Capitulo 24

Un amargo primer amor

-¡Sephiroth eres un maldito! - Enuncio Cloud conectando su puño con la mandíbula de Sephiroth, logrando desbalancearlo por un momento, pero recuperándose rápidamente Sephiroth volteo a ver al furioso rubio, clavando una engreída mirada en él.

- ¿Se puede saber qué es lo que te pasa? - Inquirió Sephiroth molesto limpiando el hilo de sangre de la comisura de sus labios

-No te hagas el desentendido, tú eres quien ha estado filtrando toda la información de ella, la has estado vendiendo a la prensa- Acuso Cloud con furia, tomando a Sephiroth por el cuello de la camisa

-Que tontería- Enuncio Sephiroth estoico, enfureciendo aún más al rubio quien apretó su agarre

-Se que has sido tú, de que otra forma podrían obtener esa fotografía, eso ocurrió en las instalaciones de la agencia, la prensa no puede entrar aquí. Todo este tiempo, has sido tu desde el principio, la has hecho sufrir desde un principio- Acuso Cloud clavando una feroz mirada cargada de ira y resentimiento.

- ¿Yo? Mas bien has sido tu. Es tu culpa que ella este sufriendo- Contradijo Sephiroth con una venenosa mirada, tomando la mano del rubio con que lo estaba sosteniendo, apretándola, clavando sus uñas en su piel buscando ejercer presión y dolor para hacer que lo soltara sin embargo Cloud mantuvo firme su agarre


De inmediato un alboroto comenzó a escucharse en la sala a un lado del ala de prensa, sonidos de muebles siendo aventados y destruidos, así como golpes comenzaron a inundar el lugar trayendo la atención no solo de los tres chicos miembros de One Winged Angel sino también de la prensa al otro lado de la sala, quienes se colaron en las instalaciones llegando al lugar antes de que Zack Vincent y Reno pudieron hacerlo, provocando caos y ante esto Genesis detuvo a los chicos de ir más lejos, prohibiéndoles involucrarse antes de llamar a seguridad e ir el mismo a ponerle fin al problema, sin embargo ninguno de los tres chicos hizo caso a su advertencia entrando con dificultad en la sala donde se encontraban Sephiroth y Cloud solo para descubrir a estos dos peleando ferozmente entre sí.

De un momento a otro Sephiroth inmovilizo a Cloud en el suelo, con su brazo presionado con fuerza contra la garganta de este, pero de inmediato Sephiroth recibe un buen golpe en las costillas. Cloud lo patea con fuerza derribándolo e inmovilizándolo debajo de él, sus puños se mueven rápidamente contra la cara de este, pero uno de los guardias agarra a Cloud por el cuello de su camisa tirando de él y con la ayuda de Zack quien se apresura a ir hasta el rubio logran separarlo de Sephiroth.

-Tan frustrado estas de que la haya besado- enuncia Sephiroth en voz baja, solo para que Cloud lo oiga

- No lo voy a negar, he tenido ganas de destrozarte la cara desde entonces- Cloud intenta arremeter contra Sephiroth pero los guardias agarran cada uno de sus brazos mientras que Zack pone su brazo alrededor de su cuello logrando retenerlo.


Aeris se encontraba caminando por el pasillo que conducía a su salón cuando repentinamente sintió un par de manos tomarla fuertemente del brazo, jalándola y estrellándola contra la pared que tenía atrás, haciéndole perder el sentido por un segundo.

-Tu – Oyo expresar a Aeris una femenina voz en un iracundo tono cargado de odio, provocando que la castaña subiera la vista descubriendo frente a ella a una chica

-Ah Cissnei, buenos días - Expreso Aeris amablemente, recuperándose del golpe, parándose de nuevo derecha mientras cepillaba su cabello asegurándose que todo en ella siguiera en su lugar.

-Tsk. No te hagas la inocente con nosotras Aeris -

-Por lo menos saludémonos amablemente antes de iniciar nuestro conflicto diario, ya saben, para variar. - Enuncio Aeris sonriendo de manera amigable

-Estas frustrándonos Aeris -

-Por favor explíquenme que información nueva salió de mí, así al menos sabre conque estoy lidiando-Expreso la castaña manteniéndose tranquila ante las tres furiosas chicas frente a ella, no alterándose ni si quiera cuando Cissnei azoto su mano contra la pared detrás de Aeris, justo a un lado de su cabeza.

- ¿Te crees muy lista no?, puede que todo el mundo sea engañado, pero yo se la verdad, sé que la razón por la que el joven Sephiroth y Cloud peleaban eras tu- enuncio Cissnei contra el rostro de Aeris cargando su tono con veneno

- ¿Qué? - Expreso Aeris mirando a Cissnei confundida, sin comprender de que hablaba.

-El joven Cloud siempre había permanecido imperturbable ante todo, entonces apareciste tu e hiciste que empezara a actuar diferente. -

- ¡El joven Cloud ya no es el mismo de antes! - Recamo otra de las chicas molesta.

- ¿Porque tú? - Inquirió Cissnei bajando el tono de su voz, así como su mirada desconcertando a Aeris por su decaída forma, sin embargo, antes de que pudiera hacer algo Aeris fue tomada con fuerza por el cabello por otra de las chicas obligándola a hincarse en el suelo y de inmediato todas a excepción de Cissnei se fueron contra ella

-Tú, basura -

-Vas a pagar-

- ¡Deténganse!, ¿qué creen que hacen? - Expreso fuertemente una masculina voz, apareciendo por el pasillo un chico de ojos azules quien se paró imponente a un lado de ellas.

-Joven Zack- Expresaron las tres chicas soltando de inmediato a Aeris

-Pero que tenemos aquí, tres princesas comportándose como brujas. ¿Debería tomar mi papel de príncipe y acabar con ustedes? - enuncio Zack con una enorme sonrisa en la cara, pero a pesar del amable rostro que mostraba sus ojos brillaban de forma amenazante haciendo temblar a las tres chicas quienes inconscientemente sintieron terror, alejándose de Aeris.

-Bien, entonces espero que nunca vuelvan a hacer algo como esto- Expreso Zack de manera amigable pero extrañamente las tres chicas podían sentir hostilidad emanando del calmoso chico, haciendo que dieran media vuelta yéndose acobardadas.

- ¿Estas bien? - Inquirió Zack girando en torno a Aeris, llevando su mano hacia la mejilla de la descompuesta castaña.

-No es nada- Negó Aeris dando un paso atrás alejándose de Zack, intentando componer su estado.

-A mí no me parece nada - Inquirió Zack con severidad

-estoy bien. - Siguió negando Aeris desviando la mirada lejos de Zack. Pero este sin estar convencido comenzó a rodearla mirándola de arriba a abajo

- ¿q-que haces? - Pregunto Aeris incomoda sintiendo cómo sus deslumbrantes ojos azules la escudriñaban por todas partes

-Hago un chequeo general – Enuncio Zack dando vueltas alrededor de la castaña.

- ¡Deja de hacer eso! - Reclamo Aeris abochornada

-Tal vez debería poner una escolta detrás de ti. Me sentiría más tranquilo si tuvieras a alguien detrás de ti todo el tiempo- Expreso Zack parándose finalmente frente a Aeris, llevando una mano debajo de su barbilla de manera reflexiva.

-Yo no me sentiría tranquila con alguien detrás de mi todo el tiempo, además que no estas exagerando- Enuncio Aeris frunciendo el ceño incomoda con la sobreprotectora posición que Zack estaba tomando

-No, creo ahora todo será mucho más complicado a partir de ahora. -

- ¿A qué te refieres? ¿Qué está pasando? En general que sus fanáticas actúen en mi contra no me importa, pero ahora no sé de qué se me acusa - Pregunto Aeris rogándole con la mirada una explicación, ocasionando una intrincada mirada en Zack quien se cruzó de brazos a la vez que la mayor parte de su peso lo distribuyo sobre su pierna izquierda.

-Ayer íbamos a tener una rueda de prensa en donde Sephiroth aclarara todo el asunto que se estaba dando contigo, pero tuvo que ser cancelada ya que llegaron unas extrañas fotografías que mostraban a ti y a Sephiroth besándose- Explico Zack aturdiendo con la última frase a Aeris quien abrió los ojos turbada sin poder creer lo que había acabado de escuchar, tragando saliva pesadamente sintiendo un escalofrió recorrerle el cuerpo.

-Tranquila, seguramente eran trucadas, pero nos puso en jaque. Sin embargo, Cloud de inmediato busco a Sephiroth y empezó una pelea con este. Fue realmente violenta y escandalosa, tuvieron que llamar a varios guardias para detenerlos, incluso Genesis tuvo que intervenir. Y para empeorarlo todo la prensa estaba justo al lado, era tal el caos que varios periodistas se colaron a las instalaciones logrando obtener un asiento en primera fila junto a una foto del espectáculo. Toda una premisa. La pelea de Sephiroth y Cloud se ha convertido en la noticia titular de todas las revistas de chismes. Por supuesto los rumores y especulaciones de todo tipo acerca de eso no se han hecho esperara- Enuncio Zack haciendo que Aeris abriera la boca impactada con la noticia, no entendiendo porque es que Cloud había hecho algo tan tonto como iniciar una pelea por algo así.

-Bueno, al menos así se olvidarán de ti por un rato- Completo Zack sonriendo irónicamente.

-Eso no me hace feliz- Comento Aeris frunciendo la boca molesta

-Lo supuse- Expreso Zack satíricamente, bajando su tono de voz con tribulación

- ¿Porque es que Cloud hizo eso? - Inquirió Aeris sin comprender del todo la actitud del rubio.

-No lo sé, estoy igual de desconcertado que tú. El no suele ser tan impulsivo. Además, nunca había visto a Cloud tan molesto. Faltaron varios guardias para poder detenerlos. Si no lo hubieran hecho, estoy seguro que se hubieran masacrado el uno al otro-

Aeris subió la vista hacia Zack alarmada por su comentario, rogándole por una explicación haciendo sentir mal a Zack por su exageración en el tema.

-Tranquila, ambos están bien, nada grave de que preocuparse, ahora ambos están heridos y confinados en sus respectivos departamentos. No pueden salir hasta que las cosas se calmen con la prensa y Genesis pueda arreglar todo el asunto- Explico Zack sonriéndole amigablemente para así poder tranquilizarla


-Cloud, Cloud-

Cloud oyó una serie de golpeteos en su puerta junto con una femenina voz llamándolo, y al acercarse pudo identificar a quien le pertenecía el tan peculiar timbre haciendo que se apresurara hasta la puerta abriéndola con impaciencia, descubriendo detrás de esta a una angustiada castaña de resplandecientes y preocupados ojos verdes, haciendo latir fuertemente su corazón, conmovido y sorprendido por su presencia.

-Que haces...? -

-Oh por dios, si te peleaste- Interrumpió Aeris abriendo la boca estupefacta, observando al rubio con un vendaje en su mano derecha, así como hematomas horribles en el lado izquierdo de su cara, debajo de su ojo, sus labios agrietados con una línea profunda que se extendía hasta su piel pálida debajo.

-Hola a ti también- Expreso Cloud con molestia por el tono de reproche que expreso la castaña nada más verlo

-Mira nada más como estas- Regaño Aeris llevando una mano hacia el rostro de Cloud y apenas las yemas de sus dedos hicieron contacto con su piel Cloud se erizo alejando su rostro.

-Él quedo peor que yo- Anuncio Cloud con ofensa y cierta arrogancia, dándole la espalda a Aeris, caminando de regreso a la estancia de su departamento

-No sé porque te sientes orgulloso de eso- Expreso Aeris con desaprobación yendo detrás de Cloud

- ¿Preocupada por tu exnovio acaso? - Inquirió Cloud con resentimiento girando a ver a la castaña con una molesta mirada en la cara.

-Cloud, no seas tonto- Expreso Aeris con desagrado, yendo hasta el rubio, parándose frente a él manteniendo una apesumbrada mirada mientras tomaba su mano derecha dándole un leve apretoncito.

-Agh! ¡Oye, no hagas eso! - Se quejo Cloud sintiendo un doloroso espasmo en su mano.

-Te la quebraste- Enuncio Aeris consternada tomando con cuidado la mano de Cloud entre las suyas, revisándola, apretándola levemente para verificar su suposición.

-Auch! ¡Ya te dije que no hagas eso! - Reclamo Cloud comenzando a molestarse, retorciéndose adolorido.

-lo siento – Expreso Aeris con pesar, bajando su mirada con amargura sin soltar la mano de Cloud, llamando la atención de este quien se la quedo viendo extrañado sin entender su tristeza.

- ¿Duele? - Pregunto Aeris afligida dejándole a Cloud un amargo sabor de boca

-No es nada. No debí de haber puesto tanta fuerza en el último golpe. - Enuncio Cloud con desazón, tratando de restarle importancia, haciendo que Aeris subiera su mirada hacia él clavándola con intensidad.

- ¿Qué? - Inquirió Cloud nervioso por la fijación que Aeris mantenía en él

- ¿Porque lo hiciste? - Pregunto Aeris confundida, verdaderamente sin entender la razón de sus acciones.

-Porque el imbécil se lo merecía. - Expreso Cloud enfadado, desviando su mirada lejos de Aeris

- ¿Se lo merecía? - Inquirió Aeris desconcertada no obteniendo respuesta alguna del rubio quien permaneció en silencio sin intenciones de confesar sus razones

- ¿Es por la foto del beso? - Pregunto Aeris con calma sorprendiendo a Cloud quien giro a verla perplejo

- ¿Como...? -

-Zack me conto. Cloud esa foto... ¿es posible que sea de aquella vez? - Inquirió Aeris bajando la mirada apenada, inquieta con el recuerdo.

-Que importa, no es real, no cambia el hecho de que solo intentan vender una historia inventando mentiras-Comento el rubio enfadándose con la situación, disgustado por ver a la castaña afligida, sin saber que hacer para poder cambiar el atribulado ceño de su rostro.

-Cloud. ¿Tú me crees verdad? - Inquirió Aeris subiendo la mirada, clavando sus relucientes esmeraldas en los confundidos zafiros del rubio, notando el fuerte deseo de comprensión que emanaba de ella.

-Si tú me crees, si todos los que aprecio me creen, y no son engañados, entonces nada más me importa. Los demás pueden decir lo que quieran de mí, pueden creer lo que quieran de mí, solo me importa lo que las personas que quiero piensen. Así que por favor no vuelvas a hacer algo como esto. Lo último que quiero es que resultes lastimado o tengas problemas por mi culpa-

-Aeris- Cloud intento debatir la idea de la castaña, pero fue tomado por sorpresa cuando Aeris llevo su mano hacia sus labios, dejando un pequeño beso en el dorso de esta. Turbándolo. Haciéndolo sonrojar, abriendo sus ojos sin poder ocultar su asombro.

-Ae...ris - Susurro Cloud el nombre de la castaña bajamente con cierto fervor, sintiendo que le faltaba el aliento, el calor en su rostro y la falta de aire comenzando a marearlo

-Estas herido así que...- Expreso Aeris en voz baja, sus mejillas coloreándose débilmente antes de soltar su mano para llevarlas hacia la mejilla de Cloud, acercándose a este, poniéndose de puntitas, acercando lentamente sus labios hacia su mejilla donde estaba el moretón.

El corazón de Cloud se aceleró, perdiendo la noción de todo su alrededor. Anticipando sus acciones con impaciencia

Aeris cada vez que este herido tu...

Me besaras


-Entonces, ¿lograron reflexionar sus acciones? Ustedes dos causaron un gran alboroto, la prensa está dándose un festín, no dejan de acosarnos con cientos de preguntas. Al menos ahora todo el asunto de aquella chica ha sido puesto de lado. - Enuncio Genesis enfadado desviando la mirada de los chicos delante de él quienes por fortuna habían logrado recuperarse de los hematomas por completo no dejando marcas en sus atractivos rostros.

Tanto Sephiroth como Cloud habían sido enviados a llamar por el director de la división musical, liberándolos finalmente de su encierro que había durado tres meses para poder encontrarse con Genesis en su oficina de las instalaciones de la agencia de talentos Migdar. Sin embargo, el ambiente era tenso por parte de ambos chicos quienes al parecer no soportaban estar en la misma habitación.

-Aunque es extraño, a pesar de que los de la revista Saturday tiene esas fotografías no han publicado nada, de echo que hayan dejado pasar una oportunidad así no es digno de ellos, incluso ahora que la prensa se ha concentrado en ustedes dos podrían utilizarlas para crear más caos y chantajearnos más fácilmente. No entiendo que es lo que está pasando. - Comento Genesis con extrañeza, llevando ambas manos debajo de su barbilla pensativo. Sus palabras provocando un desconcertado ceño en Cloud

-Como sea, ya que ustedes dos al parecer no pueden soportar más la presencia del otro hemos decidido adelantar el lanzamiento de Sephiroth como solista. - Informo Genesis poniendo a un lado el tema al notar la densa atmosfera alrededor de ambos chicos.

- ¿Su lanzamiento como solista? - Inquirió Cloud confundido

-Así es, habíamos estado discutiendo la posibilidad desde que Sephiroth nos comentó su deseo de volverse solista, y el presidente ha dado su consentimiento para que se lleve a cabo, por supuesto Reno, Vincent, Zack y tu continuaran como siempre, como parte de One Winged Angel. En un par de días se dará el anuncio oficial a la prensa. Así que hasta entonces espero que ambos se comporten. - Amenazo Genesis con una severa y contundente mirada.


- ¿Así que vendiste una exclusiva de tu lanzamiento como solista o que trato hiciste con ellos? - Indago Cloud siguiendo a Sephiroth por el pasillo deteniéndolo en medio de este.

