Un rato había pasado desde que regresaron a casa de William, todavía tenían planes para su cita: pero decidieron terminarla mucho antes debido a esa mala experiencia.
Ambos se encontraban totalmente solos en la sala de estar de la mansión donde el de ojos grises (y sus hijos) vivían.
Estaban sentados (bueno, William estaba acostado) en uno de los sillones de la sala y estaban viendo unas películas de terror (aprovechando que los hijos de William en este momento estaban profundamente dormidos): que habían sido escogidas por Henry a fin de matar el romance.
Ese había sido un muy grave error.
William estaba totalmente comodó con esa elección, al grado que había apoyado su cabeza en el hombro de su acompañante (Ya que, si no lo recuerdan: William era demasiado bajito de estatura, y Henry a su vez era alto, asi que William se veía como una completa hormiga al lado de Henry).
El castaño al notar que el británico ya estaba demasiado comódo pensó:
"Es ahora o nunca"
¿Ahora o nunca para que? Pues para llevar a cabo su plan.
Henry abrazó a William, apegandolo a el: con solo un brazo, y como William tenía sus piernas sobre el sillón donde se encontraban, el de ojos verdes bajo su otra mano a las piernas del de ojos grises y con mucha gentileza: empezó a acariciar las piernas del menor.
William se había sonrojado de manera leve por áquellos toques tan tiernos, y estaba gritando internamente: no de terror por la película, sino de emoción por lo que sucedía con su acompañante.
"Me estara dando señales? Sus manos estan tocando mis piernas... ¿Quiere besarme acaso?"
Se preguntaba así mismo con tanta inocencia.
Si estaban esperando que William malpensara todo esto, pues no, y tampoco era que Henry queria aprovecharse de el: pues sabía que William era demasiado "inocente" reservado y torpe como para esas cosas.
William ya no podía esperar mas por saber el que tipo de intenciones tenía Henry, y volteó a verlo: provocando que se sonrojase todavía mas al notar que el mayor estaba viendolo con sus brillantes ojos verdes: ¿Acaso esperaba a que lo viera?
William no tuvo tiempo de preguntar que rayos sucedía con el, o que intenciones tenía, pues en ese momento, Henry había dejado de acariciar las piernas de William y subío su mano para tocar el pálido rostro del menor.
No tardo mucho en tomar al menor del mentón y acercarlo de manera gentil hacía su rostro (tuvo que hacerle subir un poco la vista, debido a la gran diferencia de estatura): exactamente en los labios.
Ambos se unieron con un beso, al que William no se había resistido: porque lo deseaba. Ni al que Henry había respondido con un golpe: pues el lo había iniciado.
Aún asi, William estaba totalmente paralizado por el nerviosismo y la timidez que lo habían invadido, pero eso si, permitía que Henry llevase el control de la situación.
El castaño habia soltado el mentón de William para nuevamente bajarlo, solo que esta vez lo sujetaba de la cintura. Tardó unos momentos en hacer lo mismo con el brazo con el que lo abrazaba: de esa manera, podría sujetarlo de una manera un poco mas comóda para ambos.
El dulce beso continuó por al menos un par de segundos mas, y en cuanto William habia ya reunido el valor para pomer sus manos sobre los hombros de su enamorado, Henry subio nuevamente sus manos al rostro del menor para tomarlo de las mejillas y apartarlo de una manera gentil de el.
William no podía creerlo: ¿Era cierto lo que estaba pasando? ¿El amor de su vida lo había besado nuevamente en los labios?
El beso para William había sido poco, por lo que intentó esta vez iniciar el. Pero en cuanto acercaba sus labios a los del mayor, Henry lo aparto con mucho cuidado, e incluso lo empujo un poco para poder levantarse del sillón.
一Lo lamento...一
No recibio respuesta.
一¿Pero entonces ya somos novios?一 Preguntó William, quien estaba hablando con un tono de nerviosismo:
¿Había dicho algo malo? ¿O había hecho algo que al mayor no le agrado?
