Capítulo 14

Advertencia este capítulo contiene lectura para adulto.

—te gusto por detrás —

—Siii siii—

—Te quedaras a dormir —

—mmmm sabes fue un día muy agotador será mejor, que descanses mañana hay que levantarnos muy temprano — me dijo al tiempo que se levantó de la cama se vistió rápidamente y con sus manos agito su cabello, no podía creer que después de estar conmigo me dejara en la cama desnuda, así como como llego sin avisar se marchamaba como nada, le iba a reclamar cuando pero el rápidamente salió del cuarto.

Solo pensaba «Pero que tonta soy, tonta Candy cómo es posible que hayas tenido sexo con él, si no son nada, pero mañana… mañana tendremos que aclarar todo bien» con este pensamiento en mi cabeza me quede dormida.

En la mañana siguiente a primeros rayos del sol, escucho un gran ruido por más que cubro mis oídos con la almohada, no deja de sonar ese sonido tan desagradable cuando escucho—Es hora de levantarse —

—Qué hora es… ¿y ese escándalo que es?... aun tengo sueño —

—Lo siento pero es hora de levantarse, tengo que llegar temprano es mi segundo día de trabajo no puedo llegar tarde y tú tienes que buscar trabajo —

—Pero puedo ir a buscar trabajo más tarde… déjame dormir y si quieres te puedes ir —

—Lo siento Candy, será mejor que te levantes para habla que vamos hacer — al terminar de escuchar estas palabras escucho como cierra la puerta muy fuerte, quería seguir durmiendo pero ese maldito sonido no dejaba de sonar, así que decidí pararme de la cama y saber que era ese maldito sonido.

Como no tenía ropa decidí ponerme otra camisa de Albert, salí del cuarto y camine directo a la concina donde el ruido era insoportable, cuando llegue descubrí que era ese sonido y grite —apaga de inmediato ese terrible artefacto —

—No es un terrible artefacto, es la licuadora y no lo voy a pagar, estoy preparando mi desayuno un delicioso licuado de manzana—

—Pero acaso quieres dejarme sorda — grite muy fuerte cuando veo como para la licuadora se detiene y vierte el licuado de manzana en un vaso, termina su licuado y —Candy es todo lo que hay para desayunar, eso era lo que quería hablar contigo ya casi no tenemos dinero apenas voy a comenzar a trabajar así que hay que ahorrar lo más que se pueda hasta que me paguen —

—si ya lose y también voy a trabajar para ayudarte, pero como voy a buscar trabajo si no tengo opa que ponerme —

—Bien ya había pensado en tu ropa, el día de ayer compre algo para ti para que buscaras trabajo pero solo es un atuendo así que tendrás que lavar tu ropa todos los días para que te puedes cambiar con el otro atuendo, hoy te vistes con la ropa que te compre pero tienes que lavar la ropa que ayer encontré en el cesto de basura —

—Nooo esa ropa ya estaba rasgada y muy sucia no puedo ponerme la nuevo —

—Por esa razón Candy te estoy diciendo que tienes que lavar tu ropa, yo no tengo mucha ropa pero lavo la ropa todos los días —

—Nooo pienso lavar la ropa… es más ni si quiera sé cómo se lava la ropa —

—Bien como aun es temprano te voy a enseñar cómo se lava la ropa y después me iré a trabajar—

—Bien… dame la ropa que compraste me cambio y en un momento salgo — dije muy enojada veo como Albert camina al sillón de la sala y saca una bolsa pequeña, extiende su mano y dice —Ten esta es la ropa— tomo la bolsa y regreso al cuarto entro rápidamente, pongo la bolsa en la cama cuando la abro grite muy fuerte—Queeeee cómo es posible que piense que me pondré esta ropa está loco — aviento la ropa en la cama y salgo corriendo, cuando lo veo grito —Como piensas que me voy a poner esa ropa es de mercado, solo utilizo ropa de diseñador —

—Es eso, o nada —

—Pero cómo crees que lo voy hacer —

—Tendrás que acostumbrarte, aparte ya te has puesto mi ropa y es del mismo lugar donde compre la tuya así que puedes ponértela —

—Bueno entonces tendrás que andar desnuda y ya se me estas asiendo tarde para ir a trabajar— me respondió muy enojado mirándome a los ojos, luego tomo su chaqueta y salió del departamento, quería decirle algo pero al ver su mirada me quede cayada.

Por unos minutos me quede mirado la puerta recordando la mirada de Albert, su mirada siempre era cálida pero en esa ocasión me miraba con tanta frialdad que me quede parada pensando« esa mirada… esa mirada era muy fría »al paso de unos minutos el frio me regreso de mi estado de shock.

