"¡Es hora de los resultados!". Dijo el más gran de los dos seres misteriosos haciendo que su voz resonara por todo el lugar.

Actualmente en un espacio de completa oscuridad se encontraba el joven Kai Sharp junto con dos seres desconocidos flotando en medio de dicha oscuridad, se trataban de dos seres luminosos con las figuras de un hombre y una mujer.

La figura del hombre se trataba de un gigante, con cabello medio largo junto con una barba que parecían llamaradas de fuego ondeando salvajemente. Pero lo más resaltante sobre ese ser es que era de color oscuro, pero por breves momentos había destellos como explosiones y finalmente sus ojos parecían ser agujeros negros de donde no escapa la luz.

La figura de la mujer parecía tener la misma altura de una mujer adulta normal, con un largo cabello que parecía una gran cascada de estrellas ondeando levemente. Su cuerpo al igual que el del otro era de color oscuro, pero al contrario de su compañero en su cuerpo se veían destellos blancos cruzar por este. Pero lo que más le llamaba la atención de Kai es que sus ojos parecían galaxias girando.

"¿Quiénes son ellos?". Pensó preocupado por lo que ellos fueran capaces de hacer.

"¿Oye me estas escuchando mortal?". La voz del gigante lo saco de sus pensamientos concentrándose en los dos seres.

El gigante lo estaba mirando con molestia, mientras que no podía identificar algún tipo de emoción viniendo de la mujer.

"No podemos dar el resultado sino prestas atención mortal". Hablo con clara molestia por haber sido ignorado.

"¿De qué trata todo esto? ¿Resultados? ¿Mortal?, además ¿en dónde diablos estoy? Y ¿Cómo es que saben mi nombre?". Molesto por no entender lo que estaba sucediendo comenzó a lanzarle preguntas a los seres esperando alguna respuesta.

"¡Haber mortal qu!-Tu obviamente no podrás recordarlo". El pelinegro sintió todo su cuerpo tembló de miedo al escuchar el tono del gigante, pero es fue interrumpió por la mujer.

Su cuerpo inmediatamente se relajó al escuchar la voz de la mujer, su cuerpo se relajó y sentía con sus palabras liberaban un amabilidad como nunca había sentido antes.

Ella floto en su dirección hasta que estuvo enfrente del joven, que no podía evitar quedarse sin palabras al verla.

"¡Oye Vitalis! ¡Yo era el que estaba hablando!". La voz enojada del gigante hizo que todo el cuerpo temblara y comenzara a sudar por una gran presión que inundo el lugar.

"Deja de lloriquear Endlix". Le dijo la mujer al gigante sin despegar la mirada del joven que continuaba temblando.

Estiro su mano hasta que esta toco la mejilla del pelinegro, provocando un efecto inmediato.

El sintió como toda la presión que lo parecía estar aplastando hace un momento desapareciera como si nada, además de que su cuerpo se sintió inundado por una sensación de calidez.

Alzando la vista para mirar al ser con forma de mujer, el pelinegro se le quedo viendo con un sonrojo mientras que la mujer tenía una pequeña sonrisa.

"Esta no es la primera vez que te encuentras con nosotros, solamente que suprimimos tus recuerdos de ese encuentro". El joven pelinegro se sorprendió al escuchar esto que el sonrojo desapareció.

"¿Suprimir mis recuerdos? ¿Pero porque harían eso?, no mejor aún ¿Quiénes son ustedes para poder hacer eso? ¿Algún tipo de dioses?". Pregunto con genuina curiosidad por los misteriosos seres.

"¿Dioses? Dioses, ¡Como te atreves a insultarnos de ese modo mortal!". La presión volvió nuevamente haciendo al chico sentir que sus huesos estaban siendo aplastados. "¡Poniéndonos al mismo nivel que esos Hmm!". Pero antes de continuar fue callado.

Un tipo de atadura blanca se había formado sobre la boca de Endlix impidiendo que continuara hablando, haciendo que el gigante comenzara a jalarla intentando quitársela y fallando.

"Lamento los inconvenientes joven, pero es que ese estúpido se enoja por lo que sea". Hablo Vitalis que tenía su mano desprendiendo luz dando a entender que fue ella la que cayó al gigante.

De la mano que aún seguía tocando la mejilla del chico salió un brillo que después empezó a rodearlo hasta que se encontraba en una esfera de luz.

