RESPUESTAS A REVIEWS
[lFuken] Genial que te guste mi trabajo. Tu diálogo me gustó y me dió una idea para un próximo capitulo. Genial que te agrade el prólogo, que por cierto; el prólogo en una historia sirve para meter una información que debes tener presente durante el resto de la historia. Gracias por tu consejo de verdad. Como se nota que eres de los buenos usuarios. A diferencia de... cierto usuario que apenas publicar el prólogo se dedicó a CRITICAR antes de tiempo sin saber lo que se vendría mas adelante. Nada mas ve las reviews del PRÓLOGO, CAPITULOS 1, 2 y 3. Sabrás identificarlo seguro y creerás lo que te digo. Parece que usuarios como él no conocen el dicho de "no juzgar un libro por su portada". O por el prólogo en este caso, pero en fin. Y me sorprende que continue siguiendo mi historia, pero desde el CAPITULO 3 que no deja review, y seguro se debe a que sabe que si me lanza la más MÍNIMA critica, aunque sea positiva, se va a llevar un buen BLOQUEAR. Nada mas basta con leer mi perfil y sabrás por qué. Esta historia aún no la termino, así que te sugiero que la sigas para que se te notifique al momento en que la actualice. En fin, disfruta de mi trabajo, lFuken.
[angelmolina056] La historia te gusta un montón y eso me sirve. Lo del romance entre Spike y Twilight es algo que llevé esperando bastante tiempo para traerlo, pero no sin antes darle un merecido desarrollo y NO forzándolo como ciertas... ¡PeLiCuLAs de 2013-2014! Ehhh... Perdón, tenía algo de flema en mi garganta al momento de escribir esto xD. El personaje del que hablas es el príncipe blueblood y es de los PEORES de MLP sin duda. Lo comprobé al ver el capitulo de la serie donde sale hace años. En fin, nos vemos.
[N64RX] Que bien que la historia te siga gustando, amigo mio. ¿El personaje que mas odias de MLP es Flash Sentry...?. Ehhh... Uhhh... ¿Hermano perdido OoO?. ¿Eres tú :'D?. Pensamos igual respecto a esa porquería de personaje. Igualmente lo odio y te diré por qué: Porque es... un... CLICHÉ... ESTEREOTIPADO... y... mas FORZADO que una violación. El cliché porque se encuentra con Twilight, pero, ¿CÓMO?: ¡choques accidentales! -_- ¡QUE ORIGINAL! El esterotipo tal como dijiste, ser el supuesto "chico cool" que todos quieren ser y estar con él. Y lo de más forzado que una violación, porque lo hacen encontrarse con Twilight sin ningún motivo, como cuando liberó de culpa a Twilight en la primera EG. ¡Cuando perfectamente pudieron ser sus amigas! Y no aporta NADA para la trama. Es solo una excusa para meter un romance forzado e innecesario. No eres el único que piensa así, el 90% del fandom lo ODIA, entre los que tú y yo nos incluimos. De hecho, me diste una idea... una macabra y diabólica idea para la historia. Una idea que seguramente será una gran satisfacción para tí, para mí y para los que odien a la mierda de Flash Sentry. Solo será cuestión de seguir leyendo y verás... haha... Hahaha... MuahahahHAHA. SALUDOS!
[ivanelis rosa] Hola! Me alegra que te guste mi historia. Se nota lo mucho que el fandom de MLP disfruta mi trabajo. El desarrollo de personajes es escencial para toda historia, lector. Claro que me cuidaré, hay un maldito virus ahí fuera. Lo de actualizar pronto es complicado, me toma entre 1 y 2 meses sacar un nuevo capítulo. Así que tendrás que ser paciente.
CAPITULO 11
Seriedad. Orgullo. Rudeza. Las únicas tres cosas que habían en su corazón. Las emociones que definían quien era. Propias de cualquier dragón que quisiera hacerse respetar. ¿Felicidad?. ¿Qué era eso?. ¿Existía siquiera?. Desde ese fatídico día, cada partícula, cada señal y cada indicio de vida de aquel sentimiento había abandonado su ser. Luego de 13 años viviendo con los de su raza, y con un pasado infernal con el cual tener que entablar una batalla a muerte, en la cual uno solo podría vencer, parecía que nunca en su vida volvería a conocer el significado de felicidad. Como si en sus 21 años de vida, jamás hubiera escuchado ni experimentado tal cosa.
Todo lo llevó a ser el dragón que era ahora. Pero... como caído del cielo, como un obsequio divino de los mismos dioses nórdicos, un pequeño rayo de luz y esperanza había llegado para iluminar y revelar el camino que debía seguir. El camino que lo llevaría a la eventual victoria contra su pasado y puede que también... para recuperar... esa felicidad. Y ese rayo de luz y esperanza era Twilight. Twilight Sparkle, su princesa alicornio.
El atardecer se había retirado, dando paso a la noche. El oscuro cielo era adornado por la enorme y brillante luna, al igual que por miles y miles de resplandecientes estrellas. Bajo el árbol solitario, la nueva pareja simplemente disfrutaba de su tiempo juntos. El dragón guerrero y la princesa alicornio disfrutaban el privilegio de poder estar con quien más amaban en este mundo. Sin interrupciones, problemas ni nada de eso. Eran solo ellos dos. Al menos por ahora. Los Wolves ya daban de qué hablar y no era nada para tomárselo a la ligera. La alicornio reposaba su cabeza sobre el pecho de su dragón, disfrutando del relajante sonido de los latidos de su corazón. Por su parte, el dragón la abrazaba con un brazo y acariciaba su cabello con su mano. El suave viento y el nocturno entorno creaban el ambiente perfecto para ambos.
-Spike- Twilight decidió romper el silencio, por mucho que lo estuviera disfrutando.
-¿Qué ocurre, Twilight?- preguntó el dragón.
-¿Puedo preguntarte algo?. Pero si te incomoda hablar de ello, no hace falta que me respondas, ¿ok?- dijo ella mirándolo a los ojos.
Esto sorprendió un poco al guerrero.
-Claro, con toda confianza. ¿Qué quieres preguntarme, preciosa?- le dijo acariciando suavemente su rostro con su mano.
Twilight disfrutaba las gentiles caricias de su dragón. La alicornio tardó unos cuantos segundos en realizar la pregunta, pero al final, la dejó salir.
-¿Alguna vez te has llegado a sentir... solo en Dovahkiin?- preguntó ella, posando su casco sobre la mano que la acariciaba.
Una pregunta algo inesperada para él. Y la respuesta puede que fuese demasiado obvia. No es que no quisiera responder, pero hablar de un tema tan difícil y delicado como su pasado era algo incómodo para el dragón. Demasiado incómodo. Pero tratándose de Twilight, la pony en quien más confiaba, hablar de sus días más dolorosos sería menos complicado a partir de ese momento. Tenía esperanzas en que así iba a ser.
El dragón soltó un suspiro, juntó todo el valor que poseía y habló.
-No te voy a mentir, Twilight. Jamás podría hacerlo. Tú eres en quien más confío en este mundo. Y la verdad es que si. Desde los primeros días en Muspelheim, hasta que entré al servicio militar en Seier. Era solo un bebé dragón de escasos 8 años, en una tierra completamente desconocida y habitada por las criaturas más poderosas de nuestro mundo. Sabía que tendría que adaptarme a una nueva vida. Una estricta vida repleta de deberes y desafíos. No sería ni loco como la vez que tú me dejaste marchar para descubrir sobre mi raza. Esta vez sería yo solo. Sabía que no sería nada fácil, mas aún por el motivo por el cual me marché. Puedo decirte que de los 8 a los 16 años... fue el peor período de mi vida en Dovahkiin. Tenía que cargar con el peso del día en que todo se derrumbó para mí, mientras crecía y aprendía las costumbres de mi raza. Hubieron ocasiones en las que sentía que debía estar muerto, y mi alma retorciéndose de dolor y agonía en el Helheim para toda la eternidad. Pero a pesar del dolor, la dura realidad de ya no tener nada de mi vida anterior, y las incontables veces en que ese recuerdo maldito me atormentaba, sabía que debía ser fuerte para seguir adelante y no sucumbir. Llevaba prácticamente ocho largos años librando una batalla a muerte contra mi pasado, y no iba a rendirme. No me iba a dejar vencer tan fácil. Mi sangre hervía cada vez que pensaba en eso. Fue entonces cuando llegó la mejor etapa de mi vida en Dovahkiin, o por lo menos, la menos dura de aquella vida. Los 4 años que serví militarmente en la capital del reino. Ese fue el período que me proporcionó el cambio necesario en mi forma de ser, ver y pensar las cosas. Un cambio muy necesario. Maduré como no tienes idea, Twilight. Una madurez la cual pude gozar y desarrollar de la mejor manera. Los militares lograron hacer que mi personalidad infantil de mi yo pequeño se desvaneciera. Mi mentalidad cambió por completo. Me había quitado un enorme peso de encima. En el momento en que lo supe, sabía que ya no estaría solo, porque fue cuando me di cuenta de que estaba mas listo que nunca para regresar a mi verdadero hogar: Equestria. En aquel momento, supe que era alguien nuevo. Un dragón en su mejor momento. Ansioso por volver, siendo su mejor versión de sí mismo- Spike concluyó su largo relato.
