Los personajes no me pertenecen son de la llama asesina que nos hace sufrir, yo solo hago que se amen y tengan hijos XDD
Se viene la maratón de los últimos 4 capítulos de este fic, espero les guste.
Gracias a mi linda beta por tomarse el tiempo de corregirlos, cuando esta tan ocupada.
Esa noche estaba siendo arropado con una manta de angustia y ansiedad, sentado en el gran ventanal veía detenidamente a ese hermoso joven que había logrado sacarlo de su zona de confort, que le enseñó a detallar el mundo con unos ojos llenos de sueños y curiosidad, como si cada arena fuera un objeto precioso, sobre todo, ese ser que le hizo sentir ese sentimiento tan extraño en su vida, porque sentía amor por él, eso que creyó jamás tener.
Veía como ese largo cabello cubría de forma hermosa los hombros, como sus manos se ubicaban debajo de su mejilla, esos labios parecían mostrar lo que sus sueños le mostraban, porque había mostrado todas las expresiones posibles.
Pero lo importante en este asunto era ese miedo horrible de perderlo, de ver su cuarzo en esa asquerosa habitación, de saber que su fuerza no fue suficiente para protegerlo, de devolverle ese brillo a sus ojos sin miedo, solo pensamientos negativos corroían su mente, si cerraba sus ojos vería lo mismo.
Tomó aire profundamente, tratando de sacar todo eso que lo estaba matando, porque no debía dudar, él debía protegerlo, dejándole el mundo abierto a cualquier sueño que quisiera, no importaba lo que le pasara a él, porque desde que aceptó ese horrible trabajo, supo que algo malo estaba destinado a suceder, por lo que dejó todos sus bienes a nombre de los dos, y si algo le pasaba Eren sería capaz de vivir tranquilamente.
El amanecer empezó a tomar uno de los más hermosos cuadros que vio, una tonalidad de rojos y naranjas que llenaban sus ojos de hermosos colores, pero no calmaba esos miedos, por lo que se puso de pie, tomó una ducha fría, se arregló y al salir, lo vio ahí en el sitio que antes él había estado, mirando el mismo espectáculo natural.
—Buenos días – saludo amablemente y él volteo a ver con esos hermosos ojos – ve a arreglarte.
—Buenos días, Levi – le sonrió tan maravillosamente que perdió el aire – veo que no descanso.
Él coloco sus finos dedos debajo de sus ojos, ahí entendió que sus ojeras debían hacerlo ver como un oso panda, pero la acción de ser tocado por el joven le pareció lo más delicioso que su cuerpo puso sentir, así que dejó que esos dedos recorrieran su piel.
—Apúrate, no quiero que ese asqueroso te vea – él afirmó cuando se alejó, todo eso que minutos antes sintió regreso.
Empezó a arreglar las cosas que necesitaban, solo podía creer que era bastante conveniente la transformación de Eren, así se evitaba tener que comprar otro tanque de oxígeno, tomo la maleta más el pesado objeto, Eren lo alcanzó ambos salieron del lugar en completo silencio, miró el papel que ese estúpido cara de Ken le dio para tomar el barco.
—¿Estará allá? – esa suave voz era tan tranquila, que lo llenaba de paz – no quiero verlo más.
—Si no aparece aquí, lo más probable es que este en el barco – debía ser realista, ese infeliz no se quedaría con las manos cruzadas – él quiere ese objeto y no descansara hasta tenerlo.
Al salir todo fue tranquilo, caminaron despacio, al final del recorrido, sintió las manos de Eren tensarse en la suya ahí lo vio, con esa estúpida sonrisa de mierda, que le daban ganar de coger y romperla a golpes.
—Buenos días – de inmediato se lanzó a Eren, lo que hizo que se pusiera en medio – aquí está el barco.
Esa sucia mirada no se separaba de su castaño y si suyo, porque él fue quien lo sacó de esas esferas, él que le mostro el mundo y rogaba para que una fuerza más fuerte le permitiera amarlo.
—Buenos días – dijo extendiendo la mano, para que le diera las llaves – trataremos de estar a las 6 de la noche.
—Tiene un control de ubicación satelital – ni que me quisiera robar esta mierda, fue lo que pensó – espero su regreso.
