Higanbana

Capítulo 12: El peso de la verdad.

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Cuando Hide observó con detenimiento las facciones de la invitada de su amigo la reconoció…Rize Kamishiro, de cabello blanco a pesar de que ya habían pasado un par de años con ver su rostro femenino y el rostro de su amigo de mero espanto lo confirmaban todo.

—Hola, debes ser amigo de Ken, mi nombre es Akagawa Rize mucho gusto. —dijo ella con una sonrisa muy linda.

El rubio intentaba unir todos los cabos de la situación, Kaneki lucía nervioso y paralizado, Rize pareciera que era la única que no se daba cuenta de la situación. Cuando él ya había escuchado que Kaneki tenía una novia secreta (por parte de Saiko) o un soplón (por parte de Urie) que le estaba ayudando con los casos de la diosa búho, creía que tal vez había algún malentendido (¿por qué Kaneki ocultaría algo así en primer lugar?), pero para él veía a ambas personas en la peliblanca. Hide tranquilizó su respiración.

—Soy Nagachika Hideyoshi, es un placer. —contestó algo lento en su presentación.

—¿Nos hemos visto en algún lado? Perdona es que me pareces algo familiar. —Rize le preguntó.

—Pues, no lo sé…—Hide contestó de manera amigable mientras notaba como su amigo se le iba la sangre del cuerpo, el ambiente estaba tan tensó que con cualquier cuchillo se cortaría al instante.

Rize también empezó a notar la tensión en el aire (a lo mejor por el silencio de Kaneki), el taxi comenzó a hacer mas ruido recordándole a la peliblanca que tenía que irse.

—Lo siento me tengo que marchar, ha sido un placer Hideyoshi-san. —Rize se despidió de Hide dirigiéndose a la puerta notando que solo el rubio se despedía de ella con un gesto de la mano.

Kaneki tardó en reaccionar mas de la cuenta, ahora si que estaba en problemas.

—Si, te acompaño a la entrada. —Kaneki sonó serio y estaba sudando del cuello, Rize tomo de su mano sintiendo su pulso, estaba acelerado.

Salieron de su hogar y caminaron unos metros, un taxi ya esperaba a Rize.

—¿Estás bien?, te noto algo extraño. —Rize le preguntó.

—…si —Kaneki contestó en tono bajo como si tuviera un gran nudo en la garganta.

—¿Nos vemos después?

Kaneki detuvo su marcha y apretó su mano contra la de la peliblanca, la mano del ghoul de un ojo comenzó a temblar, bajo la mirada ocultando sus ojos contra el cabello.

—Tendré algo de trabajo hasta tarde…perdona si te lo digo a ultima hora, pero no se cuando podremos vernos. —A Kaneki no le dejaban de temblar las manos.

Estaban a un metro del taxi, Rize intentaba verle a los ojos, pero él evitaba verla.

—Muy bien, ¿Hay algo que me estoy perdiendo?, porque hace media hora estabas muy tranquilo y ahora pareciera que hayas visto un fantasma. —Rize estaba preocupada y confundida.

Kaneki solo la tomo de los hombros y la abrazo, Rize se quedo sorprendida, la abrazaba como si se fuera despedir de ella durante mucho tiempo.

—Por favor…debes de entender, lo siento, te lo contare todo después.—Le susurró al oído.

Ella suspiró, se soltaron y Rize le acaricio el rostro, pero él no parecía sonrojarse o sonreír levemente cuando hacia ese gesto con él, en vez de eso Kaneki cerro los ojos y tomo su mano como si quisiera recordar el tacto de su piel, besó lentamente su palma de la mano, y recito en tono bajo la frase "Lo siento".

Rize ingreso al taxi y vehículo arranco perdiéndose a la distancia. Cuando Kaneki volvió a entrar se sentía como un condenado a muerte, guardó el secreto con tanto recelo que ver a Hide todavía con la mirada de asombro lo dejo helado.

—Tenemos que hablar. —dijo Kaneki.

—Ella ¿es realmente Rize Kamishiro?. —Preguntó Hide sorprendido como si se hubiera aguantado ese casi grito cuando vio a la ghoul de cabello blanco.

—Si, es una larga historia…

—¿Y desde cuándo sabes de ella?

—Desde que inicio el otoño.

Hide solo se quedó sorprendido, se sentaron uno frente a otro en la mesa de cocina, solo esperaba que Kaneki comenzara su historia.

—La encontré una tarde en el cementerio, lo interesante es que ella no tiene memoria…

Cuando Kaneki le contó casi todo (omitiendo ciertos detalles) que desde que la encontró y como poco a poco empezó a ponerse en contacto con ella, metiéndola de testigo protegido en la policía, de cómo ella le estaba ayudando los casos de la diosa búho, de cómo su falta de memoria le recordaba cuando él fue Haise Sasaki y como de poco a poco se han vuelto amigos o a los ojos de Hide "Algo mas que simples amigos…".

—Espera, ¿ella no sabe que le paso hace años la noche del accidente de las vigas?. —Preguntó Hide.

—No lo recuerda con toda claridad, pero está recuperando la memoria de poco a poco…

—¿Es decir qué en algún momento ella recordara lo que le paso hace tres años?

—Exactamente.

—¿Y alguien más sabe todo esto?

