ADVERTENCIA

La siguiente historia no fue iniciada en tiempos recientes, es un viejo trabajo perdido que quise publicar, aclaro esto debido a que ciertas cosas escritas aquí no respetan la línea argumental de los dos programas hoy en día, además, esto es un FanFiction, nada de lo que ocurra aquí escrito es canónico.

DESCARGO DE RESPONSABILIDAD: No soy dueño de" The Loud House" ni de "El Increible Mundo de Gumball".


Capitulo 11: El amor es una locura

Gumball y Luan, estaban caminando por el centro comercial, rumbo hacia el área de comida rápida.

—Muy bien Luan, no estés nerviosa, es solo un chico_ dijo Gumball, animando a una asustada y nerviosa Luan, que estaba temblando.

—Pero, ¿Y si hago o digo algo tonto?_ dijo Luan, muy nerviosa.

—No vas á hacer nada malo, confía en ti misma_ la motivó Gumball, Luan mostró una sonrisa en su rostro.

—Bueno, ya casi llegamos_ dijo Luan, señalando el área de comida rápida, tras esto, Gumball se sentó en una mesa, y Luan en otra, un poco más alejada.

Mientras tanto, en la casa Loud

Leni estaba en su cama, leyendo una revista de moda, cuando de repente, alguien tocó la puerta.

—Adelante_ dijo Leni, después de esto, la puerta se abrió, y Lynn, fue la que entró en la habitación.

—Hola Leni, jeje, um, ¿Lori esta aquí?_ preguntó Lynn.

—No, ella está almorzando con Bobby en un restaurante mexicano, volverá después, yo te avisaré cuando llegué_ dijo Leni amablemente.

—No no, quiero hablar contigo, y es algo de lo que Lori no debe enterarse, de hecho, nadie debe enterarse de lo que te voy a decir, ¿de acuerdo?_ dijo Lynn, con un ligero tono nervioso.

—Oh, esta bien. Bueno, dime, ¿qué necesitas?_ preguntó Leni amablemente.

—Bueno_ comenzó Lynn tímidamente, y poniéndose roja_ Solo quería preguntarte, ¿Qué hace una chica, para que le agrade a un chico?_ preguntó Lynn, acariciando su brazo con vergüenza, al escuchar esto, Leni jadeó con una sonrisa en su rostro.

—OH, LYNN. É ESTADO ESPERANDO ESTE DÍA POR AÑOS_ dijo Leni alegremente, abrazando a su hermana.

—Shhhh, Leni, te oirán las chicas_ advirtió Lynn, susurrando.

—Oh, cierto, perdón_ se disculpó Leni, ahora susurrando_ Bueno Lynn, te daré algunos consejos que conozco para acercarte a ese chico, y que él babeé por ti_ dijo Leni pícaramente, guiñando un ojo.

—Bien, te escucho_ dijo Lynn, sentándose a su lado.

—Bueno Lynn, como te conozco desde que naciste, sé mucho de ti, se que te gustan los deportes, ser ruda, ser muy competitiva, ganar trofeos y medallas, ¿verdad?_ dijo Leni.

—Valla, me conoces muy bien, hermana_ dijo Lynn con orgullo, mirándose las uñas.

—Bueno, todo eso, esta mal_ dijo Leni, ahora poniéndose seria.

—¿Qué, por qué?_ preguntó Lynn confundida.

—A los chicos no les gusta eso, a ellos les gustan las chicas guapas, bonitas, de esas que se visten y hablan coquetas, las que son femeninas, esas si que les llaman la atención_ explicó Leni, moviendo su cabeza hacia los costados de manera juguetona.

—Oh, ¿enserio?_ dijo Lynn, un poco avergonzada_ No tenía idea, je. Y bueno, ¿qué puedo hacer yo?_ preguntó Lynn.

—Te convertimos de la señorita atlética y ruda, a la señorita femenina y coqueta, nos tomará algunas horas, pero el resultado valdrá la pena, así que, ¡VAMOS A TRABAJAR!_ dijo Leni emocionada.


Lincoln estaba en la sala de estar junto a Darwin, viendo la televisión.

—Oye, Lincoln, ¿Qué planes tienes para hoy? Porque, estaba pensando que podíamos ir al parque o al cine_ sugirió Darwin.

—Lo siento, amigo, pero tengo planes para hoy, planes que involucran a mi querida Penny_ dijo Lincoln con cara relajada y enamorada.

—¿QUÉ? OH VAMOS, VIEJO, ¿NO PUEDES OLVIDARTE DE ELLA POR SOLO UN SEGUNDO?_ dijo Darwin, enojado.

—Lo siento, Darwin, pero lo hago por nosotros, después de ver y comparar lo que ella me provoca, en la escuela, e decidido calmar todo mi nerviosismo y estupidez cuando estoy cerca de ella_ explicó Lincoln.

—Oh, esta bien, eso es comprensible, pero nuevamente te recuerdo que ella es la novia de mi hermano_ dijo Darwin.