"Listo eso debería protegerte de las rabietas de ese bebe gigante". Dijo mientras los voltearon a ver al gigante que se encontraba dando vueltas intentando quitarse la atadura.

El pelinegro se encontraba ahora asustado de los seres que al parecer pueden aplastarlo usando solo la fuerza de su voz.

"Pero para que tengamos que tener toda esa conversación de nuevo, voy a liberar tus recuerdos". Levanto la mano que tocaba la mejilla del chico e hizo brillar uno de sus dedos para tocar suavemente su frente.

La cabeza del pelinegro se hecho hacia atrás con una expresión de sorpresa, mientras que sus ojos se volvieron negros y una galaxia se formaba en estos.


"Nosotros somos Primordiales, seres que han existido mucho antes que cualquier otra cosa o ser". Eran las palabras de una Vitalis al joven que después sería conocido como Kai Sharp. "Mi nombre es Vitalis y aquel ignorante de allá es mi hermano Endlix". Se presentó la Primordial.

Ese joven continuaba observándola mientras que detrás se ella se encontraba un desinteresado Endlix, con el tamaño de un hombre normal, que parecía querer estar en cualquier otro lugar que hay.

Hace unos momentos estuvo solamente maldiciendo a cualquier ser que se le viniera a la mente, para que después estos dos seres aparecieran frente a él.

"Entonces fueron ustedes los primordiales, quienes crearon la vida, el libre albedrio y las fuerzas que rigen el universo". Dijo incrédulo el joven ante estar frente a tales seres.

"Eso es correcto mortal, deberías sentirte honrado de poder estar en nuestra presencia y de siquiera poder hablarnos". Hablo Endlix con una sonrisa tan arrogante que Gilgamesh estaría celoso. "Ponte de rodillas y con-¡Argh!". No pudo terminar.

Ya que Vitalis le disparo una ráfaga de luz que lo mando a volar lejos de ahí.

"Por favor ignora sus estupideces, es un idiota". Hablo con clara molestia la Primordial. "Pero él acertó en una cosa, deberías sentirte afortunado de estar aquí". Tras decir eso alzo una de sus emitiendo una luz que segó al joven por un momento.

Cuando finalmente pudo abrir los ojos se quedó incrédulo por lo que vio.

Flotando alrededor de los dos se encontraban millones de esferas multicolores, algunas tenían los mismos pero ninguna era exactamente igual a otra.

"¿Qué es todo esto?". Fue la pregunta de un incrédulo joven que no podía dejar de miras las esferas.

"Esto joven son los universos bajo nuestro cuidado, pero sería más fácil decir que es nuestro Multiverso". Revelo la Primordial sorprendiendo aún más al joven.

El solamente podía mirar con los ojos abiertos como platos y con la boca abierta sin poder creer todo lo que estaba escuchando.

Saliendo de su sorpresa volteo hacia la primordial que se había quedado viéndolo con una pequeña sonrisa haciéndolo sonrojar.

"¿E-E-En verdad dijiste Multiverso?". Intento ocultar su emoción al decir la palabra, pero fallo miserablemente.

La Primordial solo miro y rio ligeramente haciendo sonrojar aún más al joven, que sentía como un niño hablando con la mujer.

Aunque técnicamente eso era lo que estaba pasando, dado que la primordial es más antigua que el universo.

"Si me oíste correctamente este es nuestro Multiverso, que fue creado por mí y Endlix". Floto hasta estar al lado del chico. "Uno de los más sorprendentes, aunque lo diga yo misma". Dijo sonriendo de un lado.

"Vaya la teoría del Multiverso resulto ser cierta, increíble". Sonrió emocionado al escuchar eso, pero entonces alzo una ceja al darse cuenta de algo. "Uno de los más ¿Existen más Multiversos?". Pregunto incrédulo el joven.

La primordial solamente sonrió y con el movimiento de su mano abrió un espacio entre los universos, que dejaron de girar, y apunto hacia la infinita oscuridad.

"¿Tienes idea de donde estamos?". Le pregunto al joven que tomo un momento para pensar.

"Un… ¿Vacío entre universos?". Sonrió nervioso dando su respuesta.

"Error, pero supongo que es la respuesta más cercana a la correcta que un mortal podría dar". Dijo con una pequeña sonrisa. "Esta es nuestra zona privada de la nada, el lugar donde habitamos nosotros los Primordiales". Dijo con calma viendo al joven.

