Ha sido un tiempo largo. Muy largo. El más largo. Pero no el más grueso, así que todo en orden. Hola, gusto en volverlos a ver por aquí. A veces escribo escuchando música, así que pensé, si llegan a la parte en la que Aleksai dice "Crazy remix de who wants to be a millionaire?"... pues pueden buscarlo en youtube y ponerlo mientras leen. No tiene perdida, en serio. Sale bastante bien con la narrativa.
Como sea, los dejo con el disclaimer.
Como ya saben, esto es una parodia del lore original de League of Legends, y de ninguna manera estoy relacionado con Riot ni asumo derechos sobre la propiedad de ningún personaje aquí presentado, excepto por aquellos de mi propia autoría. Por lo demás, todo parentesco con la realidad es pura coincidencia. Ahora que conocen estos detalles legales sin importancia sobre estos asuntos sin importancia, pueden continuar leyendo esta historia sin importancia.
Capítulo: Brasas de una felicidad prometida
¿Por qué?
¿Por qué diablos?
¿Por qué has venido?
¿Por qué justo aquí y ahora?
Las cosas nunca me salen como yo quiero.
Solo... esto, ya sabes, pasan como les da la gana y ya.
Espera un segundo, ¿No habíamos tenido esta conversación antes?
Si, si, lo de la terca y caprichosa obstinación del destino por hacer lo que se le antoja.
Es una desgracia que, por alguna puta razón, mis objetivos no coincidan nunca con los del Universo.
No, lo digo en serio chico, a veces siento que estoy jugando una partida de ajedrez contra la voluntad del sistema cósmico.
Lo cierto es que la vida es un juego totalmente impredecible y, en ciertas ocasiones, el nivel de dificultad aumenta de forma antinatural e injusta.
Si alguna cosilla insignificante no termina por gustarle al señor Todopoderoso, pues te jodes, el malparido va y lo derrumba todo de un manotazo.
Fijo que por eso las cosas nunca me salen como quiero, algo en mi forma de ser o de vivir no le gusta al putisimo Universo.
¡Pero es que por más karmas que sume y que reste, no es posible que se pueda ser así de miserable!
La salud por la riqueza, el amor por el poder, la gloria por la paz, la alegría por el éxito.
Aunque es injusto, el mundo siempre restituye lo que nos quita.
Dios repone lo que destruye con algo del mismo valor.
Pero, ¿Existe algo de igual valor a "todo"?
Como, en serio, ¿Lo hay? ¿Existe?
Porque lo que voy a perder.
Significa todo para mí.
Así que repito.
¿Por qué?
Bueno, finalmente hemos llegado a nuestro destino. La Atalaya era, la Atalaya es, la Atalaya será. Ahora si que maldita sea la hora. La Atalaya en esta noche era, es y será por siempre el origen de todos los males, de todas las penas y de todos mis pecados, todo a la vez y en la misma frase pero bien puntuado. Agitado pero no revuelto, caballero, que cada castigo tiene su justo lugar en este bonito álbum de calvarios. No podía ser de otra manera, ¿Cierto? El universo tiene esa costumbre macabra de unir extremos de la manera más cruel e irónica posible. Supongo que podríamos llamarlo justicia poética, pero para mi sigue siendo una reverenda mierda.
Ahora bien, ratones, vamos a terminar de armar este rompecabezas a mi manera, capa por capa, ¿De acuerdo?
Sé que todo es muy confuso, pero estoy seguro que ya están acostumbrados.
Al final siempre termino resolviendo todos los misterios.
Así que tengan algo de paciencia.
Y aunque no lo merezca.
Confíen en mí.
—Ya entiendo —Hablo finalmente mi hermana, quien acababa de salir de su estupefacción—. Si estás aquí... significa que he perdido, ¿Eh?—
—Tristemente si, hermana. Tristemente—
—Jaja... ¿Di una buena pelea al menos?—
—¿Buena? —Pregunté—. Casi me ganas—
—"Casi"— Suspiró mi hermana con amargura—
—Si, casi. Solo casi— Respondí con indiferencia.
Bueno.
Bueno, bueno.
Bueno, bueno, bueno.
¿En donde hemos terminado?
¿Qué diablos es lo que está pasando?
¿Que acaso esta historia no había terminado ya?
¿A donde se fue el final feliz que conseguí tras derrotar a Evan?
¿No se supone que el vencedor de la necia batalla entre hermanos fui yo?
Pero, por encima de todo, ¿Por qué se encuentra mi hermana en este aquí y ahora tan lejano?
Pues verán, mis borreguillos carnívoros, aflojen los músculos de esas tensas nalgas que todo tiene una respuesta.
Ya les venía advirtiendo yo que, cuando se trata de mi hermana, las cosas nunca son fáciles.
Podrá parecer solo un mal chiste, pero razón no me faltaba cuando lo dije.
Como ven, Elizabeth es y será siempre una mujer excepcional.
Ella siempre tiene un as guardado bajo la manga.
Vencerla no seria una tarea tan simple.
Pues ella no es como Evan Collins.
Elizabeth es muy diferente.
Es una mujer perfecta.
Y no decepciona.
Nunca.
—Vaya, que patético. Pensar que llegué tan lejos para terminar fracasando de esta manera— Se reprochó Elizabeth sonriendo amargamente.
—Vaya, que patético —Repetí con observándola ironía—. Pensar que aún después de ganar terminamos así... ¿Lo tenías todo preparado, cierto?—
—¿Preparado? ¿Te refieres a esta pequeña jugarreta? —Resopló mi hermana apartando el rostro— Este simplemente era mi ultimo recurso... mi última esperanza de detenerte—
—A mi me parece un giro de trama bastante impresionante—
—A mi me pareció bastante predecible. Tu ganaste, yo perdí—
—¿En serio? —Repliqué—. Porque no me siento como un ganador ahora mismo—
—Yo tampoco— Sonrió secamente la del cabello negro y los ojos azules regresándome la mirada.
Pues bien.
Lo dicho es lo hecho.
Terminé siendo el vencedor.
Esa parte no fue una dulce mentira.
En realidad, fue más bien como una amarga verdad.
Pero una vez más reitero que Elizabeth no es un trago fácil de pasar.
Ella se tenía guardada una última jugada en caso que todo lo demás acabara fallando.
Y tengo que reconocer que ni siquiera yo fui capaz de predecir la gran movida maestra que se sacó de la manga.
Así que no es de extrañar que tengan los ojos como platos ahora mismo, pues mi hermana no debería estar aquí bajo ninguna excusa.
Se supone que tras la derrota de Evan, ella quedó inconsciente entre mis brazos en el distante presente de 2015.
Pero ya ven que las cosas nunca me salen como yo quiero, siempre todo termina mal.
Alguna estupidez se me cruza en el camino y jode todos mis planes.
Maldita sea, ya me estoy poniendo de mal humor.
Pero lo voy a dejar pasar esta vez.
No he venido para luchar.
Pues mi trabajo aquí.
Es distinto.
—Y dime, hermanita —Articulé—, ¿Que es lo que procede ahora?—
—¿La última batalla entre la luz y la oscuridad, supongo?— Elizabeth sonrió con frivolidad.
—Yo creo que no. Ya no te quedan fichas para seguir luchando—
—Ah, ¿eso crees? —Murmuró mi hermana con ciertos aires provocadores—. Bueno, todavía tengo al rey— Agregó señalando su cabeza con el dedo.
—Que obstinada eres—
—Soy tu hermana. Ni más, ni menos—
—Pues eres una hermana muy obstinada— Insistí.
—Debe ser algo que corre en la familia entonces— Concluyó Elizabeth observándome fijamente. Vaya, cuanta sutileza.
—Ya veo. —Pero, al final supongo que tiene razón—. Si, tiene sentido... si, eso debe ser—
Como sea.
Basta ya de rodeos.
Es el momento de las respuestas.
Pero ya que voy a desbaratar todas mis patrañas y mentiras.
Vamos a hacerlo con algo de estilo.
Porque si voy a caer.
Lo haré bien.
—Antes de terminar con esto, Elizabeth, ¿Qué tal si aclaramos algunas cosas?— Propuse.
—Me parece perfecto —Respondió mi hermana recosntruyendo su sonrisa burlona—, hay mucho que quiero preguntarte—
—Suena justo —Repuse—. Dime, ¿Te importa si comienzo yo?—
—En absoluto, tienes toda mi atención—
—Que buena actitud, hermanita mía...—
—¿Te sientes preparado?— Preguntó ella desafiantemente.
—No —Contesté—, pero aún así vamos a empezar—
—Adelante entonces—
—Vale...—
—¡Ah, espera un momento! —Se apresuró a protestar Elizabeth señalando a Zilean—. Él no esta invitado a esta sesión. Esta escena es sólo para dos—
—¿Hmm...? Ah, el anciano. Seguro, no hay problema —Contesté encogiéndome de hombros—. Pensaba decirle que se fuera de cualquier modo. Oye, ya la oíste, viejo—
—Entiendo— El Guardián del Tiempo hizo una elegante reverencia y, sin tardar un segundo, obedeció la orden y desapareció de la manera más ÉPICA y ESPECTACULAR que he visto en toda mi cochina vida.
