Capítulo 12
Amenaza latente
Todoroki tiene un mal presentimiento que le está carcomiendo el alma.
Lastimosamente para él, es peor de lo que esperaba.
Todoroki Shoto podría decir que las cosas marchaban bien.
Dentro de lo posible.
Kirishima andaba en las nubes. Soñando despierto sobre su reciente y oficializada relación con Bakugo Katsuki y sobre lo "adorable" que era el rubio con él. Si es que "adorable" era que Bakugo le gritara todo el tiempo.
En fin, ya ellos. Mientras Kirishima sea feliz él no tenía ningún problema.
Yaoyorozu también ha estado alegre recientemente debido a los últimos rankings de las oficinas de héroes más influyentes que los ubicaban en el puesto ocho. Algo bastante bueno para una oficina relativamente nueva.
Y él, bueno, había tenido una semana extrañamente tranquila. Simples robos menores, o uno que otro accidente, pero nada que fuera grave.
Y eso era tal vez lo que le preocupaba.
Había demasiado silencio en las calles, ningún villano importante hacia algún movimiento y eso sólo podía significar dos cosas.
O bien, la liga ya no tiene tanto poder en el bajo mundo o se están preparando para algo más grande.
Quería pensar que era lo primero. Pero la experiencia siempre le hacía pensar en lo segundo.
Y de alguna manera eso le causaba cierta incomodidad.
—¿Todoroki, estás bien?
No se había percatado de que en algún punto de su conversación ya no le prestaba atención a las palabras de Midoriya, sino a su mente, que había decidido desviarse por otros rumbos.
No podía decirlo con exactitud, pero podía sentir que algo se acercaba.
—Lo siento Midoriya, es solo que demasiada tranquilidad me preocupa— soltó al fin, tomando un pequeño sorbo del café que Midoriya le había traído a la oficina para el desayuno.
—¿Tranquilidad? ¿Porque ha de preocuparte eso?
—No es exactamente la tranquilidad, creo que es el silencio—aclaró— la liga ha estado muy silenciosa. Solo ha habido robos menores y ningún incidente realmente importante. Me preocupa que se estén preparando para algo grande.
—Instinto de héroe ¿eh? —Midoriya le daba vueltas al café con la cucharita, una y otra vez, parecía contrariado. Se quedó en silencio por unos minutos, hasta que se detuvo como si se hubiera rendido y lo miró fijamente—tienes razón, algo se avecina. No debería decirte esto, pero me preocupa que no estés listo.
—¿Qué sucede, Midoriya? — preguntó y Midoriya se acercó a él. Todoroki lo imitó quedando con los rostros lo suficientemente cerca para murmurarse bajito.
—Lo lamento, no hay mucho que pueda decirte, pero, ten cuidado. Los villanos se están armando y abasteciendo de nuevas... Ahm..."herramientas", si así se les puede llamar. No confíes en que un villano se vea débil, o te parezca de poca monta. Se precavido, en un segundo, podrían volverse más fuertes de lo que parecen.
—¿De qué estás hablando? —susurró confundido.
—Lo siento, no puedo mencionarte nada más—respondió apenado, apretando la taza en sus manos.
—Tiene que ver con tu aumento de trabajo ¿no es así?
Midoriya asintió con la cabeza, alejándose, volviendo a su posición inicial. Tomó la taza y lentamente la llevó a sus labios. Podía ver en sus hermosos ojos verdes cristalinos la preocupación que le aquejaba y como apretaba los labios en un intento de no contarle más.
—Entiendo. No tienes que decírmelo—soltó tratando de aliviar el pesar de Midoriya—aún si no me dices que es exactamente, yo confío ciegamente en tus palabras. Sin dudarlo.
El rostro de Midoriya adquirió un hermoso tono carmín. Mientras nervioso jugaba con las mangas de su abrigo.
—Gracias—Le dijo con una sonrisa tímida.
Definitivamente confiaría en el ciegamente.