Tomó las llaves ambos subieron, esa mirada quemaba era tan desagradable, mostraba un deseo extraño, no sabía que se traía en manos ese maldito infeliz, pero juraba por su vida que no dejaría que Eren saliera lastimado.
Arrancó lo más rápido que pudo, a la distancia se veía esa cabellera dorada, rogaba porque Mikasa y Hanji llegaran a tiempo, que la poca información que pudo darles, ayudaran a salvar al mocoso.
—Levi – al girar a verlo, pudo verlo sonriendo – esto es increíble, ¿Cómo se llama?
—Es un barco – le respondió se acercó a el – ¿te gusta?
—Si más que ese avión – lo vio hacer una expresión de miedo lo hizo reír – tu risa es linda, deberías hacerlo más seguido.
—Ni lo sueñes – dijo sentándose, viendo como el castaño se estiraba para poder tocar el mar – si quieres podemos comprar uno e irnos a vivir ahí.
—¿Se puede? – él afirmó con la cabeza esos ojos brillaron más – entonces me gustaría, pero nos quedamos con tu casa, ahí es lindo.
—Lo que quieras – sacó el celular, buscó las fotos de ese diario – ven vamos a leer esta porquería.
Se sentó a su lado, recostó la cabeza en su hombro, todo con él era cómodo y natural, le gustaba; comenzó a leer, cada palabra que salía de su boca lo dejaba con malestar, porque descubrió que después de la traición que le hicieron a Eren y no encontrarlo en el palacio lo lleno de desesperación, iniciando una búsqueda intensa de los familiares, primero encontró a la gran matriarca que era la abuela, él le mintió diciéndole que su nieto estaba enfermo casi a punto de morir, ella con dolor utilizo su cuarzo rosa para salir.
Ahí lentamente vio que ese cuarzo tenía muchos poderes, y empezó a explotarla, hasta el punto en el que toda la energía fue consumida al exigirle el traspaso de vida el cuarzo se apagó, sintiendo esa fuerza vital de la sirena.
Con otro familiar, probó hacer que su pareja quedara en embarazo, pero al infundir esa energía, la vida de ambos se apagó, porque según sus palabras estaba robando una vida inmortal por dos mortales, lo cual no era algo equitativo, por lo que al perder a su pareja se dedicó a cazar a toda la familia de las sirenas y tritones, les mentía con el hecho de tener a varios familiares bajo su custodia y después, solo encontraban la muerte.
—Lo que no entiendo es – Eren dejando caer esas lindas perlas de sus ojos, hablo – ¿Por qué mi padre nunca me dio mi cuarzo?
—Bueno, según esto – señalo una de las fotos – se reciben después de la mayoría de edad.
—Sigue por favor – pidió él solo pudo abrazarlo más.
Cada uno fue torturado para encontrar las diferentes habilidades, ahí descubrió el poder de sanar de forma inmediata enfermedades graves, huesos rotos, pérdida de visión, entre muchas otras, según el infeliz todos eran poderes de sanación y ubicación, lo que les permitía encontrar a los seres queridos que se perdían en el infinito mar.
—Aquí habla de tu padre – le dijo, él solo sorbio su nariz – dice que cuando le pidió encontrarte su cuarzo se quebró, por lo que veo en cada quiebre se ve un pequeño mapa, solo entiendo algunos, ahí te encontré.
—Los cuarzos se apagan cuando el portador gasta su energía – el solo pudo afirmar, todo lo que ese infeliz hizo fue horrible – lo más triste es que lo hicieron por mi culpa.
—Eren – dejó el celular a un lado, tomó su rostro – lo hicieron porque te amaban, se preocupaban y tu padre guardó tu cuarzo para preservar tu vida.
—Nunca debí irme – él se lanzó a su cuerpo, lo abrazó con fuerza – debí obedecer, pero no lo hice.
—Bueno – trato de encontrar algo bueno y subirle el ánimo – si eso no hubiera pasado, nosotros nunca nos hubiéramos conocido, en la maleta hay comida, iré a ver si estamos cerca.