Emotivo y bastante desgarrador de escuchar. Suficiente para que de los ojos de Twilight escaparan unas cuantas lágrimas de tristeza. Ella se puso en el lugar de su pareja. Vivir tantos años con un sufrimiento constante, que pudo llevarlo incluso al suicidio. No quería ni imaginar tal cosa. ¿Spike deseando estar muerto e ir a dar al infierno nórdico?. Sonaba muy terrible para ser verdad. Clara evidencia de todo el daño que Rarity le había causado aquel trágico día de su partida. Pero, a pesar de tanto dolor, sufrimiento y estrés, Spike había conseguido imponerse y seguir con su vida de dragón normal. Si ella tuvo dificultades para seguir con su vida sin su amado dragón a su lado, este último había sufrido el doble de lo que sufrió ella, y mientras ella tenía a sus amigas y familiares cerca, Spike no tuvo a absolutamente NADIE a su lado. Fue un dragón solitario en todos los sentidos. Pero supo mantenerse fuerte para seguir adelante, a pesar de las trágicas dificultades. Eso ya era de admirar.
El simple hecho de pensar en todo eso, hizo que sus simples lágrimas se convirtieran en cascadas de lágrimas. Abrazó con fuerza a su dragón, mientras hundía su rostro en su pecho. Spike la abrazó de vuelta y decidió acariciar su cabello para consolarla.
-¡Lo lamento t-tanto, Spike!-
-Shhh, ya no llores, Twilight. Shhh, tranquila, mi princesa. No me gusta verte en ese estado-
-¡C-Cómo qu-quieres que n-no llore! ¡¿Sabes como m-me sentiría si te hubiera llegado a p-pasar lo que me a-acabas d-de contar?! ¡Te amo con todo mi ser, Spike! ¡Y no quiero que me vuelvan a arrebatar a quien más amo en esta vida! ¡No podría lidiar con ese d-dolor en mi corazón por se-segunda vez!- lloraba la alicornio sobre el pecho de su amado guerrero.
Spike le levantó el rostro con su mano derecha para poder verla a los ojos. Con la misma mano, secó las lágrimas que caían por sus mejillas. Para Twilight se sentían como tiernas y suaves caricias, las cuales la hacían sentir un poco mejor.
-Entiendo como te sientes por mí, Twilight. Yo también te amo de la misma forma. Eres mi mundo y mi razón para vivir. De igual forma si te pasara algo similar, preferiría estar mil veces muerto para acompañarte en el más allá, en lugar de vivir una triste vida sin tí a mi lado. Recuerda todo lo que te dije ayer en la biblioteca. Te prometí que estaría a tu lado siempre y que NADA ni NADIE me apartaría de tí. Y cuando hago una promesa, la cumplo. Cueste lo que cueste- dijo el dragón.
Aquellas palabras habían tenido un efecto muy grande sobre el estado de Twilight. La tristeza empezaba a dejarla poco a poco, y su llanto pasó a ser simples sollozos. La alicornio se secó las lágrimas restantes con su casco derecho y logró esbozar una pequeña sonrisa.
-*sniff* ¿Me lo prometes?. ¿Me prometes que sin importar las dificultades, los problemas o los enemigos que nos toque enfrentar, *sniff* estaremos juntos... *sniff* siempre?- le dijo ella entre ligeros sollozos.
El dragón se quitó el collar de plata con la foto de ella de su cuello con su mano izquierda y lo sostuvo frente a su princesa.
-Así es, mi princesa. Siempre. De no ser así, que los dioses nórdicos me impongan el castigo más cruel de la existencia- dijo a modo de juramento, para luego volver a ponerse el collar en su cuello.
-*sniff* Te amo, Spike- dijo ella posando sus cascos sobre el pecho de su dragón.
-Jeg elsker deg, Twilight- dijo él, para posteriormente darle un apasionado beso a su princesa alicornio. (Traducción: Te amo, Twilight)
La intensidad del beso que su dragón le estaba dando, parecía ser como un elixir mágico. Poco a poco, su tristeza se fue desvaneciendo junto con los sollozos. Lo cual fue un punto a favor, ya que de esa forma pudo disfrutar mejor de ese apasionado beso con su guerrero.
Lastimosamente, ambos tuvieron que terminar el beso por la falta de oxígeno. Necesitaban respirar a fin de cuentas. La alicornio volvió a reposar su cabeza sobre el pecho de su amado dragón, mientras éste la abrazaba cálidamente.
-Tengo frío- dijo ella tiritando un poco.
-Es mejor que volvamos al castillo. La noche se está poniendo muy helada. Sin mencionar que ya es muy tarde- dijo él.
Twilight estaba con un pensamiento en su mente. Le daba bastante vergüenza decírselo a Spike, pero quería hacerlo.
-¿S-Spike...?-
-¿Qué ocurre, Twilight?-
Ella se sonrojó bastante por lo que estaba a punto de pedirle a su pareja.
-¿P-Puedo pedirte algo?-
Al dragón le extrañó un poco el tono en la voz de su novia.
-Claro, lo que tú quieras. Solo dímelo-
-Aprovechando el frío que está haciendo, ¿podríamos... dormir juntos?. S-Solo por esta noche- dijo ella.
Esto impactó un poco al dragón. ¿Dormir con ella en una misma cama?. No es que no quisiera, pero no quería apresurar tanto su relación con Twilight.
-¿Quieres que durmamos juntos... esta noche?- le preguntó a ella.
-Pues... si. ¡P-Pero dormir ju-juntos, nada más! ¡N-No es lo q-que parece! Entiendes por donde voy, ¿verdad?- dijo Twilight algo avergonzada.
Spike se rió levemente. Se notaba como quería ella que llevaran su relación. Él pensaba de la misma forma.
-Relájate, Twilight. Te entiendo sin ninguna duda. Tampoco quiero que nuestra relación sea apresurada. Hay que disfrutarla al máximo y tomarse las cosas con calma. Pero si quieres que esta noche durmamos juntos, pues no hay ningún problema. Además, me encantaría dormir junto a tí, mi princesa- respondió él.
Al principio, esto sorprendió a Twilight. Pero pronto, su sorpresa fue reemplazada por alegría.
-Hehe, gracias por entenderlo, Spike-
-Venga, regresemos al castillo- dijo él.
Ambos se levantaron y alzaron el vuelo.
Ya era bastante tarde, y Spike y Twilight finalmente regresaron al castillo. Una vez que entraron, se dieron cuenta de que todo se encontraba muy callado y oscuro. Todas las luces estaban apagadas. No les hizo falta pensarlo ni una vez para darse cuenta de que todos se habían ido a dormir. Ya era muy de noche, así que era normal que el castillo se encontrara en un completo silencio.
-Creo que ya no hay nadie despierto. Todos se fueron a dormir. ¿Tan rápido se nos pasó el tiempo?- dijo Spike en un tono bajo.
-Supongo que el tiempo siempre pasa así de rápido cuando estás con quien más amas- Twilight susurró, a la vez que se recargaba en su dragón.
Spike la abrazó con su brazo derecho y se agachó para darle un beso en la mejilla.
-Creo que tienes razón. En fin, será mejor irnos a dormir. Ya es demasiado tarde- dijo él.
Los dos se dirigieron a la habitación de Spike. Realmente les daba igual en cual habitación dormir, ya sea en la de él o la de ella. Mientras estuvieran juntos, lo demás era de menor importancia.
Spike aprovechó el brillo de sus ojos, característico de los dragones, para ver en la oscuridad. Twilight por su lado, hizo brillar su cuerno para poder iluminar el camino por los pasillos del oscuro y callado castillo.
La pareja llegó a la habitación y se dispusieron a entrar. Una vez dentro, Spike se quitó el resto de su equipo que llevaba puesto, sus muñequeras negras y sus botas de armadura, ya que su espada con la bandolera seguían encima de la cama. El dragón procedió a quitar su espada de la cama y dejarla junto a la pared.
-¿No siempre llevas tu espada contigo?- preguntó Twilight a su novio.
El dragón volteó a ver a Twilight, quien aprovechaba para abrir las sábanas de la cama.
