Hey hola ¿anuncio antes del cap? sí. Una disculpa por el retraso pero esta semana tengo muchísimo trabajo pero no quería dejarlos sin cap porque este es uno de mis favoritos ya que veremos la historia desde otro punto de vista. Sin más, los dejo leer :D

.

.

21. Actores veteranos

KURENAI Y MEI

—Sin duda, Kiu. Muchas cosas deben cambiar en la industria, nosotras merecemos mucho más protagonismo en los Shonen, es increíble que en este siglo sigan recortando las peleas protagonizadas por mujeres por creerlas "demasiado aburrida" —Mei se acomodó el largo cabello castaño.

Kiu asintió—. Pero las cosas comienzan a cambiar ¿No crees? Es decir, Tsunade y tú son Kages en la seria, personas de muchísimo poder. ¡Eres la Mizukage!

Mei asintió—. Por supuesto, eso es un primer paso, pero ¿cuántas peleas protagonizadas por mujeres puedes recordar? ¿A cuántas peleas se les ha dado cámara? No solo en SHIPPUDEN, en muchas otras series. La proporción aún es muy dispar —sonrió a la cámara—, pero ahí vamos. Cada vez más nos hacemos más lugar. Así que chicas, no se rindan. No dejen que nadie les diga cuáles son sus límites… ese es un verdadero camino ninja.

Kurenai bebió un sorbo de té y sonrió ante las palabras de Mei, ella había tenido poco protagonismo en la serie, pero Mei tenía cierta razón en sus palabras, con el tiempo algunas circunstancias habían comenzado a cambiar. Y ella estaba ahí esa tarde para ser participe de ese cambio.

—¿Desea algo más señorita Kurenai? —preguntó la amable secretaria de presidencia, quien claramente se moría de ganas de saber que hacía ahí.

Kurenai negó con una sonrisa y miró sus zapatos. Adoraba sus zapatos rojos porque combinaban con su labial favorito y los usaba solo en días importantes, en días donde creyera que la situación lo ameritaba. Ese era uno de esos días.

—Como le comenté, el señor Yamagawa llegará tarde hoy y de inmediato tiene una junta…, es decir, no creo que pueda recibirla esta tarde —dijo la mujer haciendo una leve inclinación hacia Kurenai.

—No te preocupes, no vengo a verlo a él —volvió a remojar sus labios en el delicioso té y cerró los ojos unos segundos mientras escuchaba de fondo la retransmisión del programa Night Show.

—Creo, sinceramente que todo el mundo está exagerando —dijo Mei y su comentario levantó un "oooooh" en el auditorio.

—Siempre tan osada, Mei. Pero tienes que admitir que es una situación… poco favorable para su carrera, quizá no su vida, pero la carrera de Tenten sin duda tendrá un gran retroceso con el bebé —dijo Kiu riendo e intentando calmar los ánimos del público, pero el daño estaba hecho. Mei había dado su opinión y no se retractaría de ella.

Mei se encogió de hombros y puso los ojos en blanco—. Han existido madres trabajadoras desde la prehistoria, Kiu, no es nada de otro mundo y quizá la gente debería pensar porque critican tan duro a Tenten y nadie habla de Neji o dime Kiu ¿Consideras que el bebé será un gran retroceso en la carrera de Neji?

Kiu guardó silencio, por supuesto que la respuesta era negativa.

—Como te dije hace un rato… es un buen momento para replantearnos la dirección que tomará la indus….

El televisor fue apagado de pronto y Kurenai al fin abrió los ojos. La secretaría se había apresurado a apagarlo pues la involucrada en la conversación acaba de entrar a las oficinas de los jefes.

—Señorita Tenten, llega temprano. El señor Yamagawa aún no se encuentra en la oficina.

—Lo esperaré aquí —dijo Tenten girando—. ¿Sensei? ¿Qué hace aquí? ¿La llamaron también?

Kurenai se levantó lentamente y negó—. No, quiero hablar contigo —Tenten puso los ojos en blanco, pero Kurenai ignoró el gesto, la comprendía—. ¿Podemos usar la sala de juntas un momento? —preguntó a la secretaria.

La amable mujer asintió y abrió para ellas una sala donde había una larga mesa rodeada de treinta sillas. Kurenai y Tenten tomaron asiento en el extremo de la mesa más alejado de la puerta.

