Se despertó ligeramente dolorida intentando abrir los ojos lentamente, la cálida sensación que la había acompañado toda la noche ya no estaba. Feitan no estaba a su lado y Sachi se preguntó si se había ido hace mucho, le hubiera gustado levantarse junto a él.
Se desperezó entre los pliegues de la manta, cuando escuchó el débil sonido de la regadera a lo lejos. Lentamente se levantó del sillón, quería preparar algo para desayunar ya que no sabía con qué cara mirar a Feitan luego de lo ocurrido a la noche.
No podía parar de recordar aquellas caricias y la proximidad de su cuerpo, era como si se transportará a otro lugar de tan solo pensarlo. Sus manos, completamente disociadas de sus pensamientos, preparaban el café de manera automática y lenta, cuando sintió una presencia detrás de ella.
Unos brazos la acorralaron por detrás y se maldijo por estar soñando despierta que no pudo percatarse de la presencia de Feitan. Su mente no estaba preparada para esto. Podía sentir su respiración en su cuello, el cual había comenzado a besar lentamente. Las manos de Sachi ya no respondían a la tarea de preparar el desayuno, estaban totalmente tiesas, todos sus sentidos se enfocaban simplemente en aquellas sensaciones que Feitan le provocaba.
Esta se volteo para poder verlo a la cara, la imagen no podía ser más perfecta. Aún estaba mojado por la ducha con mechones de pelo se ceñían a su rostro, podía sentirse la tensión que ambos estaban disfrutando. Sachi a solo segundos de cortar la poca distancia que los separaba, escuchó el ruido de la puerta que la hizo sobresaltar. Feitan se alejó rápidamente de ella.
-¿Me extrañaron?-dijo Phinks irrumpiendo en la escena, mientras que sus dos compañeros se encontraban en silencio mirando hacia lados opuesto-Bien…¿alguien podría decirme qué sucede?-pregunto al ver que ninguno de los dos respondía y parecían sumidos en sus pensamientos. Sachi fue la primera en romper el silencio.
-Ven justo estaba preparando el desayuno-se apresuró a servir una taza más.
-¿Te aburriste sin mí?-dijo Phinks pasando su brazo por detrás del cuello de Feitan.
-No me toques-dijo en su usual tono monótono, intentando sentarse para tomar lo que Sachi acababa de servir.
-¿Y tú?-dijo abriendo los brazos hacia achi. Está rió y lo abrazo, lo cierto es que si le extrañaba aunque no tenía ningún problema en estar a solas con su otro compañero. Feitan se los quedó observando un poco molesto, sabía el tipo de relación que tenían pero no podía evitar sentir aquel dejo de disgusto al ver tanta cercanía entre ellos, como si quisiera a Sachi simplemente para él.
Una vez había empezado a desayunar juntos Phinks se puso serio por un momento.
-Feitan, el Jefe nos encomendó una misión antes de que empiece la subasta- este le presto más atención-nos iremos en la noche.-Feitan solo asintió y siguió bebiendo su café. Sachi lo miró intrigada.
-Si acaso necesitan gente con gusto podría ayudar-dijo rápidamente. Ambos voltearon a verla.
-No.-espeto Feitan bruscamente. Sachi lo miró un tanto dolida, sabía que no era de demasiada ayuda pero no esperaba esa respuesta tan brusca.
-Es muy peligroso-dijo Phinks intentando amortiguar un poco las palabras de su compañero.
-Igualmente estas herida-los ojos de Phinks se movieron rápidamente de Feitan a su amiga.
-¿Sachi?-Esta no quería preocupar de más a su amigo, por lo que intentó zanjar el tema.
-Jiro y yo...terminamos-pero eso solo preocupo aun mas a Phinks.
-¡Si solo te puso un dedo encima Sachi…!
-No tienes que preocuparte-dijo Feitan levantándose de la mesa-yo ya me hice cargo.- Phinks aún estaba agitado pese a las palabras de su compañero.
