Nota: Hay un nuevo ship que nunca he agregado o leido en una historia Dramione y que además es muy poco explorado o conido, pero esta vez quise implementarlo aquí a ver que tal. Aaaaah que nervios
Sin más que decir, espero que lo disfruten.
Una nota en letras rojas
- ¿preparando té? no creí que fueras tan madrugadora Lovegood- dijo Theo al ver a Luna en la pequeña cocina de la sala común, haciéndola sobresaltar
-Hola, Theo- lo saludó con una tierna sonrisa- Si, es una costumbre. Cuando Ginny y yo compartíamos cuarto, ella me hacía despertar a las cinco de la mañana para ir a hacer ejercicio. Está ligeramente obsesionada con el deporte.
-Todos los Weasley son raros, que novedad- dijo con sarcasmo
-A mi parecer el deporte no es raro, es todo lo contrario; te ayuda a mantener la mente ocupada y un estado físico adecuado, algo importante teniendo en cuenta todos los peligros en que estamos expuestos. Vaya estuvo muy rápido ¿quieres un poco de té? - Theo asintió y ella sirvió dos tazas.
-Te agradezco que hayas aceptado ir conmigo hoy a Hogsmade- Theo le dijo con una leve sonrisa de lado, algo que por primera vez hizo sentir nerviosa a Luna; jamás en su peculiar vida algún chico le había sonreído tan coquetamente.
-Mírate, Lovegood. Te pusiste roja- Theo sonrió con dulzura, en el fondo sabia la reacción que estaba causando en la rubia.
- ¿Qué está pasando aquí? - pregunto Draco al verlos como dos cachorros enamorados – Parecen dos tontos chorreando baba
- ¿Y tú de donde mierda saliste? - preguntó Theo, confundido al ver a Draco sentando en el sofá, pues este al tomarse la poción se había quedado dormido en la sala
-Theodore, hay una dama, sé más decente así te mate- le dijo Draco inexpresivamente, mientras se estiraba para levantarse del incomodo mueble
-eeeh creo que bajaré a buscar a Ginny. Adiós, chicos- Se despidió Luna sintiéndose el doble de incomoda y casi salió corriendo de la sala común
-A las tres para ir a Hogsmade Luna- Gritó Theo antes de que la chica cruzara el retrato. Luna se detuvo antes de salir
-De acuerdo- le contestó con una sonrisa- oh, casi se me olvida. Hermione irá con nosotros, Theo espero que no te moleste- Le dijo con una mueca.
Draco solo observaba la escena, pero al oír el nombre de Hermione, reaccionó.
-Cambio de planes- mencionó Malfoy – Ella irá conmigo
-Pobre criatura – le dijo Theo a su amigo y luego dirigió su mirada a Luna – A las tres nos vemos, Luna.
Luna al escuchar a Draco supuso que Hermione le había hecho caso y había invitado al Slytherin algo que la alegro bastante, así que decidió bajar a las cocinas en busca de su pastel de frambuesa.
Cuando los dos chicos quedaron solos, Draco se paró para buscar en la alacena algo de comer.
-Así que… tú y Granger, vaya- Dijo Theo, mientras bebía su té
-Ni siquiera yo me las creo- dijo Draco más para así mismo
- ¿Cómo así? ¿hay algo más? - le preguntó Theo agrandando una sonrisa, al castaño su sexto sentido jamás le fallaba y ya intuía algo.
Draco sólo sonrió y se retiró a su cuarto dejándolo con la duda.
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Los Gryffindor habían decidido entrenar un poco en la mañana, pues querían estar más que listos para los partidos que ya estaban más próximos. Eran las 10:00 am y el clima estaba fresco, todo estaba adecuado para empezar a jugar.
Hermione, Luna y Lavender estaban sentadas en las gradas observando como el equipo se preparaba. Hasta el momento Luna no había querido preguntarle acerca de Malfoy a Hermione, ya que no había tenido la oportunidad puesto que Lavender se les unió desde muy temprano, y la rubia no quería ser impertinente.
-¡Vamos, Ginny! ¡Destrózalos! - gritó Hermione desde las gradas a la pelirroja que estaba haciendo la vez de buscadora
-Gracias Herms- Gritó Harry, sarcásticamente desde el otro extremo de la cancha.