"¿La nada?". Pregunto el joven confundido mirando hacia la oscuridad sin fin, el nombre le quedaba perfecto.

"Un reino tan grande que ni nosotros los Primordiales que lo hemos habitado por milenios aún no hemos encontrado su fin". Dijo la Primordial con una sonrisa. "Cada Primordial tiene cierto rango que se llama su área donde ellos pueden hacer lo que quieran, siempre y cuando no entre o moleste el área de otro Primordial". Culmino la explicación.

Mientras tanto el chico se encontraba sujetándose la cabeza, por tanta información que ha estado recibiendo le comenzó a doler.

"¡Oye Vitalis esto ya ha tardado demasiado!". Dijo apareciendo de repente Endlix asustando al chico. "¡Deja de perder el tiempo con todas estas explicaciones innecesarias y termina con esto!". Término mirando enojo a su hermana.

Ella solamente lo ignoro y voltio hacia el chico.

"Sé que posiblemente tendrás muchas otras preguntas, pero lamentablemente se nos acabó el tiempo para preguntas". Movió nuevamente su mano cerrando el espacio con las esferas girando de nuevo.

"¿Ahora me dirán porque estoy aquí?". Si bien quiso haber hecho esa pregunta antes, su curiosidad era demasiado grande.

"Te moriste en tu universo, te mandaremos a otro". Respondió el Primordial como si nada.

"… ¿Qué?". Pregunto sin entender lo dicho por Endlix.

Vitalis se puso enfrente del y con un gesto de su mano mando a volar a Endlix fuera del torbellino de esferas.

"Estas aquí porque últimamente he visto a otros Primordiales enviar a mortales de su universo a otro al morir, cada uno con diferentes motivos, por lo que me dio curiosidad intentar hacer lo mismo". Relato al joven que la miraba sin poder creerlo.

"¿¡En serio!?". Su pregunta recibió un asentimiento de la Primordial.

"Si en serio". Floto alrededor del chico hasta detenerse frente a él. "Pero quiero hacer las cosas un poco diferentes a los demás primordiales". Termino con una expresión seria que hizo temblar un poco al chico.

"¿D-D-Diferente?, ¿Cómo?". Pregunto algo nervioso por lo que pudiera suceder.

"Por lo general ellos solamente los convocan después de que mueren y los mandan a un universo que ellos eligen o el Primordial elígete de antemano". El joven asintió ante la explicación, que le hizo pensar en cierto género muy popular. "Pero voy a darle una vuelta al libreto como dicen ustedes los mortales". Una sonrisa divertida apareció en su rostro.

"Con-¡Poniéndote a prueba!". El grito de Endlix que apareció detrás del chico lo tomo por sorpresa.

El joven fue impulsado hacia adelante estrellándose contra la Primordial y envolviendo sus brazos alrededor de ella.

Alzando la mirada un poco asustado se encontró con el rostro sonriente de la mujer que elimino su miedo.

"¡Oye maldito mortal quítale tus manos de mi hermana!". De nueva cuenca el grito del otro Primordial asusto de nuevo al chico.

Vio que estaba a punto de lanzarse hacia ellos, pero antes de siquiera poder moverse de su lugar ya se encontraba encerrado en un tipo de caja impidiendo que se moviera, y escuchara ya que lo veía mover la boca pero no salía nada.

"Te enviare aun nuevo universo, el que tu desees, pero deberás superar unas pruebas que te pondré". Envolvió al joven con uno de sus brazos y acaricio su cabello con el otro. "Esto para asegurarme que tienes lo necesario para sobrevivir, ya he visto a demasiados otros ir a nuevos universos y morir casi en nada, ¿entiendes verdad?". Sintió con el chico asintió.

Mientras tanto el joven solamente sentía una agradable sensación inundar su cuerpo, sintiendo sus ojos cerrarse y las ganas de dormir ganándole.

"Muy bien ya casi es hora de que comencemos". La primordial sonrió con clama al ver al joven acurrucándose en ella. "Lo único que hace falta es que imagines a cual universo quieres ir". Dijo a lo cual el somnoliento chico asintió.

Con las fuerzas que le quedaban imagino el universo al quería ir, uno donde podría ser capaz de cumplir un sueño que siempre creyó que sería imposible.

