella comenzaba a recordar lo sucedido tan sólo unas horas atrás

-Buenos días Mineta; disculpa que te despertara tan temprano, generalmente tengo esta alarma para despertar a tiempo para las clases, pero hoy tenemos día libre y olvidé quitarlo anoche.

Mineta tomó una de sus manos y se la besó

-No te preocupes, creo que es mejor así; debo volver a mi habitación antes de que los demás despierten también, si alguien me ve saliendo de aquí seguramente pensarán muy mal de mí, sobre todo si alguien te llegó a escuchar durante el masaje

Al recordar ese momento, el rostro de Momo se enrojeció y se lo cubrió de la pena que sentía

-¡Tonto, no me recuerdes eso, me da muchas vergüenza! Nunca me dijiste que eras tan bueno para dar masajes

-¡Oye, yo también estoy tan sorprendido como tú!

-He visitado los mejores spas de la ciudad y alrededores y créeme que tú los superas a todos.

-Pues gracias, en adelante ya tienes un masajista privado

Momo rio ligeramente y entonces tuvo una idea

-Oye, ¿qué te parece si aprovechamos este día libre para tener una cita sólo nosotros dos esta vez

-Es una excelente idea, entonces primero iré a tomar una ducha y nos veremos en el comedor para desayunar y de ahí salir a la cita

-¡Perfecto!, entonces nos veremos en la cafetería

Mineta se levantó de la cama, cuando ya estaba por abrir la puerta volteó a ver a su chica y dijo

-¡Oh, es verdad Momo! Olvidé decirte algo más y es muy importante

Ella, quien estaba sentada en su cama lo miró con atención

-¿Qué cosa Mineta?

Entonces, el héroe uva se le acercó y la besó en los labios

-Que te amo, nos vemos.

Y con esto, Mineta salió del cuarto procurando no ser descubierto por alguien más, mientras que Momo estaba conmovida por el bello gesto de su novio.

Una hora después, ambos jóvenes se encontraban desayunando en la cafetería de la U.A.; Mineta comía unos hot cakes mientras que Momo comía un bol de arroz junto con sopa de miso y fruta de postre

-¡Cielos! Olvidé traer leche para acompañar los hot cakes

-Descuida Mineta, yo la traigo

Momo regresó con una botella de vidrio con leche

-Aquí tienes

-Gracias

Pero al momento de pasar la botella sobre la mesa, Momo sin querer había movido sus palillos y estos cayeron de la mesa

-¡Perdón! Te ayudaré a recogerlos

-No te preocupes Mineta, yo lo haré, tú sigue desayunando

Entonces Mineta quiso quitarle la tapa a la botella pero esta estaba un poco atorada y era difícil abrirla, el chico intentaba pero la tapa no cedía, entonces puso la botella entre sus piernas como soporte y siguió intentando abrir la tapa que comenzaba a ceder poco a poco; mientras que Momo buscaba por debajo de la mesa sus palillos y los encontró cerca de los pies de Mineta.

En ese momento, Kaminari y Jirou entraban a la cafetería, seguían platicando de lo que habían escuchado anoche en la habitación de Momo

-¡Vamos Jirou! ¿No crees que exageras un poco? ¿Por qué mejor en algún momento no seguimos el ejemplo de nuestros amigos, eh?

Jirou lo miró con la cara enrojecida

-¿De qué hablas pervertido? ¡Ya basta, yo no soy así! Tal vez Momo se dejó corromper por ese enano libidinoso, pero yo no voy a caer tan fácilmente ¿me oíste?

-Oh, mira; de hecho Mineta está por allá, tal vez también está esperando a Yaomomo para desayunar

Pero Mineta no sabía que sus amigos se acercaban a él ya que él estaba sentado de espalda a ellos; el chico uva seguía batallando con la tapa que ya estaba por salir.

-¡Uf! ¡Un poco más… ya casi!

Y entonces…

-¡AGH! ¡POP! ¡SPLASH!