—Anda —Comentó mi hermana con admiración—, esa es la salida más ÉPICA y ESPECTACULAR que he visto en toda mi cochina vida—
—Bueno, ha estado viendo tutoriales en internet— Y también pornografía, el tonto nunca elimina su historial de navegación. Además siempre lo estoy espiando. Pero eso vamos a dejarlo en secreto.
—Que bien, que bien —Aplaudió suavemente Eizabeth satisfecha—. Ahora si podemos comenzar—
—Efectivamente —Asentí—. Vamos, el público aguarda—
Perfecto.
Ahora veamos.
Listo, listo... y... si, listo.
Todo en orden por aquí, ¿Qué tal por allá?
De acuerdo, vamos a presentar esta sección en formato de concurso de preguntas.
Se me ocurre que, si al final voy a caer, igual podríamos derrochar algunos billetes en luces, extras y micrófonos.
Este mes nos va a salir muy cara la factura de la luz, pero prometí que me iría al fondo con estilo, así que vamos a complacer estos delirios de neón.
A ver, ustedes allá, prendan eso... no, eso no, hablo del puto reflector. Eso está mejor, conecten las cámaras, preparen los aplausos pregrabados, ese maquillaje no va con mi tono de piel, sácalo de mi vista... y tráiganme un yogurt de pera en almíbar. Muy bien, muy bien, todo empieza a tomar forma, es maravilloso, realmente maravilloso. Esta tensión farandulera me trae inspirado, ya hasta me siento como el puto Paulo Laserna, así que hazme el favor de ponerme un buen remix de "¿Quien quiere ser millonario?" para amenizar el ambiente, ojos abiertos y empecemos con el show, mis camaleones daltónicos.
¡Vamos, vamos, vamos, todo está preparado, así que empecemos con la primera pregunta, por 10 mil dólares!
—¿Esta es la primera vez que nos vemos, Elizabeth?—
—Correcto— Responde la participante.
—En ese caso, la última vez que nos vimos...—
—Así es bombón, no te he visto desde el sexto capítulo— Wink~ wink~.
Elizabeth le guiña coquetamente al público. Se supone que yo era el que rompía la cuarta pared en esta historia, ¿pero que cojones ha pasado? ¿he perdido mi estatus como personaje principal? Bueno, al público le encanta, así que da igual. ¡Se queda!
¡Siguiente pregunta, por 50 mil dólares!
—¿Pensabas esperarme aquí hasta el final de los tiempos, Elizabeth?—
—No. Planeaba volver al futuro cuando hallara una forma de vencerte—
—...— No pude evitar que un resuello me robara el habla... que respuesta tan interesante.
—¿Qué pasa? ¿No me crees? ¡Vamos, sabes que no soy tonta, jamás regresaría al futuro hasta estar completamente segura de mi victoria!—
—Anda, pues volviste nada más al segundo día —Repuse sonriendo—. Aunque fue solo para saludar—
—Oh, ¿Eso hice? —Comentó Elizabeth pensativa—. Bueno, supongo que simplemente no me aguanté las ganas de verte —Dijo mi hermana sacando la lengua.
—Ah, que diablos, ¿Acaso no eres adorable, Elizabeth?—
—Bueno, de seguro mi visita sacudió algunos secretitos tuyos por allá, ¿eh?—
—Pues claro que lo hizo, arpía calculadora —
—Entonces valió la pena el riesgo— contestó mi hermana satisfecha.
Y yo diciéndole "encantadora" a esta víbora, ja, mal rayo me parta por ingenuo. Se supone que Elizabeth era la "pobre e indefensa" damisela en apuros que había sido secuestrada por el malvado de Evan y el sucio de Zilean, ese era el complot que me había armado para encubrirla. Pero no, a la bruja embustera de mi hermana le dio por aparecer, escupirme en la cara y revelar que ella era la verdadera mente maestra tras bambalinas. Toda una putada, ¿eh? Yo tratando de hacerla quedar bien y mira con las que me sale. En fin, cría cuervos y ya verás que risa.
Como sea, seguimos con la tercera pregunta, por 100 mil dólares:
—¿Cuando conociste a Evan Collins, Elizabeth?—
—Cuando resucitó—
—Ohh...— Murmuré.
—No pareces muy sorprendido... ¿Acaso Zilean te dijo algo?—
—No, no le he preguntado nada— Y aunque lo hiciera, dudo que ese mañoso hijo de puta me diga la verdad.
—Pero entonces... dime, ¿Tu sabes como fue que conocí a Zilean?—
—Supongo que... en un futuro posterior al 18 de septiembre—
—¿Q-Qué? ¿Pero... cómo lo averiguaste?—
—Magia pokemón, Elizabeth— Con algo de ayudita de la página oficial del torneo, por supuesto. No sufran por eso, les explicaré todo en breve.
—Ja... jajajajajajaja —Elizabeth soltó una carcajada e inmediatamente salió de su estupefacción, pronto agregó—. Bueno, ¿que más cabría esperar de ti, Aleksai? Eres sencillamente impresionante, Aleksai... me tomo mucho tiempo armar este plan, pero tu ya has leído casi todos mis movimientos—
—Casi...— Repetí algo amargado.
—Si, casi. Solo casi— Respondió mi hermana sonriendo de oreja a oreja. Anda, pero que infantil.
Bueno, como sea, infantil y lo que quieras pero, cuando menos hasta aquí, las respuestas de Elizabeth van según me lo esperaba. Si seguimos a este ritmo tal vez pueda convencerla de volver sin... no, definitivamente no puedo esperarme una partida fácil con Elizabeth como mi oponente. Incluso este simple juego de preguntas... no hay manera de que termine como yo espero. Ella no es tonta.
No hay forma en que yo pueda hacerla bailar en la palma de mi mano.
Sea como sea vamos a continuar.
Vamos... vamos adelante con la cuarta pregunta, por la magnánima cifra de 500 mil dólares:
—¿Como te enteraste del torneo mundial de League of Legends, The Wide World?—
—Oh... estaba esperando esta pregunta—
—... —Trague saliva— Solo responde—
—Me lo dijo un invocador— Elizabeth le sonríe a la cámara. La tensión aumenta.
—¿Podrías ser más específica?— La tensión sigue aumentando.
—Fue una mujer— Maldita sea, la tensión no deja de aumentar.
—Ay dios, ya me imaginó lo que se viene...— Murmuré entre dientes.
—Y su nombre... —La participante Elizabeth aclara su garganta y remoja sus labios. Riesgos de ataques al corazón y daños a las articulaciones por exceso de tensión y suspenso, procedan bajo su propio riesgo— ...es... —¡Vamos, vamos, dame el maldito nombre de una vez!— ...Alejandra Sagir-Lazzuli— Carajo.
—Tch...— Elizabeth se cruza de brazos frente a mí, ¡la multitud enloquece!
—¿Que pasa, Aleksai? ¿Acaso no te lo esperabas?—
¡Claro que me lo esperaba, es justo por eso que me amarga tanto, maldita sea...! ¡Ya me lo esperaba! ¡Ya lo imaginaba! ¡Pero aun abrigaba la esperanza de estar equivocado, esa es justamente la única respuesta que no quería escuchar! ¡Yo nunca...! ¡No, no, no, debo hacerme el indiferente en frente de Elizabeth! ¡Ella no puede darse cuenta de nada hasta el final, debo mantener la compostura!
—No importa...—
—¿En serio? —Insistió mi hermana— Creí que eran buenos amigos—
—Parece que no éramos tan buenos amigos después de todo—
—Ohhh~...— Una sonrisita burlona e incrédula se tuerce en el semblante de mi hermana... ¡Tengo que presionarla un poco más!
—¿Bueno y eso qué? ¿Te esperabas que perdiera la cabeza, hermanita?—
—¡Vaya, señor de hierro, ¿Pero que cosas dices?! —Exclamó mi hermana lavando sus palabras con una escandalosa risa—. No, por supuesto que no me esperaba ninguna reacción de ese corazón de piedra tuyo—
—¿Entonces por qué no me quitas esa sonrisita socarrona?—
—Bueno, verás Aleksai... me río porque, para que tu amiga abriera la boca —No sé porque siento otro repentino aumento de tensión en el ambiente... ¡Espera, los reflectores, las cámaras, la música, los ratings...! ¡Elizabeth esta por hacer otra revelación impactante!—, tuve que contarle lo de la Atalaya— ¡Ay, Jesús, me duele el recto! ¡Pe-pe-pe-pentakill! ¡Co-co-co-combo Breaker! ¡Disparo directo... y justo en el ano! ¿Headshot? !Que headshot, ass-shot!