"Ya lo tengo, no es un mal universo". La escucho reír ligeramente. "Pero me tengo que asegurar que las cosas se han justas, así que debo hacer esto". Lo último que sintió fue algo presionando se contra su frente.


"¿Qué di?... Eso fue… Mi cabeza". Sujeto su cabeza intentando aliviar el gran dolor que estaba sufriendo.

"Relájate sete pasara en un momento, en un efecto normal al manipular la memoria de alguien". Dijo Vitalis mientras se acercaba al joven acariciar su cabello.

Después de unos segundos el dolor comenzó a desaparecer y Kai fue capaz de reincorporarse, miro de nuevo hacia la mujer que seguía acariciando su cabello con una pequeña sonrisa.

"Conque así fue como llegue aquí". La Primordial, que seguía acariciando su cabello, asintió. "Oigan, pero nunca me dijeron las pruebas". Se quejó mirando a la mujer con algo de molestia.

"Lo siento, pero teníamos que hacer una prueba neutral". Le dijo con una sonrisa algo triste. "Si no hubiera suprimido tus recuerdos habrías hecho lo imposible para prepararte". Le dijo sin despegar la mirada de Kai.

El no pudo evitar darle la razón a la mujer, pero ese era el condenado punto de una prueba.

Usar todas tus habilidades con el fin de estar listo y de cuando llegue el momento de actuar seas capaz de superar, por lo que no puede entender las acciones de la Primordial.

"¿Aun no entiendo?". Admitió el pelinegro.

"Cada universo tiene algo que los vuelve peligrosos e impredecibles, sin importar que lindo e inofensivo pueda llegar aparecer". Dijo mientras creaba una esfera en su mano. "Este universo no es la excepción". Lanzo la esfera hacia el pelinegro.

Atrapando la esfera que contenía su nuevo universo, sele quedo viendo por unos momentos hasta que su mente hizo click.

"¿Ya viste de lo que estoy hablando?". El verlo asentir la hizo sonreír. "¿No te molestaría decirme?". Pregunta mientras le daba la espalda.

"Si bien parece ser el universo de Pokémon que yo conozco, es uno totalmente diferente a este". Pensó en las cosas obvias que había notado. "Este es mucho más peligroso que el que recuerdo". Cerró los ojos al terminar de hablar.

Vitalis al escuchar eso sonrió ligeramente, pero todavía le estaba dando la espalda.

"Vitalis… ¿Cómo salió mi prueba?". Pregunto un poco nervios, como lo estaría un universitario que no estudio para un examen de física.

"¿Cuál crees que fue tu prueba?". Le pregunto sin voltear a verlo todavía.

Kai se quedó pensando unos segundos antes de dar su respuesta.

"Mmm… ¿Derrotar al Equipo New Age?". Esa era la más obvia en su opinión, jamás se esperaría haber tenido que hacer algo como eso antes de volverse entrenador.

"Nope". Pero Vitalis rápidamente aplasto esa idea.

La negación lo tomo por sorpresa, pero se recuperó y comenzó a pensar de nuevo en cual pudo haber sido la prueba.

"Salvar a Yuna". Respondió confiado haber acertado esta vez.

"Nope". Pero ella aplasto su respuesta de nuevo sin piedad.

Una de las cejas de Kai comenzó a temblar.

Lo siguiente fue un largo rato de Kai intentando adivinar cuál fue su prueba, con Vitalis negando todas sus respuestas para la ira del chico que se enojaba cada vez más.

"¡Me rindo! ¿¡Cual fue la maldita prueba!?". Finalmente toda su ira exploto por el fracaso constante.

La Primordial soltó unas pequeñas carcajadas al ver la reacción del joven que había reencarnado.

"Tus prueba constaba de tres partes simples, la primera era que fueras consciente de los peligros inminentes". Alzo una de sus manos y levanto un dedo.

El pelinegro asintió.

"La segunda era que nos demostraras tu capacidad de afrontar y adaptarte a los problemas bajo presión, en esta te quedaste casi corto más de una vez". Levanto un segundo dedo.

Kai se rasco la nuca apenado al saber muy bien de cuales situaciones puede estar hablando, el mismo se pondría en duda en esa parte.

"Y finalmente la tercera parte, además de la más importante, sobrevivir el día de la confrontación final". Levanto el tercer dedo. "Tu prueba giraba en base a esas tres partes". Bajo su mano y miro al chico con una sonrisa.

