Muse - Something Human (Subtitulado al español)

aquí va lo de youtube punto com/watch?v=cOmHi1K3kpU


FILE 08: Algo Humano (Something human)

«Diez mil archivos en cola. Quinientos minutos restantes para finalizar la tarea.

«Sobrecarga de procesado actual: 20% por encima del máximo recomendado.»

Una vez finalizados los quinientos minutos, Raoul Am apagó los sistemas, archivó el material clasificado y salió del edificio. En el exterior del laboratorio el día apenas comenzaba y la distancia que debía recorrer para llegar a casa se le hacía extremadamente cuesta arriba. Le apetecía hablar, hablar de todo aquello que lo había estado rodeando durante horas, hablar sobre todo lo que le tocaría hacer durante los próximos días. Compartir con alguien sus dudas y reflexiones. Pero desde que perdió a Iason, no contaba con nadie para cumplir ese papel.

Llevaba demasiadas horas ahí metido, rodeado exclusivamente por máquinas. Pero por extraño que parezca, a Raoul no le apetecía irse a descansar, ni tampoco deseaba el contacto de otros élites.

Al principio pensó por un momento en quedar a desayunar con Gideon, pero no le apetecía escuchar sus chistes malos. Después pensó en Aisha, pero tampoco le apetecía oír sus lamentos sobre todo el duro trabajo que se le vendría encima como portavoz del Sindicato.

No, lo que le apetecía realmente era hablar con alguien que pudiera sorprenderle con un argumento inesperado, alguien con quien mantener una conversación no programada.

Entonces se acordó de la proposición de Katze. No es que pudiera realmente contarle lo sucedido; Júpiter se lo dejó muy claro: nadie debía saber de sus intenciones sobre reconstruir a Iason. Incluso había hecho firmar a todos sus subordinados implicados en el proceso, un sumarísimo contrato de confidencialidad que amenazaba con la descontinuación en caso de incumplimiento. Pero también le había dado otra orden antes de mandarlo al Keller Lab: sonsacar a Katze toda la información clasificada con respecto del Mercado Negro, antes de poner fin a sus tareas como intermediario.

Entrecerró los ojos, ligeramente deslumbrado por la potencia de la luz en el exterior mientras esperaba. Ya hacía una hora que envió el mensaje a Skarface. ¿Cuánto tiempo más pensaba hacerlo esperar? Se sentó en un banco al sol y cruzó las piernas con impaciencia.

Ese día Katze fue despertado por un aviso inesperado. Eso no le resultó demasiado agradable ya que últimamente apenas lograba conciliar el sueño, pero no podía rechazar un mensaje directo de su supervisor. Con un suspiro se incorporó de la silla frente al ordenador en la que se había quedado dormido la noche anterior y se masajeó el contraído cuello mientras leía el mensaje entrante.

He reconsiderado tu oferta del otro día y te convoco a las 8.00 en la puerta del Keller Lab para un desayuno de trabajo. Necesito comunicarte algunos cambios que he decidido llevar a cabo con respecto a tus funciones.

Raoul Am.

¿Cambios? No le gustaba demasiado como sonaba eso, pero decidió que era mejor enterarse bien de en qué consistían antes de empezar a preocuparse.

Volvió a sacar, una vez más, el papel con la última orden de su Maestro del bolsillo y tras leerlo de nuevo, la furia volvió a invadirlo.

—¡Venga… no me jodas, Iason! —masculló durante todo el tiempo que tardó en vestirse—. Se supone que vosotros sois las máquinas. Los que sabéis resolver cualquier problema, encontrar el método más práctico y sobre todo, cuidaros de la manera más eficiente. ¿Cómo podría yo, que no soy más que un mueble reciclado, cuidar de un Blondie?

Se supone que las máquinas eran ellos pero ahora era Katze el que se sentía como un sistema operativo inestable y mal configurado. De hecho, constantemente tenía la impresión de que sus circuitos se estaban fundiendo. Sus pensamientos se quedaban colgados al tener la horrenda sospecha de haber perdido su camino.

«Cinco mil archivos en cola. Doscientos minutos restantes para llegar a casa.»

Fue el primer pensamiento "de Raoul" que tuvo Raoul al cambiarle el blanco lechoso de los ojos a su iris azulado verdoso habitual.

«Sobrecarga de procesado actual: 60% por encima del máximo recomendado.»