—Claro, lo se. Pero veremos si después de un año sin hablarse seguirán siendo novios. Pero si quiero que Penny sea mi novia, tendré que ir despacio y no ser tan directo. Si, no seré nada directo_ dijo Lincoln maliciosamente, murmurando esa última parte.


Lisa estaba en su cuarto con su computadora, vigilando a Anais por las Micro-Cámaras.

—Ay mi dulce conejita rosada, ¿por qué eres tan linda y tierna?_ dijo Lisa con cara de enamorada. Anais estaba haciendo su tarea, aunque de un momento a otro, dejo de hacerla, y comenzó a poner tazas de té sobre su mesa de juegos, y muñecos en sus sillas_ ¿Pero qué esta haciendo?_ preguntó Lisa. A todo esto, Anais, entró a un vestidor hecho de tela, por lo que su silueta era visible. Al ver los movimientos que hacía, Lisa alcanzó a notar que se estaba desvistiendo y cambiando de prendas, lo que la hizo sonrojarse, y luego comenzó reírse con cara de pervertida, mirando hacia otro lado, mientras enredaba uno de sus rizos de cabello con su dedo. Cuando Anais salió del vestidor, estaba con un lindo vestido color rosa, y un sombrero puntiagudo, como si de una princesita se tratara, esto hizo que Lisa se sonrojára el doble de lo que ya estaba, ahora con cara de impacto, timidez y enamorada a la vez. Anais, se sentó en una de las sillas, y comenzó a practicar con sus muñecos_ Ay, vamos, nena, no me digas que te gustan esas infantilerias_ se quejó Lisa, con un ligero tono frustrado_ Pero no me mal intérpretes, mi pastelito de crema rosada, yo te quiero tal y como eres_ dijo Lisa, pasando cariñosamente su dedo por la pantalla de la computadora.

—LISA, VEN AQUÍ, NECESITO TU AYUDA, POR FAVOR_ gritó el señor Loud desde la cocina.

—Ay, ¿por qué?_ dijo lisa con frustración, saliendo de su cuarto, y dirigiéndose hacia la cocina. Luego de unos minutos, y así como si nada, Lola entró en la habitación, y se dirigió a la cuna de Lily, quien estaba durmiendo.

—Muy buenos días, mi querida y dulce princesita Lily, me preguntaba, ¿quisiera usted acompañarme a mi fiesta de té, en mi habitación?_ preguntó Lola, sacudiendo a Lily para despertarla, pero esta seguía durmiendo_ Oh vamos, Lily, despierta_ dijo Lola, ahora un poco frustrada. Al ver que Lily seguía durmiendo, Lola, decidió darse por vencida, y retirarse. Pero cuando estaba apunto de irse, una dulce voz proveniente de la computadora llamó su atención.

—¿Y cuántos cubitos de azúcar quiere, señorita Sarwonsky?_ preguntó la voz de Anais, esto despertó el interés de Lola, quien se sentó frente a la computadora, a mirar a la conejita rosada.

—Wow, no sabia que a la hermana de Gumball le gustaba jugar a las fiestas de te, y debo reconocer que se ve muy bonita con ese vestido_ dijo Lola con interés, acomodándose más en el asiento.


Lincoln estaba en el parque de la ciudad, buscando a Penny, ya que tenia algo que decirle.

Muy bien, Lincoln, se que estas nervioso, pero tienes qué hacerlo, solo es una niña, además, tienes todo un año para hacerla tu novia_ se motivó Lincoln a si mismo, en sus manos tenía dos panquecitos, uno de crema sabor naranja, y otro de crema sabor mora azul, obviamente representandolos a él y a Gumball. Luego de caminar por un buen rato, Lincoln alcanzó a ver a Penny, sentada en una banca, así que procedió a acercarse a ella.

—H-Hola, Penny_ dijo tímidamente, y sonrojándose un poco.

—Oh, hola Lincoln, ¿Qué haces por aquí?_ preguntó Penny amablemente.

—Nada, solo pasaba por aquí de casualidad, pero oye, es bueno encontrarte porque, me compré unos panquecitos y sabes, la verdad no se si pueda comerme los dos, así que, ¿quieres uno?_ preguntó Lincoln tímida y amablemente, extendiendo sus manos, mostrándole a Penny los dos panquecitos.

—Aw, eso es muy lindo de tu parte, Lincoln, claro que quiero_ dijo Penny.

—Bueno, ¿y cuál de los dos prefieres?, ¿este carismático, dulce y atractivo pan de naranja?, o ,¿a este tonto, patético, inmaduro e grosero pan de mora azul?_ preguntó Lincoln, señalando los panquecitos con los ojos.

—Bueno, yo siempre escojo el naranja_ dijo Penny, tomando el panquecito color naranja, tras esto, Lincoln puso una sonrisa abierta, con los ojos iluminados.

—Bueno, puntuación, Lincoln 1, Gumball... 0_ dijo Lincoln, dándole una mordida al pan de mora azul.


