Capitulo XXIV

NaruHina/SasuHina.

Temas fuertes/Infidelidad.

Uso de OoC/ História corta/Capitulos cortos.

Ningún personaje me pertenece todos son creación de Kishimoto yo solo los utilizo para darle vida a esta historia.

...y sin querer se me abrieron heridas viejas, por golpes nuevos, y así volví a sangrar donde un día dolió, y fue cuando me di cuenta

que no somos tan fuertes como pensamos...

-W. Moreno


Mientras veía con enorme pesar como su adorada Hime buscaba la protección en el azabache, a él se le congelaron las palabras.

Solo le basto una mirada fugaz para comprobar que aquello ya lo había vívido.

Pero en lugar de un azabache era un albino quien años atrás intento quitársela en aquella misión para rescatar a Hanabi, pero en aquella ocasión Hinata había accedido a ir junto a Toneri para así salvar por su hermana.

Pero hasta alguien como el entendía que en esta ocasión era diferente, pues ahora no lo hacía obligada si no por su propia voluntad dejándole en claro que no lo necesitaba más.

—Te amo— le había gritado con la esperanza de que aquella estúpida confesión la hiciera volver sin embargo su mirada le gritó, haciéndole retroceder.

Pues ahora ella ahora conocía su valor, como mujer, como madre y como esposa. Y no permitiría recibir migajas y el lo entendió a la perfección, ya no la merecía, es más jamás la mereció es solo que a veces los dioses se equivocan y terminan premiando a un estúpido como el.

"Te equivocas, el que debería irse eres tu— recordó las palabras de Hinata mientras tomando la manga de Sasuke aquel que lo hizo cruzar en mundo entero solo para traerlo de vuelta a la luz la misma que el había perdido —Entiéndelo, de una buena vez no tienes ningún derecho sobre mi y espero no recibir más de tus incómodas visitas"

En cuento escucho aquello salir de la propia boca de Hinata entendió de inmediato que no debía permanecer más tiempo en aquel lugar, que incluso no era digno de pisar la misma tierra que ella.

Y aunque se estaba mostrando calmado, indiferente ante sus cortantes palabras se estaba muriendo.

No obstante y pese a todo intento acercarse pues la vio débil intimidada como en aquellos años donde ocultaba sus temores con solo tocarse los dedos, asi que estúpidamente creyó que podía tomarla y ser el quién la protegiera pero protegerla de quien ¿Sasuke? Sonrió amargamente. Eso era ilógico pues aunque fuera un idiota pudo notarlo de inmediato ella se sentía segura a su lado, si con Sasuke.

Y aunque lo miró con desprecio e incluso sintió la necesidad de golpearlo hasta el cansancio le sorprendió el carácter sereno que el azabache había adquirido, solo se había quedado petrificado como si fuera un adorno, así que supuso que no tenía la intención de interferir en la decisión de Hinata.

"La está dejando decidir" pensó y de inmediato se comparo el jamás hubiera accedido a tal locura de sentirla suya jamás le hubiera dado la oportunidad de arrepentirse quizás ahí estaba la diferencia.

"Sasuke había madurado y el seguía siendo un estúpido con la suerte de ser Hokage"

Recordó elmiedo reflejado en esas hermosas perlas en cuanto se acercaba y aquello le dolió intensamente.

Si bien necesitaba perdirle perdón del cual era conciente que no era merecedor, Luego de haberla lastimado de esa manera tan baja, además de haber ultrajado su cuerpo, ese hermoso cuerpo que muchas veces le había regalado noches de sumo placer.

Así que teniendo esa visión en sus recuerdos, de una Hinata suplicante intentando hacerlo entender que no había lugar para el en su vida, sentio el crujir de su propio corazón, y poco le importo después de todo jamás se permitiría volver a amar, no lo merecía era un monstruo.

Luego de analizar toda la situación decidió partir, Shikamaru tenía razón el karma se lo había cobrado y no podía hacer más que pagarle.

.

.

.

.

Camino lento pero seguro, después de todo no había nadie que lo esperará, podría ahora mismo lanzarse por un barranco y a nadie le importaría.

Y aunque se sentía completamente jodido comenzó a tararear aquella canción que Hinata solía cantarle en sus días más dolorosos.

—Todavía recuerdo ese día

La nieve que bailaba en el cielo nocturno —su voz comenzaba a quebrarse pero aún así prosiguió —Siempre fuiste quien sólo miraba hacia adelante Parecía te marcharias a algún lugar lejano...Mis sentimientos no... llegan hacia ti... Incluso ni siquiera se si los conoces—

Miró la luna y de inmediato le sonrió ligeramente casi imperceptible, muy en el fondo se sentía aliviado por qué fuera Sasuke quien cuidara a su amada ahora, Sasuke era la persona más arrogante que había podido conocer pero sabía muy bien que de entrar a su corazón este jamás permitiría que algo malo le pasará a los suyos.