Momo ahogó un pequeño grito de susto y asombro, mientras que Mineta respiraba aliviado tras haber logrado su cometido, pero entonces vio que Momo se levantaba de la mesa con varias gotas de leche resbalando por su cara, tenía una mirada molesta

-¡Mineta! Ten más cuidado por favor, la próxima vez avísame primero cuando hagas algo así, toda tu leche me dio de lleno en la cara; ¡Cielos! Al menos no se manchó mi ropa

-¡Perdóname amor! ¡No era mi intención, en serio! Toma, aquí hay servilletas.

Ni Momo ni Mineta se habían percatado aún de la presencia de sus amigos quienes habían visto y oído todo; Kaminari volteó a ver a su novia quien tenía una mirada asesina y un aura oscura a su alrededor, además de que un párpado no le dejaba de temblar; rápidamente el chico eléctrico agarró lo más fuerte que pudo a Jirou quien intentaba soltarse y lanzarse en contra de Mineta; no hubo de otra más que salir de ahí lo más pronto posible.

-¡Rayos! ¡Y yo que tenía mucha hambre!

Otra media hora después, la pareja salió de la U.A para iniciar su cita; esta vez no era necesario repetir lo hecho en la ocasión anterior; visitaron otros sitios como un acuario, una pista de patinaje sobre techo y hasta un parque donde muchas parejas frecuentaban ir; en el pasado, a Mineta le molestaba visitar lugares así, ver todas esas personas en pareja muy acaramelados le resultaba cursi, pero ahora lo entendía mejor, es sólo que estaba celoso ya que hasta ahora nunca había tenido a alguien con quien pasar momentos así.

Ir por las calles de la ciudad tomado de la mano de la chica más hermosa que había conocido en su vida era un sueño hecho realidad; recordaba los tantos años de tristeza y decepción amorosa que tuvo que soportar; las tantas chicas que lo rechazaron por diferentes motivos y que hasta algunas habrían preferido besar un retrete que siquiera abrazarlo; pero todo eso ahora estaba en el pasado, había ganado el corazón de Momo y de ahora en adelante haría hasta lo imposible por demostrarle cada día que en verdad la amaba, tal como se lo había prometido a su padre hace años.

Y aunque tanto ella como él podían notar en las miradas de varias personas cómo los veían de forma rara y hasta algunos se reían, lo importante para ellos era el sentimiento mutuo de amor y confianza y eso había quedado más que claro el día anterior frente a muchas cámaras.

Los jóvenes héroes se encontraban en el parque posando juntos para un retratista.

-Y… aquí está, terminado, espero que les guste.

-¡Awww, mira cielo! ¡Saliste muy tierno!

-¡Igual tú cariño! ¡Gracias, señor!

A lo lejos, la pareja escuchó que tocaban música, siguieron el sonido de la melodía y encontraron una pequeña plaza donde un grupo musical estaba sobre un kiosco y alrededor de este había varias parejas bailando, la canción que tocaban ya había terminado y la gente aplaudía.

-Gracias, muchas gracias a todos; a continuación, tocaremos una canción clásica muy movida para que anime más el ambiente, agarren a su pareja y a bailar se ha dicho

-¿Qué dices Momo, te gustaría bailar un poco?

-¡Claro que sí Mineta, adelante!

Dejaron su retrato cerca de una banca vacía y se tomaron de las manos, entonces la banda comenzó a tocar

-¡Muy bien todo el mundo! ¡Se vale cantar también! ¡Si se la saben, háganlo!

- Creía que el amor era algo irreal

Hecho para alguien más, no para mí

Triste y solitario, así era a diario

No podía creer en el amor

-Entonces yo te vi, ¡ya soy un creyente!

¡Soy feliz, ahora lo sé!