Gumball estaba sentado, vigilando a Luan, esta ultima estaba con una cara de aburrimiento y desilusión, debido a que Benny aún no había llegado. Llegó un punto en el que Luan decidió darse por vencida, y retirarse del lugar, pero justo en ese momento, Benny apareció.

—Hola Luan, perdón por llegar tarde, es que el tráfico estaba horrible, pero no importa, ya estoy aquí_ explicó Benny, sentándose en el asiento frente a Luan.

—Oh, hola Benny, no hay problema_ dijo Luan, despreocupando al chico. A todo esto, Gumball, seguía espiando a los chicos, algunas mesas más alejado de ellos.

Mientras tanto, en la casa Loud

Lisa había terminado de ayudar a su padre, así que procedió a dirigirse a su cuarto. Al llegar, se sorprendió al ver a Lola sentada frente a la computadora, apoyado su cabeza en sus manos, con un ligero sonroje en su rostro, y una cara de enamorada.

—En el nombre de Pitágoras, ¿qué estás haciendo aquí?_ preguntó Lisa.

—Hola Lis. Oye, quiero pedirte tu opinión sobre algo, ¿crees que Anais y yo haríamos una linda pareja?_ preguntó Lola en tono distraído y enamorado, mientras acariciaba la pantalla de la computadora con su dedo.

—¿De qué rayos hablas?_ preguntó Lisa, confundida, frustrada, e insegura. De repente, en la pantalla de la computadora, se vio a Darwin entrando al cuarto de Anais.

—Hola, Anais, quería preguntarte si-_ Darwin no pudo terminar, debido a que se tropezó, y cayó en la mesa de té de Anais, mojando a esta y a todos sus muñecos. Tras esto, Anais puso una cara de rabia y frustración, y luego se abalanzó contra su hermano, y comenzó a golpearlo sin piedad. Lola, quien seguía mirando, puso una cara de impacto tras los fuertes golpes que la conejita rosada les daba a su hermano. Al finalizar la paliza, Anais, con todas sus fuerzas, levantó a Darwin, y lo arrojó fuera de su habitación.

—¡PERO QUE NIÑA!_ exclamó Lola con asombro_ Ay Lisa, creo que me enamoré_ dijo Lola ansiosa, sonrojándose, juntando sus manos y poniéndolas en su mejilla, y mordiéndose el labio, con cara de enamorada, y parpadeándo repetitivamente.

—¿QUÉ? No no no no no, lo siento hermana, pero estas muy equivocada, ¡ella es mía!, yo la vi primero_ dijo Lisa con enojo.

—¿Ah, si? Pues yo la vi segunda, y dos es mayor y mejor que uno_ dijo Lola enojada, poniéndose frente a Lisa.

—No me importa lo que digas, además, no te di permiso de entrar a mi cuarto_ dijo Lisa.

—Pues Lily si me dejó entrar, ¿no es cierto, Lily?_ preguntó Lola a su pequeña hermana, la cual, seguía durmiendo tranquilamente.

—Si quieres puedes quedarte a ver a mi futura novia jugar_ ofreció Lisa, con una sonrisa, aunque seguía enojada.

—¿Tú futura novia?, pff, no me hagas reír, ella nisiquiera te conoce_ dijo Lola burlonamente.

—Pues ella tampoco te conoce a ti_ se defendió Lisa.

—Claro que no, porque de hacerlo, ella y yo ya seríamos novias_ dijo Lola engreídamente.

—¡YA ESTOY HARTA! ES MÍA Y PUNTO FINAL_ dijo Lisa con furia.

—¡ES MÍA!_ exclamó Lola.

—¡MÍA!

—¡MÍA!

—¡MÍA!

—¡MÍA!

—¡¡¡MÍA!!!_ gritaron las dos al mismo tiempo, y luego comenzaron a golpearse.


Lincoln y Penny estaban paseando por el parque, caminando.

—Oye Penny, tu novio, Gumball, ¿Sabes dónde podría estar?_ preguntó Lincoln, fingiendo preocupación.

— *suspiro* No, no sé nada, lo único que sé, es que desapareció hace una semana, en el parque de diversiones, espero que esté bien_ dijo Penny con angustia, pero también, con esperanza.

—Pero, no crees que es raro que no haya mandado un mensaje de texto, o alguna señal de vida a través de su teléfono_ dijo Lincoln.

—Bueno, si, pero...tal vez perdió su teléfono y..._ decía Penny.

—Bueno, pudo haber usado uno público para llamar a su casa, y avisar que estaba bien, ¿no crees?_ dijo Lincoln.

—Oye, tienes razón, ¿por qué rayos no hizo eso?_ se cuestionó Penny.

—Oye, dime algo, Penny, ¿qué fue lo último que te dijo Gumball antes de desaparecer?_ preguntó Lincoln.

—Bueno, me dijo que su familia era insoportable, que no iba a necesitarlos en un futuro y que...no puede ser...CREO QUE SE ESCAPÓ_ dijo Penny alterada.