Pasaron treinta minutos conversando sobre diversos temas, y no hablaron más sobre el trabajo de Midoriya o las inquietudes de Todoroki. El héroe decidió enfocarse en Midoriya, en saber más de él para llenar esa necesidad que emanaba de su pecho, el insistente deseo de conocer cada detalle del chico de linda sonrisa. Le preguntó sobre sus gustos, su comida favorita, música, hobbies y hubiera seguido si es que el celular de Midoriya no sonaba alertándole sobre la hora. Midoriya se puso de pie excusándose, de inmediato Todoroki le siguió hasta el ascensor.
—Por favor Todoroki—le dijo antes de entrar por el ascensor, con una mirada angustiada—ten mucho cuidado... Si algo te pasa, yo...no podría...
Midoriya apretaba los puños y temblaba ligeramente, tenía la mirada gacha tratando de esquivar sus ojos, pero en este momento lo único que deseaba Shoto era ver sus orbes verdes fijamente para asegurarle que todo estaría bien, aún si él mismo no tenía la certeza, aún si sentía que se avecinaba una tormenta.
Lo único que quería era verlo sonreír y sus ojos brillando con esa hermosa paz que anhelaba día tras día.
—No me pasará nada—le afirmó—Midoriya mírame— agregó y delicadamente extendió sus manos acuñando suavemente su rostro, se acercó a él y lo miró directamente a los ojos. Se perdió en sus orbes verdes y en su rostro sonrojado, contó una a una las pecas en sus mejillas y disfrutó de la calidez que emanaba. Respiró suavemente y sin percatarse una sonrisa se formó en sus labios—Todo estará bien, te lo prometo.
Pasaron los segundos mientras se sostenían la mirada, hasta que sintió los dedos temblorosos de Midoriya posarse sobre sus manos. El chico cerró los ojos respirando con alivio mientras se inclinaba suavemente entregándose al tacto de su mano.
—Por supuesto que estarás bien—le dijo en un suspiro aún con los ojos cerrados y sin quitar sus manos de las suyas—Después de todo eres un héroe. Mi héroe favorito. Confió plenamente en ti.
Cuando abrió sus ojos la duda se había disipado de su mirada y sus labios le regalaron una hermosa sonrisa que le hizo sentir como si fuera lo más importante del mundo. Como si nada pudiera vencerlo.
Shoto le sonrió también, dejando sutiles caricias en sus mejillas pecosas con sus pulgares. Luego de unos segundos y muy a su pesar tuvo que soltar al chico. Midoriya era alguien muy ocupado y no podía retenerlo a su lado más tiempo por más que quisiera tenerlo todo el día. Dio un paso hacia atrás y Midoriya algo avergonzado acomodó sus lentes redondos de montura azulina que caían graciosamente por su rostro.
Se despidieron como suelen hacerlo y con una sonrisa en su rostro que no se desvaneció durante todo el día volvió a sus actividades.
Luego de que Shoto culminará con sus patrullas habituales, regresó a la oficina para continuar con el papeleo. Si bien había podido dejar atrás sus preocupaciones bastó un arresto, el último de su noche, para que las dudas volvieran a carcomerle el pensamiento.
Midoriya tenía razón.
El villano no parecía poderoso, por lo menos para su kosei y sus capacidades de héroe, pero cuando fue claro para el villano no tendría escapatoria y sería arrestado, sacó un objeto de su bolsillo y se inyectó en el brazo. No fue ni medio segundo después que pasó de poder manipular la tierra lo suficiente como para crear un pequeño y débil muro, a poder crear montañas y agitar la tierra como si de un terremoto se tratase.
Eso lo tomó por sorpresa y en su asombro estuvo a punto de ser aplastado, pero gracias a su entrenamiento, su cuerpo parecía reaccionar antes que él mismo y pudo esquivar el ataque. Se defendió por al menos cinco minutos y luego se dio cuenta que el poder disminuía su intensidad poco a poco. Aprovechó la distracción de su enemigo ante este hecho y lo inmovilizó rápidamente.
La policía llegó de inmediato y rápidamente se lo llevaron. El detective Tsukauchi se encargó personalmente de recoger la evidencia y su testimonio.
