Capítulo 25
Cevdet creyó que se había desmayado y estaba soñando, ¿había escuchado bien?
Azize no pudo reprimir las lágrimas, quería dejar de llorar, pero era imposible, aunque al menos había podido quitarse ese enorme peso de encima y contarle la verdad a Cevdet…
-Azize…- dijo con los ojos abiertos como platos, necesitaba la confirmación de que había oído bien.
-Estoy embarazada… sé exactamente cuando ocurrió… fue la noche que volaste el arsenal…- dijo en voz baja, agitada.
-Mi vida…- dijo y buscó con sus labios los de ella, con desesperación, casi no podía ocultar su emoción, su sorpresa, y ella le devolvió los besos en el mismo estado.
-Aún en esta situación, en medio de la guerra, ocurrió el milagro…- le dijo ella en voz baja.
-Azize…- repitió él- ¿por qué? ¿por qué no me lo dijiste? - le dijo y sus rasgos se suavizaron.
-¿Qué más podía hacer? Estoy poniendo tu misión en peligro…- cada vez hablaba más bajo.
-Pero esto no es una tontería… y no eres tú, en todo caso hemos sido ambos…
-Hemos sido ambos, pero quien lleva al niño en su vientre soy yo, Cevdet… y es un muy mal momento…
-No lo es…- le dijo y estiró sus brazos- no lo es… ven aquí…- le dijo y la abrazó fuerte, hundiendo su nariz en su cuello con desesperación, el shock era demasiado grande aún.
Azize se abandonó a ese abrazo tan necesario y le permitió llorar a él un momento…
-No te casarás con Tevfik, Azize…- le dijo un momento después, mirándola de cerca, sus dedos acariciando su cara con suavidad.
-Cevdet…
-No quiero que lo hagas, no quiero que ese tipo se te acerque, ni que te mire, ni que intente tocarte… ¿entiendes?
-Entiende tú, mi vida… no hay opción… en unos meses comenzará a notarse, y si decimos la verdad… supongamos que volvemos a estar juntos, ¿acaso no crees que podrían usarme o al niño para presionarte? Es muy peligroso…
-No, Azize…
-Si creen que es de Tevfik estaremos a salvo… y cuando la misión termine podremos restaurar nuestra familia…
-Azize…- dijo él con rabia.
-¿Me dejarás encerrada aquí hasta que tenga al bebé? - se envalentonó ella.
-Nuestro hijo…
-Así es… pero no puede saberse, entiéndelo… ¿crees que a mi me gusta pensar en estar casada con alguien más?
-No, no… pero ponte en mi lugar, Azize…
-Me pongo en tu lugar, y sé que es una pesadilla… pero ¿acaso tú puedes ponerte por un segundo en el mío?
-Maldición, Azize no renunciaré a ti…
-Nadie te pide eso, Cevdet…
-Entonces…. ¿seguiremos juntos?
-Mi vida… tú y yo no podemos estar separados…- le dijo con lágrimas en los ojos- pero si hasta ahora fuimos cuidadosos, ahora deberemos serlo más, porque Tevfik debe creer que yo no quiero estar contigo…
Cevdet la miró con rabia, no contra ella, sino contra la idea de verla con Tevfik y él vanagloriándose de que por fin había conseguido tenerla…
-Prométeme que no dejarás que te toque…
-Él tiene todo muy en claro, Cevdet… será un matrimonio por el bien de la familia… por el respeto y cariño que hay entre nosotros… no hay amor…
-Azize…- dijo y la apretó entre sus brazos un momento- no quiero, no quiero…
-Lo sé, mi vida… te juro que yo tampoco… pero saldremos de esta… y estaremos juntos para siempre…
-Siento… siento que no podré soportarlo…
-Lo sé… lo sé… tú eres el único hombre en mi vida… te lo juro…- le dijo y él la besó impetuosamente y luego se perdió en sus ojos.
-Arreglaré todo para que puedas irte… por favor, Azize… debes cuidarte, cuidar a nuestro hijo…- le dijo y trató de recomponerse.
-Lo haré… y quiero que tengas en claro que representaré un papel, necesito que todo el mundo crea que nos odiamos, que tú me odias porque me casaré con Tevfik y….
-No será difícil demostrar ese descontento… pero no podría odiarte… te amo demasiado…
-Lo sé… lo sé mi vida…- le dijo y lo abrazó- yo también, te amo más que a mi vida…
Cevdet la dejó allí un momento más y luego los soldados griegos la escoltaron hacia su casa…
Cuando llegó, mamá Hasibe la recibió con preocupación y decidió hablar con ella, debía decirle toda la verdad, al menos toda la que podía contarle…
Sus hijas la vieron bastante entera y decidieron ayudarla en lo que podían, yendo al hospital para cubrirla…
Mamá Hasibe preparó un té para cada una y se sentaron a hablar…
-Querida… yo no soy tonta… quiero que me expliques lo que está pasando…
-Madre… necesito que me escuche, pero que no me juzgue…
-¿Juzgarte? Hija querida, ¿cómo podría yo juzgarte? No he podido criar a un hijo con la suficiente convicción como para que no se convirtiera en un traidor a nuestra patria…
-Madre… deje de culparse por eso, Cevdet ya es un hombre grande, todo lo que hizo y está haciendo corre por su cuenta…
-Hija…
-Quiero…- dijo la vista- quiero decirle que aquella conversación que tuvimos hace unos días… usted me preguntó si… si no estaba embarazada…
-La recuerdo bien, sí…
-Bueno, en ese momento yo estaba muy mal… porque… a pesar de todo madre… a pesar de la traición, de todo lo que Cevdet ha hecho desde que volvió a nuestras vidas… yo… fui débil…- dijo y se tapó la cara con las manos.
-Querida…- dijo doña Hasibe y extendió sus manos, tratando de tocarla, acariciarla…
-Sigo enamorada de él como el primer día, madre… y ahora estoy embarazada… tendré otro hijo de Cevdet…- dijo llorando.
-Pero… pero hija… ustedes están divorciados…
-Lo sé, lo sé madre y así debemos seguir… yo no le pediré nada, no vale la pena, lo nuestro es imposible, ya me di cuenta de eso, por más amor que haya entre nosotros… por eso acepté casarme con Tevfik…
-¿Estás segura, querida? - le dijo y buscó sus ojos- ¿estás segura de que quieres unir tu vida a la de Tevfik, estando tan enamorada de Cevdet y esperando un hijo suyo?
-Tengo que hacerlo… debo seguir adelante, pensar en este niño…- dijo acariciando su vientre.
-¿Cevdet lo sabe?
-Así es… se lo dije…
-¿Y acepta que te cases con Tevfik?
-No le gusta la situación, de hecho, reaccionó muy mal, tuvimos una discusión muy fuerte… pero la realidad es que sabe que tanto yo como el bebé podríamos ser una debilidad para él… y tendrá que aceptarlo…
-Bueno, siempre es una felicidad saber que tendré otro nieto… aunque sea en estas circunstancias, será muy bienvenido, querida…- dijo y Azize la abrazó con ternura…
Azize suspiró en el abrazo y se sintió más liviana, era difícil toda esa situación con su suegra porque no podía sincerarse con ella totalmente y se sentía culpable, pero por suerte la mujer, que era todo amor, especialmente hacia ella, la había comprendido…
Cerró los ojos y supo que las cosas estaban lejos de solucionarse, y para que se encaminaran faltaba mucho también, pero al menos estaban en el camino correcto, aunque pareciera que no…
Bueno, hasta aquí llegamos! Espero que les siga gustando! Nos vemos en el próximo! Gracias por leer!