- ¿Disculpa? - Expreso Sephiroth ofendido dando media vuelta hacia Cloud

-Lo que menciono Genesis es muy cierto, es muy raro que Saturday no hayan publicado un artículo aún. Tu les has estado vendiendo información así que, ¿qué trato hiciste con ellos? -

-Ninguno en absoluto-

-Si, claro- Enuncio Cloud chasqueando la lengua receloso

- ¿Crees que vendería mi lanzamiento a una simple revista de chismes? Aun si tu suposición fuera correcta ellos no dejarían pasar una bomba como es aquella foto. Entre más controversia cause para ellos mejor. Es prácticamente el sello de esa revista-

-Entonces cómo es posible que aún no hayan publicado na... ¿Ellos no tienen las fotos cierto? - Pregunto Cloud abriendo los ojos aturdido, dándose cuenta de la trampa.

-Por supuesto que no, nunca las tuvieron, solo yo tengo copia de esas fotos. Utilice uno de los sobres de correo que me habían enviado con anterioridad para hacerles creer que habían sido los de la revista Saturday quienes enviaron la nota. Pero eso no significa que no pueda enviarlas en cualquier momento a cualquier revista para que las publiquen. Sin embargo, en la medida de lo posible quisiera evitar hacerle más daño de lo que le has hecho-

- ¿Que yo le he hecho? - Inquirió Cloud abriendo la boca incrédulo, ofendido por la sentencia del arrogante chico

-Todo esto ha sido tu culpa. Por no apartarte, por intentar robártela. Ya te lo había dicho, ella me pertenece-

-No estabas tras de ella, a quien querías herir era a mí, utilizándola- Enuncio Cloud aturdido, víctima de la revelación

-Eres tan fácil de leer, sabia incluso que tarde o temprano podría tomar una foto tuya con ella. - Anuncio Sephiroth sacando un par de fotos de su bolsillo, mostrándole una imagen de él y Aeris fuera de su departamento. Tomando el momento exacto en el que él le estaba acomodando casi reverencialmente un mechón de cabello detrás de su oreja

-Dime, que pasaría si envió estas fotos de ella saliendo de tu departamento junto con las del beso. No crees que la gente creería que ella es alguien voluble, jugando entre tu y yo. Cambiando entre mi cama y la tuya-

-Nada paso y contigo menos- Enuncio Cloud furioso, clavado ferozmente su par de afilados zafiros en Sephiroth.

-Estas tan alterado que te engañas a ti mismo, es una mentira decir que no pasó nada. Así son las revistas de chismes, no importa si es verdad o no, mientras tengan algo sobre que escribir ellos publicaran lo que se venda, aunque nada allá pasado, aunque ella no sienta absolutamente nada por ti todos pensaran en ella como una mujerzuela. Y es aún peor después del alboroto que causaste ¿no crees? Todo el mundo pensara que nuestra pelea fue por ella, la gente pensara que fue por haber sido engañados por ella. Lo vez, solo le complicas más las cosas-

-Tu- Cloud se enfadó tomando a Sephiroth por el cuello de la camisa, pero este sin inmutarse ante la amenaza del rubio saco su celular reproduciendo un peculiar video que mostraba a Aeris borracha contestando una serie de preguntas

-Qué crees que le gente piense si ve también este video. En lo personal las fotos que tengo son mucho más valiosas, pero se me hace curioso que tengas algo así- Enuncio Sephiroth sonriendo con arrogancia

- ¿De dónde? - Pregunto Cloud turbado, abriendo los ojos sorprendido, aflojando su agarre en el altivo chico.

-Fue fácil, solo tuve que revisar tu teléfono-

- ¿Revisaste mis cosas?! - Enuncio Cloud molesto apretando de nuevo su agarre mientras clavaba una colérica mirada en el

-No me culpes por lo descuidado que fuiste. ¿Porque lo tenías en primer lugar? ¿Porque no lo borraste? ¿Planeabas extorsionarla de alguna manera con esto? Manipularla a tu conveniencia, en el fondo tu y yo somos iguales- Expreso Sephiroth bajamente en un desdeñoso tono mientras contratacaba con una altiva mirada.

Su sentencia congelando a Cloud, haciendo que soltara por completo a Sephiroth desarmado con la verdad.

-Esto es enteramente tu culpa Cloud, si su imagen queda aún más manchada de lo que ya está, será únicamente tu culpa. - Expreso Sephiroth dando un paso al frente, poniendo su cabeza por encima del hombro de Cloud

- ¿Qué es lo que quieres? - Pregunto Cloud con molestia, manteniendo su vista hacia el frente lejos de Sephiroth, intentando mantenerse en calma pues sabía que estaba en desventaja. No quería complicar las cosas más de lo que ya estaban.

-Tranquilo, tú puedes seguir actuando como el héroe que finges ser, aunque sea uno inútil. Preferiría cumplir mis metas lentamente-

-Ya veo, te gusta ver a tu presa sofocarse hasta morir-

-Es tu culpa por ponerte en medio. No porque hallas tocado mis cosas significa que te las valla a dar. En especial si se trata de ella- Enuncio Sephiroth con veneno en su voz.

-Si me hago a un lado la dejaras en paz- Expreso Cloud rendido no encontrando otra forma de arreglar todo y evitar que Sephiroth enviara aquellas fotos.

-Sigues aferrándote al papel de héroe, dispuesto a sacrificarte para salvar a la princesa- Enuncio Sephiroth con burla en su voz

- ¿Qué héroe?, no soy tal cosa, es solo que no estoy dispuesto a jugar tu juego enfermizo, así que dime ¿qué quieres? - Apresuro Cloud subiendo la mirada hacia el altivo chico.

-destruirte- Enuncio simplemente Sephiroth con deleite.


- ¿Sera este el final de One Winged Angel? La agencia de talentos Migdar ha anunciado esta tarde la separación oficial de uno de sus miembros. Sephiroth dará inicio a su nueva carrera como solista y se espera que su debut sea pronto- Leyó una chica el encabezado de la revista que tenía en sus manos, comunicándoselo a las demás chicas que tenía alrededor quienes de inmediato se alteraron ante la noticia.

-¿One Winged Angel va a separarse? -

-No puede ser-

-Pero han dicho que solo Sephiroth se ira. Los demás continuaran con la banda-

-Pero el hecho de haber perdido a uno de sus miembros-

Aeris no dejaba de oír por toda la escuela los rumores que corrían acerca de la separación de One Winged Angel, comenzando a ponerla ansiosa, yendo a toda prisa por los pasillos en busca de alguno de los chicos para poder preguntarles acerca de la veracidad de aquella noticia, pero siempre que lograba dar con uno estos se encontraban siendo rodeados por cientos de chicas que buscaban respuestas al igual que ella.

El único que le faltaba y no lograba dar con él era con Cloud, después de todo él siempre había sido bueno para evadir a sus admiradoras, si quería estar solo no había quien lo encontrara.

De hecho, ahora que lo pensaba, siempre que quería ocultarse y estar solo con sus pensamientos iba a un lugar en particular.

Aeris se dirigió de inmediato a las escaleras, subiéndolas rápidamente para ir al techo de la escuela, encontrando parado recargado sobre el barandal a un rubio de sosegados ojos azules que mantenía su vista clavada en el cielo, mientras jugaba con su mano derecha con la esfera de color verde del collar alrededor de su cuello

- Cloud- Llamo Aeris al rubio, haciendo que este se percatara de su presencia, soltando la esfera, girando su rostro mirándola por sobre su hombro sin hacer otro movimiento.

- ¿es cierto? ¿Ustedes van a separarse?, ha sido mi culpa verdad. Por todos los problemas que les he causado- Enuncio Aeris bajando la vista apenada. Les había arruinado sus sueños, sus carreras. Todo era su culpa. Aeris tenía ganas de llorar molesta consigo misma, pero tenía que aguantárselas. No era el momento. Llorando no solucionaría nada, además tenía que concentrarse, aceptar su falta y tratar de remediarla.

-Lo siento, en verdad lo siento, yo no quería...aceptare cualquier castigo que creas conveniente, puedes gritarme si lo deseas. Te prometo que intentare arreglar esto así que...-

-Aeris cierra los ojos- Demando Cloud interrumpiéndola. Girando completamente su cuerpo hacia ella. El tono que había utilizado era suave y sereno, pero aun así Aeris no pudo evitar sentirse intranquila ante su comando. Subiendo la vista inquieta

-Eh? ¿Por qué? - pregunto Aeris nerviosa no esperando Cloud estuviera tan enfadado con ella

-Solo hazlo, y aprieta los dientes-

-Eh!-

-Hazlo- exigió el rubio caminando hacia la castaña

-E-está bien, sé que dije que aceptaría cualquier castigo, pero...bien, al menos usa el 70% de tu fuerza, no el 50%- Expreso Aeris balbuceando exaltada

-Aeris ya no hables- Enuncio el rubio parándose frente a la castaña

-Bien, lista- Anuncio Aeris parándose derecha, cerrando los ojos, apretando fuertemente sus parpados y puños en espera de su castigo.

Cloud se la quedo viendo por un segundo antes de llevar lentamente su mano hacia su rostro, inclinándose un poco para adaptarse a su altura, notado sus largas pestañas oscuras, hermosas, como cualquier otra parte de ella.

No quisiera entregarte a él, pero me tiene acorralado. No sé de qué otra forma protegerte. En verdad soy tan inútil.

Cloud se acercó más inclinando la cabeza y bajando los parpados hasta que sus ojos azules estuvieron medio cubiertos, notando como los parpados aun cerrados de la castaña comenzaban a temblar con nerviosismo

En verdad desearía despedirme de ti de otra forma, pero si hago lo que en verdad deseo no voy a ser capaz de dejarte ir...Ya que yo...

Cloud puso suavemente su mano sobre la mejilla de Aeris, sosteniéndola, llevando sus labios hacia la otra mejilla de Aeris, dejando un suave y delicado beso en la comisura de sus labios, muy cerca de estos, si Aeris se movía solo un par de centímetros podrían encontrase, pero eso solo complicaría todo.

Una vez desaparezca, ¿me odiaras? Aeris esto no es algo que yo quiera. Mi corazón no deja de decirme que no quiere que nos separemos, pero mi mente me dice que por tu bien debemos hacerlo, así que...

Aeris abrió los ojos de golpe al sentir los labios de Cloud sobre su piel, muy cerca de sus labios, congelándola en su lugar, descubriendo los ojos del rubio cerrados antes de elevar nuevamente sus parpados revelando un par de intensos zafiros azules

-Estas perdonada- Expreso Cloud suavemente contra el rostro de Aeris, separándose lentamente de ella. Sin esperar su reacción yéndose del lugar

Q-que clase de castigo es este- Pensó Aeris turbada, sus piernas cediendo sobre ella tan pronto Cloud dejo la escena cayendo al suelo, su mente quedándose en blanco sintiendo su piel arder.


- ¿Abandonar el grupo? ¿En verdad entiendes lo que estas pidiendo Cloud? - Inquirió Genesis conmocionado, teniendo frente a él al rubio quien permaneció en silencio viéndolo decidido.

Cuando Cloud había llamado diciéndole que tenía algo urgente que discutir con él nunca se imaginó que tratarían con algo tan delicado, tomando completamente por sorpresa al director de la división musical quien quito la mirada de la computadora para poner su total atención en el rubio.

-Entiendo que ustedes dos han tenido últimamente problemas, de hecho, porque habían estado mostrando desprecio el uno por el otro es que habíamos estado preparado el futuro lanzamiento de Sephiroth como solista, pero no creen que esta riña suya ha llegado muy lejos- Comento Genesis con aplomo, probando la seriedad del rubio, quien no mostro ningún rastro de duda en su rostro, manteniéndose serio y en silencio.

- ¿Es acaso por aquella chica? -

-Ella no tiene nada que ver- Refuto rápida y contundentemente Cloud.

Genesis dio una extensa y pesada exhalación conflictivo con la petición del rubio. Esperando poder disuadirlo.

-Cloud, si tomas la decisión de salirte no hay vuelta atrás, te será muy difícil volver al mundo del espectáculo si después te arrepientes...-

-No me arrepentiré. Solo no lo haga público, no quiero causar un alboroto por esto. - Interrumpió Cloud mostrando por primera vez, por un leve segundo un rastro de duda en su mirada, pero dispersándola rápidamente volviendo a clavar con seguridad sus decididos ojos azules en el director, sin embargo, ese leve segundo basto para que Genesis no estuviera de acuerdo con su petición.

-Tienes un gran futuro en esta industria. No lo anunciare aun, ni siquiera al presidente, quiero que lo pienses bien. -

-No necesito pensarlo- Enuncio Cloud con seguridad parándose firme frente a Genesis


Tifa se encontraba caminando por el pasillo de su escuela cuando al llegar a la esquina pudo oír la voz del rubio sin embargo lo que hizo que se detuviera en su lugar fue la melodiosa voz de una chica, provocando que Tifa se escondiera en la intersección, asomándose levemente para ver la escena.

No es como que fuera inusual encontrar a Cloud con alguna chica que quería confesársele, es solo que la oración que dijo la pelirroja la desconcertó lo suficiente para congelarla en su lugar.

¿Cloud iba a abandonar también al grupo?

- ¿De dónde escuchaste eso? - inquirió Cloud perplejo con molestia en su voz, intentando ocultarlo tras una máscara de serenidad.

-Es un rumor que está circulando por la red en los diferentes grupos de fanáticas. Nadie sabe quién lo inicio, pero parecen estar muy seguros al afirmar que tienes planeado abandonar el grupo después de Sephiroth. - Explico Cissnei obteniendo una disgustada exhalación por parte de Cloud. Quien se mantuvo en silencio cruzándose de brazos girando su vista enfadado.

Por supuesto, apuesto a quien inicio ese rumor fue esa maldita serpiente. - Pensó Cloud sintiendo su sangre hervir, pero dando respiraciones cortas en un afán de calmarse no teniendo más opción que seguirle el juego.

-Tu no vas a abandonar el grupo también verdad? - Pregunto Tifa saliendo de su escondite, con una voz llena de inquietud. No obteniendo respuesta alguna por parte del rubio quien se limitó a verla por un segundo sorprendido, antes de desviar su mirada, bajándola al piso con tribulación.

-No puedes, no puedes abandonar el grupo. Yo quisiera...Todas quisiéramos seguirte apoyando, y seguir oyéndote cantar. Yo...- Rogo Tifa con una apesumbrada mirada, sus mejillas coloreándose débilmente en un delicado tono rojizo, interrumpiéndose bajando la mirada nerviosa sin poder encontrar de nuevo su voz.

-Descuiden, son solo rumores así que no hagan un alboroto alrededor de esto- Enuncio Cloud dando una pesada exhalación, llevando una mano hacia su frente estresado.


-Esa maldita!, te lo dije, no podías confiar en ella Tifa- Expreso Cissnei clavando enfurecida su mirada en la desorientada chica de ojos rubí una vez que el rubio desapareció por el pasillo, no quedando convencida con la respuesta del famoso chico.

- ¿Eh? -

-Estoy segura que es su culpa que esto esté pasando-

- ¿De qué hablas? - Inquirió Tifa con confusión viendo a la chica delante de ella desquiciarse poco a poco.

-Hablo de tu supuesta amiga, esa bruja de Aeris-

-Ella no tiene nada que ver- Contesto Tifa molesta pero sus ojos temblando con cierta ansiedad.

- ¿A no? Entonces porque todo se ha ido al traste desde que ella tiene contacto con Cloud!. No sé qué hizo, pero estoy segura de que todo esto es su culpa, está arrebatando a Cloud de nosotras-

-Ella no...- Expreso Tifa bajando poco a poco el tono de su voz desviando su mirada insegura.

-Voy a ir a darle una lección- Sentencio Cissnei girando sobre su eje, yéndose en busca de Aeris, llamando la atención de Tifa quien a pesar de haber escuchado claramente a Cissnei solo la observo alejarse no moviéndose de su lugar


Aeris se encontraba afuera en el jardín trasero de su escuela, estando de cuclillas admirando las flores del lugar cuando oyó a una chica decir furiosa su nombre, provocando que Aeris se pusiera de pie y girara en dirección a la voz, viendo a una irritada pelirroja frente a ella y antes de que Aeris pudiera siquiera comprender la situación Cissnei la tomo de ambos brazos sacudiéndola levemente

-Tú, que fue lo que hiciste, que hiciste para que Cloud cambiara tanto, ¿qué hiciste para que él ahora quiera abandonarlo todo? - Inquirió Cissnei furiosa, confundiendo a Aeris quien no le encontró sentido a su pregunta.

- ¿De qué hablas? - Pregunto Aeris desorientada, enfureciendo aún más a Cissnei por su inocente actitud. Pensando que se estaba burlando de ella Cissnei la soltó, abofeteándola con fuerza y rencor para después empujarla tirándola al suelo.

-Maldita, no te perdonare, no te perdonare si One Winged Angel se deshace por tu culpa, si Cloud abandona la banda por tu culpa- Declaro Cissnei con una extraña voz entristecida a la cual Aeris no pudo prestar la suficiente atención, ya que lo que había declarado la chica había captado su total interés, desconcertándola, haciendo que incluso olvidara el ardor en su mejilla.

- ¡Basta, es suficiente! - Exigió una voz femenina corriendo inmediatamente hasta donde se encontraban.

- ¿Tifa de qué lado estas? - Inquirió Cissnei molesta, mirando a la chica de largo cabello negro y ojos rubí parada delante.

- Esto no tiene nada que ver con Aeris- Contradijo Tifa apretando los puños irritada.