Él se alejó, no era común ser tan cursi, pero agradecía que Eren fuera tan terco, porque de esa manera el mar le dio el placer de conocerlo, al detallar el mapa supo que estaban a unos cuarenta minutos de llegar, por lo que aumento la velocidad así terminar esa mierda lo más rápido posible.
—¡Levi! – lo escuchó correr, antes de poder ver qué pasaba una foto fue tomada – así tendremos un recuerdo de nuestra travesía, buscando mi cuarzo rosa.
Lo tomó de la cintura, lo pegó más, antes de obturar sintió esos labios sobre su mejilla, la foto quedo ahí inmortalizando el primer beso de un ser hermoso, que no es su madre, luego muchas más fotos empezaron a llenar su galería.
Al llegar se puso su equipo, anclando el barco, Eren se desvistió, de inmediato se lanzó al mar, su hermosa apariencia hizo presencia, no se cansaba de verlo y amarlo en esa apariencia, porque su mocoso era hermoso, se lanzó quedando frente al joven.
—Levi escúchame bien – él solo hizo un rápido movimiento en su cabeza – no sueltes jamás mi mano, este lugar es terrible, sus aguas son más frías de lo que crees y el mar es muy salvaje, si te separas de mi podrías morir.
—Bien – se colocó los implementos de respiración.
Eren le extendió la mano sin dudarlo la tomó, ambos ingresaron juraba que él lo llevaba lo más rápido que su cola le permitía, el cabello bailaba al compa de las olas todo lo que lo rodeaba lo hacía ver tan perfecto, quería encerrarlo para siempre verlo así de magnifico.
Entre más se adentraban el agua bajaba de temperatura, sus huesos empezaron a doler, si le habían dicho que era salvaje esas palabras eran poco, eran implacables y violentas, tanto que sentía que se estaba partiendo en diferentes partes.
Al fondo y muy tenuemente una luz empezó a guiarlos, entre más se acercaban esta se intensificaba, era tan hermoso que los animales alrededor llegaban a él, parecía un paraíso.
—Mira Levi ahí esta – esa linda voz sonó más melodiosa y calmó su dolor – resiste.
Que mierda era eso de no poder contestarle, quería decirle que se tomara su tiempo, pero jodidamente era imposible, mierda que si dolía. Vio a Eren estirar su mano y tomarla rápidamente, una fuerte corriente hacia la superficie apareció, generando un fuerte golpe a sus cuerpos, pero su mocoso fue el que lo recibió, así que lo abrazo y protegió con su cuerpo.
No supo en qué momento perdió la razón, pero estaba ahí vagando por el mar cuando abrió sus ojos, sintió miedo al no ver a Levi, pero en su mano tenía su cuarzo rosa.
—¡Levi! – grito con angustia – carajo, él no me va a contestar.
Empezó una rápida búsqueda, al levantar el rostro a unos metros lo vio, estaba flotando podía jurar que estaba inconsciente por la posición de su cuerpo, así que nado rápidamente, lo saco, le quitó esa fea mascara, su respiración estaba muy lenta, eso le preocupaba, busco esa cosa llamada barco, estaba muy lejos así que acomodó al azabache en su espalda, comenzando el recorrido.
Él pesaba por todas esas cosas que tenía encima le estaba costando llegar, pero cuando puso la mano en el borde, lanzó el cuarzo lo vio caer sobre la maleta, luego detalló el cuerpo para ver como se lo había colocado, cuando logro comprender, empezó a quitar todas esas cosas que amarraban a Levi, al terminar volvió acomodarlo en su espalda y se esforzó por colocar el objeto.
Trató de colocarlo bien que no fuera a caerse, luego él también salto, su cuerpo de tritón se perdió tomando esa apariencia humana, rápidamente se colocó lo que Levi llamaba bata, luego fue en su auxilio.
Le quito la parte superior de ese traje, lo revisó empezó a preocuparse en ver que no despertaba, después recordó cuando su padre le decía, que las sirenas también necesitaban en cierto momento calor, así que tomó aire, empezó a frotarse las manos y hacer el canto que recordaba, lentamente empezó a colocarlas en el rostro del mayor, luego su cuello, brazos y pecho, cuando llegó al abdomen apretó con fuerza y él soltó el aire.