—Solo tu…y Urie sabe que ella es mi testigo protegida.

—¿Por qué no se lo has contado con alguien mas?, pero mas importante, ¿por qué haces esto?.

Kaneki se le quedo mirando, sorprendido por esa pregunta.

—Al principio sentía curiosidad y al no saber si ella era o no, guarde el secreto, pero las cosas han cambiado y con el tiempo empecé a querer saber mas y mas de ella, conocerla e incluso protegerla…

Hide lo tenía claro cuando vio por la ventana como Kaneki le besaba la mano a Rize antes de que ella subiera al taxi.

—Ósea que te enamoraste de ella, he visto como estabas con ella afuera.

Kaneki se sonrojo, su amigo lo conocía tan bien.

—…Estoy loco por ella, no la he visto en tres años y con una temporada me ha bastado para quererla de nuevo, flecharme de ella como cuando era totalmente humano.

—¿Pero sabes qué en algún momento ella lo sabrá, verdad?

—Lo sé, es bastante jodido.

—Pues si. —Hide se rasco la cabeza, Kaneki se había metido en un problema.

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Rize llegó a su edificio alrededor de las 9:30 am, el guardia de turno la observó con curiosidad.

—Señorita Kaneki, ¿no estaba de viaje?—Le pregunto el guardia con naturalidad.

Ella se sonrojo, era raro que ella entrara a su edificio por la puerta principal y casi no se topaba con los guardias, y como seguía bajo la "protección" de Kaneki era normal que se dirigieran a ella con el apellido de Ken.

—Buenos días, volví antes por un inconveniente…de hecho, ¿sabe de las noticias de ayer donde hicieron estallar una bomba de humo?

—Si, en el tren subterráneo de Tokio y algunos otros puntos.

—Salí involucrada en el fuego y perdí mis cosas, entre ellas mis llaves, ¿cree que me pueda prestar mis llaves de repuesto del departamento 7?, iré a la estación de tren para ver si encuentro mis pertenencias.

—Si, claro. —El guardia saco de un cajón especial la llave de repuesto del departamento 7 y se las entregó a la peliblanca.

Ella agradeció el gesto mientras tomaba la llave. Subió solo unas escaleras para entrar a su piso y abrió la puerta de su hogar.

Cuando entró a su departamento, observó las flores del infierno que tenía en sus macetas improvisadas y las flores de ayame que le regalo Tsubaki. Ella se acordó de su vecina, quería hablar con ella para ver como estaba. Saco del cajón de a lado de su cama su viejo celular y encendió el aparato (la organización de la diosa búho fue detenida anoche en teoría no debería haber ningún problema), busco entre sus contactos y anoto en una libreta el número de Tsubaki, él de Kaneki y el de su trabajo, llamaría a su vecina por un teléfono publico cuando saliera a buscar sus cosas.

Apago su teléfono y busco ropa suya para volver a salir, se vio en el espejo de su cuarto, notando que se veía extraña con la ropa de Kaneki puesta, los jeans largos y la sudadera masculina ocultaban todas sus curvas femeninas.

Cuando se empezó a quitar la sudadera revelando su torso frente al espejo, llevaba la tela roja atada al pecho para que no se sintiera incomoda al no traer casi nada que cargara el peso de su busto, al bajarse el pantalón se cayeron las únicas piezas de joyería que se le quedaron en el cuerpo (lo aretes y la cadena de la cintura) que guardo en los bolsillos delanteros, se vistió con su ropa normal y noto las joyas brillar en el suelo de su cuarto, no sabía si tenía que devolverlas o podían ser suyas, subió los hombros y los guardo en una cajita de su cuarto.

Antes de irse, observo la ropa de Kaneki en su cama y olfateo un poco la sudadera, era un aroma dulce (como el de una presa), pero también peligroso (el de un fuerte depredador) como el sabor de la sangre de Kaneki que era de un sabor dulce y peculiar cuando se besaron anoche, recordó sobre la confesión de Kaneki hace unas horas, haciéndola sonrojar ocultando su rostro en la prenda masculina, se sentía feliz cuando le vino el recuerdo de como Kaneki se le declaró, pero también se sentía extraña.

Con lo que Kaneki le conto ayer sobre su historia, comenzó a tener sentido algunas cosas, pero también le llegaron más preguntas, cómo por ejemplo ¿cómo conoció a su "donador de órganos" en un "accidente poco probable"?, ya que sabía que para hacer un trasplante tendrían que compartir mínimamente el tipo de sangre, tuvo que haber sido alguien que igualara a Kaneki no solo en eso, si no en edad, condición física…entre otras cosas, ¿dónde habrá estado ella cuando sucedió el accidente de Kaneki?, le empezó a doler la cabeza, con todas las emociones de anoche era increíble que hubiera salido con vida, no sabía si preocuparse, se supone que nadie la estaba "cazando", pero ¿por qué sentía que todavía alguien la observaba?.

Suspiro, y salió de su hogar para buscar sus cosas en la estación de tren, ojala que la dejaran entrar, al menos quería recuperar su bolso de mano.