-Te engañas Tifa si crees que no tiene nada que ver con ella, desde que apareció esta bruja el joven Cloud ha cambiado, no solo él, los demás miembros de One Winged Angel también, incluso ahora por su culpa están envueltos en un escándalo. No la perdonare, si por culpa de ella terminan separándose...-

-Ya te dije que Aeris no tiene nada que ver! -

-En verdad vas a seguirla defendiendo, estas ciega si crees que ella es tu amiga, está actuando a tus espaldas, ella solo es una sucia traidora-

-ella no...-

-Ella sabe lo que sientes por Cloud y aun así no ha dejado de encimársele e intentar engatusarlo. A pesar de que él es mucho más importante para nosotras de lo que podrá ser para ella, a pesar de que nosotras respetamos el acuerdo que hay entre todas las fanáticas para así no causar problemas y conflicto entre nosotras, a pesar de que nosotras lo conocemos y seguimos por mucho más tiempo, a pesar de que ella no sabe nada de él, a pesar de la admiración y devoción que todas le profesamos a Cloud, ella quien solo lo conoce hace algunos meses ha echado todo eso de cabeza, ha logrado incluso confundir a Cloud y hacer que cambie por completo, incluso él podría abandonarlo todo por...-

- ¡Basta, es suficiente! - Interrumpió Tifa alzando la voz molesta a la vez que apretaba aún más los puños, respirando pesadamente y con algo de dificultad.

-Bien, si quieres seguir fingiendo que esa bruja es amiga tuya es tu problema, ella no ha hecho más que intentar a arrebatarte a Cloud, y si eso está bien para ti, tal vez ya no deberías seguir siendo presidenta del club de fans. - enuncio Cissnei con soberbia alejándose de la castaña pasándole por al lado a Tifa, golpeando su hombro y viéndola con irritación antes de irse de ahí.

Aeris quien se había quedado aturdida con lo que había oído, ante el estrepitoso reclamo de su amiga salió finalmente de su estupor, subiendo la mirada solo para ver a Cissnei alejarse y a Tifa cabizbaja con los hombros decaídos, como si sostuviera un enorme peso sobre estos.

- ¡Tifa! ¿Tifa estas bien? - Inquirió Aeris con preocupación, parándose inmediatamente del suelo, yendo hasta Tifa

-Estoy bien. Eso es lo que debería estarte preguntando yo a ti- Expreso Tifa girando hacia el lado contrario dándole la espalda a Aeris

-Tifa yo no... - Enuncio Aeris clavando su mirada en Tifa intranquila.

-Lo sé- Interrumpió Tifa evitando en todo momento ver a Aeris. Dando un disgustado sonido antes de soltar el aire que al parecer estaba sosteniendo en una pesada exhalación, bajando la mirada al piso antes de comenzar a hablar

-Que tontería, tu no has hecho nada como eso, además a ti te gusta Sephiroth. Quien a ti te gusta es Sephiroth, Sephiroth y no Cloud - Enuncio Tifa con voz agitada a la vez que apretaba sus puños y parpados fuertemente intentando controlar su alteración, bajando su cabeza en dirección al piso incapaz de ver a Aeris de frente, a quien la sentencia la tomo desprevenida. Desconcertándola, no solo por la inmensa inquietud que emanaba de Tifa, sino también por su desesperación al decir aquella oración una y otra vez como una especie de mantra

-Ah...- Después de unos segundos de observarla Aeris sintió que había descubierto algo, algo que por alguna razón la inquietaba

-Tifa, ¿a ti en verdad te gusta Cloud? ¿acaso en verdad estas enamorada de…? - Inquirió Aeris. Las palabras dejando su boca antes de que siquiera se pusiera a pensar lo que decía, provocando que Tifa abriera los ojos aturdida, abochornándose de inmediato.

-Yo no... Solo olvida todo esto quieres- Declaro Tifa nerviosa, dando rápidamente media vuelta, alejándose de Aeris a quien le costó un par de segundos salir de su estupor, quedándose parada aturdida en medio del pasillo.

Aunque Tifa no lo hubiera admitido esa reacción se lo había dicho todo, Aeris estaba segura. Tifa estaba enamorada de Cloud. No era admiración lo que sentía, como Tifa siempre había declarado, tampoco era simple fascinación, Tifa en verdad, en verdad estaba enamorada de Cloud.

Sin saber porque Aeris comenzó a marearse, algo en su pecho comprimiéndose, faltándole el aire, sintiendo como si todo a su alrededor empezara a deformarse.

Basta Aeris, reacciona, tienes que centrarte, lo que tu sientas no es importante, ya has hecho bastante daño, no puedes ser tan egoísta, tienes que pensar en los demás. Recuerda lo que es importante, recuerda quien es importante. Así que céntrate.

Aeris dio largas y profundas respiraciones, calmándose a sí misma, subiendo la mirada al frente decidida.

Primero que nada, tienes que arreglar este desastre. No puedes destruir los sueños de aquellos quienes te rodean. No importa lo que haga falta, tienes que arreglarlo.


Una vez terminaron las clases y el salón comenzó a vaciarse, dejando únicamente dentro de este al rubio de ojos azules y a Aeris quien estaba haciendo tiempo recogiendo sus cosas lentamente, al observar que no se encontraba nadie más que ellos dos, Aeris giro en dirección al rubio, dando un par de pasos hacia este, quien sin prestarle atención se dirigió hacia la puerta, estando a punto de salir cuando la voz de la castaña lo detuvo.

- ¿Cloud, dejaras One Winged Angel?- Inquirió Aeris con preocupación, haciendo que Cloud se tensara, obligándose a recomponer rápidamente su estado, pero manteniéndose en silencio sin dirigir su atención de vuelta en la castaña

-Escuche algunos rumores, algunas chicas creen que abandonaras también al grupo- Enuncio Aeris recordando lo que Cissnei le había reclamado, dando una pesada exhalación, bajando por un segundo su mirada al piso consternada antes de volverla a subirla mirando a Cloud con inquietud.

- ¿Qué es lo que está pasando?, porque...- Aeris se quedó con las palabras en la boca siendo ignorada por el rubio quien sin escucharla salió del salón. Desconcertando por un momento a Aeris por su rudo trato, sin embargo, haciendo a un lado su tribulación Aeris fue rápidamente detrás de él, tomándolo de la muñeca, deteniéndolo en medio del pasillo.

-Cloud- Llamo Aeris confusa, inclinándose para captar su rostro que se negaba a dirigir en su dirección

-Suéltame- Exigió el rubio en un tajante tono, sin dirigir su mirada en la desconcertada castaña quien poco a poco aflojo su agarre hasta soltarlo por completo. Dejándolo marcharse por el pasillo

Aeris observo a Cloud alejarse hasta que este desapareció de su vista, estando aun turbada por el áspero tono de su voz y el trato tan cortante. Seguramente si la hubiera mirado hubiera clavado fríamente sus ojos en ella, estando extrañamente agradecida de que evitara hacerlo. Aun así, Aeris no pudo evitar sentir el vacío en su pecho, así como su cuerpo pesado obligándola a bajar los hombros

Está enojado, por supuesto que está enojado. Su sueño está en juego y todo su mundo está puesto repentinamente de cabeza por mi culpa- Pensó Aeris bajando la mirada al piso

-No, no puedo deprimirme y simplemente dejar las cosas así. - Se dijo así misma Aeris dándose un par de palmaditas en las mejillas buscando centrar su mente y despejar todas sus deprimentes ideas. Subiendo la mirada decidida.

Si lo que quería era arreglar todo entonces debía dirigirse a la agencia de talentos Migdar e intentar convencer al presidente de no disolver el grupo, le rogaria si tenía que hacerlo, esta vez realmente se atendría a todo lo que él le pidiera con tal de que los chicos no se vieran afectados.


Aeris se encontraba fuera de la agencia de talentos Migdar, observando el edificio desde el otro lado de la calle, pensando en cómo pasar al guardia

- ¿Qué haces aquí afuera? Acaso piensas allanar el lugar. - expreso una masculina voz detrás de la oreja de Aeris provocando un escalofrió subiendo por su espalda, girando sorprendida, reconociendo de inmediato el masculino timbre de voz encontrando detrás de ella a un atractivo chico de largo cabello plateado y rigurosos ojos agua marina

-Yo no...Tengo que hablar con el presidente – enuncio Aeris firme, no dejándose intimidar por el imponente chico frente a ella

- ¿En serio? ¿Para qué? - Inquirió Sephiroth interesado, clavando fijamente sus ojos en Aeris quien se sintió cohibida, dando un paso hacia atrás nerviosa.

-Sephiroth, ¿es verdad que van a separarse? -Expreso Aeris bajando la vista al piso por un segundo.

-No tienes que preocuparte por eso- Rebatió Sephiroth girando dándole la espalda

-Pero...-

-Vamos- Interrumpió el chico de cabello plateado dando un par de pasos lejos de la confundida castaña

-Eh? -

- ¿Cómo piensas entrar?, no dejan pasar a cualquiera sabes- Enuncio Sephiroth viendo a Aeris por sobre su hombro, haciendo que esta diera un saltito en su lugar pillada, para después ir corriendo tras de él.


-Oye, cuando te seguí no pensé que terminaríamos en este lugar, pensé que me llevarías con el presidente de la agencia. ¿Acaso te burlas de mí? - Inquirió Aeris con molestia, observando irritada al elegante chico de arrogantes ojos agua marina sentado al otro lado de la mesa frente a ella.

- ¿Porque lo dices? - Inquirió Sephirorh en un desabrido tono, no dándole importancia a su pregunta ni a la furia que emanaba de ella.

-Porque, ¡que significa esto! - Señalo Aeris llevando la atención hacia el lugar en que se encontraban, un lujoso restaurante de estilo minimalista en el piso superior de una torre en el centro de la ciudad, la sección donde se encontraban rodeado de enormes ventanales por los cuales se podía contemplar parte de la magnificencia de la vida nocturna de la contrastante ciudad de Migdar.

-Nunca antes me habías traído a un lugar así, de hecho, nunca antes me habías invitado a ningún lado o prestado algún tipo de atención, pero ahora pones todo este esfuerzo, incluso me has obligado a ponerme esto y pagado por que me arreglaran. ¿Qué es lo que te pasa? - Inquirió Aeris confusa señalándose ella misma, incomoda con lo que traía puesto, un vestido de verano rosa pálido hasta la rodilla con tacones blancos

-Quería ver como ver como se te vería, pensé que te quedaría bien-

-No bromees- expreso Aeris clavando sus ojos molesta en el altivo chico.

-Además, aquí no puedes entrar con lo que llevabas puesto-

- ¿Qué hay de malo con lo que tenía puesto?

-Nada, es solo que esto se te ve mejor, sorprendentemente-

- ¿Me estas insultando o alagando? - Inquirió Aeris enfadada no obteniendo respuesta alguna de Sephiroth, por lo que indignada Aeris tomo el vaso de agua que tenía en frente, bebiendo de él intentando distraerse y calmarse a sí misma.

Tal vez, ya que estaba metida en esta situación debía sacar provecho y ordenar lo más caro del menú- Pensó Aeris desviando su mirada lejos del frustrante chico frente a ella. Aunque no es como que no pudiera pagarlo, ya que el maldito era molestamente rico. Aeris estaba segura de que hacia todo esto solo para mostrarle su poder y burlarse de ella quien jamás podría siquiera imaginar entrar a un lugar como este por su cuenta. Al contrario de él a quien este lujoso lugar le combinaba a la perfección.

Los pensamientos de Aeris se vieron repentinamente interrumpido por el camarero que coloco un plato de comida frente a Aeris haciendo que llevara su atención hacia este.

-Sabes que no encajo en este tipo de lugares, no sé cómo comportarme- Admitió Aeris observando los cientos de cubiertos que tenía enfrente no sabiendo cual tomar

-No te preocupes, pensé que te pondrías nerviosa, por eso escogí este ambiente privado-

Aeris subió los ojos sorprendida hacia Sephiroth, viéndolo con una copa en la mano dando pequeños sorbos a esta no mostrando perturbación alguna, permaneciendo con ese aire tranquilo, sereno y en control que lo caracterizaba.

¿Acaso se preocupó por mí?, imposible, debo estar imaginando cosas- Pensó Aeris tomando el cuchillo y el tenedor de la mesa, cortando la carne frente a ella para distraerse.

-Entonces, ¿porque es que me has traído aquí? - Inquirió Aeris sin subir la vista hacia Sephiroth, concentrándose en cortar pequeños trozos de carne que llevaba de inmediato a su boca.

-Porque puedo- Contesto Sephiroth llanamente no llevando su mirada hacia ella si no manteniéndola en la distancia, erizando a Aeris quien subió sus ojos viéndolo enfurecida por su respuesta tan engreída.

Yo lo mato

-Sabes que quería hablar con el presidente- Reclamo Aeris indignada.

-No tenía ningún caso que hablaras con él-

- ¿Por qué? -

-Ibas a hablar sobre la disolución de One Wiged Angel ¿no es cierto? Sin embargo, soy el único que se va, los demás seguirán con el grupo. No hagas caso a los rumores que circulan por la ciudad. Son solo eso, rumores. Pensé que eras más inteligente-

- Entonces dime ¿Porque es que abandonas el grupo? - Inquirió Aeris enfadada por su descaro, dejando los cubiertos sobre la mesa, inclinándose hacia adelante con interés.

-Sabes que nunca me ha gustado estar con mucha gente, estoy mejor por mi cuenta. Al menos ahora toda la prensa se concentrará en mí y te dejaran a ti en paz. Si lo piensas es un buen trato

- ¿De qué hablas? Sephiroth...-

-Lo lamento, sufriste por un buen rato, pero ahora todo está bien- Interrumpió Sephiroth llevando su mirada en la confundida castaña

-En serio Sephiroth ¿qué te pasa?, que te preocupes por mí no es lo usual en ti-

-Si solía preocuparme por ti- Enuncio Sephiroth seriamente, desconcertando a Aeris, haciendo que abriera los ojos aturdida, quedándose viendo a Sephiroth con la boca abierta dejándola sin palabras.

-Pero supongo que no podemos regresar a esos días cierto- Completo Sephiroth manteniéndose sereno sin expresar perturbación alguna, tanto en su rostro como su voz, pero dejando entrever un pequeño rastro de melancolía en su mirada que provoco que Aeris sintiera un hueco en el pecho. Sintiendo sus ojos humedecerse Aeris los bajo rápidamente hacia su regazo, apretando los puños frustrada por dejar que sus palabras la afectaran, inevitablemente recordando cuando ambos eran niños. Y en el interior, escondido dentro de su ser, deseando que pudieran regresar a esa época. Frustrándose aún más consigo misma por ese absurdo pensamiento.

-Me iré en un par de meses- Informo Sephiroth con calma, poniendo su copa sobre la mesa, interrumpiendo los pensamientos de la castaña quien subió la mirada confusa.

- ¿Que? -

-Por mi lanzamiento como solista. Me iré a Junon ya que ahí está el estudio de grabación principal, después de eso debo hacer una gira por toda Gaia para promocionar mi lanzamiento. - Informo Sephiroth desconcertando aún más a Aeris quien bajo la mirada fijándola intensamente en el borde de la mesa, sintiéndose extrañamente incomoda con el temo, queriendo no escuchar más.

- ¿Vendrás conmigo? -

- ¿eh? - Aeris subió la vista de golpe, perpleja, no pudiendo creer lo que había oído. Analizando con detenimiento al sobrio chico frente a ella quien parecía estar hablando completamente en serio, aturdiéndola en su lugar sin poder reaccionar.


- ¿Pero de que va? -Expreso Aeris inflando las mejillas con indignación. Estando hincada afuera en el patio de la casa que los chicos habían dispuesto para ella y su madre en lo que las cosas con la prensa se calmaban, intentando trabajar en el mantenimiento de este como les había pedido, prácticamente rogado, a los chicos que la dejaran hacerlo para de alguna manera pagarles por las molestias que se estaban tomando por ella, pero fallando en concentrarse en su trabajo a causa del indeseado pensamiento que no dejaba su cerebro desde ayer. Resonando una y otra vez las palaras de Sephiroth en su mente

No te pido que me respondas ahora, pero piénsalo

- ¿Que lo piense? ¿Que piense que? Lo hace sonar como si quisiera que me escape con él. Pero estoy segura que en lugar de una pareja lo que quiere es una sirvienta-

¿Qué pasa aquí? Porque es que Cloud me trata con frialdad y Sephiroth se muestra amable. ¿Porque es que ambos actúan de forma extraña? No entiendo, simplemente no entiendo nada- Pensó Aeris dando una extensa y pesada exhalación bajando sus hombros con desanimo

-Que enorme suspiro-

Enuncio una masculina voz detrás de ella, haciendo que girara en su dirección, descubriendo a un chico de intensos ojos azules mirándola atentamente.

-Zack -

- ¿Acaso te preocupa algo? - Inquirió Zack preocupado por el desanimado tono de su voz, poniéndose de cuclillas a un lado de ella.

- ¿eh? -

-Lo digo por el ceño que tienes en la cara, si sigues haciendo eso arruinaras tu lindo rostro- Exclamo Zack poniendo un dedo sobre la frente de Aeris en medio de sus cejas provocando que esta hiciera su cabeza hacia atrás indignada arrugando aún más su frente

-Déjame adivinar, estas preocupada por todos los rumores que circulan acerca de nuestra inminente separación. Descuida, solo Sephiroth se ira, nosotros cuatro seguiremos en el grupo como siempre- Explico Zack sonriendo tranquilamente, en una liviana actitud que en lugar de calmar a Aeris la puso más ansiosa.

-Qué tal si Cloud decide abandonar el grupo? - expreso la castaña cabizbaja sin poder ocultar la inquieta mirada en su rostro que mantuvo clavada en la distancia.

-Lo dices por lo extraño que Cloud a estado actuando- Sentencio Zack poniendo una mano debajo de su barbilla, mirando a la castaña indagadoramente, desconcertado por un leve segundo a Aeris quien no pudo evitar verlo confundida.

