Holiiiii reviví aquí xD. Resulta que bueno, me distraje en otro rubro de fanfics, me envicie feo. En fin, aquí traigo el capítulo nuevo, espero les guste. Sin más preámbulos aquí va el fic.
Lucy miraba a Natsu, haciendo un escándalo en el gremio con Gray y Gajeel. Ahora los tres eran "inseparables" bueno, no inseparables pero al menos los tres juntos no perdían la cabeza por la locura que según ellos yo había iniciado.
Ha pasado exactamente un mes desde ese día, enserio no pensé que esto se saldría de las manos.
- ¡Natsu! – había gritado Lucy mientras el muchacho había empezado a lamer las cúspides de sus senos mientras la afirmaba con fuerza a su cuerpo. Estaban sudando de la pasión emergente de sus cuerpos, cada gota de ellos deslizando por todo el recorrido la piel, con el cabello pegado a la nuca y a la frente. El se balanceaba en su interior con una fuerza tan feroz que Lucy no sabía de qué sujetarse estaba atrapada entre la mesa y el.
El calor de Natsu, su magia, todo fuego, todo rojo, Lucy solo era capaz de ver rojo. Un grito gutural y profundo la regreso a la realidad, Natsu estaba acelerando su fuerza, la miro, la pasión bordeando en sus iris.
Él se retiró de ella, jadeando de placer y girándola sobre su eje, la apoyo boca abajo mientras volvía a introducirse en ella balanceándose nuevamente. El ritmo frenético de cada embestida iba acompañados de los gemidos de Lucy, que trataba de contenerlos inútilmente. Y sus gritos fueron intensificados cuando el halo su rubio cabello profundizando cada golpe hasta sentir que todo el cúmulo se apretaba entre sus piernas y un cosquilleo fuerte la llevaba al límite del placer, y con un grito de ella la llevo al límite aferrándose a la mesa. Mientras el arremetía con frenesí hasta llegar a su límite.
- Esto que aprendimos… es cada vez más fuerte. ¡Estoy completamente encendido! – dijo mientras se separaba y le daba un beso suavemente en la espalda.
- Natsu, me encantas enserio – suspiro y luego miro la cocina, la mesa y sonrió - podríamos poner parámetros. – respondió la rubia mientras lo miraba sonrojada, agitada y con una risa traviesa.
- ¿ah? ¿porque? – cuestiono subiéndose los pantalones.
- No me puedes estar tomando en cada lugar de la casa que quieras cuando quieras. – dijo la rubia cruzándose de brazos. – esta – dijo señalando la mesa – es la mesa en la que comemos todos nuestros alimentos. Además tengo días que no son prudentes sabes.
- Ahh… recuerdo algo sobre tu calendario, pero no lo entendí muy bien- respondió el DS riéndose fuertemente.
- Enserio no debemos tentar la suerte- decía Lucy mientras reacomodaba la ropa – sino terminaremos igual que Levy.
- Yo no creo que sea tan malo…- comenzó a replicar Natsu
- Es malo, no estoy lista, es demasiada responsabilidad. – corto Lucy – además no creo que te guste estar como Gajeel retorciéndose cada vez que Levy dice: "quiero"
Ambos magos se rieron recordando lo mal que llevan el embarazo en el gremio, es una zona caliente desde el segundo mes del embarazo de Levy. Aunque ha ido reduciéndose. Era incomodo llegar e interrumpir un momento tan inadecuado. Todos se han ganado con el espectáculo. Hemos sido testigos de tal arranque de pasiones que hemos tenido que mudar las actividades a la parte posterior del gremio, incluso Mirajane ha tenido que instalar su bar afuera.
- No entiendo cómo es que hay tanta agresividad en ellos. – comentaba Juvia mientras se sentaba en la barra a mi lado.
- Wendy dijo algo sobre la energía que desprendemos todos los que estamos ahmm sudando hormonas – respondí sintiendo mis mejillas ardiendo – hace que ellos se vuelvan más intensos…
La cara de Juvia era un poema entre lujuria y diversión, mientras terminaba su vaso y salía corriendo en dirección de Gray. Las cosas se han animado demasiado alrededor de los jóvenes magos. Ahora mismo, Lucy no se estaba sintiendo bien y si era completamente honesta, estaba preocupada. Pero no sabía si debía a peligrarse o no. Natsu también sabia esto, la tensión los ponía alertas de todo lo que les rodeaba. El día que el periodo debió llegar, fue hace tres días, ella estaba literalmente arrancándose el cabello cada mañana.
- Creo que no puedo más con esto. – dijo Lucy al cuarto día de retraso – necesito saber si estoy o no estoy esperando un dragón – gruño la maga celestial mientras zarandeaba a Natsu de la bufanda.
- ¡¿Y cómo esperas a que yo sepa de eso?! – respondió mientras ella lo soltaba y el rodaba de la cama al piso.
- Vamos al doctor, pero no le digas a Happy.