Había notado que sus intenciones eran serías y claras, lo había juzgado mal.

"Sabes— habló kurama"

"Vienes a joderme"

"En realidad quería matarte por lo sucedido hace un rato, pero parece que ya no será necesario ya estás muerto"

"Por primera vez en mi patética vida estoy de acuerdo contigo estúpido zorro"

—Se feliz, Hinata— hablo al cielo —Ahora que estoy renunciando a ti—sonrió amargamente y aunque intento controlarse sus lágrimas salieron inevitablemente.


Se levantó con un inmeso dolor de estómago, sus nervios eran el principal problema, Si bien Sasuke le había dicho que ese día se presentaría para hablar con su padre sobre matrimonio, Hinata decidió no decir nada, no quería apresurar las cosas quizás solo lo había dicho con la intención de que Naruto lo escuchará y se alejara.

Pero no podía mentirse con cada golpe a su residencia su estómago le volvía a doler debido a su inmeso nerviosismo, haciendo que los suyos le cuestionaran a cada instante si se encontraba bien, pues de lo contrario tendrían que cancelar la clase que había prometido darles a los niños del clan así que harta de su cuerpo delator tomo camino hacia al despacho de su padre.

Una vez dentro se dirigió a su pequeño escondite, y en cuanto la tuvo en sus manos le dió un gran sorbo al sake de arroz un poco suave pero ardiente, aquel líquido transparente le quemó la garganta hasta llegar a su estómago, asi que decidida a calmarse por completo le dió otro sorbo, este paso sin problemas pero tuvo que retener sus ganas de escupirlo pues Kō entro dejandola en evidencia.

—Hinata-sama su padre le busca— informó preocupado internado descubrir aquello que había escondido celosamente.

—Ire de inmediato— respondio serenamente esperando que la dejara sola para volver a esconder aquello que había tomado sin autorización.

—No quiero incomodarle, pero Sasuke uchiha está con el—

—¡Pero que demonios!— se sorprendió bastante que salió corriendo dejando en las manos de su niñero la bebida.

Camino apresuradamente observando como sus subordinados la miraban con intriga, como si supieran de ante mano lo que acontecería la mayoría le sonrió intentando darle el ánimo que necesitaba en ese momento, otros la miraban con morbo quizás la estaban juzgando.

.

.

.

.

.

—Ire a informar a mi hija de su presencia, por favor siéntase en su casa— dijo Hiashi indicándole dónde sentarse.

—Hiashi-san, le suplicó que no se retiré—

—Deacuerdo, creo que un poco de té y compañía no me sentaría mal—

Ambos mayores tomaron asiento en aquella lujosa habitación, esperando pacientemente que el té llegará, y aunque ninguno cruzará ni una sola palabra Sasuke no se sintió incómodo, el sabía esperar y conocía el momento adecuado para hablar después de todo su madre lo había educado bien.

—Sarada-chan, es una jovencita muy brillante— recalcó el mayor Hyuga recordando cómo aquella había logrado burlar a Hanabi.

Una mujer entro interrumpiendo aquel sutil alago del mayor, dejándoles todo lo necesario y así como entro de inmediato salió.

—Espero en verdad que su visita no haya Sido incómoda — respondió mientras bebía a sorbos delicados su té de cerezo.

—Para nada mi dulce Himawari es sumamente feliz con su presencia así que desearía pedirle que le permitiera quedarse el tiempo que amabas deseen—

Sasuke se sorprendió con el comportamiento de aquel hombre, si bien recordaba vagamente por las propias palabras de Naruto, este solía ser un hombre malhumorado que solía ponerle mala cara a cualquiera que considerará inferior, que incluso les había puesto un ultimátum para evitar su boda con Hinata y a consecuencia de su desobediencia Naruto había tenido prohibida la entrada a menos que fuera necesarios.

—Lo permitiré de eso no hay duda—sonrio por lo bajó, en su mente anotando una derrota más para el rubio.

—Uchiha-san— dijo el mayor cantando la atención del azabache —Si, bien su hija se encuentra en mi hogar, puedo notar por su mirada que es debido a mi hija por quién se a presentado ante mi ¿Me dirá que está sucediendo entre ustedes?—

—Vera Hiashi-sama, tengo un gran interés por formar una relación con su hija— le informo esperando quizás ser sacado a patadas por su revelación.

— Debo admitir qué aunque todo esto me resulte extraño, no puedo evitar sentirme alagado— tomo su tė dió un sorbo para después sostenerla con delicadeza entre sus manos.

