F-R-A-U-D-E
El día viernes llegó trayendo consigo una gran ola de emoción.
— Stringere y strictus — Leia soltó una vez estuvo sentada en la parte trasera el auto para ir al colegio.
— Significado — respondió el pequeño montándose a su lado.
— Es es latín para: amarrar, restringir, prestigio, prestidigitador, estrecho, estricto, estrés, distrito...
— ¿Latín? ¿De verdad, Leia?
— ¡No te escucho deletreando!
— S-T-R-I-N-G...
— Tenga un buen día — dijo Rey apoyándose en la ventana del auto —, y buena suerte para ti.
— ¡Gracias, Rey! — se interrumpió rápidamente el niño para continuar — E-R-E...
— Creo que me lo decía a mi, que tendré que aguantarlos todo el camino — se quejó Poe divertido desde el asiento del conductor, haciendo reír a la niñera.
— Los veo en la tarde, adiós.
— ¡Adiós! — respondieron en coro.
Y Rey se apartó del vehículo viendo como los niños partían al colegio, con la sensación positiva de que hoy iba a ser un gran día.
...
Las horas pasaron con sorprendente rapidez y antes de lo que pudiera decir latín ya Rey se encontraba alistando a la pequeña Padmé en su sillita de carro para salir, el evento empezaría a las 5 y Leia, que se había quedado todo el día con Ani, se encargaría de guardar los puestos a la familia.
Una vez sentada en el asiento del copiloto con Poe manejando a su lado, recordó la primera vez que fue al colegio de los pequeños y respiró agradecida al pensar que iba por un evento escolar y no por la suspensión de uno de los Solo.
Las Olimpiadas habían cumplido su función, pues para mantener su nominación los alumnos debían mostrar un comportamiento ejemplar, lo cual Rey agradecía grandemente, no queriendo más problemas causados por el pequeño Anakin.
Una vez llegaron al auditorio, encontraron que Leía, sentada al lado de una chiquilla de su edad, les hacía señas desde los asientos, Padmé y ella se dirigieron al lugar, notando que habían dos asientos vacíos a su derecha.
— Para el abuelo y papá — había escuchado murmurar a la rubia, que después volvió a la animada conversación con su amiga.
Tan solo quedaban 10 minutos, para que iniciaran las olimpiadas y Padmé se encontraba un poco refunfuñona porque era la hora de su siesta.
Ya se le pasará cuando inicie todo y vea a Anakin, pensó sin preocuparse mucho la niñera.
Pues en sus pensamientos sentía punzadas de preocupación al notar el asiento vacío de su jefe.
El hombre siempre es extremadamente puntual, pensó, ¿Donde estará ahora?
Pero sus pensamientos se vieron interrumpidos cuando la pequeña Padmé brincó de su asiento, directo hacia el hombre que se encontraba a un metro de ellas.
— ¡Abuelo! — dijo la niña emocionada.
— Hola monstruito — exclamó tomando a la pequeña en brazos —, vaya que estas pesada, ¿creciste desde la última vez que nos vimos? ¡Te dije que tienes prohibido crecer!
La niña estalló en risas con el falso tono molesto del hombre.
— Pero si apenas nos vimos el sábado.
— Entonces creciste muchos desde el sábado.
Ante ella se encontraba el Sr. Solo, pero no era el Sr. Solo que ella esperaba ver.
Leia se levantó, saludando cariñosamente al hombre mayor.
— Por si se te olvida, tu también tienes prohibido crecer, rubia — respondió afectuosamente el hombre mayor, antes de voltear hacia la niñera —. Y usted debe ser la domadora de monstruos de la que tanto he oído hablar.
El tono del hombre mayor era divertido y amable, un poco burlón y sorprendentemente parecido al de su jefe.
— Oh cierto — exclamó la rubia acordándose de la existencia de la niñera, tomado asiento a su lado—, abuelo, ella es Rey.
— Es un placer conocerle, Sr. Solo — extendió la mano la niñera.
— Tonterías, — respondió el apretón de manos el hombre con firmeza —. Si alguien pudo aplacar a estos mocosos tiene el derecho legítimo de llamarme por mi nombre, Han Solo, dígame Han, el placer es mío.
