Disclaimer: Los personajes de Twilight pertenecen a Stephenie Meyer y esta trama a content1. Yo solo traduzco con su autorización.
Capítulo veintiséis
BPOV
—¿Estás segura? —preguntó Jacob desde donde estaba sentado del otro lado de la habitación. Tenía la cabeza entre sus manos, los brazos descansando a lo largo de sus muslos. Casi parecía como si estuviera a punto de enfermarse.
Jasper y Carlisle no se veían mucho mejor. Edward había fruncido el ceño durante las horas que le tomó a Jacob llegar aquí.
—Sí estoy segura. —El hombre había estado en mi casa, en la casa de mis padres. El hombre en la televisión, el hermano del hombre que quería ser su presidente, el hombre que era padre de un compañero agente. También lo había visto en casa de mi tío, una vez que se suponía que no debía estar fisgoneando, pero había ido a robar galletas y leche.
—Mierda. —La forma gentil en que Jacob dijo la palabra no coincidía con la forma en que se puso de pie y se acercó a la ventana. Se agarró al alféizar de la ventana con tanta fuerza que esperaba que crujiera.
No sabía qué decir. La reacción de Jacob era similar a la de Edward.
No, tenía que reconsiderarlo.
Edward había sido más brutal. Me había tomado en sus brazos, como si estuviera listo para volar y esconderme en algún lugar... en cualquier sitio. Había mantenido el arma enfocada en la puerta, incluso mientras me acurrucaba, hasta que Jacob llamó desde el otro lado. Aun así, Edward había apuntado con un arma a la cabeza de su jefe hasta que determinó que Jake no quería hacernos daño. Al menos no había apuntado con un arma a la cabeza de su padre o Jasper cuando aparecieron minutos después.
—Mike estaba en mi lista corta —dijo Jacob, ganándose un estrangulado "¿Qué?" de Jasper y un gruñido de Edward—. Pero lo había desestimado por sus lazos familiares. El senador Newton es notoriamente honesto sobre su apoyo a la guerra contra las drogas. Hijo de puta.
—Elimina la competencia y gana el mercado. Él y su hermano harían un festín —murmuró Edward.
El momento se volvió tenso antes de que Jasper hablara.
—Jake, ¿cómo seguimos? El senador Newton es uno de los hombres más poderosos de Washington. El padre de Mike probablemente lo sea más. ¿Cómo podemos siquiera comenzar una investigación? Por lo que sabemos, hay más involucrados. —Un paso en falso y explotará. —El acento texano de Jasper era tan fuerte que casi no entendí algunas de las palabras. Solo pude adivinar que era por la ansiedad en la habitación.
—Voy a llamar a Phillip. —Las palabras de Carlisle fueron dichas suavemente, pero vi cómo los otros hombres se miraron entre sí.
—¿Phillip? —No pude evitar preguntar después de ver las reacciones de todos.
—Un amigo mío —respondió Carlisle—. Trabaja en la sede de Washington bajo la dirección del Subdirector Ejecutivo de Investigaciones Criminales. —Apretó las manos a sus lados.
—Lo siento. —Las palabras salieron de mis labios. ¿Y si estaba equivocada en esto? ¿Y si realmente no importaba? ¿Y si todo fuera una terrible coincidencia? No entendía la política estadounidense como debería, pero al observar sus reacciones me decía que esto era malo.
Edward me acercó más, agarrando mis manos.
—Bella, mírame. —Esperó hasta que hice lo que me pidió para seguir hablando—. Phil es un buen amigo de mi papá. Le debe mucho a él, así que todo estará bien. Lo más importante que debemos considerar es que alguien podría estar observándolo, ya que conocen la conexión.
—Voy a actuar como un padre afligido, exigir que se reúna conmigo montando una escena insistiendo en que Washington participe en la investigación de la muerte de Edward. El protocolo requiere que le den mucha importancia a esto, incluso si Edward se encontraba "fugitivo" en ese momento. —Carlisle parecía tan tranquilo, como si no estuviera preocupado en lo más mínimo—. Pero si voy a actuar, tendré que irme de inmediato, para que parezca que estoy actuando sobre mis emociones al encontrar los restos.
—Mira, solo porque lo vi con mis padres, ¿eso realmente significa que los Newton están detrás de estos atentados contra mi vida? —Parecía ridículo que estas personas se preocuparan por mí.
