Fanfiction no permite poner el título entero "Día 11: Algo que represente lo que siente por el que recibe los regalos"

Esta historia reivindica que un regalo representa amor y no tiene porqué ser algo material. Continua mañana, así que será mañana cuando la sitúe en contexto. Disfrutad y ¡feliz año nuevo a todes!


Charlie miró por encima de la mesa. Aquel año las festividades de Yule habían sido una locura de reuniones, familia, amigos, reencuentros. Llena de alegría y de felicitaciones a Harry por haber completado su especialidad. Tenía muchas ganas de tener a su marido para él solo por unas horas, no estaba acostumbrado a socializar tantísimo.

Había conseguido por fin un traslado definitivo a Inglaterra, se habían acabado los trasladores y dormir separados. Ahora que Harry, además, había acabado con los horarios locos de prácticas, podrían empezar a tener un poco de vida tranquila, solos, en su casa.

O quizá no. Después de tantos años juntos, sabía de sobra que la mayor ilusión de su chico era ser padre. Personalmente, a Charlie al principio no le había hecho gracia la idea. Era una persona muy independiente, más acostumbrada a lidiar con animales que con personas. Con el paso del tiempo, y la llegada de sus primeros sobrinos, empezó a plantearse la idea.

Los ojos de Harry se clavaron en él a través de la mesa. Se veía cansado, pero aún así no dejaba de sonreír. Entonces sintió que otra persona se sentaba junto a él. Se giró y se encontró con la larga melena de su hermana, girada también observando a Harry.

— Se ve cansado.

— Pero feliz. Harry siempre ha querido tener una gran familia.

Ginny sonrió un poco misteriosamente.

— Eso habría sido más fácil conmigo que contigo, me temo.

Ambos rieron, era una especie de chiste entre ellos pensar siempre en lo diferentes que habrían sido las cosas si se hubiera quedado con Ginny. Por suerte para todos, ella había tomado muy bien la relación entre Harry y Charlie. Había seguido con su vida de mujer independiente hasta convertirse en una de las mejores jugadoras de Quidditch de la historia.

— Voy a retirarme.

Charlie se giró a mirarle sorprendido.

— Me han ofrecido un buen puesto de entrenadora. El cuerpo me pide descanso, Charlie.

Ginny miró a su hermano favorito y tomó aire antes de decirle lo que realmente llevaba en mente cuando se sentó junto a él.

— Ese puesto me permitiría además no tener que subirme en un tiempo a una escoba.

Su hermano la miró confuso. Al ver que Charlie no pillaba por donde iba, Ginny apretó los labios, inspiró más fuerte y decidió soltarlo de un tirón.

— Me gustaría ofrecerme para gestar a vuestros hijos, Charlie.

Ahora sí que su hermano la miró confuso, con la boca un poco abierta y todo. Debía de tener una cara tan extraña, que Harry se acercó a ver qué pasaba.

— ¿Charlie? ¿Va todo bien? —preguntó, tomándole una mano, mirando alternativamente a ambos hermanos.

Ginny volvió a tomar aire con fuerza por tercera vez.

— Le acabo de decir a mi hermano que me retiro y que me ofrezco para gestar a vuestros hijos.

Los ojos castaños de Ginny miraron fijamente la cara de Harry, esperando su reacción.

— Solo quería que supierais que soy una opción. Hermione me mandó un montón de información sobre el procedimiento muggle. Y me habló de que trabajas en un equipo para llevarlo a la medicina mágica, Harry. De verdad que me gustaría ayudaros, yo...

Harry interrumpió a Ginny levantándola de la silla para darle un abrazo. Uno muy fuerte y muy apretado, no le había abrazado así desde el funeral de Fred. Charlie se levantó también y se unió al abrazo, asombrando a todo el comedor.

Antes de deshacer el abrazo y de tener que dar explicaciones sobre su comportamiento, Ginny les murmuró a los dos.

— Feliz Yule, hermanos.