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Luego de que Kaneki fuera a las instalaciones del TSC sabía que la noticia de anoche estaría de boca en boca de todo el mundo, con la conversación de Hide sobre Rize, su amigo prometió guardarle el secreto, pero sabía que tenía que decirle a sus amigos y de paso al TSC porque tarde o temprano todo mundo lo iba a saber con el cuaderno de la diosa búho sabía que mas de uno la reconocería. Temía que si no lo hacía los problemas se volverían a volver mas pesados, ocultar a Rize no iba a ser por siempre, era ahora el momento.

Se hizo lo de siempre cuando se resolvía el caso, se analizaban a los sospechosos, las evidencias y se llegaba a un resultado, para luego comunicarlo a la prensa.

¿A que se dedicaba el culto de la diosa búho?, para el TSC era el trafico de personas y la prostitución conformado por ghouls y algunos humanos.

¿Por qué lo hacían?, para el TSC era por mero capital monetario, ya que había personas que pagarían por las chicas y además de "reproducir" lo que paso hace tres años en Tokio. Aunque literalmente Tokio vivió el apocalipsis, los que fabricaron la bomba nuclear también lo vieron y aún así las lanzaron.

¿Quién era el líder?, para el TSC no había, interrogando a todos los capturados y testigos, sabían que por el bien del culto muchos de ellos se terminaron suicidando con sus propios kagunes, mordiéndose la lengua para asfixiarse o pastillas mortales antes o cuando los capturaron. Nadie quería delatar a nadie, los pocos que sobrevivieron eran meras cabezas de turco para culpar. Tanto compradores como clientes murieron esa misma noche (todo por el culto, era la teoría mas convincente).

¿Y las chicas secuestradas?, para el TSC la mayoría estaban a salvo de puro milagro, porque hicieron el rescate en la noche que ocurrió todo el movimiento, cuando todas las chicas secuestradas estuvieron reunidas para ser "vendidas".

¿Y las bombas de humo?, para el TSC solo una estrategia de distracción, no había que preocuparse por terroristas si fuera la siguiente pregunta.

¿Habría juicio?, para el TSC no, había mas bolsas de cadáveres que recoger (tanto de inocentes como de culpables).

¿Y eso era todo?, para el TSC si…por ahora.

Esas eran las únicas preguntas que habría y se contestarían, lo demás sobraría para no alterar mas a la población.

Tiempo después se enteraron que los túneles de oviductos de dragón que usaba la diosa búho conectaban con otras ciudades de Japón y habían sufrido los mismos problemas ayer por la tarde-noche. La ventaja es que habían cerrado los túneles para que no pudieran volver a la superficie, encerrándolos y forzándolos a salir donde el TSC los esperaba.

Cuando Kaneki llegó a la reunión, notaba que algunos de sus compañeros y varios de sus amigos (incluyendo a Urie, Hide, Tsukiyama, Yomo y Saiko) hablaban del tema, pero cuando se le hizo la petición de llamar a la testigo que mejor salió compuesta ayer "Akagawa Rize", al principio no estaban muy impresionados por el nombre, pero fue hasta después que vieron la foto del cuaderno de la diosa búho, Urie no se impresiono (porque sabía que Rize era la protegida de Kaneki), Saiko pensó que se le hizo familiar la chica por su excursión a la zona 0, Yomo y Tsukiyama tenían una expresión de asombro, Hide no se sorprendió porque él ya sabía quien era Rize.

Para Kaneki en ese momento sintió como metafóricamente entregaba a Rize en bandeja de plata sin poderlo evitar. La verdad exigía ser descubierta.

—Se parece mucho a Rize Kamishiro. —Empezó Tsukiyama.

—¿Quién?. —Preguntó Saiko.

—Es la chica que formo al dragón, la criatura que Kaneki y Ayato tuvieron que matar, pero ¿por qué está chica es tan parecida?

—Es porque es ella. —Dijo Kaneki con seriedad.

Hubo un silencio extraño, Hide suspiró ya esperando lo que seguía, Tsukiyama parpadeo confundido, Yomo volvió a mirar la foto ya que se parecía a la "misteriosa chica" que perdió su arete rojo en una escena del crimen hace ya un tiempo. Los Quinx solo esperaban una explicación.

—No, tu la mataste, lo hiciste hace tres años. —Dijo Tsukiyama.

—Creí que la había matado, pero me equivoque. —Contestó Kaneki.

—¿Y es ella la de la fotografía?

—Si, yo he estado en contacto con ella.

Hubo un silencio casi sepulcral por su respuesta, todos se quedaron sin habla.

—…¿Por qué la has ocultado todo este tiempo?

Otros de sus compañeros además de sus amigos, comenzaron a observarlo como si el fuera un criminal en un interrogatorio, Kaneki se sintió inquieto por el peso de su secreto, pero a la vez tranquilo porque al fin tenía la mente clara.

—Porque al principio me parecía tan increíble verla con vida, que tenía miedo que pudiera pasar algo malo…es decir se supone que yo debía sacrificarla.

—¿Y ahora?

—Quiero protegerla.

Si quería tener una relación con ella, no podía ser a base de mentiras aprovechándose de su amnesia. No podía hacerle eso a ella, la amaba.

