Por fin chicos. ¡VACACIONES!
Ahora si ya pude ponerme al corriente con esta historia.
Espero que les guste.
Capitulo 25
El carguero corelliano salió de la atmósfera de Tatooine y por un momento los tripulantes de la nave pudieron respirar aliviados.
-Vaya que si tienen problemas – exclamó Han desde el asiento del piloto -Esto les costará un extra.
-El dinero no es problema -dijo Anakin acercándose a la cabina del piloto -Solo llévanos a nuestro destino.
-¿Y ese es?
Ahsoka entró a la cabina y le entregó a Chewie un pequeño dispositivo con las coordenadas del lugar al que debían ir. El wookiee sin oponerse insertó el dispositivo en la computadora y esta comenzó a calcular la ruta de viaje.
-Tardaremos unos minutos en entrar al hiper espacio – dijo Han presionando unos botones en la consola de mandos -Tomen asiento.
Antes de que Ahsoka se sentara en una de las sillas ubicadas detrás de las del piloto y la del copiloto, Anakin se acercó hacia ella y le regresó su sable de luz.
-Gracias – dijo él.
La togruta sonrió y tomó el sable colocándolo en su cintura junto con el otro.
-No hay de que.
Tomando asiento detrás del Wookiee, Anakin se dejó caer llevándose las manos a la cara con un expiración frustrada. Las cosas habían empeorado aun más al descubrir que el emperador era consciente de su escape. Oh sí, de seguro el castigo que le impondría una vez hubiese regresado a Coruscant sería muy doloroso. De hecho ya podía imaginarse la sesión de rayos Sith sobre su cuerpo.
Lo único que podía hacer de momento era averiguar la localización de la base principal de los rebeldes, ya que solo así podría tener un punto a su favor y tal ves su maestro no estaría tan molesto a su regreso.
Sí, eso haría. Una vez llegado a la base rebelde se escabulliría y mandaría un mensaje a Tarkin dándole ordenes de traer consigo varias flotas.
-¡Oh oh! - dijo Han.
-¿Qué ocurre? -preguntó Ahsoka.
-¿Qué tan buscados son en la galaxia?
Anakin y Ahsoka se miraron de reojo y al mismo tiempo se levantaron de sus asientos para ver por la ventana. Frente a ellos se hallaba una fragata imperial.
-Tarkin – exclamó Anakin – Si que es persistente.
De la nave imperial comenzaron a salir cazas Tie, quienes se acercaron a ellos a gran velocidad.
-Maniobras evasivas Chewie – dijo Han moviendo unas palancas.
El wookiee rugió y tomó los controles de su lado.
Los cazas imperiales dispararon hacía el halcón Milenario y este último empezó a dar vueltas para esquivarlos.
-¡Necesito que alguien vaya al cañón y espante a esas moscas! - dijo Han sin apartar la vista del frente.
-Yo iré – dijo Ahsoka saliendo de la cabina y corriendo hacia el cuarto de los cañones.
Anakin se colocó con dificultad en medio de los asientos del piloto y copiloto y analizó la situación que tenían en frente. Eran muchas naves contra un carguero, si eran atrapados, terminaría el juego y no podía permitirlo.
-¡Baja, baja! -exclamó Anakin al ver que un Tie disparaba hacia ellos.
-¡Yo sé lo que hago! - dijo Han descendiendo para evitar los disparos, aunque esto no surtió efecto ya que la nave se sacudió con fuerza, lo que casi provocaba que Anakin se fuera de espaldas.
-No parece.
Frunciendo el seño, Han volvió a concentrar su vista al frente, pero una luz roja en el tablero comenzó a parpadear y a emitir un ruido de alerta. La nave volvió a estremecerse y de la nada comenzó a ralentizar su vuelo.
-¡No, no! - dijo Han revisando el tablero y apretando botones desesperadamente -¡Estamos perdiendo energía! Debió se por el último disparo.
-¡R2! -gritó Anakin – Busca si hay solución.
El droide astro mecánico emitió un pitido de escuchado y se conectó al puerto de conexión más cercano. Pocos segundos después emitió varios pitidos que no eran alentadores.
-¿Qué dijo? - preguntó Han.
-El soporte de energía está fallando – dijo Anakin traduciendo al droide.
-¿Lo puede reparar?