Los cuatro hombres se quedaron en silencio. Fue Edward quien dio la explicación cuando Jacob bajó la cabeza, Carlisle se pellizcó la nariz y Jasper maldijo en voz baja.
—Bella, el senador Newton quiere ser el próximo presidente de los Estados Unidos. El presidente es uno de los hombres más poderosos del mundo. Su hermano es uno de sus principales partidarios financieros y políticos. El padre de Mike vale millones. Algunos dicen que su patrimonio neto está más cerca de los mil millones. Si ha construido alguna parte de su negocio con el tráfico de drogas, lo perderá todo, y el senador Newton caerá en un resplandor de gloria con él. Esto es más grande de lo que puedo explicarte…
Jacob me miró.
—Y si creen que sabe algo que podría hacer que todo se derrumbe... no se detendrán hasta que esté muerta o los tengamos bajo llave. Newton tiene el dinero para contratar a esos mercenarios, Srta. Swan. Los que llegaron a la isla y mataron a Jack. Ni siquiera sé qué hacer ahora contigo y con Edward. —Se puso de pie de nuevo y comenzó a caminar—. No hay ningún lugar en el que pueda garantizar su seguridad, y esta investigación podría durar mucho tiempo.
—Y si me entregara a ellos, ¿Edward todavía sería un objetivo?
—¡¿Qué mierda?! Ni siquiera hables de esa manera —rugió Edward.
Ya estaba sentada a su lado, pero me sentó en su regazo, envolviendo sus brazos a mi alrededor.
—Tapar la fuga de Newton ayudará. Voy a tener que darle información y tenderle una trampa —gruñó Jacob—. Podemos monitorear las comunicaciones entre él y su padre, pero hacerlo con el senador va a tomar un acto del Congreso, literalmente. —Caminó un poco más—. Todos sabemos que esta es la respuesta a por qué está sucediendo esto, pero ¿cómo podemos convencer a alguien más, basándonos solo en los recuerdos de Bella? Tenemos que convencer a alguien para que apruebe la vigilancia, y si el senador es elegido, tendremos un lío aún mayor. La investigación de un presidente no tiene precedentes, e imagina lo que pasaría si tuviéramos que esperar hasta después de las elecciones para derribarlo. Mierda, mierda...
—Espera a Mike hasta que hable con Phillip. Necesitamos que todo parezca normal —sugirió Carlisle.
Jacob continuó maldiciendo incluso cuando me volví hacia Edward y agarré su barbilla para que se concentrara directamente en mí.
—Edward…
—Ni siquiera lo digas, Bella. Tú y yo no nos separaremos, y no te vas a sacrificar. Tenemos que descubrir cómo acelerar la investigación.
—¿Y cómo hacemos eso? —pregunté.
Edward parecía cansado. Las sombras debajo de sus ojos se acentuaban por el aspecto loco de su cabello. Se las frotó antes de responder.
—No lo sé, Bella. Simplemente no lo sé.
~MF~
EPOV
Bella se levantó de la cama y me despertó.
—Mis padres iban a Nueva York.
Lo estaban, pero no entendía la razón por la que esto era tan importante en medio de la noche.
—Iban a hablar con los Newton —anunció mientras caminaba junto a la cama.
Distraído por el balanceo de su trasero, me aclaré la garganta y sugerí otra alternativa.
—Quizás iban a ver a tu abuela.
—Quizás, pero la habían visto un mes antes. Dudo que hicieran otro viaje especial. La abuela Cia ama a mi papá y a mi tío, pero como dije, la relación se volvió tensa desde que mató a mi abuelo.
Giró y la vista de su frente no ayudó a enfriar mi ardor. Piernas firmes y vientre tonificado. Pechos altos. Tranquilízate, regañé mentalmente a mi polla.
—Tal vez haya otra explicación, pero supongamos que la mía es correcta. Dime lo que piensas.
Sentándome, me recosté contra la cabecera.
—Métete bajo las sábanas.
—¿Por qué? —Ella levantó sus cejas.
—Porque no puedo pensar contigo desfilando frente a mí.
Ella miró hacia abajo y luego se rio.
—Oh.
—Sí, oh. —Poniendo los ojos en blanco ante su sonrisa, esperé hasta que estuviera a mi lado antes de pensar en su idea.
