CAP 12: DANZA DE ABEJAS

-¿Sigues pensando en ella? ¿Crees que vendrán a salvarte? – preguntó aquella mujer que lamía lentamente la punta de su miembro- Puedo hacerte feliz si me amas a mí.

Gaara solo negaba con la cabeza ya habían pasado varios días y ella no hacía más que torturarlo psicológicamente una y otra vez, pero por más que ella lo hiciera sentir bien momentáneamente y le diera el placer que tanto necesitaba su opinión jamás cambiaría.

-¿Enserio piensas que el sexo casual es lo único que me hace feliz?- Matsuri se encogió de hombros- ¿Qué es para ti la felicidad?

-Hay muchas cosas que es felicidad, pero para mí la felicidad no es más que lo útil, si no me sirve no me hace feliz.

-Entonces…¿Cómo planeas hacerme feliz si piensas de esa forma?- Matsuri se le quedó viendo extrañada- Vamos dime, piensas que tú eres útil para mí, pero no estarías más equivocada.

-Mientes, yo soy útil para ti, lo sé.

-Eso es lo que tu piensas, pero lo único que haces es tener sexo y solo por tu propio egoísmo- la miró fijamente haciendo que ella se estremeciera- aquí la única persona que es feliz en este momento eres tú, claro, siguiendo tu propia filosofía ahora eres feliz por el hecho que te sirvo para un acostón.

-¡Yo te amo! ¡¿Acaso lo que hago no es suficiente?!- se desnudó completamente he hizo que él le tocara los pechos, masajeándolos lentamente- Todo esto es tuyo, cada parte de mí, yo soy útil para ti porque soy la única que te puede hacer feliz.

-Lo dudo Mat…- lo interrumpió, no quiso seguirle escuchando era una tortura saber que, aunque ella le diese todo él jamás la correspondería, quería callar su voz para poder evadir la cruda realidad.

Se separaron para tomar aire.

-Lo acepto, parece ser que ella jamás volverá, al menos está a salvo de toda esta locura-Matsuri sonrió- Puedes hacer lo que sea que estés pensando hacer…

-¡Si, vamos dejate llevar!

-Pero, no esperes nada más allá del sexo, sabes que no siento nada por ti- Gaara sabía que ella estaba obsesionada con él, utilizaría eso para escapar con sus hermanos y si tenía que acostarse con ella no le importaba, haría todo para salvar a su familia, al fin y al cabo, a Hinata no le importaría ¿verdad?

-Tú y yo la pasaremos muy bien- ella le ayudó a desvestirse para poco a poco sumergirse en el calor del otro, ahora el plan estaba en marcha.


Ya habían pasado un par de días, el grupo liderado por Shikamaru tomó la decisión de regresar a la aldea, era muy peligroso quedarse por los alrededores de Suna, podrían haber mandado a un escuadrón de busca y captura y aunque no dudaba de las habilidades de sus camaradas no dejaría que ninguno fuese herido por su incompetencia, además se les había acabado las provisiones y sin un plan no podían hacer nada, ya no tenían a ningún chivo expiatorio en la aldea por el momento era imposible rescatarlos a todos.

Tsunade los miraba fijamente a los tres, analizándolos, no estaba conforme con los resultados de la misión, tampoco estaba decepcionada era consciente de la alta probabilidad de que esta misión fallara, pero tenía esperanzas de que funcionara.

-¿Y bien, que pasó en esa misión?- Shikamaru dio un paso a delante dando la cara por todo el grupo.

-Llegó una nota a nuestra base, nos decía que debíamos enviar un mensaje a Temari y el marionetista, seguimos las instrucciones al pie de la letra.

-Entonces realizaron el mensaje de la danza de abejas correctamente-los tres asintieron-¿qué es lo que salió mal?

-Poco después de enviar el mensaje un mercader salió de la aldea y dejó por el camino un sobre, estaba dibujado el mismo símbolo que trasmitimos en el aire, la carta estaba en clave, pero pudimos descifrarlo a tiempo.