— ¿Y la abuelita? — preguntó Padmé volviendo a ser el centro de atención de su abuelo.
— Ella no podrá venir hoy, ya sabes, reuniones de estado y cosas que nos harían dormir de aburrimiento — habló en tono juguetón con la niña —, pero estoy yo en su lugar, ¿o acaso no te alegra verme, cariño?
Abuelo y nieta siguieron conversando como grandes amigos, a Rey le divertía que el hombre hablara con la pequeña como si fuera su igual, la pequeña amaba que la trataran como adulta pero en realidad él era el que estaba actuando como un chiquillo.
— No, para nada, la secuela fue un completo desastre, nunca va a estar al nivel de la primera.
— ¡Oh vamos abuelo!
— Nada de lo que digas hará cambiar mi opinión, Frozen uno siempre será mejor.
Mientras ellos seguían en su discusión de películas animadas y Leia conversando animadamente con su amiga, la niñera noto como el auditorio poco a poco se fue llenando, dejando en evidencia el asiento vacío a su lado.
¿Donde está Sr. Solo? Pensó angustiada viendo que ya era la hora.
— Damas y caballeros, padres y alumnos — pronunció en voz animada la directora Erso — les damos la bienvenida a nuestro auditorio principal, donde el día de hoy tenemos el honor de llevar a cabo las "Olimpiadas de deletreo de primaria" del año escolar 2019-2020.
— ¿Donde está Ben? Me dijo que vendría — preguntó en un susurró Han Solo para que las niñas no escucharan.
— No lo sé señor, pensé que usted lo sabría — tartamudeo la niñera nerviosa —, supongo que se le ha hecho tarde.
— Ben nunca llega tarde — dijo negando la cabeza con tristeza.
— Como representante del 3er grado B ¡Anakin Solo! — se escuchó la voz de la directora Erso en los altavoces.
— ¡Eso es peque! — escuchó vitorear a su izquierda una voz familiar procedente desde el teléfono de Leia Solo. Aparentemente uno de los dos padres si había cumplido su promesa.
¿Donde está, Sr. Solo?
Y una vez tuvieron de pie en el estrado los participantes del 3ero, 4to y 5to grado, la directora Erso se escogió al azar por medio de papeletas quienes irían primero.
La directora luego de unas palabras para los niños y decir lar reglas, dio paso al profesor de lengua y literatura, que llevaría a cabo el concurso de los chicos.
Cada ronda tendrían palabras de la misma longitud y complejidad para niño e iría en aumento, el puntaje se llevaría por cronómetro, ganando el punto el que haya sido más rápido y se restaría un punto por cada palabra deletreada incorrectamente, el primer niño en llegar a 10 puntos ganaría la ronda.
Cada niño se batiría con sus contrincantes, teniendo dos oportunidades de ganar punto, el que sumará menos quedaría eliminado y los dos ganadores pasarían a la final. Pero de quedar empatados con una ronda ganada cada uno, se haría una ronda bomba, que era una eliminatoria rápida y el primero en equivocarse sería eliminado.
En el azar había salido el nombre de una alta niña morena de pelo rizado con cara astuta de 6to grado y del pequeño pelirrojo asustadizo de 5to, así que Anakin no participaría hasta la segunda ronda, por lo que el Sr. Solo tenia por lo menos 20 minutos para llegar a ver al pequeño.
El concurso había comenzado, pero Rey muy tensa para prestar atención, vigilaba la hora en pantalla de su teléfono.
— D-E-S-A-S-O-S-I-E-G-O — recitó el pequeño pelirrojo, acomodándose las gafas en el puente de su nariz —, desasosiego.
— ¡Correcto!
Y con ese punto el pelirrojo ganó la primera ronda dando así inicio a la segunda, Anakin contra la niña.
Esta empezó con ambos posicionados a cada lado en su pequeño estrado, Rey podía ver como el pequeño los buscaba con la mirada y agradeció a la fuerza por las luces del escenario, tan brillantes que no permitían que el niño viera nada, especialmente que no viera la ausencia de su padre en el público.
— ¿Cómo? — preguntó el niño confundido cuando notó que el maestro se dirigía a él, pues había estado perdido en sus pensamientos — ¿Podría usarla en una oración?