-No es nada grave Phinks, te lo aseguro-dijo intentando emitir una sonrisa, lo cierto es que aun le perturbaba la muerte de Jiro.-Pero te aseguro que estoy bien, así que si necesitan gente para la misión con gusto los ayudare.-Phinks solo sonrió pero no pronunció palabra sobre el tema y ella sabía su respuesta.
La noche se acercaba y Sachi tenía un mal presentimiento acerca de esa misión, no quería que ninguno de los dos fuera lastimado y aunque conocía su fuerza algo no la dejaba tranquila. Una gran ansiedad comenzó a crecer dentro de ella, le encantaría alejarlos de ese ambiente, llevarlos lejos y vivir una vida común como la de cualquiera, sin más muertes innecesarias. Pero sabía que eso no cambiaría, ellos no se parecían en nada a ella en ese sentido. Ellos hacían eso realmente porque así lo querían. Por un instante sintió un abismo entre sus compañeros, ella no deseaba esta vida y no creía poder cambiar su forma de verla, era solo cuestión de tiempo para que sus caminos se separen. Una punzada atravesó su pecho y miró de soslayo a Feitan, realmente no quería alejarse de él.
-La misión no es lejos así que espero que volvamos para mañana-dijo Phinks sacando de su ensimismamiento a Sachi. Esta solo asintió.
-Suerte-dijo en una voz muy tenue al verlos salir por la puerta. Aguardó unos instantes y se aseguró que estén fuera del edificio para ponerse en marcha. Quería serles de ayuda, era buena escapando y ocultándose, después de todo era una ladrona, por lo que ante cualquier inconveniente no dudaría en auxiliarlos.
Sachi los seguía desde lejos, su espalda ya no le dolía como antes, pero aun le molestaba. Feitan y Phinks comenzaron a adentrarse en unos callejones de la ciudad, esta aceleró su paso para no perderlos de vista. Era como un laberinto que no terminaba jamás y Sachi intentaba recordar el camino que ya habían hecho. Los sinuosos callejones le recordaban un poco a su viejo hogar, Ciudad Meteoro, podía verse la decadencia a medida que se internaban más y más.
Sus compañeros entraron a lo que parecía un depósito , Sachi se prometió que no interrumpiría a menos que realmente los sintiera en peligro, por lo que se escondió no muy lejos de allí y espero.
No había pasado ni 15 minutos cuando comenzó a escucharse un alboroto proveniente del depósito. Sachi se puso en alerta, cuando por la puerta salieron disparados por los aires unos tres hombres, seguidos por Feitan quien caminaba muy tranquilamente hacia ellos.
-Creo que mi preocupación fue en vano…-pensó Sachi, cuando de repente una mujer se oyó entre la gente que yacía por los pasillos.
-¡¿Feitan?!...¿Qué haces aquí?¿Estás bien?-la mujer se apresuró a llegar cerca de este, pero Feitan con una simple mirada hizo que no avanzara más.
-Alejate Fumiko.-dijo sin siquiera verla, había reconocido esa estruendosa voz desde lejos. A Sachi se le aceleró el corazón, ¿acaso se conocían?¿quién era?, se la quedó observando unos segundos: una mujer madura, muy voluptuosa y con cierto porte de elegancia. Nuevamente aquella pregunta en su mente ¿quién era Fumiko?.
Feitan continuó su pelea sin inmutarse en absoluto por la presencia de Fumiko, aunque uno de los hombres que había golpeado se había escabullido para quedar cerca de esta y tomarla como rehén. Luego de asesinar al hombre que tenía enfrente, Feitan volteo lentamente su cabeza dejando escapar un suspiro.
-Que molestia-dijo para luego estar en un parpadeo al lado de Fumiko y asestar un golpe a su captor. Sachi se quedó sorprendida por su velocidad, ni siquiera había podido seguirlo.-Vete de aquí solo estorbas.
-Gracias por protegerme-dijo un tanto ruborizada. Sachi estaba aún más confundida, claramente Feitan no la quería allí porque entonces le agradecia. Pero repentinamente Feitan recibió un golpe por la espalda, había bajado la guardia por proteger a Fumiko. Sachi ahogó un grito. Este último parecía tener mucha más fuerza que los otros dos hombres, Feitan se recompuso lentamente.
