Capítulo 11 – Primera señal improbable
Cuando Dawn salió del baño, vistiendo una camisa de mangas largas y un pantalón holgado, que tuvo ajustar. Lo primero que sintió, fue el aroma del chocolate recién hecho. Camino por el pasillo y se detuvo al final del mismo para ver a Saturn en la barra de la cocina comedor, con dos tasas humeantes.
Saturn parecía leer unos papeles mientras sorbía su taza, antes de notar la presencia de su invitada. Inconscientemente, se sorprendió por ver a Dawn, casi olvidando que la chica estaba allí. Después notó sus ropas sobre ella y para su consternación, no encontró la vista desagradable.
Una alerta interna se activó dentro de él, se forzó apartar la mirada. Saturn se regañó y se recordó el motivo por el que la chica se encontraba en su departamento, así como la diferencia de seis años entre ellos.
Hice un poco de chocolate caliente para ti también, tómala antes de que se enfríe – Saturn término de tomar su taza y la dejo en el fregadero – Iré a tomar un baño.
Saturn pasó junto a Dawn e hizo lo posible en ignorar el hecho de que la chica ahora tenía su aroma. Dawn observo extrañada al hombre que parecía apresurado, hasta que este se perdió de su vista y decidió disfrutar de la taza ofrecida.
Por su parte, Saturn dejo salir un suspiro de alivio, una vez estuvo dentro del baño y antes de jalar su cabello. Se maldijo por los extraños pensamientos que tuvo y se repitió que no era un joven hormonal.