"En la entrada norte a la 1:00 de la madrugada"

-¿Los emboscaron verdad?

- Estuvimos en esa entrada, Temari y su hermano se encontraron con nosotros y cuando nos dispusimos a salir cientos de soldados salieron de la nada, estábamos acorralados, Temari y su hermano los distrajeron lo suficiente para que podamos escapar.

-¡Ese mercader desgraciado seguramente les avisó a los guardias sobre el plan, de otro modo jamás le hubieran dejado salir con esa carta!- exclamó Ino.

-Es lo más probable, nos tendieron una trampa desde el principio.

Tsunade se masajeo el puente de la nariz, últimamente nada salía como lo esperaba ¿desde cuándo un matrimonio por conveniencia traía tantos problemas?

-Por ahora no podemos hacer nada, regresen a sus casan y descansen. Les avisaremos si tenemos noticias, no se preocupen, si entramos en guerra por esto lo más probable es que ganemos.

-Entonces, nos retiramos Hokage-sama- cada integrante del grupo fue saliendo uno por uno, dejando a la mujer rubia únicamente con su asistente.

-Ahora sabemos que necesitan a Gaara por un propósito, por eso no lo ejecutaron como decían ¿pero que se proponen?

-No tengo idea Tsunade-sama

-Averígualo, necesito toda la información posible de esa aldea, desde sus cimientos.

-Entendido.


5 MESES DESPUÉS

RECUERDO DE HINATA ******

La matrona examinaba meticulosamente el abdomen de la joven, después de valorarla concienzudamente dejó de lado su fonendoscopio y se sentó en frente de la madre.

-El corazón del bebé es fuerte y sano, está perfectamente.

-Que alivio escuchar eso-dijo Hinata.

-Pero no puedo decir lo miso de usted, dígame, señora ¿no tiene dolores de cabeza o visión borrosa por momentos?

-Bueno…a decir verdad he tenido fuertes dolores de cabeza, me siento agitada hasta tal punto que me sofoco.

-Entonces eso confirma mi hipótesis, usted tiene preeclamsia, es…

-Hipertensión por el embarazo-terminó de decir Hinata muy asustada.

-Exactamente

-Mi madre lo tuvo y murió por eso.

-Debió decírmelo antes, menos mal que estamos a tiempo. Tsunade sama me mandó su expediente, dice que tuvo un problema en el corazón cuando era adolescente a casusa de un combate.

-Así es

-No me queda otra opción que recomendarle una dieta saludable, no sobre esforzarse mucho y estar lo más tranquila posible ¿nada de sustos, nada de enojos entendido?

-Entendido.

-¿El padre de la criatura sabe de su embarazo?

-No…él no sabe nada de…esto

-Oh…entiendo, bueno tiene a esta hermosa jovencita ¿la cuidarás verdad?

-¡Propuesto!

No permaneció mucho tiempo en la casa, le recomendó unas hiervas medicinales adicionales a su tratamiento y se fue a visitar a otra mujer embarazada en aquel pueblo, reconocía que estaba más tranquila pues ahora sabía lo que tenía y era tratable.

FIN DEL RECUERDO DE HINATA *******

"¿El padre de la criatura sabe de su embarazo?"-recordó, suspiró con tristeza- si lo supiera…de seguro me diría que no es suyo, después de todo le cree más a esa bruja antes que a mí.

Se puso a llorar en silencio, en verdad quería que su esposo estuviera ahí para ella, pero era demasiado pedir, había perdido todas sus oportunidades y su confianza.

-Hinata-sensei, le traje su medicina-se limpió las lágrimas y si mirarle directamente a la cara le dijo:

-Gracias Akiko, necesito descansar ¿podrías dejarme sola por favor?

-Por supuesto, descanse estaré en mi cuarto, si necesita algo dígamelo.