Pero por más que mostró su interés en el caso el detective no le respondió sus dudas. "Información clasificada" le dijo y luego agregó "pero tengo la impresión de que pronto la sabrás".
Tecleó en su computadora el informe, colocando sus últimas observaciones y guardó el documento. Con los dedos entrelazados, colocó su rostro sobre ellos releyéndolo. Suspiró preocupado.
Algo no estaba bien.
Y eso fue solo el comienzo.
Pasaron tres semanas y los incidentes ocurrían por lo menos tres veces a la semana.
Mismo escenario.
Mismo descontrol.
Midoriya todos los días le repetía que tuviera cuidado, le escribía, lo llamaba y procuraba por él de un modo de que le hacía sentirse amado. Era casi una costumbre. Por eso se le hizo bastante raro que desde que se despidieron en el almuerzo no le haya escrito ni le haya respondido un solo mensaje. Y ya eran las diez de la noche.
Primero pensó que el chico podría estar demasiado ocupado con el incremento de casos. Aún no estaba seguro de cuál era exactamente la investigación o trabajo que estaba llevando a cabo, pero era muy probable que sea esa droga.
Todo está bien, solo está trabajando.
Pasó horas tratando de tranquilizarse con ello, pero ahora ya era imposible.
Suficiente.
Tomó su celular y sus cosas, y se dispuso ir a U.A por él, tal vez no era nada, pero prefería estar seguro. Apretó el botón del ascensor e ingresó despidiéndose de los pocos de sus compañeros que quedaban allí. Iba a revisar su celular una vez más, pero una llamada entrante lo detuvo al mismo tiempo que salía del ascensor.
Levantó una ceja confundido.
Bakugo Katsuki
Se leía en la pantalla y extrañado contesto.
—Mitad y mitad— soltó con una voz extraña— ven al hospital central de inmediato.
—¿Qué sucede? —preguntó extrañado.
Escuchó como Bakugo parecía gruñir por el teléfono.
—Dek- Izuku está... Solo ven bastardo.
Colgó y quedó con el celular en la oreja sin hacer ni un movimiento. Un nudo se formó en su garganta junto con la opresión en su pecho, su cabeza palpitaba y se sintió temblar como si sus piernas no pudieran sostenerlo y estuviera apuntó de caer. Estrujó el teléfono con fuerza entre sus manos mientras su cabeza daba vueltas entre las más horribles posibilidades o motivos por los que Midoriya estaría en el hospital.
Necesitaba verlo, asegurarse de que este bien.
Cuando llegó de inmediato preguntó por él en la recepción, al reconocerlo como héroe no le pusieron impedimento alguno y le facilitaron rápidamente el número de su habitación diciéndole que ya estaba más estable y podría recibir visitas, pero que estaba sedado por la operación y debía de tener cuidado.
El estómago le dio un vuelco al escuchar a la enfermera.
Corrió por los pasillos y llegó al piso ocho, buscó entre las distintas puertas y de inmediato su mirada se chocó con la de Bakugo. Una ira irracional se apoderó de él y lo tomó del cuello desprevenido.
—¡¿Qué fue lo que le hiciste?! ¡Maldita sea Bakugo, responde! — pero él solo le esquivó la mirada y eso lo hizo enojar aún más. Levantó su mano dispuesto a pegarle un golpe en el rostro, pero alguien lo tomó del brazo fuertemente deteniéndolo al instante.
—¡¿Kirishima?!—soltó sorprendido soltando a Bakugo que sólo respondió girando su rostro enojado. No se había percatado de la presencia del pelirrojo.
—Se que estás preocupado, pero Bakugo no ha hecho nada más que protegerlo. Solo míralo, él también está lastimado.
Volteo a verlo percatándose de su aspecto.
Bakugo tenía vendados los brazos, unos golpes en el rostro y aún podía ver los rastros de sangre en su ropa. Se sorprendió por su estado y quiso preguntar, pero un doctor salió de la habitación frente a ellos indicándoles que ya estaba consciente y que podían pasar.
Con cierto temor ingresó y su mundo se vino abajo al ver su estado.