- ¿Qué no me diga qué? – pregunto el minino asomándose por la puerta viéndolos alborotados, mientras mordía un pescadito – otra vez están haciendo escándalos desde temprano. Lucy, no tienes límites.
Happy salió por la ventana velozmente esquivando un zapato que Lucy le había arrojado a la cabeza. Se volvió asomar por la ventana que había huido y riéndose grito
- ¡En esta casa mandamos los hombres!
Lucy se volvió a congelar ahí mientras Happy se burlaba de ella.
- Natsu, nos vamos ahora, no puedo vivir con esta incertidumbre.
El camino fue callado, tenso mientras iban caminando a la posta medica en Fiore, la más alejada del gremio a pedido de la maga celestial. Ella entro muy ruborizada solicitando una prueba de embarazo.
Cuando Lucy y Natsu entraron a la sala, se encontró cara a cara con Bisca y Alzack. Que los miraron incrédulos y solo le sonrieron mientras caminaban lejos. Lucy ya no podía con su vergüenza. Los 20 minutos más largos de su vida mientras esperaban los resultados. La enfermera salió y se acercó a ellos.
- Señorita Heartfilia. – llamo una enfermera – aquí tiene su resultado.
Los jóvenes magos se fueron al rio, mirando el sobre que permanecía cerrado en las manos de Lucy. Ella rasgo el sobre y saco el documento. Respiro profundo y lo abrió.
- ¿Lucy? Estas temblando. – dijo Natsu preocupado y muy serio por primera vez desde los últimos días. Tomo su rostro y lo giro – ¿Lucy?
- Salió negativo. – suspiro.
Natsu se levantó y la ayudo a pararse mientras se dirigían al gremio. Él no lo quiso decir en voz alta, pero estaba nervioso ante la idea de ser padre. Nunca jamás lo admitiría en voz alta, pero le tenía un tremendo respeto Gajeel. Recorrieron el camino tomados de las manos hasta llegar a las puertas del gremio. Cuando Lucy se detuvo en seco.
- Natsu, ya no quiero hacerlo hasta que no sepamos tener control sobre la natalidad.
El se le quedo mirando profundamente.
- Y tampoco quiero que me seduzcas. ¡Promételo!
Los ojos de el se fundieron, a fuego y enojo. Apretando los dientes.
- Pero yo no quiero dejar de hacerlo. – dijo el testarudamente
- No estamos listos para ser padres y hasta que no tengamos un control, no vamos a tener más cariño. Entendido.
- ¿Y cuánto tiempo se supone que será eso? – gruño
- Has vivido más de 18 años sin sexo. Puedes vivir 1 mes más sin eso verdad. – respondió ella enojada.
- ¡Bien! – y entro al gremio
- ¡Bien! – le respondió la rubia ingresando detrás de él y chocando con su espalda. – ¿qué paso? – dijo mientras miraba por su costado.
Todo el gremio, adentro estaba mirándolos fijamente, obviamente escucharon toda la discusión de la pareja y diferentes tipos de mirada entre ellas de burla asomaban en los rostros.
- Ya no tengo hambre – susurro Lucy huyendo del local con Natsu detrás de ella.
Lucy jamás pensó que ese momento estuviera causando tales arrebatos en los miembros femeninos del gremio. Bueno, como iba a pensar que se iba a desatar una ola de abstinencia que desencadenaría una mayor cantidad de peleas.
- Juvia le tiene prohibido a Gray-sama volverla a tocar hasta que no haya un compromiso real de su parte. – había exclamado la maga de agua mientras mordisqueaba una tartaleta
- Yo ya tengo un compromiso, pero me uno a la causa Juvia, tienen que aprender a respetar el trato de exclusividad – le comento Levy mientras acariciaba su abultado vientre.
- Yo no pensé que esto pasaría – índico Lucy – solo quería asegurarme de tomar la decisión correcta y no tener problemas más adelante, pero no pensé que ustedes también lo harían.
Lucy salió del gremio, refunfuñando. Cuando sintió un frio horripilante a su alrededor. Se giró buscando y escucho los gritos de batalla Natsu y Gray se estaban enfrentando. Estaban fatal. Todos los días todo el día.
- ¡Ustedes dos! No pueden dejar de pelear. – exclamo la rubia
- ¡No! – exclamaron ambos.
Lucy se quedó mirándolos un rato hasta que se cansaron y se tiraron al suelo.
- Enserio, Lushi… estoy tenso. – gruño Natsu estirándose y caminando en su dirección.
- El mes termino en 4 días, respira.
- No quiero – refunfuño cruzándose de brazos.
- Ven, vamos a casa – dijo la rubia llevándoselo lejos.
Gray escucho su conversación sin intervenir mientras pensaba en que el no querer asumir su relación le estaba haciendo doler la entrepierna con más fuerza de que cualquier otra batalla.
- Como diantres los dos me complicaron la vida. – dijo mientras veía a la pareja de magos alejarse.
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Bueno, espero no ser la única loca que le ha pasado eso de que no quieren formalizar. xD
Que se cuiden y disfruten sus fiestas en casa