— Absolución, joven Solo — repitió el maestro —, significa la acción de absolver. Como por ejemplo, "la defensa solicita la libre absolución por insuficiencia de pruebas".
— Claro — empezó a tartamudear el pequeño nervioso —. A-B-S-O-L-U-C-O... perdón, digo I...
— Incorrecto, punto perdido, joven Solo.
De regreso al público la familia estaba consternada.
— Oh no, Ani — susurró Leia para sí misma —, no dejes que esto te ponga nervioso, vamos, puedes recuperarte.
Pero la niñera sabía que lo frágil que era la confianza del pequeño dudaba que se recuperase tan fácilmente, la única esperanza que tenía era que mejorara al ver su padre sentado en el público animándole, pensó volteando nerviosamente hacia las puertas del auditorio.
— No vendrá — murmuró serio Han Solo por debajo a la niñera para que no escucharan las niñas.
— Él se lo ha prometido al pequeño — respondió la niñera con esperanzas —, tal vez solo se le hizo tarde.
— Conozco a mi hijo y las niñas también — reconoció con tristeza el hombre —, él nunca ha llegado tarde a ningún sitio en su vida, solo a su casa después del trabajo, si no ha llegado hasta ahora lo más probable es que no viene en camino tampoco.
— ...S-C-O-P-I-O ¡Caleidoscopio!
— Y con este punto, la señorita Jennifer Phillips se lleva la ronda — salió de la boca del profesor.
Y la niñera vio como el pequeño Solo bajaba la cabeza entristecido, aplaudiendo sin mucho ánimo a su contrincante.
Se les daría 10 minutos de receso antes de la última ronda eliminatoria, Anakin vs el niño pelirrojo. Si lograba ganar irían a ronda bomba los tres y Rey pedía a la fuerza que el pelirrojo equivocara, pero sobretodo que en cualquier momento apareciera el padre de los pequeños.
...
Leia Solo se escabulló silenciosamente detrás del escenario con la excusa de ir al baño, en busca de su hermano menor.
Recorrió sigilosamente los pasillos evitando toparse con el staff, los maestros y especialmente a la directora Erso, hasta que alcanzó el pequeño espacio donde estaban sentado los concursantes refrescándose.
— Pss, Pss ¡Anakin! — susurró Leia oculta detrás de algunas piezas de utilería del club de teatro.
— ¿Leia? — se sorprendió el rubio acercándose.
— Shh, baja la voz.
— ¿Qué haces aquí? No está permitido...
— No hay tiempo para esto, escúchame atentamente, ¡Tu eres Anakin Solo, estás listo y puedes con esto!
— Leia yo...
— No, nada de caritas tristes, vi tu cara cuando saliste la primera vez, dudaste, te rendiste al primer error y perdiste esa ronda, no es la gran cosa. ¡Puedes ganar esta!
— ¿Qué pasa si pierdo otra vez?
— Al menos habrás dado lo mejor de ti, no te rindas sin luchar, ¡Pelea! ¡Puedes con esto!
— Lo haré.
El rubio la miró asintiendo con decisión y la abrazó fuerte.
— Gracias, Barbie.
— Te amo, mocoso.
— Se acabó el tiempo, ¡Miller, Solo hora de salir al escenario! — exclamó Thomas, un chico de la clase de Leia que pertenecía al staff del club de drama — ¿Leia? No deberías estar aquí.
— Yo... no estoy aquí, ¡adiós!
Y la rubia huyó hacia su asiento con la felicidad de haber ayudado a su hermanito. Luego pensaría en papá, por ahora solo esto ocupaba su mente.
¡Puedes hacerlo Ani!
...
— ¿Por qué tardaste tanto?
— Había bastante fila en el baño, ¿cómo van?
— Empatados aún, Ani lleva una ligera delantera en tiempo y el chiquillo pelirrojo se ve nervioso. Pero solo quedan dos palabras.
— ... ¡Otorrinolaringólogo!
— ¡Correcto!
— ¡Esa era mi palabra! — exclamó Padmé aplaudiendo emocionada viendo el concurso.
— E-N-C-E-F-A-L-O-G-R-A-F-S... ¡No!
— Incorrecto, menos un punto joven Miller.
Y a pesar de la cara triste del otro chiquillo, la familia Solo y la niñera no pudieron evitar celebrar para sus adentros.