—Wow, wow, calmate, Penny se que es inesperado, pero-

¿CÓMO RAYOS QUIERES QUE ME CALME?_ dijo Penny, transformándose en su forma de Medusa, esto asustó un poco a Lincoln, Penny se percató de esto, así que procedió a volver a su forma normal para disculparse_ L-Lincoln, y-yo, lo siento mucho_ se disculpó Penny, con voz temblorosa.

—No no, descuida, no pasa nada_ dijo Lincoln, poniendo su mano en el hombro de Penny.

—Lo que pasa es que estoy un poco estresada por lo de Gumball, es todo_ dijo Penny, un poco deprimida.

—Oye, por qué no me cuentas sú historia de amor, tal vez eso te ayude_ la motivó Lincoln, Penny solo sonrió, y comenzó a redactar su historia con Gumball.


Gumball estaba con cara aburrida, observando la cita de Luan y Benny.

—¿Por qué sigo aquí?, parece que Luan tiene todo bajo control_ dijo Gumball aburrido, apoyado su cabeza en su puño_ Ya díselo, Luan, ¿qué estás esperando, que caiga un ángel del cielo?

—Hola tontito_ dijo la voz de Lynn, coqueta y seductoramente.

—Ah, hola Lynn, ¿como...?_ Gumball se volteó a verla, pero quedó con la boca y los ojos abiertos del impacto, debido a que la Lynn que tenia en frente, no era la Lynn que el conocía, ya que, en vez de llevar sus zapatos deportivos, llevaba puestas unas bonitas botas color blanco, en vez de su camisa y pantalones de entrenamiento, llevaba puesto un vestido de rayas rojas y amarillas, que estaba por debajo de una linda chaqueta de cuero negra, y en vez de tener el cabello recogido con su habitual cola de caballo, tenía el cabello suelto y completamente planchado. Para finalizar, sobre su frente, tenía puestos unos lentes de sol, como los de Leni_ L-L-L-L-Lynn, ¿e-e-e-e-e-eres tu?_ preguntó Gumball, muy nervioso e impactado.

—Aja ¿Qué pasa?¿Te emociona verme? Porque si es así, déjame decirte que no eres el único_ dijo Lynn con un tono sexy, mirando hacia la entrepierna de Gumball, este ultimo, se sonrojó de la vergüenza, y procedió á agarrar el menú de la mesa, y taparse su entrepierna con él.

—Jeje, si um, yo...yo sólo estaba ayudando a Luan con su cita, je_ dijo Gumball nerviosamente.

—Oh, ya veo, y, ¿crees que se molestaría si te escapas de aquí por algunos minutitos pequeñitos, guapetón?_ preguntó Lynn.

—Um, bueno, y-y-yo, me siento bien aquí, no siento la necesidad de moverme de este lugar, jeje_ dijo Gumball con nervios.

—Bien, si te gusta estar aquí, entonces, a mi me gusta estar aquí_ dijo Lynn, sentándose en las piernas de Gumball, y pasando su brazo alrededor de él, esto hizo que Gumball se sonrojára locamente_ Rayos, hay algo puntiagudo aquí_ comentó Lynn, rebotando en las piernas de Gumbal juguetonamente.

—L-Lynn, te recuerdo que solo tenemos trece, y la manera en la que estas actuando creo que supera la clasificación de dieciséis, y créeme que no quiero llegar a la clasificación dieciocho_ dijo Gumball incómodo y nervioso.

—¡Gumball!, soy solo yo, no voy a hacer nada atrevido, bueno a menos que tu quieras, claro, *risita* _ dijo Lynn, acariciando seductoramente la mejilla de Gumball.

—Ok, ya me quedó claro que tu no eres Lynn, ¿quién eres?_ preguntó Gumball con cara seria.

—Gumball, si soy Lynn, ya se que tanto mi apariencia como mi forma de ser, cambiaron, pero créeme, me siento mucho mejor así_ explicó Lynn.

—Ok, fue un placer ver tu, "nueva forma de ser", pero tengo que asegurarme de que todo este bien con Luan_ explicó Gumball.

—Ay vamos, no seas malo, solo vamos a almorzar algo, ¿sabes?, justo ahora se me antojaron unas moritas azules_ dijo Lynn, sacudiendo su cuerpo seductoramente, y mirando hacia la entrepierna de Gumball.

—Ya superaste la clasificación dieciocho, felicidades_ dijo Gumball con sarcasmo e incomodidad.

—Gracias, ¿y cuál es mi premio?_ preguntó Lynn, levantando su pierna, y poniéndola frente a Gumball.

—¿Cuándo te volviste tan...tan...?

—¿Perr@?_ intentó adivinar Lynn.

—WOW WOW, tranquilizate, tampoco exageres tanto, yo no diría perr@, si no más bien,...Gatubella_ terminó Gumball.

—Bueno, me di cuenta que los deportes y eso no son cosas para una chica guapa y frágil como yo, de hecho, a ninguna chica le deberían interesar esas cosas de hombres_ dijo Lynn.

—Ok, eso fue muy machista_ comentó Gumball.

—Así que decidí hacerme un cambio de look, y un cambio de personalidad, y aquí toy_ terminó Lynn, pegando su nariz con la de Gumball.