—El senador Newton ha estado en campaña. No recuerdo si estuvo en su estado natal durante el tiempo que tus padres lo habrían visitado o no. Sería bastante fácil buscarlo en Google. Pero vayamos con la idea de que él o su hermano lo estuvieron. Se rumoreaba, en ese momento, que tu padre estaba buscando dejar el negocio familiar. —Pensé en las distintas posibilidades—. O Félix iba a asegurarle al señor Newton que no se iba, o lo iba a amenazar con que te deje en paz, cualquiera de las dos.
—¿Qué haría que un hombre como el senador y el señor Newton escucharan realmente?
—Extorsión. Tus padres probablemente tenían algo que pensaban que haría escuchar a los Newton.
—Edward, ¿mi llegada a los Estados Unidos causó la muerte de mis padres? —Ella sollozó cuando hizo la pregunta.
Llevándola a mis brazos, metí su cabeza debajo de mi barbilla y la abracé con fuerza. Ya habíamos hablado de esto antes, pero podía entender por qué volvía a surgir. Había sido golpeada con tantas cosas que era un milagro que no se estuviera culpando más.
—No. Me imagino que ya sea en Estados Unidos o Italia, tú y sus padres eran objetivos. El rumor de que tu padre estaba tratando de dejar el negocio era suficiente para poner el plan en marcha.
—Entonces, tenían algo o sabían algo. —Permaneció en silencio por unos momentos—. ¿Dónde están los objetos personales de mis padres? ¿Las cosas que trajeron con ellos?
—En Atlanta, supongo. Los agentes del FBI allí los habrán revisado para ver si había algo de importancia y luego los habrán almacenado.
—¿Y las joyas de mis padres? ¿Sus anillos de boda? ¿El relicario de mi mamá?
—El forense habría guardado cualquier cosa personal. No lo había pensado. Probablemente Jake lo sepa, considerando que se aseguró de seguir tus deseos sobre sus cuerpos.
—Quiero sus anillos y su relicario. Son especiales.
—Tendremos que esperar, Bella, hasta que esto termine.
—Lo sé. Pero ¿hay alguna forma de que pueda revisar sus cosas? Tal vez haya algo que los agentes pasaron por alto. ¿Algo que tendría sentido para mí y para nadie más?
Vacilé.
—Edward, mi papá era un hombre de negocios muy minucioso. Lo he visto prepararse para las reuniones durante días antes de volar. Te juro que no hay forma de que el único negocio que hiciera fueran drogas ilegales, porque he visto hojas de cálculo y números y listas de proyectos. Tal vez solo fuera su tapadera, pero mi padre se tomaba en serio la preparación. No habría venido a Estados Unidos para reunirse con los Newton sin algo. Alguna evidencia de las que llevaba copias y guardaba otra copia quizás.
Odiaba hacer estallar su burbuja, pero tenía que ser honesto.
—Incluso si lo hubiera, lo más probable es que ya se haya ido. Es muy poco probable que Mike sea el único agente sucio.
Sus hombros se cayeron.
—Lo sé, pero tengo que intentarlo. —Apoyó la cabeza en mi hombro—. Escuchaste a Jacob. Esto podría durar años. Y si él gana las elecciones, se pondrá desagradable, como dijo Jake. Y aunque estar en el exilio contigo es bastante especial, no puedo imaginarnos escondiéndonos por el resto de nuestras vidas.
Había pasado horas después de que ella se durmiera tratando de pensar en dónde podríamos ir para estar seguros. No se me había ocurrido ninguna idea realmente brillante. Todo se reducía a si mi papá podía convencer a Phillip de nuestras sospechas.
—Veamos qué puede hacer mi papá. Si alguien puede mover las cosas de tus padres, ese es Phillip.
Moviéndose para apoyar su cabeza contra mi pecho, su cuerpo a mi lado, Bella suspiró.
—Bueno.
—Te amo —murmuré, inclinándome para besar su frente.
Con los brazos deslizándose por mi pecho, me abrazó suavemente.
—Yo también te amo.
~MF~
La mañana llegó demasiado pronto después de la noche inquieta, así que no estaba en guardia cuando llamaron a la puerta. Jacob irrumpió, tomando el arma de mi mano con facilidad.