-Ya sabes, demasiado distante, bueno siempre es distante, pero esta vez-

-Pareciera que oculta algo- completo Aeris obteniendo una afirmativa sonrisa por parte de Zack

-Lo ves. Estas preocupada por él - Señalo Zack chasqueando la lengua divertido de manera triunfante, sonrojando a Aeris quien bajo la vista avergonzada.

-Es lógico. Yo también estoy preocupado por él. Nunca había actuado de esa manera. Tiende a ser callado y a quedarse las cosas para él, pero sabe que puede contar con nosotros, por lo general no se mantiene distante sin una razón. No cuadra con su usual forma de ser-

¿Su usual forma de ser?

De inmediato en la mente de Aeris apareció la imagen de un callado rubio de distante y melancólicos ojos azul celeste con la mirada perdida en el horizonte. Callado, serio. Esa era su usual forma de ser, pero había otra parte de él. Una parte escondida que solo había mostrado en raras ocasiones

Avergonzado, tímido, sarcástico, incluso sonriente. Las caras que Aeris había logrado ver pero que tan rápido como habían aparecido se habían borrado. Aeris sabía que había muchas más. Y como sentía deseos de conocerlas todas.

Si tan solo todo no fuera tan complicado.

Aeris dio un abatido suspiro antes de reforzar su agarre en sus piernas dobladas, llevando su barbilla hacia estas

-Han sido amigos desde hace mucho tiempo? - Inquirió Aeris curiosa, llevando su mirada hacia el relajado chico que fijo sus resplandecientes ojos azules en el cielo pensativo.

-Desde que teníamos 12. Aunque antes no nos llevábamos muy bien. Nuestras personalidades rozaban mucho-

- ¿Eh? -

-Yo siempre he sido abierto y más divertido - Señalo Zack volteando a ver a la castaña, sonriéndole radiantemente. Sin embargo, Aeris no pudo evitar sentirse desconcertada ante su presuntuosa sentencia. No sabiendo que decir.

-Ah –

-Mientras que el… -

- Era todo lo contrario - Completo Aeris con seguridad, devolviendo su vista al frente pensativa.

Opuestos, Cloud y Zack eran como polos opuestos. Zack, mucho más seguro y alegre, derrochando luz a su alrededor. Mientras que Cloud tímido y retraído escondiéndose entre las sombras.

-Al principio Cloud también se portaba muy grosero conmigo. Siempre me desafiaba. Fue por todas esas peleas que nos convertimos en buenos amigos, hemos estado juntos apoyándonos desde entonces. - Expreso Zack interrumpiendo los pensamientos de Aeris llevando su atención nuevamente en él.

- ¿Se peleaban? - Pregunto Aeris abriendo la boca sorprendida

-Si, Cloud era todo un busca pleitos sabes- Enuncio Zack riendo divertido

-No me lo imagino-

-Ha cambiado mucho, bueno la inseguridad hace que hagas esas cosas, la necesidad de probarle a los demás que eres mejor-

De inmediato algo hizo clic en el cerebro de Aeris, sintiendo empatía con el rubio.

Encontrar a alguien que es totalmente lo contrario a ti. Y que parece mejor que tú, era frustrante. Cloud debe de haberse frustrado mucho entonces. Creo que lo entiendo. Es como Tifa y yo. Ella me supera en muchas cosas, es fuerte, muy hermosa y a todos les agrada. Realmente la admiro, muchas veces pienso que si fuera como ella. Si tan solo fuera la mitad de lo que ella es entonces tal vez...

- ¿Bombón? -

Los decaídos pensamientos de Aeris fueron interrumpidos por la consternada voz de Zack quien clavo con intensidad sus preocupados ojos azules en el melancólico rostro de la castaña quien rápidamente desvió la mirada apenada, intentando componer su ánimo, pero fallando al recordar sus constantes fallas y toma de malas decisiones que había tenido últimamente, llevándolos a todos al embrollo en que estaban metidos ahora.

-Lo siento. Realmente lo siento, por mi culpa- Expreso Aeris en un amargo tono, apenada escondiendo su rostro entre sus brazos que recargo sobre sus piernas dobladas. Emanando una deprimente aura a su alrededor.

-No tienes por qué sentirte culpable, no es tu culpa. Aun si el grupo en verdad se disolviera ninguno de nosotros te culparía. - Expreso Zack inclinándose hacia Aeris poniendo una mano sobre su espalda de forma reconfortante esperando poder animar a la castaña.

-Pero- Balbuceo Aeris ansiosa sin alzar su rostro escondido entre sus brazos.

-No te das cuenta, pero nosotros estamos realmente felices de haberte conocido. Sabes, desde que apareciste nuestra vida ha sido mucho más divertida- Informo Zack sonriendo entretenido, provocando que Aeris subiera levemente su rostro encima de sus brazos, volteando a verlo indignada con su comentario ya que parecía que para lo único que la querían era para poder burlarse de ella.

-Es la verdad, al menos yo no me arrepiento en absoluto- Expreso Zack poniendo una mano encima de la mejilla de Aeris mirándola con ternura, haciendo que el corazón de Aeris se parara por un segundo, tensándose inquieta antes de que sus mejillas comenzaran a arder. Para su suerte Zack quitando su mano de su mejilla antes de que el calor llegara a estas.

-Además, algún día vamos a tener que separarnos. Cada quien tendrá que escoger un camino diferente. Tarde o temprano cualquier grupo se separa. Y no es como que no hayamos obtenido nada, todos podemos usar esto como un trampolín para nuevas metas. Vincent tiene un contrato para actuar en una obra de teatro, si se esfuerza podría ser un gran actor, y a Reno una prestigiosa agencia de modelaje está buscando reclutarlo, además de que tiene a Irvine y a Selphie de su lado, en cuanto a mi yo también deseo lanzarme como solista y espero que sea Cloud quien componga mis canciones- Admitió Zack obteniendo una admirada mirada por parte de la castaña. No esperaba que los chicos tuvieran la mirada bien puesta en el futuro, haciéndola sentir tonta por creer que esto acabaría con sus carreras.

- Cloud podría ser un gran compositor en un futuro ¿Lo sabes no? Cloud es quien compone todas nuestras canciones. Se puede decir que si logramos ser un éxito fue gracias a él-

-Es curioso que todos ustedes siendo tan diferentes se unieron para formar una banda- Comento Aeris enderezándose nuevamente, mirando a Zack con interés.

-Bueno, eso fue mi culpa, de alguna manera logre convencer a todos, aunque no esperaba que las cosas fueran a salir tan bien. - Enuncio Zack orgulloso, sonriendo ante el recuerdo.

- ¿Como formaron la banda? - pregunto Aeris inclinando su cabeza curiosa, ansiosa por poder averiguar más de ellos.

-En secundaria los cuatro nos juntábamos para tocar, pero era únicamente para pasar el rato-

- ¿los cuatro? -

-Sephiroth se unió después, no iba a la misma secundaria con nosotros, lo conocí por mis amigos de mis cursos de esgrima quienes me dijeron que era bueno en la música. Él fue quien le hizo los arreglos a la canción que Cloud compuso-

- ¿la canción que Cloud compuso?

-Fue gracias a esa canción que llamamos la atención del presidente de la agencia de talentos Migdar. En un ensayo convencí a Reno y a Vincent que me ayudaran a tocarla mientras la cantaba, la grabé en secreto y la envié a la agencia de talentos. No sé qué es lo que esperaba, pero definitivamente no esperaba una respuesta tan rápida. La agencia quería formar una banda con todos los involucrados en la creación de la canción. Logre convencer a los demás, cada uno tenía sus razones, pero el problema vino con Cloud- Enuncio Zack llevando una mano detrás de su cuello claramente atribulado, llamando la atención de Aeris pues no entendía la razón de su súbita ansiedad, dándole aún más curiosidad.

-Había grabado y enviado esa canción a sus espaldas así que cuando tuve que decirle lo que hice se molestó mucho. Era algo importante y privado para él, no quería que fuera oído por cientos de personas. Así que logramos convencer a la agencia de no lanzar la canción, a cambio de otra, claro está. Por lo que debutamos con otra canción y con la que llamamos la atención de la agencia nunca vio la luz. Era importante para Cloud y la agencia lo quería a él, así que con la condición de que se uniera la agencia se encargó de mantenerla oculta. Casi termina nuestra amistad en esa época, estaba molesto, realmente molesto, nunca lo había visto así. Supongo que era normal que reaccionara de esa manera, ya que era la canción que había escrito para la chica que le gustaba, pero él no pensaba mostrársela y.…- Admitió Zack avergonzado, siendo interrumpido por la sorprendida voz de Aeris

- ¿La chica que le gustaba? - Repitió Aeris abriendo los ojos estupefacta, sin poder creer lo que había oído

-Oooh...paso hace mucho sabes, estábamos en secundaria, y fue un corto enamoramiento, estoy seguro que ya ni siquiera la recuerda- Compuso Zack intentando enmendar su error de confesar algo tan personal del rubio.

- ¿Como estas tan seguro? - Pregunto Aeris ansiosa, poniendo ambas manos en el piso para así poder inclinarse hacia Zack y poder captar mejor su rostro y sus reacciones.

-Nunca me quiso decir de quien se trataba, pero todos los días tocaba o tarareaba esa canción, fue así como la aprendí. Iba algo así-

Zack comenzó a tararear la canción y a Aeris se le helo la sangre al oírla, reconociéndola al instante. Era la misma melodía que había oído aquel día en que encontró a Cloud tocando el piano, la misma que Cloud había cantado aquel día en que la había consolado. Haciendo que Aeris de pronto se quedara sin aire, obligándola a dar respiraciones cortas, sintiendo un nudo en el estómago y en la garganta, una extraña y dolorosa sensación que se extendió rápidamente por su pecho.

-Ah, me tenía harto con eso, pero una vez que entramos a preparatoria dejo de tocarla y desde entonces ya no la he vuelto a escuchar, como si de pronto se hubiera extinguido... ¿Bombón? - Llamo el pelo negro preocupado, interrumpiéndose a sí mismo al voltear y ver a la castaña con la mirada ida, no presentándole más atención


Aeris se mantuvo pensativa el resto del día, no pudiendo concentrarse en nada aun después de que Zack se retiró dejándola sola en el patio, siendo entonces sacada de su mente por una masculina voz, apareciendo frente a ella un par de zapatos negros de vestir, haciendo que subiera la mirada poco a poco descubriendo a un hombre de ojos marrones oscuros y cabello negro hasta los hombros vistiendo un traje negro

-El director de la división musical quiere verla- Indico Tseng aturdiendo por un momento a Aeris antes de centrarse nuevamente y asentir decidida siguiendo a Tseng.

Esta era la oportunidad que estaba esperando, no podía arruinarla. Su turbación, su desconcierto no eran importantes. Devia poner sus sentimientos a un lado y concentrarse en lo que realmente importaba.

Aeris fue llevada a la oficina del director de la división musical de la agencia de talentos Migdar, esperando por este. Sentándose con ansiedad en una de las sillas frente al gran escritorio, entonces oyendo la puerta ser abierta con brusquedad haciendo que diera un saltito en su lugar sorprendida.

-Así que tú eres quien nos ha estado dando tantos problemas. Finalmente puedo conocerte en persona- Enuncio un hombre castaño entrando a la habitación, yendo hasta el escritorio, sentándose en la silla detrás de este, trayendo consigo una imponente presencia que hizo a Aeris temblar

-Aeris. Mi nombre es Aeris, Aeris Gainsboroug - Expreso la castaña reuniendo coraje pues no quería verse intimidada frente a este hombre.

-Aeris, no se supone que habías echo una promesa con el presidente de mantenerte alejada- Comento Genesis clavando sus desafiantes ojos agua marina en la aturdida castaña que se quedó sin palabras ante su acusación.

-Yo...-

-No importa. Es tarde para cualquier tipo de disculpa, además no es como que estuvieras obligada a hacerlo. Era más una petición por nuestra parte, fuimos ingenuos al creer que podrías con ella-

Aeris se tensó sintiéndose molesta ante el comentario del director, pero tuvo que tragarse su enfado ya que el hombre tenía razón

-Como sea no te he mandado a traer para eso, sino para saber la relación que tienes con Cloud-

- ¿Porque es que le interesa? - Pregunto Aeris recelosa, intentando mantenerse en calma, pero este hombre simplemente la ponía en estado de alerta constante. Probablemente porque era sumamente directo no guardándose nada para sí mismo.

-Intento proteger su futuro. Aunque pensé que esta conversación la tendría contigo mencionando a Sephiroth, ¿no se supone que eres la chica de este? -

-Yo no soy la chica de nadie y mucho menos de Sephiroth!- Contrarresto Aeris alzando la voz con ofensa

-Aunque ya no se mencione en la prensa todos se han quedado con esa idea. Aunque sea falso, si decidieras iniciar una relación con Cloud todo el mundo te vería como una mujer voluble, y a Cloud como plato de segunda mesa-

-Tampoco tengo ninguna relación con Cloud- Enuncio Aeris abriendo la boca desconcertada, con una frenética mirada en la cara. Abochornada, casi cayéndose de la silla por la impresión.

Sus reacciones convenciendo a Genesis de que decía la verdad, pero dejándolo con otro problema entre manos.

-Si no tienes nada con Sephiroth ni con Cloud, entonces explícame porque es que este último ha decidido abandonarlo todo-

- ¿Qué? - Aeris pestañeo un par de veces confusa, no encontrándole ningún sentido a lo que acababa de oír

-Sabias que Cloud piensa abandonar One Winged Angel- Informo Genesis y Aeris no pudo hacer más que abrir los ojos estupefacta, creyendo haber oído mal

- ¿Que? - Expreso Aeris tontamente sin poder encontrar otra palabra en su vocabulario

-No solo eso, está dándole la espalda a toda la industria del espectáculo. Rechazando todas las propuestas que se le han hecho. Piensa abandonar por completo el mundo del entretenimiento y todo lo que puede ofrecerle. Por eso precisamente tienen prohibido enamorarse. Cuando se enamoran no piensan en nada más y comenten grandes estupideces como esta. - Comento Genesis girando la mirada molesto.

Aeris se sintió mareada con la nueva información que estaba obteniendo, no pudiendo concentrarse ni entender bien lo que el director compartía con ella, costándole seguir sus palabras.

-Cloud, quien tiene un gran futuro en esta industria, como cantante, compositor, o lo que él quiera está desechando todo eso. Tirándolo a la basura y tengo la leve sospecha de que es por ti. Es curiosos ¿no crees?, que todo comenzara a derrumbarse en el momento en que tu apareciste. - Acuso Genesis señalándola, trayendo la atención de la desorientada castaña hacia él

-Entre él y yo no hay nada- Se defendió Aeris sobresaltada

- ¿Entonces porque es que actúa de esta manera? Dime, ¿que gana con abandonarlo todo? -

-No lo sé- Expreso Aeris claramente confusa, hundiéndose en la silla sin entender nada

-Se que todo esto tiene que ver contigo, lo único que no logro encontrar es el porqué, pero pensé que tu podrías ayudarme a resolver este misterio. Además, tenemos todavía pendiente estas fotografías que mando la revista Saturday.- Enuncio Genesis deslizándole por la mesa un par de fotografías que mostraban a Sephiroth besándola. Haciendo que abriera los ojos aturdida coloreando en un instante sus mejillas de un intenso color carmesí. Atorándosele las palabras en la garganta avergonzada.

-No me importa en qué circunstancias hayan sido tomadas, sino porque es que no las han publicado aún. De ser así te verías obligada admitir tu relación con Sephiroth-

-Entre él y yo no hay nada! - Declaro Aeris con fuerza, parándose de la silla abruptamente mientras miraba a Genesis con una perturbada mirada rogándole que le creyera, a pesar de que parecía ser imposible gracias a esas fotografías.

-No me refiero a que tus verdaderos sentimientos se vieran involucrados y salieran a la luz, si no a que serias obligada, no habría forma en que pudieras negarlo. Aunque no fuera verdad nadie te creería. Dime, ¿quién se beneficiaría porque te vieras acorralada? - Pregunto Genesis y de inmediato Aeris le entro la imagen de una persona a la cabeza, conectando los puntos. Sin embargo, Aeris se mantuvo en silencio, no diciéndole nada al director de la división musical, pues se resistía a creerlo, considerándolo solo imaginaciones suyas. No podía acusar a alguien por simples especulaciones. Abandonando las instalaciones de la agencia, pero sin poder quitarse la idea de su mente y la desagradable y confusa sensación que le provocaba

No es posible. Pero es la única persona que se me ocurre. ¿Aunque para que quería chantajearme? Y de ser así ¿porque no ha hecho nada? Y ¿cómo es que Cloud abandonando todo encaja en esto? A menos que Cloud se haya intercambiado por mí, ¿él está intentando protegerme? ¿Pero por qué? No, es ridículo, porque el abandonaría todo para intentar protegerme. No tiene sentido. No entiendo nada.


Esta echo. Mañana me iré de Migdar para nunca regresar. Nunca pensé que me sentiría tan atribulado de abandonar esta maldita ciudad. - Pensó Cloud sonriendo amargamente, fijando su vista al frente, pudiendo observar el patio trasero de su escuela, así como el cielo que se iluminaba en tonos naranjas y rosados del atardecer, un paisaje que nunca más podría volver a ver, justo como a ella.

Cloud se separó de la barandilla dando un suspiro mientras jalaba la cadena quitándola de su cuello, sacando la esfera de color verde que mantenía escondida entre su playera, tomándola con cuidado entre su mano, su mirada inmediatamente suavizándose con leves toques de tristeza ante el objeto que le recordaban a aquel par de relucientes esmeraldas.