—Sabes, parece que te tragáste la a Luan del camerino y a Leni juntas. Oye, si acepto ir contigo a donde sea que quieras llevarme, ¿te bajarás de encima mío?_ preguntó Gumball, Lynn solo asintió_ Muy bien andando_ dijo Gumball, bajando a Lynn de encima suyo, y dirigiéndose con ella hacia donde la chica mande.


Lincoln y Penny estaban saliendo del parque, Penny, ya le había contado toda su historia de amor a Lincoln.

—Wow, se ve que tu y Gumball hacían una linda pareja, lástima que se fue_ dijo Lincoln.

—Si, espero que se arrepienta y vuelva pronto_ dijo Penny esperanzada.

—Mira, no es por ser aguafiestas, pero sinceramente no creo que vuelva, o no volverá en mucho tiempo_ dijo Lincoln, desanimado.

—No digas eso, ¿Por qué piensas así?_ preguntó Penny, despidiéndose un poco.

—Porque soy realista, Penny, no quiero que te ilusiones para que luego él te rompa el corazón y te quiebres_ explicó Lincoln, seriamente. Penny, primero puso una cara triste, pero comprendió que Lincoln, lo decía por su bien.

—Tengo que reconocer que él, no fue el mejor novio que digamos_ dijo Penny.

—Apuesto que no te trata tan bien como te lo mereces, porque enserio, Penny, tu mereces ser tratada como reina_ dijo Lincoln tímidamente, sonrojándose un poco.

—¿Estas tratando de coquetear conmigo, Lincoln?_ preguntó Penny, con una sonrisa pícara.

—NO NO, solo que, me pareces linda, digo digo, una reina, digo, tu...tu, AY_ dijo Lincoln, cubriendo su rostro con vergüenza.

—Tranquilizate, solo juego contigo_ dijo Penny, riéndose.

—Oh, jeje, claro. A propósito, que bonita risa tienes_ dijo Lincoln sonrojado.

—Gracias. Oye, no tenía nada planeado para hoy,pero, ¿te gustaría ir conmigo al centro comercial?, ya sabes, a recorrer_ preguntó Penny, guiñando un ojo.

—Um, claro, vamos_ dijo Lincoln con nervios. Y luego de esto, los dos se dirigieron hacia la parada de autobús, para posteriormente, irse al centro comercial.


Gumball y Lynn estaban almorzando en un restaurante llamado "La Casita Felina".

—Y, ¿cómo está la comida?_ le preguntó Lynn a Gumball.

—Um, esta...rica, gracias por traerme_ dijo Gumball incómodo, pero agradecido a la vez_ Aunque, si te soy muy sincero, hubiera preferido ir a "La hamburguesa del eructo"_ dijo Gumball.

—Pff, ese lugar lleno de glotones, ordinarios y asquerosos, ni hablar, no se como alguna vez pudo gustarme ese lugar_ dijo Lynn, en tono cínico.

—Ok. Oye, dime, ¿qué te motivó a hacer este gran cambio de imagen?_ preguntó Gumball.

—Bueno, ¿te acuerdas cuando te dije que me gustaba alguien?_ dijo Lynn, ahora con una cara tímida, y un poco sonrojada, mientras colocaba su cabello detrás de su oreja.

—No me digas, hiciste este cambio para agradárle_ adivinó Gumball.

—¿Cómo lo supiste?_ preguntó Lynn sorprendida.

—Era bastante obvio. Pero si te soy sincero, no me gusta, si quieres gustarle a alguien, tienes que hacerlo como tu mismo, no como alguien que no eres_ dijo Gumball, un poco serio.

—Pero, ¿qué pasa si a esa persona no le gustas como eras antes?_ preguntó Lynn, jugueteándo con sus dedos.

—Pues entonces, sencillamente, no están hechos el uno para el otro_ contestó Gumball. Tras esa respuesta, Lynn puso una cara un poco triste.

—Gumball, ¿tu crees que alguna vez encontraré el amor verdadero?_ preguntó Lynn, poniéndose roja.

—Claro, todo el mundo merece ser amado, solo tienes que esperar a que llegue el indicado_ la motivó Gumball, con una sonrisa.

—Si, tienes razón. Pero oye, aún no te dije de quien estoy enamorada_ dijo Lynn, ahora con una sonrisa tierna en su rostro.

—Descuida, me lo diras todo en el trote de hoy_ dijo Gumball.

—Ah no, ya no hay mas trotes_ dijo Lynn, firmemente.

—¿QUE?, no no no no no, el trote es obligatorio, Lynn, no puedes quitarlo de nuestra rutina así porque si, solo porque te volviste diva_ dijo Gumball, poniéndose igual de firme que Lynn.

—Bien, bien, el trote sigue en pie_ dijo Lynn aburrida.