— Última palabra, joven Solo, "arteriosclerosis"
— A-R-T-E-R-I-O-S-C-L-E-R-O-S-I-S ¡Arteriosclerosis!
— ¡Correcto! Y con este punto la ronda es para Anakin Solo.
La cara del niño se iluminó y el auditorio se llenó de aplausos y vítores.
Lo único que no permitía celebrar por completo, dejándoles un sentimiento amargo que intentaban omitir hasta el final era el fantasma del asiento vacío en medio de ellos.
...
Un tercer podio había sido colocado para la ronda bomba, así como un cronómetro, mostrando el límite de dos minutos.
La complejidad de las palabras iba en aumento y los niños competían sin dudar, decididos en llegar a la final y la tensión empezaba a crecer a medida que avanzaban las rondas.
— ...D-E-S-O-X-I-R-R-I-B-O-N-U-C-L-I-C-O, ¡oh no!
Los Solo y la niñera soltaron el aire que no sabían que estaban aguantando, con ese error en la 11va ronda, fue eliminado el pequeño pelirrojo Oscar Miller, dando paso a la final decisiva: Anakin vs Jennifer.
Una vez retirado el tercer podio y estuvieron ubicados los niños, el profesor lanzó una moneda para escoger al azar quien iniciaría.
El azar eligió a la niña, quien introdujo la mato en el bowl de categorías que determinaría las primeras 10 rondas.
Lenguas muertas.
— ¡Ja! Lo sabía — exclamó Leia orgullosa para sí misma.
Pero los niños desmenuzaron palabra en griego y latín como tenĕbrae, saecŭlum, filoksenia, eleftheria, sin dudar un segundo.
Una vez terminadas la primera ronda, fue el turno de Ani para elegir una papeleta al azar y pasaron a la categoría de Anfibios.
En dicha categoría salieron palabras como Austrochaperina, Hoplobatrachus, Corythomantis, Excidobates.
La sala estaba en completo silencio, prestando atención cuidadosamente a los niños deletreando.
Luego de otra ronda fugaz llevada a cabo sin pausas, ninguno de los niños parecía flaquear, la tensión en el lugar era tanta que casi se podía escuchar el acelerado latido de los corazones de la audiencia al compás del tic tac del cronómetro.
— Cuarta categoría, ciudades de África — anunció el profesor —, joven Solo, su palabra es Uagadugú.
— U-A-G-A-D-U-G-Ú. Uagadugú.
— Correcto — anunció el profesor —. Señorita Phillips, su palabra es Yamusukro.
Y entonces Rey vio la duda en los ojos marrones de la niña de cabello rizado, quien respiró hondo antes de comenzar.
— Y-A-M-U-S-U-C-R-O.
— Incorrecta, señorita Phillips. Damas y caballeros, reciban al nuevo campeón de las olimpiadas del año escolar 2019-2020, ¡Anakin Solo!
Las niñas y la niñera se miraron sorprendidas sin poderlo creer, Rey escuchó vítores provenientes del teléfono de la niña mayor y el auditorio lleno de estudiantes y representantes resonó en aplausos.
Ani le estrechó la mano de la niña que había quedado en segundo lugar y desbordó de alegría al momento en que la directora Erso le colocaba la medalla.
— ¡Eso es Ani! — vitoreó la pequeña de 5 años a su lado y se puso en pie una vez el acto hubo terminado —, ¡Vamos Rey, vamos abuelo, hay que ir a donde Ani!
Y entonces la alegría en ellos se disipó como si les hubiera caído un balde de agua fría o hubieran explotado una burbuja sacándolos de un ensueño.
El asiento vacío entre ellos nunca fue ocupado, el Sr. Solo nunca apareció.
Los adultos se abrieron paso ante la multitud que abandonaba el auditorio, sintiéndose nerviosos mientras llegaban a las escaleras del escenario donde se encontraba el rubio abrazado por su hermana mayor que se les había adelantado.
El niño hablaba radiante a través del teléfono de Leia con su madre en una videollamada.
— ¡Adiós, querido!
— ¡Adiós, mamá!
Escucharon una vez alcanzaron el lugar donde estaban los niños.