La competencia estuvo muy reñida teniendo en cuenta que compañeros de Harry como: Roger Malone, Kevin Entwhistle y Emma Vane se habían unido al equipo y estos mismos provenían de los mejores jugadores de Quidditch. Harry como capitán se sentían más que confiado, sí bien el equipo de Gryffindor se había destacado por ser uno de los mejores de Hogwarts, esta vez sentía que podían ganar la copa.
Estuvieron practicando por una hora hasta que Harry les dijo que tomaran un descanso. Las tres chicas al ver que descendían de sus escobas para ir a tomar descansar fueron hasta ellos.
-Creo que Ginny no solo es una gran cazadora, por lo visto te va a robar el titulo de buscador, Harry- mencionó Luna, abrazando a su amiga.
Harry miró a la pelirroja y le lanzó una sonrisa y se acercó a besarla frente a todos, Ginny era lo más cercano al amor de su vida. Dicha acción logró que todos los presentes comenzaran a chiflar y a festejar a la pareja, todos…excepto alguien que prefirió obviar el espectáculo y alejarse del lugar.
Cuando se alejó decidió ir directo a los vestidores a cambiarse y a darse una ducha, ya que cada vez que veía a los dos sentía una sensación igual a un corazón roto, debía siempre disimularlo y alegrarse por la felicidad de los dos, pero en ese momento quería solamente ignorarlos y no seguir con el entrenamiento. Al salir de la ducha sintió como si alguien hubiese acabado de salir del lugar.
-Hola- dijo para saber si había alguien en los vestidores y poderse cambiar con tranquilidad, al ver que nadie respondía continúo secándose.
Después de ponerse su suéter favorito, empacó todas sus cosas en su mochila y en el momento en que iba a tomar su escoba para irse vio un papel en el suelo junto a ésta, miró a todos lados y al ver que el lugar continuaba solo desdobló el papel. Su rostro se puso pálido y su labio inferior al igual que su mano derecha que sostenía la nota comenzaron a temblar, sus palpitaciones se hicieron más latentes a la vez que sus ojos se iban humedeciendo.
"A como de lugar vendremos por nuestra cena"
Siete palabras en rojo escarlata lograron que entrara en pánico, entre más lo leía más sentía que le faltaba el aire. De un momento a otro todo su pánico se convirtió en ira y comenzó a patear todo a su alrededor.
-¡RON! – gritó Hermione al verlo fuera de sí
El chico se calmó cuando la vio atravesar la carpa del vestidor
-Te están esperando. Harry me dijo que te buscara ¿Qué pasó? - preguntó Hermione viendo como una banca estaba rota y varias cosas en el suelo -¿Estás bien, Ron? – continuó acercándose cautelosamente a su amigo
-¿Estás sola?- le regresó la pregunta mientras se agachaba y se sentaba en el suelo hundiendo su cara dentro de sus manos
-Eh si, los demás están en la cancha- le contestó sentándose en la misma posición de Ron – Si esto es por Harry y Ginny, sé lo que sientes. Por Merlín, sabes que lo sentí alguna vez, pero…- Hermione dio un hondo suspiro y buscó las palabras correctas para su amigo – Enamorarse del mejor amigo y no ser correspondido es algo que nadie merece. Sé que serás fuerte y algún día e… espero que logres olvidarte de él, se que no es fácil y no, no es fácil, pero yo estaré aquí para ti Ron.
Al escuchar a Hermione, levanto su cara y la miró mostrando una pequeña sonrisa triste y soltó el aire que tenía contenido, tomó uno de los risos de la castaña y lo llevó detrás de su oreja.
-Hermione, son ¿cinco años? Si, cinco años sintiendo esto y viendo como lo de ellos surge en mis narices, ¿crees que formé una pataleta por un beso que he visto mil veces? - le dijo y se recostó en la pared
-Entonces ¿Qué pasó? – le preguntó Hermione confundida. Ron sólo le pasó la nota y fue respuesta suficiente para Granger.
-Debemos ir con Malfoy y McGonagall- el pelirrojo se paró y ayudo a levantar a Hermione quien se había quedado aterrada al ver la nota que su amigo le había entregado.
-No puede- trató de articular la Gryffindor, pero su mente estaba revuelta
Los dos amigos salieron de los vestidores sin ser vistos por los demás, aunque fue fácil ya que todos estaban entretenidos en las practicas.