-Gracias…- se recostó lentamente en la cama poniéndose de lado cuando escuchó el crujir del suelo del pasillo, era muy extraño pues ni Akiko ni ella eran los suficientemente pesadas para hacer que sonara así el suelo, se incorporó lentamente y tomó algo de un cajón definitivamente algo iba mal. Se escondió en uno de los armarios y esperó.

No pasó mucho tiempo cuando la puerta se abría de par en par dejando entrar a un hombre cullo rostro estaba totalmente cubierto por un sinfín de vendajes, miraba por toda la habitación buscando algo en particular, tomaba sus prendas de vestir y las arrojaba por todo el lugar.

-Daichi, hay alguien más en esta casa- informó otro ninja desde las afueras del cuarto con una voz áspera y malévola- ¿la encontraste?

El negó sin decir una sola palabra.

-Sigue buscando no debe de estar muy lejos de aquí- el hombre de las vendas simplemente asintió y empezó a buscar debajo de la cama y detrás de la puerta con la intención de capturarla, Hinata se sentía muy nerviosa cada vez estaba más cerca de su escondite y sentía mucho miedo, el corazón no dejaba de latirle a mil por hora, era totalmente vulnerable no había nada que hacer en una pelea la inmovilizaría totalmente.

-Se que estás por aquí perra, escucho tu respiración ¿qué, me tienes miedo? – tomó el pomo de la puerta del armario y de un solo movimiento lo abrió dejando al descubierto a Hinata-¡Te encontré!

Hinata ahogó un grito de dolor cuando el hombre le tomó de su corta cabellera para arrojarla al suelo.

-¡Nos distes muchos problemas, esos idiotas de Konoha solo entorpecieron tu búsqueda pero ahora vendrás con nosotros!

-¡Ni lo sueñes!-gritó Akiko mientras le propinaba una patada en la cara-¡No te la llevarás!

-¡Maldita desertora!-exclamó de dolor el atacante intentando devolverle el golpe pero en cuanto notó el doloroso filo de un kunai en su estómago calló de rodillas en el suelo.

-¿Te encuentras bien, te hizo algo?- preguntó Akiko mientras le ayudaba a ponerse de pie a su maestra

-No, estoy bien ¿y el otro ninja?

-Me encargué de él tranquila, no nos molestarán más, disculpa por no haber llegado antes.

-Tranquila, tenía mi kunai a mano-Akiko se cercioró de que el sujeto estuviese muerto.

-Ya lo veo, ponte algo más cómodo Hinata-sensei, tenemos que abandonar este lugar.

-¿Y Naruto y los demás como sabrán dónde estamos?

-Lo siento Hinata, no podemos arriesgarnos, ni yo sé a dónde vamos solo sé que debemos salir de aquí cuanto antes.

Hinata asintió y rápidamente se cambió de ropa y empezaron a bajar las escaleras, no pasó mucho tiempo cuando irrumpieron en la casa violentamente.

-¿¡Maldición cuantos son!?- Akiko sabía lo que debía hacer, tomó a Hinata de la mano guiándola a la salida trasera, le entregó un bolso con provisiones y el kunai que recuperó del cuerpo-quiero que corra, lo más que pueda y que no se detenga hasta que esté a salvo.

-¿Y tú que harás?

-Yo los detendré, no se preocupe la encontraré cuando esté fuera de peligro-Hinata la abrazó como despedida.

-Te enseñé bien, sé que podrás con ellos- Akiko limpió las lágrimas de su maestra.

-No moriré lo prometo- dicho esto cerró la puerta de la salida secreta y empezó a correr para desviar la atención de los ninjas y permitir que Hinata pueda escapar.

Mientras tanto Hinata corría por el bosque alejándose cada vez más de aquel pueblito, sentía que iba a desfallecer, pero sus piernas no dejaban de correr, no dejaría que el esfuerzo de Akiko fuese en vano, sobreviviría y no dejaría que la capturaran.

Sin embargo, algo en ella no estaba bien, cada paso que daba nublaba su vista y su cuerpo le pesaba como si tuviese un pesas en los tobillos.