— ¡Lo lograste, lo lograste, si! — chilló la pequeña Padmé mientras se lanzaba hacia su hermano en un apretado abrazo.
— Hey, tranquila, deja un poco de Anakin para todos — dijo Han Solo desordenando el cabello del pequeño —. Buen trabajo niño.
— ¿Y papá? — preguntó emocionado el niño, alzando la mirada por encima de los adultos buscando entre la multitud.
— Tu padre tristemente no pudo llegar — respondió con rapidez el abuelo del muchacho, colocando la mano sobre su hombro —, pero estoy seguro que donde quiera que esté él, está muriendo de ganas de estar aquí, ¿no es cierto, señorita Kenobi?
— Por supuesto que si, Ani. ¡Felicidades pequeño!
— Si, gracias — dijo el pequeño en tono bajo mirando hacia el suelo decepcionado.
— En fin, esto hay que celebrarlo, ¿Alguien dijo pizza y helados?
— Suena genial abuelo — respondió el pequeño educadamente con una sonrisa forzada.
Fueron llevados por el señor Han al restaurante infantil favorito de los niños, a pesar de sus mayores esfuerzos en conjunto como familia no pudo animar a al pequeño.
Nunca antes se había visto carita tan larga en un lugar tan alegre como la de Anakin Solo esa tarde, incluso después de la comida cuando montones de helados fueron servidos ante ellos sus rostro se mostraba tan desdichado como si hubieran servido cenizas en el plato.
Una vez el abuelo de los niños los dejo en la casa, fueron recibidos por unos alegres Sonya, Mario y Poe, además del especial pastel de chocolate del chef para celebrar.
Pero el niño se excusó, yéndose a su habitación diciendo que estaba muy cansado, dejando caer en su paso por las escaleras la brillante medalla del primer lugar.
Pero Leia no lo paso por alto, pues nada le pasaba por alto a la adolescente.
Leia tomó la medalla, sentándose molesta en el recibidor del la casa, iba a esperar que su padre llegara.
Si bien la niñera no había visto rostro más desdichado que el de Anakin esa tarde, tampoco había vislumbrado antes tanta cólera acumulada en un rostro tan joven.
— Solo espera que llegue, ya se las verá conmigo — escuchó Rey que murmuraba para sí misma con rabia la adolescente cuando pasó por el recibidor luego de haber acostado a dormir a Padmé.
Oh Sr. Solo que ha hecho ahora, pensó triste y molesta, su jefe realmente la había cagado...
...
Ben Solo llegó a casa pasadas las once de la noche, completamente exhausto.
Finalmente cerró el caso más agotador que había llevado en los últimos meses, el cual se había extendido mucho más tiempo de lo que pensó en un inicio.
Debería haber terminado la semana pasada, pero ya está hecho, pensó satisfecho mientas atravesaba la puerta de la cochera hacia la casa.
— ¿Leia? — preguntó sorprendido al encontrar a su hija mayor despierta y aparentemente esperándolo a tal hora — ¿Qué haces despierta tan tarde, cariño?
— F-R-A-U-D-E — le escupió su hija mayor furiosa —, fraude.
— ¿Qué? — exclamó Ben confundido sin entender lo que salía de la boca de Leia.
— Engaño con la intención de conseguir algún beneficio, y con el cual alguien queda perjudicado — continuó la rubia echando chispas por los ojos —, sinónimo de estafa, engaño, timo, falsificación, mentira...
— Pero, ¿qué estás diciendo? — habló interrumpiendo a la joven.
— M-E-N-T-I-R-O-S-O — deletreó furiosamente la rubia echando chispas en los ojos mientras su padre seguía aún sin entender —, ¡Mentiroso!
Deletreo...
— No puede ser — exclamó el hombre más para sí mismo que para su hija — ¿Las olimpiadas fueron hoy?
— ¿Tú qué crees? — habló mirándola con desprecio la mayor de sus hijos — te llame, llamé a Phasma, te deje mensajes, recordatorios ¡Todo para nada!
Entonces se sintió la peor basura del mundo, por su mente pasaron los recuerdos del momento en que había dejado su teléfono a un lado y dicho a su asistente que no le pasara mensajes durante todo el día.
