Resumen: Casi cinco años después de la derrota de Papillon, Adrien regresa a París esperando que nadie lo recuerde como el hijo del villano. En una reunión de sus amigos del colegio se da cuenta de que dejó atrás un recuerdo y varios malentendidos antes de irse.
Notas:
1) Los Personajes no me pertenecen, son propiedad de ZAG Heroes, y los créditos son de Thomas Astruc y su equipo.
2) Este fic está realizado sin fines de lucro, solo por diversión.
3) Puede contener Spoilers de lo que ha aparecido en la tercera temporada
FUTURO INESPERADO
CAPÍTULO 12
Les Champs-Elysées
Dos días después
Adrien dejó a Marinette en casa trabajando para nuevamente llevarse a Hugo, esta vez a conocer su propio apartamento. La joven le había sugerido que hiciera eso antes de quedarse con él durante el siguiente fin de semana, con la idea de que fuera acostumbrándose al lugar y no se asustara por estar en un sitio desconocido.
Hugo estaba emocionado de conocer el apartamento de su papa y se moría de ganas por ver la colección de figuras de Ladybug y Chat Noir de las que le había contado. La verdad es que Adrien estaba muy orgulloso de esa colección, y secretamente le emocionaba que a Hugo le gustara.
-Papa, ¿ya casi llegamos?-
-Ya casi, chaton- sonrió Adrien mientras que cruzaban la calle. Podían haber llegado en auto, pero prefirió llevarlo a pie, pensando que sería más fácil para él ubicarse- está al final de esta cuadra…-
No terminó su frase cuando su teléfono sonó. Vio que nuevamente era Olivia y rodó los ojos antes de rechazar la llamada. Esa chica realmente estaba comenzando a colmarle los nervios con sus llamadas inoportunas.
-¿Tienes helado en tu casa?- preguntó Hugo.
-Eh…-
Casi al mismo tiempo su teléfono volvió a sonar, pero en esta ocasión estaba el nombre de Félix en la pantalla. Entrecerró los ojos y dudó unos segundos antes de responder. Su primo no le llamaría si no fuera algo importante.
-¿Qué pasa, papa?- dijo Hugo confundido.
-No pasa nada, solo es mi primo que me está llamando- dijo Adrien deteniéndose sin soltar la mano del pequeño y sin dejar de caminar- dame un momento, voy a responder. Salut Félix-
-¡Adrien!- dijo la voz de Félix del otro lado de la línea. Su voz sonaba un poco agitada- qué bueno que me respondes, hay graves problemas. Elizabeth me dijo que cierta modelo que está obsesionada contigo salió esta mañana de Londres y creo que va a ir a…-
Pero ni siquiera terminó de escuchar lo que Félix le estaba tratando de decir cuando otra persona les cortó el paso, deteniéndose justo frente a ellos con una expresión furiosa con las manos en la cintura. Adrien se detuvo de golpe y gruñó maldiciendo su mala suerte.
"Oh, no… estoy no es bueno", pensó.
-¿Así que por esto no me contestas?- dijo la mujer con una voz peligrosamente calmada, su dedo índice con una enorme uña de acrílico señalando al chiquillo. Hugo alzó las cejas sin entender que era lo que estaba sucediendo en ese intercambio.
-¿Disculpa?- dijo Adrien apretando la mano de Hugo y tirando de ella suavemente para hacerlo retroceder un poco y ocultarse detrás de él como precaución. Como que ahora le había comenzado a creer a Félix cuando decía que esa chica era muy obsesiva- Olivia, no sé que estás haciendo aquí pero…-
-¡Se supone que tú estabas saliendo conmigo!¡Conmigo!- dijo Olivia comenzando a alzar la voz- ¿y qué estás haciendo con ese niño? Es tuyo, ¿no? Estás saliendo con esa perra de nuevo ¿verdad? Tu ex novia. ¿Porqué no me habías dicho que tenías un bastardo con ella?¿Y porqué…?-
Adrien no siguió escuchando la perorata de Olivia, sino que se tensó y se quedó inmóvil, paralizado de furia por un momento cuando esa mujer utilizó esa palabra para describir a Hugo.