-Si, pero tiene que ser manualmente.
Han dejó escapar una maldición y le pidió a Chewbacca que fuera a solucionar el problema. El wookiee asintiendo, dejó su puesto y se fue junto con R2 al cuarto de sistemas.
Mientras tanto, en el cuarto de cañones, Ahsoka había logrado derribar a tres cazas imperiales, pero aun eran demasiados para ella.
-¡No estaría mal que entráramos al hiper espacio de una vez! - gritó la togruta desde su puesto.
Un caza Tie se acercó rápidamente hacia el halcón y disparó repetidas veces consiguiendo darle a los cañones. Lo último que vio Ahsoka fue una explosión de chispas y cables seguida de una sacudida fuerte que la hizo golpearse contra algo sumamente duro y caer en el suelo inconsciente.
Anakin fue corriendo hacia el cuarto de cañones al sentir que su ex-padawan se debilitaba y al llegar pensó en lo peor. Echándose de rodillas para estar a la altura de la togruta, el castaño preocupado revisó sus signos vitales, tranquilizándose al detectar que estos aun funcionaban.
-Resiste – dijo Anakin al momento que colocaba una mano debajo de las piernas de ella y la otra sobre su espalda -Nos sacaré de aquí.
Cargando a Ahsoka de forma nupcial, la llevó hacia el sillón que se hallaba en la sala de estar del halcón y asegurándose de que estuviera bien, salió disparado de vuelta a la cabina del piloto.
-Reduce la energía de las demás habitaciones – dijo Anakin sentándose en el lugar del copiloto y presionando algunos botones – Y redirígela hacia los propulsores.
-¡No me digas que debo hacer! - respondió Solo volviendo a girar la nave para evitar disparos enemigos -Además ¿quién crees te que eres para decirme eso?
-¡HAZ LO QUE TE DIGO!
Frunciendo el seño y sabiendo que el castaño estaba en lo correcto, Han mandó la energía restante a los propulsores. Esto hizo, en efecto, que la nave cobrara un poco más de velocidad.
-Tomaré los controles – dijo Anakin cogiendo el volante de su lado y activando el cambio de piloto.
-¿Cómo te atreves? - dijo Han, pero antes de que pudiera decir algo, Anakin hizo girar la nave muy rápido.
El lord Sith con sus maniobras logró hacer que varias naves imperiales chocaran y explotaran, aquella muestra de destreza dejó al contrabandista con la boca abierta, pues nunca en su vida había visto tal muestra de destreza al volar, lo que le hizo reconsiderar el que tal ves aun le faltaba mucho por aprender.
Justo en ese minuto el rugido de Chewbacca se escuchó por el comunicador. Han al oírlo sonrió victorioso, ya que se trataban de buenas noticias. El soporte de energía ya estaba reparado.
-Salgamos de una vez de aquí – dijo el capitán mirando al ex-jedi -¿Listo?
-Listo -contestó Anakin al mismo tiempo en que Solo activaba el hiper propulsor.
Y en un abrir y cerrar de ojos el halcón milenario salió disparado lejos y a salvo de la fragata imperial.
Tarkin maldijo al ver como de nuevo los jedi escapaban bajo sus narices. Sabía que el emperador no estaría satisfecho con su fracaso y que era probable que recibiera un castigo. Solo esperaba que su puesto como director de la Estrella de la Muerte no se viera perjudicado.
Aunque a esas alturas, había otra cosa que le inquietaba más y era la localización del Lord Vader.
Hacia varios días que había ayudado a la segunda persona más importante del imperio a salir de Coruscant de incógnito, bajo el pretexto de que tenía una misión muy importante.
Después de ver como sus exploradores volvían sin un integrante, supo que Vader estaba entre ellos. No sabía que era lo que planeaba y por un tiempo estuvo tentado a mandar un escuadrón en su búsqueda, hasta que recibió un extraño mensaje que le ordenaba atacar a un crucero Alderiano rebelde cerca de Thebek 7.
El mensaje estaba firmado por Vader y dudando un poco sobre la veracidad, ordenó a sus hombres cambiar la ruta de viaje y dirigirse a ese pequeño planeta, en donde efectivamente se hallaba la nave, con nada más y menos que con Bail Organa como cabeza. No era de sorprenderse, Darth Vader ya llevaba varios años tratando de desenmascarar al gobernador de Alderaan y al parecer lo había logrado.