-No. Solo lo hago cuando se requiere. Por ejemplo, cuando hay que viajar a algún lugar lejano. En el caso de encontrarme en una sola ubicación, no es necesario. Aún así, es muy útil para enfrentar a los enemigos- respondió él.
-Tiene sentido. Igualmente, de esa forma no siempre tendrías que cargar algo contigo- dijo ella, mientras se acomodaba bajo las sábanas de la cama.
La alicornio esperó a que su dragón se acostara junto a ella.
Spike se sentía algo inseguro sobre esto. Pero sabía que no había motivo alguno para estarlo. Solo iba a dormir junto a su princesa y no tenía nada de malo hacerlo. Ahora eran pareja y era normal que quisieran estar más tiempo juntos.
Con toda la confianza del mundo, el dragón se introdujo en la cama. Twilight no perdió tiempo y abrazó a su guerrero. Spike pasó su brazo izquierdo por debajo de ella y la abrazó por su cintura. Twilight aprovechó esto para reposar su cabeza sobre el fuerte pecho de su dragón, y a la vez, escuchar los latidos de su corazón. Si bien, su corazón estaba lleno de rudeza y orgullo, sabía que esos latidos desprendían puro amor por ella. Spike le dió un beso sobre su cuerno y acarició su cabello con su mano derecha.
-¿Estás cómoda, preciosa?- le preguntó él.
-Más que un pegaso en las nubes- respondió ella frotando su rostro contra el pecho de su dragón.
Twilight se levantó para darle un cálido beso a Spike, quien no dudó en corresponderlo. Terminado el beso, los dos volvieron a recostarse.
-Buenas noches, mi leal guerrero- dijo ella, para posteriormente, cerrar sus ojos, sientiéndose más segura que nunca entre los protectores brazos de su dragón guerrero.
-Buenas noches, mi princesa. Må gudene beskytte deg i drømmene dine- (Traducción: Que los dioses te protejan en tus sueños)
Luego de unos minutos, Spike logró conciliar el sueño. A partir de aquella noche, sabría que su vida había logrado encontrar el camino correcto a seguir. Un camino a la victoria contra su pasado traicionero. Pondría fin a aquella casi interminable lucha a muerte de 13 años contra un pasado trágico y doloroso. Con Twilight a su lado, sabía que sería así.
A la mañana siguiente
Pesadillas y voces del pasado. Eran las únicas dos cosas que desataba cuando intentaba conciliar el sueño. Desde que pisó Dovahkiin fue así. Todas y cada una de esas noches que intentaba descansar. Muy rara vez pudo volver a dormir sin miedo. Era prácticamente una maldición. Una maldición que al parecer no acabaría hasta el día de su muerte.
Sin embargo, al abrir lentamente sus ojos, Spike pudo darse cuenta de que ya era de mañana. Se encontraba sin palabras. No lo podía creer. Había conseguido dormir tranquilamente. Nada lo despertó en mitad de la noche o en la madrugada. Ni el recuerdo maldito, ni pesadillas, ni voces, nada.
El dragón levantó ligeramente la cabeza y se talló los ojos con su mano derecha. Cuando intentó mover su brazo izquierdo, se dió cuenta de que no podía. Volteó su mirada hacia el lado izquierdo de la cama para ver qué lo obstaculizaba.
Twilight dormía plácidamente junto a él, con su cabeza reposando sobre su pecho. No podía mover su brazo. ¿El motivo?. La abrazaba de la cintura y la mantenía junto a él. Todo lo anterior lo llevó a recordar lo que había pasado el día anterior. Algo que para su difícil y complicada vida fue todo un milagro.
Ambos se habían besado. Y ese beso demostraba lo que sentían por el otro. El dragón no sentía nada mas que amor por la alicornio. Un amor que gracias a los dioses, le fue otorgado a la verdadera pony de sus sueños. Todo esto le daba esperanzas al guerrero dragón. Su vida empezaba a recuperarse del fatídico día en que había sido aplastada cruelmente.
Spike abrazó con ambos brazos a su princesa durmiente. Twilight esbozó una sonrisa en medio de su sueño, como si pudiera sentir el afecto y protección que le proporcionaba su dragón.
-El amor que mi corazón siente por tí, refuerza mi determinación. Juro por los dioses de Dovahkiin que ganaré esta lucha a muerte contra mi pasado. Tu presencia me dará las fuerzas para seguir dando batalla- dijo Spike, mientras abrazaba a su princesa violeta.
Una semana después
Los días fueron pasando y todo iba sobre ruedas. El entrenamiento de Spike con Twilight, Applejack y Rainbow daba grandes resultados. Las tres Guardianas demostraban ser grandes promesas para la lucha contra los Wolves. Applejack se hacía una yegua cada vez más fuerte, Rainbow perfeccionaba su agilidad y reflejos a la velocidad de la luz, y Twilight le sacaba el máximo provecho a su magia. Por otro lado, Spike y Twilight disfrutaban de su relación, aunque aún no se lo decían a nadie. Ambos habían acordado centrarse por ahora en la amenaza que acechaba a Equestria. Ya habría tiempo para contarles a los demás sobre su noviazgo. De esa forma, podrían tomarse su relación con calma y no apresurarse.
El dragón guerrero se dirigía rumbo a los cuarteles militares del ejército. Habían estado ocurriendo cosas muy extrañas con los militares estos últimos días. Varios soldados habían sido reportados como desaparecidos en acción. Spike decidió ir y hablar con el hermano de su novia, Shining Armor, para intentar encontrarle algún tipo de explicación lógica a todo esto. Dos cabezas pensarían mejor que una.
Mientras caminaba, el dragón pensaba sobre lo bien que había podido llevar su situación personal durante la última semana. Gracias al apoyo de su princesa, se pudo olvidar bastante de ese día tan chocante en su vida. Spike estaba seguro de que tendría todas las de ganar.
Pero, como si de una eterna maldición, la cual estaba seguro de que existía se tratase; el recuerdo maldito, el endemoniado pasado... atacó.
¡Aléjate! ¡No quiero saber NADA de ti!
¡Spike... por favor escúchame!
El dragón se detuvo abruptamente y se llevó ambas manos a la cabeza, a la vez que cerraba los ojos con fuerza. No podía estar pasando... otra vez.
¡YA BASTA! ¡BASTA! ¡CÁLLATE DE UNA MALDITA VEEEEZ! ¡CÁLLATEEEEEEE! ¡MUERE Y PÚDRETE EN EL HELHEIM, ENANO MALNACIDO! Spike gritaba con ira y desesperación en su mente.
Algunos ponys se detenían en seco al ver al dragón parado, dando leves rugidos y sosteniéndose la cabeza. La mayoría decidían ignorarlo y seguir su camino, sintiéndose bastante asustados por ver a un dragón en ese estado.
Luego de unos agonizantes cinco minutos, Spike empezaba a recobrar su compostura. Lentamente abrió los ojos y pudo notar que unos pocos ponys lo seguían viendo atónitos. Para desgracia de esos ponys, el recuerdo se había marchado del dragón, pero su ira... no.
-¡¿Ustedes qué me ven?!- el dragón les gritó, con las venas explotando en su cuello, humo saliendo de sus fosas nasales y llamas de sus filosas fauses.
Esto aterrorizó a los ponys, los cuales no dudaron en salir corriendo de ahí.
En otro lugar del Imperio de Cristal, Shining Armor se encontraba en los cuarteles militares del ejército. Los siguientes días no habían ido del todo bien. Hacía varios días enviaron grupos de soldados a patrullar los alrededores, especialmente al Ártico. Desgraciadamente, varios de estos grupos nunca regresaron, y los que si lo hicieron, no traían nada que reportar. Todo esto era muy raro para el unicornio. Tenía un mal presentimiento sobre lo que pudiera estar pasando en el frío Ártico.
-Todo esto no tiene sentido. El Ártico es en su mayoría una tierra plana y deshabitada hasta donde sé. ¿Qué les pudo pasar a los soldados que no regresaron?. Es como si se los hubiera tragado la tierra- dijo Shining dandole vueltas al asunto.
Mientras el unicornio se debatía en su mente, alguien llegó con él. Y no en su mejor estado de ánimo.
-¡Armor!- ese alguien llamó su atención.
Shining se dió vuelta y se encontró con el mismo Spike, quien venía con cara de pocos amigos.
-Oh, Spike. Eres tú-
-Así es. ¿Aún no hay noticias sobre los militares del Ártico?- preguntó el dragón.
-Lamentablemente no- dijo Shining, sintiéndose mal por los suyos.
-¡Maldita sea! ¡¿Que mierda vamos a hacer?!- dijo Spike con un tono de frustración.
-Entiendo que te sientas frustrado Spike. Yo también lo estoy. Son mis hombres de los que hablamos. Desearía con todo mi ser el saber qué les pudo ocurrir-
-¡Hay que pensar! Cuando las chicas y yo llegamos hace poco más de una semana, tú me dijiste que ya habías enviado soldados al Ártico, ¿estoy en lo cierto?- dijo el dragón.