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Tsubaki caminaba con su hermano de regreso al refugió número 5, habían regresado antes por las mismas razones que Rize, La región de Tōhoku no era segura, después de que ambos hermanos ghouls dejarán a Rize en la estación de tren ayer, pasaron dos horas, cuando al caminar de camino a donde habían rentado escucharon una exposición muy fuerte, y vieron varias personas con mascaras de pajaro arrojando vengalas de humo blanco, causando que todo el mundo entrara en panico.

Tsubaki en esos 15 minutos de neblina blanca solo se aferró a su hermano menor gritando que por nada del mundo la soltara, sintiendo como su hermano la abrazaba, ambos corrieron de la mano cuando su olfató detecto algo que no le gusto "Gas para adormecer".

Entre toda la gente solo aferró a la mano su hermano, sintiendo como la gente la empujaba, la pisaba o chocaban con ella, ya que iba a contra corriente del flujo de la gente con la blusa subida hasta la nariz para no inhalar, sintió que casi perdía la mano de su hermano. Alguien la empujo violentamente contra la pared cerca de un callejón cayendo sentada solo con el pensamiento de abrazar a su hermano, se arrastro de rodillas con su hermano en brazos (quien cayó desmayado por el gas) y se ocultaron en una esquina detrás de unos botes de basura hasta que los gritos cesaron.

Cuando el humo se disipó, la ghoul temblaba con el menor en brazos, al alzar la cabeza vio a muchas personas "dormidas" en ese callejón, vio a un ghoul con mascara de pájaro estaba llevandose a una muchacha humana cargandola como un saco de papas arriba del hombro escabuyendose por un tunel bajo varias bolsas de basura, ella tragó saliva mientras cargaba a su hermano, por accidente quiso encogerse mas haciendo que una de la tapas del bote de basura cayera, el ghoul empujo los botes de basura violentamente descubriendola, ella activo sus ojos de pupilas negras con iris rojos mirando con cautela, irguiendose con el menor en brazos.

—No puede haber testigos. —dijo el ghoul lanzándole un ataque con su kagune que parecía tener un brazo largo que le salía de la mitad de la espalda.

Ella también activo su kagune, con la ventaja que ella era mas rápida, su kagune era una cola (que parecía la de un diablo) que la salía de la base del coxis con una punta afilada parecida a un arpón, esquivo el ataque atravesando desprendido al ghoul justo en el lado izquierdo del pecho (apuntando al corazón), el ghoul cayó inmóvil en el suelo con su víctima en un charco de sangre. Tsubaki ya no quiso comprobar si estaba vivo o muerto, corrió con su hermano en brazos observando a la policía y a varios agentes del TSC, pero ella no pidió ayuda, porque cometió un posible asesinato (para defenderse y defender a su hermano), cobró la vida de un semejante para sobrevivir.

"Vaya mierda…" pensó agriamente.

Esa noche, no durmió y cuando quiso hablar con Kizuato o Rize ninguno de los dos le contesto el teléfono. Su hermano solo durmió treinta minutos por el gas, pero la acompaño en su noche de desvelo cuando despertó.

Cuando vio la espalda de Rize cerca del edificio en el teléfono publico que estaba frente al refugio, solo con su maleta y su bolso de mano (que se veían bastante maltratadas sus cosas), su hermano menor no dudo en gritarle a Rize desde donde estaban saludándola. La peliblanca se volteó sorprendida acercándose a ambos colgando el teléfono.

—Que sorpresa, ¿están bien?, a penas me entere lo que paso en Tohoku. —La peliblanca preguntó preocupada.

Tsubaki suspiró aliviada de ver una cara conocida, iba a contarle toda su odisea a Rize. Apostando que a ella no le había tan mal con lo de la diosa búho, ya estaba ahí frente de ella, viva y en una sola pieza.

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Tsubaki le contó como sufrió el ataque, como tuvo que irse temprano en autobús a Tokio y que casi se le va el corazón cuando ni ella ni Kizuato le contestaron, Rize asombrada le dijo que perdió el teléfono un rato, la peliblanca suspiró agradeciendo que ella y su hermano estuvieran bien. Antes de que Rize le contara su versión de los hechos de ayer le pidió algo extraño.

Una consulta de las barajas de adivinación…

Tsubaki desde hace mucho tiempo tenía supersticiones con el karma, el destino y entre otras cosas (su hermano podía predecir casi con exactitud quien iba a morir ¿cómo no creer?). Desde que Rize y ella eran compañeras de trabajo y en cierto modo amigas, Rize le había dicho que no creía en la adivinación ni nada de ese estilo, pero la notaba preocupaba y le pedía una consulta. Tsubaki fue a su cuarto (notando que su hermano estaba dormido en su cama) tomó su baraja, revolvió las cartas con habilidad, las puso sobre el comedor donde ella y Rize estaban sentadas.

Rize escogió tres cartas, al voltearlas revelo la carta de los amantes (la número 6), el hombre colgado (la número 12) y la muerte (la número 13). Interesante, ninguna carta estaba invertida.

—Te ha tocado algo interesante Rize…—Dijo Tsubaki al mirar a su vecina.

—¿Qué dicen?

—Bien la primera es la carta de los amantes se usa para representar una decisión importante sobre la otra, como en muchas ocasiones representa la elección del matrimonio sobre la soltería, la madurez hacia la curiosidad mas allá del edén, una persona sobre la otra en una relación amorosa, cosas así.