—Mierda eso quema – al escucharlo se lanzó a abrazarlo – que carajos, ¿Cómo llegamos?
—Qué alegría – dijo sin separarse – estaba preocupado, no despertabas y estabas muy frio, por lo que te preste los primeros auxilios que mi padre me enseño.
—¿Estas bien? – él afirmo, sintió como querían incorporarse, pero aun así no se separó – que bien, ahora es hora de regresar.
—No – dijo, sintió como era abrazado con más fuerza – si nos vamos ya, tendremos que enfrentarnos a él y no quiero.
—Bueno entonces almorcemos, descansamos un poco y regresamos – ese plan le gustaba más.
Fueron a la maleta, tomó su cuarzo sujetándolo con fuerza, luego comieron tranquilamente, sentados juntos, eso le gustaba demasiado, Levi podía ser un hombre tosco falto de tacto, pero siempre se preocupaba por los que quería él se sentía dichoso de estar en esa lista.
Luego lo vio recostarse, él solo se acomodó en ese fuerte pecho, sintió la mano acomodarse en su cabeza y comenzar a acariciarlo lentamente, era tranquilo, hermoso, pedía a su amada familia que protegía el mar le permitiera quedarse de esa forma, porque su corazón ya no tenía la fuerza de perder a alguien más.
Cuando abrió los ojos, estaba solo el barco se movía lentamente, llevo el cuarzo a su frente y pudo ver a su familia ahí.
—Lo siento – dijo suavemente – debí ser obediente.
—Pero te arrepientes hijo mío – la voz salía del cuarzo directamente a su cabeza.
—No – fue honesto, amaba a Levi y eso le daba fuerza – él me mostro la belleza que quería encontrar en aquel momento, ahora todo es como lo soñé.
—Pues eso nos alegra – quería abrazarlos, pero ellos estaban ahí, cuidándolo – ahora escucha hijo, no caímos en las garras de ese hombre por ingenuos, cuando te convertiste en espuma lo supimos al instante.
—¿Entonces por qué fueron? – los vio sonreír abrazarse entre ellos.
—Porque queríamos verte de nuevo – sintió en su corazón un calor que creía olvidado – así que todo esto paso solo por eso, también porque queríamos entregarte tu cuarzo y verte feliz.
—Es cierto hermano – ahí estaba él, con la misma sonrisa de su madre, viéndole con orgullo – sabíamos que lo haríamos.
—El cuarzo rosa es una extensión de nosotros – dijo su abuela – si tienes miedo ella lo demostrará, así que siempre debes estar seguro al momento de tenerla en tus manos, cuando tu amor verdadero sea reconocido ella también lo sentirá, por lo que …
Dejo de oír, su cuerpo también dejo de sentir esa vibración, sin desearlo abrió los ojos ahí vio que el barco estaba siendo rodeado Erwin estaba entrando, su cuerpo se tensó, vio a Levi ponerse en guardia.
—Que gran trabajo – esa sínica voz lo llenaba de desesperación – acabo de consignar lo que faltaba de su dinero, junto con un bono de la misma cantidad acordada con el fin de tener a Eren el tritón.
—No – dijo Levi de inmediato él se resguardo detrás – Eren no es un objeto y jamás entró en la negociación.
—Me importa muy poco su opinión Levi – esa mirada y sonrisa estaban llenas de crueldad – además él desde hace muchos años atrás me pertenece.
—Me niego – dijo con firmeza – nunca le pertenecí, solo me lastimó y uso, no tengo nada que ver con usted.
—A ti no te pedí opinión – maldito, era un maldito que abusó de su inocente amor y su familia – te callas y cumples si no quieres ver a ese hombre muerto, si vienes conmigo le diré a estos hombres que se marchen y lo dejaré vivir
Sus ojos se abrieron, todo menos ver morir a Levi, haría lo que fuera por él, así que, con paso temblorosos, empezó a caminar hacia ese ser, él trato de detenerlo, pero no lo dejo tomar su mano se hizo al lado del rubio, vio como con un movimiento de esa mano los hombres se alejaban, solo pudo darle una sonrisa llena de dolor y lágrimas.
—Que inteligente, en esa época no lo eras – más dolor empezó a llegar, sus pies empezaron a punzar – ahora vamos.
