Mientras Harry y Ginny, así como el resto de las parejas —entre las cuales Ginny pudo ver a Neville con su amiga Demelza Robbins, a Dumbledore con Maxime y a Moody con la profesora Sinistra—, se colocaban en posición, Myron Wagtail, el cantante de The Weird Sisters decía:

—Esta va dedicada a todos los enamorados. Aferraos fuerte el uno al otro, y manteneos calientes.

Ginny, naturalmente, obedeció. Guió a Harry para que la tomara de la cintura, y ella, a su vez, puso sus manos en los hombros de Harry. Wagtail empezó a cantar, y las parejas empezaron a bailar al ritmo de la música, una música lenta y melancólica:

"And dance your final dance

This is your final chance

To hold the one you love

You know you've waited long enough"

"So, believe

That magic works

Don't be afraid

Of being hurt

Don't let this magic die

The answer's there Oh, just look in her eyes"

"And make your final move

Don't be scared,

she wants you too

Yeah, it's hard, you must be brave

Don't let this moment slip away"

"Now, believe

That magic works

Don't be afraid

Afraid of being hurt

Don't let this magic die

The answer's there

Yeah, just look in her eyes

"And don't believe that magic can die

No, no, no, this magic can't die

"So dance your final dance

Cause this is your final chance"

Mientras bailaban, Ginny guiando a Harry (que se movía con bastante torpeza), la niña no paraba de mirarle a los ojos. Veía en ellos una intensidad que nunca le había visto antes. ¿Le estaba afectando, quizá, la letra de la canción? "Por favor, Harry, presta atención a la letra, que creo que se te aplica perfectamente", pensaba Ginny. Por un instante, fantaseó con que la besaría, pero no fue así.

La canción terminó, y entonces Ginny se dio cuenta de que su hermano no había sacado a bailar a Parvati, que lógicamente parecía muy malhumorada. Siguió la dirección de su mirada y enseguida se dio cuenta de dónde estaba centrada su atención: en Hermione y Krum. Se sintió tentada a acercárseles, pero entonces Myron Wagtail anunció otra nueva canción.

—¡Vamos, quiero ver vuestras manos en el aire!—exclamaba. —¿Listos?¿LISTOS?

Y entonces The Weird Sisters empezaron a tocar, esta canción tenía un ritmo mucho más frenético.

"Runnin' like a hairy troll

Learnin' to rock and roll

Spinnin' 'round like a crazy elf

Dancin' by himself

Boogie down like a unicorn

And no stoppin' till the break of dawn

Put your hands up in the air

Like an ogre, just don't care

Can you dance like a hippogriff?

Na na na na na na na na na

Flyin' off from a cliff

Na na na na na na na na na

Swoopin' down, to the ground

Na na na na na na na na na

Wheel around and around and around

Na na na na na na na na na…"

Mientras bailaban, Ginny vio en el rostro de Harry una expresión de alegría que no le había visto antes, algo que la llenó de felicidad. ¡Harry se lo estaba pasando bien! ¡Eso era maravilloso! Aunque quien no estaba pasándoselo nada bien era Ron, que no paraba de lanzarles miradas asesinas a Hermione y Krum. Y Parvati, que estaba sentado junto a él, con los brazos y las piernas cruzados, marcando el ritmo de la música con los pies. De vez en cuando, miraba a Ron, que no la prestaba la menor atención. Tampoco le importó lo más mínimo cuando un chico de Beauxbatons invitó a bailar a Parvati. Finalmente, la canción terminó, y Harry, Ginny, y poco después, Hermione, se acercaron a Ron.

—¡Hace calor! Viktor ha ido a buscar unas bebidas!—dijo.

—¿Viktor?¿Aún no te ha pedido que lo llames Viki?—preguntó Ron en tono furioso.

Hermione miró a Ron, atónita, y Ginny se tapó la boca para no reírse. Ella se había dado cuenta al instante de lo que ocurría: Ron tenía un ataque de celos. Pero Hermione, no, pues preguntó qué ocurría.

—Si no lo sabes, no voy a decírtelo—dijo en tono despectivo Ron.

—Ron, ¿qué…?

—¡Es de DURMSTRANG!—escupió Ron.

—¡Está compitiendo contra Harry!¡Contra Hogwarts!¡Estás….estás…confraternizando con el enemigo, eso es lo que haces!