Por alguna razón la peliblanca se sonrojo con la lectura de la primera carta, Tsubaki no la veía tan avergonzada desde que se vieron juntas en el café cuando Rize perdió su arete, cuando curiosamente hablaron del destino y la extraña fortuna, "Oh…a lo mejor está pensando en su ángel guardián", pensó Tsubaki mirándola con curiosidad.

—¿Y la segunda?. —Preguntó Rize con las mejillas sonrojadas evadiendo su mirada.

—Es el hombre colgado, es una carta que representa el auto sacrificio, pero también es el comienzo de algo muy importante, ya que el número doce representa los mayores cambios, grupos, pruebas o eventos…bien vamos por la ultima.

—La carta de la muerte.

—Si, no representa la muerte física…pero es una de esas cartas que dice que te vas a poner en un cambio muy significativo, puede que no te guste, pero la carta invita a no temerle a los términos de los ciclos para que se inicien los nuevos, metafóricamente hablando no debes temerle a la muerte.

—¿Y entonces cuál es tu conclusión?.

—Pienso que algo te va a pasar que te va dar una buena sacudida de mente, alma y corazón que no vas a poder evitar, puede que pierdas algo, pero obtendrás algo nuevo a cambio y vas a tomar una decisión sobre otra de algo sumamente importante.

—La pregunta es ¿qué va a ser?

—Efectivamente Rize, ¿qué o quién? te va a dar esa noticia o evento que estremezca tu alma…pero no me mires así asustada, pueden ser buenas noticias, la carta 6 es de buena suerte.

—Ojalá sean buenas noticias. —Dijo Rize suspirando.

—Te veo preocupada, no me has contado como te fue de regreso en Tokio.

Tsubaki miró como su vecina abrió grandes los ojos, lucía algo preocupada.

Después que Rize contara todo lo que le paso anoche, Tsubaki se sorprendió por los detalles de su secuestro espantada, pero cuando le preguntó ¿Y dónde pasaste la noche?, su vecina se sonrojo solo diciendo que algo así como pase la noche con Ken, Tsubaki se sorprendió por su respuesta, no creyó que iba a llegar a ese "nivel" de intimidad con el investigador, pero cuando Rize al mencionar que antes de regresar a su hogar Kaneki se comportó algo extraño con ella, Rize dejo de sonrojarse, se puso pensativa con la mirada en blanco.

—Se puso pálido como el papel cuando me presente con su amigo. —dijo la peliblanca.

—Tranquila, los hombres a veces son…algo raros. —Tsubaki intentó tranquilizarla.

—Supongo…—La mirada de Rize todavía delataba preocupación.

Rize se despidió de ella diciendo que tener volver a su departamento y luego iba a salir para irse de compras. Tsubaki la acompaño a la entrada, antes de que ella se fuera le preguntó.

—Rize, ¿no te está pasando algo más?

—¿Cómo que?

—Vamos, hace un rato que no te he visto dormir bien, luego te desmayaste cuando te fuiste conmigo y mi hermano de viaje y ahora te veo ausente, se que lo de ayer debió asustarte de muerte, pero si hay algo que pueda en lo que te pueda ayudar dime.

Rize se quedo unos segundos callada mirándola asustada. —¿Recuerdas que te conté cuando como paré en el hospital cuando estábamos de viaje?

—Si, un imbécil te acoso, corriste y te dio un ataque de pánico cuando te desmayaste.

—Cuando estaba con el acosador tuve una especie de regresión, como si hubiera vivido eso antes, tenía miedo que alguien provocara un accidente para que yo muriera.

—¿Cómo en tu otra vida?

—No exactamente, siento que me paso hace mas de tres años, sea lo que sea me está persiguiendo de nuevo y por eso no duermo. —Rize cerro los ojos frustrada, se escuchaba desesperada, enojada.

Tsubaki sorprendida por las respuestas de su vecina la abrazó como si fuera su hermana pequeña, Rize le correspondió con el abrazo, "pobre…" pensó Tsubaki se compadecía de ella, ojala que pudiera salir del ciclo en que estaba sufriendo. Su vecina se separó de ella agradeciéndole con una sonrisa saliendo de su hogar.

Tsubaki suspiró, cerró la puerta, su teléfono celular sonó en su bolsillo del pantalón, una mensaje de Kizuato le estaba entrando.

"Hola Tsubaki-san, ¿cómo estas? ¿podemos hablar en la tarde?".

Kizuato. Recibido a las 11:45 am.

"Hola, bien, ¿no quieres hablar ahora?"

Tsubaki. Enviado a las 11:46 am.

"No, te llamare desde un teléfono publico, ¿está bien que te llame 6:45 pm?"

Kizuato. Recibido 11:48 am

"De acuerdo, ojalá sean buenas noticias".

Tsubaki. Enviado a las 11:48 am.

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El reloj indicaba las 6:12 pm.

Kaneki había querido contactar con Rize desde hace un rato antes de salir a buscarla a su departamento ya que era hora que ella también supiera la verdad. Se acerco al refugio número 5 y dijo que iba al departamento número 7, pero el guardia de turno le dijo que Rize había salido, pero que podía quedarse en el vestíbulo o las escaleras del primer piso sin estorbar. Se sentó en las escaleras a esperarla y reflexionar.