Ron iba a arrastrando por los pasillos a la aterrada Hermione, buscando al rubio por cualquier rincón, cuando estaba a punto de ir a buscarlo en la sala común lo vio. En ese momento estaba gritando a Blaise y a Pansy, y su lado se encontraba Goyle y Theo riéndose de la situación; obviamente a Ron no le importó ir hacia el grupo de Slytherins a interrumpir la discusión que tenían.
-Yo ni siquiera sé porque me estoy disculpando- escucho decir a Blaise mientras Draco tenia cara de arrancarle la cabeza.
-Malfoy debemos hablar. Ahora- dijo Ron
Draco al escuchar al pelirrojo interrumpiendo de la nada estuvo a punto de gritarlo a él también, pero al ver a Hermione con lagrimas con la cabeza agachada, se preocupó.
-De acuerdo, vamos-le dijo a Ron y lo siguió lejos de sus compañeros, quienes se quedaron confundidos, pero lo ignoraron y cambiaron de tema.
Ron los alejo lo suficiente para que nadie escuchara, cuando vio que no había nadie cerca se detuvo.
-Weasley, me vas a decir que pasa ahora mismo- dijo quitándole a Hermione de su agarre -Hermione ¿pasa algo? ¿estas bien- le preguntó cada vez más preocupado al ver que la castaña trataba de hablar, pero sus lágrimas empezaron a caer. Al ver que no respondía tomó su rostro entre sus manos y limpió sus lágrimas y luego beso su frente.
Lo que había hecho Draco con Hermione lo dejó aturdido, pero recordó la situación y sacudió su cabeza y se enfocó en lo realmente importante.
-Mira- le extendió la nota- eso pasa, te estábamos buscando por todos lados
Draco leyó la nota una y otra vez, sus manos comenzaron a temblar y su rostro se endureció poniéndose cada vez más rojo de ira, pero era hora de pensar con claridad, así que se calmó y abrazó a su novia (que aun se encontraba impactada y sollozaba asustada)
-No te va a pasar nada, primero los mato- la aferró más a el y acarició su rostro – desde ahora no te vas a separar de mí, Ron o Potter. Sé que eres fuerte, pero ellos buscan una presa en específico y están expuestas- Creo que no debemos perder de vista a ninguna chica- Ron asintió dándole la razón.
-Lo encontré en los vestidores, eso quiere decir que…
-encontraron la maldita forma de ingresar – complemento el rubio
Hermione se separó de Draco al tener una revelación escalofriante
-Hoy hay salida a Hogsmade, debemos decirle a McGonagall que las suspenda- la chica salió corriendo directamente hacia la oficina de la directora a informarle.
Después de correr por cada pasillo, los cuales se le hacían infinitos, por fin llegó hasta la gárgola y le dio la contraseña rogando porque la directora estuviera. Aprovechó que la estatua le dio paso y subió las escaleras al llegar a la inmensa puerta la golpeó insistentemente aun con lágrimas en los ojos y con el miedo a flor de piel. McGonagall, al oír semejante escandalo azotar su puerta, abrió para ver que ocurría, y se quedó de piedra al ver a Hermione en ese estado.
-Por Merlín, Granger ¿Qué ocurre?
-No deje que nadie vaya a Hogsmade- le dijo en suplica la castaña
Cuando Mcgonagall estaba a punto de preguntarle que pasaba, vio que Ron y Malfoy atravesaban la puerta confundiéndola y preocupándola aun más
- ¿Qué está pasando aquí? - les preguntó a sus dos estudiantes
Ron se rasco la cabeza, desesperado. Le dio una señal a Draco que le pasara el papel y así lo hizo
-No sabemos quien fue y como entró, de algo si estamos seguros y es que hace parte del club sangriento- dijo Ron mientras McGonagall miraba aquel maldito papel llevándose una mano a la boca.
-Muy bien. Señor Weasley más o menos a qué horas vio la nota
-Ah eh a eso de las 11: 30 creo por los vestidores- respondió Ron tratando de recordar
-De acuerdo, señor Malfoy sabe que hacer- el rubio asintió- solo fíjese en quien fue, si no logra visualizar bien sólo devuélvase y no trate de seguirlo, quiero que le demos el ataque sorpresa.