Te amo (uuuuuaaaa)

Soy un creyente y eternamente te amaré

Las demás parejas comenzaban a mirar con atención a los jóvenes héroes; tal vez Mineta no fue privilegiado con voz para el canto, pero digamos que en el baile sabía defenderse y no lo hacía nada mal. Momo en cambio lo veía con una mezcla de asombro y ternura, nunca se habría imaginado que ese pequeño ser le brindaría momentos de felicidad y sorpresa, cada día se convencía más de haberse enamorado de él

Creía que el amor no era nada para mí

Algo que sólo me haría sufrir

¿Para qué intentaba? Si a nadie le importaba

Tú me hiciste ver mi gran error

-Entonces yo te vi, ¡ya soy un creyente!

¡Soy feliz, ahora lo sé!

Te amo (uuuuuaaaa)

Soy un creyente y eternamente te amaré

-Mineta se sentía identificado con la canción, describía a la perfección lo que opinaba del amor anteriormente y cómo había cambiado su opinión desde que estaba con Momo; ver esa sonrisa en ella valía la pena y estaría dispuesto a que esa sonrisa durara por el resto de sus vidas.

Triste y solitario, así era a diario

No podía creer en el amor

-Entonces yo te vi, ¡ya soy un creyente!

¡Soy feliz, ahora lo sé!

Te amo (uuuuuaaaa)

Soy un creyente y eternamente te amaré

Y entonces yo te vi, ¡ya soy un creyente!

¡Soy feliz, ahora lo sé!

Sí, soy un creyente; sí, sí, sí, sí, sí

La canción terminó y los aplausos se repartieron entre el grupo musical y los jóvenes héroes.

-¡Vaya Mineta, estoy sorprendida! No esperaba que fueras tan buen bailarín

-Bueno, hice lo mejor que pude, ¿te gustaría seguir?

Pero entonces, un sonido de alarma comenzó a sonar algo cerca de ellos, entonces escucharon a un hombre gritar

-¡AUXILIO POR FAVOR! ¡ACABAN DE ASALTARME!

La gente vio a un asaltante salir de una joyería con una bolsa muy grande en sus manos, y se podía ver a la distancia que el criminal era muy ágil y veloz

-¡Vamos Mineta, hay que atrapar a ese ladrón!

-¡Claro, adelante!

Mineta tomó el retrato y corrió a ayudar a Momo; en verdad el truhan era bastante veloz, la policía no le podía alcanzar por más que corrían tras él.

-¡JAJA, JAMÁS ME ALCANZARÁN, IDIOTAS!

-Momo, creo que ya tengo una idea, aunque es algo extraña

Mineta le dijo al oído su plan

-Es algo arriesgado, pero podría funcionar, sólo ten cuidado por favor

-Descuida, así lo haré; vamos, hay que atraparlo

Entonces Momo activó su don y comenzó a crear lo que parecía una enorme resortera, puso a Mineta en ella y el joven uva salió lanzado con gran velocidad directo hacia el criminal quien ya se creía muy lejos del alcance de los policías, pero en ese momento escuchó un grito acercándose a él

-¡SLINGSHOT GRAPE RUSH!

El ladrón alzó la vista y vio a un enano volador que le decía al pasar…

-¿Vas a algún lado?

Entonces Mineta cayó de pie frente a él y antes de que el maleante pudiera reaccionar, el joven héroe arrancó algunas de sus esferas en su cabeza ya que en ese momento no contaba con sus cañones retráctiles y la lanzó a los pies del malhechor.

-¿Además de la cárcel?

-¿QUÉ DEMONIOS ES ESTA COSA PEGAJOSA?

Por reacción, el maleante intentó sacar su arma, pero Mineta fue más rápido que él y le lanzó otra de sus esferas a sus ojos.

-¡AAAGH, MIS OJOS! ¿QUÉ LE HAS HECHO A MIS OJOS?

-Fue cuestión de minutos para que el tipo fuera arrestado y llevado a prisión, los policías agradecieron el apoyo de los chicos y llevaron de vuelta el botín con su dueño quien era un señor como de 60 años

-¡Oh, muchas gracias jóvenes! No tienen idea de cuán agradecido estoy con ustedes; esas joyas están valuadas en cientos de miles de dólares, de haber sido robadas habría afectado seriamente mi negocio y mi reputación. Me siento en deuda con ustedes, ¡ya sé! ¿qué les parece si les ofrezco un descuento especial cuando quieran comprar aquí alguna vez?

