Capitulo Veintitrés

- "¡Pato!"

Hinata se quedó sin aliento y se lanzó sobre la cama. El cojín del sofá fue a navegar más allá de ella, a centímetros de su cabeza. Ella aterrizó en el colchón con un rebote y se volvió, sonriendo a Naruto.

- "Eso no es gracioso."

- "Eres más rápida." - Él sonrió mientras caminaba hacia ella.

- "Eso es porque sigues lanzándome almohadas. Te juro que voy a esconder todas y cada una de las que haya en la casa."

Él agarró la parte inferior de su camisa, la alzó sobre su cabeza sacándosela y la dejó caer en el suelo.

- "Soy serio sobre tu entrenamiento. Te jure protegerte siempre pero he aprendido que es mejor si sabes luchar por si acaso vuelvo a estar drogado otra vez."

- "Homeland es seguro. Las catacumbas se han mapeado y las entradas exteriores han sido selladas con sensores de alarma alrededor de cada perímetro. Lo sabremos inmediatamente si alguna vez intentan entrar. Cada rejilla se ha soldado y cerrado con más alarmas. Creo que ustedes se pasaron de la raya."

- "Eso no existe cuando la seguridad de nuestras compañeras está en juego."

Se dio la vuelta y se sentó mientras se inclinaba, arrancando sus botas.

- "¿Qué estás haciendo?"

- "Desnudándome."

- "Me gusta eso." - Se deslizó hasta el borde de la cama. - "Nunca me voy a cansar de ver cómo te quitas la ropa."

Él se rió entre dientes mientras se enderezaba, abriendo la parte delantera de sus pantalones.

- "Llevas demasiada ropa."

"¿Para qué?" - pestañeó ella con coquetería. - "¿Tienes algo en mente? ¿Tal vez un baño? ¿Una ducha?"

Empujó abajo los pantalones y se acercó a la cama. La forma en que caminaba acercándose era muy sexy y el hecho de que él lucía una erección completa era una ventaja. Esa era otra cosa que ella nunca se cansaría de mirar. Él la alcanzó y gruñó.

- "Sigues vestida."

- "Eso es porque una vez que empecemos a besarnos me olvidaré de todo lo demás. Tengo un par de preguntas. "

Él frunció el ceño.

- "Kakashi dijo que podíamos conservar la casa. Somos compañeros y necesitamos la habitación. La residencia no es adecuada para los compañeros."

- "Ya lo sabía. Rin se acercó de visita mientras estabas fuera. Me gusta mucho ella. Nos trajo donuts."

- "Me encantan los dulces." - Se inclinó, presionando sobre su espalda. - "Aunque sé algo que es aún mejor. Tu. "- Él le besó el cuello mientras la inmovilizaba. - "Y sé lo que quiero comer. Tu."

Hinata se rió, sus dedos deslizándose en su pelo.

- "Lo digo en serio."

- "Yo también." - Levantó la cabeza, sosteniendo su mirada. - "¿La han encontrado?"

Su expresión cambió y ella se arrepintió de haber preguntado.

- "Todavía no. Mitsuki se ha negado a revelar la ubicación de la mujer Regalo y créeme, Ibiki fue muy persuasivo."

- "Mitsuki no tiene nada que perder excepto su vida. Él es un idiota mediocre."

- "Nunca será libre de nuevo."

- "¿Lo trasladaron a Fuller?" - No estaba segura que fuera una buena idea, teniendo en cuenta que solía ser el director de esa prisión.

- "No. Ibiki no ha usado ninguno de sus métodos de interrogatorio más peligrosos todavía. Mitsuki es demasiado débil e Ibiki no quiere correr el riesgo de matarlo antes de poder obtener lo que necesitamos de él. Ibiki no se dará por vencido hasta que él consiga sus respuestas o Mitsuki muera."

- "Bien." - Ella no sintió ni un poco de culpa.

Naruto rodó abruptamente, tirando de ella para ponerla encima de él.

"¿Quieres que te lleve a donde él está siendo retenido y ponerte a mano una silla para entrar en su celda y ver lo que puedes conseguir de él? Fuiste feroz."