Haciéndole casó a la directora, saco de su bolsillo el giratiempo y con una simple vuelta regresó a las 11:00 am a donde se supone que aparecería el sospechoso.
-Ustedes dos síganme- dijo Minerva en cuando vio el rubio desaparecer.
Bajaron de la oficina y Minerva les ordenó a los dos premios anuales que buscaran a los compañeros que se encontraban en los alrededores de Hogwarts, para que se internaran dentro de la escuela y no salieran hasta nueva orden. A su vez y sin entrar en detalles, reunió al resto de premio anuales que hasta el momento estaban en la escuela (Theo, Hanna y Michael Corner) para que reunieran a todo el alumnado en el gran comedor para darles un anuncio urgente.
-Sonorus- pronunció Minerva poniendo su varita en el cuello desde la tarima -Estudiantes de Hogwarts, profesorado y el personal, por favor ingresen al gran comedor, ahora mismo y por favor no salgan de la escuela. - después de lo dicho, la bruja envío un patronus al ministro Kingsley Shacklebolt informándole de un posible ataque.
- Ardelean, fue Ardelean y desapareció en haz de luz esta vez verde- dijo Draco apareciendo al lado de la directora
-Bien hecho, Draco- le dijo Minerva sin apartar la mirada de la entrada del gran comedor el cual se iba llenando de los estudiantes, los profesores y los trabajadores.
-Minerva ¿Qué pasa? Le preguntó Hagrid, quien entró asustado, pues era raro que un director encerrara a sus estudiantes, eso solo significaba problemas y ya no quería más de ellos.
-Ya les diré y necesito la ayuda de cada uno de ustedes, tú Hagrid conoces a cada criatura serás más que necesario- el guardabosques no pronunció nada más y se sentó al lado de los profesores.
Draco se sintió aliviado cuando vio ingresar a Hermione con Ron y detrás de ellos al equipo de Quidditch. Ambos chicos corrieron a abrazarse, ya que desde que leyeron esa nota temían por la vida del otro.
-Todo estará bien- le dijo besando la cabeza de la castaña y ésta lo abrazó aún más fuerte.
-Quiero a los prefectos y a los premios anuales aquí al lado mío. Zacarias- le dijo Minerva al Hufflepuff y este fue a llamar a los estudiantes.
Kingsley Shacklebolt atravesó la puerta del gran comedor junto a su equipo de aurores y se dirigió a donde estaba la directora.
-Minerva- pronunció el imponente ministro de magia
-Supongo que ya esta todo listo- dijo poniendo al frente del estrado en forma de búho
-Hay aurores en cada rincón- le aseguró Kingsley
-Muy bien- dijo McGonagall y se dirigió a los presentes- Hogwarts está en peligro- ante lo dicho Harry se levantó de su asiento de la mesa de Gryffindor
-Por favor, permítanme explicar todo- El pelinegro entendió y volvió a su asiento para escuchar a la directora- El peligro está enfocado en la población femenina. No queríamos armar un escándalo, pero ahora lo siento pertinente. Hay magos con habilidades sobrehumanas, en este caso de unos demonios comúnmente conocidos como vampiros. Esto es serio, estas bestias al ser magos se convierten en un peligro más potente. Por esta razón los he reunido, de ahora en adelante no van a salir del castillo, ni siquiera a sus alrededores, para que me entiendan mejor, quedan suspendidos: los paseos a Hogsmade, los partidos de Quidditch, los paseos al lago y lógicamente al bosque prohibido.
La sala retumbo de quejas, pero fueron calladas ante la orden de Minerva
-Sé que puede ser difícil para ustedes, pero hay dos de ellos y uno se apareció en los terrenos del colegio- Todo mundo se estremeció y se comenzaron a preocupar
-Los ataques no sólo van dirigidos a Hogwarts- dijo Kingsley, llamando la atención de la multitud- ha habido dos ataques a Beauxbatons y uno a Durmstrang. Por fortuna fueron evitados a tiempo- dicho esto, McGonagall sintió una especie de tranquilidad, pero aun así no dejaba de estar intranquila
-Señoritas, son unas brujas extraordinarias y muchas de ustedes lo demostraron en la batalla, pero esta vez ustedes son el objetivo; el poder de Voldemort no es ni la mínima parte del poder de un mago mitad vampiro. Mi consejo es que sean prudentes y estén alertas, nunca se separen de su varita. Habrán aurores vigilando las entradas si eso les da más tranquilidad. Debo retirarme, pero no quitaré mis ojos de esta escuela, hasta pronto- dicho esto el mago desapareció.
