Capítulo 10: Sumisión (Parte III).
Tomando la pastilla rápidamente como me lo había sugerido ese Levi, tenía miedo de los efectos secundarios o de lo que pudiese hacerme. Lo único que aliviaba mi corazón era saber acerca de la presencia de Erwin detrás de todo ese plan extraño.
"¿Acaso sabe Erwin que debo ser violada?", me preguntaba al analizar cada situación en la que había estado involucrada desde que ese mismo Levi vino a pedir mi mano. "Este idiota Ackerman es ave de mal agüero", insistía en sus pensamientos al desearle lo peor a ese hombre.
Arreglando mi cabellera y vestimenta, decidí sentarme cómodamente sobre mi cama en espera de los efectos por haberme tragado esa cosa proveniente de las manos de ese Levi.
- ¿Debemos esperar sin hacer nada, capitán? -, le preguntaba confundido ese joven pelirrojo a Levi tratando de limpiarse la suciedad de sus manos con los trapos que pudo encontrar en mi cuarto.
-No es de mi agrado el continuar con esta payasada, mas si debo hacerlo; no lo dudaré -, explicaba al mantener su mirada fija sobre la mía al mismo tiempo que subía sus pantalones.
-Eres un cerdo… -, susurraba al sentir asco por ese hombre y por ver esa leve erección tan notoria al permanecer con esa ropa desaliñada.
-Quizá lo sea… -, respondía en un tono calmado al retirarme su mirada para enfocarse en acomodar su propia vestimenta.
Ese leve encuentro de miradas me daba una idea de lo frío, duro y hasta maligno que podía ser ese hombre; todo digno de un villano.
"Pero, ¿por qué Erwin se involucraría con él? ¿Acaso no veo lo mismo que Erwin? Entonces, ¿qué conoce acerca de este Ackerman que los demás no saben? Sus hombres parecen serle fiel", pensaba confundida al analizar la situación en la que me encontraba con el fin de distraerme de haber visto una leve erección de un hombre tan nefasto como ese Levi.
-Ah, es cierto… -, mencionaba al querer cambiar el tema de conversación y pensamiento -. ¿Mis padres?
-Muertos -, contestaba el pelirrojo rápidamente al terminar su intento de limpieza.
- ¿¡Qué has dicho!? -, preguntaba exaltada al escuchar esas malas noticias -. ¿¡Quieres decir que les han disparado!? ¡Pero no se ha escuchado nada! -, insistía con mi cuerpo tembloroso al no poder controlarme.
Sintiendo cómo mis lágrimas salían sin que yo deseara al no buscar ser presa fácil de esos dos, no pude evitar sentirme mareada, asqueada y dolida por esas malas noticas
-Mamá…Padre… -, susurraba para no gritar.
-No. Un arma de fuego es muy escandalosa, señorita. Fueron degollados por el mismo príncipe… Bueno, por uno de sus sirvientes -, explicaba en un tono bajo para no llamar la atención de aquellos quienes permanecían afuera.
- ¿Kenny? -, intervenía el heredero Ackerman al escuchar la forma en la que habían matado a mis padres.
Pensando por unos segundos las palabras que iba a responderle a su capitán, Porko se acercaba a la oreja de Levi rápidamente. Diciéndole un par de palabras que no pude escuchar, el pelirrojo se alejaba del rostro de su capitán segundos después con una expresión de pocos amigos.
- ¿Entonces? -, preguntaba entre lágrimas.
-Sólo debes de saber que están muertos -, respondía de forma grosera ese tal Levi.
Sintiendo cómo mi cuerpo reaccionada de la misma manera cuando me golpeaban en el estómago al jugar con chicos en la plaza cuando era niña, mis piernas incrementaban ese temblor.
-Me siento débil… -, expresé al sentarme sobre mi cama.
-Es normal, señorita -, indicaba el pelirrojo al sujetarme por mis hombros -. Lamento el olor, mas debo revisar cómo se encuentra… -, indicaba al ponerse en cuclillas para tomarme el pulso.