Lo tomó con fuerza de su brazo empezó a jalarlo, quería gritar de dolor, pero debía ser fuerte, él se lanzó a los brazos del hombre que lo convirtió en espuma. Cada paso que daba veía la mirada de Levi sobre su cuerpo, cuando creía estar lejos dejó que su cuerpo soltara un sollozo de dolor, pero un golpe mando a su opresor lejos.
—No te atrevas a volver a tocar a Eren – la ira estaba bañando todo su rostro, sus ojos eran los de un tiburón hambriento – además él no estaba en las negociaciones, Eren es un ciudadano francés y tiene la libertad de cualquier persona.
—Es solo un pez con cara bonita y poderes indescriptibles – lo vio ponerse de pie y sacar una navaja – alguien de clase tan baja como tú no merece tenerlo.
—Un bastardo asqueroso como tú no tiene derecho a poner sus ojos en él – lo vio lanzarse a Levi, este lo esquivo con facilidad – debes pudrirte por los crimines que cometiste.
—¿Por beneficiarme de esos estúpidos peces? – Levi era bastante ágil por lo cual eludía fácilmente al hombre – todos deben sacrificarse por mí, por mis sueños, soy más grande que ese.
Levi lanzó una patada que lo golpeó con fuerza, la sangre empezaba a caer por la comisura de su labio.
—Eres un cerdo – se acercó, lo pisó con fuerza – Eren y su familia merecían vivir tranquila, pero tú le arrebataste esa opción, deberías morir.
—¿Eso crees? – un ruido ensordecedor hizo presencia – eres un idiota si creías que solo venia con eso.
Lo vio dar tres pasos lentamente, sangre empezó a caer de su pecho, luego él cayó con fuerza sobre el piso, corrió hacia él su respiración estaba entre cortada. Lo colocó en sus piernas mientras miraba con desesperación la zona por donde la sangre salía.
—Levi … que … que … hago… - sintió esa mano acariciar su mejilla – es mi culpa … yo …
—No digas eso – su voz salía muy débil – sin ti … yo seguiría igual … gracias por … entrar a mi vida.
—No digas eso, te pondrás bien – ahora era que pensaba que no sabía nada para ayudar de forma normal – dime que hacer, no puedes dejarme, quiero estar a tu lado.
—Eren – se acercó para poder escucharlo – no quería decirlo, pero en verdad me gustas.
Él dejó un beso en sus labios, sintió una agradable corriente eléctrica por todo su cuerpo, sus lágrimas no paraban, lo extraño es que ahora si estaban cayendo normalmente.
—¡Te odio! – le gritó a Erwin – desde que te conocí me has arrebatado todo lo que más amo.
—Siempre debiste ser mío – asquerosas y orgullosas palabras solo salían de esa boca.
—No – tomó el cuarzo rosa, lo puso sobre Levi – contigo me encapriche, físicamente eres hermoso, pero por dentro estas podrido, pero Levi es diferente, a él lo amo de corazón, daría todo por él, no dejaré que me arrebates a más seres amados.
Cerró sus ojos, pidió con fuerza sanar a Levi, a lo lejos escuchaba todo en susurros, sonidos extraños, pero su mente estaba en ese hombre que le enseñaba cada día cosas nuevas, -¨no me dejes¨-, pensaba desesperadamente.
Una suave briza empezó a envolverlos, un temblor lo sacó de su concentración, giró su rostro el palacio empezó a desprender una infinidad de colores, un grito lleno de angustia hizo presencia.
—Noooo – era la voz de ese asqueroso.
Su piel empezó a arrugarse, lentamente dejó este mundo, pero cada color que salía de ese gran edificio caía al mar.
—¡Erencito! – esa voz era la de Hanji, al verla solo sintió algo de tranquilidad – o Dios mío, ¿Qué paso aquí?, déjame verlo.
Su boca estaba sellada, no podía hablar, los nervios lo estaban matando en verdad no quería perder a Levi, Mikasa lo abrazó por la espalda, sus manos cubrían su rostro, ahí supo que su amo ser había muerto.
Si les gusto háganmelo saber, en unos minutos el siguiente capitulo.
Sin más Ame las ama.
