Capítulo 14 – Desterrada
Brinqué al sentir el tono que uso Nicholas.
¿Cómo podría explicarle que la misma familia que los había traicionado era mi propia familia?
¿Cómo podría decirle que incluso si mis hermanos no habían hablado sobre el pasado, muy dentro de mí yo creía que ellos eran buenas personas y nunca habrían dañado a su familia de esa manera?
"Y-yo"
"¿Por qué puedo olerlos en ti Rei?" Rugió él.
"¿Es ahí donde estuviste todo el día? ¿Estabas con ellos?" Demando "¿Después de saber lo que le hicieron a mi familia de hecho caíste tan bajo como para largarte con esos bastardos?"
Cuando no dije nada, Nicholas me tomo del cabello y me atrajo hacia sí, hacia su cara para que mi única opción fuera verlo a los ojos, contuve el aliento al ver todo el dolor que había en ellos, mi corazón se apretaba fuertemente en mi pecho, incapaz de seguir viéndolo así, torturado por mi causa.
"Odio su aroma en ti" me susurro al oído, mi cuerpo tembló en respuesta. "Solo mi olor debería estar por todo tu cuerpo Rei."
"El de nadie más" agrego, su voz era un susurro rasposo mientras cerraba sus ojos y presionaba su frente contra la mía.
Sus labios estaban a unos milímetros de los míos y su dulce aliento ventilaba mi rostro, mis rodillas de pronto se sintieron flojas como si fueran lava derretida.
Estaba sin habla, mi cuerpo paralizado.
Cuando finalmente abrió los ojos fue como si todo el dolor hubiera sido enterrado en lo profundo, reemplazado por ira. Su mirada se endureció mientras abruptamente me soltaba y tomo todo mi dominio no caer al piso por la sorpresa.
"¿Acaso no vas a contestarme?" grito con fuerza, todo mi cuerpo se estremeció de horror al notar el cambio repentino de su tono de voz.
"¿Quién demonios crees que eres para hablarle de esa manera?" Es voz. Me congele.
Seguramente ellos no... Volví mi cabeza nerviosamente hacia el sonido distante.
Tan cierto como el día ahí estaban mis cinco hermanos parados en la entrada con unas miradas asesinas en cada uno de ellos.
¡Esos idiotas tan tercos!
Nicholas parecía una tabla a mi lado, la tensión era tan grande que la atmosfera era casi irrespirable, casi dolía respirar.
Todo paso tan rápido que le tomo un minuto a mi mente tomar todo lo que estaba sucediendo para procesarlo.
Nicholas, Neflyte y Richard junto con Mina estaban frente a mis hermanos en segundos, ambos lados gruñendo agresivamente al otro bando. Mire aterrada como parecían medir sus fuerzas antes de lanzarse al ataque. Era como ver una película de horror revelándose frente a mis ojos, excepto que esto era real y no una historia de cine.
Cuando vi el puño de Nicholas listo para salir disparado rumbo al rostro de Taiki el pánico me envolvió.
"¡Nicholas!" Grite con todo mí ser. "Por favor no" Le rogué, no quería ver una lucha entre las personas que yo quería.
Nicholas me vio y sentí en su mirada su sensación de traición, instantáneamente supe que me perseguiría por el resto de mi vida. Bien pudo clavarme un puñal directo al corazón, eso me hubiera dolido menos que la mirada de decepción con que me veía.
No solamente Nicholas pero toda su familia me veía como si los hubiera lastimado profundamente.
De pronto todo el cuarto estaba en silencio, y tan tranquilo. Yaten fue quien rompió el silencio de hielo.
Miro altivamente a Nicholas antes de mirarme a mí: "Ya vámonos Rei".
El rostro de Nicholas palideció y busco mi mirada, reteniéndome con ella, como esperando a ver que hacia yo. Me moví hacia mis hermanos, pensaba pedirles que se marcharan y me dejaran habla con mi nueva familia.
Pero antes de que pudiera alcanzarlos siquiera Nicholas me tomo del brazo y me jalo cerca del mientras susurraba en mi oído: "No vuelvas a poner un pie en mi reino". Era una advertencia, su helada voz era completamente distante, sin perdón. Era lo más duro que él había nunca sido conmigo desde que había llegado aquí y me dolió como fuego del infierno. Me sentía torturada por las emociones, entonces me soltó y antes de dejarme siquiera responder salió de la habitación, dejándome completamente sola, vacía y perdida.