Si Iason le viera le cantaría las cuarenta. Siempre fue extremadamente cuidadoso de no sobrecargar su cerebro nano-mejorado. Como el tema de las cinco horas de sueño, es ese otro hándicap de ser un Blondie con un cerebro en parte formado por materia orgánica. Su capacidad y velocidad de procesamiento eran casi como las de Júpiter pero no debería usarse a partir de un máximo recomendado de volumen de datos, para evitar el deterioro neuronal.

«Ya vale por hoy» se dijo, removiendo el Brain Gear y levantándose de la silla en la que llevaba cerca de diez horas de trabajo estático.

Estaba cansado, un cansancio que ningún humano ni Blondie siquiera sería capaz de comprender. Estaba cansado por pensar demasiado.

Mientras que los procesos de desfragmentado y restauración de memorias ocupaban el 60% de su tiempo al día, lo peor ocurría durante el 40% restante: cuando ejecutaba las memorias recuperadas. En esos instantes se veía obligado a pensar como Iason, mientras que durante el clasificado de fragmentos y recuperación de bloques corruptos, pensaba como Raoul. Esa dualidad le resultaba abrumadora y para no variar, sus propios pensamientos estaban más llenos que nunca de preguntas y dudas a resolver. Por primera vez en su existencia agradecía que alguien lo distrajera con alguna charla banal o problema simple de resolver.

«Doscientos minutos no, veinte minutos para llegar a casa.»

Raoul sonrió.

¿En qué momento pasó el "X minutos para terminar la tarea" a ser "X minutos para llegar a casa"?

No se había dado cuenta hasta ahora de lo agradable que es estar en casa en vez de en el laboratorio. Algo que jamás le había ocurrido en sus 80 años de existencia. No solamente el orden en su apartamento del nivel Apex era intachable debido a que era la primera vez que disfrutaba de los servicios de un mueble competente, sino que también podía mantener en él charlas banales y responder preguntas sencillas.

También le esperaba más trabajo: entre 20 y 30 minutos de aburrido interrogatorio sobre nombres en clave, fechas, lugares de intercambio y beneficios en negro, que debía apuntar y clasificar. Pero a veces hasta se lo saltaba. Total, Iason sería reconstruido y ya no haría falta recuperar el control sobre el mercado negro que exigía Júpiter a partir de lo que sabía su excelente nuevo furniture. Además, la idea de descontinuar a Katze le parecía cada vez más absurda y ridícula. Por sus manos habían pasado más de un centenar de Furnitures diferentes y la tonta costumbre de cambiarlos cuando cumplían los 18 había sido la causa de que tuviera que enseñar una y otra vez a cerca de un centenar de niñatos torpes e incompetentes a hacer de manera eficiente su trabajo. Y justo cuando empezaban a dominar sus tareas eran cambiados por niñatos incompetentes nuevos obligándolo a reiniciar el proceso. ¿Y para qué? ¿Para que se vieran bonitos? ¡Anda ya! Las mascotas deben de ser bonitas, mi ropa debe ser bonita, la decoración de mi salón debe ser bonita… pero no un criado. Los criados y trabajadores deben hacer bien su trabajo.

Raoul ya estaba planeando cómo proponer a Júpiter replantearse lo del descontinuado. Igual podría hacer un borrado selectivo de la memoria de Katze y conservarlo como mueble. Aunque los demás lo criticasen estaba dispuesto a asumir el riesgo de tener un mueble de más de 20 años. ¿No tuvo Iason una mascota mestiza? ¡Que le den a la opinión de los demás!

Raoul soltó una carcajada. Cuanto más pensaba como Iason más se le pegaban sus "inadecuadas costumbres"

Y hablando de su furniture. Katze no solamente era eficaz en sus tareas sino rápido en ejecutarlas, por lo que ahora se encontraba en un lugar en el que no debería estar, haciendo algo impropio de un mueble.

Se encontraba en la terraza tecleando en la consola portátil de fabricación casera que escondía en su habitación, usando una conexión cifrada propia ajena a la Red Neuronal para informarse sobre los avances en la misión que un mestizo muerto se había autoasignado tras ser de Katze durante muchos solitarios años.

G: Nada de momento.

La respuesta que esperaba.

K: Ya te dije que nadie en Amoi sabe nada de la Zeta Cross, — tecleó con presteza y menos entre los mestizos de Ceres. Pero si te apetece ir a Galaria a probar suerte, te puedo conseguir meter en alguna de las lanzaderas de carga como transportista.