-El pánico nunca ha solucionado nada, por favor almuercen en sus asientos y si es posible diríjanse a sus respectivas salas comunes. Los prefectos y los premios anuales estarán pendientes de cada movimiento. - dijo Minerva y de inmediato Harry se levantó para abordar a la directora.
Las mesas se llenaron de los alimentos y McGonagall bajó del estrado dando la reunión por terminada para mirar a los estudiantes que tenia cerca.
-Las rondas quedan suspendidas; ya todos están más que advertidos- les dijo a los doce estudiantes que tenia al frente
-Potter, tenemos que hablar- le dijo esta vez dirigiéndose al héroe
-Solo dígame que hacer- profesora le contestó el muchacho
-Me reuniré con usted y los aurores en una hora, almuerce y los estaré esperando- dijo firmemente la mujer y Potter aceptó.
Después de la reunión Hermione se sintió mareada y solo quería olvidarse de todo.
-Granger, no te preocupes, mírame- le dijo Draco alzando su rostro para que lo viera a los ojos- Yo no me separaré de ti mientras pueda.
-Gracias, Draco- dijo Hermione y lo beso con todo el cariño que nunca había sentido por ningún otro.
Como si las sorpresas no hubieran acabado para los estudiantes de Hogwarts, no faltaba más que la Gryffindor y el Slytherin, la mismísima Hermione Granger y Draco Malfoy se estuvieran besando. Fue tal la sorpresa que todos se quedaron con la boca abierta, incluso los profesores.
Un cubierto que se había resbalado de uno de sus compañeros de Ravenclaw que no daba crédito a lo que sus ojos veían, fue lo que los hizo reaccionar. Al cortar su beso, miraron a su alrededor y se dieron cuenta de que todo mundo los miraba como si hubieran visto al mismo Voldemort de regreso.
Hermione se sintió incomoda, nunca en su vida todas las mirabas se enfocaban en ella y quería que la tierra se la tragara, Ron alcanzó a ver el rostro de su mejor amiga avergonzada y trato de aguantarse la risa para no humillarla más.
-¿Se les perdió algo?- dijo Draco con su altanería que lo caracterizaba- Vamos a comer a la sala común, parece que nunca hubieran visto a dos personas besándose- continúo el rubio llevándose a Hermione del lugar, dejando que todo mundo procesara lo que habían visto
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Draco y Hermione salieron del gran comedor rumbo a su sala común, para estar más tranquilos y evitar el infinito cuestionario que habrían de tener preparado sus compañeros, acerca de como se dio su relación. Ya dentro de la sala común pudieron respirar en paz.
-Supongo que estaremos a salvo- dijo Hermione
-No podemos bajar la guardia, ya escuchaste a Shacklebolt, ese par ya comenzó a atacar, y créeme cuando te digo que están desesperados- le dijo Draco
-La cabeza me está dando vueltas- Le dijo Hermione cerrando los ojos y apoyando su cabeza en el pecho de Draco
-Y estás pálida, es mejor que te recuestes- Draco la guio hasta la habitación de ella para que descansara abrió la puerta y la ayudó a recostar.
Le quitó los zapatos, la arropó y depositó un beso en los labios de ella. Cuando estaba a punto de levantarse para dejarla descansar, Hermione alcanzó su mano y lo detuvo
-Por favor, no me dejes sola- le dijo la chica con los ojos cerrados
-No lo haré- el rubio sonrió y se acostó al lado de la castaña. Delicadamente, acarició el suave rostro de ella. Hermione recibía cada roce de Draco como un calmante mágico.
-Por alguna extraña razón contigo me siento a salvo- le dijo Hermione en voz baja – paradójico ¿no crees? - Hermione sonrío y suspiró al verlo a su lado
- Pasar de hacerte enojar y hacerles la vida imposible a tus amigos y a ti a cuidarte por encima de cualquier cosa, es seguramente lo más extraño que me ha pasado, y juro que he vivido cosas extrañas- le dijo sin parar de perderse en sus ojos chocolate y sentir entre sus dedos las dulces mejillas de ella.