-Vamos…por favor…-no pudo decir nada más, se desvaneció en medio del bosque mientras con la poca consciencia que le quedaba alcanzó a ver como una silueta se acercaba a ella con lentitud.

-Dile al jefe que la tenemos- su compañero asintió-¿Cómo carajos la moveremos? nos dijeron que era delgada

-Idiota, está embarazada ¿acaso no tienes ojos?

-Al consejo le encantará la noticia- la mujer descubrió el cabello de Hinata, percatándose que algo andaba mal-esta mujer se ve muy mal, debemos llevarla a la aldea cuanto antes. Avisa a Suna que nos manden un médico ninja.

-No nos queda de otra que montar la camilla, debemos llegar cuanto antes.

-Entendido.


Naruto se despertó de golpe, el sudor recorría su frente y su respiración estaba agitada, miró por la ventana para tranquilizarse, pero no había manera, sentía una gran presión en su pecho, no podía quitarse de la cabeza que algo andaba mal.

-*¿Le pasó algo a Gaara? ¿acaso es Hinata? *– sacudió su cabeza de un lado al otro espantando esos terroríficos pensamientos.

-Debe ser el ramen caducado que me comí-No dijo más se acurrucó hacia un lado de la cama e intentó cerrar los ojos.

Se despertó al día siguiente algo agotado, no había podido dormir bien esa noche, pero debía ir al despacho de la Hokage habían convocado a todos sus compañeros conocidos ese día a primera hora, era muy extraño que algo así sucediera, se vistió con su uniforme típico de color naranja y fue a la reunión

-¡Hola Naruto, buenos días!-dijo una mujer rubia de largo cabello-¿Te llamaron a ti también?

Naruto asintió.

-Fue muy…repentino…no pude ni desayunar-dijo Choji mientras comía una funda de papas fritas.

-No hables con la boca abierta, no se te entiende una mierda-Shikamaru estaba de mal humor ese día, odiaba madrugar. Los cuatro siguieron caminando y conversando sobre la misión fallida, a Naruto no se le habían comentado los detalles sobre el intento de rescate de Gaara, pero ahora tenía la información de primera mano.

Tocaron la puerta del despacho y una vez dentro del lugar se dieron cuenta que algo iba mal, se encontraba Kakashi, Gay, el equipo de Shino, Lee y algunos miembros AMBU que trabajaron con Hinata.

-¿Qué está pasando vieja Tsunade?-preguntó Naruto algo preocupado.

-Necesitamos que te tranquilices Naruto-dijo Kakashi.

-¿Es Hinata, le pasó algo a Gaara?- preguntó ignorando la orden de su maestro, Tsunade se levantó de su puesto sin decir ni una palabra.

-¡Contésteme por favor!

-¡Naruto!-reprendió Kakashi, Tsunade respiró hondo, no tenía las palabras correctas para darle una noticia como esta.

-Déjalo Kakashi, es un caso perdido. Los convoqué porque hemos recibido una noticia bastante alarmante, una joven llegó a las puertas de la aldea al borde de la muerte, esta chica es una ninja desertora de Suna, por supuesto la atendimos en el Hospital de Konoha, cuando recuperó el conocimiento nos dijo que ninjas de la arena irrumpieron en la casa donde Hinata y ella residían.

-¡Que, eso no puede ser!-exclamó Naruto con mucho miedo en su rostro.

-Naruto, Hinata está… desaparecida, la chica que cuidaba de ella tuvo que quedarse para retener a los ninjas que los perseguían. Ella tampoco sabe dónde está.

-¡¿Porqué no pusieron vigilancia, ella estaría bien ahora?!

-Sabes que si poníamos guardias Suna no tardaría en darse cuenta en donde estaba.

-¡Resultó igual, la capturaron!- Kiva quería protestar también pero Shino lo detuvo.

-Naruto, no sirve de nada echar la culpa a los demás, es hora de actuar y terminar con este problema de una vez por todas- comentó Kakashi mientras lo tomaba del hombro intentando reconfortarlo.