-¡¿Estás bien?!-volvió a gritar Fumiko.
-¡Ya vete de una maldita vez!-dijo mientras se limpiaba un poco de sangre de la boca. A Sachi le temblaban las piernas, sabía que no podía ser de ayuda en aquella pelea y sabía de la mala decisión de adentrarse allí, ya que si la tomaban por sorpresa solo sería un estorbo.
Aunque no podía ver nada fuera de la común, podía percibir una gran flujo de energía emanando de aquellos dos, pero solo podía esperar. Sachi pudo ver con la mujer llamada Fumiko corría hacia una puerta negra para meterse dentro, miles de preguntas le daban vuelta en la cabeza, pero no era momento de centrarse en eso.
El hombre doblaba el tamaño de Feitan, pero este se defendía con un poco de dificultad. Los ataque de ambos comenzaba a hacerse cada vez más rápidos y difíciles de seguir, hasta que Sachi pudo ver a Feitan estrellarse contra una pared. Sangre le caía por la cabeza y tenía dificultad para levantarse.
-¡Tengo que hacer algo!-los ojos de Sachi estaban inundados de lágrimas, pero aun asi las piernas no le respondian.-¡¿Dónde demonios está Phinks?!-Feitan comenzó a moverse lentamente. Sachi se sorprendió al verlo con unas extrañas ropas que no llevaba anteriormente.
-...Ahora te regresaré todo el dolor-dijo en su típico tono calmo. Pero solo fue un segundo lo que bastó para que Feitan al fin se percatara de la presencia de Sachi, a quien pudo ver a lo lejos, sabía que no conocía su técnica por lo que no podría escapar de ella a diferencia de Phinks. Ese pequeño instante de duda y desorientación le dio la ventaja a su oponente, quien le propinó un potente golpe en el estómago que lo volvió a estrellar contra la pared. Aunque Pain Packer lo había ayudado a reducir aquel golpe, la contusión en su cabeza comenzaba a molestarle.
-Se ve que necesitas ayuda-Phinks aparecía por detrás para asestarle un golpe, que noqueó a aquel hombre. Feitan nuevamente en sus ropas normales consiguió levantarse a pesar del leve mareo y de un corte limpio terminó por decapitarlo.-Aún quedan un par dentro-señaló Phinks con el dedo.
-Terminemos esto de una maldita vez-dijo mirando hacia el lugar donde estaba Sachi, esta se exaltó y volvió a esconderse, aunque no creía haber sido expuesta. Al cabo de unos segundos sus compañeros volvieron a adentrarse al depósito, Sachi tomó coraje y decidió largarse de allí, había sido una terrible idea, no estaba a su nivel de pelea, ni siquiera le llegaba a los talones, ¿en que había pensado?. Recordaba el camino de vuelta así que de la forma más veloz que pudo echó a correr.
Una vez fuera de aquellos laberínticos callejones se apoyó en sus rodillas para tomar aire, las piernas aún le flaqueaban pero sabía que no podía quedarse por mucho tiempo. Una vez en el departamento se dejó caer en el sillón, no podía parar de pensar en las heridas de Feitan, intentó conciliar el sueño pero era casi imposible.
El reloj marcaba las 4 de la mañana cuando se escucho unas pisadas en el pasillo, Sachi rápidamente se hizo la dormida. La puerta se abrió lentamente.
-Antes de acostarte deberías verte eso-dijo Phinks, aunque Feitan no contestó. Minutos después se escuchó la puerta de la habitación cerrarse. Sachi esperó unos segundo para luego abrir los ojos, se sentó en el sillón pensando si ir a preguntarles si necesitaban algo y así corroborar que Feitan estaba bien. Pero no hizo falta. Sachi se volteó y allí estaba él, con una gélida mirada.
-¿Qué demonios hacías allí?
ºººº
Como siempre gracias por leer y gracias Oryem!