-Olvida eso, prometimos que pasaríamos página- Hermione se acomodó para estar más cerca de Malfoy y depositarle un suave y casto beso
Como era de esperarse de Draco, él quería más de su chica, así que la atrajo más hacia él poniéndola encima y así atrapar sus labios con más ahínco. El malestar de Hermione pasó a segundo plano, para dejarse llevar de nuevo por el placer que solamente su novio lograba darle. Cada beso se volvía más intenso y violento, sintiendo crecer las ganas de arrancar cada prenda que llevaban encima para poder sentir la piel del otro. Las manos de Hermione acariciaban con desespero el pecho, el cabello y los brazos de Draco; para ella todo lo de él era una invitación para traspasar los limites de su cordura, por otro lado, Draco se estaba volviendo loco acariciando las piernas de Hermione. Cuando una de sus manos subió hacia el pecho de la chica, se dio cuenta que iba a ser su perdición y el comienzo de su locura.
Ambos se acariciaban por encima de sus prendas, pero sentían el calor de mil incendios juntos. En el momento en que Hermione comenzó a lamer y besar el cuello de Draco, la pareja comenzó a sentir una oleada de emociones, sentían como si el corazón se le fuera a sentir, sus cuerpos se reclamaban, el cerebro no pensaba en algo más que despojarse de todo, y en efecto, eso fue lo que comenzaron a hacer. Draco cuidadosamente comenzó a quitar una linda blusa azul que Hermione llevaba puesta, cuando al fin la retiró casi se infarta al ver el hermoso busto de la chica. Ella al ver a su novio casi hipnotizado fue desabotonando uno por uno los botones de la camisa de él, cuando por fin se la quitó se quedó con la boca seca al verlo, ella solo pensaba que ese rubio estaba como él quería y sin pensarlo dos veces se le lanzo encima quedando nuevamente sobre él. Las caricias y los gemidos de placer eran todo lo que sobraba en el cuarto de Hermione.
En un momento en que se separaron para recobrar aire y seguir con su desenfreno, escucharon la voz de Theo apenas entrando a la sala común y unas risas que lo acompañaban, lógicamente eran sus compañeros que habían regresado del gran comedor. Inmediatamente que escucharon a los premios anuales, Draco y Hermione se levantaron de la cama y comenzaron a ponerse las prendas que se habían quitado.
-Juro que algún día voy a matar a un Slytherin si me siguen interrumpiendo- dijo Draco molesto mientras se abrochaba su camisa
-Siendo justos, nos lo merecemos por ayer haber interrumpido a Parkinson y a Zabini- le dijo Hermione riendo
-No es justo; ellos interrumpieron primero – le contestó indignado
A Hermione se le hizo muy tierno y le ayudo a abrochar su camisa – Pero te recompensé- ella se puso de puntas para alcanzarlo y darle un pequeño beso – Ahora, si encuentras una excelente manera de salir de la sala común y pasar desapercibidos, dejaré esta noche la puerta sin seguro.
Draco sacó su giratiempos y los regreso unos minutos para aparecer en las escaleras justo en el momento en que vio al grupo de premios anuales regresando.
-Vaya, no eres un hurón tan tonto- le dijo Hermione, bromeando
- ¿esperabas menos de mí, linda? - dijo mordiéndose sensualmente el labio
-Miren a quienes tenemos aquí- dijo Theo y todos regresaron su mirada hacia Draco y Hermione – Es que se ven muy lindos juntos
-Ignórenlo solo, tiene envidia- dijo Luna tomando del brazo a Hermione
-Nos lo contarás todo. Lo siento chicos es cosa de niñas- dijo Hanna haciéndose al otro lado de Hermione y cruzaron la puerta.
-Actúan como si no hubiera monstruos sueltos- Mencionó Cormac, al ver a las chicas atravesar hacia la sala común
-Es mejor así, si algo aprendí de la guerra es que no debemos darle el gusto al enemigo de sentir miedo- mencionó Ron – si nos disculpan el hurón volador y yo tenemos muchas cosas de que hablar.
-Uuuuh Chisme, yo también quiero saber- Dijo Theo siguiendo a Weasley y a Malfoy
-Yo también- se les unió Zacarías
Sin mas que agregar, Cormac se encogió de hombros y se les unió. Él también quería por un momento olvidar que tenían que enfrentar otro problema mayor.