Kurenai tomó las manos de Tenten entre las suyas—. No pareces dichosa y llena de vida.

Tenten sonrió lentamente—. No me siento dichosa y llena de vida, sensei.

Kurenai rio un poco—. Todo el mundo nos quiere ver sonreír todo el tiempo —suspiró—, tranquila, no vengo a darte un sermón ni nada parecido, estoy segura de que ya recibiste muchos.

Tenten agradeció silenciosamente.

—Entonces está decidido —dijo Kurenai pensativamente—. ¿Lo tendrás?

Tenten apartó la vista—. Es lo que anuncie…

—¿Es lo que quieres? —preguntó Kurenai acomodando su largo cabello negro. Tenten no respondió—. Los tiempos han cambiado tanto —suspiró mientras buscaba una pequeña tarjeta en su bolso, rojo—, me agrada ver que hay más opciones que en mis tiempos.

Tenten rio—. No es tan vieja, sensei.

—Y me llamas sensei —rio Kurenai.

—Por costumbre —respondió Tenten sonriendo.

Kurenai bebió de su té—. Pero sin duda las cosas han cambiado, hay más alternativas… diferentes oportunidades.

Tenten abrió los ojos con moderación intentando ocultar su expresión de asombro, pero el gesto no pasó desapercibido por Kurenai, quien asintió lentamente.

—No me arrepiento, no era para mí —dijo la sensei—. Eso de tener hijos no es para mí —Kurenai deslizó la pequeña tarjeta por la mesa y Tenten la tomó con cuidado.

—Sensei… —susurró Tenten al ver el nombre de un doctor en el pequeño pedazo de papel.

—Es un buen amigo y un gran doctor —se encogió de hombros—, solo es una opción, Tenten —sonrió—, no dudes en que te ayudaré en lo que necesites. Todos lo harán.

Tenten guardó el papel en el bolsillo del pantalón, con mucho cuidado—. ¿Lo cree? Todos parecen estar decepcionados.

Kurenai observó el reloj en su muñeca—. Están tan perplejos como tú. Pero estoy segura de que nadie te abandonara. Es tu decisión, y cualquiera que tomes será la correcta.

Tenten limpió suavemente las lágrimas que comenzaban a escapar de sus ojos y en ese instante la secretaria abrió la puerta.

—Señorita Tenten el señor Yamagawa y el señor Love la esperan en la oficina —dijo antes de cerrar la puerta.

Tenten levanto de la silla—. Además, está el imbécil de Eiji —suspiró para retomar la calma.

Kurenai la imitó y dio dos cortos pasos para abrazarla, sintió la vacilación de Tenten, pero finalmente la abrazó—. Gracias, sensei —dijo la chica en un susurro.

Ambas salieron de la sala de juntas y Kurenai no pudo evitar sonreír al ver a Neji esperando a Tenten.

—Buenas tardes, sensei —dijo Neji haciendo una pequeña inclinación.

Kurenai rio—. No olvides lo que hablamos, Tenten —luego golpeo suavemente el hombro de Neji—. Adelante, genio.

Kurenai notó la mirada de confusión de Neji y satisfecha, salió del lugar.

OROCHIMARU

—¡Sakura, princesa! —gritó Orochimaru abrazando con fuerza a Sakura—. No puedo creer lo alta que estas —la zarandeo con tanta fuerza que la levantó unos centímetros del suelo.

—¿Orochimaru? ¿Qué haces aquí? —preguntó Sakura intentando tomar aire.

Orochimaru la bajó lentamente y le acaricio el cabello—. Envidio tanto tu cabello, ¡tienes al mejor estilista del mundo!

Sakura levantó una ceja y rio—. Gracias.

Orochimaru movió su largo cabello de un lado al otro—. ¡Seré tu asistente de vestuario en las fotografías de hoy!

—¿Dónde está Ichi?

—Está enfermo así que me pidió que lo sustituyera por hoy.

—Oh que mal, pero…

Orochimaru palmeo las mejillas de Sakura—. ¡Por supuesto, por supuesto que sé lo que hago! No hay nadie que sepa más de moda que yo en este planeta, hermosa Sa-ku-ra.

Sakura rio—. Sí, creo… tienes razón ¿Entonces tú me vestirás?

