El nuevo punto de encuentro era lo suficientemente... poco cosmopolita, como para planearan quedarse cerca de un mes.
Subarrendaron un cuartito -que sólo estaría disponible unas 5 semanas- y allí se instalaron, con camas y petacas.
Rose ya tenía 16 años, y ya se acercaban al final del periodo escolar. El mismo en el que habrían de despedirse.
Y Lissa quería intentar y dar los exámenes, que fuera para calmar su sentimiento de culpa.
"Nos quedaremos juntas, pero en vacaciones", dijo Rose, tras un corto paseo (y buscar quién alimentaría a Lissa, también), "buscaremos algún lugar no ta psicodélico, para poder..."
"¡Sí! psicodélico total. Nadie espera que vayamos a un lugar así. ¡Y cerca del mar, Rose!, eso es lo que sí, nadie esperará de ti. Llevarme a la playa, a rostizarme. ¡A tomar sol como cualquier niña de 15 años!".
Seaside (es en serio), fue el nuevo destino escogido. Y una pequeña y escondida pensión, su refugio.
Mar y sol no eran el destino favorito de la mayoría de los morois, tan paliduchos y alérgicos, como eran. Cómo podían haber dhampirs -y, además, por montones- ambas modificaron más, sus aspectos físicos.
Ahora Lissa era pelirroja y Rose llevaba un color más oscuro -un negro azulado profundo- que la camuflaría bien, al tomar sol.
"Debemos hacer algo antes, Rose", susurró Lissa, "tú puedes percibir a los malos de veras. En el libro, decía como..."
"Vamos a una iglesia, entonces. Sólo allí estaremos seguras, si ampliamos la magia".
"Si no estás segura...", dudó.
"Tienes razón. No habrá paz, sino sabemos si estamos a salvo de ellos, al menos, por un rato".
Ya en la iglesia más cercana, Lissa pasó toda su magia a Rose, que abrió sus canales sensoriales, lo más lejos que pudo.
Círculo tras círculo expansivo, la magia no percibía nada.
Al menos, nada inusual.
Obvio, chocó con otros morois, con otros Usuarios y, tal vez, alguno que otro SK.
Pero no traía de vuelta la percepción de la muerte caminante. Los strigois.
"Nada. Absolutamente nada, Lissa. Tal vez, fuera de los círculos mágicos, pero muy fuera y muy lejos de acá. Estaremos muy lejos cuando estén cerca".
"Agua salada y en movimiento, Rose. Le temen. ¿cierto?.¿es verdad eso?"
"Debe serlo. Es decir, si le temen. Ellos no son naturales. Es necromancia y de la peor calaña".
"Entonces, ¡hora de divertirnos!".
Y, tras comprar sombreros, lentes de sol y toneladas de bloqueador solar; salieron a divertirse, ¡Al fin!.
"Capitán Prokofiev", Dimitri lo emboscó, al salir de su oficina, en , "la marca ardió por unos minutos, y quedé en blanco, en ese tiempo"
"Entra, muchacho. Debemos llamar a Croft. Ella debió usar magia con su propia marca", y marcó el número directo a Croft "Soy el Capitán Prokofiev, de St. Basil. Dimitri Belikov está aquí. Su marca estaba... ardiendo".
"¡Sube al muchacho en un avión y para ayer, Igor!, Si hay magia en la marca, podemos rastrearla. Deben estar juntas. Eso no se logra por sí sola".
"Ve con tu familia, muchacho. Mientras, compraré yo mismo los pasajes. El helicóptero te llevará al aeropuerto más cercano. Esto será para largo, me temo".
En la casa de su abuela, había un invitado bastante... inusual.
Un moroi. Turco. Llamado Ibrahim Mazur.
"Sr. Mazur", hizo una leve inclinación de cabeza -y gruñó-, por lo bajo; a Pavel, que cortejaba a su madre, la que se sonrojaba, como quinceañera. "¿A qué...?", pero una mirada de su abuela lo silenció, y se sentó, gruñón; entre su madre y Pavel, mientras Ibrahim se reía.