—Hola Todoroki, lamentó no haber respondido —le dijo con una voz cansada, pero intentando sonreír.
Midoriya levantó con dificultad un mano intentando saludarlo, pero el dolor se reflejó en su rostro por más que intentó esconderlo.
Eso solo preocupó aún más a Shoto, que en un abrir y cerrar de ojos ya estaba a su lado.
—Dios, Midoriya ¿quién te hizo esto? —soltó frustrado sosteniendo su mano vendada.
—Fue un robo, intentaron robar-
—Midoriya—soltó desesperado— tus brazos están vendados, tu rostro tiene raspones y hematomas, tu cabeza también está vendada y por el modo que te inclinas es evidente que tienes algunas costillas rotas. Acabas de salir de una operación y quieres hacerme creer que fue un simple robo.
—Pero Todoroki—le dijo nervioso
—Fue un ataque de esos—intervino Bakugo—los bastardos que usan esas drogas. Mientras huía quiso robarle a un niño y este idiota se puso al medio. Estaba por la zona cuando escuché los gritos de la gente, de inmediato fui y neutralicé al imbécil pero el muy bastardeo no estaba solo. Capturamos a todos los idiotas, pero el daño estaba hecho.
—¿Porque no pediste ayuda? —preguntó Shoto seriamente.
—No había tiempo, por más que hubiera querido llamar a algún héroe ninguno hubiera llegado. Y el niño estaba aterrado. Yo— se detuvo y respiro hondo— solo pude pensar en salvarlo. Lo siento yo no quería preocuparlos, pero era lo correcto. Tenía que hacerlo.
Shoto tomó sus manos delicadamente dejando fluir el temor que sentía. De solo imaginar los golpes y el dolor que tuvo que soportar Midoriya para que el niño pudiera escapar le provocaba ganas de vomitar. Pero a su vez se sentía culpable, como si hubiera fallado de la manera más cruel.
Como podía ser un héroe y no salvar siquiera a las personas que más amaba.
Como podía llamarse a sí mismo un héroe si no pudo impedir que Midoriya terminara así.
—No es tu culpa—le susurró Midoriya entrelazando sus dedos vendados con los suyos—no había manera de que supieras que pasaba.
—Pero yo... No estuve...
—No porque no quisieras sino porque no lo sabias. Todoroki, no puedes salvar a los que no puedes alcanzar. Estoy seguro que es algo que ya has escuchado antes.
Shoto solo se quedó en silencio aceptando parcialmente lo dicho por Midoriya.
Se quedó a su lado sin soltar su mano hasta que el medicamento empezó hacer efecto en el peliverde y se quedó dormido, su expresión se suavizó y el dolor pareció desaparecer de su rostro, eso lo hizo tranquilizarse un poco pero aun así no estaba dispuesto a irse.
Fue en ese momento, en medio del silencio, que el olor a antisépticos lo golpeó recordándole los motivos por los que evitaba a toda costa los hospitales. Le recordó cada vez que se quedaba de pie congelado en la recepción del hospital psiquiátrico sin tener el valor alguno de anunciarse para, luego de unos minutos, salir de allí disparado alegando que no era el momento y que los hospitales le traían malos recuerdos de la infancia. Era una ironía que estuviera ahora en uno de ellos sin la sensación de querer salir corriendo, más bien quería permanecer todo el tiempo posible sujetando aquella frágil mano.
—Mitad y mitad, tenemos que hablar—Bakugo entraba a la habitación visiblemente cansado.
Todoroki suspiró y delicadamente soltó la mano de Midoriya dejándola suavemente en la cama. Salió de la habitación cerrando la puerta detrás de él donde lo esperaba Bakugo apoyado en el muro.
—Iré directo al grano—mencionó seriamente—tengo el presentimiento de que ese villano iba por Deku.
—¿Pero por qué? No tiene sentido.
—Cuando llegué esa escoria tenía a Deku del cuello—dijo con una voz amarga—pero no para matarlo.
Se detuvo unos instantes. Se paró erguido, apretó los puños y lo miró fijamente.
—Esa basura quería llevarse a Deku.