Orochimaru tomó una poco elegante bufanda de plumas y la colocó alrededor de su cuello—. Claro, pero no te preocupes Ichi me dejo los bocetos de la ropa que debes usar. Es un chico adorable. Yo habría puesto un poco más de color en tus atuendos, pero Gameshok quiere algo más sobrio ¡un desperdicio considerando el hermoso cabello y ojos que tienes! Pero bueno, ellos mandan.

Sakura asintió—. Bueno, comencemos.

Orochimaru comenzó a escoger la ropa que Sakura usaría esa tarde para la sesión de fotos. Se movía por el camerino examinando la ropa con pasión.

—¿Te gusta esto, he? —preguntó Sakura riendo mientras se ponía una falda rosa.

—El medio de la moda, es mi medio —dijo Orochimaru seleccionando una chamarra de cuero—. Por cierto, Sakura ¿Te sientes mejor con el tema de Sasuke? Karin me lo contó. La verdad es que yo pienso que ustedes harían una linda pareja, pero a veces las cosas no salen exactamente como uno piensa que sucederán ¿no?

Sakura ladeo la cabeza—. Sasuke y yo estamos mejor que nunca. Haremos una campaña juntos para Ivy.

Orochimaru sonrió—. Me alegra saberlo. Sasuke es un buen chico. Un poco despistado, pero es un buen chico. Crecer juntos les ha hecho conocerse bien pero también ha evitado que vean sus defectos, Sasuke es indeciso y le falta mucha confianza en sí mismo, no creo que eso mejore con una chica —se encogió de hombros—, pero ¿Qué voy a saber yo? Soy un hombre soltero que vive su vida ¡Con perfecta felicidad! Y tú, bellísima Sakura, deberías seguir mi ejemplo y seguir adelante siendo feliz con las cosas que quieres.

Sakura asintió sin saber bien qué diablos le estaba diciendo Orochimaru—. Sí, entiendo… creo ¿Cómo esta Karin? La noticia debió ser dura.

Orochimaru ladeo la cabeza—. ¿La noticia?

Sakura asintió—. Bueno, se nota que ella lo quería mucho.

—¿A quién? —Aún confundido Orochimaru giró sobre su eje y miró a la pelirosa con preocupación.

—A Sasuke —respondió Sakura

Orochimaru no pudo evitar dar un pequeño salto hacia atrás—. Anda, anda, se hace tarde, nos regañaran. Pon atención al fotógrafo, aunque eres tan linda que seguramente las fotos saldrán perfectas, pero no olvides seguir sus instrucciones.

—¡Oye, mi teléfono! —gritó Sakura.

—Nada de distracciones, yo guardaré tu teléfono —dijo Orochimaru mientras empujaba a Sakura con más fuerza Sakura trastabilló y salió de la habitación hacia donde se encontraba el fotógrafo—. No te preocupes, tendré el siguiente cambio de ropa para cuando estés de vuelta, cuidado con tu maquillaje. Te ves preciosa.

Orochimaru cerró la puerta del camerino y dejó salir un suspiro—. Ahora ¿qué diablos hizo Sasuke? —susurró mientras tomaba el teléfono de Sakura.

El fondo de pantalla del celular lo decía todo, una bella foto de Sasuke dando un beso en la mejilla a Sakura.

Orochimaru tomó su celular y marcó el número de su exalumna Karin ¡Sasuke y ella habían terminado y no se lo habían contado! Podía entender ese comportamiento de Sasuke, pero no de Karin.

Karin siempre le contaba todo. La indignación lo invadió por completo—. ¡Karin, princesa! ¿Cuáles son las últimas noticias de tu vida? ¿Algo que no me hayas contado, linda?

Sonrió mientras la escuchaba hablar porque sus medios eran la moda y el chisme.

JIRAYA

Jiraya tocó a la puerta y esperó unos segundos. Kiba abrió la puerta y lo dejo pasar.

—Gracias por venir, sensei —dijo Kiba con una pequeña inclinación de cabeza.

Jiraya dejó su abrigo y se quitó los zapatos—. Consejos ¿he? Hace mucho no pasaba esto.

Kiba se encogió de hombros y Jiraya continuo hacia la sala donde se encontraban Shikamaru, Erwin y Gaara.

Shikamaru dejó la cerveza en la pequeña mesa y Gaara levantó la cabeza.

—Vaya, vaya —dijo Jiraya sentándose en el largo sofá—. Cuantos problemas con ustedes, chicos.