—Maldita sea, Cullen. Estoy cansado de encontrarme con el metal frío. —Hizo girar la pistola y me la devolvió—. Tu padre llegó a D.C. anoche. Parece que nuestras sospechas fueron recibidas con gran entusiasmo. La unidad de Phillip ha estado rastreando a Newton durante un tiempo. Están ansiosos por conocerte. —Asintió con la cabeza hacia Bella, haciéndome enfurecer.
—No. —Me interpuse entre él y ella—. No hasta que hable con mi padre y me asegure de que esto sea legítimo. ¿Cómo sabemos que no se ve obligado a engañarnos?
Jacob sonrió.
—Tu papá dijo que dirías exactamente eso. Me dijo que te dijera algo. —Sus labios se torcieron—. ¿Jingle Balls?
Mierda. La canción navideña favorita de Emmett. O al menos su versión del clásico. Era una broma familiar. Algo que habíamos recordado cuando el dolor era demasiado. Emmett cantó la maldita cosa en cada oportunidad, y no tenía una buena voz, en absoluto.
—¿Jingle Balls? —preguntó Bella, sacudiendo la cabeza ante todo.
—Sí, es la forma de papá de hacerme saber que la esperanza no está perdida. Estamos bien, Bella. —Mirando hacia atrás a Jake, me encogí de hombros—. Entonces, ¿cómo vamos a llegar a D.C.?
—De la misma forma que llegaron aquí. El padre de Bella y Jasper se reunirán con nosotros en el aeropuerto. Tomen lo que necesiten y vámonos.
~MF~
Charlie tomó a Bella en un fuerte abrazo ni bien la vio.
—Seguro que sabes cómo hacer las cosas interesantes, Bells.
Ella sonrió, acurrucada suavemente contra su pecho.
—Hola, papá.
Para mí, asintió con el ceño fruncido.
—Edward.
—Señor. —No era estúpido. Era mejor para mí mostrarle respeto. Extendiendo mi mano, esperé a que me devolviera el gesto. Se tomó el tiempo suficiente para dejar claro su punto.
—Tenemos que irnos —alentó Jacob—. No quiero estar en el suelo más tiempo del necesario. Aquí somos blancos fáciles.
Jasper ya tenía el avión en marcha, así que tan pronto como nos sentamos, comenzó a rodar por la pista. No respiré aliviadamente hasta que estuvimos en el aire. Ciertamente, los jugadores de este juego podían permitirse el lujo de derribar un avión, pero sería arriesgado, y esperaba que ahora que sabíamos quién era el soplón, nuestros planes fueran mucho más seguros.
Bella se había acurrucado con su padre, que era exactamente como debería haber sido, lo que me dio tiempo con el jefe. Jacob parecía como si hubiera envejecido diez años desde que entré a su oficina con el archivo de Isabella Swan Rossi.
—Phillip va a enviar las cajas con las cosas de los Rossi a D.C. —Jacob miró hacia donde Bella estaba sonriendo ante algo que dijo Charlie.
—Ya le dije que es poco probable que encuentre algo. —Me dolía admitirlo, pero temía que algo especial ya no estuviera. Y tenía miedo de que le hiciera daño a Bella más de lo que ella sabía.
Jacob gruñó.
—¿Qué espera Phillip aprender de ella?
Se encogió de hombros y yo me reí de sus habilidades de comunicación, o la falta de ellas. Él sonrió después de pasar una mano por su rostro.
—Diablos, no lo sé. Probablemente quiere que ella mire a algunos de sus sospechosos para ver si alguno de los rostros le resulta familiar. Estoy seguro de que les facilitaría el trabajo saber en quién concentrarse. —Inclinándose para descansar los brazos sobre sus piernas, se frotó las manos antes de mirar a Bella—. Edward. Yo. —Hizo una pausa, antes de hablar aún más suave—. Reuní unos veinte mil dólares. Están en mi bolsillo ahora mismo, junto con otro juego de identificaciones. Si esta situación no resulta como esperamos, corran. Corran muy lejos.
El shock me detuvo.
—Jake…
—Cullen, escúchame. —Sacó un paquete de su bolsillo y me lo entregó subrepticiamente—. Escóndete de mí y de todos los demás hasta que se acabe. Cuando Newton caiga, podrás volver a ser real. Hay cientos de formas de salir de DC sin que nadie sepa a dónde vas.
El respeto por mi jefe aumentó a montones.
—Lo prometo.
