CLASIFICACIÓN CORTA

Dos días transcurren y Viktor, decide ir a ver a Hamada.

{-}

Cuando llega, de manera imprevista, es nombrado y saludado por el mismísimo Hamada – Viktor Westergaard ¿Que hay, socio?–.

Al ver como lo saludo y como lo llama "socio", pregunta extrañado mientras lo mira fijamente y con incomodidad – ¿Que?–.

Sin ser descortés, Kenji Hamada, lo vuelve a saludar – ¿Qué sucede?– Viktor observa con rareza como el asiático coloca su mano en su hombro.

Entonces lo cuestiona, el trigueño – ¿De que carajo estas hablando?–.

Con una sonrisa estúpida en su rostro, Hamada, le responde – O como dicen todos ¿Qué sucede?– sin saber porque actúa raro y porque lo llamo "socio", lo comprende rápido y se refiere a Runeard, asintiendo – Ah. Creo que te refieres a Runeard–.

Como si no hubiera escuchado, pregunta el asiático – ¿Que?–.

Incómodo y fruncido el ceño, Viktor, le pregunta –¿Todo bien? ¿Algún problema?–.

Lo sorprende con una sonrisa y mofa – Claro, eh solo te estaba puteando un poco ¿Sabes?–.

Ante la respuesta, Viktor suspira y dice con aburrimiento – Lo que tú digas– Kenji Hamada sonríe y mientras lo toma del hombro al trigueño y lo elogia por su carisma, voltea en un momento determinado y ve a Runeard llegar – Estupendo, estupendo. Aquí está tu camarada–.

Tanto el trigueño, como el asiático miran a Runeard, el cual llega con algo escondido detrás de su espalda – ¿Qué sucede amigo?– pregunta dubitativo, el asiático.

El pelirrojo lo señala – Tú– mostrando lo que escondía, le apunta con una pistola directamente en la cabeza.

Viktor alarmado, cuestiona a su compañero – ¿Runeard, que es lo que pasa?– el mencionado responde enojado y exponiendo la verdadera cara de Hamada – ¡Eres un puto encubierto! ¿Tu crees que me la puedes meter a mi, a Runeard T. Arendelle, cabrón?–.

El asiático tratando de convencerlo de que no lo lastime, le dice – Eh tranquilo...– muy enojado, el pelirrojo lo encara – ¿Tranquilo?–.

Viéndose amenazado por el pelirrojo y su peligroso revolver, confiesa la verdad – Sí, tienes razón, soy un encubierto y viajero del tiempo. Te lo iba a decir, pero…– casi avergonzado retrocede ante el miedo que siente y agrega – Necesitaba dinero. Quiero trabajar con ustedes, chicos. No voy a delatarlos–.

Ante lo último dicho, Runeard lo reconsidera al instante y le informa – Claro que no. ¡Yo te voy a reventar a putazos!–.

Por un momento se distrae, Runeard y Kenji Hamada aprovecha la distracción para golpear a Runeard y posteriormente huir.

Es ahí donde al ver huir a Hamada, Viktor y Runeard lo tienen que perseguir y atraparlo.

Empuja Viktor a Runeard – En marcha– este último dice – Voy–.

{-}

Kenji Hamada, monta a su caballo purasangre y procede a huir.

Los compañeros de armas, al ver que está muy lejos, proceden también a subir al equino que tienen cerca y a darle rienda suelta a la persecución.

Durante la persecución, Runeard le pide a Viktor que no se detenga – Atrápalo Viktor, tenemos que averiguar lo que sabe–.

Cuando golpean y jalan una de las alforjas de la silla de montar del caballo de Hamada, está se abre y empieza a salir el dinero y el polvo de oro, como el viento, esfumandose.

{-}

Al observar con inquietud como sale el dinero disparado por la alforja, Runeard exclama preocupado – ¡Joder, amigo es nuestro dinero! Atrápalo– Viktor al ver como se evapora rápidamente el dinero en el aire, comenta con algo de sarcasmo – Nunca se sabe cuando vas a necesitar unos miles de centavos de oro–.

{-}

Después de varios minutos de persecución lo logran atrapar a Kenji Hamada.

La forma en la que lo atrapan sucede cuando, Viktor le lanza la soga que trae en su caballo, al lograr atraparlo, lo tira al suelo y se acerca hasta el.

Runeard impresionado por la forma en la que lo atrapo a Kenji, le informa a Viktor – Tengo un lugar donde podemos llevarlo. Vamos–.

Viktor procede a cargar a Kenji Hamada como un costal y lo coloca en el lomo del caballo.

{-}

Después de un largo viaje, llegan a un almacén abandonado de aguardiente y ahí es donde esconden a Kenji.

Viktor viendo como su compañero ata a una silla al asiático, comenta confundido – Esto no lo veo claro. Runeard– añade mientras ladea la cabeza – O esto, o lo matamos–.

Runeard se ríe ligeramente ante lo que dijo Viktor y se dirige hacia Kenji, el cual porta un trapo en la cabeza – ¿Tu que crees, Hamada?– el mencionado responde algo halagado – Eh, yo sin duda prefiero esto–.

Mirándolo fijamente ambos hombres, al final deciden irse, pero antes, Runeard avisa – Dejémoslo que sude un poco– mientras se retiran ambos, añade el pelirrojo – Volveremos... No te vayas a morir, colega–.

Salen del almacén de aguardiente y cada uno se va por su lado.

Viktor se dirige a su casa, como es debido y costumbre.

{-}

Una vez que llega, procede a revisar la correspondencia, ahí se encuentra con el siguiente mensaje "Helena: Eh, cariño. Estaba pensando en nuestros días y consuelos secretos, es decir, me he largado de ese horrible lugar y Rita me acompaña, espero verte pronto…".

Sabiendo que su prometida y la novia de Runeard andan por ahí, Viktor se pone ligeramente rígido, pero no le da mucha importancia y en su lugar decide entrar a su casa, a descansar una vez más.

Terminando así este capítulo.

{-}{+}

Notas del autor:

Subiendo este capítulo cuanto antes a la par de otros autores.

Saludos.