Kiba acarició el lomo de Akamaru.

—¿Así que tú estuviste en una clínica de rehabilitación? Al menos eso no es del ojo público aún y tú —dijo mirando a Gaara—, tienes una demanda en puerta que ya es parte del ojo público.

—Soy inocente —dijo Gaara molesto.

—Todos lo somos —respondió Jiraya recargándose sobre el sofá, Kiba le acercó un pequeño base de sake que el hombro ingirió de inmediato.

—Tú tuviste una situación similar dinos, ¿cómo salimos de esto? —dijo Shikamaru.

Jiraya arqueo una ceja—. ¿Tú también tienes una demanda?

Shikamaru negó—. Me refería a Gaara.

—¡Ah! —dijo Jiraya riendo—. Como dijiste "salimos" pensé que eras parte del problema —Shikamaru frunció el ceño—. Primer consejo Shikamaru, los problemas de tus amigos no son tus problemas ¡No lo tomes tan personal!

Erwin levantó la vista del teléfono, si bien no sabía exactamente lo que Jiraya decía supo por su tono de voz que estaba regañando a Shikamaru.

—Te dije que esto era una mala idea —dijo Shikamaru en un susurro a Kiba, Kiba frunció el ceño.

—Entonces ¿lo hiciste? —dijo Jiraya.

—¡No! —gritó Gaara.

Jiraya rio—. Debes controlar ese enojo, si alguien te escucha no le quedará duda de lo agresivo que puedes llegar a ser, Gaara.

Gaara suspiró y bebió un vaso más de sake—. ¿Ese es tu consejo?

Jiraya asintió—. Ese y que busques un abogado.

—Eso es obvio, sensei —dijo Gaara entre dientes.

—Y un detective, uno real. No ustedes actuando a la Ley y el Orden,

Kiba abrió los ojos, incapaz de ocultar su sorpresa—. ¿Sensei?

Jiraya se acomodó el largo cabello blanco—. ¿Creen que no lo notaría? —sonrió—, la mayoría no lo nota, pero es porque la mayoría de las personas son estúpidas.

Erwin miró a Jiraya, el hombre estaba completamente relajado mientras que la tensión era totalmente visible en los músculos de los jóvenes actores.

—No entiendo todos los detalles, no pienso ponerme a investigar. Pero ese chico, Eiji… compró acciones en la empresa en menos de dos semanas y se veía realmente interesado en sus vidas. En las de todos.

—¿Eiji? ¿Qué tiene que ver en esto? —preguntó Shikamaru.

Jiraya notó la confusión en el rostro de Shikamaru, pero más interesante aún, notó la tensión creciente en el cuello de Kiba y Gaara.

—Vaya, vaya —dijo Jiraya extendiendo los brazos en el respaldo del sofá—. Parece que tus amigos, por quienes has hecho tanto Shikamaru, te han estado ocultando cosas ¿no es así Kiba, Gaara?

Shikamaru paso la vista de Kiba a Gaara sin saber bien a que se refería.

—Tendrán mucho de qué hablar cuando me vaya porque es claro que aquí hay demasiados secretos —sonrió.

—Tenías razón, Shikamaru. Esta fue una mala idea —dijo Kiba.

—No, no —interrumpió Shikamaru—. ¿Qué no me han contado?

Kiba frunció el ceño—. Ejem —interrumpió Jiraya—. Ya habrá tiempo para que ajusten cuentas cuando no este, yo no quiero saber nada, estoy seguro, Kiba… de que Shikamaru tiene sus propios secretos ¿O crees que tiene a su guardaespaldas alemán solo porque le cae bien? —Jiraya miró a Erwin, quien, aunque no entendía nada estaba muy atento a la conversación.

—No lo había pensado, siempre ha dicho que no le agrada mucho —dijo Kiba y miró a Shikamaru—. ¿Dónde estuvo Erwin la semana pasada? ¿A dónde va una vez al mes?

Shikamaru apretó los labios.

—¡Jajajaja! Ustedes jóvenes, son tan interesantes —rio una vez más y volvió a beber un vaso de sake—. Como sea, consigan un detective… tengo la sospecha de que esa chica que te demanda, Gaara, está trabajando para alguien.

—¿Cómo sabes eso, sensei? —preguntó Gaara intentando desviar la atención de sus dos amigos, quienes no dejaban de verse con sospecha.