-Así es, lo recuerdo muy bien- le respondió Shining Armor.
-Vale. Ahora dime, ¿hacia dónde enviaste a tus soldados exactamente?- quiso saber Spike.
El unicornio lo recordó al instante.
-Envié un grupo de soldados al este... y un grupo de tres unicornios al sur, el mismo día en que tú, Twilight y sus amigas llegaron al Imperio de Cristal. Los soldados del este regresaron al día siguiente, pero los del sur... no regresaron nunca...-
-¡Lo último que acabas de decir podría ayudarnos! ¿Has vuelto a enviar soldados al sur, Armor?. Es crucial saber dónde exactamente pueden estar ocurriendo estas cosas- dijo Spike.
Shining Armor lo pensó por un momento. Tenía bastante lógica. Los varios grupos de soldados enviados a patrullar e investigar hacia el sur no habían regresado, y parece que no lo harían nunca. Todos los demás soldados enviados al norte, este y oeste habían regresado intactos, pero sin nada que reportar.
-Puede que estemos logrando armar el rompecabezas, Spike. Envié unos cuantos grupos más al sur del Ártico... pero ni uno solo regresó. Y parece que ya no lo harán. O sea, lo que estás tratando de decirme... es que...-
-Que puede que en el sur del Ártico esté ocurriendo algo. Algo que haya impedido a los militares regresar- dijo el guerrero.
-¡Tienes razón, Spike! Tiene toda la lógica del mundo. Si ese es el caso, me abstendré de seguir enviando soldados hacia el sur. Nada bueno les pudo haber pasado a mis hombres. Tengo un muy mal presentimiento acerca de esto...- dijo el unicornio, sintiéndose muy mal por sus posibles soldados caídos.
Como si de magia se tratase, llegó con Shining y Spike un soldado que con lo que les estaba a punto de decir, convertiría en realidad el mal presentimiento del unicornio blanco.
-¡Capitán Armor!-
-¿A éste que le pasa?. Viene de manera muy repentina y agitada- dijo Spike al ver al soldado.
-¿Qué ocurre, soldado?- Shining Armor preguntó.
-¡Venga rápido! ¡Tiene que ver esto!- dijo para después salir corriendo a las afueras del cuartel.
Spike y Shining Armor no se detuvieron a pensarlo ni por un instante, y fueron justo detrás del agitado soldado.
Al momento en que el dragón y el unicornio se encontraron afuera, pudieron contemplar una imágen demasiado fuerte. Se trataba de un grupo de cinco soldados... en pésimas condiciones. Todos tenía sus armaduras destrozadas, tres tenían varias heridas llenas de sangre alrededor de sus cuerpos, uno tenía múltiples golpes, moretones y unas cuantas heridas. Y éste último cargaba sobre su lomo, el cuerpo de un soldado muerto, que tenía una de sus patas... desmembrada. Era una cruel visión, tanto para el dragón como para el unicornio de cabello azul. Pero más para el segundo.
-¡¿Qué significa esto?! ¡¿Qué fue lo que les ocurrió, soldados?! ¡¿Dónde están el resto?!- preguntó Shining, con la clara intención de saber quién pudo ser responsable de tal acto de crueldad.
-Muertos, capitán... Muertos- dijo uno de los soldados.
-¡¿Q-Qué...?!-
-Nos emboscaron, capitán. Nos tomaron por sorpresa. Intentamos defendernos, pero eran muy rápidos. Sus ataques venían... de todas direcciones- contó el soldado.
¿Muy rápidos?. ¿Atacaban desde todas las direcciones?. Spike se empezaba a hacer una idea en su cabeza sobre los posibles responsables. Una idea la cual esperaba que fuera verdad. Ansiaba que fuera verdad.
-Apenas logramos escapar. Nosotros cuatro fuimos los únicos que salieron con vida. Esos l-lobos eran unos sanguinarios en su mayor expresión... ¡Ah!- se quejó otro soldado por el dolor de su cuerpo.
¡¿Lobos?! No había escuchado mal. Ese soldado había dicho lobos. ¡Lobos! Spike ya lo sabía. Había podido confirmarlo. Solo unos despiadados bastardos podrían cometer tal atrocidad. Los mismos bastardos que masacraron sin piedad la tierra de los griffos.
-¿Lobos...?. Espera... eso me suena. Soldado, ¿no te estarás refiriendo a los...?- Shining quiso saber, pero fue interrumpido por Spike.
-¡Wolves!- dijo el dragón con furia.
Flashback: Viaje en tren de Spike, Twilight y el resto hacia el Imperio de Cristal
-Hasta donde sé, los lobos habitan bastante en las zonas nevadas. No me sorprendería si encontráramos a alguno de esos idiotas por aquí- dijo Rainbow.
Fin del Flashback
-¡Son los Wolves sin duda! ¡Los malnacidos están en el Ártico!-
-¡Soldado, consiga atención médica para estos hombres!- Shining Armor le ordenó al soldado que les avisó a él y Spike.
-¡De inmediato, capitán!- el soldado salió corriendo a por ayuda.
Spike se acercó a uno de los soldados heridos.
-¡Tú! ¡¿Dónde exactamente fueron emboscados por los Wolves?!- preguntó el dragón.
-Era una zona con grandes rocas alrededor, hacia el sur del Ártico. Como dato extra; podría jurar que a la distancia logré avistar... una especie de... estructura... ¡Ahh! ¡Rayos, todo mi c-cuerpo d-duele!-
-Aguanten, soldados. Recibirán atención médica en unos minutos- Shining habló.
El dragón ahora sabía quienes fueron y donde estaban. Sentía como su sangre empezaba a hervir y sus venas marcarse en sus brazos. Era hora de volver a la acción. Acción que lo ayudaría a distraerse del recuerdo maldito.
Música:
Slendytubbies 3 (Soundtrack) "Mutation"
-Dijiste todo lo que quería saber- dijo el dragón.
Inmediatamente, luego de esas palabras, Spike salió corriendo con rumbo al castillo. En ese preciso instante, tenía un solo objetivo en mente: acabar con los malditos Wolves... a toda costa. Juró que los detendría y quería asegurarse de que así sería.
Shining Armor decidió seguir al dragón tras pensarlo por unos segundos. Lo que sea que estuviera planeando, el unicornio quería ayudar. Todo sea por vengar a sus soldados caídos. Solo esperaba que Spike no estuviera pensando en hacer algo que pudiera salirse de sus manos.
Fin de la música
En el castillo
-Déjame decirte; el entrenamiento ha hecho maravillas respecto a mi condición física. Mi cuerpo se siente mas fuerte que nunca. Yo me siento mas fuerte que nunca. Siento como si pudiera derribar un árbol entero de manzanas, hehe- dijo Applejack.
-Pues ahora déjame decirte que... estoy totalmente de acuerdo contigo. Siento que me puedo mover más rápido que antes. Es como si mi cuerpo se hubiera vuelto aún mas ligero. Casi tan ligero como una pluma. Me siento como la Wonderbolt más ágil de toda Equestria. El entrenar junto a Spike realmente ha valido la pena- dijo Rainbow Dash.
-Opino lo mismo que ustedes, chicas. Spike se ha tomado muy enserio esta amenaza de los Wolves. Y está más centrado que nada en ayudarnos a enfrentarlos. A saber lo que haríamos sin él- dijo Twilight, sintiéndose muy contenta de que su amado guerrero dragón las estuviera ayudando.
-Ya que mencionas a Spike, ¿ha habido algún avance con él, Twilight?- la vaquera preguntó a su amiga alicornio, curiosa por saber si había hecho algo para que el dragón se fijara en ella.
Esto exaltó un poco a Twilight. ¿Que si había habido algún avance con él?. ¡Pues claro! Ambos habían dado un avance enorme. Se habían declarado su amor, se habían besado y ahora eran pareja. Pero nadie mas que ellos lo sabía. Se querían centrar en los Wolves por ahora y llevar con calma su relación.
-¿A-Avance...?- preguntó ella sonrojándose un poco.
-¡Claro, Twilight! Tienes que aprovechar que la "Rarita" no está aquí para robarte a tu dragón, hehehe. ¿No nos habías dicho que Spike te gustaba?- habló la pegaso de cabello arcoíris.
-¡C-Claro que sí! ¡Spike me gusta... y MUCHO! ¡Y primero muerta antes que dejar que Rarity se le acerque!- exclamó ella.
-¡Pues entonces dínos, Twilight! ¿Has hecho algo para que Spike se fije en tí?- le preguntó Applejack.