El interrogatorio que se le haría a ella era inevitable, ya que era una testigo valioso que ayudo en el caso de la diosa búho y además era ella, la mujer que fue presionada a formar al dragón hace tres años, al darse cuenta que estaba viva por supuesto el TSC quería verla, todos querian los detalles de cómo contacto con ella y el porque él la oculto con tanto recelo una información tan inesperada, pero ciertamente valiosa.

Tuvo que defenderla diciendo que su comportamiento era correcto, que sus acciones ya no se basan en la cacería de humanos todo el tiempo que estuvo con ella, pero ¿por qué estuvo en las ruinas de la zona 0 o en el incendio?, ella no tenía registros penales, ni antecedentes, pero necesitaba saber todo de ella antes que llegara el día de mañana.

Se quedo tan imerso en sus pensamientos que no notó que alguien la clavaba la mirada.

—¿Esperas a Rize-san?. —Le preguntó Tsubaki (la vecina de Rize), llevaba puesta una chaqueta masculina ocultando su olor con un vestido largo y lentes de sol. Acaba de llegar al refugio y parecia que quería pasar por las escaleras.

Kaneki sorprendido volteó a ver Tsubaki quien lo miraba con curiosidad por estar tan pensativo al pie de las escaleras.

—Si.

La amiga de Rize se le quedaba viendo extraño, como si sospechara de él. Con su primer encuentro podía intuir que ella no estaba de acuerdo que Rize y él se vieran, tal vez le asustaba que estuviera con alguien del TSC.

—Le tienes mucho afecto a Rize-san, ¿no es verdad? —Dijo la ghoul con neutralidad.

Kaneki se sonrojo al escuchar esa frase, al principio no contestó, era obvia su respuesta. —¿Por qué me lo preguntas?

La ghoul ajusto sus lentes de sol y suspiro. —Bueno ya que estamos conversando, me da algo de curiosidad por quien eres, se que no es mi problema a quien ella vea, pero Rize también me preocupa.

—¿Y que podría preocuparte?

—Que ella salga lastimada. —Le dijo mirandolo como si fuera un juez que dicta la sentencia a un criminal.

Tsubaki comenzó a subir las escaleras pasando a lado de él, esa frase dejo pensando a Kaneki, cuando Tsubaki estuvo a punto de salir de su campo de vista solo le dijo.

—Yo jamas he tenido inteciones de que ella salga lastimada. —Dijo Kaneki con firmenza poniendose de pie mirando a la ghoul de frente.

Tsubaki detuvo su marcha, se quito sus lentes de sol revelando sus ojos de iris color rojo oscuro.

—¿En serio?, desde que sale contigo se siente mal a cada rato, dice que alguien la persigue y no duerme…si la quieres de verdad mejor dejala en la paz.

Kaneki la miraba sorprendido, sabía que Rize desde que se rencontraron se sentía desprotegida por sus nuevos recuerdos, y los acosos que sufrió por la diosa búho, le atemorizaba que él fuera parte de su tormento, sin embargo…

—Solo me ire si ella me lo pide, pero yo voy a protegerla.

—¿De quién?

—De cualquiera que le quiera hacer daño.

Tsubaki solo alzó una ceja, "vaya que es obstinado el ángel guardían de Rize" pensó la ghoul para suspirar retirandose de las escaleras.

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—¿Rize?. —se escucho la voz del hermano de Tsubaki.

Ella volteo la mirada, estaba de camino a casa, pasando por el parque cerca del refugio número cinco y el teléfono se le termino la batería. Notaba que el jovencito estaba con un cuaderno de dibujos sentado en una banca del parque.

—Hola, ¿Qué haces aquí solo?. —Ella preguntó con curiosidad.

—Mis amigos se acaban de ir, jugamos y me dirigía a casa, pero me puse a dibujar porque vi algo interesante y aquí estoy.

Rize miró que estaba dibujando a un par de ancianos que estaba frente de ellos sentados en una banca, el dibujo era bueno, pero el anciano tenía dibujada una corona negra en la cabeza.

—Es muy bueno, pero ¿por qué les dibujas la corona negra?

El jovencito tardó en contestar.—Porque es surrealista…

Rize parpadeó confusa, a lo mejor era una mentira blanca que le estaba contando el jovencito, pero lo dejo pasar. —…ya veo, me preguntaba, ¿si podías ayudarme con un trabajo?

—¿Un trabajo?. —dijo el hermano de Tsubaki.

—Si, he visto que dibujas muy bien, ¿alguna vez has hecho un retrato hablado?. —Rize tomo asiento a lado de él.

—¿Cómo los de la policía?

—Exactamente.

—No en realidad…pero podría intentarlo Rize-san. —El jovencito se sonrojo cuando la peliblanca le sonrió.

—Muy bien, son solo dos personas, ¿cuándo quieres comenzar?. —Rize le sonreía cálidamente.

—Podemos intentar ahora, prometo que me esforzare.

El jovencito saco de su mochila otro cuaderno de dibujo, lápices y carboncillo. Él no sabía exactamente como empezar un retrato hablado, pero lo lógico era comenzando con las preguntas básicas.

—¿Es hombre o mujer Rize-san?

—Es hombre.

—¿De qué edad?.