G: Pues igual sí. Es lo siguiente que puedo probar pero antes debo finiquitar algunos asuntos aquí.

K: ¿Qué asuntos? ¿Te estás drogando de nuevo?

G: Que no, imbécil. No he conseguido información pero he dado con algunos posibles aliados a los que debo poner a prueba y contar sobre el asunto.

K: ¿Aliados para qué?

G: ¿No es obvio? Para La Resistencia. Los mestizos no llevamos PAM. Si lo que temes finalmente se produce, seremos los únicos que podrían plantarle cara a esa IA.

«¿Cómo? ¿Con palos y piedras?» pensó Katze pero se lo guardó para sí mismo. No deseaba estropear lo que fuera que había sacado a Guy de la espiral autodestructiva. Pero no acababa de entender a ese mestizo. Movilizar a los acabados de Ceres para que se unan por un ideal suicida abocado al fracaso sería una manera de proceder propia de Riki pero no del yonki depresivo que conoció tras Dana Bahn. Aunque Dana Bahn reventó destruyendo al más capaz de los intocables Blondies de Tanagura a causa de un plan similar nacido en esa misma cabeza. Y fue suicida pero tuvo éxito. Igual los planes suicida son su especialidad y ninguno puede empeorar la situación más de lo que estaba.

G: ¿Y tú qué? ¿Qué tal la vida de criado de palacio?

K: Tan aburrida como la recordaba. Aunque tengo mis recursos y los cotilleos abundan así que no me he cortado las venas todavía.

G: ¿Es cierto que se habla de reconstruir Ceres?

Katze se mordió el dedo antes de decidir cómo responder sin mentir

K: Quieren meter cambios en la legislación pero no he oído nada de reconstrucción.

G: ¿Qué tipo de cambios?

K: Ni idea. Igual os ponen el PAM a todos y os dan la ciudadanía.

G: A mi que no se me acerquen con un pendiente de esos. Por eso tengo que quedarme aquí. Hay que contarle la verdad a la gente sobre esa abominación.

Katze intentó desesperadamente cambiar de tema. Era cierto que existían rumores sobre la posible eliminación del estatus de independencia de Ceres, pero el plan sobre qué hacer con los mestizos que lo habitaban estaba más cerca del exterminio que de la concesión de ciudadanías.

Aunque solo eran rumores. Ya se ocuparía de avisar a Guy si saliese algo en firme. Tenía hackeada la base de datos con las actas de cada reunión del Sindicato y se ocupaba de leer cada nueva que entraba a las pocas horas de producirse la asamblea.

K: No te preocupes —bromeó —si te lo ponen siempre puedes recurrir a la "estratagema Guy" y cortarte la oreja.

G: Ja ja... Muy gracioso. Eres un cínico capullo de mierda. ¿lo sabías?

K: Se hace lo que se puede. Te tengo que dejar. El aerocar de Raoul acaba de entrar en los garajes. Parece que le ha dado por volver pronto últimamente.

G: Ok, ya hablamos mañana o pasado.

Con rápidas zancadas se metió en su cuarto para esconder la consola y diez segundos más tarde se encontraba al lado del portal de teleportación, esperando a que apareciera su amo para ayudarle a quitarse el abrigo, como el Furniture Modelo que era. No pasaron ni tres minutos para que la familiar silueta se materializase.

—Buenas noches Maestro Am.

Raoul pasó por su lado con rapidez y sin mirarlo, dejando caer su capa en los brazos que sabía que se extendían detrás suya.

—¡Deja de llamarme Maestro Am! ¡Suena ridiculo a tu edad!

Katze levantó una ceja como único símbolo de su asombro. Tras un primer mes infernal tratando de comprender por qué Raoul Am hacía o decía las cosas que hacía o decía, ya estaba curado de espantos.

—¿Y cómo quiere que le llame, señor?

—Pues Raoul, como siempre me has llamado.

—Jamás le he llamado Raoul. Ni se me pasaría por la cabeza referirme a usted de manera tan familiar.

Raoul se dio la vuelta y encaró a Katze por primera vez desde su llegada. Lo observo por unos segundos y espetó:

—¿Nunca lo has hecho?

—No —respondió Katze dudando en si esto no sería otro de sus "experimentos" psicológicos. Pero no, su expresión no era la del bisturí diseccionador sino una completamente nueva: la dubitativa e insegura. Duró solo un instante. Antes de pasar a la de "siempre tengo razón aunque me equivoque."