Había estado tan ocupado que no volvió a revisarlo, tampoco había recordado
Lo peor de todo era que había prometido que iba a estar allí y no estuvo.
— Sabes papá, estoy sorprendida, de verdad te superaste a ti mismo — dijo su hija mayor sonriendo con ironía —, podíamos soportar que no estuvieras allí, nos era natural, pero crearle falsas esperanzas a Ani diciéndole que si estarías, esa es nueva, ¡de verdad te superaste esta vez!
— Leia yo — balbuceó aturdido el hombre sin saber que decir —, lo siento...
— ¿Sentirlo? ¡Ja! Por favor papá, ¿realmente crees que eso cambiará algo? — respondió glacialmente la rubia.
— Cariño, yo...
— ¡Incluso mamá estuvo allí! — gritó la adolescente frustrada — la mujer está encerrada a cientos de kilómetros, con 9 horas de diferencia horaria y estuvo allí.
— No estamos hablando de ella, no es justo que nos compares
— ¿Injusta? ¿Yo injusta? — balbuceó consternada —, ¡nos dices siempre que digamos la verdad y no estuviste allí después que lo prometiste!
— ¡Lo siento! ¿Está bien? Me hubiera encantado estar allí, pero fue una semana dura y olvidé que fecha, de verdad lo siento...
Y Ben extendió la mano con mirada implorante con intención de abrazar a su hija, sintiendo una punzada de dolor cuando esta con molestia esquivó su contacto.
— Cariño, no puedo cambiar lo que hice, me encantaría, pero puedo — suplicó el hombre — ¿Qué puedo hacer para que entiendas lo mucho que lo siento?
— Ser su padre, eso es lo que tienes que hacer, yo ya no espero nada de ti, pero ellos si — murmuró molesta. Ben no pudo pronunciar palabra al ver a Leia negando con la cabeza mientras le lanzaba una mirada decepcionada —. Además, no es a mi a quien debes pedir disculpas.
Y dando un profundo suspiro extendió duramente algo que brillaba en su mano derecha, objeto que él se apresuró en tomar con cautela.
— Por si todavía te importa, estaba tan triste que al final no la quiso — dijo secamente la joven a su padre antes de abandonar la habitación.
La medalla brillaba en sus manos, siendo el más pequeño del concurso su hijo había ganado, sabía lo importante que esto había sido para el pequeño y no había estado allí para verlo.
El hombre cansado no dejaba de repetir una y otra vez en su mente las palabras dichas una semana atrás.
¿Cómo podía haberlo olvidado?
"— Bueno, en ese caso los que te amamos estaremos allí, en las buenas y las malas.
— ¿Lo prometes? — murmuró el niño con ojos brillantes aún abrazado a su pecho.
— Lo prometo."
Leia tenía razón y él nunca se había sentido peor que ahora.
...
Ben había ido hacia la habitación de su hijo queriendo ofrecerle una disculpa, pero el niño se hallaba profundamente dormido.
La hinchazón en los ojos del pequeño era prueba suficiente de su último fracaso en la paternidad.
¿En que momento se me escapó todo de las manos? Pensó mientras observaba la foto familiar que reposaba en la mesita de noche de su hijo.
Era la ultima foto que se habían tomado los 5 antes de todo el caos y sintió una punzada al notar familia de la foto se veía feliz, ¿qué les había pasado?
— Lo siento — susurró besando la frente del pequeño.
Pero no tenía en claro si sentía la falta de hoy o el caótico estado de su familia.
Salió de la habitación del niño sintiéndose extremadamente cansado, pero sabía que una vez más los pensamientos rondarían su mente sin parar abriendo paso al insomnio.
¿En que momento se me escapó todo de las manos?
¡Hola habitantes de una galaxia muy, muy lejana!
Desear feliz año nuevo un 13 de enero, claro que si.
Estoy muy emocionada, aunque aún no se nota, a partir de aquí si podremos iniciar nuestra historia de amor.
Disfrútenlo y háganme saber si les gustó en los Review (no tienen idea de cuán agradecida estoy y cuanto me alegra leerlos.)
Pd: échenle un vistazo a mi nueva historia Reylo llamada "el silencio de los inocentes", basada en la saga de películas de Hannibal Lecter y háganme saber que les pareció.
Que tengan un feliz 2021, bye.