"¿Esa fue mi prueba?". Pregunto algo dudoso.

"Si". Respondió Vitalis.

"¿Pero qué hay de Yuna? ¿Mi Aura? ¿Y qué hay del Equipo New Age?". Comenzó a cuestionar no convencido de que lo que dijo haya sido toda su prueba, no parecía tan difícil para él.

"Todas esas cosas fueron olas creadas por nosotros, hicimos que el Equipo New Age estuviera ahí para hacer la prueba, que la Pokémon que llamas Yuna estuviera ahí y tus poderes fue simple coincidencia de eventos que llevaron a eso". Se encogió de hombros ella.

"¿Pero crear una nueva organización malvada solo para hacer esta prueba? Además ¿Por qué estaba Leaf ahí?". Continúo preguntando.

"Lo siento pero si te dijera arruinaría la sorpresa, solo te diré que me deje llevar con este universo". Cerro un ojo mientras se mordía la lengua y se daba un golpe en la cabeza.

"Pe-¡Al fin maldición!". El grito de un molesto Endlix lo interrumpió.

Volteando hacia el otro Primordial vio que había logrado quitarse la atadura que cubría su boca y los estaba mirando con ira.

Rápidamente floto hacia ellos hasta que por fin estuvo frente a ellos, o que ellos estuvieran al nivel de su cara.

"¡Ya deja de hacer eso Vitalis! ¡Porque si no ya verás lo que haré!". Amenazo con ira haciendo que el pelinegro lo mirara con miedo.

Pero la otra Primordial solamente lo ignoraba como si no fuera, cosa que solamente sirvió para hacer enojar a su hermano aún más.

"¡Ya verás!". Se lanzó hacia ella.

Pero Vitalis permaneció despreocupada, cuando estuvo a unos centímetros de ella solamente chasqueo los dedos y su hermano desapareció completamente del lugar.

Kai miro totalmente impresionado como el gigante desapareció como si nada.

"Tan llorón como siempre, no aguanta nada". Suspiro por la actitud de su hermano Vitalis.

"Oye, ahora que me doy cuenta... ¿Por qué ahora es un gigante?". En su recuerdo él era solamente un poco más alto que su hermana.

"Ignóralo, ahora devuelta a tu prueba". Kai se tensó al escucharla. "Viendo tu actuación durante la lucha, tus acciones y forma de actuar… El resultado final es". Cerró los ojos mientras le daba la espalda.

Tragando saliva por los nervios que lo estaban inundando continúo mirando a la primordial que volteo con una sonrisa.

"Pasaste". Revelo felizmente.

El chico al escuchar dejo salir un aire que no había notado que estaba conteniendo, y paso su mano por su frente limpiando el sudor que se formó por los nervios.

"Eso es un alivio… ¿Ahora qué?". Pregunto curioso por lo que fuera a suceder ahora.

"Como pasaste la prueba sé que podrás sobrevivir en este universo, por lo cual te permitiremos regresar". Al escuchar eso Kai se sintió un poco decepcionado por un tipo de recompensa, pero no dijo ante la posibilidad de molestarla.

Entonces sintiendo algo extraño bajo la mirada.

"¿¡Pero qué diablos!?". Grito aterrado al ver como sus pies comenzaron a desaparecer en partículas de luz lentamente.

"Tranquilo". Escucho la voz dulce Vitalia al mismo tiempo que la sintió tocar su mejilla, alzo la mirada y vio su rostro cerca del suyo. "Tu consciencia está volviendo a tu nuevo cuerpo". Conto calmando al chico.

El volvió a bajar la mirada viendo que sus pies ya no estaban.

"Oye por curiosidad, ¿Qué hubiera pasado si fallaba la prueba?". Miro a la Primordial directamente a los ojos.

Ante la pregunta solo sonrió con dulzura e inclino la cabeza ligeramente.

"No mucho realmente, te hubiéramos hecho desaparecer y reiniciaríamos el universo sin ti en él". Respondió como si fuera lo más común del mundo.

"Ya… Veo". Dijo Kai completamente aterrado de lo fácil que dijo que lo hubieran hecho desaparecer. "Esquive la maldita bala más rápida que existe". Pensó soltando un suspiro de alivio.

La parte de abajo del chico había desaparecido y ahora su abdomen había empezado a seguirla.