-Porko... ¿Ellos sufrieron? -, le pregunté con dificultad, mordiendo mi labio inferior al tratar de no desplomarme en ese instante -. ¿Ellos…?
-Fue rápido, señorita. El príncipe odia los escándalos y mucho más los chismes.
-No comprendo nada. ¿Por qué Erwin estaría involucrado en esto que no comprendo? -, pregunté al limpiar mis lágrimas -. ¿Qué es lo que buscan?
-Porko, sal -, demandó bruscamente Levi al tomar al soldado por el cabello -. Sal y vigila que nadie esté cerca. Si te preguntan, estoy…
-Sí, capitán -, respondía inmediatamente sin esperar a que Levi terminase el discurso. Poniéndose en pie y cambiando ese rostro amigable por uno pálido al escuchar la orden del Ackerman, Porko corría rápidamente en dirección hacia la puerta -. Me retiro -, expresaba al tocar la manija par salir de esa habitación.
Observando cómo el soldado bajaba a lo lejos, Levi se acercaba hacia la ventana.
-Escucha -, indicaba en un tono seco al darme la espalda -, si sigues fastidiando y preguntando; perjudicarás la misión -, expresaba malhumorado al correr la cortina para que nadie pudiese ver lo que sucedía.
-Erwin es un hombre bueno y honorable… ¿Cómo alguien con esas bellas características se involucra con un hombre capaz de violar a una persona inocente? Eres un asco, eres un pervertido que se excita con el sufrimiento de los demás. Cerdo, violador y ladrón. ¿Acaso crees que desconozco lo que tu familia hace? Son los perros de los Fritz. ¡Perros asquerosos! -, gritaba enojaba al desahogarme por la tristeza por la muerte de mis padres.
Decidiendo no responderme, Levi se acercaba hacia donde me encontraba:
- ¿Comienzas a sentirte extraña? -, preguntaba al tomarme la temperatura al tocarme la frente.
Decidí no responderle.
"Si Erwin ha planeado todo esto, no debo de dudar, ¿verdad'", pensaba al sentir con mayor fuerza esos efectos de mareo. "Sin embargo, no comprendo en qué se vería beneficiado ese tal Levi y hasta el mismo Erwin al rescatarme"; insistía en mis pensamientos al mismo tiempo que trataba de acomodarme la cabellera para distraerme de haber sido tocada por ese abusador.
-No te pongas tan cómoda -, gruñía Levi al sujetarme por los hombros -. No hemos terminado.
-Dijiste que no me violarías. Soy tu protegida. Si Erwin me quiere viva, no me vas a dañar, ¿no es así?
-Prometí llevarte con vida. Sólo eso… -, contestaba en un tono más bajo al escuchar el andar de varios caballos repentinamente -. Maldición… -, expresaba molesto el pelinegro.
Soltándome, Levi giraba sus ojos azules en dirección a la puerta.
-Ve al fondo. ¡Muévete! -, gritaba al arrodillarse para buscar algo debajo de mi cama.
Obedeciendo sin decir una palabra, Levi sacaba un arma debajo del lugar donde había dormido desde que era niña.
"¿Desde cuándo hay un arma debajo de mi cama?", me preguntaba al verlo sacar ese objeto.
- ¡Capitán! -, gritaba Porko al subir por esa escalera -. Malas noticias -, indicaba exhausto al encontrarse con el soldado.
-Describe la situación -, solicitaba al bajar su arma -. Habla.
-El príncipe está de mal humor y por ello debieron retirarse. Pero no sólo eso…
-Noticias… -, susurraba el Ackerman.
-Un soldado vino desde el castillo y…
- ¿Y? -, preguntaba el Ackerman al ver el rostro pálido el pelirrojo y al escuchar cómo dejaba de hablar repentinamente.
-El rey ha fallecido.
Notas del autor: Debo disculparme, porque en el capítulo anterior me he equivocado. La forma de narrar es en primera persona. Hanji es quien narra y lo olvidé por completo. Prometo corregir eso y editarlo. Por el momento, publico este capítulo y me disculpo por el error.
TT_TT Saludos.