Ojalá hubiera podido contemplarlas más. Pero nunca más podre volverla a ver

Cloud cerro los ojos, apretando su puño para desaparecer de su vista la esfera antes de volverlos a abrir, quitando su fascinación en esta antes de estirar su mano por sobre la barandilla. Conservarla era demasiado tentador, pero doloroso a no tener fin, era algo que inevitablemente le recordaba a ella y tenía que alejarse, borrarla por completo o no podría protegerla, no podría resistir el deseo de volver, de no irse.

Soltar la esfera al vacío era una prueba de su decisión, una forma de mostrarse así mismo que no había vuelta atrás. Solo tenía que abrir la mano y esta caería, nunca más la volvería a ver.

-Sabía que estarías aquí-

Interrumpió una femenina voz provocando que Cloud se tensara apretando la esfera con firmeza, recogiendo su brazo y guardando con rapidez la esfera en su bolsillo de la vista de la chica detrás de él, incomodo por la presencia de esta. Intentando calmar sus estrepitosos latidos, así como su turbación, negándose a darle la cara pues tenía que recuperarse primero. No podía mostrarse así frente a ella.

-Cloud, tenemos que hablar-

Cloud logro poner un frente insensible, dando media vuelta y como lo había supuesto frente a él se encontraba la infame castaña de esplendorosas esmeraldas que eran aún más magnificas que la esfera en su bolsillo, y mucho más de lo que recordaba, haciendo que diera una extensa aspiración en busca de mantener su cara de póker.

-Cloud, le he estado dando vueltas toda la noche y no le encuentro sentido, pero si hay una pequeña posibilidad que lo que pienso sea correcto entonces me arriesgare. Cloud ¿acaso Sephiroth te está chantajeando? - Inquirió Aeris con inquietud sin darle a Cloud oportunidad de reaccionar, sorprendiéndolo por su sentencia, costándole regresar a su impasible estado impresionado por su sospecha. Pero sabiendo que no podía dejar que averiguara la verdad Cloud regreso rápidamente a su previa frialdad e indiferencia, quedándose en silencio, pero viéndola duramente.

- ¿Es así? ¿Es por mí? Cloud ya te lo había dicho, si tú me crees, si tú y las personas que quiero saben la verdad entonces no me importa lo que los demás piensen de mí, lo que los demás crean de mí, así que...- Enuncio Aeris fijando su mirada en Cloud, sus ojos temblando con ansiedad, no importándole la inclemente mirada que Cloud le estaba dando

-Y porque crees que a mi si me importa? - Expreso Cloud cruelmente. Las palabras dejándole un amargo sabor en la boca, deseando no ser tan rudo, pero no teniendo opción. Necesitaba alejarla, siempre debieron haberse mantenido alejados desde un principio, así, no dolería tanto.

-Entonces si no te preocupa, ¿el que abandones One Winged Angel es un deseo tuyo?, ¿es algo que estás haciendo por ti mismo? dime, ¿nadie te está obligando a abandonarlo? - Pregunto Aeris recuperándose rápidamente de su sobresalto por su duro tono de voz, dando un par de pasos acercándose a él, provocando que Cloud desviara la mirada incapaz de ocultar el desorden que comenzaba a colarse en su par de zafiros, dando un molesto gruñido frustrado por no poder responderle y mostrarse seguro ante ella.

-El presidente de la división musical Genesis me dijo que habías renunciado, que pensabas abandonarlo todo. ¿Porque Cloud? ¿Es algo que tú quieres?, ¿es lo que en verdad deseas? - Pregunto Aeris antes de que Cloud pudiera abrir siquiera la boca para negarlo, dando otro paso al frente decidida.

Cloud se tensó, sintiéndose acorralado, sus intenciones siendo expuestas, no tenía caso negar que planeaba abandonarlo todo, dejándolo sin opciones. Pero no podía admitir la verdad, no podía decirle las razones detrás de esa decisión. No podía decirle que lo hacía para protegerla de Sephiroth, que había hecho un trato con este. Jamás acercarse a ella y desaparecer por completo a cambio de que no la humillara más y mandara las fotografías que tenía en su poder a toda la prensa. Pero no quería mentirle. No quería que el ultimo recuerdo que tuviera de él fuera mintiéndole. Manteniéndose en silencio, negándose a verla, escondiendo su rostro detrás de sus mechones dorados.

Queriendo escapar, no pudiendo soportar la presión en su pecho Cloud dio un par de pasos pasándole por al lado a Aeris, buscando alejarse de esta, pero Aeris lo tomo rápidamente de la muñeca deteniéndolo de dar un paso más.

-Cloud-

-Suéltame-

-No hasta que me respondas-

- ¡Déjame! ¡eres una molestia! - Sentencio Cloud duramente sin voltear a ver a Aeris quien se estremeció dando un saltito sorprendida en su lugar, aflojando su agarre en su muñeca

-Así que así va a ser, bien- Expreso Aeris entristecida, bajando su mirada mientras con renuencia soltaba poco a poco su muñeca. Dando media vuelta marchándose hacia la salida.

Sintiendo como sus delicadas manos lo dejan Cloud se altera, dándose cuenta de sus acciones, arrepentido por gritarle y asustado por su separación. Temiendo no poder volver a sentir esa calidez Cloud estira su mano buscando sostener y detener a la castaña de dar un paso más lejos, pero se obliga a si mismo a detenerse antes de que sus dedos rosen siquiera su mano, envolviendo su mano en un puño. Frustrado bajando la mirada al piso, oyendo como Aeris se aleja de el sin poder hacer nada.

-Valla, al fin llegas, estaba a punto de ir a buscarte-

Escucho Cloud pronunciar a la castaña quien detuvo sus pasos antes de llegar a la entrada que conducía a las escaleras. Haciendo que subiera la mirada desconcertado, descubriendo a un chico de largo cabello plateado y escrupulosos ojos agua marina parado en la entrada frente a Aeris.

-Sephiroth?- Cloud miro la escena con confusión no comprendiendo porque es que Sephiroth había llegado al lugar y porque Aeris estaba complacida por este hecho.

-Creo que es momento de que los tres tengamos una pequeña conversación- explico Aeris girando para así poder ver a los dos chicos, desconcertando aún más al rubio.

-Sephiroth ¿acaso estas chantajeando a Cloud? - Inquirió Aeris con premura, fijando seriamente su mirada en Sephiroth quien hizo un sonido burlón, contorsionando su rostro ofendido

- ¿De qué hablas? - inquirió Sephiroth fingiendo no entender

-No me trates como tonta. Se cómo funciona tu mente, te encanta manipular a los demás. Se sobre la fotografía del beso, Genesis me la enseño y es imposible que haya sido tomada por algún periodista, estábamos dentro de su camerino, es algo que solo uno de ustedes pudo haber hecho, y el único que se me ocurre que se beneficiaria de ello eres tú-

-Que ridículo, ¿acaso te estas oyendo? -

-Eso pensé, que toda esta situación es ridícula, no le encontraba sentido, sigo sin entenderlo por completo así que únicamente me estoy guiando por mi instinto, y me dice que tratas de dañar a Cloud, aunque no entiendo porque- expreso Aeris bajando su mirada al piso, su mente embrollada pero a pesar de la confusión en su interior estando decidida, subiendo de nuevo su mirada hacia Sephiroth.

-No te dejare hacerlo. No dejare que dañes a Cloud. Sabes qué es esto, una copia de los papeles que comprueban que tú también creciste en el orfanato- Enuncio Aeris alzando una carpeta que llevaba en la mano que mostro a Sephiroth

- ¿Como obtuviste eso? - Pregunto Sephiroth molesto tomándolos de inmediato para verificar su veracidad

-Supongo que tenías razón, estaba tan obsesionada contigo que guarde todo este tiempo una copia para recordar que, aunque tú lo negaras, ambos crecimos juntos en ese lugar. Se que debes detestar la idea de que el mundo se entere que eres un pobre niño abandonado como yo que viene de los suburbios y no de la familia de alta clase en la que hora te encuentras, las apariencias siempre han sido importantes para ti. Así que, ¿te parece si hacemos un trato? Dejas en paz a Cloud y a los demás, te separas de One Winged Angel sin ningún tipo de condición y yo no le hago llegar esto a la prensa. No te preocupes, lo mantendré escondido por siempre por ti. Mantendré tu secreto oculto como lo he hecho hasta ahora- Propuso con Aeris con una fingida sonrisa

-Yo también tengo con que jugar Aeris. Si la fotografía del beso no es suficiente, ¿qué tal otra? Una con Cloud- Enuncio Sephiroth sacando su celular y mostrándole a Aeris una imagen que capturaba el momento en que Cloud se había acercado a ella para acomodarle un mechón de cabello justo en la salida del departamento de este.

- ¿Qué crees que la gente piense al ver estas dos fotografías? Y si eso no es suficiente ¿qué tal un video? - Amenazo Sephiroth deslizando la imagen para mostrarle un video de ella borracha en el techo de la torre Shinra y de inmediato Aeris pudo reconocerlo, pero a pesar de su turbación interior Aeris permaneció impasible

- ¿Y de quien crees que obtuve este video?, de tu queridísimo Cloud- Informo Sephiroth arrogante, sonriendo en el interior.

-Adelante, hazlo público- Expreso Aeris con voz firme, sin mostrar ningún rastro de inquietud o vacilación en su rostro. Llamando la atención de Sephiroth quien no pudo evitar sentirse desconcertado ante la seguridad que emanaba de la castaña.

-Publica también la fotografía si quieres, las dos al mismo tiempo, para lo que me importa. Que todos lo crean no lo hace real, yo sé quién soy, no me importa lo que los demás piensen de mí, mientras que yo y las personas que quiero me crean y sepan la verdad. - Enuncio Aeris clavando sus decididas y relucientes esmeraldas en los disgustados ojos aguamarina de Sephiroth.

- ¿No es lo mismo para ti no es así? Dudo mucho que quieras que sepan quién eres en realidad, tu prefieres vivir en la mentira. ¿Me pregunto cómo reaccionara tu acaudalada familia frente a esto? Seguro que habrá consecuencias porque todo el mundo se entere que eres el hijo de la amante del honorable presidente de la compañía Jenova. Su hijo ilegitimo que el abandono en un orfanato hasta que por conveniencia tuvo que volverlo a recoger-

-En verdad has cambiado- Enuncio Sephiroth con descontento, en un amargo tono de voz que hizo sentir mal por un segundo a Aeris.

-Así es, no soy la tonta chica dedicada completamente a ti que una vez conociste. Aun así, no quería hacer esto, tú me obligaste cuando te metiste con las personas que quiero. Si tan solo te hubieras concentrado en atormentarme solo a mí, pero apuntaste hacia Cloud y casi destruyes su futuro y eso jamás te lo iba a permitir. - Declaro la castaña en un áspero tono, pero con toques de tristeza que reflejaban su conflicto interno

- ¿Así que lo elijes a él en vez de a mí? Pensé que habías prometido que estaríamos juntos por siempre-

-Tu fuiste el primero que rompió la promesa. Solo te amas a ti mismo, y yo no pienso seguir esperando por algo que no existe- Anuncio Aeris con amargura, bajando desabrida su vista al piso

-Entonces en verdad tus sentimientos eran así de débiles. No importa, ya lo sabía, que tú también me abandonarías- Expreso Sephiroth con decepción, en un sosegado tono que ocultaba perfectamente sus emociones. Pasándole por un lado a Aeris sin dirigirle la mirada, alejándose de esta.

A Aeris le costó mucho mantenerse firme, sus piernas amenazando con quebrarse, mientras que sus ojos comenzaban a arder, oyendo a Sephiroth alejarse y desaparecer. Manteniendo la vista al frente lejos de él. Sintiendo un pesado peso en el pecho a la vez que sus ojos comenzaban a humedecerse, haciendo que llevara una mano hacia estos, frotándolos con fuerza, obligándose así misma a centrarse.

-Descuida, con esto Sephiroth ya no hará nada. Estos papeles son nuestro seguro para que él no haga ningún otro movimiento- Anuncio Aeris componiendo su rostro, en un animado tono y con una pequeña sonrisa volteando en dirección al rubio.

-Aunque ¿Porque es que no me dijiste nada? Me hubieras dicho que Sephiroth tenía esas fotografías y te estaba chantajeando con ellas. Cloud, entiendo lo que intentabas hacer, pero no me hace feliz que sacrificaras todo de esa forma. No necesito que me protejan- Continuo Aeris dando un par de pasos entorno al rubio, intentando ignorar la presión que aun sentía en el pecho.

-Ya veo que no. Tú en verdad, no eres ninguna princesa que necesite ser rescatada. Parece que podías resolverlo todo por ti sola-Expreso Cloud por debajo de su aliento, deteniendo a Aeris quien no pudo evitar la mirada de confusión por el asombrado pero molesto tono del rubio.

-¿Huh?-

- ¿Porque es que no lo dijiste antes? - Inquirió Cloud repentinamente, desconcertando a Aeris quien se quedó mirándolo desorientada

- ¿Eh? -

-Que ustedes dos crecieron juntos. - Enuncio Cloud con ofensa, clavando frustrado su par de irritados zafiros.

Congelando a Aeris en su lugar, sintiendo como el aire se le atoraba en la garganta

-Me mentiste, de nuevo- Expreso Cloud decepcionado, sintiéndose herido

¿Porque es que siempre lo proteges? Siempre evades y evitas decirme cualquier cosa que tenga que ver con él. Siempre me haces a un lado.

No importa cuánto me preocupe por ti, cuanto te desee, cuanto te anhele, tu no haces más que pensar en él.

-No mentí. Solo... omití detalles- Confeso Aeris desviando la mirada apenada

- ¿En serio Aeris?- expreso Cloud con sarcasmo, disgustado con la castaña.

- ¡Espera! Te lo diré todo, te lo contare todo- Expreso Aeris inquieta sabiendo que le debía explicaciones a Cloud

-Ahórratelo- Enuncio Cloud dando media vuelta sintiendo rápidamente su muñeca ser tomada por un par de delicadas y pequeñas manos, deteniéndolo de dar un paso mas

-Aeris-

- ¡Te diré toda la verdad! ¡Te contare todo mi pasado! Por favor escucha- Suplico Aeris con ojos llorosos, antes de que Cloud pudiera expresar protesta alguna, volteando a verla por encima de su hombro, viendo a la castaña tomando su muñeca desesperada mientras clavaba su par de esmeraldas en él, rogándole que la dejara explicarse.

Cloud nunca había podido resistir esa mirada de Aeris. Dios, no podía resistir nada que viniera de ella. Bajando sus hombros rendido, perdiendo la fuerza no haciendo ningún movimiento. Relajando su cuerpo lo cual Aeris tomo como una señal para comenzar a hablar.

-Cuando mis padres murieron no había nadie más que me cuidara, no tenía más familia a parte de ellos, así que no hubo más opción que enviarme a un orfanato. Yo estaba confundida, triste y sin entender absolutamente nada. No entendía porque es que mis padres habían muerto. Porque es que me tenía que quedar en ese lugar, porque es que no podía regresar a casa. Porque es que de repente todo lo que conocía ya no existía, mi realidad cambio tan repentinamente que a mi mente infantil le costó registrarlo, así que solo me aislé, me aislé de todo, no quería escuchar a nadie, no quería ver nada, solo quería que el mundo se detuviera, que dejara de ahogarme con tantos cambios, no podía soportarlo. Me hundí en pesimismo y oscuridad, no queriendo levantarme de la nueva cama tan diferente a la mía, ocultándome debajo de las sabanas, llorando todas noches. Y entonces fue cuando él apareció.

Mi primer encuentro con Sephiroth no podría decir que fue agradable, en realidad hizo que lo odiara al instante. Después de todo era un mocoso arrogante.

Flashback

Hace 12 años en el Orfanato Seven Heaven

-Para de lloriquear, es molesto-

Aeris oyó la voz de un chico al otro lado de las sabanas, haciendo que detuviera sus entristecidos gemidos. Curiosa, Aeris se descubrió hasta su nariz, pudiendo ver a un niño de aproximadamente su edad, cabello corto plateado hasta los hombros y un par de serios y calmosos ojos agua marina que tenía puestos en la distancia, estando parado a un lado de su cama, pero sin prestarle atención.

Aeris se levantó apoyándose sobre sus muñecas, escurriendo por sus mejillas el par de lágrimas que habían quedado acumuladas en sus ojos, mirando al niño frente a ella curiosa

-Huh?-

-No importa cuánto llores eso no hará que regresen-

Ante sus palabras Aeris sintió un vacío en su pecho, junto con un escalofrió, sintiendo como el aire alrededor de ella se hacía más frio, congelando su cuerpo, obligándola a hincarse en la cama y envolver la sabana alrededor de ella en busca de calor

-Tus padres murieron ¿no es así? - irrumpió la voz del chico girando su vista hacia la retraída castaña quien de inmediato sintió su sangre hervir ante la falta de tacto de este chico, dirigiéndose a ella sin emoción en su voz o su mirada.

- ¡Como...como puedes ser tan insensible! - Reclamo Aeris enfadada. sintiendo sus ojos arder mientras un par de lágrimas se acumulaban nuevamente en sus ojos.