"Lo que sea que ocurra ahora en tu nueva vida dependerá totalmente de ti, nosotros ya no intervendremos de ninguna manera, así que espera lo mejor y prepárate para lo peor". El chico asintió ante el consejo.

"¿Esta será la última vez que nos veremos?". Pregunto Kai.

"Mmmnn, no lo sé". Se alejó un momento del chico y empezó a pensar. "Por haberte estado observando he descuidado algunos universos, además con el éxito de tu prueba estoy pensando en hacerlo algunas veces más". Respondió nuevamente mientras pensaba en todo lo que iba hacer después de que el chico se fuera.

El asintió con una sonrisa, todo su torso ya casi había desaparecido.

"Así que si nos vemos de nuevo no será pronto, ¿Por qué la pregunta?". Pregunto esta vez Vitalis, para adoptar expresión divertida. "¿Me extrañaras?". Lo miraba con ojos entrecerrados.

"No por nada, ¡Solo para hacer esto!". Acto seguido se lanzó hacia la Primordial tomándola por sorpresa.


"¡Como te atreviste!". Se escuchó la voz de un furioso Endlix, para que acto seguido el gigante apareciera. "¡Como se te ocurrió mandarme con Tramas! Tú sabes que ese desgraciado est-". Dejo de hablar por la vista frente a él.

Ahí estaba su hermana frente al mortal que ellos estuvieron vigilando, que parecía estar desapareciendo ya que solo quedaba su cabeza.

Pero lo que lo dejo callado fue.

¡Que se estaban besando!

Separando se el chico sonrió orgullo al ver la expresión sorprendida y algo sonrojada de la Primordial.

"Vaya que atrevido". Dijo con una sonrisa.

Pero Endlix vio rojo.

"¡Tu maldito mortal! ¡Cómo te atreviste a hacerle eso a mi hermana!". El grito furioso del Primordial llamo la atención de los otros ocupantes del lugar.

Voltearon hacia él y lo vieron ir hacia ellos rápidamente.

Vitalis solo suspira irritada por la actitud de su hermano, mientras que lo que sobraba de la cabeza de Kai abrió los ojos aterrado al verlo venir.

"Prepara te a mo/PUM/Adiós Kai". Interrumpió una sonriente Vitalis.

La cabeza del chico finalmente termino de desaparecer.

Con la última imagen que pudieron ver sus ojos fue a la sonriente Primordial aparecer junto al rostro de su hermano y noquearlo de un golpe.


"Se nos acabó el tiempo". Hablo el líder del pequeño grupo del Equipo New Age.

Ahora mismo se encontraba mirando la luna por la ventana de una celda, a la cual fue confinado tras ser capturado por la Oficial Jenny.

"Y todo por la culpa de un maldito niño". Veneno goteaba de su voz al recordar al responsable de su situación.

Solo apretó las manos con ira.

Pero el dejo de apretarlas al escuchar gritos de dolor y terror fuera de su celda, solo soltó suspiro de cansancio.

"Parece que llego la hora". Se inclinó contra una pared esperando lo que él sabía que era inevitable.

Se escucharon más gritos acompaños de rugidos de algún tipo de bestia, cada cierto intervalo de tiempo hasta que por fin se detuvieron y solo se escucharon pasos.

Sudor se comenzó a formar en la frente del hombre y su cuerpo temblaba, a pesar de saber lo que le esperaba no evita que se sienta aterrado.

Cada paso que escucha acercándose hacia empeorar su condición hasta que su cuerpo pareció rendirse y callo sentado aun reclinándose contra la pared.

"Conque aquí estabas". Al escuchar esa familiar voz su cuerpo se tensó instantáneamente, mientras sentía como se le secaba la garganta.

Solo escucho algo golpear los barrotes de su celda, para después oír el sonido de un gran golpe seguido de al estrellando pesadamente contra el suelo.

"Creí haberles dicho que si fallaban al menos me huyeran para poder cazarlos, ¿es que no pueden evitar hacer fracaso tras fracaso?". Ver la sombra acercarse solo aterro aún más al hombre.

Mirando discretamente hacia la entrada vio una figurada para junto a una cuadrúpeda bloqueando la salida.

"Ambos sabemos lo que ocurría, así que será mejor que me des algo de información útil". El cuadrúpedo avanzo ligeramente, si uno miraba podría ver algo goteando de su boca. "En tal caso me asegurare de que sea algo rápido e indoloro". Afirmo la figura.