La peliblanca comenzó a formular su respuesta cerrando los ojos y sujetando su barbilla, como si quisiera recordar. —Tal vez unos 50 años.

El jovencito comenzó anotando los datos importantes y comenzó con la descripción del retrato. Rize le hablaba de un hombre adulto, de barba con bigote, cabello oscuro y largo, de piel tostada, para las facciones era algo difícil porque él no sabía si no tenía una referencia física, como Rize intentando recordar la mayor cantidad de detalles.

Cuando él dibujaba los trazos de bocetos, noto que el primer sujeto era muy parecido a un samurái (como los que salían en las películas de blanco y negro), mientras Rize le hablaba de los ojos, las cejas gruesas y pobladas, hablaba del misterioso primer sujeto con cierta alegría, Rize se entusiasmada por su habilidad, quizás no era un profesional, pero le gustaba cuando alguien (además de su hermana mayor) le dieran un cumplido.

El boceto ya estaba terminado, luego de veinte minutos, solo tenía que limpiar el dibujo, poner sombras y rellenar alguna huecos. Lo tendría mañana.

—Es como un samurái Rize-san, ¿quién es él? ¿dónde lo conociste?. —Comento con alegría el jovencito.

Rize se quedo callada, la sonrisa que ella tenía cuando lo estaba describiendo se desvaneció, ahora lucía un tanto perdida por esas dos simples preguntas. —Creo que él es mi padre…pero no me acuerdo mucho de él.

El jovencito también dejo de sonreír, sabía que Rize era huérfana como él y su hermana, pero no tenía idea que ella ya no se acordaba de su padre, cerró su cuaderno con cuidado recitando la pequeña frase "Lo siento, no debí de preguntar", al parecer Rize no lo escucho con claridad cuando se acerco a preguntarle por su ultima oración, él negó con la cabeza bajando la mirada repitiendo de nuevo su oración. Rize acaricio la cabeza del menor diciéndole en tono bajo "Esta bien, no preguntaste nada malo".

—¿Y como se llamaba?. —Preguntó el jovencito.

—Sachi, Matasaka Kam…—Rize tapó su boca sorprendida, solo recordaba el nombre de pila de su padre, pero no recordaba el resto, por alguna razón le vino de golpe el nombre, curioso.—¿Podemos empezar con el segundo?

—¡Si!. —Dijo el jovencito entusiasmado.

El segundo retrato era algo extraño para el hermano de Tsubaki, Rize describía a un hombre joven de cabello negro lacio (probablemente de la edad de Rize), de rostro alargado y delgado, ojos rasgados negros con un lunar bajo el ojo izquierdo, nariz recta y boca delgada, con el segundo retrato Rize no sonaba contenta, sonada sería, asustada, porque cuando el boceto inicial estuvo terminado, ella miró el boceto con seriedad.

—Es muy realista. —Fue la respuesta de la peliblanca.

—¿En serio? ¿Quieres que lo retoque?, te lo entregare mañana junto con el otro.

—No será necesario, a si está bien.

El jovencito lado la cabeza, no quería que ella terminara el retrato.

—¿Quién es Rize?

—...No tengo la menor idea, pero no me gustaría cruzarme con él por la calle de noche…Oye ya se va a ser tarde, me voy a casa, ¿vienes conmigo?. —Ella preguntó algo incomoda ya que al parecer el segundo retrato la asustaba en cierta forma.

—Si, apuesto que mi hermana mayor ya hizo la cena.

El jovencito se le quedo viendo a Rize notando que estaba tensa, Rize cambio de tema rápidamente de cuanto iba a pagarle por los dibujos, dejando el segundo retrato en segundo plano.

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El reloj indicaba las 6:45 pm

Los acontecimientos de la diosa búho no solo había dejado de que hablar por los secuestros, los desastres y demás, si no también a los ghouls que se dedicaban a la recolección de cadáveres. Tsubaki estaba hablando por teléfono con Kizuato recargada en su balcón viendo desde arriba la calle, notando que su hermano menor y Rize regresaban juntos al edificio.

—¿Cómo que la diosa búho te contacto?. —Pregunto sorprendida Tsubaki.

—Si, unas horas antes de que ocurrieran las bombas de humo, un par de sujetos de mascaras blancas me siguieron hasta mi residencia y me hablaron de un festín, de un nuevo orden, pero lo peor es que sabían que no trabaja solo recolectando cadáveres, sabían de los demás, me negué obviamente, pero me dijeron que nos íbamos a arrepentir si no cooperamos. —Kizuato hablaba con seriedad.

—¿Y estás bien?

—Si...hable con los demás por teléfono para que se empezaran a escabullir, porque algo raro iba a pasar con esa visita y paso lo de anoche, solo no pude contactar contigo y Higanbana…Tsubaki escucha con atención, las dos tienen que irse, si la diosa búho tiene información sobre nosotros puede contársela al TSC, todos los demás ya estamos huyendo a otras partes de Japón por seguridad, yo en la medianoche me voy al pueblo donde crecí.

—¿A dónde podemos huir? Ya sabes que tengo a mi hermano y todo.

—Pueden venir conmigo, ¿recuerdas nuestro primer refugio? Ahí estaré.

Tsubaki comenzó a sudar frio, no era lo que le estaba pasando, si el TSC se enteraba de ella y su hermano, no quería ni pensar en las consecuencias, pero ¿y Rize?.