Ginny ya apenas podía contenerse, sobre todo viendo la cara que ponía Hermione. Se alejó unos pasos para poder reírse a gusto, y no oyó la contestación de Hermione. Tras unos instantes, volvió, y vio que Hermione estaba coloradísima. Ron decía justo en ese instante:

—Es obvio, ¿no? Es estudiante de Karkaroff, ¿no? Sabe con quién te juntas, sólo intenta acercarse a Harry…conseguir información fiable o quizá acercarse lo bastante para hechizarle.

Eso era justamente lo que Moody había insinuado a Ginny. Por un instante, se sintió tentada a darle la razón a Ron. Claro que el problema era que la cara de su hermano contaba una historia bien distinta. Aquello no era más que un pretexto, la realidad era que estaba celoso. Y la respuesta de Hermione confirmó a Ginny en su teoría.

—¡Para que lo sepas, no me ha preguntado NADA sobre Harry, nada en absoluto!

—¡Entonces seguro que lo que quiere es que le ayudes con el huevo! Supongo que los dos os habéis dedicado a ello, en sesioncitas muy tiernas de biblioteca.

—¡NUNCA le he ayudado con ese huevo!—protestó Hermione, furiosa. —¡NUNCA! ¿Cómo puedes decir algo así, yo quiero que Harry gane el torneo, Harry lo sabe, ¿verdad?

—Pues tienes una extraña forma de demostrarlo—se burló Ron.

Ginny miraba alternativamente a Ron, Hermione y Harry, que parecía no saber muy bien dónde meterse. La respuesta de Hermione hizo que le resultara aún más difícil contener la risa, que amenazaba con volver a surgir.

—¡Todo esto del Torneo, se supone que se trata de conocer magos extranjeros, y hacerte amigo de ellos!—gritó Hermione.

Respuesta muy "hermionesca", pensó Ginny, que intentaba pensar en cosas desagradables para no echarse a reír otra vez. Y muy "ronesca" la respuesta que dio Ron a eso:

—¡De eso nada!¡Se trata de ganar!

Ginny vio por el rabillo del ojo que aquella discusión a gritos estaba empezando a atraer las miradas de todo el mundo. Harry, entonces, dijo:

—Oye, Ron, no me importa que Hermione vaya con Krum…

Como hablar con una pared. Ron siguió erre que erre.

—¿Por qué no te vas a buscar a Viki, se estará preguntando dónde estás?

—¡No le llames Viki!—Hermione se levantó de un salto y se alejó hecha una furia.

Ron parecía bastante satisfecho. Claro que justo entonces apareció nada menos que Viktor Krum, llevando dos cervezas de mantequilla. En un inglés casi ininteligible de lo fuerte que era su acento búlgaro, preguntó por Hermione.

—Ni idea—mintió Ron.— ¿Es que la has perdido?

—Se ha ido por ahí—intervino Ginny, y Viktor siguió la indicación de la chica.

Ron la miró sin habla. En su cara aparecía una expresión de "¿pero por qué cojones le has dicho dónde estaba?" Ginny iba a responder a Ron que se dejara de gilipolleces y que reconociera que tenía un ataque de celos, porque justo entonces apareció Percy, que parecía muy contento de que se hicieran amigos de Krum, que se trataba de fomentar la "cooperación mágica internacional" o algo así porque Ginny no prestó demasiada atención. Ella quería quedarse a solas con Harry. Claro que entonces la canción que estaban tocando paró, y Ginny se dio cuenta de que Fred y George se iban detrás de Ludo Bagman, cosa que no gustó a Percy. Bagman, sin embargo, se los sacó de encima y se acercó al pequeño grupo, tras lo cual se puso a hablar con Percy de cosas del Ministerio.

—Vámonos—pidió Ron. —Huyamos de Percy.

Para disgusto de Ginny, Harry hizo ademán de irse con Ron. Es verdad que Harry le hizo señas de que se les uniera, pero eso no era lo que ella quería. Quería quedarse a solas con Harry, no tener a su irritante hermano de "tercera pata". Salieron del Gran Comedor y luego salieron al exterior. Empezaron a recorrer el jardín y justo entonces oyeron a Karkaroff discutir con Snape.

—…no veo que haya motivo para preocuparse, Igor—decía Snape.

—¡Severus, no finjas que no está pasando nada!—bufó Karkaroff, en voz baja pero perfectamente audible. —¡Lleva meses haciéndose cada vez más visible, me estoy inquietando cada vez más, no lo niego!

—Entonces, lárgate. Huye, que yo te encubriré. Pero yo me quedo en Hogwarts.

Snape, entonces, acompañado por Karkaroff, tras "cazar" morreándose a dos estudiantes y descontarles puntos, se les acercó.