PDV de Nicholas:
Fuego corría por mis venas y pompeaba en mi corazón agresivamente mientras estaba ahí tirado en el piso con un dolor confuso.
Deje que Rei se fuera y le dije que nunca volviera a poner un pie en mi reino, una vez más, mis propias palabras me espantaban.
Cuando olí a esos bastardos en ella simplemente me perdí, quería tomarla en mis brazos y hacerla mía tan fuerte que solo mi olor perdurara en su cuerpo por meses. Era tanta la urgencia que bien pude haberla tomado ahí en frente de toda mi familia. Incluso ahora, el recuerdo de su esencia en su bello cuerpo me estaba volviendo loco. Cuando Rei evito que atacara a ese idiota, fue la última cuerda cortada que me conectaba con mi lado racional.
Y después ver como caminaba hacia ellos, la idea de que me dejara por ellos me deshizo de una manera imposible de describir. Quería lastimarla como ella me había lastimado a mí pero al mismo tiempo no quería causarle dolor alguno, deseaba que ella devolviera la sonrisa a su ya de por si hermoso rostro de diosa.
Definitivamente estaba perdiendo la cabeza.
"Te dije que era una perdida". Dijo Ann entrando en mis pensamientos, sus palabras cortando más que cuchillos.
Un musculo se tensó en mi quijada. Estaba listo para bloquear a Ann de mi mente, su voz sonaba molesta a mis oídos cuando ella hablo de nuevo.
"Estaba hablando con mi papa hoy, ¿recuerdas que puso a alguien a investigar en su pasado?" esto sí que llamo mi atención, ¿Qué más había encontrado su padre? "Bueno" continuo "Rei ha estado teniendo una aventura con uno de los miembros de la manada de la Cruz de Fuego."
Mi visión se tornó roja.
"¿Viene de una fuente de confianza?" pregunte sin querer creer esas palabras, estaban volteando mis entrañas y me llenaban de odio y rabia, probablemente mi cuerpo estallaría con esos sentimientos.
"Pero claro" me contesto: "mi papa es el mejor cuando se trata de esas cosas, quien sea que haya contratado hablaría solo la verdad y nada más que la verdad, Rei es una completa y verdad...
No termine de escuchar lo que decía después de eso. Quería matar, necesitaba matar.
La próxima vez que viera a esos bastardos, y claro que los vería, caerían muertos a mis manos sin compasión alguna, mataría a uno por uno, cada uno de ellos.
PDV de Rei:
Me detuve ahí viendo a mis hermanos mientras me mostraban sonrisas culpables.
"¿Creí haberles dicho que no vinieran?" pregunte.
"¿Realmente esperabas que nos quedáramos ahí y no hiciéramos nada mientras ese zopenco te hablaba de semejante manera?" me reclamo Yaten.
"Tiene suerte que no le hayamos sacado el alma a golpes justo ahí y en ese momento". Agrego Taiki.
"Cree que es dueño del mundo solo porque es el Alfa de la manada más fuerte". Comento Tora sou. "Alguien necesita despertarlo de su sueño".
Jadeite solo asintió totalmente de acuerdo con ellos.
Seiya era el único que estaba en silencio, estaba recargado en un árbol escuchando la conversación y estudiándome de cerca.
"¡Es que ustedes ni siquiera deberían haber estado escuchando esa conversación!" Les recrimine molesta.
"No lo íbamos a hacer" confeso Tora sou, "pero cuando vimos a Nicholas llegar corriendo de esa manera sabíamos que algo malo iba a pasar".
"Bien pues gracias a ustedes chicos, ahora no tengo casa y las únicas personas que alguna vez me aceptaron en su vida piensan que los traicione y no quieren saber nada de mi". Les reclame.
Mis hermanos temblaron con mis palabras, se veían dolidos.
"Lo siento". Me disculpe rápidamente. "sé que solamente pensaban en mí, pero yo hubiera podido aclarar las cosas y este mal entendido por mi cuenta, todos estos años he aprendido a librar mis batallas yo sola, no me tienen que proteger de nada."
"Nosotros lo sentimos Rei" se disculpó Jadeite.
"Está bien". Acepte dándole una triste sonrisa. "¿Y ahora a donde se supone que voy a ir?"
Mis hermanos permanecieron en silencio por un largo minuto, Taiki fue quien rompió ese silencio incómodo.
"Te llevaremos de regreso al Concilio con nosotros" Anuncio ganándose miradas de sorpresa de mis otros hermanos.
¿El Concilio? ¿De qué estaba hablando?