-¡BASTA!- dijo Adrien alzando la voz por un momento para hacerla callar, pero después se moderó, pero solamente porque no quería asustar a Hugo- ¡no te permito que hables así de mi amiga, y menos de mi hijo!-
Olivia no podía creer que Adrien le hubiera respondido así. Iba a responderle cuando el rubio continuó
-Lamento no haber sido lo bastante claro contigo en el pasado, ya sabes, cuando te dije que no me interesabas de esa manera. Creí que podíamos seguir siendo amigos, pero no puedo ser amigo de quien habla así de las personas que amo, así que te sugiero que me dejes en paz- se volvió a Hugo y le ofreció la mano de nuevo- vamos, chaton, tenemos muchas cosas que hacer-
Sin esperar a que la mujer respondiera, Adrien levantó a Hugo del suelo en sus brazos y reanudó su camino hacia el apartamento, rodeando a Olivia sin siquiera volverse a mirarla.
-¿Quién era esa señora, papa?- dijo Hugo mirándolo con curiosidad cuando estuvieron bastante lejos y la chica se perdió de vista.
El rubio tragó saliva y respiró hondo. Sentía su cuerpo completamente tenso pero no quería asustarlo. Decidió explicarle diciéndole la verdad.
-Una persona que conozco dónde vivía antes- dijo Adrien calmando su voz y frotando su espalda.
-¿Y porqué estabas enojado con ella?- dijo el niño con más curiosidad que otra cosa.
Antes de responder, Adrien lo puso en el suelo y se puso en cuclillas para mirarlo a los ojos. El pequeño no estaba asustado, así que decidió explicárselo de manera que lo entendiera.
-Porque ella estaba hablando mal de la gente que quiero, por supuesto que me iba a enojar con ella- dijo el rubio con una leve sonrisa. Hugo sonrió también y lo abrazó. Adrien lo volvió a alzar en brazos- ahora vamos a mi casa como quedamos-
-¡Sí!-
Los dos se llegaron al edificio indicado y entraron después de saludar al portero. Mientras lo hacían, Olivia se quedó mirando con los ojos entrecerrados y cerrando los puños. Estaba furiosa por lo que acababa de pasar. No podía creerlo y no lo iba a permitir, no después de todo su duro trabajo para que Adrien se olvidara de esa mujer.
FLASHBACK
Pasarela en Londres
Cinco años antes
Olivia miró con algo de envidia a Elizabeth cuando ésta terminaba de cambiarse de atuendo y se estaba preparando para salir a la pasarela. Realmente la detestaba porque no solo era la modelo más popular de la firma, sino que su Félix se había enamorado de ella. Ojalá pudiera hacer algo para hacerla pagar por eso.
-Ugh-
Sacudió la cabeza levemente antes de retocarse el maquillaje. No debía seguir pensando en Elizabeth porque de todos modos ya había encontrado un reemplazo perfecto para Félix. Su primo Adrien, recién llegado de París, era tan guapo como él, además de que era un modelo como ella y no parecía haberse disgustado con ella como su primo. Tenía todo un plan para engatusarlo, siempre podía jugar a ser la dulce amiga que trataba de hacerlo sentirse bienvenido hasta que lo conquistara.
Y hablando del rey de Roma, Adrien había terminado de ajustarse su corbata y estaba componiendo un mensaje en su celular con una leve sonrisa.
-¡Graham de Vanily! Te toca pasar, apresúrate- dijo el director de la pasarela.
-Voy- dijo Adrien sin alcanzar a completar el mensaje. Apurado, el joven dejó caer su celular desbloqueado en el interior de su mochila. Dio un rápido sorbo a su botella de agua y dejó la mochila en una banca junto a Olivia antes de salir a escena.
La mujer miró el aparato de reojo con desdén, y estuvo a punto de retocar sus uñas cuando vio entrar un mensaje de texto al celular del rubio. Curiosa, lo tomó y lo leyó. Era de parte de una chica llamada Marinette, que se veía muy linda y posaba en la fotografía que tenía como perfil junto a Adrien.