—¿Disculpe?— cuestióno asombrado ante aquella extraña contestación.

—Vera aunque mi hija escogió su propio destino, mi intención siempre fue entregarla a alguien que valiera— y ante la mirada extrañada de Sasuke se adelanto a explicar — Naruto, siempre me pareció un joven simple, pues aunque había sufrido la vida se encargó de recompensarlo a manos llenas,

así que el jamás logro entender las lecciones que la vida misma intentaba darle—

Sasuke asintió lentamente, entendí a dónde quería llegar.

"A veces el lado oscuro es una sombra que te refresca en un dia caluroso con un sol abrazador; mientras que el azul pueden ser las aguas más peligrosas del misterioso océano"

Pensó en las palabras dichas por Orochimaru, en aquella ocasión donde intentába explicarle una lección según el de vida, mientras observaba como la puerta se abría despacio, intentando pasar desapercibida.

—Padre, Uchiha-san— saludo haciendo una leve reverencia.

—Sintate Hija creo que es momento para hablar—

—Hai—

—Uchiha-san me a pedido abiertamente, mi permiso para salir contigo— se relajo observando el evidente sonrojo de su primogénita.

—Padre— intento hablar pero este le negó la oportunidad rotundamente.

—De iniciar tu vida, te prefiero ver con este bastado que con el rubio estúpido— sonrió discretamente disfrutando cada movimiento de asombro en sus rostros.

—Asi que ahora me largo, tienen mi permiso —

Ambos azabaches estuvieron tentados a besarse para celebrar, Sasuke quizás un poco más pues estaba deseoso por tener a la Hyuga entre esos brazos pero estando en el clan de los ojos que podían ver el alma se contuvo lo que menos deseaba era darle una mala impresión a aquel hombre que lo había aceptado claro lo había llamado bastardo pero eso sonaba más a un alago que una verdadera ofensa.

—Te quiero Sasuke— le dió un beso en la mejilla intentando ser discreta.


Estaba harta de todo y para empeorar más la situación su regla no se había presentado como cada mes, siendo la única culpable se golpeó el vientre pues en un momento de irá había decidido amarar a Naruto de la única manera que conocía quedándose embarazada y forzarlo a permanecer a su lado.

Y aunque su malévolo plan había resultado se sentía estúpida por tomar semejante decisión.

—Naruto-kun— saludo mirando mal al Nara.

—Nos vemos más tarde— salió del lugar sin siquiera mirar a aquella mujer.

—¿Que necesitas?— le dijo de manera automáticamente.

—Mi sol, te tengo una sorpresa— se acercó a el quitándole la pluma entre sus manos y dejando caer su trasero en sus piernas, haciendo que el rubio bufara fastidiado.

—Habla rápido— se tomó la nunca sin prestarle atención.

—Estoy esperando un hijo— se finjio feliz intentando romper aquella pesada atmósfera.

—¿Y es mío?— le cuestiono mirándola fijamente.

—Pero por quién me tomas— sonrió apenada, en verdad le dolía todo aquello.

—Solo tenía curiosidad—

—Es todo lo que me dirás, estoy cargando un hijo tuyo y es lo único que dirás— se mostró herida mientras se recostaba en su pecho.

—Pues felicidades— agrego levantándola —Tengo mucho trabajo, además no esperes mucho de mi—

—Deberíamos casarnos, darle a este pequeño un hogar— aún parada a un lado se tomó maternalmente el vientre —Quieres tocar—

—No— respondió tajante y conciso —Me casaré contigo pues me veo obligado después de todo esos asquerosos ancianos me lo exigen, hoy tuve una junta con ellos los rumores esparcidos alrededor han afectado mi reputación, debido a mi separación con la que consideran una de las mejores familias de la aldea, muchos me han retirado su apoyo así que de tener la oportunidad me sacaran a patadas de este puesto— suspiró cansado.

—Pero que hay de mi, bueno yo soy la mejor médico de la aldea, yo podria ayudarte— dijo preocupada manteniendo sus manos en la altura del pecho.

—Una simple médico que en cualquier momento alguien podrá sobrepasar— escupió— además de que me sirves Haruno, mira alrededor todo esto lo logré gracias al clan Hyuga, tu no eres nadie— volvió a repetir sin importarle que aquella estuviera apuntó de colapsar.

—Entiendo—

—Ten, son las llaves apartir de hoy te harás cargo de mi hogar como esposa del Séptimo no tendrás permitido mantener otro trabajo que no sea cuidarme— temerosa las tomo en realidad nunca se imagino tal desprecio.

—¿Pense que viviríamos en otro lugar?— se atrevió a preguntar.

—No— respondio golpeando sus puños en el escritorio— Ese es mi hogar, y que no se te ocurra tocar las pertenencias de mis hijos ni mucho menos de Hinata, ahora vete—

.