Twilight pensó que decir por un momento. No quería decirle a sus amigas sobre su relación con Spike. Al menos no aún. Primero estaban los Wolves y después, cuando las cosas se calmaran un poco, les contaría sobre su noviazgo con Spike. Ella y el dragón querían hacerlo juntos mas que nada cuando ese día llegara.
-Algo así... supongo. Spike siempre me dice lo bonita que me veo cada mañana, cuando cepillo mi cabello. Es un pequeño pero lindo detalle que estoy segura le encanta. Cada mañana es: "Buenos días, mi princesa. Que linda te vez esta mañana"- Twilight recordaba las bonitas palabras que su dragón le decía cada mañana.
-Un significativo avance en verdad, Twilight. Spike ni siquiera andaba diciéndole a Rarity lo bella que se veía todo el tiempo cuando era pequeño- dijo Applejack.
-Para que vean, chicas, que con unos pequeños pero lindos detalles puedo ganarme el corazón de Spike. El amor se puede obtener de forma sencilla sin la necesidad de hacer un esfuerzo exagerado. Y eso es lo que estoy haciendo- dijo Twilight, sintiéndose muy contenta de saber que tenía a Spike enamorado de ella.
-¡Así se hacen las cosas, Twilight! Sigue así y Rarity estará fuera de la competencia- Rainbow Dash alentó a la alicornio.
De hecho... ya lo está, jeje. Pensó Twilight.
-A todo esto, ¿a dónde fue Spike?- preguntó la pony vaquera.
-Fue con mi hermano para tratar el tema de los soldados desaparecidos. Espero que hayan podido descifrar algo...- le dijo Twilight.
De manera abrupta e inesperada, las puertas del castillo se abrieron de golpe. Esto sorprendió a las tres Guardianas, quienes voltearon y se encontraron con que el responsable era Spike. Un Spike con cara de pocos amigos.
-¡Spike, regresaste!- dijo Twilight contenta de ver a su guerrero de vuelta.
-Hey, colega. ¿Tú y Shining Armor averiguaron algo?- la vaquera preguntó al dragón recién llegado.
Para la sorpresa de ambas ponys, el dragón no les dirigió la palabra, ni siquiera a su novia alicornio. En lugar de eso, Spike pasó corriendo a toda prisa por el lado de ellas sin siquiera voltear a verlas.
-¿Spike?- Twilight intentó llamar su atención.
-¿Hacia dónde vas con tanta prisa, Spike? ¡Spike!- Rainbow intentó lo mismo, pero sin éxito.
El dragón se dirigió a su habitación a través de los pasillos del castillo. Una vez que localizó la puerta correcta, la abrió de golpe y entró. Rápidamente, buscó con su mirada su bandolera con su espada. La vió junto a la pared y fue a agarrarla. Apenas estuvo en sus manos, se la abrochó en su espalda.
Música:
Slendytubbies 3 (Soundtrack) "Mutation"
-Hora de acabar con esos bastardos- el dragón apretó con fuerza los puños.
Spike salió corriendo de su habitación, dejando la puerta abierta detrás de él en el proceso.
Mientras corría hacia la salida, se topó nuevamente con sus compañeras Guardianas. Pero al igual que hace unos segundos, pasó de largo sin dirigirles la palabra. Ni siquiera a Twilight.
-¡Spike, espera!- la alicornio le habló a su novio.
Antes de llegar a la salida, el dragón se detuvo en seco al escuchar a su novia.
-¿Qué es lo que te ocurre, Spike?- le preguntó Twilight.
El guerrero volteó a ver a las ponys.
-Voy a poner fin a las atrocidades de esos... malnacidos descendientes de Fenrir- esas fueron las únicas palabras del dragón.
Spike salió del castillo, dejando ambas puertas abiertas y alzó el vuelo con rumbo al sur del frío Ártico.
-¡Spike, espera! ¡SPIKE!- Twilight intentó detenerlo.
Pero el dragón ya se había alejado. Las tres Guardianas salieron del castillo.
-¿Hacia dónde fue?. Se veía muy desesperado- dijo Applejack.
-Algo muy malo debió haber pasado para que esté así- dijo Rainbow Dash.
-¡Sea lo que haya sido, debemos seguirlo!- dijo Twilight preocupada por él.
-¡Twilight!-
Shining Armor llegó corriendo y algo agitado.
-Shining, ¿qué es lo que ocurre?- Twilight le preguntó a su hermano.
-Algo terrible. ¡¿Dónde está Spike?!- el unicornio quiso saber.
-¡Salió volando a toda prisa! Se le veía muy enfurecido. Lo que nos preguntamos es hacia dónde se dirige- dijo Applejack.
-¡Yo sé a dónde! ¡Se dirige al sur del Ártico!- dijo Shining.
-¿Al... sur del Ártico...?- preguntó Rainbow.
-¡Así es!-
-Eh... uh... Shining, ¡¿qué rayos está ocurriendo?!- preguntó la alicornio.
-Lo que ocurre es que un grupo de soldados regresó en pésimas condiciones desde el sur. Dijeron que los atacaron... unos lobos- dijo él.
-¡¿Lobos?!- preguntó Applejack sorprendida.
-Tal como escucharon-
-¿Acaso te refieres a...?- Twilight empezó a intuir.
-Así es. ¡Son los Wolves! ¡Hay Wolves en el Ártico, al sur del Imperio de Cristal!-
Esto impactó a las Guardianas de la Armonía.
-¡Demonios! ¡Sabía que los idiotas estarían ahí!- dijo Rainbow, sabiendo que su teoría pensada durante el viaje en tren había resultado ser cierta.
-¡Spike va rumbo al sur para enfrentarlos! ¡Me preocupa que haga algo que se le pueda ir de las manos!- dijo el unicornio.
-¡No podrá hacerlo él solo! ¡Vete a saber cuantos Wolves pueda encontrarse! ¡Debemos ir tras él y ayudarlo!- dijo Twilight, con un tono de desesperación y preocupación por su dragón.
-¡Cuenta conmigo, Twilight! Spike necesitará toda la ayuda posible- habló Applejack.
-¡Pues ya somos tres!- dijo Rainbow Dash extendiendo sus alas.
-Con los Wolves alrededor, y con tal de vengar a mis hombres, ¡Spike contará conmigo!- agregó Shining Armor.
Los cuatro no perdieron el tiempo y se pusieron en marcha. Debían ayudar al dragón guerrero. Esta era su pelea también.
Fin de la música
En el sur del Ártico
Entre el viento y la nieve que caía, Spike volaba lo más rápido que sus alas le permitían. Nada, ni siquiera el frío le impediría cumplir con el único objetivo que su mente visualizaba: eliminar a los Wolves. Cueste lo que cueste.
¡DÉBIL! ¡Jajajajaja!
El simple hecho de recordar esas palabras, hacía que su sangre hirviera con mucha furia. La adrenalina provocaba que su sangre corriera a una velocidad sorprendente por sus venas, haciendo que estas se marcaran instantáneamente. Era un dragón, la criatura más poderosa del mundo. Y eso era lo que les demostraría a esos descendientes del oscuro lobo Fenrir.
-Ya veremos si sigo pareciendo débil ante tus ojos cuando acabe con TODOS los malditos Wolves que se encuentren aquí. Haré que tus putos parientes de mierda sientan en carne propia lo mismo que tú y el resto de tu raza hicieron con los griffos y soldados-
El dragón apresuró el vuelo.
-Y después... será tu turno... Xed-
10 minutos después
Luego de estar volando por bastante tiempo, el dragón decidió continuar su camino por tierra. Sus alas estaban agotadas por el esfuerzo que habían hecho para ir rápido. Necesitaba reponer la fuerza de sus alas.
Pero para la suerte del guerrero, no tuvo que caminar mucho. Una corta caminata, y logró dar con esa zona con rocas que había mencionado uno de los soldados heridos.
Al adentrarse en esa zona tan callada y tensa, donde lo único que se lograba oír era el viento helado, pudo notar que una de esas rocas estaba manchada con algo. Le pareció un poco extraño. Se acercó para ver detenidamente y lo que vió lo dejó con la boca abierta. Se trataba de una mancha de sangre que goteaba de la roca, manchando la blanca nieve debajo de ésta y tiñéndola de rojo.
-Sangre... nunca es una buena señal. Pero también significa que estoy en territorio hostil. Debo estar alerta- dijo Spike.
Solo por curiosidad, y deseo de confirmar lo que pensaba, el dragón rodeó la roca. Si la sangre en esa roca lo había dejado con la boca abierta, lo que vió detrás de ésta lo dejó más que impactado. Al dar la vuelta por la roca, se encontró con algo que haría que a cualquiera se le helara la sangre. Era el cadáver de un pony con armadura.
El dragón ya lo había visto venir. Era una total desgracia.
