Habían pasado unos meses desde que conoció a quien pensaba que era el amor de su vida, esa hermosa mujer de cabello castaño y piel blanca como la leche le había arrebatado el corazón desde el primer momento en que la vió, bueno…quizás no tanto así, lo que él sentía por ella era más que nada admiración, sabía que el amor no florecía de la noche a la mañana y aunque no pudiera sacarla de su mente, aún había algo ahí que no cuadraba del todo, no era el hecho de que fuera casada, si hubiese sido su alma gemela, hubiera luchado con uñas y dientes por la chica, tampoco que fuera norteamericana, si eso fuera amor, habría dejado todo para seguirla hasta el fin del mundo, era algo que no estaba destinado.
Pero a pesar de que no existía nada más allá, la chica llamada Bella, le había dado esperanza, no es que en el pueblo no hubieran chicas, las había y también insinuaciones y propuestas y había tenido unas cuantas novias, pero jamás había sentido su corazón latir con tanta fuerza como cuando la vió y eso lo sorprendió en sobremanera, sin embargo, no había chispa, la euforia de estar frente a tal belleza la sentía, pero no sentía electricidad flotando a su alrededor.
Estaba tan sumido en sus pensamientos que no fue hasta que escuchó un carraspeó que abrió los ojos.
-Oye amigo ¿Estás en este planeta? ¿Tengo que llamar a la NASA para que te devuelvan a la Tierra? Es broma, estoy algo perdida y sigo intentando ubicarme en el mapa.-
Las palabras perdieron sentido para él cuando la vió, esta chica era idéntica a Bella pero había algo en su persona que había activado millones de fuegos artificiales en su interior, tal vez era su cabello corto y platinado, o el tatuaje con forma de ojo que tenía en su brazo, no sabía que era lo que había cambiado pero sabía que no había vuelta atrás, la boca se le había secado, su corazón estaba a punto de salirse de su pecho y cuando ella finalmente levantó la vista del mapa y reparó en él por primera vez con sus bellísimos ojos verdes, él se sintió morir y entrar al cielo.
-Oh por todo el universo- dijo la chica embobada con el muchacho que tenía frente a ella- Lamento las referencias espaciales pero ¿Eres de este planeta?-
-Según mi acta de nacimiento soy terrestre, pero ya sabes que siempre mienten en esas cosas-le dedicó una sonrisa de lado siguiéndole el juego- Me llamo Robert ¿Y tú eres?-
-Soy Kristen, KiKi, K y todas las abstracciones de mi nombre que se te puedan ocurrir.- él le sonrió- no puedo creer que estés escondido en este pueblo, con ese rostro podrías estar haciendo películas o alguna basura como esa.- el rostro de Robert inicio su ya conocido cambio de tonalidades y se tiñó poco a poco de un sutil rosa para terminar de un intenso color rojo- ¡Es que no puedes ser más adorable!-
-Mu…muchas…muchas gracias señorita Kristen- contestó aún tímido con su corazón latiendo a mil por hora y la mente intentando darle coherencia al torrente de sentimientos que estaba teniendo- ¿En qué puedo servirle hermosa dama?-
-Y caballeroso…-ella le sonrió de lado y negó con la cabeza como intentando sacudir un pensamiento- Decía que estoy perdida, se supone que tendría que encontrar a mis amigos en algún lugar menos…rústico pero creo que giré mal en la carretera y no tengo idea de dónde estamos.-
-¿Ya intentaste ubicarte con el GPS? Nosotros definitivamente si aparecemos en los mapas digitales y así sería más sencillo encontrar a tus amigos.- Robert embelesado con la muchacha no pudo evitar reírse un poco.
-Bueno…eso es más complicado todavía.-Kristen nerviosa rascaba su nuca y parecía estar a punto de confesar un asesinato- yo…probablemente lancé mi teléfono al mar antes de venir aquí. Mira no te incumbe ni nada y no estoy loca si es que lo piensas, pero quería una experiencia lo más orgánica posible y me pareció una increíble idea cuando lo hice así que durante mi recorrido por este continente he estado comunicándome con mis amigos por correo electrónico ocasionalmente.- se detuvo unos segundos para tomar aire- y bueno…no había tenido problema hasta ahora que ya ni siquiera se si mis chicos siguen en el mismo sitio.-
-No te preocupes, puedes comunicarte desde aquí con ellos sin problemas y te puedo alojar unos días- sugirió el guapo muchacho.- quizás no hay mucho que ver aquí porque el pueblo es pequeño, pero si te quedas en lo que contactas a alguien puedo llevarte a mis sitios preferidos y especiales.-
-¡Eso sería increíble! ¡Muchas gracias!- ella le sonrió ampliamente y por unos segundos sus miradas se quedaron enganchadas- Me encantaría conocerte más…digo, conocer más el lugar-
-Bienvenida entonces, será un placer ser tu guía y acompañante en los próximos días.-
Los "pocos días" se transformaron en semanas y cuando después de dos meses y 5 correos electrónicos de sus amigos insistiendo que se reuniera con ellos en Suiza llegó el momento de que Kristen partiera del pueblo y siguiera con su camino, ambos se sintieron extrañamente tristes por perder la compañía del otro, su tiempo juntos se acababa y la vida prácticamente nómada de Kristen haría imposible tener una forma de contacto con Robert.