El hombre sentado solamente pudo temblar, hasta que se detuvo y adopto una sonrisa diabólica.

"De hecho si tengo información, una muy valiosa en realidad". La figura frente a la salida lo miro con interés. "Estoy seguro de que el equipo le será útil". Acto seguido le conto.

Puede que su salvación vaya ser imposible.

Pero al menos se ira sabiendo que el mocoso responsable sufrirá.

Él pudo haber salido sin muchos problemas esta vez, pero que no espere tener esa misma suerte de nuevo.

El Equipo New Age ahora sabrá que existe, y si vuelve a intentar entrometerse en sus planes.

Deseara no haber nacido.


"Hmm, mmm… ¿Qué?". Los ojos de Kai fueron asaltados por una brillante luz.

Luego de unos segundos sus ojos se adaptaron a luz permitiéndole ver donde se encontraba, levantándose ligeramente sintió estar acostado en al acolchado.

"¿Estoy en un hospital?". Dijo al encontrarse acostado en una camilla en un lugar desconocido. "¿Pero que fue? ¡Oh!". Entonces los recuerdos de lo sucedido aparecieron en su mente.

El campamento, el Equipo New Age, la revolcada que Yuna le había dado, el cansancio que para un niño como el debió ser extremo y posiblemente algún tipo de agotamiento por usar Aura.

Todos esos factores combinados obviamente fueron demasiado para su joven cuerpo, por lo que seguramente relajarse todo eso junto finalmente lo alcanzo y habrá terminado desmayándose.

Se recostó nuevamente soltando un suspiro de cansancio, además de gruñir ligeramente por ligeros dolores en varias partes de su cuerpo.

"Me duele todo mi hermoso cuerpo". Solamente se quedó ahí mirando al techo. "Espero que esto no sea un mal augurio de que en el futuro habrán cosas peores". Rezo mentalmente.

Pero su mente entonces revivió los eventos que no ocurrieron hace nada con cierta Primordial.

Lo que sea que ocurra ahora en tu nueva vida dependerá totalmente de ti, nosotros ya no intervendremos de ninguna manera, así que espera lo mejor y prepárate para lo peor

"Tal vez en verdad no será tan fácil como pensaba". Comenzó a pensar en las posibles cosas que podrían suceder y las que podrían cambiar ya sea por el o alguien que no espera.

/Click/

El sonido de un seguro de puesta llamo su atención, miro por todos lados hasta que vio una puerta del otro lado de la habitación.

De ella entraron dos personas, una fue fácilmente reconocible por esa bata del laboratorio que usaba casi siempre.

"¡Kai mi muchacho! ¡Por fin despertaste!". Hablo totalmente contento por ver al joven pelinegro despierto, cosa que lo hizo mirar a la otra persona que entro.

Se había congelado en la entrada al parecer tras verlo, pero entonces comenzó a temblar lentamente.

Con su largo cabello y esos ojos violeta que brillaban más que cualquier gema.

"¡BEBE!". Fue el grito una feliz Raven Sharp que rápidamente entro en la habitación casi tirando al profesor.

Dio un salto para caer encima del chico, que tuvo que aguantar las ganas de gritar a todo pulmón por las punzadas de dolor que sufrió.

"¿¡Estas bien!? ¿¡Te duele algo!? ¿¡Cuantos dedos ves!? ¿¡Puedes sentir esto!?". La preocupada madre comenzó a bombardear al pobre chico con pregunta tras pregunta, sin darse cuenta del dolor que le estaba causando.

Todo esto sucedía bajo la mirada de pena y diversión del Prof. Oak, que reía ligeramente por la escena.

La gran preocupación de Raven que no notaba que estaba asfixiando al pequeño, y los intentos de escapar de Kai.

"Esto tiene que parar antes de que algo… de lo que posiblemente no me arrepienta tanto suceda". Pensó mientras seguía intentado escapar del agarre de la pelinegra.

Su cabeza estaba siendo estrujada con fuerza contra el pecho de ella, resultado en una gran mezcla de suavidad, incomodidad y asfixia.

"Raven creo que ya deberías soltarlo, se está poniendo azul". Para alivio del pobre, y ligero disgusto, el profesor finalmente intervino.

"¡Ah! ¡Perdón bebe!". Dejo de apretar la cabeza del chico permitiéndole respirar.