Su armadura había sido destrozada por completo. Un charco de sangre yacía debajo del cuerpo. Pero lo peor de todo, es que uno de sus ojos había sido arrancado y tenía ambas patas traseras desmembradas. Era la imágen de una sangrienta y cruel atrocidad.
-Ya no está. A esto ya ni se le puede denominar crueldad. Por los dioses... esto es demasiado- inquirió Spike agachado para ver el cadáver del pony caído.
-Debo seguir avanzando. Me adentro más en territorio enemigo. Me estoy acercando... lo presiento- el dragón siguió su camino.
Durante el camino por esa zona, lo que encontró era la evidencia de una reciente masacre. Cuerpos de soldados muertos llenos de sangre. Rastros de sangre, tanto en las rocas como en la nieve. Cadáveres mutilados y descuartizados. Desmembramientos con saña y un larguísimo etc. Era prácticamente una zona de muerte. Como si el que se adentrara en ella, no saldría con vida.
Al igual que durante su infiltración en las montañas de los Wolves, el dragón sentía temor en lo más profundo de su rudo corazón. A nadie le agradaría estar en medio de tan horrible masacre.
Siguiendo el rastro de muerte, el guerrero sentía que se estaba acercando cada vez más a encontrar a los responsables. Sentía esa sensación de estar siendo acechado. Y parecía que aquel presentimiento resultaría ser verdad.
Mientras el dragón inspeccionaba la zona, algo llamó su atención. Algo que lo tuvo muy confuso desde que pasó por primera vez.
-Guerrero...-
Spike se detuvo en seco. Era esa voz otra vez. La misma voz que había escuchado en la montaña de Ponyville donde entrenaba. ¿De dónde venía?. ¿De quién era?. Esas eran las preguntas que rondaban su mente.
-¡¿Dónde estás?! ¡¿QUIÉN ERES?! ¡¿Qué demonios quieres de mi?!-
En lugar de recibir una respuesta a alguna de sus preguntas, lo que esa voz dijo fue...
-Guerrero... Justicia, no venganza-
El dragón se quedó estático ante tal frase de la voz desconocida. ¿Qué significaba eso?. El debate en su cabeza lo mantuvo demasiado distraído como para notar lo que ocurría a su alrededor. Algo que casi lo agarra desprevenido.
-¡Ya te tengooo!- exclamó un Wolf repentino, abalanzándose sobre el dragón con sus brazos y garras extendidos hacia él.
Pero para su desgracia, el Wolf sufriría una inesperada jugarreta del destino.
En una veloz reacción, el dragón agarró su espada y se giró hacia su atacante.
¡ZAP!
La sangre chorreaba y lo último que se vió, fueron dos brazos salir volando en direcciones opuestas. El lobo cayó de cara sobre la nieve, mientras se retorcía del dolor por sus brazos desmembrados.
-¡Ahh! ¡Aaahhh! ¡AAHHH!- los gritos de dolor y agonía del Wolf se hacían oír por los alrededores.
Spike contemplaba al agonizante lobo frente a él. Miró su espada y pudo ver la sangre gotear de la hoja de ésta.
El dragón, con una mirada asesina, se acercó a su enemigo.
-Pierde totalmente la gracia cuando TÚ eres al que mutilan vivo, ¡¿NO ES CIERTO?!- el dragón agarró del cuello al Wolf.
El lobo veía la furia en los ojos del dragón. Y sería lo último que vería en su vida.
Acto seguido, el Wolf fue atravesado de lado a lado por la espada del dragón responsable de la pérdida de sus extremidades. No hizo falta nada más para que el lobo se desplomara muerto sobre la nieve, tiñéndola de color rojo con su sangre.
-Ojalá sufras en Helheim, Wolf- dijo Spike.
Antes de poder regresar su espada a su bandolera y seguir su camino, voces sonaron detrás de él. Voces para nada amistosas.
-¡Quieto ahí, lagarto inmundo!-
-¡No intentes huir, maldito!-
El dragón guerrero volteó rápidamente, encontrándose con dos Wolves más.
-Bueno, creo que no hace falta seguir buscando a estos bastardos- dijo Spike.
-¡Imbécil! ¡El bastardo aquí eres tú!-
-¡Bastardo que se atreve a cruzar nuestro territorio y matar con saña a uno de los nuestros!-
-¡Exactamente como ustedes lo hicieron con Griffonstone y estos soldados! ¡Los únicos bastardos aquí son ustedes, malditos descendientes de Fenrir!- Spike contraatacó con sus palabras.
-¡Lamentarás tus palabras, dragón!-
-¡Tu cadáver acompañará a los de los muertos ponys!-
-¡Pues qué esperan, Wolves! ¡Estoy más que hambriento por una pelea!- Spike se puso en guardia, empuñando su espada.
-Pues no eres el único, jejeje- dijo una tercera voz.
Esa voz. Aquella misma voz del maldito que lo había llamado débil. Una voz que reconoció de quién venía solo con escucharla.
El dueño de esa voz apareció detrás de los dos Wolves, se abrió paso entre ellos y se quedó parado frente al dragón. Un lobo negro con una túnica del mismo color en su cintura, amarrada con un cinturón de acero, muñequeras de acero y hombreras. Ahí estaba ese Wolf...
-Xed- dijo el guerrero de escamas moradas.
Música:
Megaman Zero 2: X, The Legend
-Vaya vaya, pero mira quien es. El dragón que se inmiscuye en nuestros asuntos... de nuevo-
-No me estoy inmiscuyendo en nada. Ustedes fueron los que nos arrastraron a todo esto- dijo Spike.
-¿Es en serio?. Dime una cosa, dragón, ¿Qué mierda hicimos para que tú y los dichosos ponys vengan a intentar frenar nuestros grandes planes?- el Beta quiso saber.
-¡Sábes muy bien qué! ¡Arrazaron con Griffonstone y mataron a demasiados soldados de Equestria! ¡¿Crees que nos vamos a quedar de brazos cruzados mientras tú y tu PUTA raza acaban con las vidas de otras razas que estoy seguro no les han hecho nada?!- el dragón gritaba con rabia, mientras agarraba su espada con fuerza.
El Beta Wolf ansiaba con todas sus ganas callarle la boca al dragón. Sabía que ahora podía derrotarlo sin ninguna dificultad. Pero mantuvo la cordura por ahora.
-¡Creo que hay varias cosas aquí que no entiendes! Destruir Griffonstone estaba en nuestros planes desde hace tiempo. Su mina era un jugoso objetivo para nuestra manada. Serían un estorbo si seguían viviendo. ¡Con la maldita Equestria no hemos tenido ningún problema! ¡Esas míseras mulas de carga se buscaron su muerte! ¡Una advertencia de que si se meten con nosotros, las consecuencias serán terribles!- dijo Xed.
Maldito bastardo. Pensó el dragón.
-¡¿Entonces por qué fue el ataque al tren que iba hacia Canterlot hace días?!- el dragón interrogó al Wolf.
¿Tren?. Ahh, si. Nuestra hermana y su vicio por matar todo lo que se mueve. Xed recordó en su mente.
-A nosotros no nos culpes por esa cagada. Eso fue culpa de mi tonta hermana y su insasiable sed de sangre. Nuestros sanguinarios instintos se deben a que por nuestras venas corre la sangre del gran Fenrir. Lo de ella ya es algo exagerado- explicó el Beta, intentando no perder la cordura.
-¡Cómo haya sido! El daño ya está hecho y tu raza pagará muy caro por todo, maldito Wolf- el dragón guerrero dijo con una fulminante mirada hacia su enemigo.
El Wolf empezaba a ser consumido por sus ansias por una batalla contra el dragón. Era solo cuestión de tiempo para que esas ansias tomaran control total sobre él.
-No sabes cuanto estuve esperando la oportunidad de tener otro ansiado enfrentamiento contra ti, dragón. Ese derrumbe de mierda nos arruinó toda la diversión. Tanto tu raza como la mia comparten una similitud: nunca le damos la espalda a una batalla. La adrenalina corriendo por nuestra sangre es el mayor placer que podríamos gozar- decía el Beta Wolf.
-Creo que no podría estar más de acuerdo contigo, Wolf, aunque seas mi enemigo y tenga que acabar contigo- dijo el dragón.
-Lamento decepcionarte, dragón... pero tengo el presentimiento de que esta pelea será... cómo decirlo... inútil y aburrida- dijo de pronto Xed.
Esto sorprendió a Spike.
-¿Cómo dices?-
-Lo que acabas de escuchar, dragón. Así que para evitar un enfrentamiento aburrido e inútil, y para que veas que muy en el fondo poseo un uno por ciento de misericordia, te daré la oportunidad de que te largues y cada uno siga con lo suyo. ¿Suena justo para ti?- dijo Xed.