-Oh no, señor; se lo agradecemos, pero nosotros sólo lo hicimos por ayudar, somos estudiantes de la U.A y no estaría bien que nos aprovechemos de su buena voluntad-dijo Momo

-Por favor, insisto; es lo menos que puedo hacer como agradecimiento por haber salvado mi trabajo

Entonces el señor les obsequió su tarjeta de presentación

-Tomen jóvenes, cuando quieran volver, estaré a su servicio.

Momo y Mineta aceptaron por educación, aunque en el fondo no se sentían muy a gusto.

-Gracias señor, lo tomaremos en cuenta-dijo Mineta

El joyero se fue y la joven pareja se miró entre sí

-¡Vaya día! ¿no Momo?

-Sí Mineta ¡Vaya día! Bueno, ahora ¿a dónde vamos?

Mineta consultó la hora y vio que ya casi eran las 3 de la tarde, todavía había tiempo suficiente para seguir con la cita, pero entonces recordó algo más.

-Momo, quisiera que me acompañes a un lugar, de hecho, quiero que conozcas a alguien

-¿Conocer a alguien? ¿A quién?

-No te preocupes, lo sabrás cuando lleguemos

-Está bien, vamos

Tomaron un taxi que los llevó a su destino, Momo se sorprendió bastante en donde estaban ahora, era un cementerio grande.

-Mineta ¿Por qué vinimos a este lugar?

-Ya te lo dije, quiero que conozcas a alguien muy especial para mí, y de hecho, también vine aquí para cumplir una promesa que hice hace mucho tiempo.

Los chicos entraron y caminaron por un par de minutos mientras surcaban varios trayectos del amplio camposanto, hasta que por fin Mineta se detuvo.

-Bien, aquí es, ya llegamos.

Entonces Momo supo el motivo de la visita al leer el nombre que estaba en la lápida

MINORU YAMAZAKI

Amado esposo y padre, tu familia y seres queridos nunca te olvidaremos

28-02-1961/ 10-09-2008

La lápida se notaba que era muy bien cuidada, estaba limpia y tenía algunas flores alrededor

-¡Vaya! Seguramente mi madre vino ayer, estas flores siguen algo frescas

Momo vio a Mineta quien tenía los ojos cerrados y daba algunos respiros profundos, después hubo un silencio por un par de minutos y entonces él habló.

-Hola papá; disculpa que ha pasado un tiempo desde la última que vine aquí, pero ya sabes que nunca me han gustado los panteones, en esta ocasión he venido a presentarte a alguien muy especial para mí.

Entonces Mineta tomó la mano de Momo

-Ella es mi novia, Momo Yaoyorozu; supongo que su apellido te sonará familiar, así es, ella es la hija de uno de tus alumnos más destacados: Shigeru Yaoyorozu ¿lo puedes creer? Él también se quedó muy sorprendido cuando supo que tú eres mi padre.

Momo notaba que Mineta intentaba mantener su voz neutral, pero era obvio que en el fondo luchaba por no romper en llanto

-Tal como te lo prometí ese día papá, que cuando tendría mi primera novia te la presentaría y heme aquí, y espero que ella sea la única también; estoy dispuesto tal como lo hiciste tú con mamá a amarla, cuidarla y respetarla siempre, porque en verdad la amo y estoy dispuesto a demostrárselo cada día en adelante por el resto de nuestras vidas.

Entonces Momo se unió a sus palabras.

-Mucho gusto señor Minoru, como ya se lo dijo su hijo, yo soy su novia y puedo decirle con seguridad que Mineta ha sabido cumplir con su promesa; admito que cuando lo conocí lo mal juzgué, pero desde antes de que comenzáramos nuestra relación, me demostró que estaba equivocada y que en verdad es alguien en quien puedo confiar plenamente. Puede estar tranquilo en que él ha mantenido su palabra.