—¡Maldita sea, Elizabeth! —Vociferé—. ¡Eso es jugar sucio!— Claro, ahora entiendo por qué esa chica estaba tan obsesionada con saber lo de la carta de Evan. Y además, aunque era bastante obvio, ahora entiendo por qué se sentía tan culpable cuando Elizabeth desapareció, ¿Lo recuerdan? ¿En verdad lo recuerdan? ¡Pues vaya mierda! Elizabeth y también Alejandra, las dos siempre estuvieron conspirando en mi contra. Esto definitivamente no estaba dentro de mis predicciones... no es que cambie los planes, pero... pero... no sé, es algo... no sé como explicarlo, me saca de balance. El tema de la Atalaya es, digamos, mi mayor vergüenza. Mi mayor pecado. Elizabeth por su parte no se anduvo con contemplaciones y, sonrisita exasperante en cara, me preguntó:
—Anda, ¿Eso sí te dolió?—
—...—
Pues claro que sí.
Carajo, claro que duele.
Ya me lo esperaba de Alejandra.
Pero no quería creer en esa posibilidad.
Y por supuesto que nunca imaginé lo de Elizabeth.
Aún me parece una mentira que haya revelado mi mayor secreto.
Pero incluso eso da igual ahora, no es el momento adecuado para buscar culpables.
Voy a tener que tragarme mi mal humor, apretar los dientes y sonreír aunque se quiebren mis dientes.
Tenemos que continuar con el juego, no podemos detenernos ahora que ha llegado el momento de la última pregunta.
Y aunque sinceramente preferiría no tener que alargar esta agonía más tiempo, ya hemos llegado al punto de no retorno. Esta es la parte más importante del juego... digamos que aquí comienza la "negociación". A partir de esta pregunta empezamos a cambiar sangre por sangre, pero bueno, total ya les había advertido que este capítulo estaría lleno de dolor, así que no es que tenga muchas opciones... valor, hermana mía, ten valor porque esta es la pregunta más importante de todas y solo hay una respuesta correcta. Si no eres capaz de responder esta pregunta... si terminamos fallando... entonces jamás podremos abandonar este lugar. Voy a tener que presionar bastante mi suerte aquí, pero solo hay una oportunidad.
Bueno, bueno, bueno, un, dos, tres por mi y por todos mis amigos, el puente está quebrado, con que lo curaremos... que sea lo que Dios quiera y cáscaras de huevo. Okay, hora de meterse en el papel. Vamos con la quinta pregunta, la del millón de dólares:
—Dime, Elizabeth... ¿En verdad crees que vas a ganarme?—
—¡...!— Una leve contracción muscular arrugó la bonita y tersa frente de mi hermana. Definitivamente no se esperaba esa pregunta.
—Anda, ¿Te dolió?—
—Vaya, que infantil —Suspiró la pelinegra sonriendo amargamente—. En verdad que albergaba la esperanza de no tener que verte por aquí, pero al final supongo que terminé fallando. No pude vencerte—
—Debe ser frustrante—
—Si, es frustrante. Es muy frustrante. Me siento como una completa fracasada —Masculló mi hermana—. Pero creo que, de alguna manera, en mi interior siempre supe que las cosas terminarían así—
—Si, en mi interior yo también pensaba algo similar— Agregué con toda la intención de irritar a Elizabeth, pero esta, sin perder los estribos, continuó:
—Hace tiempo me habría molestado, pero creo que ahora lo entiendo. Después de haber pasado por todo esto, creo que ahora puedo entender tu forma de percibir el mundo—
—Difícil de creer, chica. Te hubiera servido más haberme comprendido antes de perder— Elizabeth se limitó a sonreír miserablemente ante mis palabras.
—A ti siempre te ha gustado ver la vida como si fuera un juego, ¿no, Aleksai? —Dijo ella—. Y siempre has sido muy bueno con los juegos. En realidad, ahora que caigo, nunca te he visto perder... no en un juego—
—Pffft, ¿Como un juego, dices? —Musité ahogando algunas carcajadas—. Deja de alucinar, ¿Que ocurrencias son esas?—
—Pero esto nunca fue un juego para mi, Aleksai —Continuó Elizabeth insistiendo en hacer caso omiso a mis provocaciones—. Así que bajate de esa nube, muchachito insolente, porque te juro que esta partida no la vas a ganar—
—Ay, Elizabeth, como te gusta el drama —Murmuré sacudiendo la cabeza—, fijo es por esas novelas turcas que te ha dado por ver ultimamente—
—A ti también te gustan esas novelas...— Protestó mi hermana en voz baja con el rostro ruborizado.
—Vamos Eli, pon los pies sobre la tierra, sabes perfectamente que no tienes forma de ganar. Tu ya lo has perdido todo—
—¿Que lo he perdido todo, dices...? —Una sonrisa se curvó en los labios de mi hermana, quien de pronto dice—. Mientes—
—¿...?— Este guapo y humilde servidor que les hace hoy de presentador levantó una ceja algo intrigado.
—Y si no mientes —Agregó—, entonces de seguro estás equivocado—
—¿Que me equivoco? ¿Pero de qué hablas?—
—¿No fui lo bastante clara? —Los reflectores se enfocan en mi hermana. La joven apoya una mano sobre la cadera, levanta la otra y me apunta con el dedo índice para posteriormente declarar con firmeza— Estoy diciendo que esta es mi respuesta: Voy a ganar esta batalla, no cabe la menor duda— Los aplausos desbordan el auditorio, la declaración de Elizabeth le ha encantado al público.
—¿Aunque lo hayas perdido todo?—
—Precisamente por eso—
—Espera... ¿Qué?—
—Sigues repitiendo y repitiendo que lo he perdido todo, pero es ahí donde te equivocas —Contestó mi hermana sin un solo atisbo de duda—, porque desde que tu sigas en pie, entonces yo no habré perdido absolutamente nada. ¿Lo entiendes, Aleksai? Dime, ¿Lo entiendes realmente? —La audiencia enloquece, Elizabeth lo apuesta todo— Tu eres todo lo que necesito para ganar. Para mi, tu representas el "todo". Desde que sigas vivo mis chances de triunfar siempre serán del 100 por ciento. Tu eres todo lo que necesito para ganar esta apuesta—
—Ah... esto... —Esa respuesta me ha cogido algo desprevenido. Elizabeth es tan genial que me ha hecho sonrojarme y.. caramba, que vergüenza, parezco una niñita apenada. No obstante, me alegra escucharlo. —Buena respuesta, Elizabeth—. No, en realidad es la mejor respuesta posible. Mi hermana en verdad que nunca decepciona —Eso será todo por mi parte, no tengo nada más que preguntarte. Veamos si puedes mantener esa confianza hasta el final— Añadí algo nervioso.
—¿Eso es todo lo que quieres saber? —Dijo Elizabeth—. ¿No hay otra cosa que quieras preguntarme?—
—No, eso será suficiente —Siendo honesto, aún queda una ficha del misterio por encajar, pero vamos a ignorarlo por ahora- Con algo de suerte no hará falta llegar más lejos—. Por lo pronto vamos con un corte comercial—
—¿Un corte comercial?—
—...—
Anda, se me escapó esa última parte.
Pero como sea, mientras Elizabeth razona lo que acabo de decir, vamos a aprovechar para proceder con las explicaciones.
Primera pregunta, ¿Es la primera vez que nos vemos?
Tal vez no lo recuerden bien, así que hagamos un pequeño resumen: Elizabeth "desapareció" la noche del 23 de agosto o, tal y como ella dijo, desde el sexto capítulo. Los responsables de dicha desaparición aparentemente eran un sujeto llamado Evan Casimir Collins y un anciano llamado Zilean, motivo por el cual decidí luchar contra ellos durante 7 días y 7 noches desde el 11 de Septiembre hasta el 18 del mismo mes, fecha en la que tuvimos nuestro último encuentro. Aunque traté de ocultarlo, Elizabeth se presentó ante mí la segunda noche del combate, es decir el 12 de septiembre, revelándose a sí misma como la mente maestra que movía los hilos de Evan. Ahora, mi hermana respondió que no nos hemos visto desde el "sexto capítulo", es decir mucho antes de esos eventos tuvieran lugar. El 23 de agosto para ser exactos, justo el día que desapareció. Eso significa que "la Elizabeth" que está aquí aún no ha presenciado los sucesos del 12 de septiembre ni tampoco sabe como terminó la batalla contra Evan Collins. Ella aún no ha vivido esos eventos.
Sé que es algo complicado, pero lo que deseo que entiendan es que desde el 23 de agosto hasta el día de hoy, Elizabeth ha estado aquí, esperando, vigilando incansablemente en este momento de la historia. Ella se refugio en este lugar para que, en caso de resultar vencida, pudiera tener una segunda oportunidad para luchar. Muy inteligente pero... vaya, parece que no estamos en la misma pagina... vamos a ver si puedo refrescar esas memorias, ¿recuerdan porque no podíamos rescatar a Elizabeth incluso después de encontrar a Evan y a Zilean? Exactamente, es porque ella fue "encerrada" por el Guardián del Tiempo en algún momento de la historia. Mil años en el pasado. Mil años en el futuro. No teníamos forma de saberlo.