"¿Pero quién se ha creído esta zorra para poner esa foto?", pensó Olivia tomando el celular antes de que se bloqueara y abriendo el mensaje. En éste, esa chica Marinette le decía que quería hablar con él de algo urgente e importante "oh no, no lo harás"
Olivia levantó la vista para asegurarse de que Adrien no hubiera regresado. No, el chico apenas estaba a punto de salir al escenario. Volviendo su vista al celular, la modelo respondió a los mensajes de Marinette de la manera más cortante e hiriente posible, y sonrió al ver que la chica había creído genuinamente que era Adrien. Borró las conversaciones y meditó cuál debería ser su siguiente paso.
"No debo dejar que se comuniquen"; pensó la chica "tendré que engañarlo también"
Olivia se envió a sí misma el contacto de Marinette para robar su foto de perfil y modificó el número telefónico de esa muchacha a su propio teléfono, pensando en responderle a Adrien de manera cortante cuando intentara contactar a Marinette.
"Vamos a ver si así sigues intentando acercarte a él, perra", pensó mientras que bloqueaba el teléfono.
Una vez que completo la tarea, Olivia dejó caer el celular en la mochila justo a tiempo para que Adrien no se diera cuenta de lo que acababa de hacer. El chico regresó a los vestidores y comenzó a deshacerse la corbata para cambiar su traje.
-Es tu turno de salir, Olivia- dijo el rubio, sonriendo amablemente sin darse cuenta de lo que había pasado.
-Gracias, darling- dijo la chica caminando hacia la pasarela con una enorme sonrisa. Si Adrien llegaba a enviar un mensaje a esa zorra de Marinette, la misma Olivia le respondería diciéndole que no quería volver a saber de él. Sabía que eso le rompería el corazón de Adrien, pero al menos ahí estaría ella para consolarlo.
FIN DEL FLASHBACK
Olivia sonrió al recordar lo bien que había salido su plan anterior, pensando en que esto no se quedaría así. Ya había intervenido para ahuyentar a una chica en el pasado y no dudaría en volverlo a hacer. Iba a hacer muy sencillo provocar que esa Marinette y el mocoso se alejaran de Adrien de nuevo.
-Me las vas a pagar, Adrien Graham de Vanilly-
x-x-x
Oficina de Félix, Londres
Al mismo tiempo
Gracias a que Adrien olvidó colgar la llamada, Félix alcanzó a escuchar todo lo que había ocurrido entre Adrien y Olivia. Hizo una mueca y se apretó el puente de la nariz. Unos minutos antes su novia Elizabeth lo había llamado para advertirle que la modelo había viajado a Londres esa mañana y no había logrado comunicarse con Adrien a tiempo para avisarle. Peor: había escuchado que su sobrino estaba ahí con él.
El rubio hizo una mueca antes de volver a llamar a Adrien, quien le colgó inmediatamente.
Félix gruñó al ver la llamada rechazada esperando que su primo estuviera bien, y sobre todo, su pequeño sobrino. No le gustaba ni un poco la idea de que Olivia estuviera en París haciendo de las suyas y sabía que no era el tipo de mujer que se rendiría.
Casi de inmediato recibió una videollamada de Adrien. Al ver el nombre de su primo en la pantalla se apresuró a responder.
-Hey, Adrien-
-Salut, Félix- dijo Adrien sonriéndole del otro lado de la pantalla- gracias por el aviso-
-Lamento haber llamado demasiado tarde- dijo el rubio seriamente.
-No te preocupes, no fue tu culpa y además no pasó a mayores- dijo Adrien con la misma sonrisa tranquila- de hecho, hay alguien a quien te quiero presentar-
Casi al mismo tiempo el chiquillo se asomó a la pantalla y Adrien lo sentó sobre su regazo para que alcanzara a ver mejor. Félix no pudo evitar sonreír levemente al ver al pequeño que se parecía tanto a su padre. ¡Se veían tan bien los dos juntos!
-Mira Hugo, él es tu tío Félix- dijo Adrien en voz baja.
-Salut, oncle Félix- dijo Hugo agitando su manita frente a la pantalla antes de volverse a Adrien- wow, se parece mucho a ti, papa-
El aludido no pudo evitar sonreír y agitó también su mano frente a la pantalla para saludarlo.