—¿Qué hacéis aquí vosotros tres?

—Paseábamos—replicó secamente Ron. —No es antirreglamentario, ¿verdad?

—¡Pues seguid paseando!

Harry, Ron y Ginny obedecieron. La chica, no obstante, se había fijado mucho en Karkaroff, que parecía muy nervioso y no paraba de acariciarse la barbita. Se acordó de las palabras de Moody. Sin duda, aquello le interesaría.

—Harry, ¿te importa si os dejo solos un momentito? Tengo una cosa que hacer ahí dentro—replicó Ginny.

—No, claro que no.

Ginny entró y fue a buscar a Moody, que en ese momento estaba tomándose una cerveza de mantequilla, solo en una mesa. Le contó la breve conversación entre Snape y Karkaroff que había oído, y Moody la escuchó con interés.

—Señor, ¿qué es eso que "se está haciendo cada vez más visible"?—le preguntó.

—No estoy seguro. Creo que sé lo que es, pero necesito más pruebas. Lo hablaré con Dumbledore. Muchas gracias, y hale, vuélvete con Potter—alzó la mirada hacia la entrada, Ginny miró hacia donde miraba Moody y vio que Harry había vuelto y estaba hablando con Ron, sentado en una de las mesas. Se les acercó.

—¿Qué más da que su madre sea una gigante?—decía Harry.

—Bueno…a quienes le conocen no les importará porque saben que él no es peligroso. Pero…Harry, es que los gigantes son muy bestias. Como Hagrid dijo, está en su naturaleza, son como los trolls…es solo que les gusta matar, todos lo saben. Aunque ya no quedan muchos en Gran Bretaña.

—¿De qué habláis?

—De Hagrid. Resulta que su madre era una gigante—explicó Harry con paciencia.

Entonces, Harry y Ron le contaron que habían oído a escondidas una conversación entre Hagrid y Madame Maxime, en la que Hagrid había dicho justamente eso, añadiendo que su madre gigante había abandonado a su padre humano cuando él era pequeño.

—Bueno—dijo Ginny. —Tú mismo lo has dicho, a los que le conocemos y le queremos, eso no nos importa.

—Ya. Aunque por lo visto a Madame Maxime sí le importaba, cuando Hagrid le preguntó si era su padre o su madre el gigante, ella se enfadó y dijo que sólo tenía huesos grandes. Huesos grandes…no sé a quién quiere engañar, lo único que tiene huesos más grandes que ella es un dinosaurio.

Ginny se rió por lo bajo. Aquello había tenido gracia, sí. Cuando Myron Wagtain anunció otra canción, Ginny se sintió tentada a pedirle a Harry que saliera a bailar con ella, pero entonces, Harry movió un poquito la cabeza hacia Ron. Y Ginny comprendió. Harry no quería dejar solo a su hermano. Se sintió un poco irritada con Ron por eso, pero entonces se dio cuenta de una cosa: si Ron en ese momento estaba solo era por culpa de ella, que no había hecho nada para lograr que tuviera como pareja de baile a Hermione. Así que se tragó su irritación y se quedó con su hermano y con Harry el resto de la velada. Además, se divirtieron bastante hablando de los gigantes, sobre todo porque ella y Ron sabían, siendo como eran hijos de mago y bruja, bastantes más cosas que Harry acerca de ellos.

El baile finalmente terminó, justo a medianoche. Ron, Harry y Ginny se levantaron, y una vez todo el mundo hubo aplaudido, Harry dijo:

—Ginny, ¿podemos hablar a solas?

—Esto…claro—dijo Ginny, que de pronto se sintió muy nerviosa.

Ron se despidió de ellos y salió del Gran Comedor. Harry y Ginny se quedaron frente a frente.

—Bueno…tu dirás—dijo Ginny.

—Verás…He podido ver que no estabas nada contenta de que Ron estuviera con nosotros la mayor parte del tiempo.

Ginny abrió y cerró la boca, sin saber qué decir.. Sí, esa era la pura verdad. Habría querido quedarse a solas con Harry. Pero por la expresión en el rostro de éste, se dio cuenta de que Harry no se sentía cómodo en aquella situación. ¿Qué podía decir? Se sintió mal de pronto. No quería incomodar a Harry, quería hacerle muy feliz. Como antes durante el baile. Bajó la mirada.

—Lo siento, Harry…siento haberte estropeado el baile—dijo en tono triste.