Mineta agradeció el gesto y besó sus manos; luego se hincó para besar la lápida y fue allí cuando soltó su llanto, Momo también se hincó y lo consoló.

-¡Cómo te extraño, papá! ¡Cómo me gustaría volver a verte siquiera un día más!

Momo le dio un abrazo y le escuchó decir

-Han pasado más de 10 años de su partida, amor, y aún recuerdo muy bien la última vez que estuve con él; recuerdo su voz, sus abrazos, sus consejos… todo; espero que nunca lo olvide, aun si yo vivo cien años más.

La pareja se quedó ahí por unos minutos más hasta que se pusieron de pie y procedieron a despedirse.

-Bueno papá, espero que te sientas más tranquilo al saber que he sabido cumplir con las promesas; vendremos a visitarte pronto, tal vez para la próxima pueda traer al señor Yaoyorozu para que también venga a saludarte, no sabes cuánto te tiene en aprecio, dice que todo su éxito es debido a tus enseñanzas; descansa en paz papá, te quiero.

Entonces por un breve instante, Mineta sintió como si alguien lo estuviera observando a lo lejos; volteó para ver, pero no había nadie; tal vez había sido su imaginación. Por suerte, Momo no se había percatado.

-Oye cielo; ¿por qué no aprovechamos para visitar a tu madre? Estoy segura de que le encantará vernos.

Mineta consultó la hora y vio que iban a dar las 4 pm; seguramente su madre ya estaría cerca de regresar a casa.

-Sí, ¿por qué no? Además, podemos acompañarla a comer.

Tomaron otro taxi y se dirigieron al lugar y tal como lo esperaban, la señora Minoru tuvo una gran sorpresa al recibir su visita, además, era la primera vez que Momo visitaba ese hogar, por tanto, con tal de ser la mejor suegra y anfitriona, la señora salió a comprar ingredientes para cocinarles a sus invitados. Mientras tanto, Mineta le daba un pequeño tour a su novia por el hogar; ahora que se habían ganado la lotería, habían gastado un poco para hacer mejoras en la casa, una renovación de sala, baño y cocina y también habían comprado un auto compacto para que sirviera de transporte a su madre para el trabajo.

-¿Y bien, Momo? ¿Qué te parece? Es humilde, pero… es mi hogar.

-Es muy bonita tu casa Mineta, se respira un ambiente de tranquilidad y armonía aquí.

Ambos se encontraban en la habitación del chico que se encontraba al fondo del pasillo; Momo miraba alrededor del cuarto y vio sobre un pequeño estante un robot juguete, Mineta lo notó y sonrió.

-Ah, sí; ese robot fue un regalo que me dio papá en su última navidad, nos encantaba jugar con él, pasábamos horas de diversión simulando varias batallas, pero nos gustaba más por esto, mira.

Entonces Mineta activó un dispositivo que estaba en la espalda del robot y este comenzó a emitir un sonido como el que hacen los walkie talkies cuando se usan, luego tomó el control del juguete y apretó un botón y habló.

-¡Hola Momo! ¿Cómo estás?

Pero la voz había salido del robot; Momo rio un poco y miró a Mineta.

-Aunque también nos encantaba usarlo por esto

Entonces Mineta abrió la ventana de su cuarto y acercó el robot a ella, pasados unos segundos se pudo escuchar la voz de otra persona en el robot

-¡A todas las unidades cercanas, repórtense en la estación…

-¡Jejeje! ¿No es increíble? Papá y yo descubrimos que este juguete tiene una señal de recepción tan buena que capta las señales de otros dispositivos walkie talkies de alrededor. A veces aprovechábamos eso para escuchar a la policía o bomberos y nos imaginábamos que estábamos ahí con ellos.

Mineta vio al juguete con cierta ternura

-Tenía este robot conmigo la última vez que estuve con él, se alegró mucho de ver que me gustaba tanto.

Entonces Mineta apagó el juguete y lo regresó a su sitio.