"Los consejos de tu abuela son siempre bienvenidos, muchacho. Pero tú... deberías estar en St. Basil, o con tu cargo. ¿Cierto?".
"Fui convocado a la corte. Vine a... despedirme, claro. Es la marca, abuela. Ardió por varios minutos y quedé totalmente en blanco".
"Interesante. Tu Parabatai estaba usando la magia de su Usuario", y miró de soslayo a Ibrahim, "anda, cierra los ojos y concéntrate. Toma y bota el aire".
Dimitri no notó el cambio en el lugar, concentrado como estaba en localizar la magia.
Una mano -la de Ibrahim- se posó, cálida, sobre la marca.
La magia fluyó, y el contacto se abrió.
En un torbellino de luces y sombras, vio una imagen panorámica y que la búsqueda se expandía, más y más.
Y vio el mar, majestuoso y ondulante.
Lo que fuera que ella buscara, no estaba allí y ella cerró el contacto con la magia.
Y lo supo, también. Allí, no había strigois.
Sólo... una masa de agua, en movimiento.
"Agua. el océano. No hay strigois. Y están a salvo de ellos. Hay barreras mágicas en dónde lo hizo".
"Una iglesia, muchacho", dijo su abuela, leyendo las cartas.
"Sí. Algo así. Eso creo. Ella no... a ella no le importaba más que por la protección. Pero a su Usuaria, a la Princesa, se daba paz".
"Sí. Es astuta. Una masa de agua en movimiento y un lugar consagrado", y seguía mirando sus cartas. y mucho sol", y dio vuelta la carta del Sol. "El agua es su refugio. El sol. es su arma. Mientras tenga ambas, estará a salvo... por un tiempo".
Dimitri iba a subir, a embalar su vida; pero aprovechó de llevarse a Pavel, a un lado.
"¡Deja en paz a mi madre!", le ladró
"Es adulta, muchacho".
"Y tú un nómade, que trabaja para un mafioso. ¡Eres un mercenario!, conozco a tu calaña".
"Mira, Dimitri. Hay cosas que no puedo darte a conocer ahora, ¿sí?, pero mi jefe está de acuerdo con que esté enamorado. Muy de acuerdo. Y tu familia, en especial tú; están en su favor. Desde antes de esto. Tu padre no se fue, simplemente; porque le pateaste el trasero. ¡Oh, no!" se echó a reír "desde entonces que me interesa tu madre. Es una buena mujer, trabajadora, excelente madre e hija. Y quiero casarme con ella".
"¿Y Zmey, qué dice?", gruñó.
"Cuando él te lo diga, lo vas a entender. No, por ahora, me temo, No le da la gana. ¡Y no te lo puedes imaginar!. Va a cambiar la visión de nuestros mundos. ¡Oh, sí!. Así que, no te metas en lo mío y no me meteré en lo tuyo, muchacho. Y por tuyo no incluyo a Olena".
"¡No te atrevas a...!"
"Hacerle el amor?, ¿tener sexo con ella?, ¿acaso temes que quiera... dejarla embarazada?, ¡a nuestra edad, muchacho!, ya tengo 40 años, ¿sí?", se echó a reír, "ahora, si mi Leni quiere... ¡podemos intentarlo! ¡y todo en familia!", y, aún riéndose, se alejó, para ir a coquetearle a su Leni y a su vieja y perspicaz madre, que era una Vrajitoare de tomo y lomo.
Parabatai va a sufrir un giro... bastante brutal.
Planeo cosas que no había intentado antes, en mis historias.
Y, es posible que recicle antiguas historias, ya retiradas del mercado de FF. Historias que no sabía como continuar, pero que quiero reutilizar.
FF es un mundo de fantasía, ¡todo vale!
Y, siendo pesaita, cuídense.
Todos debemos dejar al bicho atrás.