-Vaya, ustedes dos son idénticos- dijo Félix aún con esa sonrisa involuntaria- deberías teñirte el cabello de negro, Adrien. Así parecerían gemelos-
Hugo se echó a reír y Adrien sonrió levemente, pegando su mejilla a la cabeza de su hijo. Félix tuvo una linda sensación en su pecho al ver a su primo tan feliz con ese enano. Ya se imaginaba la relación difícil que tendría en esos momentos con la madre del niño, pero no podía evitar pensar que haría una linda familia.
-¿Cuándo vendrás para conocer a tu sobrino, Félix?- dijo Adrien.
-Veré cuando tenga un fin de semana libre en el trabajo- dijo el aludido mirando la alerta de que tenía que asistir a una reunión- tengo que irme. Nos vemos pronto, Hugo-
-Bye bye, oncle Félix- dijo Hugo volviendo a agitar su manita.
Una vez que terminó la llamada, Félix se apoyó en el respaldo de su asiento sin dejar de sonreír. Había tenido una linda sensación al ver al chiquillo. Desde hacía mucho tiempo que no veía a Adrien tan sonriente y feliz, no fingiendo sino sonriendo con sinceridad.
Gruñó en voz baja y, mientras comenzaba a caminar hacia su siguiente reunión, abrió su calendario en su celular para buscar algún fin de semana libre de su trabajo y abrió la página web del Startrain para separar los boletos tan pronto como la identificó.
"No puedo creer que esté haciendo esto", pensó Félix.
x-x-x
Apartamento de Marinette y Kagami
Esa noche
Adrien y Hugo corrieron escaleras arriba en el edificio de Marinette. Ambos se habían estado divirtiendo tanto con las figuras coleccionables de Ladybug y Chat Noir que Adrien tenía en casa que el tiempo voló, y cuando se dieron cuenta y terminaron de cenar ya era pasada la hora en la que tenían que regresar.
-¿Porqué estamos corriendo, papa?- dijo Hugo sin entender, pero divirtiéndose.
-Porque ya es tu hora de dormir y aún no hemos llegado a casa- dijo Adrien- no queremos que tu maman se enoje conmigo o que se preocupe por ti, ¿verdad?-
-No, mi maman no se va a enojar contigo- dijo el pequeño con seguridad.
-¿Porqué lo dices?-
-Porque te quiere mucho- dijo Hugo.
Adrien se detuvo de golpe y se volvió a ver a su hijo. ¿Cómo podía saber eso? Si acaso era cierto, lo cual no creía que fuera posible, esos sentimientos debían haber desaparecido después de la manera en la que la había tratado las últimas semanas. Meditó sus palabras y recordó todas las maneras sutiles en las que Marinette se había asegurado de que las cosas salieran bien.
-¿Porqué dices eso, Hugo?-
El niño se encogió de hombros como respuesta y, al ver que Adrien alzó las cejas, añadió.
-Por como te mira- dijo Hugo como si fuera lo más lógico del mundo.
Adrien sacudió la cabeza para quitarse ese pensamiento cuando llegaron a la puerta del apartamento de Marinette. Casi al mismo tiempo escuchó la puerta de otro apartamento cerrarse, y recordó vagamente el sujeto que a veces veía cuando iba por Hugo.
Llamó a la puerta y alzó las cejas al no obtener respuesta. Llamó de nuevo con un poco más de fuerza y nuevamente silencio.
-¿Marinette?- dijo el rubio antes de llamar a la puerta de nuevo.
-¿Maman?-
Nuevamente sin respuesta. Probó el pomo de la puerta pero estaba cerrado con llave. Sin saber qué hacer, Adrien llamó a a Marinette pero tampoco obtuvo respuesta. Aquello no era normal y le preocupó mucho, así que decidió llamar a Kagami.
-Salut-
-Hey Kagami, soy yo. Estoy en la puerta para entregar a Hugo pero nadie responde- dijo Adrien- ¿podrías abrir la puerta?-
-No estoy en el apartamento, acabo de salir, estoy en casa de Luka- dijo Kagami a través del celular- seguramente Marinette se quedó dormida trabajando de nuevo, pero te puedo pasar el código para que abras la puerta-
Adrien dudó unos segundos no queriendo invadir la privacidad de Marinette pero después decidió aceptarlo, temiendo que algo malo le haya pasado a la chica.