-Parece que tienes energía aun después de no querer comer nada. Por cierto, ¿porque lo haces? ¿Acaso intentas unirte a ellos? -

-Tu...-

- ¿Eres tonta acaso? ¿Qué conseguirás con matarte de hambre? -

- ¿Porque me dices eso?, ¡se nota que tú nunca tuviste unos padres que te quisieron! - Expreso Aeris alzando la voz enojada, cerrando los ojos, apretando sus parpados contra estos en un intento por no dejar que sus lágrimas se derramaran y la hicieran parecer débil frente al cruel chico, provocando un repentino silencio en la habitación. Un silencio que duro varios segundos, volviéndose incomodo hasta que la voz del chico se volvió a oír en el lugar

-No, no los tuve, fui abandonado en este lugar en el momento en que nací, así que no comprendo cómo te sientes, aun si me lo explicaras no lo entendería. Sin embargo, no veo el punto en tu comportamiento. Llorar no hará que vuelvan, que te lamentes tampoco, y mucho menos que dejes de comer. El mundo no se detendrá no importa cuánto lo desees, cuanto supliques, seguirá moviéndose, contigo o sin ti, y si le das la oportunidad incluso te pasará por encima. Lo que deberías desear, lo que realmente deberías hacer es vengarte de el por lo que te quito-

- ¿Eh? - Aeris no pudo evitar abrir los ojos atónita y confundida. Sintiendo un amargo pesar al oírlo, pero a la vez una pequeña nota de luz que se coló débilmente en su última frase.

-No rindiéndote, no dándote por vencida, demostrándole que no importa lo que pase tu seguirás de pie y lograras ser feliz a pesar de que el intente aplastarte. Al menos eso es lo que yo planeo, conseguiré ser alguien a pesar de que me hayan desechado como basura, no pienso dejar que nada ni nadie intente doblegarme. No voy a dejar que este mundo me haga a un lado como si nada. - enuncio el chico con firmeza, haciendo que Aeris centrara admirada sus ojos en él. Este chico, que estaba tan solo como ella tenía una fuerza y una seguridad que era casi abrumadora, brillando intensamente en la oscuridad. Siéndole imposible mirar hacia otro lado que no fuera él, cegada con su brillantez.

- Tus padres murieron, pero no significa que debas rendirte. De hecho, no sería peor para ellos que a pesar de que cuidaron de ti por tantos años tu simplemente te dieras por vencida. -Expreso Sephiroth poniendo frente a la pequeña castaña un plato lleno de comida que Aeris no había notado que tenía y estaba segura había robado de la cocina.

-Si tanto los amas, entonces porque no intentas vivir por ellos. No entiendo porque unos padres que supuestamente te amaban tanto querrían que fueras infeliz y te unieras a ellos. -

Aeris no había comido nada en los últimos dos días, desde que había llegado al orfanato. Negándose a probar bocado alguno hundida en la tristeza que sentía. Así que después de lo que había oído y gracias a la atenta acción del chico Aeris no pudo evitar llorar conmovida y hambrienta.

A pesar de su corta edad Sephiroth era un niño con una perspectiva puramente objetiva, fría y hasta algo calculadora, así como una lengua extremadamente afilada. Muchos habían intentado consolarme, pero ninguno había conseguido que reaccionara, supongo que un golpe de realidad era lo que necesitaba porque al día siguiente simplemente me levante decidida a continuar a pesar del vacío y el dolor que sentía, simplemente rendirme no era una opción. Tenía que vivir, vivir por ellos

Pero comencé a temerle a los truenos, me di cuenta de esto un día en que estos comenzaron a caer y yo no podía dejar de temblar. Me recordaban al día que murieron mis padres, eran como un eterno recordatorio de dicho suceso.

Intente aguantar y esconderlo de los demás, ya que sentía que era algo tonto, así que cada vez que había tormenta eléctrica corría a esconderme a un lugar lejos de todos.

No esperaba que un día Sephiroth se diera cuenta de mi ausencia, encontrándome escondida en un rincón dentro de la biblioteca del orfanato

Flashback

Hace 12 años en el Orfanato Seven Heaven

- ¿Estas bien? - Pregunto sosegadamente al impasible chico de ojos aguamarina, parándose delante de la pequeña castaña quien se encontraba sentada en el suelo con las piernas dobladas pegadas a su pecho, escondiendo su rostro entre sus brazos entrecruzados que tenía puestos sobre sus piernas. Dando un pequeño saltito de sorpresa ante su presencia, no levantando su rostro ni dirigiéndole palabra alguna. Concentrándose en ahogar los sollozos que salían involuntariamente de su garganta.

- ¿Te asuntan los truenos? - Inquirió Sephiroth agachándose, poniéndose de cuclillas para estar a su altura, mirándola sin expresar emoción en su rostro.

-N-no, estoy bien-Murmuro Aeris entre sus brazos, sin levantar el rostro, intentando controlar su quebrada voz, de un momento a otro sintiendo un par de brazos alrededor de su cuerpo, siendo abrazada con suavidad, sintiendo el calor que emanaba del cuerpo del chico comenzando a inundarla.

-Tranquila, todo está bien- Expreso Sephiroth poniendo su mejilla sobre la cabeza de la pequeña castaña.

En verdad me sorprendió, que incluso alguien frio como el tuviera ese nivel de empatía. No, tal vez porque él sabía lo que era sentirse solo es que me estaba consolando. Me sentí tan conmovida, tanto que no pude evitar llorar. Había intentado ser fuerte, aguantar, pero me sentía tan aliviada de que fuera hasta mí y se quedara a mi lado, haciéndome sentir no tan sola.

Este chico me había salvado dos veces de la oscuridad, para mi rápidamente él se volvió como una luz, una luz que quería seguir a donde fuera.

No puedo decir que tuviera un flechazo en ese momento, era más como admiración y fascinación, quería saber mucho mas de él, acercarme mucho más a él. Así que comencé a seguirlo, pero no era fácil. Sephiroth había crecido en el orfanato y conocía a la perfección el lugar, escabulléndose y escapando fácilmente de mí, me era realmente difícil dar con él. No estoy muy orgullosa de admitir esto, es extremadamente vergonzoso, pero de niña estaba realmente obsesionada con él. Supongo que al principio me vio como a un plasta. Pero quería conectarme con él. Quería convertirme en una luz que pudiera traerle calor y felicidad a su vida, como él lo había hecho conmigo.

Sephiroth siempre estaba solo, y era preocupante que exudaba la misma sensación de soledad que yo. No, tal vez incluso más grande. Pero él siempre era tan seguro y centrado, indiferente incluso.

En los meses en que lo seguí a todos lados descubrí muchas más cosas sobre él. Como que por lo general se paseaba por las áreas administrativas, incluso ayudándoles a las cuidadoras o a la directora con diversas tareas. Podía ir y venir por todas las áreas sin restricción alguna, a diferencia del resto de niños del lugar, ya que como toda su vida había estado en el orfanato le daban esa libertad. Otro de sus privilegios era que tenía un cuarto propio, a diferencia del resto de niños que compartían habitación con alguien más, o como en mi caso con varios niños del mismo género.

Era extremadamente inteligente y por eso es que confiaban con facilidad en él, y no exagero, para su edad era un niño prodigio, sabia de diversos temas y había leído la mitad de los libros que se encontraban en la biblioteca del orfanato, de echo esta solo se ampliaba más ya que Sephiroth le pedía siempre a la directora un nuevo volumen que leer.

No asistía a las clases que se impartían dentro del orfanato como el resto de niños, más bien se pasaba la mitad del tiempo metido en la biblioteca, pero siempre que los demás niños iban a pedirle ayuda con un tema que no entendía él lograba explicárselos a la perfección, por lo que era en extremo admirado no solo por los adultos si no por los niños del lugar, y a pesar de que no convivía mucho o jugaba con ellos, era inevitable no quedarse abrumado no solo por su inteligencia sino también por sus habilidades atléticas o su simple presencia. Sephiroth siempre fue de esas extrañas personas que tienen una presencia magnética.

Yo no estaba a su nivel, nunca lo he estado. Me deprimió un poco descubrir todas las cosas extraordinarias que podía hacer Sephiroth y enterarme que le desagradaban las personas que no estuvieran a su nivel o pudieran mantener una conversación interesante con él. Tuve que estudiar mucho, puse un gran esfuerzo en saber sobre diferentes temas, aunque claro el siempre terminaba dejándome atrás. Sin embargo, no me rendi y poco a poco logre acercarme a él, logre que se acostumbrara a mi presencia y no solo la tolerara si no que fuera algo natural para él que yo estuviera a su alrededor. Incluso logre que cuando no estaba a su lado el fuera a buscarme o preguntara por mí.

Éramos él y yo, estábamos solos en el mundo, pero nos teníamos el uno al otro, pasando todos los días juntos. Nuevamente volvía a ser feliz y no quería que nada de eso acabara, quería quedarme por siempre en el orfanato a su lado, así que cada vez que alguien buscaba adoptarme yo escapaba o comenzaba a comportarme mal enfrente ellos, lo que fuera para que no me llevaran.

Flashback

Hace 7 años en el Orfanato Seven Heaven

Sephiroth se encontraba sentado arriba de su cama con una pierna estirada y la otra doblada sosteniendo un libro en la mano, leyendo sin prestarle atención a su alrededor cuando oyó el sonido de la puerta de su cuarto ser rápidamente abierta, dejando pasar a una chica castaña de 11 años, de inquietos ojos verdes, quien respirando agitadamente cerró la puerta escondiéndose detrás de esta, tomando la perilla con fuerza impidiendo que alguien quisiera forzar su entrada al interior a la vez que ponía una oreja sobre la superficie de madera intentando oír los sonidos del exterior mientras intentaba recuperar el aliento.

- ¿De nuevo estas escapando?, es que no quieres tener una adorable y cálida familia que te acoja- Enuncio Sephiroth sin sorprenderse por la presencia de la castaña, aburrido y sin quitar sus ojos del libro pasando la hoja que estaba leyendo

-Estoy bien aquí. Es más, planeo quedarme aquí toda mi vida. Una vez que crezca planeo convertirme en cuidadora y proteger este lugar- Expreso la castaña sin despegarse de la puerta, oyendo como un par de apresurados y firmes pasos se alejaban poco a poco.

-Que corta de mente- Enuncio Sephiroth sin emoción alguna, molestando a Aeris quien se alejó de la puerta, girando a verlo.

-Pero así podemos estar por siempre juntos, este es nuestro hogar, no quiero que nada cambie, quiero que todo sea como siempre hasta ahora, quiero que estos días no acaben nunca, que estemos juntos por siempre-

-Dices eso ahora, pero algún día desearas de nuevo el calor de una familia y te iras. Me dejaras atrás- anuncio Sephiroth por debajo de su aliento, clavando sus ojos en la página que había dejado de leer.

- ¡No, nunca lo hare, no necesito otra familia ni a nadie más, este es mi hogar y mi lugar es junto a ti! - Declaro Aeris con firmeza, apretando tanto los puños como sus parpados ansiosa

- ¿Tanto así me quieres? - Pregunto Sephiroth poniendo el libro que tenía en la mano boca abajo en la cama, parándose de esta, yendo hacia la castaña, estirando su mano hacia el rostro de Aeris acariciando su mejilla suavemente con la yema de sus dedos, sonriendo burlonamente en torno a ella

- ¡Por supuesto que te quiero! - Declaro Aeris con convicción, abriendo sus ojos, subiendo la vista hacia él, clavando su par de relucientes esmeraldas de manera esperanzadora, casi desesperada, llenas de cariño y afecto hacia él, haciendo que Sephiroth sintiera un escalofrió, turbándose, retirando de inmediato su mano.

-Yo no quiero quedarme aquí toda la vida sabes, este lugar no tiene nada para mí, después de todo tengo la ambición de convertirme en alguien importante, hare que se arrepientan de haberme abandonado- Anuncio el ojos aguamarina de manera fría, sin emoción. Girando dándole la espalda a Aeris, yendo de regreso a su cama, sentándose en el borde de esta sin dirigir su vista hacia la castaña, manteniéndola en el piso hacia ningún punto en particular.

-Yo nunca te abandonare, siempre voy a estar a tu lado- Declaro Aeris, yendo hasta Sephiroth parándose frente a él

-Aeris-

-Es una promesa, siempre voy a estar a tu lado sin importa que, tú y yo estaremos por siempre juntos, ninguno será abandonado ni dejado atrás otra vez- enuncio Aeris hincándose en el suelo frente a él para poder verlo directo a los ojos a la vez que tomaba su mano y enganchaba sus dedos meñiques, sonriendo con alegría mientras movía sus manos de arriba a abajo.

-Ambos no teníamos a nadie más en el mundo, solo a nosotros dos, fue tan natural hacer esa promesa, que nunca me imagine lo difícil que iba a ser conservarla, y lo fácil que era de romper.

Flashback

Hace 7 años en el Orfanato Seven Heaven

Aeris se encontraba tarareando una canción para sí misma, balanceándose hacia adelante y hacia atrás en la punta de sus pies, mirando hacia la ventana, recargándose en el marco de esta, estando justo afuera de la oficina de la directora del orfanato en espera de Sephirorth a quien habían llamado a traer

Oyendo una conmoción a lo lejos, la puerta de la oficina de la directora del orfanato ser abierta abruptamente saliendo un chico de cabello plateado y ojos agua marina que se fue corriendo alejándose rápidamente del lugar, haciendo que sobresaltada Aeris diera un par de pasos intentando seguirlo, pero siendo interrumpida por la directora y un hombre que Aeris jamás había visto en su vida, saliendo al pasillo estorbando su paso por este. Sin notar a la pequeña castaña detrás de ellos discutiendo entre ambos.

-Sephiroth es mi hijo, es normal que quiera recuperarlo-

-Sephiroth no es una pertenencia que pueda abandonar y llevarse cuando quiera. Si él no se siente a gusto con usted no puedo dejar que se lo lleve de aquí-

- ¿Que insinúa?, ¡¿Que insolencia es esta?! Desde que deje a mi hijo en este lugar he donado a este orfanato para que cuide y eduque bien a mi hijo. No me diga que no he visto por él. Además, le dije claramente cuando lo dejé con usted que tal vez algún día volvería por el-

-Si, pero han pasado 12 años, él no tenía ni la menor idea de que usted era su padre, usted me pidió que no le contara nada de su pasado, esto ha sido un shock para él. Solo dele un par de días-

-Me lo llevare de una u otra forma, él es el futuro heredero de la compañía Jenova, no puedo permitir que permanezca ni un minuto más en este lugar-

Aeris sintió como si de repente alguien le hubiera sacado todo el aire del pecho, y le hubiera golpeado en la cabeza, aturdiéndola. Sin pensar girando sobre la punta de sus pies corriendo deprisa por el lado contrario del pasillo saliendo por una de las ventanas abiertas del lugar hacia el patio, yendo a toda prisa hacia el área de dormitorios en busca de Sephiroth.

Aeris entro con brusquedad al cuarto de Sephiroth, encontrándolo sentado en la orilla de su cama con la mirada perdida, pero sin detenerse para poder prestarle atención Aeris comenzó a rebuscar en el armario de este, aventando sobre la cama un par de prendas buscando donde poder meter todo lo que con prisa sacaba de su ropero.

-Sephiroth tenemos que huir, tenemos que irnos de aquí. Un hombre aterrador ha venido por ti, para llevarte lejos de este lugar, si no hacemos algo él...-

-Aeris voy a irme con él- Interrumpió Sephiroth, sin poner ninguna emoción en su voz, sus ojos permaneciendo en la distancia. Congelando a Aeris quien se detuvo dejando de revolver sus cosas, notando entonces el temblor en sus manos.

Aeris giro su rostro en dirección a Sephiroth, teniendo una turbada mirada, sintiendo nuevamente ese vacío en su pecho

- ¿Que? -

-Él es mi padre, mi verdadero padre... es el presidente de la compañía Jenova. Y me está ofreciendo lo que quiero. Me está dando una oportunidad única en la vida, solo un tonto no la tomaría- Comento Sephiroth en su usual sosegada voz, pero con notas de incredulidad que se colaban con discreción. Manteniendo la vista fija en el piso aun sin poder digerir del todo la noticia.

-Él te abandono, él en realidad no te...- Aeris llevo rápidamente sus manos hacia sus labios una vez se dio cuenta lo que estuvo a punto de expresar. No pudiendo creer que estuviera dirigiéndose tan cruelmente en torno al chico que apreciaba más que a su vida. Provocando que Sephiroth finalmente saliera de su estupor y volteara a verla sin mostrar ninguna emoción en su agraciado y juvenil rostro.

-Eso lo sé. No me voy con él esperando amor o cariño, solo planeo utilizarlo como un escalón para subir en esta vida, utilizar lo que pueda darme para mis propias ambiciones. Después de todo no es como que él no estuviera pensando utilizarme también- Declaro Sephiroth con frialdad y de inmediato Aeris pudo sentir varias lagrimas acumuladas en sus ojos por la seguridad que mostraba Sephiroth. Entristecida por el camino que estaba eligiendo.

- ¿Cómo puedes pensar así?, esa es una forma muy fría de pensar-

-Siempre he sido alguien distante-

-No, no es así. Tú siempre has cuidado de mí, has estado a mi lado. No puedes irte. Lo prometimos, prometimos que siempre íbamos a estar juntos. - Sollozo Aeris derrumbándose en el suelo, llevando sus manos hacia sus ojos buscando detener las lágrimas que se derramaban por sus mejillas

La imagen de la castaña frente a él removió algo en Sephiroth haciendo que se levantara de la cama, yendo hasta Aeris, hincándose frente a esta y tomando delicadamente su rostro entre sus manos, subiéndolo para conectar su mirada con la de ella.

-Espérame Aeris- enuncio Sephiroth limpiando con su pulgar las lágrimas de los ojos de Aeris, haciendo que esta dejara de llorar, pero viéndolo sin entender

- ¿Eh? -

-Te prometo que una vez que haya conseguido lo que quiero regresare por ti, así que espérame-Declaro Sephiroth poniendo por primera vez una suave mirada en su rostro, haciendo latir fuertemente el corazón de Aeris.

No sé si lo dijo enserio o solo fue para tranquilizarme y que lo dejara ir sin provocar ninguna escena, pero como sea funciono, él fue adoptado y yo que me quede esperando el día en que regresara.