—Muy bien, nos vamos contigo.

—Por cierto, Higanbana-san ¿está bien?

Tsubaki recordó cuando se encontró a Kaneki en la entrada del edificio en las escaleras y habló con él, le había dicho que protegería a Rize, lo había dicho de manera sería.

—Ella está bien, tiene a un ángel de la muerte cortejándola, aunque debería decirle que también se vaya.

—¿Un ángel de la muerte?

—No me hagas mucho caso, solo recordé que hoy le leí la fortuna.

—Muy bien, entonces nos vamos juntos, te veo en la noche.

—Bien, gracias Kizuato…

—No me tienes que agradecer, siempre ha sido nuestra dinámica desde que nos conocimos.

—Es verdad.—Tsubaki sonrió al escuchar esa oración.

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Kaneki escucho los pasos y la voz de Rize junto con la del jovencito que ya conocía, cuando Rize lo encontró al pie de las escaleras se quedo sorprendida, el jovencito también lo miró con curiosidad, pero por ver la seriedad que tenía su mirada se fue corriendo el pequeño ghoul despidiéndose de ambos.

—Hola, no te esperaba a esta hora, ojala no hayas tenido que esperar tanto tiempo. —Comenzó Rize un tanto sorprendida.

—No te preocupes, lamento si llegue sin avisar, pero por alguna razón no podía contactar contigo por teléfono y creí que el guardia te habría avisado.

—No hay nadie de guardia y la batería murió. —Rize mostró su teléfono agitándolo.

—Necesito hablar contigo.

Rize lo miró confusa, era muy observadora era claro que sospechaba de que tenía un enorme peso en los hombros.

—¿Tan urgente es el asunto?

Él asintió y ella le hizo una señal para que la siguiera hasta la puerta 7. Kaneki noto la puerta de Rize que tenía su apellido todavía en la entrada, hizo que por un momento sintiera nostalgia y al mismo tiempo vergüenza sintiendo por un instante que él no merecía que ambos compartieran nombre, como si él no mereciera protegerla.

Cuando ambos ingresaron al departamento, Kaneki solo quedo en la entrada casi recargado en la puerta mientras notaba como Rize dejaba las compras en la barra de la cocina, lo invito a pasar y sentarse en el comedor. Ella antes de sentarse le ofreció algo de beber, pero él rechazó con educación, murmuro en tono bajo "No creo merecerlo", a lo que Rize reacciono con un pequeño escalofrió en los hombros, pero no le dijo nada, cuando ella se sentó frente a él, ella lo tomo de la mano acariciando el dorso de su mano con sus finos dedos, Kaneki bajo la mirada llamando la atención de la chica.

—Hoy estás mas misterioso que de costumbre investigador. —Ella sonrió ligeramente dirigiéndose hacia él, intentando que reaccionara.

Finalmente él subió la mirada ensombrecida, asustando por un momento a Rize.

—Lo se, pero tengo un terrible secreto Akagawa-san.

Rize se sorprendió porque él empezara a llamarla por su apellido, la única vez que se dirigió con ella por apellido fue antes de volverse aliados.

—¿Akagawa-san?, está bien—dijo ella soltándole la mano. —Oye si ya nos metimos en problemas por meter la pata o algo así, necesito…

—No hay problemas con nuestras salidas nocturnas o el encubrimiento…es algo distinto, antes de que te cuente necesito que me confirmes algo.

—¿Qué cosa?

—¿Tú recuerdas como te hiciste la cicatriz en el cuello? ¿o cómo terminaste en las ruinas del dragón hace tres años?.

Ella sintió un escalofrió en la espina dorsal, a ella no le gustaba hablar de eso, era una conversación tabú, porque de ahí surgían sus pesadillas, ella ya creía que las había empezado a superar, pero en otoño comenzaron de nuevo y con fuerza, ¿cómo es que de repente él sacaba a luz el tema?.

—No, pero sabes que no soy muy afán de contestarte eso.

—Lo siento…pero tengo que contarte algo sobre ti, algo que tu no recuerdas…Lo lamento pero se como te paso esto, y se cual es tu verdadero nombre.

Ella se levanto de la silla, alejándose dos pasos, esto comenzaba a asustarla, su corazón comenzó a latir rápidamente.

—¿Qué quieres decir…?

Él también se levanto de su silla y camino hacia ella, preparándose para revelar el secreto que tenía desde hace tiempo en su interior, no era justo para ella, no resistía la culpa, después que los dos empezaran a volverse aliados, amigos y que ella confiara en él, que anoche él le confesara que la quería y que ella no le era indiferente su cariño, ya no era una simple investigación fría de saber el porque estaba viva, había surgido un sentimiento que lo volvía loco cuando estaba con ella, la quería, la apreciaba, pero era hora que confesarse ante ella, finalmente le dijo.

—Tu verdadero nombre es Rize Kamishiro…intente matarte hace tres años.

A ella le empezó a dar algo de vértigo, la ghoul recargo las manos en el comedor como si tuviera una dolencia en el cuerpo.

Rize por un momento creyó que iba a desmayarse, una iluminación de su memoria no solo fue desbloqueado…

Por un momento, ella deseo nunca volver a saber lo que en realidad le paso.