-Por favor-
Kagami le pasó el código y Adrien oprimió los botones para abrir la puerta. Cuando lo hizo, con una mano detuvo a Hugo y se asomó primero, y vio que Marinette estaba en el comedor con la cabeza apoyada sobre la mesa.
-Hugo, espera…- dijo Adrien deteniendo al pequeño de la mano.
-Es normal, maman se quedó dormida trabajando otra vez- dijo Hugo haciendo una mueca- ¿ves? Te dije que el embrujo que le pusieron la obliga a trabajar todo el tiempo a pesar de que está muy cansada-
El rubio entrecerró los ojos y caminó hacia Marinette después de cerrar la puerta del apartamento. En efecto, estaba dormida sobre la mesa del comedor junto a la montaña de papeles. Su mano aún estaba cerrada alrededor del lápiz gastado con el que estaba dibujando, sus mejillas estaban húmedas y había algunas lágrimas en sus pestañas, como si hubiera estado llorando antes de quedarse dormida.
"¿Qué pasó aquí?", pensó Adrien preocupado "¿porqué estaba llorando?"
Sobre los papeles con sus diseños estaba su teléfono celular, el cual estaba lleno de mensajes de texto de la misma persona.
"Lila Rossi", pensó él.
Adrien tomó el teléfono sin desbloquearlo, pero la pantalla de inicio estaba llena de mensajes de Lila bastantes subidos de tono con los que dedujo que ella era su jefa. No solo eso, sino que en los mensajes la llamaba perra, zorra y llamaba a Hugo bastardo y engendro, además de amenazas de despedirla y de destruir su vida si no hacía exactamente lo que quería.
El rubio tembló pensando que eso era en parte su culpa. Cuando eran adolescentes, él había convencido a Marinette de no hacer nada, que confrontar a la mentirosa no la haría una buena persona. No la había apoyado y todos esos años después el resultando, Marinette dejándose pisotear por Lila.
Para cuando se dio cuenta, Adrien estaba temblando de furia, por primera vez cayendo en cuenta de lo que Marinette estaba pasando. Sin importar sus sentimientos hacia ella, esa mujer era la madre de su hijo y había sido su más querida amiga cuando ambos eran adolescentes. No podía permitir eso.
-¿Papa?- dijo Hugo al verlo hacer a un lado los papeles y pasar uno de sus brazos sobre la espalda de la chica y su otro brazo detrás de sus rodillas.
-Hugo, ve a deshacer la cama de tu maman, yo la voy a llevar- dijo el rubio alzando a la chica en sus brazos.
El niño corrió inmediatamente hacia la habitación para deshacer la cama mientras que Adrien la alzaba en sus brazos con cuidado de no despertarla. La chica no se inmutó ante ese movimiento, al contrario, apoyó su cabeza en el pecho y suspiró en sus sueños. Con una leve sonrisa, el rubio caminó hacia su habitación hasta ponerla sobre la cama con cuidado y arroparla. Nuevamente, Marinette estaba tan profundamente dormida que no se inmutó, solo dejó escapar un suspiro aliviado.
Una vez completada la tarea, Adrien se volvió a Hugo. No tenía idea de cuál era la rutina nocturna del pequeño, pero supuso que debía ponerle la pijama y mandarlo a la cama.
-Ahora, tenemos que ponerte la pijama-
-Me tengo que bañar primero- dijo Hugo.
Adrien asintió y entró al baño de la habitación de Marinette. Dentro de la regadera había una pequeña tina para niños, así que abrió la llave de agua caliente para llenarla.
-Trae tu pijama mientras se llena la tina-
Hugo corrió e hizo lo que su padre le dijo, trayendo de regreso su pijama favorita. El joven metió la mano a la bañera y se aseguró de que el agua no estuviera muy caliente antes de hacerlo meterse.