Me sentía sola y seguían llegando familias interesadas en adoptarme, pero lo había prometido, había prometido que esperaría. Si alguna de esas familias me llevaba lejos, no podría volverlo a ver. Fue entonces que Elmira me propuso irme con ella. Supongo que para mí fue suerte que Elmira quisiera adoptarme, era sumamente conveniente, ya que como ella trabajaba ahí podía ir a visitar todos los días el orfanato, y como vivía en Migdar Sephiroth podría encontrarme, así que solo me tomo un par de minutos decir que sí.

En los años que siguientes, en mis frecuentes idas al orfanato gracias a mi nueva madre pude averiguar más de Sephiroth. Colándome varias veces en la oficina de la directora pude averiguar quién se lo había llevado, quien era su nueva familia y donde se encontraba. De ahí son esos papeles.

Sephiroth era el hijo ilegitimo del director de la compañía Jenova. Su madre, la amante del director murió al dar a luz a Sephiroth, y la esposa de este al enterarse que la amante de su marido estaba embarazada amenazo al director con disolver el acuerdo comercial que tenía con su familia si no se deshacía del niño, por lo que el director abandono a Sephiroth en el orfanato nada más nacer.

Todo hubiera terminado ahí, y Sephiroth nunca se hubiera enterado de su familia, pero la esposa del director quien ya había tenido varios abortos, con su ultimo embarazo que también termino en uno tuvieron que sacarle la matriz para salvarle la vida. Por lo que nunca podría embarazarse, nunca podría darle un hijo al director, alguien que siguiera su legado. Necesitaba un heredero, alguien a quien pudiera dejarle su prestigiosa compañía y fue cuando recordó a Sephiroth.

Una vez que se lo llevo el director de la compañía Jenova con todo su poder e influencia oculto todo el pasado de Sephiroth, destruyo todos los documentos que pudieran vincularlo con el orfanato, no querían que nadie supiera que Sephiroth, su nuevo heredero había crecido en ese lugar. De hecho, hicieron pasar a Sephiroth como el hijo de un familiar lejano cuyos padres habían muerto, del cual ellos se habían encargado de adoptarlo y de cuidarlo como a un hijo.

No me lo esperaba, pero la nueva familia de Sephiroth era realmente famosa e importante en Migdar, tenían una de las compañías más grande e influyentes de la ciudad, casi equiparable a la compañía Shinra. Por lo que encontrarlo no me costó nada, seguirle el rastro tampoco, salía todos los meses prácticamente en los periódicos. Sin embrago no es como que pudiera aparecerme de la nada al frente de la puerta de su mansión a decirle que había ido a verlo. Por lo que simplemente me quede esperando a que regresa por mí, visitaba todos los días el orfanato esperando que decidiera aparecerse, pero los meses pasaban y no había rastro de él. Sin embargo, sabia lo mucho que progresaba con su vida gracias a los diversos artículos que salían acerca del niño prodigio heredero de la prestigiosa compañía Jenova.

No quería quedarme atrás de nuevo a sí que después de clases iba todos los días a la biblioteca de la escuela buscando un nuevo tema que aprender para que Sephiroth no me dejara atrás, sin embargo, la pequeña biblioteca de mi secundaria era limitada en muchos temas y la bibliotecaria me recomendó que mejor fuera a la biblioteca central que se encontraba arriba de la plataforma en el centro de la ciudad

Nunca había subido arriba a la plataforma y la opulencia del lugar me sorprendió al instante, era un lugar completamente diferente de los suburbios. Incluso cuando encontré la biblioteca me asombro el lugar, parecía un palacio de estilo renacentista, era enorme lleno de tantos libros que no sabía por dónde empezar, por lo que inicie en la sección que más me llamaba la atención, botánica. Recorrí con cuidado el estante de libros y una vez que llegué al final lo vi. Solo, sentado en una mesa cerca de la ventana leyendo. Un atractivo chico de largo cabello plateado y penetrantes ojos agua marina que mantenía fijos en el libro en su mano. Sorprendida me escondí rápidamente detrás del estante admirándolo desde lejos.


-Oh, ¿entonces en eso no mentiste? - Interrumpió Cloud la historia de Aeris mirándola con desdén.

-No, en eso no mentí- Contesto Aeris mordiéndose la lengua. Enfada con la actitud del rubio, pero sabiendo que era su culpa que actuara así con ella.


Desde entonces iba casi todos los días a la biblioteca esperando poder encontrarlo de nuevo y en efecto, siempre que iba lo encontraba. Solo, leyendo, me pase varios días observándolo desde lejos. Escondiéndome detrás de los estantes de libros. Cada libro que el dejaba yo lo tomaba para leerlo, sin animarme a ir hasta él.

Y entonces paso, a pesar de que procuraba solo verlo de lejos, era el destino.

Flashback

Hace 3 años en la biblioteca central

Aeris se encontraba buscando en la estantería el libro que había dejado ayer y no había podido terminar. Sin prestarle atención a su alrededor Aeris se detuvo una vez que encontró el libro que estaba buscando, extendiendo su mano entorno a este, pero encontrándose con la mano de otra persona quien también intento tomarlo

-oh, lo sien...¡Sephiroth!- Exclamo Aeris sorprendida al girar y ver a un lado de ella a un alto y atractivo chico de cabello plateado, clavando sus estoicos ojos aguamarina en ella

- ¡Ah! ¡Lo siento!, puedes llevarte ese libro- Indico Aeris bajando la vista al piso intentando esconder el sonrojo que se coló sin ninguna discreción en sus mejillas

- ¿Porque sabes mi nombre? -

Me sorprendió por un momento. ¿Es que no me reconocía? Bueno, después de todo habían pasado 4 años, ya no era una niña, era lógico que no me reconociera, aunque ahora que lo pienso el probablemente solo me saco de sus recuerdos. Pero yo nunca pude hacerlo.

Llevaba deseando tanto verlo, por los últimos 4 años lo único que pensaba era en él, en poder volver a verlo. Y cuando lo encontré en aquel lugar, al estarlo observando por tantos días y deseando poder acercarme a él sin encontrar la manera en cómo hacerlo, supongo que cuando Sephiroth apareció frente a mi esos sentimientos comenzaron a fluir a través de todo mi cuerpo, traté de contenerlos desesperadamente, pero a pesar de eso no pude. Debido a que me hablo de repente, debido al asombro y el entusiasmo mis sentimientos se desbordaron en un instante y rebasaron lo que mi interior podía aguantar.

-Me gustas – Declaro Aeris conectando sus relucientes ojos con los de Sephiroth, mirándolo con adoración

- ¿Que? -


- ¡¿Que?!- Enuncio Cloud con sorpresa mirando a la castaña sin poderlo creer

-Ah...me le confesé. En ese momento, así sin más. No sé qué fue lo que me paso. Aunque no es como que no le hubiera dicho antes que lo quería, lo había hecho también de niña, cuando estábamos juntos en el orfanato, pero esta vez se sentía diferente, mucho más...real. No es como que antes no hubiera sido real, pero era más como una hermana pequeña diciéndole a su hermano que lo quería, pero esa vez- Expreso Aeris dando una pesada exhalación, ocultando su rostro avergonzada detrás de sus manos.


Flashback

Hace 3 años en la biblioteca central

- ¿Quieres salir conmigo? - Pregunto Sephiroth con seriedad, turbando a Aeris quien abrió sus ojos estupefacta.

- ¿Eh? ¿Que? ¡Ah! ¡No...! ¡No es que no quiera, pero...! ¡Es que...! - Balbuceo Aeris nerviosa poniéndose roja de pies a cabeza.

- ¿Era broma? -

- ¡No! Pero es que...-

- ¿Entonces? -

-Yo...- Aeris bajo la vista al piso, dándose cuenta del calor de su rostro y de su rápido palpitar, haciéndola sentir mareada.

-Te has vuelto más tímida desde entonces-

¿Eh? - Aeris subió la vista extrañada. Sintiendo como su corazón dio un vuelco al oír a Sephiroth y descubrir que la recordaba, sin embargo, al verlo dar media vuelta y comenzar a alejarse Aeris se perturbo yendo rápidamente detrás de él.

-E-espera. Si, quiero salir contigo. ¡Salgamos juntos! - Expreso Aeris tomando la mano de Sephiroth, deteniéndolo de dar un paso más lejos de ella

-Bien- Expreso Sephiroth simplemente, con voz llana, confundiendo a Aeris no solo por la falta de emoción sino también por la rápida y concreta respuesta, aflojando turbada su agarre en él.

-¿Huh?-

-Te veré mañana aquí a la misma hora. - Indico Sephiroth alejándose de Aeris.

- ¿Ah? ¿Eh? ¿Aquí? - Pregunto la castaña confusa haciendo que Sephiroth se detuviera.

- ¿No quieres? - Inquirió el ojos aguamarina volteando a verla por encima de su hombro

-No, no es que no quiera... De acuerdo, mañana, en este lugar, es una cita entonces. - Acordó Aeris fijando ilusionada su vista en él

-Llámalo como quieras-

Siempre era igual, nos veíamos en la biblioteca, cada quien tomaba un libro para leer y nos sentábamos en la misma mesa, uno al lado del otro en silencio. En eso consistían básicamente mis citas con él. Y aun así yo estaba feliz por poder estar cerca de él, feliz por el simple hecho de estar a su lado. Pero quería tener una cita de verdad con él así que un día le pregunte porque es que nunca íbamos a otro lugar y él me respondió que la biblioteca era el único lugar donde encontraba paz y la prensa no lo seguía. Además, que no quería que tomaran una foto de nosotros. No lo entendí entonces, creía que estaba intentando proteger nuestra relación y privacidad, pero la verdad es que solo no quería que nadie lo viera conmigo. Por eso es que nunca salíamos de ese lugar.

Mi relación con él fue a escondidas, mi supuesto noviazgo con él fue a escondidas de la vista de los demás, nadie sabía que él y yo éramos pareja, ni siquiera creo que él lo sabía. Era tan patética como para aceptar algo así

Flashback

Hace 3 años en la biblioteca central

Me pregunto si ya se cansó de mi- Pensó Aeris dando un pesado suspiro, elevando su mirada discretamente del libro que sostenía hacia el atractivo y serio chico de cabello plateado que estaba sentado a un lado de ella.

-Sucede algo? - Inquirió Sephiroth sin despegar la mirada de la página que estaba leyendo, sintiendo la mirada de Aeris sobre él, haciendo que esta diera un saltito en su lugar sorprendida, bajando la mirada avergonzada por haber sido cachada

-No...es...Se hace tarde, debo ir a casa- Se excuso Aeris, soltando el aire que estaba conteniendo rendida sin saber que más decir, viendo hacia la ventana y notando la oscuridad fuera, levantándose de su asiento, viendo extrañada hacia Sephiroth que no se movió de su lugar

-Sephiroth?-

-Me quedare hasta que cierren- Indico el chico de ojos agua marina poniendo su codo sobre la mesa, recargando la cabeza sobre su mano con aburrimiento, manteniendo fijos sus agudos ojos en el libro sin mirar a la conflictiva castaña

- ¿Siempre te quedas hasta tarde verdad? - Pregunto Aeris curiosa, bajando la mirada hacia sus dedos, jugando con estos con nerviosismo.

-Porque mi casa es aburrida- Enuncio Sephiroth secamente, cambiando la página del libro con pereza.

- ¿Porque es eso? -

-Bueno, mi familia es solo de nombre, y para la señora de esa casa incluso sería mejor si nunca regreso-

-Lo siento, pregunte algo que no debía- Expreso Aeris sintiéndose mal, subiendo su vista apenada hacia Sephiroth

-No importa. No es como que me interese empatizar con alguno de ellos- Enuncio Sephiroth dejando el libro de lado, poniéndolo boca abajo en la mesa, levantándose de su silla, acercándose a Aeris poniendo su rostro por arriba de su cuello

- ¿Hoy pasaras la noche en mi casa? - Susurro Sephiroth en el oído de Aeris haciéndola estremecer, poniéndola completamente roja al sentir su cálido aliento sobre su piel, provocando que diera un saltito perturbada, dando un paso hacia atrás alejando su cuerpo de Sephiroth

- ¡Eh! Yo no... cómo podría. Además, me lo dices así de repente. Que van a pensar tus padres si me ven entrar repentinamente a tu casa- Contesto Aeris mirando a Sephiroth exaltada, llevando su mano hacia su oreja, cubriéndola, pudiendo sentir el calor que emanaba su piel.

-Ya te lo dije, no les importo así que dudo si quiera que lo noten- expreso Sephiroth dando una fastidiada exhalación, girando sus ojos con tedio.

-En verdad quiero ayudarte y hacer que no te sientas triste, pero-

- ¿Qué insinúas? - Inquirió Sephiroth con un irritado tono clavando fríamente sus ojos en Aeris quien bajo la mirada apenada disgustada consigo misma por haberlo molestado

-Simplemente pensé que me gustaría hacer algo por ti, si hubiera algo que pudiera hacer, haría lo que fuera, pero...-

-Entonces-

Aeris se vio interrumpida cuando Sephiroth se acercó nuevamente a ella, agachándose para ponerse hasta su altura, sintiendo su cálido aliento sobre su rostro, viéndolo entrecerrar los ojos ocultan sus hipnotizantes ojos agua marina, haciendo latir fuertemente el corazón de Aeris, Y antes de que Sephiroth pueda llevar sus labios hacia los de los de ella puede sentir como esta pone sus manos sobre su pecho empujándolo levemente para hacer que se aleje de ella, bajando su rostro en dirección al piso, manteniéndolo oculto detrás de su flequillo, impidiéndole verla.

-Lo siento. Al tenerte tan cerca mi corazón late muy rápidamente, no puedo controlarme y yo...-Explico Aeris respirando agitadamente, sintiendo su cara hirviendo, la cabeza dándole vueltas, no pudiendo tranquilizarse. Sintiendo que se desmayaría en cualquier momento. Oyendo entonces un fastidiado gruñido.

Ah, lo moleste. Contrólate Aeris, estas actuando como una niña

-Lo siento- Expreso Aeris atribulada, subiendo su mirada apenada hacia Sephiroth quien dio media vuelta alejándose de la castaña.

-Siempre dices eso- Enuncio Sephiroth molesto.

-No es que no quiera, es todo lo contrario, lo deseo tanto que me es difícil- Admitió Aeris abochornada, jugando con sus dedos nerviosamente.

-Sigues siendo demasiado infantil-

Ante el enfadado tono de Sephiroth Aeris se angustia yendo detrás de él, tomando su muñeca, haciendo que se detenga y voltee a verla por encima de su hombro

-Podemos... intentarlo de nuevo- Requiere Aeris en voz baja, mirándolo inquieta, rogándole con la mirada su perdón y una nueva oportunidad

-Olvídalo- Enuncio Sephiroth en un cansado suspiro, liberándose del agarre de Aeris, sentándose nuevamente en su asiento y sin prestarle más atención a la aturdida y decaída castaña tomando el libro de la mesa retomando su lectura.

Desmoralizada y molesta consigo misma, Aeris sin saber que más hacer o que decir para arreglar las cosas da media vuelta, cabizbaja da un par de pasos dispuesta a irse cuando la voz de Sephiroth la detuvo, girando nuevamente en dirección a este.

-Mañana no vendré así que tampoco lo hagas- Indico Sephiroth sin voltear a ver a Aeris, estando todo el tiempo de espaldas a esta.

-Ah...ok- Expreso Aeris bajando la mirada al piso desanimada sintiendo un vacío en su pecho y el aire a su alrededor volverse frio.

-Podemos vernos el viernes- Sugirió Sephiroth haciendo que la cara de Aeris se iluminara de nuevo.

En varias ocasiones Sephiroth me indicaba no ir a la biblioteca ya que él no podía reunirse conmigo, y cada vez los días en que no podíamos vernos se iban haciendo más frecuentes, deprimiéndome, pero él me decía que no podía hacer nada al respecto, la escuela y cuestiones de la empresa lo impedían y que hacia todo lo posible por poder encontrarse conmigo. En verdad creía que era importante para él, en verdad quería creerlo. Creo que solo me estaba engañando a mí misma.

A pesar de que Sephiroth me había dicho que no iría a la biblioteca hasta el viernes, fui al siguiente día a la biblioteca, había encontrado un libro sumamente interesante sobre botánica y no podía esperar, sin embargo, cuando di vuelta para cambiar de estante pude observar al fondo la atlética figura de Sephiroth, pero no estaba solo, estaba con una chica pelirroja, besándola. Me sentí tan abrumada que lo único que pude hacer fue salir corriendo de ahí. Desee que todo fuera una pesadilla, que fuera solo un producto de mi imaginación, quería convencerme a mí misma de eso, pero en el fondo sabia la verdad, no quería verlo y aun así después de clases, el día viernes como habíamos acordado mi cuerpo me traiciono y corrí apresuradamente a la biblioteca esperando poder encontrar a Sephiroth, quería preguntarle acerca de esa pelirroja, sin embargo, a pesar de que espere por largas horas Sephiroth no apareció. Me quede esperando hasta que anocheció y una vez que acepte que no vendría salí de la biblioteca, pero al ir de camino a la estación pude ver a Sephiroth caminando hacia mí, sin embargo, no estaba solo, una chica rubia colgaba de su brazo, estupefacta me congele en mi lugar y Sephiroth me paso por un costado sin siquiera dirigirme la mirada, saliendo de mi estupor gire hacia su dirección gritando su nombre para hacer que se detuviera, pero el siguió caminando con la rubia, mezclándose con las personas que había en el lugar por lo que corrí tras él, estando a punto de alcanzarlo, tan cerca que pude oír su conversación con la chica

- ¿La conoces? -

-No-

-En serio parecía que te conocía-

-no es nadie-

Me congele en el instante, no solo me había ignorado, también estaba abrazado a otra chica y había hecho como si no nos conociéramos, como si yo no fuera nada, quería llorar.