Por supuesto, para mi la respuesta siempre fue obvia. En ese momento deseaba mantenerlo todo en secreto así que decidí mantener la boca cerrada, pero sabía bien que ella no había sido raptada realmente y que había elegido ocultarse en este lugar de la tierra y este momento del tiempo específicamente, no cabía duda alguna. Lo que ocurrió aquí cambió nuestras vidas para siempre... y también cambiaría el destino del mundo irremediablemente. Sabiendo que, si ella llegara a perder el combate el poder de Zilean caería en mis manos, mi hermana no podía permitirse dejar este lugar desprotegido, no sabiendo que yo deseaba manipular la historia empezando por este día. En cualquier caso, esta es la respuesta a la pregunta que nadie se hizo en aquel momento.
¿Donde y cuando está Elizabeth?
Segunda pregunta, ¿Cuanto tiempo piensas permanecer aquí?
Elizabeth contestó que se iría de este lugar cuando hubiera encontrado la forma de vencerme.
Volvamos al punto anterior: sabiendo que mi objetivo era regresar a este momento del tiempo para manipular la historia y evitar que el torneo de League of Legends comenzara, Elizabeth saltó en el tiempo y aguardó aquí pacientemente esperando por mi llegada. Tenía que defender este lugar con uñas y dientes de ser necesario porque, si yo llegaba hasta aquí usando el poder de Zilean, todo acabaría. Por ese motivo nunca importó quien fuera el vencedor de la batalla de los 7 días, ella conocía mi objetivo y sabía que, para completarlo —ya saben, el plan original—, yo necesitaba regresar a este preciso día y lugar. Por eso todo lo que mi hermana tenía que hacer era esperar aquí, no había razón para desesperar. O me combatiría en el futuro y me vencería... o perdería allí y me enfrentaría aquí en el pasado, acabara como acabara, todo estaba dentro de sus cálculos.
Sin embargo, hay un problema con esa teoría. Si, los más avispados seguramente ya se dieron cuenta que la respuesta de mi hermana no coincide con lo que ocurrió en el futuro. Vamos a ver... aunque Elizabeth dijo que no regresaría hasta estar segura de su victoria, al final ella terminó regresando al futuro. No sólo eso, lo hizo en dos ocasiones. Pero eso no tiene sentido, recuerden que ella misma admitió que ni siquiera me ha visto desde el día que desapareció.
¿Que significa eso? ¿Por qué la Elizabeth de "esta linea del tiempo" no viajó de regreso al presente? ¿Por qué se contradijo? ¿Por qué diablos hay una Elizabeth en el futuro y otra aquí en el pasado? ¿Acaso estaba mintiendo? ¿Para qué? ¿Qué ganaría con eso?
Bueno, ciertamente podría parecer que hemos provocado una paradoja temporal, o peor, un error argumental.. pero aunque no lo crean, esa incongruencia temporal en realidad es un excelente indicio. Fue por eso mismo que enmudecí al escuchar la respuesta de Elizabeth... yo... yo estaba feliz, feliz porque pensé que tal vez si había luz al final del túnel después de todo. Sé que no hay forma de que lo entiendan ahora mismo, pero les aseguro que vamos por buen camino y, aunque sea algo difícil de entender, tienen mi palabra que muy pronto lo comprenderán. Así que no pierdan la fe, pues Elizabeth dijo que solo regresaría al futuro cuando estuviera "completamente segura de su victoria". Esa es la clave de todo este misterio. Recuerden muy bien esas palabras, porque al igual que yo, Elizabeth no habla por hablar.
Tercera pregunta, ¿Cuando conociste a Evan Casimir Collins?
De acuerdo, de aquí en adelante las cosas se van a complicar para todos nosotros un montón.
Pero bueno, que más cabía esperar. Justo por esto es que nunca dejo de repetirlo: Elizabeth es una mujer excepcional. No uno ni dos, ella siempre tuvo todos los ases bajo la manga. Sabía perfectamente a lo que jugaba.
A ver, empecemos por la respuesta "simple". Mi hermana dijo que conoció a Evan cuando resucitó, por lo tanto es evidente que ella conoció a Zilean antes que el mismo Evan. Dicho esto, probablemente fue la misma Elizabeth quien tuvo la idea de resucitar a Evan en lugar de su hijo, quien era el invocador original de Zilean... esto... ¿Como se llamaba? ¿Oscar...? ¿Gulliver...? Bueno, como se llame, el tipo que dije que era solo una puerta. Ya saben, el que mataron en Marruecos y eso. Sea como sea, no cabe duda que la resurrección de Evan fue cosa de Elizabeth. Si, bueno, pistas aparte... la verdad es que no me extraña, a mi hermana se le da bien dar órdenes y a Evan se le da bien seguirlas, una buena maestra y un buen perro. Además, para un plan tan cuidadoso como el que ella había estaba hilando, Elizabeth no podía arriesgarse a dejarlo todo en manos de una segunda autoridad. Nada de eso, solo una voz, solo una lider y solo un plan, sin oposiciones ni segundas opiniones. Por ese motivo Evan era perfecto para el papel, él definitivamente no haría preguntas. Desde que al final recibiera lo que se le había prometido, Evan obedecería a mi hermana sin rechistar.
De esta forma, mi hermana descartó al hijo de Evan Collins de sus planes y siguió adelante con su agenda.
Pero por supuesto, esto no ocurrió así como así. Elizabeth no se encontró con Evan por mera casualidad, como ya he dicho hasta el cansancio. Fue todo producto de una trenzada y bien calculada serie de eventos orquestados por las convicciones de mi hermana. Ella propició esto con ayuda de nuestro buen amigo Zilean, de quien tristemente me corresponde hablar ahora si es que quiero aclarar este misterio. Sé que no es parte de las 5 preguntas que le hice a mi hermana pero... yo prometí verdades.
Verdades muy de la verga.
Y esta es una de ellas, el antinatural e injustamente poderoso Guardián del Tiempo, también conocido como viejo hijo de puta, que en el crucigrama del periódico te sale como sinónimo de basura de seis letras que empieza por "Z" y rima con lean. Lo cierto es que, aunque desconozca los detalles sobre la reunión de Elizabeth y Zilean, tenía algunas cosas claras al respecto, como por ejemplo que dicho encuentro definitivamente tuvo que ocurrir en un futuro posterior al 18 de septiembre. No en un pasado lejano, sino en un futuro cercano. Tales sospechas surgieron, precisamente, debido al demencial poder de Zilean. Simplemente es demasiado poderoso, casi al punto de ser invencible. La justificación a ese inquietante desbalance de poder no es obra de la magia pokemón, no, la respuesta se encuentra en la página del torneo mundial de League of Legends. A ver, permítanme explicarlo bien: esta puta masacre, mal llamada "torneo global", es un evento en tiempo real que está divido en 4 fases. Riot las llama "parches", y cada uno de estos cuatro parches libera un tipo de específico de contenido y cambia las reglas del juego, intencional o inintencionalmente. Actualmente nos encontramos en el parche 1.0, es decir, en la fase inicial del torneo. El contenido de este primer parche incluye solo a los 40 campeones que le fueron asignados a los 40 invocadores elegidos, eso y nada más. Ahora bien, el parche 2.0 será liberado cuando más de la mitad de los participantes hayan sido eliminados y su contenido serán, nada más y nada menos, que los objetos del juego.
Anda, como que las cosas empiezan a cobrar sentido ahora, ¿Eh?
Zilean posee uno de los objetos del juego.
Probablemente sea uno que le otorgue inmensas cantidades de maná, como el bastón del arcángel o algo por el estilo. Por esa razón su poder parecía no tener límites. Por eso Evan podía resucitar una, y otra y otra vez. Por eso mismo ese par era tan difícil de vencer. Naturalmente que en la actual etapa debería ser imposible conseguir objetos del juego, pues el segundo parche del juego aún no ha sido habilitado, pero entendido lo ya dicho, la conclusión no podría ser más evidente: Zilean usó sus poderes y regresó de un futuro en el que ya se podían conseguir objetos del juego. Fue a la luz de esa información que deduje el secreto detrás de la relación entre Zilean y mi hermana. No sé como ni porqué, pero en aquel futuro, el Guardián del Tiempo conoció a Elizabeth y por aquel mismo futuro, decidió regresar para encontrarla de nuevo, de lo contrario jamás habría conseguido tanto poder... y déjenme decirles una última vez que esto no fue producto de la casualidad. Elizabeth diseño este escenario hasta el menor detalle, consideró cada posibilidad, cada ruta, cada triunfo, cada fracaso, tal vez incluso cada pregunta que hice. Este desenlace es una mera consecuencia de la historia que ella escribió para evitar mi versión anticipada del final. Ella es la responsable de este enfrentamiento. Ahora, reconozco una vez más que ignoro los detalles del primer contacto entre esos dos conspiradores, pero la razón que llevó a Zilean a rebobinar el tiempo... la razón por la que Elizabeth hizo una alianza con él... probablemente sea culpa mía. Probablemente yo... en ese futuro... conseguí completar mi plan original.
Probablemente, en ese futuro pude negar el inicio del torneo.
Y cambiar la historia.