- "Eso no tiene gracia."

Ella se sentó, a horcajadas sobre él. Naruto también se incorporó, atrayéndola hacia él.

- "Lo siento." - Con una mano le acarició la espalda. - "¡Estabas tan sexy! Simplemente no me gustó ver tu pie sobre su polla. Yo soy el único macho al que debes tocar allí."

Ella sacudió la cabeza, acariciando ambos lados de su cara.

- "¿Tienes un fetichismo de pies que yo no sepa?" - sonrió ella.

- "Ahora, eso no es gracioso." - gruñó él – "Me gusta que seas suave cuando me tocas."

Ella se deslizó un poco hacia atrás, soltó su rostro y metió sus manos entre sus cuerpos.

- "¿Te gusta así?" - Sus dedos se cerraron alrededor de la base de su polla, con sus pulgares bromeando sobre su glande. – "Eres sin duda un macho de dos manos" – se lamió los labios - "¿O prefieres mi boca y mi lengua ahí abajo?"

- "Sabes que no tengo mucho control cuando haces eso."

- "Lo sé." - Ella sonrió. - "Es una lástima que todavía esté vestida."

- "Entonces quítate la ropa o yo lo haré por ti."

- "Vas a romperlas." - Ella lo dejó en libertad, se deslizó de su regazo y comenzó a desvestirse. - "Estoy un poco limitada en las ropas que tengo hasta que lleguen mis cosas desde de mi apartamento."

- "¿Te estás quejando?"

"No."

- "Yo no lo creo."

Naruto se estiró en la espalda y sonrió mientras se quitaba la ropa. Ella se arrastró hasta su cuerpo y se sentó sobre sus muslos.

- "Quieres que yo aprenda defensa propia, pero tú necesitas aprender más control."

- "Te amo, Hinata. Te deseo tanto que me duele. Ahora no es el momento de usar tu boca sobre mí. Casi te pierdo de nuevo ayer."

- "Estoy bien."

La mirada de Naruto recorrió todo su cuerpo, esa mirada hambrienta en sus ojos la ponía muy caliente.

- "Estás mejor que bien. Eres perfecta. Haces que me hierva la sangre y me pones tan duro que me duele por ti. "

Hinata subió más arriba en su cuerpo y se inclinó para recorrer con su lengua el labio inferior de su boca.

- "Yo puedo hacer algo al respecto."

Ella extendió una mano entre ellos y cerró los dedos alrededor de su erección de nuevo. Ella movió sus caderas y bajó hasta que los dos gimieron mientras sus cuerpos se unían. Naruto la agarró por las caderas. Sus miradas se encontraron.

- "Tú me haces sentir completo, Hinata.-." - Naruto la besó.

- "Me haces sentir completa también."

Naruto gimió cuando Hinata empezó a balancear lentamente sus caderas.

- "Eres el cielo."

- "Vaya par estamos hechos." - Hinata se rió entre dientes. – "Tú crees que soy el cielo y yo creo que tu eres dios."

- "Dios, ¿eh?"

Sus manos bajaron para agarrar firmemente su culo mientras alzaba sus caderas hacia arriba, hundiéndose en ella más profundamente.

"Un dios del sexo."

- "Intento serlo para ti, Hinata." - rió Naruto.

- "Prueba a seguir moviéndote. Me estás torturando aquí."

Ella corcoveó sus caderas. Él empujó hacia arriba. Hinata aferró sus hombros y echó la cabeza hacia atrás.

- "¡Éxito!" - gimió ella. - "¡Ahí mismo! ¡Más rápido!"

- "Así que eres exigente." - Se dio la vuelta y la inmovilizó debajo de él. - "Mi objetivo es complacerte."

- "Tú eres el mejor compañero siempre."

- "Así eres tú. Ahora agárrate fuerte."

- "Siempre."

* * F in* * * *

Libro de Laurann Dohner de la Serie LAS NUEVAS ESPECIES. Él nombre es TRUE.

Por fin pude terminarla jaja.

Nos leemos!!!