¿Retirarse como si nada sin siquiera dar una buena batalla?. ¡Eso jamás! El orgullo que el dragón poseía no se lo permitiría. Además, sentir la satisfactoria adrenalina corriendo por su sangre lo ayudaría a distraerse del... recuerdo maldito.
-¡Tú mismo lo dijiste, Wolf! ¡Nuestra raza NUNCA le da la espalda a una batalla! ¡Lo llevamos en la sangre! A mi también me frustra que nuestro primer encuentro fuera estropeado por un derrumbe de porquería. Pero ahora, nada me impedirá hacerte sufrir. ¿Tanto querías ponerme a prueba?. Pues ya me tienes enfrente- el dragón se puso en guardia, empuñando con fuerza su espada.
No había marcha atrás. El Wolf definitivamente se enfrentaría al dragón.
-Tú lo quisiste. No digas que no te lo advertí- el Beta se puso en guardia de igual forma.
Fin de la música
-Xed, quizá quieras ayuda para acabarlo-
-¡Ese odioso lagarto debe sufrir!-
-¡Wolves, ustedes apártense! Yo seré quien derrote a este entrometido- Xed frenó las intenciones de los dos lobos junto a él.
-¡Prepárate!- Spike corrió hacia su enemigo.
La mano derecha de Xed comenzó a generar electricidad y un rayo se formó sobre ésta. Apenas el rayo se formó, lo lanzó contra su oponente.
-¡Intenta detener esto!-
El dragón se detuvo en seco al ver el rayo que venía contra él.
-¡¿Qué mierda es eso?!-
Spike intentó detenerlo cubriéndose con sus brazos. Desgraciadamente, al ser impactado por el rayo, salió volando unos cuantos metros lejos.
El guerrero se reincorporó del ataque.
-Maldita sea. ¿Desde cuándo este hijo de perra puede hacer eso?- dijo algo aturdido por ese ataque inesperado.
El Wolf caminó hacia el dragón.
-No te esperabas eso, ¿verdad?. ¡Jajaja!-
-Eres un bastardo en su mayor expresión, Wolf- dijo Spike.
-Desgraciadamente para ti, ya no soy el mismo Wolf que enfrentaste la primera vez- dijo Xed.
-¡Me importa una MIERDA! ¡No caeré tan rápido solo porque hayas aprendido un par de trucos!- dijo Spike.
-Entonces, ¿qué nos detiene?- dijo el Beta.
Xed atacó con sus garras a Spike, quien utilizaba su espada para protegerse. Los ataques del Wolf eran más rápidos que antes, lo que le facilitó provocarle varios cortes al dragón. En un punto, Spike lanzó un puñetazo, solo para ser esquivado y que Xed aprovechara esto para clavar sus filosas garras sobre su brazo y provocarle cerca de ocho cortes profundos, los cuales empezaron a sangrar de inmediato.
-¡Ahh! ¡Maldición!- el dragón se agarró el brazo con su mano derecha, sintiendo como se manchaba con su propia sangre.
-Var ikke dragene sterkest?!- exclamó el lobo. (Traducción: ¡¿No que los dragones eran los más fuertes?!)
La ira del dragón empezó a crecer. Lanzó varias llamaradas contra el Wolf, las cuales fueron rápidamente esquivadas. Spike llegó hasta el punto de intentar atrapar con un chorro de fuego a su enemigo, incendiando varias rocas alrededor y provocando humo. Pero la velocidad de Xed era abrumadora.
Entre todo el humo, Spike perdió de vista al lobo.
-Kom ut av skjulet, din dritt! Jeg er ikke for sent ennå!- gritó el furioso dragón. (Traducción: ¡Sal de tu escondite, pedazo de mierda! ¡Aún no estoy vencido!)
-¡Dónde estás!-
-¡Aquíiii!-
Spike se volteó rápidamente, solo para recibir un golpe en la cara, seguido de un rodillazo en su abdomen. El dragón escupió sangre. Xed le propinó una patada que lo dejó tendido sobre la nieve. Spike soltó varios quejidos de dolor, mientras se agarraba el abdomen con su mano.
-La verdad creo que has perdido toda esa determinación que poseías hace un momento. ¿Qué haras ahora, dragón?. ¿Te rendirás de una puta vez?- Xed veía a su contrincante tendido en la nieve.
¡DÉBIL! ¡Jajajajaja!
¡DÉBIL! ¡Jajajajaja!
¡DÉBIL! ¡Jajajajaja!
A pesar de tener varias partes de su cuerpo con sangre, el guerrero podía sentir como hervía incluso fuera de su cuerpo. Él NO era ningún débil.
Con dificultad, el guerrero se apoyó con sus manos y lentamente, se empezó a reincorporar. Todo esto dejó al Wolf sin palabras.
El dragón se limpió la sangre de su boca con su puño y empezó a soltar ascuas de sus filosas fauces.
-¿Rendirme...?. ¿Y eso cómo se hace?- Spike agarró nuevamente su espada.
Eso lo desató todo. Xed generó electricidad con sus manos. Probaría al dragón de una vez por todas.
-Esta vez... desearás no saber quien soy- los ojos del Beta Wolf se iluminaron completamente con un cegador color morado. El poder de la Amatista de su hermano, Aaron. El poder de Fenrir.
Con Twilight y el resto
Twilight, Applejack, Rainbow Dash y Shining Armor se dirigían hacia el sur del Ártico, para encontrar a Spike.
La más preocupada era Twilight. No quería ni pensar cuantos Wolves podría encontrarse Spike en el camino. Temía que su amado dragón pudiera sufrir el mismo destino que los soldados. Tenían que apresurarse y ayudar al guerrero.
-¡Démonos prisa! ¡Spike estará en serios problemas si intenta enfrentar a todos los Wolves juntos!- la alicornio les dijo a sus amigas y hermano.
-¡Nosotros lo ayudaremos, amiga! ¡Spike no esta solo!- dijo la pony vaquera.
-¡Así es! ¡A esos lobos idiotas les espera lo peor!- dijo la pegaso.
-¡Los Wolves pagarán por lo que les hayan hecho a mis hombres! ¡Si se trata de acabar con ellos, estaré más que dispuesto a ayudar a Spike!- dijo el unicornio, con muchas ansias de vengar a sus soldados caídos.
Tiempo después
Luego de alrededor de media hora, los cuatro lograron visualizar a la distancia varias nubes de humo.
Sin perder tiempo, apresuraron el paso. Cuando estuvieron lo suficientemente cerca, pudieron ver las llamas que rodeaban la zona llena de grandes rocas.
-*cof* ¿Qué paso aquí?- habló Shining Armor.
-Sea lo que haya sido, *cof cof* no debió ser nada bueno- dijo Rainbow.
-¡Spike! ¡Dónde estás! ¡Spike! *cof cof cof*- Twilight intentó encontrar a su guerrero.
-*cof cof* Deberíamos revisar alrededor por si...- Applejack caminó entre el humo, pero pisó algo en el proceso. Algo que le heló la sangre.
-¡Ah!- la vaquera vió un cadáver de un soldado destripado y con la cabeza arrancada.
-¿Qué sucede, Applejack?- preguntó Twilight.
-E-Esto- dijo con dificultad ella.
El resto se acercó y vió la cruenta imágen del soldado masacrado.
-Ohhh, qué horrible- dijo Rainbow.
-¡Fueron los Wolves sin duda! ¡Sádicos!- Shining estaba furioso.
-¡Miren!- Twilight señaló en una dirección.
Todos voltearon en la dirección que señalaba Twilight. Lo que vieron fue una masacre, pero nunca mejor dicho.
Soldados muertos por todos lados. Sangre en los alrededores, tanto en la nieve como en las rocas. Mutilaciones, desmembramientos, tripas afuera, etc.
Ahora sabían que fue de los soldados del sur.
-Por Celestia...- Twilight no se lo creía.
-Santas manzanas... demasiada muerte- dijo Applejack.
-Sufrieron lo mismo que los griffos...- dijo Rainbow.
-Esos bastardos no tienen perdón- dijo Shining Armor.
-¡Spike! ¡Spikeee!- la alicornio siguió intentando llamar a su dragón.
-¡Colega! ¡Dónde fuiste!- la vaquera hizo lo mismo.
-¡Somos nosotros, Spike!- la pegaso se unió.
-¡Esos lobos asquerosos no pueden estar lejos!- el unicornio se adentró en la zona.
-¡Shining, espera...!- Twilight intentó advertirle.
De la nada, un rayo impactó cerca de él.
-¡Qué rayos fue eso!-
-Digamos que... una advertencia-
Entre el humo, salió el mismo Wolf que lideró el ataque sobre Griffonstone. Era Xed, El Beta Wolf.
-Ese es...- Twilight dijo.