—Así me gusta_ dijo Gumball con satisfacción. Luego de esto, los dos chicos continuaron almorzando. En un momento, a Lynn se le cayó un poco de salsa de tomate en la mejilla, Gumball se percató de esto_ Oye, Lynn, tienes un poco de salsa aquí_ dijo Gumball, señalando su mejilla como referencia, aunque Lynn, no entendía las instrucciones que Gumball le daba. Llego un punto, en el que Gumball se lamió su dedo pulgar, y le limpió él mismo, la mejilla a Lynn, esto hizo que esta ultima se sonrojára ligeramente.

—Oh, gracias_ dijo Lynn tímidamente.

—De nada_ dijo Gumball. Luego de esto, hubo un silencio incómodo, hasta que, Lynn, quiso iniciar una charla de nuevo.

—Y dime, ¿cómo te fue hoy?_ preguntó.

—Um, bueno, me desperté de un sueño raro que tuve, gracias a Lisa, luego de eso, me dirigí a su cuarto y...

—Wow wow wow, ¿cómo que sueño raro? ¿qué soñaste?_ preguntó Lynn curiosa e interesada, aunque ya sabía de que se trataba.

—Bueno, todo al principio era bonito, estaba en mi casa mientras mi familia desayunaba, de repente, caí a una especie de escenario, y a partir de ahí, todo se volvió una pesadilla. Primero besé a Penny, pero luego era Luan, luego vi a tu hermano y a Darwin juntos, y sin ninguna explicación, tu hermano comenzó a besar a mi novia, que salió de la nada, y después de eso, creo que vino la parte del sueño que más me perturbó, la parte en la que Lisa y mi hermana, Anais, eran novias, eso sí que me traumó_ contó Gumball, con algo de miedo e inseguridad_ Pero luego, se convirtió en un sueño bonito, porque tu aparecías, y tuvimos u pequeño picnic juntos, luego nos mandaste a una montaña rusa de loco, después, estábamos danzando en patines juntos, en una pista de hielo infinita, y luego de eso, me llevaste a un lugar fantástico llamado Tragalandia..._ siguió contando Gumball, ahora un poco más alegre.

Mientras tanto, en la casa Loud

—Yo quedaría mucho mejor con ella, nos gusta el rosa, las princesas, y a pesar de ser adorables, en el fondo tenemos un carácter fuerte_ dijo Lola, arrojándole un frasco de vidrio vacío a Lisa, pero esta ultima, logró evadirlo cuando se cubrió con la mesita de juegos de Lily.

—¿Ah, si?, pues mis dones e inteligencia superan por mucho a tus influencias absurdas de los cuentos de hadas_ dijo Lisa arrojado uno de los muñecos de Lily.

—¿QUÉ RAYOS ESTÁ PASANDO AQUÍ?_ preguntó Lori furiosa, entrando en la habitación.

—Pasa que Lisa y yo nos enamoramos de la herramienta de Gumball, y ella dice que seria mucho mejor novia que yo_ explicó Lola.

—Por un lado, aw, que tierno, se enamoraron, y por el otro, wow, que difícil situación_ dijo Lori_ Veamos, quiero que cada una me explique sus puntos buenos, y analizaremos quien seria una mejor novia para Anais_ sugirió Lori.

—Yo empiezo_ dijo Lola_ Primero que nada, a las dos nos gusta el color rosa, segundo, á ambas noa encantan las cosas relacionadas con princesas y cuentos de hadas, tercero, ambas somos adorables, y cuarto, a pesar de ser adorables tenemos un carácter fuerte en nuestro interior_ explicó Lola.

—Muy bien, ahora tu, Lisa_ dijo Lori.

—Bien, primero, a las dos somos inteligentes, tal vez ella no tanto, pero le gusta hacer la tarea y eso es algo. Segundo, se más cosas de ella, porque le hice un pequeño cuestionario a Gumball ayer, tercero, mi estatus de inteligencia le darán de seguro una mejor vida que esta niña inferior de aquí *señala a Lola* , y cuarto, porque yo me enamoré primero de ella_ explicó Lisa.

—Mh. Muy bien, están empatadas, resuelvanlo entre ustedes_ dijo Lori aburrida, marchándose de la habitación. Después de esto, Lisa y Lola, comenzaron a golpearse nuevamente. Pero su pelea se detuvo cuando escucharon que Anais, dijo algo que llamó sú atención.

—Bien, ya terminé de limpiar esto, ahora es momento de darme una ducha_ al escuchar esto de Anais, Lisa y Lola se sonrojaron, poniendo caras pervertida, aunque luego, Lisa reaccionó.

—NO NO NO NO, eso ya es mucho, tenemos que darle su espacio. Mejor veamos lo que hace nuestro hermano mayor_ dijo Lisa nerviosamente, dirigiéndo las Micro-Cámaras hacia donde estaba Lincoln. Cuando llegaron, estaban en el centro comercial de Elmore, y vieron que Lincoln y Penny estaban sentados juntos en una mesa del área de comida. Esto hizo que Lisa y Lola jadeáran de la emoción.

—CHICAS, VENGAN A VER ESTO, NUESTRO LINKY ESTA EN UNA CITA CON UNA CHICA_ gritó Lola con emoción y alegría, esto hizo que, en unos pocos segundos, las hermanas Loud estuvieran en el cuarto de Lisa.

