Categoría: Tercera generación.
Prompt: Snitch.
Disclaimer; los personajes y los lugares de esta historia pertenecen a J. K. Rowling, excepto los que han sido creados por mí.
Este fic participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los años.
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XIV
Snitch
Cinco años después…
Scorpius siempre amó el Quidditch, era algo que compartía con Albus en Hogwarts.
Siempre amo la adrenalina que recorría su cuerpo cuando estaba jugando y persiguiendo una snitch.
Y esta vez se sentía diferente, por primera vez en esos años sentía los nervios de la anticipación y una nula concentración.
Estaba lejos y solo, en Bucarest estaba el último partido de la temporada y el más difícil de todos. Si bien era importante, no era el gran problema que tenía.
Después de mucho tiempo sin saber nada de Albus recibió una carta, lo cual fue una sorpresa y una desilusión a la vez. Había cortado todo tipo de relación con él. Prácticamente desapareció toda su familia y Harry Potter, también.
Lo entendía, él mismo no se había comportado a la altura de su amistad. Se había acercado mucho a Teddy, dejando de lado todo lo demás.
Albus prometió volver a escribirle apenas estuviera en Londres.
Y Scorpius no se atrevió a responderle.
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Intentó aplacar los nervios cuando entró al campo, siempre lograba despejarse cuando tenía un objetivo: atrapar la escurridiza snitch.
Tan pronto como comenzó el juego, deseó haberse quedado en su habitación. No dejaba de pensar en Albus y la carta, en Londres y en la discusión que había tenido con… Teddy.
Apegó su cuerpo más a la escoba cuando descendió bruscamente, había visto un destello. Cuando logró estabilizarse, continúo buscando y esquivando a su contrincante.
Algunos minutos después, la divisó a lo lejos. Se movió hacia allí estirando una de sus manos.
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Cuando el campo estalló en aplausos y gritos, se sintió feliz de haber perseguido su sueño de ser jugador profesional de Quidditch. Con la snitch en la mano sonrió para si mismo, en esos momentos se sentía completo y satisfecho.
Descendió y fue aplaudido por sus compañeros, una fiesta se armó en pleno campo. Estaba decidido a disfrutar el momento, pero todo volvió. Aceptó abrazos, palabras de agradecimiento, mientras se iba a los camerinos.
Solo deseaba ducharse e irse al hotel.
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Al llegar vio la puerta de su habitación entreabierta.
Había alguien dándole la espalda.
—Pensé que ibas a tardar más.
—¿Qué haces aquí, Teddy? Creo que ambos nos dijimos lo suficiente la ultima vez que nos vimos.
Teddy se giró y lo miró a los ojos.
—Esto es diferente, sabes. No podía estar en paz conmigo mismo, lejos de ti, y mucho menos después de todas las estupideces que dije.
Scorpius dejó sus cosas sobre la mesa, pero no se acercó.
—Increíble viniendo de ti. ¿Has venido hasta Bucarest solo para decirme eso?
—No, no solo por eso. Quiero que sepas que tienes razón en todo lo que dijiste. Estoy jodidamente asustado de revelarle al mundo que estamos juntos desde hace más de un año, de que te amo y… tengo miedo. El pasado vuelve a mí, pero… se perfectamente que esto es distinto.
—Lo es, Teddy. Lo que hay entre nosotros es distinto. Confía en mí.