Ahora... esto es mucha información, lo sé. Pero he revelado esto por una razón muy importante y muy específica. Verán, chicos... la verdad es que cuándo o cómo haya conocido Elizabeth a Evan o Zilean no me interesa en lo absoluto. Si fue en el futuro, si fue por casualidad o acaso parte de un plan me traía sin cuidado. Lo único que a mi me interesaba confirmar era si acaso ella había conocido a Evan antes o después de ser llamado "Nosferatu", porque si ese resultaba ser el caso... entonces este rescate podría complicarse bastante. Y resultó ser que si... ay, mierda. Verán, Evan Casimir Collins se labró la fama de ser el único entre los 40 invocadores del torneo de haber sido capaz de matar no a uno, sino a dos campeones. Semejante hazaña le ganó un estatus sin precedentes entre los participantes del torneo y el título de ser el inmortal Nosferatu. Sin embargo, sabiendo ahora que mi hermana estuvo detrás de Nosferatu todo el tiempo, no podría quedarme más claro: la historia del hombre capaz de matar leyendas con sus propias manos es una mentira, Evan nunca mató a ningún campeón.
Si de algo estoy seguro en el mundo es que Elizabeth jamás emtiría una orden que pudiera acabar en la muerte de una persona. Ella simplemente sería incapaz de ordenar un asesinato y dudo que Evan fuera capaz de vencer a un campeón por si mismo. Aclarado este punto, eso que acabo decir significa, breve y concretamete, que los campeones a los que Evan supuestamente asesinó deben estar vivos y que... quien sabe, quizás estén por aquí. Quizás muy cerca, esperando la señal de su maestra para atacar.
Así que, una vez más, mi dulce Elizabeth, todo está en tus manos.
De ti depende el desenlace de esta historia.
Cuarta pregunta, ¿Quien te habló del torneo?
Ah... mierda, eso si que estuvo tenso.
Que miedo, un paso en falso y quien sabe lo que podría pasar... errrr, bueno, ya da igual. Veamos, lo siguiente en la lista era... era esta pregunta de mierda. Ya, pues si, tiene sentido que haya sido Alejandra. Puede ser que se hayan visto antes o después de nuestra cita en el bar donde conocimos al mesero sin nombre. Por ese motivo Alejandra se sentía tan culpable por la desaparición de Elizabeth, aunque de eso ya me irá a dar cuentas ella cuando le toque su turno.
Y poco más, no quiero seguir hablando de ese tema porque me irrita bastante. He sido traicionado y expuesto como genitales en una porno. A la mierda, vamos con la siguiente pregunta, la última.
Quinta pregunta, ¿Crees que puedes vencerme?
Claro, claro.
Esta es la más importante.
Sinceramente, hacer esta pregunta fue toda una osadia de mi parte.
Aclarado ya el porqué Elizabeth está aquí, cabe preguntarse como diablos hará para salir. Dije que venía buscando un tesoro que se me escondió en este agrio momento de la historia... y es cierto, ya lo encontré, ya encontré a mi hermana, pero el secreto para liberarla de este muladar de porquería es un asunto diferente. La clave para escapar se encuentra en el interior de Elizabeth. Si ella no tiene la voluntad suficiente... no, más bien: si la confianza de Elizabeth en mi no es más fuerte que sus inseguridades, entonces ella nunca podrá irse de aquí. Si mi hermana no es capaz de hallar un sentimiento lo bastante fuerte como para quebrar las cadenas del tiempo y del espacio que la retienen en este lugar... entonces todo este viaje habrá sido por nada y habré terminado condenando al mundo entero a su inevitable destrucción.
Bueno... si ese fuera el caso, supongo que simplemente podría proceder con el plan original y terminar de una vez por todas con esta historia. La opción nuclear... y ciertamente he preparado una ruta de escape si se presenta el peor escenario posible. Pero no para mi. Yo compartiré el destino de Elizabeth, sea lo que sea que ella elija. Tal y como dije al principio de esta aventura, hoy no habrá salidas fáciles.
Así que, o nos vamos juntos o no nos vamos.
Sin embargo, como dije, he preparado una ruta de escape. Un pequeño respaldo en caso de que las cosas salgan mal... ya lo he instruido, Zilean sabe lo que debe hacer, pero justo por eso dije que todo esto es una apuesta, pues yo no confío en él. No sé si ese anciano elegirá salvarlos a todos... o si solo elegirá salvarse a él. Por eso, si al final la decisión no está en mis manos, he decidido apostar por Elizabeth. Si al fin y al cabo no me queda más que confiar, entonces elijo confiar en mí hermana.
Ante la casi absoluta certeza de la aniquilación cósmica, elijo creer en Elizabeth.
Por ese motivo, lo único que espero es que ella también confíe en mi.
Confiar el uno en el otro es la última opción que tenemos.
El lazo que nos vincula será nuestra salvación.
Igual que siempre lo ha sido.
Y eso sería todo.
Fuah... Pues que intenso, ¿no?
Supongo que eso sería todo, chicos.
Esa es la verdad.
Esa es mi verdad.
Ahora vamos con la otra parte.
Es hora de escuchar lo que Elizabeth tiene que decir.
Llegó el momento de abrazar su dolor para entender su verdad.
—Muy bien Aleksai, ahora es mi turno—
—Es tu turno— Asentí.
—Perfecto~, perfecto~, ahora veamos, ¿Que debería preguntar~? —Deliberó mi hermana con jovialidad mientras se estiraba perezosamente—. ¡Hay tanto, pero tanto que quiero saber!—
—Elige tus preguntas con cuidado...— Advertí.
—Hmmm... —Elizabeth lo pensó un momento y de pronto dijo—. No, ya lo tengo. Te haré una sola pregunta—
—¿Solo una? —Pregunté extrañado—, ¿Estás segura?—
—Si, con una bastará—
—De acuerdo—
—Pero, ¿Sabes? —Objetó Elizabeth de repente—, sería muy aburrido solo preguntarte una cosa así nada más. Tu me hiciste cinco preguntas, así que...—
—¿Así que...?—
—!Si, ya sé que vamos a hacer!— Exclamó mi hermana satisfecha—. Antes de hacerte mi pregunta te contaré una pequeña historia —Propuso—, luego podremos seguir con el asunto de la pregunta. ¿Que te parece?— Me parece extraño, sinceramente, pero bueno... mi hermana siempre ha sido extraña.
—Estás muy animada —Comenté—, pero si es lo que deseas pues, ya, estoy de acuerdo entonces— Respondí.
—!Oh, si~! !Ya verás que tan "animada" estoy~!—
—...— De alguna manera ya no siento que Elizabeth esté muy animada, pensé sintiendo escalofríos.
—Pues bien, ya entrados en gastos —Inició mi hermana—, presta atención, que voy a comenzar—
—Te escucho— Elizabeth sonrió ante mi respuesta y comenzó su relato con las siguientes palabras:
—Cuando ocurrió el incidente de... del hospital... sentí que todo se vino abajo—
—...—
—¿Te lo imaginas? —Continuó mi hermana—, que de un momento para otro te llamen para decirte que, de la nada, la única persona que te queda en el mundo terminó en un hospital con el pecho perforado... es hasta ridículo. Mi razón para vivir casi desaparece, y aún así nadie sabía el motivo, nadie podía darme una respuesta, nadie sabía nada de nada, tu solo apareciste medio muerto en la sala de urgencias porque si, porque así es la vida. Las personas existen para ser atravesadas, ¿Que se le va a hacer? —Elizabeth suspiró con notoria pesadez ante su propia ironía— Por un momento me vi enterrándote, Aleksai... dime, ¿Puedes imaginar lo que se siente?—
—...—
—Y entonces, aunque te pregunté que había pasado, no quisiste contestar. No dijiste una sola palabra. Solo te quedaste ahí, callado como una estatua, sonriendo con esa impasible frivolidad de siempre... en verdad que no has cambiado nada, ¿cierto? —Musitó Elizabeth con una sonrisa dolorosa, para agregar en un tono repentinamente indiferente— El Aleksai de cada día, frío como el hielo y duro como el acero, nada lo quiebra, nada lo perturba y nada lo molesta, ¡Por eso todos te aman! ¡Porque tu eres indestructible! —Exclamó Elizabeth sarcásticamente para entonces comentar algo más sobria—. Pero yo te conozco como la palma de mi mano, sé que todo eso es solo una ilusión. Una ilusión muy agradable... pero nada más. Al final no eres más que la tenue esperanza de salvación que ofrece una balza entre las tormentosas olas —Mi hermana sacudió la cabeza y al cabo de un rato agregó—. No, yo te diré quien eres en verdad—
—...—
—Tu... tu siempre has sido egoísta con el dolor. Nunca te ha gustado compartir tu tristeza con nadie, ni siquiera conmigo. Siempre has elegido sufrir solo. Aunque estas rodeado de muchas personas, en realidad eres una criatura muy solitaria. Ríes con el mundo pero lloras con la soledad, así has vivido toda tu vida... así eres tú—
—...—
—Reconozco que es una filosofía muy romántica. Si esto fuera una película fijo que tendrías el protagónico, esa actitud desinteresada es la bomba en los rankings de personajes favoritos... pero las cosas habían llegado demasiado lejos esta vez y tu no eres ningún héroe. Por poco te mueres y aún así seguías empeñado en guardar silencio, ¿Que clase de mala broma fue esa, Aleksai? ¿Creíste que me quedaría de brazos cruzados?—
—...—
—Yo no lo permitiría... yo... yo nunca más te lo permitiría. Nunca más te permitiría callar. Nunca más te permitiría ocultar tu dolor. Nunca más te permitiría sufrir. A partir de ese momento ya lo había decidido, Elizabeth Cyel Ariadvel entraría a la guerra y Aleksai Cyel Ariadvel rompería su silencio de una vez por todas—
—...—
—Así que empecé a investigar. Algo grande tenía que estar pasando, no cabía la menor duda. Tu solo haces esa clase de tonterías cuando las cosas se te salen de las manos—
—...—
—Pero bueno, todo eso ya lo sabías, la aburrida preocupación de tu hermana entrometida y blah, blah, blah —Resopló Elizabeth— Me heriste y me alejaste, y tal vez creíste que hasta ahí llegaría la historia. Creíste que yo dejaría de indagar, creíste que dejaría de preocuparme, creíste que dejaría de llorar por ti... pero te equivocaste, la historia de tu molesta y terca hermana mayor no acabaría donde tu querías, no así de fácil. Y mira tu por donde, ese mismo día que me dijiste que me marchara me encontré a esa chiquilla aburrida, la tal Alejandra, por pura casualidad —Elizabeth posó una mano sobre su boca un rato y entonces dijo—. Bueno, le digo chiquilla, pero está más desarrollada que yo. ¡Anda que tiene tetas esa descarada!—
—...— Hombre, pues la verdad sí, no vamos a decir mentiras aquí.