-¡Eso es, que arda la llama de la juventud!- gritó Gay animado-¡Que muerdan polvo esos del consejo!

-¡Estoy con usted Cejotas-sensei!

Todo el mundo los vio extrañados, pero tenían razón, ya era suficiente, Suna estaba en manos de gente malévola y no podían permitirlo, pues no solo atentaban contra la seguridad de sus ciudadanos, podría significar un peligro para toda las grandes naciones.

-Suna nos declaró la guerra hoy, debemos de cerrar todas las fronteras, créanme si fuese por mi intentaría llegar a un acuerdo, pero el legítimo Kazekage a sido derrocado, sería un tratado inútil y más sabiendo que Gaara no tiene nada que ver con esto.

-¿Cuál es el plan entonces?-pregunto Shikamaru.

-Fallamos al subestimar a Suna, pero esta vez no nos contendremos, he traído a mis mejores ninjas para que esta misión sea un éxito, este es el plan…


-Al fin despertaste-dijo una mujer mientras le ofrecía un vaso de agua, Hinata la rechazó, no quería nada de sus secuestradores-tranquila, se quién eres y no vengo a hacerte daño solo soy una ninja médico de Suna mi intención solo es cerciorarme que tú y tu bebé estén bien.

-Sé lo que hacen, solo me quieren a mí y a mi hijo para hacer cosas horribles-topó su vientre con una mirada melancólica-solo somos objetos para los miembros del consejo.

-Yo tampoco estoy de acuerdo con el consejo, pero tienen…amenazada a mi familia si algo te pasa, mataran a mis hijos.

-¿Cómo pueden ser tan crueles?- ella se encogió de hombros, no quería hablar mucho del tema.

-Por el momento no pienses en eso, estuviste al borde de la muerte.

-¡¿Qué!?

-Así que debes de mantenerte tranquila y sin moverte. ¿Cuántos meses de embarazo tienes?

-Tengo ocho y medio.

-Valla no te queda mucho para dar a luz ¿es de Gaara sama?

-No diré ni una palabra al respecto-sabía lo que trataba de hacer, quería sacarle información para cerciorarse de que Gaara fuera el padre.

-Disculpa mi atrevimiento, no debí decir eso.

-Descuida.

-No tardaremos mucho en llegar a Suna, ahí recibirás la atención médica que necesitas.

-¿Gaara, cómo está?

-¿No lo sabe?- Hinata negó confundida, la médico se acercó a su oído para evitar que alguien los escuchara-Gaara-sama está en un calabozo, lo acusaron de traición, lleva ahí casi desde que usted escapó.

Hinata se quedó en silencio consternada por la noticia, acarició su vientre buscando reconfortarse.

-¿Lo ejecutarán?- preguntó temerosa-¿Le hicieron daño?

La ninja médico se esbozó una corta risa sarcástica.

-El consejo no le puede hacer daño, es valioso, dijeron que lo ejecutarían, pero eso nunca pasó- Hinata suspiró aliviada- Pero eso no quita que desde que lo encarcelaron jamás ha podido ver la luz del día.

-¡Haber viejas chismosas, es hora de irnos!-dijo uno de los ninjas que los custodiaba-¡tenemos un día para llegar a Suna, el consejo fue muy estricto con el tiempo, así que levanta tú trasero Himiko y ayuda a la embarazada!

-*Maldito hijo de puta ¿a quién le llamas vieja? *- respiró hondo conteniendo su ira, Naoki y ella jamás se llevaron bien ¿Cómo pudo salir con él? A su parecer fue la peor cita de su vida, por no decir que fue el sexo más desagradable que jamás había tenido.

Se pusieron en marcha bien temprano, habían traído refuerzos y transporte para trasladar de forma segura a Hinata, a este paso llegarían mucho antes, la doctora Himiko estuvo con ella todo el tiempo conversando sobre la situación de su esposo y la aldea, era todo muy desalentador.