Todoroki repasó el expediente que Bakugo le entregó, no quiso mencionar fuentes, pero antes de que Kirishima se lo llevara le recalcó la importancia de mantenerlo en secreto. Volteo la mirada a la figura dormida de Midoriya una vez más sorprendiéndose de su estado.
Según el informe el kosei el villano le permitía expulsar púas de sus manos. Fue clasificado como "no letal" debido a que era más como si el tipo fuese un cactus. Tenía antecedentes de robos menores, pero últimamente había estado participando en robos más complicados y en pandillaje.
Edad: 25 años.
Según testigos estaba ingresando a una tienda cuando chocó con un niño en la puerta que también ingresaba.
Aquí es donde saltaba lo sospechoso.
Algunos testigos afirman que el niño asustado dio un paso al costado y parecía que el villano lo dejaría pasar, pero en ese instante Midoriya salió de la tienda. El villano quedó viendo a Midoriya que de inmediato tomó al niño del brazo como si lo conociera y lo puso detrás de él. Se dio vuelta con el niño delante y quiso ingresar a la tienda. Ni bien el niño dio un paso para atravesar la puerta el villano tomó a Midoriya del hombro jalándolo a la acera.
Luego de eso su atención estuvo en él y nunca más volteo a ver al niño.
Según el informe de un momento a otro las púas del villano crecieron en todo su cuerpo, presumían que era debido a la droga que ha estado circulando "trigger" era el nombre que figuraba en el expediente. Luego de eso golpeó a Midoriya hasta dejarlo inconsciente.
Heridas de golpes en su cuerpo.
Tres costillas rotas.
Golpe en la cabeza.
Diversos cortes en su rostro debido a las púas.
Púas incrustadas en su cuerpo en diversas zonas. Algunas de profundidad considerable que tuvieron que ser extraídas mediante cirugía.
Shoto no tuvo que pensarlo mucho. Si el villano tenía algo en contra del niño, pudo haber dejado a Midoriya de lado de solo el primer golpe, pero se encaprichó con él. Y aún si eso fuera el motivo pudo haberlo matado rápidamente, pero...ninguna de sus púas había perforado lo suficiente, teniendo claramente la fuerza, ninguna había tocado zonas importas del cuerpo, el golpe no le causó una seria contusión, sabiendo perfectamente que la droga aumenta la fuerza física también. Más que para matar... Era para ocasionar daño, para dejarlo indefenso.
No era una amenaza, sino hubiera recibido alguna advertencia en vez de dejarlo inconsciente sin explicar sus motivos. Lo que Bakugo decía tenía sentido ahora. Esto parecía más un intento de secuestro.
Pero ¿por qué?
Midoriya se removió incomodo empezando a abrir los ojos. Rápidamente escondió el expediente en su maleta.
—¿Todoroki? —susurró con voz somnolienta—¿qué haces aquí? Mañana tienes turno temprano y es tarde... ¿Qué hora es?
—Son las...—sacó su celular mirando la hora—2:46am
—¡Por dios Todoroki! Deberías estar descansando ¿cómo trabajaras mañana así?
—No te preocupes por eso, Yaoyorozu está enterada y se encargará de todo mañana. Yo me quedaré contigo.
Midoriya se sonrojó de inmediato y atinó a decir un tímido "gracias" que respondió con un "no hay problema".
Luego de eso conversaron por unos minutos hasta que el sueño volvió a vencer a los ojos verdes de Midoriya. Se quedó allí hasta el amanecer, observando al chico, preocupado aún más.
Al día siguiente Midoriya le rogó que no se preocupara y siguiera con sus deberes. Pero Shoto no estaba dispuesto a dejarlo. Después de tanta insistencia por parte del pecoso, quedó en qué pasaría por el departamento de Midoriya a recoger un poco de ropa y al gato que debería estar triste y solo, y pasaría también por su departamento a refrescarse un poco.
Se despidió revolviendo el cabello de Midoriya suavemente y asegurándose de que Bakugo estuviera al tanto. Pasó por el departamento de Midoriya, recogió al gato, fue al suyo dejándolo en su sillón. Se refrescó tomando un baño, se vistió cómodamente y bajó por su auto. Una vez en la oficina abrió sus cajones buscando aquello que había descubierto solo unas semanas después de conocer a Midoriya.
