Nada más llegar, entramos en casa y asaltamos la nevera. Mamá como dijo no estaba en casa. Dejé las cosas en mi cuarto para seguidamente ir a la habitación de mi madre y ver el vestido y lo que tendría que hacer.
Vi la nota y la empecé a leer.
1-El día de la boda acompañar a la novia al mar para limpiarse y ser bendecida por la madre tierra
2-Ayudar a la novia a vestirse
3-Colocarle el velo decorado de conchas, monedas, dedales y campanas, símbolo de riqueza, prosperidad, felicidad y fertilidad.
4- Entregarle al sacerdote durante la ceremonia la pipa para bendecir a la pareja-
5-Iniciar el baile rodeando a la novia girando alrededor de la fogata.
6-Estar presente en la primera unión de la pareja como marido y mujer (opcional: ya que ellos viven juntos y han compartido lecho muchos años)
Cuando terminé de leer, las lágrimas descendían por mi cara sin control. Ahora entendía por qué mi madre no estaba aquí, sabía que me iba a negar y no me iba a convencer de hacer todo esto. Por eso la pregunta de los chicos de que se alegraban que me hubiese dicho mi madre todo, son tan cobardes.
Cabreada rompí el vestido y la nota, empecé a temblar, así que salí corriendo y entré en fase. Una vez en fase corrí sin mirar atrás, esquivé árboles y algún que otro coche. Las imágenes de toda mi historia con Sam, los años de sufrimiento por culpa de la imprimación, la nula comprensión de mi madre y su egoísmo, y por último esa nota con lo que debía hacer…verlos en su primera noche de casados. ¿En serio?
Cuando fue suficiente para mí, decidí descansar. No sabía dónde estaba, pero tampoco me importaba, cuanto más lejos de la reserva mejor. Cansada me acosté a cubierto por un gran árbol y me dormí.
Al amanecer, estiré mi peludo cuerpo y observé el lugar donde estaba.
Las impresionantes vistas de las altas montañas, el bosque y el tranquilo río, me dieron los buenos días. Decidí investigar el lugar donde estaba para ubicarme, estaba famélica por lo que tendría que cazar, ya que no sabía el tiempo que había corrido, ni dormido, aparte de esto, tendría que buscar alguna casa o refugio donde encontrar ropa, ya que la mía se rompió al entrar en fase.
Cuando terminé de alimentarme, decidí investigar donde estaba y buscar también ropa. Corrí entre la espesura de los árboles, por la zona donde estaba no escuchaba ni olfateaba humanos, seguí merodeando por los alrededores, hasta que a lo lejos vi una cabaña forestal.
Con cuidado me acerqué y observé por las ventanas si había alguien, cuando verifiqué que no estaba habitada desde hace un tiempo, decidí salir de fase y entrar.
Une vez entré a la cabaña, miré para ver si había leña, latas en conserva y lo más importante para mí ahora mismo, ropa. La cabaña se veía cuidada, tenía una cama individual pegada a la pared, a los pies de esta un armario, justo al lado de la cama hay un sofá-cama frente a este una pequeña televisión y justo en la pared frontal al sofá y la televisión, hay una pequeña cocina de gas, las paredes están decoradas con diferentes paisajes, pero la que más me llamó la atención fue una de un mapa del parque.
Rápido me acerqué hasta la imagen y busqué el nombre del parque, cuando lo encontré mis ojos se abrieron como platos, era imposible que hubiera llegado tan lejos corriendo en mi forma lobuna…por lo que seguramente estuve más de un día corriendo sin parar, ya que, según el mapa, me encontraba en el Parque Natural de Banff, Canadá, lo que significaba que estaba a 1200km de casa.
Después de salir de mi asombro, decidí ya sí buscar algo de ropa, miré en el armario y por suerte encontré unos pantalones verdes algo estrechos para mí, pero me servirían por el momento y una chaqueta verde que esta sí parecía de mi talla. Por desgracia, no había rastro de ropa interior en el armario, encontré junto a la puerta unos calcetines y unas botas que me estaban un poco grandes, pero me servirían. Miré si había leña en la pequeña chimenea para la noche, al ver que sí, fui en busca de latas en conserva y por suerte había algunas latas.
Según marcaban las manecillas del reloj junto a la que sería mi cama, pronto sería la hora de comer, así que me dispuse a calentar en la cocina de gas una lata de estofado. Cuando terminé de comer decidí salir a dar una vuelta por los alrededores.
A unos 10 km más o menos distinguí varias tiendas de campaña y para mi suerte habían hecho la colada hacía poco, por lo cual podía conseguirme otra muda de ropa y sobre todo ropa interior, se escuchaban dentro de las tiendas de campaña, por lo que esperé escondida a que saliesen por algo y se alejasen para conseguir la ropa.
Mi oportunidad apareció cuando una serpiente se metió dentro de una de las tiendas, asustados salieron de esta e intentaron alejarla. Con cuidado y sin hacer ruido, me acerqué cogí la ropa y un móvil que se les había caído con las prisas, y salí corriendo dirección a la cabaña.
Cuando estuve lo suficiente lejos, miré la ropa que había cogido con detenimiento, después miré el móvil para ver si tenía cobertura, por desgracia no había cobertura. Decidí probar en la cabaña a ver si había suerte, aunque no sé qué haría si fuese así. Miré la fecha y como supuse estuve más de un día corriendo, para ser exactos hoy sería el tercer día que llevaba en Canadá.