Pero ese era el único mensaje que hubo recibido por parte de su Lord y eso le hacia preguntarse varias cosas. ¿Dónde estaba? ¿Estaría bien? ¿Los rebeldes lo habrían descubierto y capturado?
-Señor – dijo uno de los hombres del puente sacando a Tarkin de sus pensamientos – El emperador solicita contactar con usted.
Tarkin miró seriamente a su hombre y aceptando que el emperador iba a estar furioso con él, pidió que enlazaran la llamada.
-Espero que esta vez tenga buenas noticias – dijo la imagen azulada de Sidious a través de la holo imagen.
-No mi señor – contestó Tarkin dejando escapar un suspiro – Los jedi escaparon.
A pesar de que Sidious traía la capucha puesta, se podía ver perfectamente su seño fruncido.
-Esto no es propio de ti Tarkin – dijo el emperador -Esperaba más de usted.
-Señor si me permi...
-¡Silenció! -le ordenó – Ya tuviste muchas oportunidades y las desperdiciaste -hizo una pausa -Estoy comenzando a cuestionarme si fue correcto ponerte al mando de la Estrella de la Muerte.
Tarkin no dijo nada y dejó que Sidious prosiguiera:
-Mandaré a otro a limpiar tu desastre y te quiero a ti en la Estrella en menos de 24 horas. El aniversario ya está cerca.
-Cómo ordene – dijo el gobernador antes de que la imagen del emperador despareciera.
Al ver las estrellas pasar como rayos de luz por la ventana, ahora si todos los tripulantes del Halcón Milenario supieron que estaban a salvo. Tanto Han como Anakin se dejaron caer en sus respaldos y respiraron aliviados.
-No está nada mal para un viejo como tú -dijo Han limpiándose el sudor de la frente – Aun así espero mi pago.
El Lord Sith ya no queriendo discutir con el contrabandista, se levantó de su asiento y caminó fuera de la cabina del piloto. En el pasillo se cruzó con Chewbacca quien iba en busca de su amigo, pero ignorándolo siguió hasta dar con sala de estar en donde vio a R2 cuidar de Ahsoka.
-¿Cómo está? -preguntó Anakin al droide.
R2 emitió un par de pitidos, indicándole al castaño que la chica estaba estable, pero que requeriría asistencia médica una vez llegado a la base rebelde, al menos para asegurarse.
Anakin agradeció al droide y le colocó una mano sobre el domo de este, no obstante R2 se deslizó hacia atrás rechazándolo. A pesar de la cooperación de R2 en estos últimos días, Anakin seguía sin poder lograr que el droide confiara en él como lo había hecho en un pasado. No lo culpaba, era algo de esperar, pero aun así no podía evitar sentirse mal, pues no había otro que lo entendiera tan bien.
-¿Tú novia está bien? -preguntó Han entrando en la sala de estar.
-No es mi novia - dijo Anakin cruzándose de brazos.
-Perdona - dijo recargándose en la pared - Es que al verte muy unido a ella pensé que...
-No pienses y haz tú trabajo.
Han torció la boca disgustado, de todos los trabajos que había hecho, este era el peor y se prometió que nunca jamás volvería a transportar a seres vivos en su bebé.
-Solo venía a informar que llegaremos en cualquier momento a su destino - dijo al final el contrabandista.
-Es bueno escuchar eso - contestó el Sith sin moverse de su lugar.
Un silenció incomodo se formó en la habitación. Ambos hombres se quedaron estáticos en sus lugares llevando la vista a todos lados menos hacia el otro.
Anakin estaba estresado, molesto, preocupado y fatigado y todo eso combinado le estaba cobrando factura.
Desde el inició la actitud del Capitán Solo no le había agradado. Era presumido e ingenuo, y nada más por hacer el corrido de Kessel en 12 parsecs ya se sentía la gran cosa. No, no, no, era claro que ese niño no había estado en una verdadera guerra, pues estaba seguro que si llegaba a vivirla, sus pantalones no estarían limpios.
Aunque ignorando todo aquello, debía admitir que el chico para su corta edad no volaba tan mal, eso sí, debía aprender un par de cosas, pero con el tiempo podría llegar a ser un buen piloto, si es que no era asesinado por su trabajo de contrabandista.