Una vez que estuvo recién bañado, vestido con su pijama y como ya había cenado con él, Adrien apagó la luz del baño, de la habitación de Marinette y acompañó a Hugo a su propia habitación. Una vez ahí, hizo que el chiquillo se meterse en la cama y lo arropó.
-¿Papa?- dijo Hugo mientras que Adrien acomodaba la almohada.
-¿Mmm?-
-¿Te puedes quedar conmigo?-
-Esta noche no- dijo Adrien en voz baja- pero la próxima semana quizá te quedarás en mi casa. ¿Qué te parece?-
-¡Sí!- dijo Hugo con una sonrisa, sacudiendo sus piernitas y destapándose en el proceso- ¿puede quedarse mi maman también?-
El rubio no respondió, sabía que no era el momento de explicarle la situación entre él y su madre, así que solo se limitó a volver a acomodar sus mantas, apagar la luz y sentarse a su lado.
-¿Papa?-
-¿Sí?-
-¿Me puedes contar una historia?- dijo Hugo entre bostezos.
-Quizá en otra ocasión, chaton- dijo él en voz baja mientras acariciaba sus cabellos- porque ya es muy tarde y estás muy cansado-
-No estoy… uaaaah…- dijo el pequeño tratando de mantenerse despierto- no estoy cansado. Y no quiero que te vayas-
-Bien, hagamos un trato- dijo Adrien- me quedaré contigo hasta que te duermas, ¿de acuerdo?-
Hugo asintió y se ovilló a su lado mientras que Adrien se acomodaba en la cama, comenzando a frotar su espalda en círculos para que se quedara dormido. Después de ello comenzó a acariciar su cabello y eso fue lo que hizo que por fin cayera rendido.
Una vez que el niño se quedó dormido, Adrien se levantó con cuidado de no despertarlo y salió de su habitación. Caminó por la sala rumbo a la puerta pero antes de salir volvió a mirar el celular de Marinette sobre la mesa del comedor y gruñó.
"Maldita sea", pensó apretando los dientes. No le gustaba estar preocupado por Marinette después de lo que había pasado entre ellos, pero no podía evitarlo. Le costaba admitirlo en voz alta pero la quería, y no solo porque era la madre de su hijo.
Regresó a la habitación de Marinette y la observó por un momento. Estaba profundamente dormida y abrazando su almohada con sus brazos y sus piernas. No tenía idea de que ella estuviera trabajando en la antigua compañía de su padre ni de que Lila era su jefa, pero ya se imaginaba cómo había sucedido eso. Su padre le había dado la mitad de las acciones que poseía a Lila Rossi.
Suspiró frustrado y salió del apartamento con cuidado de cerrar bien la puerta tras de sí. Ahora ya sabía quien era la bruja de la que hablaba Hugo, y sabía que su historia tenía todo el sentido del mundo.
x-x-x
Techo cerca de la Places des Vosges
La siguiente semana
El primer día de septiembre había llegado mucho más rápido de lo que creía, y Marinette tenía todo un plan para salir a ver a Chat Noir. Había dejado a Hugo dormido y le había pedido a Kagami que lo vigilara porque saldría a la farmacia a conseguir un spray para la nariz. Una vez que salió de su apartamento, Marinette se escondió en un callejón para transformarse.
Ladybug lanzó su yoyo hacia el techo de un edificio cercano y cruzó la ciudad para llegar al balcón cerca de la Place des Vosges donde se encontraría con Chat Noir, su corazón latiendo de emoción mientras que lo hacía. Estaba segura de que su chaton estaría ahí, ya Alix le había dado un mensaje de parte de él repitiendo el que había dejado en el balcón.
La heroína llegó al balcón y sus ojos brillaron tan pronto como vio el bulto negro frente a ella. ¡Ahí estaba su chaton! El muchacho estaba vestido completamente de negro; usaba un pantalón, una sudadera con capucha y una máscara de juguete de Chat Noir. Sus familiares ojos verdes brillaron bajo la máscara mientras que sus labios formaban una enorme sonrisa.
-Ma lady…- dijo él sin aliento tan pronto como ella puso los pies en el balcón.
Ladybug dudó unos segundos. ¿Ese joven era Chat Noir? Alix se lo había confirmado, pero quería estar segura. Al parecer su partenaire también pensó lo mismo, porque ladeó la cabeza sin dejar de sonreírle.