Estaba en el calabozo más profundo donde no podía utilizar sus poderes pues el lugar estaba diseñado para sellar su chacra y su Kekkei Genkai y completamente encadenado de pies a cabeza.

-Lo único que puedo decirte es que pase lo que pase debes de encontrar a Gaara-sama, liberarlo, el podrá retomar el control de la aldea.

-Es fácil decirlo, pero en este estado…poco puedo hacer-la doctora le tomó de la mano.

-Ya estamos en las puertas de la aldea, no olvides lo que te dije, solo Gaara puede proteger a tu hijo ahora.

-¿Cómo estás tan segura de que él es el padre?

-Hice cuentas, además…cuando expresaste tu temor por ti y tu hijo no me quedó ninguna duda que esa criatura es hijo de Gaara.

Hinata no dijo nada solo desvió la mirada.

-Recibirás noticias mías, haré todo lo que esté a mi alcance para que el consejo sea derrocado- no dijo más las fronteras se abrieron dejándolos entrar a la aldea, aparentemente todo parecía normal, como ella lo recordaba, pero algo le llamó la atención, cada pared que podía ver estaba llena de carteles de desaparecidos ¿por qué había tantos?

-Desde que el consejo tomó el control la gente empezó a desaparecer, solo ata cabos y sabrás lo que está pasando aquí.

-Esto es horrible- Himiko se bajó del transporte, unos guardias la esperaban para escoltarla.

-No olvides lo que te he dicho-le dijo en voz baja para luego irse con sus guardias.

No tardaron mucho en llegar al hospital, el lugar parecía una habitación común salvo por los monitores y la camilla de hospital, Hinata simplemente se limitó a permanecer en silencio ante sus captores, estos se quedaron tras la puerta resguardándola para que solo el personal autorizado entrase.

Observó la ventana, buscando formas de salir de ahí, pero la distancia entre su ventana y el suelo era demasiado, no podría salir de ahí en su estado, frunció el ceño por la frustración, jamás se imaginó volver a Suna de esa forma y mucho menos ser escoltada como una delincuente, pero debía ser inteligente, si encontraba a Gaara podría proteger a su bebé de algún modo.

-Debo confiar en la médico- se sentía tan exhausta que decidió dormir en esa cama tan poco acogedora.

SUEÑO DE HINATA

Eres hermosa cuando te sonrojas- dijo Gaara sin quitarle los ojos de encima. Hinata retrocedió por su comentario, se sentía muy nerviosa, Gaara solo avanzó hasta que ella se quedó inmovilizada en la pared-Pero…¿sabes cuando eres más hermosa aún?

Hinata negó sin comprender, fue cuando Gaara aprovechó ese momento de vulnerabilidad y lamió tortuosamente el cuello de su esposa, Hinata no tardó en temblar como respuesta a su excitación.

-Tu cara de excitación es lo más tierno que he visto.

-Di di dices cosas muy bochornosas…-él no se detuvo ahí, tomó a su mujer y la cargó hacía el baño-¡Gaara, que haces!

-Lo siento Hinata, pero no puedo contenerme-no sabía porque, pero a ella se le vino una respuesta muy atrevida a ese comentario, optó por morderse los labios y dejar que hiciese con ella lo que quiera.

Gaara al notar que estaba muy callada, le dio una nalgada con suavidad.

-Ahora estás callada, pero en cuanto lleguemos a esa ducha no dejarás de hablar o mejor dicho gemir.

-Yo…¡Ha por Dios a quien engaño, muero porque suceda eso!-su esposo se sorprendió por su respuesta, pero eso no hico más que aumentar la presión en sus pantalones.

No esperaron mucho se quitaron sus prendas y dejaron que al agua caliente de la ducha corriera por sus cuerpos mientras se besaban con urgencia, el contacto del agua provocó que los pezones rosados de Hinata se endurecieran y realizaran un pequeño masaje en pecho de su esposo.

-¿Cuánto tiempo llevas conteniéndote?- preguntó su esposa mientras masturbaba el miembro del pelirrojo con suavidad.