Han por su parte, no sabía que pensar acerca del hombre que estaba a poca distancia de él. La primera vez que lo vio, se hizo un tipo serio de los que ordenan y no se equivocaba. Al comienzo se cuestionó si el castaño había estado en la guerra y que el si el motivo de su viaje era para huir de los imperiales, tal ves por desertar. Pero al ver a él y a su...compañera luchar en el hangar contra los clones, le dio otro tipo de respuestas.
-Creí que los jedi estaban muertos- dijo Han rompiendo el silencio.
Anakin miró de reojo al contrabandista.
-Lamentablemente todavía quedan algunos por ahí.
-No entiendo - dijo extrañado - ¿Acaso no eres un jedi?
-No.
-¿Y esa cosa que hicieron con los sables en el hangar qué fue?
-Hace muchas preguntas capitán - dijo Anakin seriamente y esperando así intimidar al muchacho para que dejara de hacer preguntas tontas - Si sigue metiendo la nariz en asuntos que no le corresponden tarde o temprano no podrá respirar.
-Soy un tipo curioso - comentó el contrabandista sin sentir remordimiento, algo que provocó que Anakin frunciera el seño. Si que tenía ganas de ponerlo en su lugar.
Otro rato en silencio surgió, hasta que un sonido proveniente de la cabina de piloto, hizo que Han se retirara (agradecido) a revisar de que se trataba. Apenas hubieron pasado unos minutos cuando el contrabandista les avisó que ya habían llegado a su destino.
Anakin impaciente por saber a que lugar habían llegado, le pidió a R2 que vigilara Ahsoka de momento y con un pitido de asentimiento por parte del droide, el castaño se desplazó hacia donde estaban Han y Chewie.
-Endor - susurró el Sith sorprendido al ver el planeta a través de la ventana.
Durante diez años de caza intensa de jedi y rebeldes, a Vader nunca se le había pasado en mente que su base estaría en uno de los planetas más insignificantes y más lejanos de la galaxia. Aunque no le gustase, debía admitir que habían pensado bien.
Ahora que ya sabía su ubicación ya solo le faltaba mandar el mensaje.
-"Carguero Correlliano" - escucharon decir por medio del comunicador de la consola -"Está entrando a zona privada identifíquese"
Anakin siendo más rápido que Han, activó el comunicador y dijo:
-Aquí el general Skywalker, solicito permiso para entrar en la atmósfera y aterrizar.
-"Debe proporcionar la clave de seguridad"
Si el castaño hubiese tenido su sable carmesí con él, de seguro ya hubiera destrozado la consola por la ira que comenzaba a sentir, pero haciendo acopio de toda su paciencia trato de calmarse. No tenía ni la menor idea de que clave pudiera ser, había tantas opciones, podía ser desde la cosa más insignificante hasta algo muy obvio o incluso algo personal para Bail y lamentablemente la única que sabía la ya mencionada clave, se encontraba inconsciente y con la necesidad urgente de ser atendida por un médico.
-¡No hay tiempo para claves tontas! - exclamó el castaño por el comunicador -¡Necesitamos aterrizar, Fulcrum se encuentra en un estado peligroso!
-"Lo siento pero debe propor...
Un sonido de estática interrumpió la conversación por unos segundos hasta que una voz mucho más familiar se escuchó.
-"Anakin, ¿Eres tú?"- dijo Bail Organa.
-Si - contestó este agradecido por primera vez el escuchar su voz.
-"¡Gracias a la fuerza! ¿Ahsoka se encuentra contigo?"
-Si, pero necesita ser atendida por un médico.
-"¡Oh no! Te enviaré las coordenadas de la base en seguida"
A los pocos segundos la computadora de mando registró las nuevas coordenadas y Han junto con Chewie procedieron a dirigir al Halcón Milenario hacia el planeta. Una vez dentro, un sin fin de árboles enormes los recibió al igual que todo tipo de plantas y fauna.
En eso, Han advirtió una improvisada pista de aterrizaje en medio de un claro y teniendo mucho cuidado descendió la nave hasta ese lugar.
No hubo apenas apagado los motores cuando el Sith corrió hacia donde estaba Ahsoka y cargándola en sus brazos salió del Halcón, en donde ya se encontraba Bail junto con un equipo médico. De modo que colocándola sobre la camilla que había traído él equipo médico, Anakin vio como transportaban a la togruta al área médica.
