Dicen que la vida esta llena de momentos los cuales pasan casi sin notarlos rápidamente por nuestras historias y depende de nosotros vivirlos o perdernos entre las páginas.

Estos momentos aparte de fugaces son limitados siendo esto lo que les hace especiales y nos hacen saber que hemos tenido uno después de vivirlo.

Por lo que sabemos que existen

algunos llegan solos y otros hay buscarlos, pero los mejores te encuentran a ti.

En la aldea de Caperucita el momento del festival anual que se celebraba cada otoño había llegado, toda la aldea estaba activa buscando organizar una celebración aun más extraordinaria que la del año anterior.

Se decoraba el exterior de las casas con guirnaldas de tonos cafés y naranjas que entrelazaban los balcones de las casas más cercanas en zigzag , las puertas eran decoradas desde hojas a flores con diferentes formas y tamaños que solían elegir los niños , aparte de los incontables dibujos que adornaban las paredes* llenando aquella humilde aldea de luz y color con las risas de los chiquillos resonando entre las calles como melodía tradicional previas al festival.

Era el último día de otoño y el más bello de la estación, las hojas secas caían aún con más frecuencia como si de llovizna se tratara y mecidas por el viento volaban divertidas sobre la aldea creando aquel ambiente de paz, tranquilidad y armonía con la naturaleza, como si los problemas no existieran o por lo menos no para todo el mundo.

*Flasback*Después del susto de aquel mal sueño, Caperucita regresó junto a Lobo casi entrada la tarde.A su regreso las miradas indiscretas no se hicieron esperar ya que lo último que esperaban eran ver a la prometida del hijo del cazador del brazo de otro hombre.Aquello era claramente una provocación y aunque Sesshomaru no estaba de acuerdo del todo en causar conflictos innecesarios por esta vez le daría el gusto a su compañera.Rin lucia una radiante sonrisa de oreja a oreja antes las miradas de desaprobación y susurros que causa a su paso, el destino era la plaza cercana a la posada.Una vez allí cada uno se marcharía por su cuenta estando Caperucita preparada para enfrentarse a su madre, sin embargo las habladurías habían sido más rápidas y antes de llegar a su destino Kikyo les encaró.Aquella madre se había pasado toda la noche con el corazón en un puño entre lágrimas y lamentos sin saber si su hija volvería o si simplemente se encontraba bien.Toda esta preocupación se convirtió en frustración al enterarse como había vuelto, estaba claro que la estaba desafiando que poco le importaba su sufrimiento pero ante todo Kikyo tenía claro una cosa por encima de todo, que así no era su hija aunque estuvieran distanciadas sabía que en el fondo su hija aún la quería la culpa era de aquel hombre la estaba alejando de ella, se la estaba quitando y si no hacia nada pronto no quedaría nada que pudiese recuperar de su pequeña Rin.— ¡Alejese de mi hija ahora mismo! — se escuchó aquella orden junto a pasos ligeros detrás de Caperucita y Lobo obligandoles a girarse para ver a aquella desesperada madre.— Madre calmate lo puedo explicar ... Deja de decidir por los demás él no tiene que separarse de mi lo más mínimo si así lo desea —— ¿ No te das cuenta? Te esta usando , comiendote la cabeza con esas historias sí con esos cuentos de los que te dije que te olvidaras, no existen son todo mentiras. — Se podía ver aquella expresión que Rin había llegado a notar y en ese momento a odiar cada vez más, la expresión de que asqueaba a su madre.— Todos son iguales, te prometen un mundo mágico con final feliz pero en cuanto tienen lo que quieren de ti se marchan para nunca más volver, y ÉL no es diferente ... Debería darle vergüenza mi hija es solo una niña ——¡ Madre para ya! , no sabes lo que dices y se que tendría que haberte dicho que me iría un día pero no me dejaste alternativa no me hubieses dejado ir , Sesshomaru es un buen hombre él me muestra todo lo que tu tratabas de evitar que conocieran mis páginas ¿Enserio piensas que eso es justo? Quiero decidir por mi misma, ser yo quien decida si me quedo o me voy , yo aspiro a algo más que ser la mujer de alguien a quien no quiero —Caperucita enfrentaba a su madre aferrada al brazo de Lobo que apenas se había movido desde que Kikyo apareció, no podía decirle que necesitaba a Rin desde que sus lineas se cruzaron y que ya era imposible separarlos a no ser que Caperucita quisiera reescribir una historia donde él no estuvira, pero de ser así moriría por su ausencia en cada verso en el que ella no saliera ya que era el único motivo que le daba sentido a su cuento, aunque era su verdad quedaría como un demente delante de aquella gente que empezaba a apelotonarse para ver el espectáculo.Aquel silencio era su aliado a la vez que su enemigo pero estaría allí si su presencia le daba el valor a Rin para decir sin ningún temor lo que pensaba, ahí estaría.— ¿Cómo estas tan ciega? Confias en ese hombre antes que en tu madre ¡Yo! Que todo lo que he hecho ha sido por ti, para que no pasaras ninguna penuria ¿Así me lo pagas? ¿Me cambias por alguien que ni siquiera conoces? — La indignación y el dolor crecía por momentos hasta el punto de estar furiosa con todo pero sobre todo con él, mientras discutían Kikyo empezó a caminar hasta ellos sin creer lo que veían sus ojos.No llegó a acercarse mucho ya que ante la dirección de sus pasos Caperucita se puso en medio ambos dejando claro quien creía que era el peligro de los dos.— ¡Para! Solo ha sido un día iba a volver si era lo que te preocupaba pero a Sesshomaru dejale fuera , fue idea mia.No voy a tener en cuenta nada de lo que has dicho se que estas enfadada así mejor hablemos en casa ¿vale?—Propuso Rin en un intento de paz , las dos habían cometidos errores y aquel no era el lugar para decir lo que pensaba una de la otra.Por primera vez en mucho tiempo parecían estar de acuerdo y la madre de Caperucita dio media vuelta esperando a que su hija la alcanzara.Rapidamente entendió el mensaje y con una amplia sonrisa Caperucita se despidió de Lobo y se marchó con su madre, pasara lo que pasara nadie le podría quitar la seguridad de que se volverían a ver.*fin flasback*

Apenas faltaban un par de horas para el festival , Caperucita se había recogido el pelo y ahora estaba ante la difícil decisión sobre que vestido ponerse.

No es que hubiera mucha variedad pero quería verse mejor que nunca, sobre todo este año que había alguien que quería que la mirara.

Por otra parte Kikyo había salido sin que su hija se diera cuenta, en aquellos días solo se habían centrado en aquel festival como si fuese a borrar todo lo sucedido y al iniciar el inverno todo quedara en el olvido, o eso quería hacerle creer a su hija ella tenía que tomar medidas y aunque le pesara en su orgullo solo había una persona que la pudiese ayudar, la única personas a la que siempre acudía.

— Como te dije mi ayuda te costará muy cara , mi señora —


Notas de autora

*por pared con dibujos me refiero a que han hecho dibujos en papel que despues cuelgan no pintan la pared en si xd