Jiraya puso los ojos en blanco, fastidiado por primera vez—. Hace unos días, tuve que ir directamente a las oficinas de SHIPPUDEN, a dejarle bien en claro a ese idiota de Hiroshi que no pensaba volver al programa aunque me duplicaran la paga. Cuando estaba saliendo vi a la fotógrafa tu exnovia Gaara, hablando con su nuevo jefe.

—¿Con Eiji? —preguntó Shikamaru confundido con el asunto.

—Con ese mismo… no es difícil unir hilos si eres un poco observador —dijo Jiraya—. Pero no lo hagan ustedes porque en el progreso legal podría traer problemas a Gaara —miró directamente a Shikamaru—. Ahora más que nunca deben trabajar en las sombras ¿entiendes, Shikamaru?

Shikamaru asintió—. Comprendo sensei. Usar nuestras sombras.

—Que nadie nos descubra —susurró Gaara.

Jiraya se levantó lentamente—. Y Gaara, todos, el mundo ama ver a las estrellas caer. Tengan cuidado —sonrió genuinamente—. Tengan mucho cuidado —dijo mientras caminaba hacia la puerta.

—Sensei —gritó Kiba justo antes de que Jiraya saliera por la puerta.

—¿Qué sucede? —preguntó deteniéndose el sensei.

—¿Cómo quieren regresarlo a SHIPPUDEN? Es decir, usted está muerto —pregunto Kiba.

—¡Oh eso! —Jiraya lanzó una corta risa—. Zombies, quieren hacer un arco entero de zombies.

—¿Zombies? —pregunto Shikamaru y no pudo evitar soltar una risa sarcástica.

Jiraya asintió—. Terminen la serie y busquen otros contratos… ese es mi mejor consejo. No se vuelvan zombies de su propia serie —concluyó antes de cerrar la puerta.

KAKASHI

Kakashi soltó un fuerte bostezo y extendió los brazos al aire—. Me encanta este hotel —dijo mirando al océano desde el décimo quinto piso del hotel—. Pero no era necesario rentar todo un piso para pasar solo unos días de vacaciones, Hisa.

Hisa sonrió mientras tomaba de la barra su piña colada—. La privacidad es lo más importante, Kakashi. Tú debes saberlo bien.

Kakashi frunció el ceño—. Tanta privacidad que no mencionaste el hecho de que tu empresa iba a comprar acciones en SHIPPUDEN —dijo con cierto reproche.

Hisa se sentó a los pies des camastro—. Ya te he dicho que lo lamento, pero era imprescindible hacer eso con suma discreción, por si el trato no salía bien.

Kakashi se encogió de hombros—. Debiste decirme, Hisa. SHIPPUDEN es el lugar donde trabajo.

Hisa puso los ojos en blanco—. Justamente por eso no te dije, no quiero que pienses que compre acciones para tenerte bajo mi control o algo así.

—¿Y por qué lo hiciste? —pregunto Kakashi comiendo elegantemente unas uvas.

Hisa se encogió de brazos—. Fue mi hijo, él cree que SHIPPUDEN tiene un gran futuro en el mercado…

—Y no se equivoca.

—… así que valoramos la decisión de invertir y finalmente compramos algunas acciones —Hisa se recostó sobre el camastro y abrazó suavemente a Kakashi—. Ese chico, se esta volviendo un increíble empresario, es tan joven y tiene tantas ideas. De ser así podría entregarle la compañía pronto y tú y yo nos podríamos ir a viajar.

Kakashi la abrazó suavemente—. Sí, es buena idea. Me gustaría viajar más —volvió a bostezar— . ¿Y ahora que tu hijo toma decisiones en SHIPPUDEN, le diremos de lo nuestro?

Hisa negó—. No por ahora, Eiji tiene a su padre en un concepto demasiado alto… no tomará nada bien que salga con alguien más.

Kakashi asintió—. Comprendo, comprendo… por ahora la privacidad rige nuestra relación, lo comprendo.

Hisa lo beso suavemente, pero Kakashi la abrazó con mucha más fuerza y comenzó a besar el cuello de la elegante mujer sin saber que Eiji se encontraba subiendo por el asesor hacia la habitación de su madre.

.

.

¿Qué les pareció? jajaja Me encanta leerlos, por cierto yo soy de México ¿desde donde nos leemos? Me encantaría saber.