-No tienes idea de cuanto te deseo-respondió en voz baja, el juego de muñecas de su esposa lo estaba matando, pero él no que quedaría atrás, la tomó de ambas manos inmovilizándola y sin dudarlo un minuto más empezó a saborear los dulces pechos que estaban frente a el-Son tan grandes…

-Te…molesta eso? -el negó frotándose entre ellos.

-Me encantan, son perfectos-metió un dedo en la intimidad de su mujer, lubricando el lugar y esperando a que ella se relajar-quiero intentar algo.

-Di…me…-alcanzó a responder antes de que introdujera el segundo dedo.

-Quiero ver tus limites, saber hasta donde eres capaz de llegar sin que el pudor esté de por medio.

-Suena interesante….y como.. ¡Joder!- exclamó al sentir el tercer dedo dentro de ella.

-Acuéstate- ella hizo caso sin rechistar, en cuanto se tumbó en el piso, Gaara tomó la regadera de la ducha y con un poco de presión empezaba a tocar zonas sensible de su esposa quien enseguida al contacto con el agua empezó a retorcerse, con su otra mano alternaba entre penetrarla con sus dedos y masajear su clítoris. Hinata no sabía que hacer estaba abrumada por las sensaciones, los gemidos y pequeños espasmos era lo único que trasmitía ella.

-¿Te gusta?- ella asintió besándolo con desesperación-Quiero llevarte a tu límite ¿estás de acuerdo?

-Si, quiero más- su respuesta complació a su esposo, abrió sus piernas dejando ver su lubricada intimidad, Gaara tomó la regadera y con una presión moderada dirigió el chorro a su zona de máximo placer.

Hinata arqueó su espalda, se estaba volviendo loca, sus gemidos se hacían más fuertes.

-¡Por Dios!¡Gaara siento que me vengo!-En eso momento y sin pensarlo mucho Gaara introdujo su miembro en ella de una sola estocada

-¡Gaara!- exclamó, su mente estaba totalmente en blanco solo podía sentir como el miembro de su esposo entraba en ella una y otra vez mientras que su clítoris no hacía más que volver su entrada más sensible, estaba a punto de explotar-¡No puedo más! ¡Estoy enloqueciendo!

Gaara pudo ver claramente como los ojos de su esposa se ponían en blanco, estaba teniendo un orgasmo increíble, sin embargo, el no dejaba de penetrarla, quería ver cuánto podía aguantar, Hinata emitía unos chillidos de súplica, pero su esposo simplemente la besaba para consolar su desespero, las sensaciones se habían intensificado a tal punto de que era insoportable.

-¡Mierda!- gritó-¡No puedo, no aguanto más!

Un segundo orgasmo la invadió, las lagrimas brotaban de sus ojos por la intensidad de aquella corriente eléctrica que hizo que se le erizara cada centímetro de su blanca piel.

-Wow, eso fue, sorprendete-Hinata sonrió aun con los rastros del orgasmo en su cuerpo.

-Me las pagarás Gaara- amenazó mientras se levantaba con cuidado del suelo-Lo hiciste muy bien, pero no me quedaré atrás.

-Sorpréndeme, Hinata.

- Sorpréndeme, Hinata

- Sorpréndeme, Hinata

- Sorpréndeme, Hinata

- Sorpréndeme, Hinata

FIN DEL SUEÑO DE HINATA

Se levantó de golpe, mojada y con su pijama todo alborotado.

-¿Qué te sorprenda? ¿Y cómo mierda hago eso? - aún era de noche cuando notó como la ventana de su cuarto se abría, casi suelta un gritito, pero se contuvo al ver quien era.

-No puede ser…eres tú.

-No tenemos mucho tiempo, debo sacarte de aquí.


Gracias por ser pacientes chicos!

Me tomé la libertad de hacer un pequeño lemon de GaaHina, hacía mucho tiempo que no leíamos nada al respecto. Espero que les guste.

Aunque queda mucho Gaahina por delante!