.

.

.

Sakura salió con la mirada gacha intentando controlarse en verdad le dolía todo aquello jamás imagino que aquel rayo de luz se apagará.

Por qué Naruto se había apagado, en el solo pudo ver desprecio, odio y unas inmensas ganas por humillarla.

Pero eso no la iba a detener quizás solo se debía a un mal día, después de todo debía estar feliz habia logrado su cometido, ahora vivíria en la residencia Uzumaki y aunque esté le había prohibido sacar las pertenencias de su antigua vida quizás solo lo hacía para guardar las apariencias.

Antes de llegar a su nuevo hogar se dió una vuelta por el mercado, quizás no era la mejor cocinera pero al menos deseaba sorprender a Naruto con su mejor palillo así que cargando con todo lo necesario volvió a retomar su camino y aunque a lo lejos pudo ver a su hija no deseó molestarla pues aún atravez de sus anteojos pudo percibir su enorme alegría.

Pero al estar distraída golpeó a un civil, si bien lo correcto era pedir disculpas por su error, Sakura solo se limito a mirarlo con desprecio, las personas a su alrededor pudieron notar su comportamiento fuera de lugar así que los murmullos no se hicieron esperar.

"Es una trepadora"

"Se dice que abandono a su hija a su suerte con tal de atrapar al séptimo"

"Los dos me dan asco"

"El séptimo ahora sale con la hija de... Me alegro al final está pagando todo el daño que le causó a Hinata-san"

Si bien tenía ganas de callar a todos de un solo golpe, se contuvo al ver a su pequeña acercarse hacia su dirección, sabía que no podría evitarla por mucho tiempo y mucho menos ocultarle algo tan importante como su futura boda y la llegada de su hermano, pero no era el momento primero debía acoplarse a su nueva vida de ama de casa.

.

.

.

.

Con las llaves en su mano sintió una gran emoción pues aquella casa era 3 veces más grande que la del distrito Uchiha.

En cuento abrió la puerta se sorprendió por el gran desastre pues no podía dar un paso sin pisar algún objeto. Pero eso no la desánimo es más se puso de inmediato un mandil que había encontrado y suponía le pertenecía a Hinata, comenzó a limpiar.

En cuando terminó de levantar todo y acomodar perfectamente todo se relajo un momento, pero de nuevo se levantó pues el reloj le indicaba que eran las 6 de la tarde hora ideal para preparar la cena, así que tomo los ingredientes que previamente había comprado y comenzó con lavar, picar y cocinar todo lo necesario.

Preparo sopa miso, puso asar un poco de salmón y preparo una ensalada saludable todo para darle una buena impresión al rubio.

Teniendo todo preparado camino hacia el baño y se puso un poco de lencería atractiva para al menos darle un buen final a su primera noche viviendo juntos.

Y aunque había tardado demasiado en prepararse bajo enseguida, pero de inmediato se desánimo, miro fijamente su reloj faltaban 20 minutos para que marcarán las 10 y Naruto no había llegado, pero bueno debía de relajarse era el hokage.

Así que decidió esperar un poco pero de inmediato se rindió ceno sola, tomo y lavo cada utensilio utilizado.

Estaba lista para ir a la cama, pero antes rogó a kamisama por qué al menos llegará a dormir.

Pero en cuanto lo vio entrar de inmediato se arrepintió, no necesitaba interrogarlo para darse cuenta de dónde venía pues el lápiz labial sobre su rostro lo delataba, al igual que sus pantalones mal colocados todo aquello le dolió así que decidió enfrentarlo.

—¿En dónde estuviste?—

—No es tu incumbencia—

—Te estuve esperando, incluso prepararé todo esto para ti— señaló desesperada la mesa que aún seguía puesta.

—Yo no te pedí nada, así que por favor deja de hacer tanto ruido necesito descansar—

—Vamos, no deberíamos pelear— extendió su mano para llevarlo con ella a la habitación pero este lo rechazo.

—Tu duerme en el cuarto de vistas, no quiero que apestes el lugar de Hinata con tu perfume barato—

—Pero...— intento alagar pero Naruto ya no estaba.

Rendida se tiró al suelo, por fin había probado un poco del dolor que le había causado a la mujer que en algún punto de su vida llamo amiga.


Nota del autor.

3 mil palabras y por favor valorenlo me tomo el día armar cada detalle.

Por cierto la canción que canta Naruto... una de mis canciones favoritas (NaruHina) escuchenla la canta la misma mujer que hace la voz de nuestra Huanita bebé.

( fuyu no owari ni...)

https/youtu.be/VeSol8-FppE

—comenten su parte favorita.

Nos leemos luego Sayonara ️