— Estaba muy arreglada, creo que tenía una cita ese día —Mi hermana me observó algo irritada—. ¿No sería contigo, cierto Aleksai?
—...— Pasé saliva.
—Como sea —Elizabeth agitó una mano en el aire restándole importancia al asunto y continuó—. Recordando lo que ocurrió en el hospital y viendo la forma en que hablaba de ti, las cosas eran claras: algo tenía que saber esa tontarrona. Así que la presioné y la presioné para que hablara... pero la estúpida insistió en guardar silencio. Esa idiota exasperante no dejaba de repetir que no te abandonaría y que siempre estaría a tu lado y no sé que más tonterías. Vaya, ¡deberías haber visto su cara~! —Elizabeth estalló en carcajadas de golpe y agregó—. ¡En verdad que es tonta, si tan solo te conociera tan bien como yo se estaría tragando esas palabras con patatas!—
—...— Eso último sobraba.
—Bueno, al final terminó cantando como un pájaro, así que ni caso—
—...—
—Aunque... tengo que ser justa con ella, no fue fácil conseguir que hablara —Elizabeth exhaló algo molesta y continuó de mal humor—. Sinceramente... esa tarada intransigente... vaya que me sacaba de quicio con su actitud engreída. "Ay, no sé lo que siento, pero sé que no lo abandonaré nunca", ¿pero quien diablos se cree que es? ¿Actriz de telenovela? Cretina miserable y asolapada, se tenía bien creído que me iba a tragar esas patrañas... te juro que antes de darme cuenta la estaba agarrando por los hombros por la maldita frustración que me provocaba su acto de niña buena y... oye, ahora que lo recuerdo fue muy raro. Es de constitución débil. Quiero decir, aunque es alta y esbelta... era... era extremadamente suave... es como... oye, en serio, era como... era como super blandita y suave... parecía una almohada. Ya sabes, aunque en realidad no la estrujé con tanta fuerza, me dijo que la estaba lastimando... pero es que su cuerpo no ofrecía la menor resistencia, Aleksai, te lo juro. Mis dedos solo se hundían en su piel como si fuera un peluche... —Elizabeth, que parecía estar recordando algo extraño, explicaba con sumo detalle la sensación al tacto del suculento... digo, del frágil cuerpo de Alejandra.
—...—
—Bueno, da igual. En vista que la estúpida no estaba dispuesta a hablar, decidí jugarme mi última carta en un intento por comprar su simpatía. Supongo que ya sabes lo que se viene, ¿no? —Elizabeth hizo un gesto burlón—. Se lo conté todo... tu sabes, todo lo que ocurrió aquí. Lo de la tragedia de la Atalaya, con Cassandra y Scarlett incluidas... anda, que ella se sabe el cuento completo. Después de escuchar lo que ocurrió y todo lo que tuviste que pasar después del fatídico día de... de la tragedia, la tonta se convirtió en un libro abierto. Me enteré de todo. Del torneo, los campeones, los invocadores... al parecer te habías metido en un juego muy extraño, Aleksai —La pelinegra de mi hermana se relamió los labios observando satisfecha mi ceño fruncido, y entonces continuó—. Sinceramente, al principio pensé que todo esto era una suerte de ritual masónico muy extraño y turbio que se habían armado unos cuantos desquiciados psicóticos y peligrosos para matar jóvenes inocentes —Elizabeth, que era una maraña de sonrisas y burlas, endureció de repente su expresión al pronunciar las siguientes palabras—. Sabía que algo muy oscuro se cocinaba dentro de esa olla que llamas torneo... pero en ese momento nunca llegué a imaginar que algo verdaderamente sobrenatural estuviera involucrado... no hasta que me crucé con Zilean—
—...—
—No tarde mucho en encontrarme con él—
—...—
—Estaba pensando en seguirle el rastro a la buena de Alejandra, cuando de un momento a otro se me apareció ese anciano frente a las narices—
—...—
—Se presentó como el Guardián del...— Mi hermana hizo una pausa abrupta.
—¿...?—
—Oye, Aleksai... al viejito este... ¿En serio le dicen "El Guardián del Tiempo"? —Preguntó Elizabeth— Tu sabes, no me gustaría andar por ahí proclamando ese título vergonzoso para que ahora me salgas con que esa babosada se la invento él o algo así—
—Calma, el título se lo ganó justamente— En realidad creo que eso del "Guardián del Tiempo" se lo invento Riot... pero bueno, ellos nunca han sido muy buenos con los nombres. Mucho menos en la traducción latina.
—Ah, que bueno, me alegra no haber pasado por estúpida. Al menos ese anciano si dijo la verdad, a diferencia tuya—
—...— Una vez más, eso último sobraba.
—En cualquier caso —Continuó mi cruel hermana—, el viejo este de los pesares parecía estar en algún tipo de problema y necesitaba de mi ayuda con urgencia. Cuando le devolví la mirada... bueno, al principio pensé en reportarlo a la policía, creí que era un acosador—
—...— Si, yo habría hecho lo mismo.
—Después me pasó por la cabeza que tal vez era un drogadicto y me dio algo de lástima...— Continuó Elizabeth con una cínica sonrisa que no expresaba el menor resquicio de lástima.
—...—
—Y conforme lo iba escuchando, más me convencía la idea que su madre había fumado tabaco del barato durante el embarazo—
—...— Una opinión razonable.
—Entonces, mientras le hacía señas a un taxi para que se lo llevara a la clínica más cercana, el anciano soltó un suspiro con malos ánimos y de repente, todo se detuvo. No me lo podía creer. Lenta y pasmosa recorrí con los ojos vidriosos el mundo en tiempo fuera... y tras comprobar que todo era real, tragué saliva y guardé los billetes que pensaba regalarle a ese desdichado. No, después de semejante demostración de poder estaba enteramente dispuesta a escuchar las palabras de ese misterioso anciano —En lo que narraba el sobrenatural evento, Elizabeth, dramatizó una expresión de espanto con la emoción que le habría puesto un mimo callejero, y entonces siguió hablando en el mismo tono frívolo y jocoso de antes—. Me dijo que se llamaba Zilean y que venía de un futuro donde me había conocido. Según su historia, él y su invocador, un joven jugador del dichoso League of Legends, habían luchado en un futuro cercano contra un invocador muy poderoso en repetidas ocasiones y que siempre, sin importar que, terminaron derrotados—
—...—
—El nombre de ese invocador era Aleksai—
—...—
—Me dijo que, en algún momento de ese futuro Zilean y yo terminamos por encontrarnos. Yo estaba siguiéndole la pista a ese asunto del torneo y él estaba buscando una persona que fuera capaz de vencerte. Nuestros intereses resultaron coincidir moderadamente—
—...—
—Por supuesto, el pensar que había tenido la suerte de toparme con el único campeón del torneo capaz de manipular el tiempo era suficiente para echarme a llorar de rodillas y agradecer al cielo. No fue precisamente una casualidad, pero si acaso tu hubieras puesto las manos sobre el poder de rebobinar las manecillas del tiempo... indudablemente me habrías abandonado —Suspiró Elizabeth con sus ojitos lastimeros que brillaban como topacios—. En fin —Continuó—, según Zilean, en esa línea temporal de la que te hablo, se había producido un cataclismo terrible que había despedazado la continiuidad del espacio tiempo. Me explicó que la única forma de evitar dicho desastre era impedir la destrucción de... un tal "Parche 0.0"—
—...— El parche 0.0 es el código primigenio del torneo "Wide World". Este parche es como el corazón del sistema, es su base más elemental, la estructura que le permite funcionar. En este parche, por cierto, se encuentran las referencias de coordenada de nuestro planeta, el eje de entrada de Schwarzchild para material exótico, la información de los 40 participantes del torneo... y no sé que más, solo pude ver lo más superficial de ese archivo tan siniestro.