—¡No digas eso!—replicó Harry, empujando suavemente la barbilla de Ginny con el dedo para hacer que alzara la mirada. —Me lo he pasado muy bien, primero contigo y luego contigo y con Ron. Lo que quería decirte es…es…—alzó la mirada hacia el techo—…que no quiero tener que elegir entre uno y otro. No quiero que esto que hay entre nosotros dos, sea lo que sea, ponga en peligro mi amistad con tu hermano. Lo entiendes, ¿verdad?

Ginny asintió débilmente. Claro que lo entendía, lo entendía perfectamente, y eso la hizo sentirse aún peor, sobre todo viendo la expresión de tristeza que había aparecido en los ojos de Harry. Se había comportado como si Harry fuera una especie de propiedad exclusiva suya, como si sólo ella tuviera derecho a estar con él. De pronto, sintió deseos de llorar.

—Harry…yo…perdóname, por favor, me he comportado como una estúpida niñita inmadura, ya veo que soy una pésima novia…si quieres dejarme, lo entenderé—balbuceó, procurando no echarse a llorar.

—Ginny—replicó Harry, poniéndose muy serio. —No sé si somos "novios" o no, aún hay muchas cosas que no tengo muy claras sobre esto, y tampoco tengo a nadie que me guíe. Pero sí que tengo claro que te necesito un montón, y que también necesito a tu hermano, aunque de un modo distinto. Sin ti, el tiempo en que Ron y yo no nos hablábamos habría sido mucho más duro de lo que fue. Pero tampoco quiero perderle como amigo. ¿Cómo te sentirías tú si de pronto uno de tus hermanos dejara de hablarte y empezara a tratarte como una extraña?

Ginny estuvo a punto de decirle que los siete hermanos Weasley estaban tan unidos que antes que creer que eso fuera a pasar se creería que Snape estaba enamorado de la madre de Harry, de la que fue compañero, pero se contuvo. No era eso lo que importaba. Lo que quería Harry era que ella tratara de ponerse en su piel, que comprendiera lo importante que era para Harry ser amigo de Ron. "Y hacer eso es un acto de amor", pensó. "Mamá me lo ha dicho muchas veces, que amar no son solo sentimientos sublimes más o menos intensos, que también te exige cosas de este tipo". Pero aún más, Harry quería dejarle claro que en su corazón había sitio más que de sobra para los dos, que Ron no era una amenaza por más que ella a veces lo percibiera como tal.

—Me sentiría fatal—dijo finalmente, más calmada.

—Me alegra que lo entiendas—Harry sonrió, y Ginny pensó que nunca había estado más guapo que en ese momento. —Venga, vámonos.

Salieron del Gran Comedor. Se disponían a subir las escaleras, cuando Cedric Diggory llamó a Harry. Ginny esperó aparte mientras Diggory le decía algo.

—¿Qué quería?—le preguntó una vez que Diggory hubo vuelto con Cho Chang.

—Es sobre la segunda prueba. Mañana lo hablamos con más calma, si te parece.

Ginny asintió. Subieron las escaleras, y poco después estaban en la Sala Común de Gryffindor, donde Ron y Hermione, ambos colorados como tomates, estaban discutiendo.

—Bien, si no te gusta, ¿sabes cuál es la solución?—gritó Hermione, hecha una furia.

—¿Cuál?

—¡La próxima vez que haya un baile, pídemelo antes que todo el mundo y no como último recurso!

Dicho esto, se dio la vuelta y corrió hacia los dormitorios de las chicas. Harry y Ginny se miraron, y Ginny se dio cuenta de que Harry pensaba lo mismo que ella.

—¿Y tú de qué te ríes?—le preguntó Ron, picado.—No me irás a decir que le das la razón.

—Pues mira por donde, sí que se la doy, hermano mayor—replicó en tono travieso Ginny.

Y dicho esto, le dio una palmadita a Ron, y tras darle buenas noches a Harry, salió de la Sala Común por la misma puerta que Hermione, en dirección a los dormitorios de las chicas.

Nota: Las letras de las canciones provienen, naturalmente, de la banda sonora de la película "Harry Potter y el Cáliz de Fuego".

¡Hola! Supongo que estaréis un poco decepcionados, que quizá esperabais un beso. De hecho, mi idea inicial era que Harry y Ginny hicieran amago de besarse pero que Peeves les interrumpiera tirándoles un cubo de agua por encima y que luego huyera riéndose a carcajadas. Sin embargo, al final, en cuanto me he puesto a escribir, me he dado cuenta de que aún no era el momento ni siquiera para eso, que el amor de Ginny hacia Harry tiene aún que madurar, que aún depende demasiado del puro sentimiento. Un saludo a todos, pottermaníacos.