-¿En serio te tienes que ir ya?- el ojiazul intentaba ocultar la tristeza de su voz pero le fue prácticamente imposible- ¿No puedes esperar unos días más?-
-Si no me voy son capaces de enviar a la fuerza militar por mí o algo, pero prometo regresar en algún momento.-
-Te compré algo para que no te olvides de mí- él suavemente tomo su mano y dejo en ella un bonito anillo de platino.
-Me encanta, muchas gracias- dejó un beso en su mejilla y compartieron un abrazo.- gracias por todo.-
La chica salió del hotel con su mochila al hombro y subió a su auto sintiéndose un poco perdida y decepcionada. Le hubiera gustado quedarse más tiempo pero si lo hacía quizás nunca más querría irse de ahí.
Él, cabizbajo caminó al mostrador, iba a apagar todo listo para volver a casa cuando en su computadora la notificación de un correo electrónico lo asustó. "NO PIERDA LA OPORTUNIDAD DE SU VIDA".
Con curiosidad lo abrió esperando que fuera una de esas publicidades extravagantes que de repente le llegaban, su interés acrecentó cuando leyó las primeras líneas.
De: mary_brandon_tucupido
Para: 1986_Pattz
Querido señor Pattinson, espero que se encuentre en perfecta salud y tan atractivo como siempre con esos ojazos azules suyos.
Soy una vieja amiga y he decidido actuar ante una situación que francamente me está irritando. Sé de buena fuente que está enamorado y que piensa dejar ir a su verdadero amor ¿Es acaso usted tonto? Porque créame que esa maravillosa chica (que me parece muy familiar) es su destino, usted tiene tantas ganas de ir tras ella que si no fuera por su terquedad estaría corriendo tras su auto con esos nefastos zapatos beige…me estoy saliendo del tema y ese no es el propósito, más adelante ya hablaremos de su sentido de la moda.
No se preocupe por el hotel, puede dejar a cargo a su hermana y ella con gusto aceptará ya que en estos momentos está tan aburrida como yo los días que no abren el centro comercial, además el dinero no es un problema, se muy bien que tiene una pequeña fortuna (que acrecentaría increíblemente si invierte en ciertos negocios). Viva está aventura romántica y conozca el mundo desde una perspectiva diferente.
¡DEJE TODO AHORA Y CORRA! ¡VUELE A SUIZA POR ELLA! ¡NO PIERDA A LA MUJER DE SU VIDA!
Me despido esperando que la próxima vez que sepa de usted, se encuentre disfrutando en algún lugar exótico con la chica de sus sueños.
Robert ni siquiera se preguntó por la naturaleza extraña del correo, supo que esa era su señal, llamó a su hermana, corrió a su casa y organizó todos sus papeles para viajar, en una mochila metió cada artículo que considero indispensable y regresó al hotel para dejar todo listo para su nueva cuidadora. Estaba escribiendo indicaciones en un cuaderno todavía con la mochila colgada en la espalda cuando una acalorada Kristen entró corriendo a la recepción.
-¡Kristen que haces aquí!-
-Yo…no puedo salir de aquí sin decirte que…te quiero.- fue a encontrarlo detrás del mostrador, lo tomo del cuello y se levantó en las puntas de sus pies para dejar un corto beso en sus labios.- no quiero irme sin ti.-
-También te quiero. Estaba a punto de ir al aeropuerto para alcanzarte, no quiero estar aquí si tú no estás a mi lado, te seguiré a dónde me lleves.-
Se sonrieron y besaron felices, emocionados por un futuro juntos lleno de aventuras.
En Alaska, una Alice muy emocionada daba saltitos de alegría.
-¿Qué tienes enana?-le preguntó Emmett-¿Encontraste la cura para quitarle lo amargado a Eddie?-
-¡Oye!- gritó Edward desde la mesa en la que jugaba "Monopoly" con Jasper- Cuántas veces tengo que decirles que no estoy amargado.-
-Estoy simplemente viendo el futuro de un amigo-contesto Alice ignorando a su hermano, alegre de que incluso si las cosas no habían salido como ella había previsto, todo había resultado perfecto.- Mi trabajo como cupido está hecho. Robsten estarán juntos por muuuuuucho tiempo.-
-¿Robsten?- Emmett alzó las cejas ante la palabra.
-Sip, mi nueva pareja favorita.- dando saltitos Alice se acercó a la mesa en dónde Edward y Jasper jugaban- ¡Jazz en esta ganas tú!-
Bueno, aquí está el primer outtake