Mientras tanto, en el Centro Comercial de Royal Woods

Gumball y Lynn estaban saliendo del restaurante.

—Y, ¿cómo la pasaste, galán?_ preguntó Lynn coquetamente.

—Bien, de hecho-

—¡GUMBALL!_ Gumball fue interrumpido por la voz furiosa de Luan_ ME ABANDONASTE MALDITO PEDAZO DE BASURA.

—Luan, lo siento, puedo explicarlo..._ dijo Gumball asustado y nervioso, pero fue interrumpido por Lynn.

—Haber haber, amiga, si tienes algún problema con mi chico lo arreglamos entre las dos_ dijo Lynn amenazante pero engreídamente a la vez, mientras chasqueába los dedos, y se ponía frente a Luan.

—¿Me dejaste tirada para irte con esta pr0stitut@ de cuarta?_ dijo Luan, señalando a Lynn.

—¿A quién car@j0s le dijiste pr0stitut@?, perr@_ dijo Lynn con enojo, mirando fijamente a Luan.

—Pues a ti, zorrit@, ¿a quién mas crees?_ dijo Luan poniéndose frente a frente con Lynn.

—LUAN, YA BASTA, ES LYNN, TU HERMANA_ gritó Gumball, tratando de parar la pelea. Al escuchar esto, Luan puso una cara de sorpresa y vergüenza a la vez.

—L-L-Lynn, wow, que linda estas, no te reconocí, jeje, ¿Qué, te hiciste un nuevo corte?_ preguntó Luan, sonriendo y sudando de los nervios, mientras Lynn, la miraba con desprecio e ira contenida. Luego de esto, Gumball habló, tratando de tranquilizar las cosas.

—Y, dime, Luan, ¿cómo te fue con Benny?_ preguntó un poco incomodado. Tras su pregunta, Luan puso una cara de tristeza, y dejo escapar un suspiro_ Ay Luan, lo siento mucho, si me hubiera quedado nada de esto...

—No, yo lo siento_ interrumpió Luan.

—¿Qué?¿Por qué?_ preguntó Gumball confundido.

—Porque ya no vas a poder besar estos labios, debido a que ahora son para Benny_ dijo Luan, poniendo una sonrisa en su rostro.

—¿QUÉ?¿ENSERIO? MUY BIEN, FELICITACIONES, LUAN. Lo vez, sabia que podías hacerlo sola_ dijo Gumball, abrazandola con alegría.

—Si, gracias_ fue lo único que dijo Luan, y luego de esto, hubo un silencio incómodo. Lynn se revisaba las uñas, Gumball estaba jugueteándo con sus dedos, y Luan, se puso a silbar. Los tres continuaron así por varios minutos, hasta que Gumball habló.

—Oigan, ya que estamos aquí los tres, podemos ir en el autobús a casa juntos_ sugirió, tanto Luan como Lynn, estuvieron de acuerdo con la idea. Fue así como los tres se dirigieron hacia la parada de autobús, aunque el viaje fue sin dudas muy incómodo y silencioso.

Mientras tanto, en la casa Loud

Las hermanas Loud, seguían mirando la cita de Lincoln y Penny, aunque ahora lo hacían con desilusión, ya que se enteraron que la tal Penny que estaba con Lincoln, era la novia de Gumball.

—Y, ¿la pasaste bien?_ preguntó Lincoln, él y Penny estaban saliendo del centro comercial.

—Si realmente lo necesitaba, me ayudó un poco a relajarme del asunto de Gumball, gracias por traerme_ dijo Penny agradecida. Luego de esto, ambos siguieron caminando, hasta llegar al área de estacionamiento. Fue ahí, cuando Lincoln, después de pensarlo varios minutos, le habló a Penny seriamente, tomandola de las dos manos.

—¿Qué tienes?_ preguntó Penny, ligeramente preocupada.

—Penny, ya no puedo evitarlo. Dime, ¿tu enserio amas a Gumball?_ preguntó Lincoln.

—Pues claro que si, es mi novio_ dijo Penny, un poco extrañada.

—Penny, créeme, él no sabe lo que tiene, tu mereces a alguien mejor y que te trate como te lo mereces_ dijo Lincoln sentimentalmente.

—Ay, vamos no exageres_ dijo Penny, sonriendo nerviosamente.

—No estoy exagerando, si ese tipo enserio te quería, no se hubiera ido sin despedirse, o por lo menos, haber avisado antes. Penny...yo te amo, te lo digo enserio, nunca había visto a una niña tan linda como tu, me gustas mucho, desde el primer día que te vi, é estado enamorado de ti, y que estés con un tipo que no sabe valorarte, me enfurece mucho. Pero sabes, como alguien me dijo una vez, las acciones valen más que las palabras_ dijo Lincoln, agarrando a Penny por los hombros.