-Lo sé. Pregúntame lo que quieras para confirmar que soy yo-
Ladybug asintió.
-¿Cómo vencimos a Hibou Noir?-
-Cerramos los ojos y nos detransformamos para alimentar a nuestros kwamis mientras que tú usaste Miraculous falsos, hechos con pasta de sal, para engañarlo- dijo el joven.
-¿Qué pasó entre nosotros en el Sena cuando Papillon había capturado al maestro Fu?-
-Tú me dijiste que te olvidaste de detransformarte cuando fuiste a verlo para recoger el Miraculous del dragón- dijo el joven- dijste que estabas preocupada por algo y te culpaste por ello, pero te dije que necesitábamos que estuvieras concentrada para poder rescatar al maestro-
Ladybug sonrió con lágrimas en los ojos y abrió su yoyo para sacar el anillo del Gato Negro antes de ponerlo en sus manos. El joven apenas se puso el anillo en el dedo y, tras intercambiar un par de palabras en voz baja con el kwami que la heroína no alcanzó a escuchar, escuchó la frase que hizo que su corazón diera un salto de emoción.
-Plagg, transfórmame-
Frente a sus ojos Ladybug vio aparecer nuevamente a su compañero junto al que había peleado durante tantos años en el pasado, quien se había convertido en su mejor amigo. Era un poco más grande de lo que lo recordaba, con los hombros un poco más anchos, su cabello más largo y un poco más salvaje, con tonos verdes fosforescentes en la orilla de sus guantes, botas y la cremallera sobre su pecho. A pesar de su madurez, su amado partenaire mantenía sus facciones juveniles y traviesas que tanto amaba en él, al igual que el brillo en sus ojos verdes.
-Chaton…- dijo ella haciendo un puchero y, antes de que Chat Noir respondiera, la heroína se lanzó hacia él, abrazándolo por la cintura y haciéndolo caer de espaldas por el impulso. Chat Noir rió divertido y la abrazó también.
-Tranquila, ma lady, aquí estoy y no me iré a ningún lado…- comenzó a decir él en tono de broma, riendo mientras le devolvía el abrazo hasta que escuchó los sollozos de su compañera. Se quedó helado- ¿estas…llorando?-
En efecto, Ladybug estaba sollozando en sus brazos, sus dedos hundiéndose en la tela de su traje como si fuera a desaparecer de ahí en cualquier momento. Chat Noir no dijo nada, solo se limitó a abrazarla con cariño hasta que se tranquilizó.
-¡Maldito seas, Chat Noir!- dijo ella entre sollozos, hundiendo sus dedos en el traje de su compañero como si no quisiera perderlo- ¿porqué te fuiste y me dejaste así?-
-Lo siento tanto, ma lady-
-No vuelvas a hacerme eso…- dijo Ladybug sin soltarlo- ni siquiera… ni siquiera me dejaste despedirme…-
-Lo sé… no debí hacer eso. Te lo prometo que nunca volveré a hacerlo-
Los dos se quedaron así unos minutos más. El corazón de Chat Noir brincaba de emoción por el hecho de tener a su lady de nuevo en sus brazos. Era la primera mujer a la que había amado y su mejor amiga. De todas las mujeres que conocía, ella era la más brillante, valiente y admirable. Esa heroína los había llevado a la victoria en todas las más difíciles peleas, sin ella jamás hubieran llegado a ganar.
Cuando escuchó sus sollozos calmarse, Chat Noir presionó sus labios sobre la frente de la chica.
-Esta todo bien, ma lady- dijo el héroe mientras que ambos se incorporaban sentados en el pequeño techo- tienes mi palabra que jamás volveré a hacer eso-
-Más te vale que lo cumplas- dijo ella en voz baja.
Chat Noir sonrió levemente y limpió las lágrimas con su dedo índice mientras levantaba su mentón para que ella lo viera a los ojos antes de responder.
-¿Alguna vez te he mentido, bugginette?-
Ladybug sonrió, se limpió los ojos con el dorso de su mano y sonrió sacudiendo la cabeza. Era el hombre en el que más confianza tenía en el mundo. Era el joven que desde sus catorce años se esforzó por protegerla y se sacrificó por ella más veces de las que una persona debía.