—En ese momento, de alguna manera comprendí tus intenciones...— Dijo mi hermana tras callar un rato.
—¿Evitar el inicio del torneo que cobrará millones de vidas...?— Pregunté sarcásticamente.
—No. Destruir el destino que lleva al fin del mundo— Respondió Elizabeth.
—...— Eso fue bastante específico, solo pude guardar silencio.
—En todo caso —Continuó mi hermana con indiferencia al notar mi claro malestar—, Zilean, que estaba muy interesado en proteger el "parche fundador" que tu por el contrario querías destruir, luchó contra ti en un bucle de miles y miles de repeticiones, en distintas condiciones y con diferentes compañeros, pero siempre salió derrotado. Pero entonces me dijo que, cuando estaba a punto de rendirse, por pura casualidad te escuchó hablar de una persona a la que jamás podrías vencer, una tal...—
—Elizabeth Cyel Ariadvel...— Murmuré.
—Y entonces me buscó —Continuó mi hermana con una sonrisa—. En ese futuro distópico, ese anciano me buscó y me encontró. Bueno, ahora que lo pienso tampoco debió resultarle muy difícil, yo había estado detrás de ti todo ese tiempo así que...—
—...—
—Como sea. Tristemente, incluso tras ese misericordioso encuentro, Zilean dijo que la Elizabeth de ese futuro ya sabía que no podría vencerte, no en esas condiciones. Probablemente se repetiría la misma historia conmigo si te enfrentaba directamente, cosa que en realidad no me extraña, porque yo nunca he sido capaz de ganarte en un juego. Para salir victoriosa necesitaba ir un paso más allá. Oh, y además —Agregó Elizabeth con algo de prisa—, al parecer teníamos un pequeño problema de compatibilidad. Zilean necesitaba un ancla que pudiera estabilizar su existencia, un invocador o algo así... y yo no era la opción más adecuada—
—...—
Zilean, eres un puto viejo mañoso. Asqueroso cucarrón rastrero y mentiroso.
El "problema de compatibilidad" del que habla Elizabeth no es más que aquel olvidado tema del "vínculo". Una de las soluciones a los numerosos misterios del torneo que Alejandra y yo teorizamos tras nuestro encuentro con el payasito de Shaco. Recuerden chicos, la existencia de los campeones es bastante volátil, nuestro plano existencial los rechaza porque ellos literalmente no pertenecen a este mundo. Hacen magia, esquivan balas, se convierten en animales, disparan rayos por los ojos... a ver, los miembros de la liga vienen equipados con el kit completo de "aquí no hacemos eso (porque no podemos), vuelvan a la televisión". Por ese motivo, ellos necesitan "vincularse" a una persona de este planeta, mal llamada "invocador", para crackear la licencia de la matrix y evitar que la aduana universal del tiempo y el espacio los identifique como anomalías dimensionales y los deporte de regreso a su triste chiquero natal. Así, nuestros amigos extra-dimensionales son el equivalente cuántico de inmigrantes ilegales. Pero, el caso de Zilean es bastante especial. Ese vejete no precisa de un invocador porque su existencia es más difusa que la del resto de campeones por la cronodisplacia, así que nuestra dimensión no lo rechaza con la misma fuerza que a sus semejantes de Runaterra. Sin embargo, esto tiene sus propios inconvenientes. El más llamativo sería que su existencia está fragmentada a lo largo de las eras, por lo tanto, para mantenerla estable requiere de un, digamos, punto de convergencia. Un campo atractor que reuna los fragmentos de su ser dispersos en el tiempo. Algo así como el drenaje de una piscina donde toda el agua se termina reuniendo tarde o temprano.
Por ese motivo, y con más ahínco que el resto, Zilean necesita algo que funja como ancla temporal. Algo que evite que su existencia sea arrastrada por los vientos del tiempo como una cometa en una tormenta hasta despedazarse. Pero Zilean no le dijo esto a Elizabeth. Ese anciano infeliz le dijo que necesitaba un invocador para mantener estable su existencia, pero eso era mentira. Era una puta mentira. Mi hermana parecía no sospecharlo, pero la verdadera ancla temporal de Zilean no era una persona, como le dijo, sino un evento. Un evento muy especial, que, por esas cosas de la vida ocurrió este mismo día y no se ni para que mantener el suspenso si es evidente que estoy hablando del puto inicio del torneo mundial de League of Legends. El día que dio pie a esta masacre. Exacto, bombón, la única razón por la que Zilean existe es porque la catastrofe que terminará destruyendo al mundo fue y sigue siendo una realidad. ¿Y cómo es que sé todo esto?, se preguntarán. Muy sencillo, encontré huellas, rastros de Zilean diseminados en algunos de los archivos del dichoso parche 0.0 que ese viejo malparido tanto quiere proteger. El parche 0.0 es la bios del sistema, es el archivador que contiene los datos que dieron pie al torneo y, aunque se supone que los datos de los campeones deben estar contenidos en el parche 1.0, Zilean es una excepción. El parche 1.0 no basta, no para él. La existencia de ese anciano miserable es demasiado difusa como para ser resguardada por medio de un vínculo al igual que el resto de campeones... o díganme, ¿Por qué creen que ese viejo hijo de puta estaba tan interesado en detenerme cuando mi único objetivo era evitar el comienzo del torneo? ¿Qué otra cosa podría motivarlo a interponerse en mi camino más que salvar su propio pellejo? ¿Por qué estaba tan interesado precisamente en proteger el parche 0.0 y no los demás parches del torneo? ¿Ahora entienden porqué esto es una apuesta? ¿Ahora entienden porqué lo desprecio tanto? ¿Ahora entienden porqué no confío en que él los salvará si yo llego a fracasar aquí?
Pero bueno, que les dije antes, dolor y verdades, ¿No?
—¿Te...? ¿Te pasa algo, Aleksai?— Preguntó Elizabeth con timidez.
—No —Respondí cerrando mis ojos llenos de oscuridad—. No, no pasa nada. Por favor continúa—
—Ya veo —Asintió Elizabeth tristemente—. Guardas muchos secretos, igual que siempre... pero yo... no, no importa —Elizabeth sacudió la cabeza y forzó una arrebatada y alegre energía en sus palabras nuevamente—. ¡De acuerdo, vamos a continuar!—
—...—
—Zilean me dijo que mi yo de ese futuro distópico le había solicitado que regresara en el tiempo al mismo día, lugar y hora en el que nos encontrabamos hablando. Le dije que regresara a ese 23 de agosto. Me dijo que, según mi yo del futuro, en ese momento comenzaría el verdadero plan. Que yo sabría lo que tendríamos que hacer. Mi cabeza en verdad estaba a punto de explotar, todo parecía una completa locura. ¿Qué diablos estaba pensando mi yo del futuro dejándome sus problemas a mí? —Se quejó Elizabeth masajeando sus cienes—, ¡En verdad que estoy loca, vaya que soy arrogante por pensar que la pobre de mi entendería esa locura!—
—...— Y aún así lo hiciste, pensé.
—Pero bien, al final supongo que fue como leer la síntesis de un libro en la wikipedia, no terminas de entenderlo muy bien pero algo le agarras. En cualquier caso, si estaba pensando lo mismo que mi yo futura... diablos, Aleksai, estoy tan loca como tú, ¿Acaso escuchaste lo que acabo de decir? ¡Suena completamente ridículo!—
—...— Asentí con algo de lástima a la pobre de Elizabeth. En verdad que pasó... o pasará... o está pasando por mucho... esto de los viajes en el tiempo en verdad es confuso.
—Como sea. Si la Elizabeth del futuro y la Elizabeth del presente planeaban lo mismo, entonces necesitaría bastante ayuda para vencerte. ¡Por suerte tenía a mi informante estrella, A-le-jan-dra~! —Exclamó mi hermana guiñándo un ojo mientras hacía un corazón con las manos. Como te gusta amargarme la vida, ¿no, Elizabeth?—. Llamé a tu amiguita esa misma noche para preguntarle por la dichosa lista de invocadores—
—...— Ahora entiendo. Por ese motivo Alejandra apareció en mi casa al día siguiente... supongo que se sintió culpable.
—Esa lista resultó ser bastante útil. Por su puesto que, muy para mí pesar, me encontré con tu cuenta de invocador entre los participantes del torneo. La historia de Zilean era cierta, tu eras uno de los invocadores —Agregó Elizabeth—. Pero justamente para eso estaba yo, para sacarte de ahí. Así que me puse a curiosear la lista un poco y, al cabo de un rato, encontré al invocador original del anciano... un tal Oliver—
—Anda, con que ese era su nombre— Murmure sin darle mayor importancia al asunto.