—L-L-L-Lincoln yo-_ Penny no pudo terminar, ya que Lincoln, la abalanzó contra él, y la besó en los labios. Al principio, Penny se lo tomó con sorpresa e impacto, pero luego de varios segundos, comenzó a entregarse al beso lenta y apasionadamente. Mientras tanto, las hermanas Loud, miraban este acto con impacto y decepción, pero fueron tomadas por sorpresa, cuando escucharon la puerta principal abrirse. Gumball, Lynn y Luan, habían llegado.

—Bueno, hogar dulce hogar_ dijo Luan. Acto seguido, los tres se dirigieron al segundo piso, pero claramente, ver a el resto de las hermanas Loud en la habitación de Lisa, llamó su atención, por lo que se dirigieron hacia allá. Al principio, las hermanas Loud mostraron una cara de impacto al ver a Lynn.

—Wow, Lynn, que linda estas_ dijo Lori sinceramente, pero a la vez nerviosa, mientras las hermanas tapaban la pantalla de la computadora, poniéndose frente a ella.

—¿Qué pasa?¿Qué estan ocultando?_ preguntó Gumball curioso, alzando una ceja.

—NADA_ dijeron las hermanas Loud al mismo tiempo, todas muy nerviosas. Gumball obviamente no se creyó esto, así que se dirigió contra ellas, y las apartó del camino, para ver lo que ocultaban. Cuando vio el beso entre Lincoln y Penny, quedó con una cara llena de emociones de dolor, todas las hermanas sisearon de dolor ajeno. Luego de esto, Lisa decidió apagar la computadora, para no hacer sufrir mas a Gumball, posteriormente, hubo un silencio incómodo, hasta que Luan habló.

—Simplemente podríamos decir que te engañó, pero basándonos en su apariencia física, podriamos decir que te puso los cuernos_ dijo, y luego comenzó a reír, aunque luego se calmó, y puso cara de lástima_ Pero ya enserio, lo siento mucho, Gumball_ dijo poniendo su mano en el hombro de Gumball.

—Hermano, ¿te sientes bien?_ preguntó Luna con lástima.

—Um, si si, todo bien, yo solo...solo, solo iré a mi cuarto a descansar, buenas noches a todas_ dijo Gumball, tratando de contener las lágrimas, y luego se retiró de la habitación, las hermanas Loud prefirieron no molestarlo.


Lincoln y Penny seguían besándose, hasta que Penny se hizo para atras.

—Y-Y-Yo...um, yo...me tengo que ir_ dijo, corriendo hacia el lado contrario. Lincoln, por su parte, se quedó sin moverse por algunos minutos, hasta que reaccionó, y solo se limitó a irse a su casa.


6:30 AM

Gumball estaba en la cama de Lincoln, llorando, hasta que escuchó el sonido de la puerta tocándose. Al abrir, y sin sorpresa, era Lynn la que estaba del otro lado, pero ahora, no tenía su ropa de entrenamiento, si no que tenía puesta la misma ropa que había usado ese día, y tenia un bolso grande colgando de su hombro.

—Hola, tontito, ¿estas listo para el trote?_ preguntó Lynn.

—Si si, solo...dame un minuto_ dijo Gumball, secando sus lágrimas.

10 minutos después

Gumball y Lynn no estaban trotando, simplemente caminaban juntos. Esto lo hicieron en silencio.

—Y, ¿hay en el bolso?_ preguntó Gumball desanimado, tratando de romper el hielo.

—¡Es una sorpresa!_ contestó Lynn.

—Bueno, espero que pueda alegrarme un poco_ dijo Gumball desanimado. En unos pocos minutos, Gumball y Lynn, tenían que doblar en una esquina, pero Lynn detuvo a Gumball, y le indicó que tenían que seguir derecho, Gumball quedó un poco extrañado pir esto, pero lo dejo pasar. Luego de seguir caminando y caminando, Gumball y Lynn llegaron al límite del pueblo, y estaban frente a la entrada del bosque.

—Um, Lynn, ¿qué hacemos aquí?_ preguntó Gumball confundido.

—Ya te dije, es una sorpresa_ recordó Lynn. Gumball lo dudó por un instante, pero se adentró con Lynn en el bosque. Mientras se adentraban mas, el camino se hacía cada vez más oscuro, Lynn no dejo pasar esta oportunidad_ Wow, que oscuro esta aquí, ¿no?_ dijo abrazando el brazo de Gumball con "miedo", a Gumball, no pareció importarle esto, y solo siguió caminando. Luego de varios minutos después, llegaron a una especie de acantilado.

—¿Qué hacemos aquí?_ preguntó Gumball.

—Escucha, ve a tontear por ahí, y yo te avisaré, cuando la sorpresa esté lista, ¿Ok?_ dijo Lynn, empujando despacio a Gumball hacia una zona apartada, Gumball simplemente obedeció.

Muy bien, Lynn_ pensó para si misma_ Llegó la hora, le dirás a Gumball lo que sientes por el, y sin interrupciones, no creo que Lisa, se aparezca por aquí, jeje, además, como dicen, la tercera es la vencida. Así que, ¡MANOS A LA OBRA!


CONTINUARÁ