La joven apoyó su cabeza en el hombro de él y Chat Noir tomó su mano, entrelazando sus dedos con los de ella.
-Te extrañé…- dijo ella.
-Yo también te extrañé-
-Estoy feliz… muy feliz de volver a verte- dijo Ladybug con una sonrisa triste.
Chat Noir la miró de reojo sin moverse, la cabeza de su partenaire aún sobre su hombro. No había logrado ver su expresión, pero sí notó su tono de voz derrotado. Soltó la mano de ella y deslizó la suya por su espalda hasta llegar a su hombro, abrazándola para acercarla un poco más a él.
-Suenas triste- dijo él finalmente rompiendo el silencio- ¿qué sucede?-
-Estoy bien…-
-Mmm…- solo respondió él alzando las cejas.
-Ugh, está bien, a ti no te puedo mentir- dijo Ladybug en un tono resignado mientras que encogía sus piernas para abrazarlas- es solo que… esto, volver a verte, es la única cosa buena que me ha sucedido en mucho tiempo-
-¿Cómo así?- dijo él frunciendo el entrecejo. Recordaba lo feliz que había estado antes de irse de París porque había comenzado a salir con el chico del que estaba enamorada y su vida parecía ser perfecta- creí que a estas alturas ya serías… famosa, quizá la presidenta de Francia-
Ladybug dejó escapar una risita.
-No…- dijo ella tristemente recociendo sus piernas y abrazando sus rodillas- muchas cosas pasaron en estos años. Ya no soy la persona que era antes…-
-Eso no lo creo, bugginette- dijo él soltándola por un momento para acariciar su mejilla con su dedo índice- eres una chica maravillosa, no creo que haya una manera en la que no seas la asombrosa Ladybug que pateó el trasero de Papillon-
-Yo no lo hice sola, chaton- dijo ella forzándose a sonreír- quizá lo olvidaste pero siempre tuve ayuda… tu ayuda-
Chat Noir no sonrió, sabía lo mucho que se estaba esforzando para que él no se preocupara por ella.
-En ese caso, déjame ayudarte- dijo él en voz baja- cuéntame-
-No creo que sea…-
-Vamos, no tienes que decirme tu identidad si no quieres hacerlo- dijo el joven inclinando su cabeza hacia ella, haciéndole cosquillas en la nariz con sus orejas- soy toooodo oídos…-
-No puedo…-
-Claro que puedes- dijo Chat Noir- solo sácalo. ¿Qué tan malo puede ser?-
Ladybug lo miró por un momento y sus dudas desaparecieron al ver su expresión. Sabía que siempre podía confiar con su chaton. Tomó aire antes de responder.
-La verdad es que… todo es un desastre y no sé que hacer- dijo ella deteniéndose la cabeza con las manos- mi trabajo es... una pesadilla y para nada lo que siempre soñé. Y no me quejo, hubiera podido seguir soportándolo pero...-
Se interrumpió por un momento, como si le doliera recordar lo que iba a contarle. Las orejas de Chat Noir se alzaron. No sabía que estaba haciendo sentir mal a su lady y le partía el alma verla así. Comenzó a frotar cariñosamente su hombro con el brazo que la rodeaba, animándola a continuar.
-Yo... ¿recuerdas el chico del que siempre estuve enamorada?- continuó Ladybug cabizbaja- pasaron... cosas y tuve un hijo con él, pero se fue de París apenas una semana después de que te fuiste… y ahora que regresó, me odia porque cree que le escondí la existencia de su hijo a propósito…-
x-x-x
CONTINUARÁ…
¡Hola a todos! Ya vimos lo que Olivia fue capaz de hacer y está dispuesta a seguir haciendo. Adrien ya sabe lo que Lila le hace a Marinette y no está nada contento. Y por fin la esperada reunión entre Ladybug y Chat Noir, y al nos dice que nuestro gatito se va a enterar de la identidad de su Lady por accidente. Muchas gracias a todos por seguir leyendo sus reviews. Abrazos.
Abby L.