-Desde que él falleció, muchas veces me he preguntado qué sería de mí si también faltara mi madre y me quedara solo; sin tener a nadie más con quien compartir la vida, si alguna vez alguien me volvería a querer.

Se sentaron en la cama de Mineta, tenía un semblante tan decaído que Momo lo rodeó con un brazo y lo acercó a ella.

-No te preocupes más por eso Mineta, porque ahora te aseguro que no estás solo ni lo estarás nunca; siempre estaré a tu lado apoyándote.

Mineta volvió a besar su mano como agradecimiento; entonces recordó algo más, se levantó y se dirigió a un librero donde sacó una libreta, regresó con Momo y se la dio.

-¿Qué es?

-Son unos cuantos escritos que he hecho en el último año, comencé a hacerlo unas semanas después de entrar a la U.A; cuando me sentía inspirado por tu belleza, escribía aquí todas esas ideas para recordarte; no imaginas cuántas veces había soñado con mostrarte esto, pero tenía miedo de que me rechazaras y pensaras que estaba loco; y ahora que estamos juntos me siento con la confianza suficiente para decírtelo.

Momo pasaba las hojas de la libreta que estaba repleta de frases y poemas todas dedicadas a ella, se sintió muy conmovida con el gesto, miró al chico y le dijo:

-¿Podrías leerme una de ellas, por favor?

Mineta tomó la libreta y buscó algo que en su opinión le encantara a su chica, entonces sonrió y dijo:

-Muy bien, este se llama: dime lo que ves

-Si me das tu corazón, te demostraré

que nada nos separará, si me aceptas tú

Abre los ojos y dime lo que ves

No es ninguna broma, lo que ves soy yo

Si algún día sientes que no puedes seguir

Sí confías tú en mí, tu día haré brillar

Mírame a los ojos, dime lo que ves

Date cuenta que soy yo lo que tú ves

Dime lo que ves

Momo quedó conmovida con lo que escuchó; Mineta tenía una ligera sonrisa tímida, y se frotaba la nuca en señal de pena. Entonces Momo lo rodeó con sus brazos y lo acercó a ella, le dio un beso en los labios y le dijo:

-Te diré qué es lo que veo; un muchacho que, aunque sea pequeño en estatura, es grande en corazón, un chico que sin haberlo imaginado antes supo conquistar mi corazón y que hace brillar cada día de mi vida desde que descubrí que es el mejor novio que pude tener.

Entonces sus labios volvieron a juntarse, esta vez con más intensidad y duración; sus cuerpos se inclinaron en la cama mientras sus lenguas luchaban entre sí para dominar a la otra; el calor en el ambiente comenzaba a notarse mientras que la falta de aire les hizo separarse por un momento; ambos se miraron y tenían un notorio rubor en sus rostros, entonces Mineta comenzó a besar el cuello de Momo mientras ella soltaba ligeros gemidos ahogados e inclinaba el cuello.

-Mi amor… Mineta…. Mmmm…. Aahhh.

-¡GGRRRRLLLLL!

Dos fuertes gruñidos surgieron de sus estómagos quienes al parecer no compartían la intensidad del momento; ambos chicos reaccionaron y se incorporaron en la cama, sus rostros seguían colorados pero ahora era por vergüenza. Ni se atrevían a mirarse de frente.

-¡Más despacio, velocista! Recuerda que estamos en casa de tu madre, si nos llegara a ver así…

-Ti… tienes razón… yo… iré a traer algo de tomar mientras esperamos a mi madre… disculpa

Mineta salió de la habitación, pero en la mente de ambos se formaba este pensamiento

-¡POR KAMI-SAMA! ¿QUÉ ESTÁBAMOS HACIENDO? ¡ESO ESTUVO MUY CERCA!

Pasados unos diez minutos, la señora Minoru llegó a la casa con varios ingredientes para preparar comida; avisó de su llegada a los jóvenes pero nadie le respondió; entonces oyó sus voces en la habitación de su hijo que, por alguna extraña razón, estaba con la puerta semi cerrada, se acercó y entonces escuchó.