"Está bien, mama". El chico solo sonrió, no podía enojarse con ella por estar preocupada.

Raven correspondía la sonrisa, pero esta lentamente comenzó a temblar y lágrimas comenzaron a formarse en sus ojos.

Sus brazos envolvieron al joven en otro abrazo, pero este era más gentil y estaba acompañado por el ligero llanto de ella.

"¿'Mama?". Se sintió con nudo en la garganta al escucharla sollozar ligeramente, además de la sensación de humedad cayendo en su cabeza lo hizo peor.

"Yo creí… cuando lo escuche… Yo". Intentaba hablar, pero le ira imposible terminar una oración. "Si algo te hubiera… yo jamás". Solo continúo sollozando.

Kai al escuchar hablar de esa manera le hizo sentir tristeza, por provocar que la mujer que siempre lo cuido y dio cariño estuviera.

Solamente correspondió el abrazo intentando calmarla un poco, esperando que pudiera recuperar esa hermosa sonrisa que siempre la ha visto tener desde que llego a este universo.

"Ya todo paso, estoy bien". Sintió como el abrazo de repente se apretó más, pero el solo devolvió el gesto.

Al estar viendo este momento el profesor no pudo evitar sonreír.


"Hola... Si soy yo, ya me hice cargo… tranquilo no deje rastros". Hablo un hombre que estaba reclinado contra un muro.

Tenía puesto un uniforme del Equipo New Age, pero su traje era ligeramente diferente al de los otros. Traía un chaleco negro y marrón encima de su traje, en su muñeca izquierda parecía llevar un guante mecánico.

En una mano tenía una Pokébola con la que estaba jugando, mientras que la otra estaba tocando su oreja.

"Si es tal como temíamos, perdieron al objetivo". Lo con simpleza, como si hubiera esperado ese resultado. "Pero no de la manera que esperamos, tal parece que alguien los detuvo… El Prof. Oak… y un niño que podía usar Aura". Al mencionar lo último se pudo notar una pizca de emoción.

Él se quedó el silencio mientras escuchaba y asentía la cabeza de vez en cuando.

"Muy bien, así que no haremos nada por ahora". Hablo con cierta molestia por la orden. "Pero supongo que es lo mejor, no queremos llamar demasiado la atención… Bien me pondré en marcha". Tras decir eso retiro su mano.

El solo soltó un suspiro y levanto la mirada para quedarse observando la luna, se quedó en esa posición para después guardar la Pokébola y comenzar a retirarse del lugar.

"Un niño capaz de usar el Aura a ese nivel es muy raro". Una sonrisa apareció en su rostro. "Es una pena no poder verlo, supongo que tendré que esperar... ¿Serás un aliado o un problema para nuestra meta?". Su cuerpo libero un ligero brillo para después desaparecer en la oscuridad de la noche.

En ese mismo lugar se encontraba un edificio, en el techo se encontraba una placa dorada y en centro de esta una Pokébola.

Pero lo llamativo es que había humo saliendo de adentro de esta.

Fin del Cap 11


¡Amigo eso sí que fue rápido! ¡Ni siquiera yo sé cómo escribí esto tan rápido!

Pero que más aquí tiene otro capítulo, en menos de una semana. No esperen que esto se repita.

Aquí no ocurrieron cosas muy resaltantes en realidad.

Solo la charla entre Kai y quienes fueron los responsables de que haya reencarnado, los Primordiales Vitalis y Endlix que posiblemente no vuelvan a aparecer.

Un vistazo al destino de los reclutas del Equipo New Age, con un vistazo de alguien que aparecerá más adelante que no presagia nada bueno.

Y finalmente una corta escena de Kai despertando para encontrarse con Raven, culminando en mi intento por escribir una buena escena sentimental.

Decidí intentar un método de escritura diferente, esperando que así pudiera resaltar algunas cosas más fáciles.

Esta historia ya tiene 20 favoritos, 17 seguidores y más de 2000 lecturas, lo cual para mí es un gran logro.

Especialmente porque es una historia en español, ya que he visto historias que tienen el doble de total de palabras y más tiempo aquí en Fanfiction, y apenas si tienen con 10 seguidores.

Lo único malo realmente en la falta de comentarios, pero supongo que no las puedes ganar todas.

Esto fue todo por ahora lectores, hasta la próxima.

~Chaooooooooo~