— Pues ya va siendo hora de que lo hagas. Vivimos juntos y me lavas el pelo y la ropa interior. Más familiar que eso no existe.

Katze no hizo ningún comentario a pesar de que su cabeza bullía con cientos de ellos. Decidió arriesgarse. Al fin y al cabo una orden es una orden.

—¡Qué bien que haya podido regresar antes a casa hoy! Se le ve cansado últimamente… Raoul.

—Lo estoy.

—¿Desea cenar ya? ¿O prefiere tomar una copa?

—Una copa estará bien, en la terraza… Ah, y trae el tablero de ajedrez.

—Como guste.

«Menos de un 1% de procesado restante. Reproducción al 99%»

Raoul no pudo aguantar más. Se arrancó el Brain Gear de un tirón y literalmente se deslizó por la silla hasta el suelo, donde se quedó abrazando sus rodillas mientras trataba inútilmente de calmarse. Todavía se sentía como Iason. Había estado procesando sus recuerdos durante los últimos dos meses y tenía cientos y cientos de vivencias suyas en su cabeza. Pero hasta ahora nunca se hubo topado con una del Blondie en el que tuviera interacción con la mascota y el recuerdo en particular que acababa de vivir en primera persona, como si él mismo hubiera estado en ese burdel de Lassa, lo había dejado literalmente descompuesto. Por fin podía comprender, aunque de manera superficial, algunas de las causas de la fijación de su amigo por ese humano y eran tal amalgama de razonamientos y sensaciones confusas que sentía que su cerebro literalmente iba a explotar. Todas sus creencias y conocimientos de repente pareciera que hubieran reventado por los aires y eso estaba pasando factura a cada uno de sus circuitos. Necesitaba urgentemente despresurizarse. Necesitaba urgentemente volver a casa, aunque fuera arrastrándose.

Se incorporó como buenamente pudo y comprobó la hora: 03:25 de la madrugada. A esas horas no habría ni un alma por el Keller Lab así que podría tranquilamente solicitar el apoyo de un androide mecánico que lo ayudase a llegar a su vehículo sin las miradas curiosas de sus compañeros científicos y subordinados.

Cerca de media hora más tarde se materializaba en la entrada de su apartamento, sorprendido de encontrarse la luz del salón encendida.

No esperaba que Katze estuviera al lado de la puerta a esas horas para recibirlo pero tampoco esperaba que estuviera despierto en absoluto.

Y no lo estaba.

Se encontró a su furniture dormido en el sofá, sujetando precariamente su data-slate de trabajo todavía encendida y en una postura que daba a entender que había tratado de resistir al sueño durante muchas horas consecutivas.

Solo en ese momento, mientras lo observaba dormir, las fluctuantes ondas cerebrales de Raoul pudieron encontrar de nuevo su equilibrio y sonrió antes de inclinarse y sacudirlo por el hombro para despertarlo.

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Bellamy's Talk

Matt: ¡Te parecerá bonito! ¿Cuánto ha pasado desde que publicaste el último capítulo? Me ha dado tiempo a publicar un nuevo disco y a terminar la gira mientras esperaba.

DD: (_) ¿Tanto tiempo ha pasado?

Matt: No pero casi. Al menos tuviste la decencia de incluir un tema del disco nuevo en la historia.

DD: Si, je je… por eso tardaba tanto... (o_o;)

Matt: No te lo crees ni tú ( ̄ヘ ̄)

DD: Bueno, vale, sorry… ¿Me cuentas de qué va la letra de Something Human o no?

Matt: Pues tiene bastante que ver con lo de ir de gira en general. La vida en el camino puede sacar a la bestia interior, esta canción y video trata sobre domar a esa bestia, deseando volver a algo humano. La canción la escribí justo después de que terminara la gira mundial de Drones, lo que se hace evidente en la letra. Habla de volver a casa y volver a ver a los seres queridos, después de mucho tiempo de estar separados lejos.

DD: Pues por ahí van los tiros del capítulo también. De volver a casa para encontrar "algo humano" literalmente para Raoul en este caso.

Matt: A mi lo que me deja intrigado es qué vio en esa última memoria que estaba analizando.

DD: Pues para eso habrá que esperar al capítulo bonus, my friend.

Matt: Osea, que me da tiempo a grabar otro disco hasta enterarme…

DD: ( ◡_◡ *) Espero que no…

Matt: ¡Más te vale!

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