Pero no recibio respuesta alguna, lo que provoco que William se empezara a sentir algo incómodo bajo la mirada del de mayor estatura.
Al menos el silencio permaneció unos momentos, hasta que Henry le respondió.
一Que no, William, entiende ya que soy heterosexual一
El castaño lo observó al de menor estatura primero con seriedad, y unos momentos después: con una sonrisa y mirada de burla, añadió:
一Torpe, torpe, torpe William, por favor, entiende: Tu no me gustas, tu nunca me vas a gustar y solamente te invite a que tuvieramos una tonta cita porque me dabas lastima一
William guardó absoluto y completo silencio mientras observaba al mayor apartarse del sillón donde el seguía recostado y tomar su chaqueta.
一¡¿Entonces para qué carajos me besaste?!一 Preguntó ya molesto el menor: asi es, no estaba triste, estaba molesto, el de ojos grises se levantó igual del sillón como para intentar alcanzarlo.
一¿No habras pensado que el que te invitara a la cena iba a ser de a gratis, o si?一 Fue la respuesta que dió el mayor a la pregunta del británico.
William bajo la mirada al piso: se sentía torpe.
一No... Perdón, fui un idiota一
Henry al verlo así se sintió un poco raro, por un lado, se sentía bien de haberlo engañado: y por otro, solo quería que el menor no fuera a llorar. El de mayor estatura lo observó con algo de arrepentimiento y suspiró para luego acercarsele un poco (pero no demasiado, por miedo a que el de ojos grises se fuera a poner a llorar o a poner inestable).
一Lo lamento, William... Pero sabes que tengo esposa, e hijos: y aunque me llegues algún día a gustar, no pienso arriesgar todo lo que tengo por un simple beso, lo lamento, pero no puedo ser el hombre que tanto deseas.一 fue como se explicó Henry, pero aquella "disculpa" provocaba tanto ganas de aceptar sus disculpas; como de darle una muy fuerte y buena patada en la ingle.
William elevó de manera leve su vista, pero no quería ver a los ojos al mayor.
一¿Si me esfuerzo, lo arriesgaras?一
Es aquí donde ustedes, mis queridismos y guapos lectores, pensaran que tal vez William es un idiota: pero analizemos bien la situación.
William había logrado que el amor de su vida, del cuál llevaba ya años enamorado, le diera un beso: ¡Eso para el ya era algo! Muy poco, pero era algo, y no pensaba dejar de luchar, hasta conseguir que el amor de su vida: lo amase también.
La mirada de William reflejaba tanto súplica como esperanza: esperaba, y deseaba que el mayor estuviera dispuesto a aunque fuera que lo dejase intentarlo.
El castaño le respondío con un:一Tal vez一 Y la esperanza de William creció.
¡Tal vez! ¡Eso era un si!
一¿Volveremos a salir?...一
Henry le sonrió 一Lo pensare.一
一¿Entonces? ¿Como salio la cita?一Preguntaba una joven mujer de al menos 22 años: su nombre era Martha, y era la mejor amiga de Henry.
一Debo ahora lavarme la boca con jabón: ¡Puaj! Y todavía el enano quería que lo besara otra vez.一
一¿Entonces obtuviste lo que querías?一
Con que entonces eso era lo que tramaba, ilusionarlo para luego romperle el corazón.
Como si William fuera solo un juguete, o un pedazo de pastel al que dejaria tirado en cuanto se acabara el dulce glaseado.
Henry tuvo que pensarlo unos segundos: pues la verdad quería que William dejara de molestarlo con eso de su "amor no correspondido", pero ya no quería hacerlo sufrir y llorar tanto como antes lo había hecho porque no sabía controlarse con el.
一Exacto... Pero creo tal vez vuelva a pedirle que salgamos, solo no se te ocurra decirle nada a mi esposa.一