-Xed- dijo Applejack.
-El seguro responsable de todo esto- agregó Rainbow Dash.
-No me lo creo, pero si son las mismas ponys que intentaron frenar nuestro ataque sobre los muertos griffos. Pero como pueden ver, llegan demasiado tarde... de nuevo. ¡Jajaja!-
-¡Bastardo!- Shining le lanzó un rayo de magia al Wolf, pero el lobo lo desvió de un manotazo.
-Abstente de enfrentar a un enemigo que no puedes vencer, imbécil. A menos que quieras unirte a tus muertos amigos en Helheim- dijo Xed.
Shining Armor retrocedió.
-¿Por qué insisten en pelear con nosotros?. ¡Desperdiciarán sus míseras vidas en el intento!-
-¡No nos echaremos para atrás al ver como matan sin piedad a los nuestros!- Twilight exclamó.
-Creo que siguen habiendo criaturas estúpidas que aún no entienden. Estos malditos soldados se lo buscaron- dijo Xed.
-¡¿De qué diablos hablas?! ¡¿Por qué hacen esto?!- Shining exigió respuestas.
-La respuesta es muy simple: queremos progresar-
-¡¿Q-Qué?!-
-Nos encontramos en proceso de construir un gran imperio. No lo haremos de un día para otro, porque sabemos que requiere tiempo. Así que avanzamos paso a paso. El metal es uno de los principales materiales que necesitamos. Por eso acabamos con los griffos, para quedarnos todo el metal que su mina pueda proporcionarnos. Mientras más minas tengamos bajo nuestro dominio, tendremos MÁS metal que hará a nuestra gran manada prosperar. Así poco a poco se construye un imperio, de uno en uno. Es así de sencillo. Queremos ser una nación próspera y poderosa como Equestria, e incluso Dovahkiin. ¿Eso responde tu pregunta?- Xed explicó.
-¡Nuestro reino no se ha metido con ustedes! ¡¿Qué ganan matando a los soldados de Equestria?!- Twilight habló.
-No se si soy yo o los ponys son más idiotas de lo que aparentan- dijo el lobo, llevándose una mano a la cara.
-¡¿Qué has dicho, pobre diablo?!- Applejack se enfureció por las palabras del Wolf.
-¡Mejor cierra ese hocico de mierda que tienes, pony, o te lo cerraré por las malas!- Xed extendió su mano hacia los cuatro, generando electricidad.
-Los soldados fueron los que nos buscaron. No somos imbéciles y mucho menos descerebrados para desatar un conflicto a gran escala contra el segundo reino más poderoso de este mundo. Lo único que hicimos fue defendernos de sus ataques. USTEDES son los que los envían a su muerte. Todo esto es solo una advertencia y una prueba de que si intentan atacarnos, muestran hostilidad, o tratan de pasarse de listos... bueno...-
Detrás de Xed, aparecieron los dos Wolves que lo acompañaban. Traían a rastras a alguien. Alguien quien Twilight temía que fuera.
-...Solo se harán daño ustedes mismos- Xed se hizo a un lado.
Los dos lobos tiraron al suelo a un dragón morado de espinas verdes, mortalmente malherido.
-¡Spike!- Twilight dijo horrorizada.
-T-Twi-Twilight...- el dragón se arrastró por la fría nieve, tiñéndola con su sangre.
-¿Spike?. ¿Ese es tu nombre, dragón?. ¿Que clase de puto nombre es Spike para un dragón?- Xed dijo.
El dragón se apoyó sobre sus brazos y trató de levantarse. Pese al dolor de sus heridas, consiguió con suerte ponerse de rodillas. Volteó su cuerpo hacia su enemigo y se quedó mirando al suelo, mientras respiraba agitadamente.
-No me digas que quieres seguir luchando. Te demostré que ya no soy el mismo. Todos tus esfuerzos fueron en vano, dragón. ¡Eres DÉBIL... y ya te superé!- le dijo el Wolf al dragón frente a él.
¡DÉBIL! ¡Jajajajaja!
Spike levantó la mirada con dificultad hacia Xed. Lo miró con una creciente ira en su interior.
-Vete... al infierno- dijo el guerrero.
Aquellas palabras provocaron rabia en el Beta. Xed alzó su brazo derecho y sacó sus filosas garras. Le pondría fin de una vez por todas a su enfrentamiento. Siendo Xed el vencedor.
Música:
01 - Robotech Invasion game soundtrack - Introduction
Xed lanzó el zarpazo. Spike cerró los ojos e intentó evitarlo. Pero no lo consiguió del todo, ya que una de las garras del Wolf logró provocarle un corte desde la frente hasta la mejilla, pasando por encima de su ojo izquierdo, pero sin conseguir dañarlo. El ataque dejó aturdido al dragón y apunto de perder el conocimiento.
Xed lo empujó con la pierna, tirándolo de espalda al suelo. Spike cayó inconsciente y con la mirada vacía. El dragón ya ni se movía. El Wolf lo había vencido.
-¡SPIKEEE!- gritó Twilight al ver lo que acababa de sufrir su amado dragón.
-Bueno, supongo que es hora de librarte de tu miseria. ¡Despídete!- Xed generó electricidad con su mano y apuntó al cuerpo inmóvil del dragón.
Fin de la música
-¡NOOOOO!- Twilight exclamó con todas sus fuerzas.
Pero como un milagro divino, un resplandor de luz salió de entre las nubes de humo, haciendo que se disiparan. Al estar de espaldas, Twilight, Applejack, Rainbow y Shining Armor lograron cubrirse a tiempo del brillo cegador. Xed y sus Wolves fueron cegados por ese resplandor de luz.
-¡Ahh! ¡Mis ojos!- el Beta exclamó.
Cuando el brillo desapareció, Twilight y el resto voltearon, y se encontraron con nadie mas y nadie menos que Peewee.
-¡Peewee, eres tú!- dijo Twilight al ver al fénix.
-¡Rápido! ¡Ve por Spike y larguémonos de aquí!- le dijo Applejack.
Aprovechando que los Wolves no podían ver, la alicornio se teletransportó donde el cuerpo de su dragón y lo teletransportó de vuelta con sus amigas, hermano y el fénix.
-¡Vámonos de aquí!- dijo ella.
-¡Entendido!- dijo Shining Armor.
Twilight y Shining teletransportaron a todos de regreso al Imperio de Cristal.
Luego de unos minutos, Xed y los Wolves recuperaron la vista.
-¡Escaparon! ¡Mierda!- dijo Xed.
Entonces, otro Wolf llegó donde estaban. Era Kross.
-¡Xed, tenemos problemas! ¡Más de esos ponys soldados están atacando nuestra base!- dijo el Omega.
-¡Ahora si estoy furioso! ¡No lo voy a contener! ¡Regresemos!- Xed dijo.
Xed, Kross y los otros dos lobos corrieron de vuelta a su base.
En el Imperio de Cristal
Música:
Megaman Zero 4: Rust and Dust
Los seis aparecieron frente a los cuarteles militares del ejército.
-¡Iré por ayuda!- Shining corrió adentro, en busca de ayuda médica para Spike.
Las Guardianas y el fénix se quedaron junto al cuerpo inmóvil del dragón.
Peewee movió con su pico una de las manos del dragón.
-¡Debimos detenerlo!- dijo Applejack frustrada.
-¡Nada de esto habría pasado si hubiéramos actuado a tiempo!- Rainbow dijo de la misma forma.
Twilight posó sus cascos sobre el pecho de Spike, sintiendo como su corazón latía cada vez mas lento. Las lágrimas caían como cascadas por sus mejillas. Retiró sus cascos y notó que estaban manchados con su sangre.
-Spike... p-por favor... no mueras. No m-me d-dejes. Te amo-
Uffff, luego de 2 meses, vuelvo y con el capítulo MAS largo que he escrito hasta ahora. Se que muchos esperan con ansias los próximos capítulos, pero entiendan que no siempre tengo tiempo. La maldita universidad online me quita demasiado tiempo y también necesito descansar. Pero tranquilos, ya que como dije, no pienso dejarles esta historia inconclusa.
NO me hago responsable si traumé o hice vomitar a alguien por ciertas partes del capítulo xD. Ustedes deben ser conscientes de que están leyendo un fanfic de rating M (más16).
Quería decirles también que hice un cambio en la voz de Aaron, líder de los Wolves. Y esta vez es definitivo. Ahora en adelante su voz será la de Bucky Barnes (Soldado de Invierno) de Captain America: The Winter Soldier. Me costó mucho encontrarle una voz buena a mi personaje, pero lo logré.
PREGUNTA:
¿Cuál consideran el mejor villano de MLP y por qué?
Recomienden mi historia si les está gustando, síganme para estar atentos y eso es todo por mi parte.
Hasta otra, lectores