—Si, ese era su nombre —Repitió Elizabeth—. Desgraciadamente Oliver no era lo que estaba buscando. Él parecía ser un tipo listo, y yo prefería una persona más fácil de contro-, erm... alguien con quien fuera más fácil negociar —Corrigió mi dulce hermanita con su carita de yo no fui—. Necesitaba alguien a quien fuera sencillo concederle sus deseos. Afortunadamente, según el anciano, desde que el mapa genético coincidiera lo suficiente con el de Oliver, no deberían existir problemas de compatibilidad si elegía a otra persona como... no sé, un familiar cercano por ejemplo—
—Y entonces elegiste a Evan—
—Correcto —Respondió mi hermana—. Solo podía resucitar a una persona, así que no pienses que elegí sin cuidado—
—Difícil de creer— Comenté sarcásticamente.
—Oh, no te lo tengas tan creído, Evan y yo teníamos algo en común: ambos deseabamos recuperar a un ser amado. Yo entendía más que nadie ese afán de recuperar a mi familia, sin importar el precio—
—...— Al final, con el tiempo comprendí que yo también tenía eso en común con el idiota de Evan. Por eso, en lugar de Elizabeth, yo le concedí su deseo.
—Bueno... y luego... comenzaron las batallas con los invocadores de norteamérica, Aleksai. Los invocadores que habían sido derrotados por Oliver en la línea del tiempo original. Ahora que yo estaba al mando, era mi tarea vencerlos. Dígamos que esa era la primera prueba—
Elizabeth acalló un momento y observó algo inquieta a los alrededores. Si, si, si, al fin llegamos a esa tensa y peligrosa parte de "todo está en tus manos, hermana". Elizabeth se recogió el cabello en una cola haciendo un sutil ademán que no pasó desapercibido ante mis ojos, pero aún con todo me aferré a mi necia fe en Elizabeth e ignoré las escandalosas alarmas que chillaron en mi cerebro. Simplemente me limité a esperar a que ella continuara su discurso aunque sus acciones tenían toda la pinta de ser una trompeta de guerra.
—Una difícil prueba que francamente me esperaba despertara más interés en ti... pero nunca lo preguntaste —Murmuró mi hermana en tono bastante siniestro—. Nunca me preguntaste como "vencimos" a esos dos enemigos. Que raro que se te haya escapado ese detalle, ¿no, señor detective?—
—Tampoco es que importe mucho, ¿no es así? —Sonreí—. Bastaría con un chasquido para resolverlo todo—
Me tragué una bocanada de saliva tras tirarme ese farol tan descarado. Naturalmente, al todopoderoso Zilean le bastaría con rascarse la nariz para enviar cualquier posible oponente al cretácico. Desgraciadamente, como bien sabemos todos, Zilean no tiene la menor intención de prestarme su ayuda. A él le conviene que Elizabeth me derrote, el sigue de su lado. La única razón por la que colaboró conmigo fue precisamente porque mi objetivo es rescatarla, él sabe que yo no moveré un dedo contra mi hermana. Técnicamente, ella sigue siendo su rehén. En todo caso, ese miserable sabe que, desde que sea posible rescatar a mi hermana, yo no cambiaré el pasado. El pasado que le dió vida a ese hijo de perra.
Pero ella no sabe de eso. Zilean le ocultó la verdad detrás de su existencia, ese detallito solo lo conozco yo. Por ese motivo, mi única oportunidad es hacerle creer a Elizabeth que ese ancianato se ha volcado contra ella. Que ahora es de los míos. Y en serio que esa sucia mentira es mi único as en este encuentro, pues si acaso Elizabeth no se traga ese cuento... entonces quedaré completamente a merced de mi hermana. Porque, repito, la historia de Nosferatu es una mentira.
Vuelve al campo de juego la tercera pregunta. Recordemos que, aunque Evan Casimir Collins era conocido como el único ser humano capaz de vencer y matar campeones, Elizabeth siempre estuvo detrás de él. Ella era su titiritera, su directora ténica, su maestra, la que controlaba todas sus acciones y movimientos, incluso fue la responsable de su resurrección. Justo por ese motivo sé que Evan nunca mató a nadie, pues mi hermana es demasiado blanda como para ordenar un asesinato. Ni hablar de un asesinato, conozco a esa niña como la palma de mi mano y sé que no maneja bien el tema de la sangre y la muerte. Es una pacifista desde la médula, a ella no le gustan ni la violencia, ni la guerra, ni el dolor. Lo digo en serio, hombre, ella es todo un pastelito, ni siquiera soporta ver películas de horror, ¿o acaso no recuerdan cuando vació su estómago al contemplar como Akali le rebanó la cabeza a Evan?
Pero ahí comienzan los problemas para mi. Elizabeth... es una persona pacífica, pero... bueno, ella tiene una mente malditamente brillante. Se le ocurrió algo mucho mejor que solo seguir el libreto de Riot y matar a sus contrarios. Mi hermana hizo sus propias reglas. Ella nunca tuvo la intención de entablar un combate contra nadie, todo lo que quería era iniciar una mesa de negociaciones. Todo lo que quería eran "amigos". Su victoria no se dio en el campo de batalla, sino en la mente de sus oponentes, ella los conquistó desde el interior. Sin derramar una sola gota de sangre, Elizabeth cautivó los corazones de sus enemigos y los puso a trabajar para ella, ese es su estilo. Ese es el estilo de una líder nata.
Asi pues, las dos "víctimas" de Nosferatu en realidad son aliados de mi hermana. Y seguro que andan por ahí, lo bastante cerca como para caer sobre mi trasero en cualquier instante.
¿Qué es lo que harás, Elizabeth?
De ti depende todo.
Porque yo no tengo nada.
Nada con lo que pueda vencerte.
Elizabeth mantuvo silencio durante unos agónicos segundos hasta que, finalmente, exprimió las siguientes palabras:
—Eso que dices podría ser verdad... o tal vez no. Tal vez mientes, querido hermano. Pero eso da igual, pues tu y yo sabemos que a estas alturas luchar ya no sirve de nada. Por eso no la trajiste contigo, ¿Cierto? —Señaló la buena de Elizabeth—. A esa muchacha que siempre te acompaña—
—Estas muy bien preparada...— Musité con una sonrisa llena de resignación.
—Por supuesto. Te lo dije desde el inicio, esta partida la ganaré solo con el rey. Porque, fin y al cabo —Sonriendo, mi hermana agregó—, tu eres todo lo que necesito para triunfar—
—...—
Un suspiro de alivio abandonó mis fauces.
Elizabeth es demasiado blanda. Yo venía desde un principio resuelto a terminar esto por las buenas, así que nunca tuve la intención de luchar, pero mi hermana no lo sabe. Ella cree que yo estoy aquí para restaurar el mundo. Para revivir a Cassandra. Pará terminar esta historia. Y debe seguir creyéndolo... porque, a menos que Elizabeth no pruebe que esta dispuesta a mandar al demonio el mundo entero por mi... entonces el plan que he tejido para despertarla de esta pesadilla infinita no funcionará.
Por eso...
—Supongo que eso sería todo, querido hermano—
Por eso debo plantar los pies en el suelo con firmeza, no puedo titubear ahora que he llegado tan lejos.
—Esa es la historia que quería contarte—
Maldición, sé lo que se viene, sé lo que Elizabeth me preguntará.
—Solo me queda preguntarte...—
Zilean ya me lo había anticipado.
—...si estas dispuesto a permitir...—
Me advirtió que sería una pregunta horrible.
—...que Alejandra Sagir-Lazulli...—
Pero no necesito preguntarle el futuro para saber.
—...muera—
Que mi única opción es dar la peor respuesta posible:
—Si—
Y bueno, volvemos al juego.
Ahora si, pero en serio que si que ha pasado mucho tiempo. Cómo nunca antes. Tanto tiempo que hasta el mundo ha cambiado. Ahora el encierro es la moda, vivimos en una pandemia y Estados Unidos tiene nuevo presidente. Y aún después de tanto solo me queda decir, como siempre, gracias por su fidelidad y devoción a esta historia. En serio lo aprecio mucho. Oh, y claro, no puedo hacer menos que agradecer a aquellos lectores que se toman las molestias de dejarme un review para animarme a seguir escribiendo (aunque haya sido años... y aunque eso haya sido mi culpa).
Stilent: Ya va a ser año y medio de tu review. Si llegas a ver esto, agradezco tu apoyo. Y aún si no lo ves, dejo la respuesta como testimonio. Espero te acuerdes de esta historia como nosotros del buen Anderson.
1kirit02: Y tendrás que volver otros 4 capítulos otra vez. Si llegas a ver esto, agradezco tu apoyo e interés. Probablemente ya te valga verga... pero a mi no. Siempre bienvenido por aquí.
Como consejo del día, usen tapabocas.