Regrese al cuarto y mire de nuevo la ropa solo era un pantalón de mezclilla, una playera, una camisa y un sueter, de nuevo recordé las palabras de Albert « andar desnuda » con estas palabras en mi cabeza tome un fuerte suspiro y me comencé a vestirme.

Cuando termine de vestirme me mire en un pequeño espejo del ropero no me miraba mal pero no quería salir a buscar trabajo con ese atuendo, pero al recordar la miraba de Albert me hizo salir del departamento y buscar trabajo, no quiera que me viera de nuevo con esa mirada muy fría.

Por alguna extraña razón no quería decepcionar Albert, busque trabajo con un rango más bajo, estaba dispuesta trabajar como recepcionista, secretaria, asistente y telefonista pero aun así por alguna extraña razón no me quería contratar.

En todas las empresas me recibían pero cuando estaba en entrevista y me preguntaban si tenía experiencia en el puesto y al responder que no, rápidamente me decían —nosotros te llamamos —

Cuando ya era tarde mi estomaga me pedía a gritos comer, comenzó hacer unos ruidos muy extraños y en ese momento recordé que no había comido nada, fue entonces que decidí regresar al departamento.

Cuando llegue al departamento fui directo al refrigerador, cuando vi lo único que tenía era leche ya el jamón y el queso se habían acabado, busque un vaso para tomar un poco de leche, al terminar de toma la leche aún tenía hambre, comencé a dar de vueltas por el pequeño departamento no podía meterme a bañar ya que no había agua caliente, no podía ir a comprar comida ya que no tenía dinero.

Al paso del tiempo recordé las palabras de Albert «tienes que lavar tu ropa » camine al cesto de basura y encontré mi ropa Albert no la había tomado, solo miraba mi ropa sucia tome un fuerte suspiro y me incline a tomar la ropa, luego comencé a buscar el cuarto de lavado pero en ese pequeño departamento solo había la sala, cocina, baño, el cuarto de Albert y nada más luego mire por la ventana y vi como había unas pocas plantas colgando afuera y como una balcón.

Abrí la ventana y salí al balcón donde observe unas pocas macetas y un lazo que tenía sosteniendo unas cuantas prendas de ropa de Albert solo pensaba «y como lavo su ropa si no encontré ninguna lavadora » no sabía cómo había lavado la ropa y esta hambre que no me dejaba en paz.

Me di por vencida, regrese al cuarto de Albert me acosté en la cama y cerré mis ojos, a los pocos instantes me vi como estaba en un callejón lleno de niela y escuchaba a lo lejos unas risas y grite —Quien está ahí…— cuando siento como alguien rosa mi hombro, volteo pero no veo nada solo escucho risas vuelvo a gritar—Quienes son salgan — la niebla se disipa y veo a esos hombres mayores del motel, grito tan fuerte —Nooo aléjense, déjenme — vuelvo a sentir como me tocar mi hombro, abro los ojos y digo —Albert eres tu—

—Candy fue un sueño tranquila… estoy aquí —

—Albert yooo … yoo —

—Está bien tranquila, todo está bien yo estoy contigo — me dijo acariciando mi cabello, al paso de unos minutos me volvió a decir —Tienes hambre, he traído un rico pastel —

—Noo no tengo hambre — dije pero en ese instante mi estómago pidió agritos un buen trozo de pastel que al escuchar Albert comenzó a reír al terminar dijo —Voy por el pastel — se levantó de la cama y me trajo una rebana de pastel a la cama.

Al ver ese delicioso pastel, rápidamente me pare de la cama y Albert me entrego el pastel, sentí que era un trozo muy pequeño por qué rápidamente se acabó, Albert dijo —Sera mejor ir a la cocina y cortes tu propia rebanada de pastel —

—Siiiii— ambos fuimos a la cocina cominos una rebana de pastel al terminar de comer me miro y me dijo —tienes ya un trabajo —

—Noo busque por todos lados, pero nadie me contrato—

—Bien recuerdas nuestro trato —

—Siii pero qué clase de trabajo es —

—Te daré una pista, donde trabajaras sirven estos deliciosos pasteles —

—Queeee como es una panaderia—

—esa una cafetería, es pequeña pero no está nada mal durante el trabajo nos darán de comer y lo mejor es que estaremos juntos —

—Yo no quiero trabajar en ese lugar—

—Teníamos un trato y es hora de cumplir con el acuerdo—

—Pero Albert que voy hacer en ese lugar —

—Bueno ayudaras a preparar los postres —

—Pero no se cocinar, acaso te has vuelto loco, primero quieres que lave la ropa y ahora quieres que aprenda a cocinar —

—Claro, puedes aprender hacer esas cosas y muchas más—

Continuara…