-Mineta… no creo que sea necesario esto; además, tu madre llegará en cualquier momento

-Lo siento Momo, pero desde hace tiempo he tenido antojo de esto y ya no puedo esperar más, aquí voy.

Entonces se escucharon sonidos de lamidos y relamidos

-No, no lo lamas; puede estar sucio

-Al contrario, sabe delicioso

La señora Minoru irrumpió en el lugar de golpe

-¡NIÑOS! ¿PERO QUÉ CREEN QUE HA…

Entonces vio a su hijo y a Momo sosteniendo una copa de helado en una mano y una cuchara en la otra.

-¿Lo ves? Te dije que tu madre volvería pronto.

-¡Ay mamá, lo siento! Es que ya teníamos mucha hambre y encontré helado en la nevera y le ofrecí también a Momo; espero que no te molestes, pero se me cayó la cuchara con un poco de helado mientras lo comía, lo limpiare enseguida, lo prometo.

Mineta dejó el helado y salió en busca de algo para limpiar la parte del piso manchado

-Ten más cuidado hijo; el chocolate es difícil de limpiar

-Sí mamá, perdón.

-Bueno, ya traje las cosas necesarias para cocinar; Mineta, ayuda a preparar la mesa

-Sí mamá

Mineta volvió a salir y Momo se quedó con la señora

-Gracias por su hospitalidad señora Minoru, si quiere puedo ayudarle en algo

-¡Oh no, claro que no! Eres mi invitada de honor; y ya te dije, puedes decirme mamá; por cierto hija, ¿acaso te picaron los mosquitos?

-¿Cómo? ¿Por qué lo dice?

-Tienes una pequeña mancha roja en el cuello

Momo se tocó en donde le señalaban y comprendió a lo que se refería.

-Eeh, sí, seguramente fue un mosquito, señora… perdón, mamá; es que hoy ha sido un día caluroso ¿sabe? ¡jajaja!

-Bueno, sí, lo es; bien, espero que aún tengas hambre, dime… ¿qué te gustaría comer?

Y así, los jóvenes héroes pasaron un momento muy ameno con la señora Minoru.

Unos cuantos días más pasaron y la navidad había llegado al fin; los estudiantes celebraban y convivían entre ellos con música, comida, juegos, felicitaciones, regalos y el clásico beso bajo el muérdago para las parejas; cuando Mineta y Momo se intercambiaron sus regalos, ambos se llevaron una buena sorpresa; Momo le regaló un visor y cámara de movimiento para complementar la consola de videojuegos que ya le había regalado en su cumpleaños, y Momo en cambio recibió un collar fino y costoso de perlas negras genuinas

-Mineta, es precioso, pero no tenías que..

-Al contrario amor, nada es demasiado para mí si eso significa poner una sonrisa en tu rostro; decidí tomar en cuenta la oferta de ese joyero que ayudamos el otro día, elegí ese collar porque pensé que combinaría con tus ojos

Un rato después, la joven pareja recibió una llamada telefónica del padre de Momo para felicitarlos a ambos y también para invitar tanto a Mineta como a su madre a pasar la fiesta de año nuevo en su mansión, Mineta aceptó más que gustoso y dijo que él se encargaría de decirle a su madre de la invitación. Por ser un día festivo, los estudiantes tendrían permitido celebrar hasta dos horas después de la media noche, cuando al fin llegó esa hora los estudiantes ya se encontraban en sus cuartos listos para descansar.

Varios minutos después pasados de las dos am, Mineta recibió un mensaje en su celular, era de parte de Momo y decía:

-Ya sé que recibiste tu regalo de navidad, pero te tenía preparado otro especial para ti; espero que te guste mi amor. ( ͡° ͜ʖ ͡°)

Si Mineta hubiera siquiera adivinado lo que vería a continuación, igual habría quedado impactado; eran fotos de Momo usando trajes y ropa interior sexy: en una estaba ella sentada en la cama usando el traje de porrista que alguna vez usó mediante una treta de Kaminari y Mineta; sus manos abrazaban sus piernas y rodillas y su cabeza apoyada en ellas, su pose mostraba sus torneadas piernas y una sexy braguita blanca.