Al día siguiente encontré un artículo en una revista que mostraba una fotografía de Sephiroth con una chica, la misma chica con la que lo había visto el día anterior, fue cuando me di cuenta de lo hermosa que era esta, a pesar de tener mi edad se veía mucho más madura, perfectamente maquillada y arreglada, tan diferente a mí. La chica no solo era bonita, su familia era dueña de una cadena hotelera de gran renombre. Y de inmediato me di cuenta de que esas chicas estaban a un nivel diferente, y que yo, una tonta y simple chica de los suburbios jamás podría compararse.

No sabía qué hacer, ni cómo reaccionar. Tenía miedo de preguntarle sobre las chicas con las que lo había encontrado, sentía que si lo hacía todo se acabaría, me abandonaría y desaparecería de mi vida de nuevo, al menos ahora, aunque él no sintiera lo mismo que yo podía hablar y pasar tiempo con él, no quería perder también eso, esa pequeña felicidad de tan solo estar a su lado, así que tome la decisión más estúpida de todas. Hice como si no hubiera pasado nada, como si no hubiera visto nada y eso no me afectara. Así que al día siguiente volví ir a la biblioteca y actúe como todos los días, evite todo lo que pude el tema, me termine despreciándome a mí misma, intente cambiar, intente complacer todos sus caprichos, incluso estuvo a punto de entregarme a él, a pesar de que no había podido besarlo ni una sola vez, pero en el último momento me asuste, aun así hice todo lo que pude para que él no me abandonara de nuevo. No importaba si el me engañaba, no importaba si el me despreciaba, yo lo ignoraba todo, hasta que ya no pude más y un día el peso en mi pecho fue demasiado, me ahogaba y me era imposible volver a respirar, no pude encontrar la fuerza para seguir yendo a la biblioteca y encontrarme con él, así que un día simplemente dejé de ir.


-Y esa es la historia. ¿Soy patética no es cierto? - Expreso Aeris dando una pesada exhalación, poniendo sus brazos alrededor de su cuerpo, no despegando la vista nunca del piso

Cloud abrió la boca sin saber que decir, invadiéndolo diversos sentimientos al mismo tiempo. Dando respiraciones cortas conflictivo consigo mismo

-No respondas. Se que soy patética. Por eso no quería decir nada. Mucho menos a ti. ¿Ahora lo ves?, porque no quería contarte nada de esto. - Expreso Aeris incomoda con el silencio alrededor, llevando sus manos hacia su rostro, cubriéndolo avergonzada.

-no dices nada eh. Bien, entiendo, esto es vergonzoso, ahora conoces el interior de mi corazón por completo. Todos esos vergonzosos sentimientos que estaba negando que hubieran existido alguna vez. En verdad quería borrarlos y hacer de cuenta que nunca habían existido. Era tan estúpida. A pesar de que yo había estado pensando tanto tiempo en él, a pesar de que yo seguía atesorando todos esos recuerdos, a pesar de que yo tenía tantas ganas de verlo, yo era una parte de su pasado que él prefería borrar. Él le devolvió el color y la felicidad a mi mundo. Cuando éramos niños él siempre me trato amable y cariñosamente, como si yo fuera algo sumamente preciado, así que no pude evitar enamorarme de él. Él era como un príncipe para mí. Siempre desee poderlo volverlo a ver. Pero cuando finalmente me encontré con él...ya no era con quien había crecido. Estúpida, tonta y ridícula chica enferma de amor. Que no hizo nada más que pisotearse así misma para intentar estar junto a alguien que jamás se interesó en ella. - Enuncio Aeris detrás de sus manos en un amargo tono y con una abatida postura, como si estuviera cargando un enorme peso, un peso que la hundía amenazándola con hacerla pedazos.

Cloud podía ver a que se debía, ahora podía verlo claramente. Dolor y desesperación emanando de ella debido a única causa. Haciéndolo sentir un enorme dolor en su pecho, dejándolo casi sin aire.

-No, sigo siendo estúpida. En verdad creo que estoy mal de la cabeza, debe ser por mi enferma obsesión de niña, inconscientemente sigo poniendo a Sephiroth en primer lugar. Todo hubiera sido mucho más sencillo si te hubiera dicho todo desde un principio, perdóname Cloud-

Cloud finalmente entendía, entendía el porqué de su negación, entendía porque es que se empeñó y dedico tanto esfuerzo en intentar ocultarlo, en negarlo, porque admitir que aún tenía sentimientos por alguien que le hiso tanto daño... era devastador.

Cloud elevo su mirada hacia el cielo quitándola de la castaña, cerrando inmediatamente sus ojos dando una pesada inhalación y exhalando con frustración.

Quería escapar, alejarse lo más posible. Se sentía enfadado, ansioso, abatido, desesperado, perdido sin saber que hacer.

Su corazón quebrándose con la verdad, pero tal vez esto es lo que necesitaba para avanzar, lo que ambos necesitaban para avanzar y así tal vez...

Cloud inhalo profundamente llenando de nuevo sus pulmones con aire intentando calmarse antes de levantarse de su asiento, hincándose frente a Aeris

-Aeris, tu aun lo quieres verdad? - Inquirió Cloud en un tono más de afirmación que de pregunta, sabiendo lo que era amar desesperadamente a alguien, viéndolo en ella. Clavando amargamente sus ojos en la castaña quien dio un saltito en su asiento aturdida, subiendo la vista, quitando las manos de su rostro con lentitud, viendo al rubio estupefacta.

- ¿Que? Pero que tonterías dices, ¿qué tan patética crees que soy? Por supuesto que no, ya no siento nada por él, nada, absolutamente na...-Aeris se vio obligada a interrumpirse así misma cuando para su sorpresa su mejilla se humedeció, sintiendo un hilo de agua recorrer su piel para finalmente ver como una lagrima caía al piso en el espacio que había entre ella y Cloud. Comenzando a derramarse más lagrimas por sus mejillas incontrolablemente

¿Por qué?, ¿porque es que no puedo para de llorar?

-Aeris- Exclamo Cloud con tristeza, viendo a la castaña llevar sus manos hacia sus ojos buscando desesperadamente contener su llanto

Ah, soy tan estúpida, aun después de tantos años, aun después de todo lo que paso, yo aún seguía esperando, seguía esperando que regresaras por mí. Pero todo fue siempre una ilusión

Cloud sintiendo una inmensurable pena al verla, arrodillándose en el suelo, poniendo sus brazos alrededor de la castaña

-Está bien, está bien si aún lo quieres, deja a tu corazón sufrir y después olvídate de él- Expreso Cloud abrazando a Aeris, dejando que esta se desahogara contra su pecho

Olvídate completamente de él, olvídate de su existencia, olvida que alguna vez te gusto. Y mírame a mí, mírame solo a mí, llena tu cabeza solo con pensamientos sobre mí. Yo hare que te olvides en definitiva de él

Aeris escondió su rostro en el pecho de Cloud, sintiendo su corazón pesado, pero pudiendo finalmente respirar, como si aquella oprimente fuerza que la había estado atormentando por tantos años se hubiera vuelto un nudo en su garganta para después derretirse convirtiendo en lágrimas.

Ah...Adiós mi amargo primer amor- pensó Aeris tristemente, cerrando sus ojos, ocultándolos de la reluciente luz del sol que la dañaba y parecía burlarse de ella, derramando su último par de lágrimas, oyendo el calmoso palpitar de Cloud contra su pecho.


Esta enfadado, lo sé- Pensó Aeris observando la imponente espalda del atlético rubio mientras caminaba delante de ella

Además, se ha mantenido en silencio todo el camino, sin decir absolutamente nada, ni siquiera voltea a verme. Bueno, supongo que es lógico que este enfadado, después de todo no solo le mentí y le oculté cosas, sino que también tuvo que escuchar toda mi deprimente historia y además consolarme. Además de que por mi culpa su carrera y su futuro pendan de un hilo.

Aeris bajo la mirada hacia el piso atribulada, meneando la cabeza rápidamente de un lado a otro para despejar sus deprimentes ideas. No podía dejarse arrastrar por estas, debía haber algo que pudiera hacer. Si, definitivamente encontraría la manera de arreglar todo.

Aeris subió la vista de golpe corriendo para ponerse delante de Cloud, respirando agitada, pero logrando pararse firme delante de este. Deteniendo de inmediato al rubio

-Cloud. Lo siento. Desde el fondo de mi corazón te pido mi más sincera disculpa. - Enuncio Aeris dando un paso hacia el rubio mientras clavaba su mirada en los impasables ojos azul celeste de este, quien se mantuvo en silencio solo viéndola, comenzando a ponerla nerviosa.

No reacciona. Eso significa que está sumamente enojado. ¿Y ahora qué hago?

-S-sé que una disculpa no arreglara nada, pero…- antes de que Aeris pudiera terminar Cloud comenzó a caminar de nuevo, pasándole, por un costado, alejándose de ella sin decirle nada, sin siquiera voltear a verla.

Esta furioso. Claro, después de todo soy la culpable de que su futuro sea incierto. Por mi culpa, porque intento protegerme es que termino en este lio -pensó Aeris bajando la mirada deprimida pero rápidamente componiendo su estado, agitando la cabeza para despejar sus ideas.

-Descuida, arreglare mi error, hare lo que tú quieras- Enuncio Aeris corriendo detrás de Cloud, tomando su muñeca deteniéndolo de dar un paso más.

- ¿Que? - Inquirió Cloud con un leve tono de irritación en su voz, girando a ver a la castaña curioso

-Si lo que deseas es seguir en One Winged Angel te aseguro que yo hare que eso se cumpla, si deseas iniciar como compositor también lo hare realidad. Hare realidad cualquier sueño que tengas -

- ¿Qué dices? -

-Se que no va a ser fácil, pero…aun así voy a esforzarme. Me esforzare por arreglarlo todo y para volver a tener tu confianza - Enuncio Aeris arrepentida, conectando esperanzadoramente su mirada en los confusos ojos del rubio.

- ¿Qué? -

-Ya que no hubieras tenido que pasar por todo esto si hubiera sido más sincera contigo, por eso no importa cuánto me cueste cumpliré cualquier sueño que tengas. Así que dime, ¿qué deseas? - Rogo Aeris con la mirada, dando un paso hacia el frente, turbando a Cloud por la seriedad que veía en ella, haciendo que diera un paso hacia atrás abrumado sin saber que responder

-Cumpliré cualquier deseo que me pidas. Solo llámame hada Aeris y hare que cualquier sueño que tengas se haga realidad. - Expreso Aeris soltando la muñeca del rubio para dar una vuelta en la puntita de sus pies

-Creo que te has vuelto loca. - Enuncio Cloud desconcertado, provocando que Aeris llevara las manos hacia sus caderas molesta.

-Hablo muy en serio. Dime, ¿qué es lo que quieres que haga? Pídeme lo que sea-

Cloud dio una fastidiada exhalación desviando la vista, sintiéndose repentinamente molesto con la insistente castaña

-Bien, entonces quiero que…-

-Puedes pedirme lo que quieras excepto todo lo que tenga que ver con dejarte en paz. Porque eso solo se revertirá y hará que te moleste más. - Interrumpió Aeris leyendo perfectamente su mente, teniendo una orgullosa mirada junto con una burlona sonrisa en la cara.

-Tú no eres un hada, eres una bruja- enuncio Cloud viendo a la castaña con frustración, sabiendo que frente a esta chica estaba en desventaja. No quería dejarse arrastrar por ella más de lo que ya estaba

-Bien, entonces te convertiré en sapo y problema resuelto- Respondió Aeris con burla y malicia

-Valla, valla, que insolente para alguien que está pidiendo ser perdonada- Se encontró diciendo Cloud en un divertido tono sarcástico, inevitablemente dejándose influenciar por el ánimo de Aeris. Siempre le resultaba imposible ir contra ella, sintiéndose algo molesto por lo fácil que era de manipular por esta chica, pero a la vez entretenido y emocionado por esa conexión.

-A ajajaja. Bromeaba, bromeaba. Fue solo una pequeña broma. ¿Entonces cual va ser tu deseo? -

Ante la pregunta Cloud volvió a su irritado estado, poniéndose tenso, desviando la vista molesto lejos de la ambiciosa castaña.

-Creí haberte dicho que mi alma no albergaba ningún deseo. No me importa si nunca vuelvo a ser famoso de nuevo-

-Estoy segura de que eso de que no albergas ningún deseo es una mentira. Además, también es una mentira decir que no te importa. Puede que no te guste la fama o que no te importe ser famoso, pero te gusta componer, es la forma en la que logras expresarte, de esa manera expresas lo que sientes. No tiene que estar forzosamente relacionado con el mundo del espectáculo sabes. Quiero que me digas tu más grande deseo, lo hare realidad, sea lo que sea. Así que confía en mí, lo que desees lo cumpliré, no importa cuánto me cueste- Enuncio Aeris con convicción irritando aún más a Cloud

- ¿Como puedes estar tan segura? ¿Decir algo así no se te hace irresponsable? - Exclamo el rubio llevando severamente su vista de vuelta en la castaña solo para encontrarse con un par de inamovibles y resueltas esmeraldas brillando con intensidad.

-Tal vez esté siendo irresponsable, pero daré todo de mí. Cumpliré lo que me pidas así que confía en mí- enuncio Aeris con tal confianza que hiso tambalear por un momento a Cloud, haciendo temblar su corazón con ansiedad y anhelo.

-Venga, dímelo -

Aeris dio un paso al frente y Cloud dio uno hacia atrás, tragando saliva pesadamente.

-Sabes que no te dejare en paz hasta que me lo digas -

-Supuse eso – Comento Cloud bajando su tono de voz, sintiéndose abrumado en el interior.

-Vamos, dime tu más grande deseo. Pídeme lo que sea. Dime. Pide lo que sea. ¡Lo que quieras! - Expreso Aeris animada con una amable e inocente sonrisa.

- ¡Deja de decir lo que quieras! - Enuncio Cloud agotado, luchando no solo contra la insistente castaña sino también con su tribulada mente.

-Vamos. Pide lo que quieras-

-Que dejes de decir eso -

-Cloud, puedes pedir lo que quieras, ¿quién desaprovecharía una oportunidad así? Solo un tonto, y tú no eres un tonto ¿o si Cloud? - Aeris Intento hacerlo reflexionar, pero Cloud solo se agobio aún más sintiendo el pesado palpitar en su pecho.

No, solo un imbécil. Este es el peor momento de todos. Hace no más de un par de horas esta chica estaba llorando por otro hombre. Pero estoy desesperado, no puedo aguantarlo más, necesito que me veas Aeris, quiero que comiences a verme, como yo te veo a ti.

- ¿Lo juras? - Expreso Cloud en una casi desesperada suplica, intentando mantener la cara de Poker y ocultar sus bulliciosos sentimientos amenazando con explotar

- ¿Eh? - Aeris lo miro por un momento aturdida por su pregunta y su implorante tono, analizando su rostro encontrando solemnidad en este

-Jura que vas hacer lo que te pida, no importando que-

-Lo juro. Daré todo de mi Cloud. No volveré a traicionarte- Enuncio Aeris sin un rostro de duda en su voz.

Ridícula y aun así entrañable.

- ¿Ya sabes cuál es? Recuerda, solo tienes un deseo así que aprovéchalo bien, pide lo que más deseas en este mundo-

En verdad soy un tonto. No, más que un tonto, soy un idiota.

-Bien, entonces- Expreso Cloud dando un paso al frente, agachándose para ponerse a su altura, bajando su rostro por sobre su cuello.

Aeris abrió los ojos de golpe sorprendida por la acción de Cloud. Se quedó en shock queriendo decir algo sin embargo su mete la traicionaba concentrándose estúpidamente en la calidez que emanaba de sus labios y en sus mejillas que ahora comenzaban a arder

Ella me inquieta, me confunde, hace que pierda mi serenidad. Es por eso que no debería acercarme a ella.

-Quiero… - Enuncio Cloud en voz baja en el oído de la castaña.

Pone todo de cabeza. Yo se eso, y aun así

-…que te enamores de mi -


Cloud ya cayo y Aeris...bueno Aeris es complicada. Y si, falta resolver el tema de Tifa, que como ya saben me encanta el drama por lo que también será caótico

Asi que ¿Qué les pareció? ¿Estuvo muy largo? No iba a incluir toda la historia del pasado de Aeris y Sephiroth pero el remake me está dando mucha inspiración y pues ya que la había escrito me dije, porque no incluirlo, pero eso hizo más largo el capítulo, e iba a ser muchísimo más, de echo tuve que sintetizar algunas partes para no aburrirlos. Espero que haya quedado bien y los haya hecho pasar un buen rato.

Si, me dolió mucho la infancia de Aeris, aunque me hubiera gustado que el remake nos hablara más sobre cómo fue su vida de niña viviendo en las instalaciones de los laboratorios Shinra, que es algo de lo que siempre he tenido curiosidad, saber si experimentaron con ella, ¿cómo escaparon? y si alguna vez se topó con Sephiroth porque él también vivía ahí. Pero quien sabe, tal vez nos digan más en la segunda parte.

Si, a mí también me frustran las constantes apariciones de Sephiroth, desde la primera vez que apareció yo estaba de ¡tú qué haces aquí! Pero ya después hablaremos largo y tendido sobre eso, y sobre todo el remake. Por ahora los dejo, pero prometo que volveré lo más pronto posible para traerles el nuevo capítulo.

Muchas gracias por su paciencia, por leerme y por dejar su comentario, me animan muchísimo a seguir escribiendo, y por su puesto me encanta conocer su opinión.

Gracias por sus buenos deseos, en verdad no saben cómo me animan. Cuídense por favor, esto no ha pasado, no bajen la guardia.

Nos vemos, los quiero.