Quiso ir a acompañarla, pero una mano en su hombro izquierdo le impidió el paso y al voltear para averiguar quien se atrevía a tal semejante acto A su persona, se topó nada más que menos con la cara del mismísimo Han Solo y por su expresión no parecía tener intensiones de dejarlo ir hasta que saldaran cuentas.
-¿Puedo saber quien es este hombre? -preguntó Bail viendo desconfiado al contrabandista.
-Bail - dijo el sith fingiendo cortesía -Este es el Capitán Han Solo, él fue quien nos trajo a Ahsoka y a mi.
-Es un placer - dijo el gobernador de Alderaan ofreciendo su mano para ser estrechada, no obstante, Han solo la miró despectivamente y Organa sintiéndose un poco ofendido, retiró su mano y la colocó detrás de su espalda -¿Cómo podría agradecerle sus servicios?
-Pagando la entrega del paquete - contestó Han cruzándose de brazos.
-Oh ya veo, en ese caso, permita que...
-Yo me encargo de esto - dijo Anakin interrumpiendo al gobernador - Mientras puedes volver al cuarto de mandos o a ver el estado de tus tropas.
Bail no estando seguro de la proposición del castaño, asintió y despidiéndose de los hombres se alejó rumbo a terminar con sus deberes pendientes.
-Bueno Capitán Solo - dijo Anakin al mismo tiempo que hurgaba en su bolsa y sacaba algo de color dorado - Ha cumplido con su parte del trato y he aquí su recompensa.
Anakin extendió su mano derecha hacia el contrabandista revelando que sobre su palma habían varios créditos dorados de alto valor. Han no pudo evitar abrir los ojos como platos al ver semejante cantidad de dinero, la cual era más de lo que había visto en toda su vida.
-¿No lo vas a tomar? - preguntó el Sith levantando una ceja.
Han se sacudió la cabeza solo para asegurarse de que lo que estaba viendo era real y al confirmarlo, extendió de igual forma su mano derecha para coger su pago, pero al momento en que la punta de sus dedos tocaron los créditos, Anakin cerró su mano atrapando en un fuerte agarre la mano del contrabandista.
Han desconcertado y tratando de liberar su mano, miró al Sith y se sobresaltó al ver que este tenía los ojos de color amarillo intenso.
-Escucha con atención bastardo - dijo Vader con voz fría y atemorizante - Si vuelvo a ver tu maldita cara de nuevo, te juro que lo único que verás será tu cuerpo caer sin cabeza.
Han ya había recibido un montón de amenazas como esa, pero esta en particular le provocaba un ligero escalofrío en la espalda. Y la mirada terrorífica del Sith no ayudaba mucho a su intento por disimular su aparente tranquilidad.
-¿Te quedó claro? - cuestionó el castaño apretando un poco más su agarre.
-Como el agua de Naboo - contestó Han conservando un poco de seriedad.
Anakin frunció el seño y girando su mano, haciéndola quedar sobre la mano del corelliano, aflojó su agarre y dejó caer los créditos en la palma del Capitán.
Una vez echo esto, el Sith miró por última vez a Solo para al fin darse media vuelta y caminar lejos del lugar.
Han tardó unos segundos en procesar lo ocurrido y cuando ya se hubo tranquilizado guardó el dinero en una bolsa de su chaqueta y procedió a subir a su nave.
-Si él es así de terrorífico, no me lo quiero imaginar como suegro -pensó Han mientras se sentaba en el lugar del piloto con su compañero a su lado - Vamos Chewie, abandonemos este lugar lo más rápido posible y recuérdame que jamás vuelva aceptar un trabajo como este.
El wookiee solo respondió con un rugido.
-¿Qué te parece ir a una de esas playas famosas?
Otro rugido por parte de Chewie se escuchó.
-¡Oh vamos! Te va a encantar.
Con eso último, el Halcón Milenario despegó y desapareció en los cielos con un destino únicamente conocido por sus tripulantes.
¿Qué les pareció?
¿Ahsoka estará bien?
¿Qué pasará en la base rebelde ahora que Anakin está ahí?
¿Se encontrá con caras conocidas?
Todos sus comentarios son aceptados y me hacen el día.
Nos leemos a la proxima.