En otra imagen, ella usaba un traje corto sexy de Santa Claus donde estaba inclinada viendo a la cámara en pose como si lanzara un beso, su inclinación era tal que su escote dejaba ver bien parte de sus senos.

Conforme Mineta seguía recibiendo esas imágenes, sentía que cada vez más se le paraba… el corazón y hasta podía sentir que salía humo de su cabeza. Si seguía así era seguro que el chico iría y volvería del paraíso varias veces esa noche.

En otra imagen, su chica usaba un bikini de dos piezas color rosa con sus manos puestas en la nuca mientras guiñaba un ojo; en otra estaba en el suelo sentada en sus piernas mientras usaba orejitas de gata y guantes en forma de patas, tenía pose de estar tomando un baño gatuno; en otra la cámara le tomaba la foto desde arriba y ella estaba acostada con una sexi lencería negra con ligero y medias de igual color y unas orejitas de conejo.

Pero si Mineta creyó haber sobrevivido al pre-infarto que le habían generado las anteriores imágenes, fue con las últimas cuatro que tuvo su remate; en todas ellas Momo se había soltado su bello y largo cabello, pero en una estaba acostada de costado en su cama frente a la cámara usando una camisa blanca de botones larga sin abrochar, una mano apoyando su cabeza y la otra cubriendo buena parte de sus pechos ya que no llevaba puesto el sostén; en la otra seguía estando acostada de costado, pero esta vez de espaldas a la cámara y sin llevar puesta la camisa blanca, sólo la parte inferior de su sexy lencería. Y para finalizar, las últimas dos eran tomadas desde arriba, pero en la penúltima se veía a Momo con los ojos cerrados acostada boca abajo y su cabeza sobre sus manos como almohada, como si estuviera tomando el sol en la playa y sin llevar puesto el brasier; y en el último, estaba también acostada, pero esta vez boca arriba mirando a la cámara de forma tímida pero coqueta cubierta en su totalidad por una gran cobija blanca, pero la tela era tan fina que esta se pegaba en varias partes a la provocativa silueta de la chica dejando entender que, por debajo de esa larga prenda, Momo estaba en traje de Eva.

Para cuando el espectáculo privado había terminado, la chica creación le mandó un último mensaje: -espero que disfrutes tu regalo ( ͡° ͜ʖ ͡°) , descansa mi amor, buenas noches.

Pero el joven uva no pudo ver tal mensaje ya que estaba acostado boca arriba con los ojos en blanco, su boca en una más que amplia sonrisa y mucha baba saliendo de ella y sangre por la nariz y su cuerpo ligeramente temblaba; pero en un pequeño momento de lucidez, pudo decir con notoria felicidad:

-Amo mi vida.

¡UF, UF Y RECONTRA UFFF! ¡Vaya que me costó mucho trabajo escribir este episodio en particular! Ya que tuve muchas ideas que iban y venían a mi mente y no me podía decidir con seguridad qué agregar y qué no. Ya llevo 12 capítulos y aún no sé que tantas otras ideas tendré para los siguientes.

En la cuestión de las canciones que usé para este episodio, fueron las siguientes:

La primera fue la canción de los Monkeys "I'm a believer", aunque seguramente muchos de ustedes la recordarán mejor como la canción que se escucha al final de Shrek 1; y la segunda fue la primera parte de una canción de los Beatles llamada "Tell me what you see". Sólo usé una parte porque era la que mejor se adaptaba a la trama del capítulo. Aclaro que se tuvieron que traducir y adaptar para mejor entendimiento del capítulo.

Bueno, espero que les haya gustado este nuevo episodio, gracias de nuevo por su apoyo y dejen sus comentarios o sugerencias si gustan; espero no tardar tanto de nuevo para el siguiente capítulo. ¡Hasta luego! Y que tengan muy buena imaginación ¡Jejeje! ( ͡° ͜ʖ ͡°)