Tomó con cuidado aquellos lentes redondos de marco rojo y los colocó con cuidado en su maleta para llevárselos también, pero cuando iba a salir Yaoyorozu entró a la oficina con un sobre en la mano y, visiblemente preocupada dejando y con pesadez, se sentó en su silla encendiendo el computador.
—Yaoyorozu ¿estás bien? —soltó al verla, la heroína parecía absorta en sus pensamientos. Yaoyorozu giró su rostro hacia él y le regalo una pequeña sonrisa que más que tranquilizarlo lo hizo preocupar aún más.
Espero con paciencia para que la heroína se explicara. Luego de dos minutos le extendió el sobre. Lo tomó con cuidado, y revisó su contenido.
Había papeles sobre exámenes de laboratorio, y una foto de lo que parecía una jeringa rota. Leyó los informes y por cada palabra que leía se sorprendía aún más, y la preocupación casi sin sentido que había esta experimentado durante las últimas semanas empezó a tener forma.
—Como puedes ver, han descubierto que se está vendiendo en el bajo mundo una nueva droga "Trigger". Pero no cualquiera. Es una droga que intensifica kosei. Según el informe entre más grande la dosis, más poder y violencia genera. Por ahora los casos han sido manejados con ligereza debido a que no se han presentado heridos y solo ha generado pocos destrozos ya que las dosis eran de pocos miligramos y experimental. Pero parece que la droga se ha mejorado y se está esparciendo rápidamente, y con ellos esos pocos incidentes se empiezan a convertir en problemas de escalas mayores. Pero eso no es lo peor.
Se acercó a él buscando entre las hojas una en especial. Cuando la encontró la sostuvo frente a sus ojos, y señaló uno de los tantos renglones. Enfocó su vista y leyó lentamente sin creer lo que leía.
—Hace unos meses asesinaron al equipo de investigación. Este equipo se encargaba de estudiar la droga y sus efectos de las pocas muestras que habían conseguido— Yaoyorozu sobaba sus manos en frustración— Todoroki. Ellos no eran héroes, eran científicos. Y de alguna forma los rastrearon, secuestraron y torturaron por información. Finalmente dejaron sus cuerpos en un callejón. Prácticamente irreconocibles.
—Yaoyorozu, esta lista...—soltó Todoroki con la hoja temblando entre sus manos.
—La investigación se retomó con un nuevo equipo. La agencia de Sir Nighteye está la cabeza de la investigación y U.A fue asignado para la investigación de la droga. ¿Sabes lo que significa, no es verdad?
—Yaoyorozu... Aquí dice que creen que hay una fuga de información y que los nombres del equipo de investigación puede que estén comprometidos.
—Es por eso que nos llamaron. Quieren que protejamos al equipo. Nuestra agencia debe proveer seguridad de: Hatsume Mei, Bakugo Katsuki y...
Arrugó la hoja en sus manos con desesperación. Su corazón latía fuerte en su pecho y el nudo en su garganta se sentía pesado y agonizante.
Ahora todo tenía sentido.
—Midoriya Izuku—soltó dejando caer la hoja de sus manos con enojo.
Lamento la tardanza magistral. Pase por un bloqueo algo loco con este fic pero me estoy recuperando.
Ahora, la sección de curiosidades.
¡Este fic tuvo dos cuatro borradores, cuatro! Al final muchas cosas cambiaron y terminó siendo nada de lo que tenia pensado.
Una de las versiones anteriores planteaba el ingreso de (SPOILER ALERT) Eri y LeMillion. Probablemente suceda en el futuro.
¿Recuerdan que dije que tenía un borrador donde Izuku golpeaba a Shoto? Bueno, quise incluirlo aqui, pero no me fue posible. Tal vez más adelante.
En otro de los borradores había un b-e-s-o pero decidí que aun no era el momento y que estaba muy apresurado. Sorry but no sorry at all.
¡Nos vemos pronto!
