COMADREJAS Y ALGO MÁS

Por Cris Snape


Disclaimer: El Potterverso es de Rowling.

Esta historia participa en el Reto #44: "La magia del azar" del foro Hogwarts a través de los tiempos.


Categoría: Personajes de la Tercera Generación.

Prompt: Futuro.

Palabras: 495.


Lucy Weasley

Lucy Weasley coloca los libros sobre el escritorio de su habitación y experimenta una gran satisfacción. Todo está perfectamente organizado y podrá ponerse a estudiar en cuanto quiera. Sabe que le espera un camino difícil de recorrer y que necesitará contratar un profesor particular que hará demasiadas preguntas y la incomodará, pero merecerá la pena porque va a tener el futuro que desea. Luchará por él y no se detendrá hasta lograr su objetivo.

—¿Estás segura de que quieres hacer esto?

Es Molly. Está apoyada en el quicio de la muerta, con los brazos cruzados y una sonrisa en el rostro. Ha sido complicado convencerla de que el camino que ha escogido es el mejor, pero ya puede contar con su apoyo incondicional. Lucy asiente con efusividad y le hace un gesto para que entre.

—Tendrás que estudiar un motón.

—Ya lo sé.

—Los muggles se preguntarán por qué no has entrado en la universidad aún.

—Les diré que he estado ocupada estudiando en un colegio mágico.

Molly resopla y se ríe.

—Eres incorregible.

—Muchas gracias.

Molly observa la única portada de libro que está a la vista. Física. Una cosa muy complicada que se inventaron los muggles, vete a saber por qué.

—Te vas a quedar sin vida social. ¡Con lo que te gusta hablar!

—Usaré el ordenador. Gracias a la tecnología muggle, puedes contactar con cualquier persona del mundo al instante.

Molly mira con curiosidad el objeto plateado que hay al lado de los libros. Mamá ha insistido muchas veces para que use esos cacharros muggles, pero ella se niega por sistema. Ha salido a papá.

—¿Seguro que no quieres entrar en la Academia de Medimagia? Sacaste muy buenas notas en Hogwarts.

—No podría. Ya sabes que me mareo cuando veo la sangre.

—Pues hazte inefable.

Lucy suelta una carcajada.

—¿En serio, Molly?

—Cualquier cosa menos esa tontería de la… ¿Cómo se llama?

—Neurociencia.

—Eso. Neurociencia.

Lucy se acomoda en su silla y recoloca nuevamente el material de oficina. Está ansiosa por comenzar a estudiar y examinarse para acceder a la universidad muggle. No existe una cosa en el mundo que anhele más.

—En fin —Molly le pone una mano sobre el hombro—. Supe que serías una rarita la primera vez que te vi.

—¿En serio?

—Llorabas como si tuvieras un demonio en el cuerpo. De hecho, tenías el aspecto de un demonio.

Lucy se ríe de nuevo.

—¡Cómo si hubieras visto muchos en tu vida!

Molly la acompaña en las risas y comprende que, en cierta forma, ha perdido a su hermana. Porque Lucy, pese a ser una bruja, siempre se ha sentido más cómoda viviendo en el mundo de mamá y quiere crecer como persona allí, entre muggles. Guardará su varita en una caja dentro del armario y sólo la usará esporádicamente.

—¡En fin! Que tengas mucha suerte, cabeza de chorlito.

—Muchas gracias, Molly.

Lucy la abraza. Puede que se aleje del mundo mágico, pero nunca dejarán de ser hermanas.


Me gusta mucho escribir a Lucy y a Molly. Son mis personajes favoritos de la 3G. Desde siempre he tenido bastante claro que Lucy tendría una profesión en el mundo muggle y que adora las matemáticas.

Besetes y hasta la próxima.