Resumen: Después de perder a sus padres, Katsuki se siente completamente solo, así que deja de hablar con los demás y se encierra en su dolor. Debido a que ahora nadie puede hacerse cargo de sus estudios, Katsuki es adoptado por Enji Todoroki, por lo que se ve obligado a pasar su verano en la casa de esa familia. Sin embargo, los cuidados de Shoto lo ayudarán a comprender que, tal vez, no estaba tan solo como creía. Mientras tanto, una mujer manipula el destino para lograr que Katsuki se una a los villanos.
Advertencias: OoC, ligero drama. No hay lemon.
Pareja: TodoBaku — Seme(activo)/Seme(pasivo)
Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Horikoshi Kohei.
La historia es completamente mía. No acepto que sea utilizada sin mi permiso por otras personas ni resubida en otras páginas. No acepto las adaptaciones.
|Di no al plagio, haz trabajar tu imaginación y crea tus propias historias. Las felicitaciones y votos por algo que no hiciste, ¿en realidad son para ti?|
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No estás solo
Capítulo 13 — El viaje más estresante que ha existido jamás
Shoto tomó un sorbo de fideos, luego masticó con lentitud.
En la noche, Katsuki le había preguntado si algo le pasaba, pero Shoto no había sabido responderle, así que simplemente respondió con un "nada" y se acostó. ¿Qué podía decirle a Katsuki? ¿Qué se ponía celoso cada vez que lo veía hablando con otro chico? No podía decirle eso, a menos que quisiera una pelea nocturna. Por eso, no había respondido y se había dormido para evitar la conversación.
Él se estaba esforzando, realmente estaba intentando ignorar la cercanía de Katsuki con otras personas, pero era inevitable. Él sabía que Katsuki era de los chicos más guapos y que era agradable estar a su lado, así que, si él lo sabía, alguien más también iba a saberlo tarde o temprano.
No quería que alejaran a Katsuki de su lado.
En ese momento vio a Katsuki salir de la cafetería junto a Midoriya, ambos sigilosos, como si no quisieran que nadie más los viera. Pero Shoto los había visto y no iba a dejarlo pasar. Se terminó de un trago el resto de los fideos y salió de la cafetería en busca de su novio.
Los encontró hablando en una esquina solitaria, lejos de miradas y oídos indeseados. Ambos hablaban en voz baja, guardándose secretos el uno al otro con una complicidad envidiable por cualquiera que los viera; y esa persona era Shoto. ¿Por qué él no podía hablar así con Katsuki? ¿Qué era eso tan importante que ni siquiera podía contárselo a su novio?
Shoto caminó hacia ellos y, en cuanto estos lo vieron, se quedaron en silencio. Shoto miró del uno al otro, esperando que siguieran su conversación.
—¿Necesitas algo, Todoroki-kun? —preguntó Midoriya.
Volteó a ver a Katsuki, quien lo miraba con la misma seriedad que Midoriya, entonces Shoto frunció el ceño y sujetó el brazo de su novio, luego lo atrajo hasta él y lo besó.
Midoriya soltó una exclamación de sorpresa, mientras observaba a Shoto presionar sus labios fuertemente contra los de Katsuki. De pronto, Shoto fue empujado y después casi cae al suelo por el golpe que Katsuki le dio en el rostro.
—¡Deja de comportarte de esa manera! ¡No te soporto! —gritó Katsuki, luego se fue enfurecido.
Shoto volteó a verlo mientras se alejaba y un sentimiento de miedo se apoderó de él. No quería que Katsuki lo dejara. Estaba arrepentido de lo que acababa de hacer, pero ya no podía cambiar las cosas.
—¿Por qué hiciste eso, Todoroki-kun? —preguntó Midoriya después de que Katsuki desapareció de su vista.
Shoto volteó a verlo, luego bajó la vista y suspiró —Katsuki es mi novio. Hace poco que comenzamos nuestra relación, pero comencé a quererlo desde que convivimos juntos en las vacaciones —confesó, luego pensó en ese sentimiento que no podía sacarse del pecho y decidió que necesitaba que alguien lo ayudara—. Últimamente me he sentido muy molesto cada que veo a Katsuki hablar con otra persona. Algo se apodera de mí y hago cosas que hacen enojar a Katsuki. Creo que… me siento celoso.
Midoriya miró hacia todos lados con nerviosismo, pero luego suspiró y se puso serio —Todoroki-kun, yo no sé mucho sobre el romance, pero sí sé que eso está muy mal. Los celos son un signo de desconfianza en las parejas —Shoto volteó a verlo con sorpresa y Midoriya continuó—. Kacchan jamás te engañaría porque no es esa clase de persona, y tú debes saberlo muy bien, Todoroki-kun.
—Lo sé, pero no puedo controlarme.
—Vas a tener que hacerlo, porque si no, Kacchan se va a enojar cada vez más —finalizó Midoriya con preocupación—. Discúlpate y arregla las cosas, Todoroki-kun. Adiós.
Shoto observó a Midoriya alejarse y él se quedó en silencio, mirando al suelo.
Katsuki estiró los músculos y se preparó para entrar al campo de entrenamiento. Aún estaba molesto con Todoroki y había estado evitándolo. No le molestaba que los demás supieran sobre su relación, pero tampoco le gustaba ir exponiéndose frente a todos; no le gustaba ser besado frente a los demás, solo era eso. ¿Quién era tan exhibicionista como para mostrar un gesto tan privado frente a desconocidos? Cuando Todoroki lo besaba se sentía bien, y su cuerpo cosquilleaba, por eso no quería que los demás los vieran besarse; solo él podía ver la expresión de Todoroki mientras lo besaba, nadie más.
Katsuki caminó hacia el campo y se preparó para saltar con una explosión. Iba a enfrentarse a uno de los tipos de primer año y él tenía que demostrarle quién era el veterano.
Un pitido sonó. Katsuki se impulsó hacia el cielo y se lanzó contra su enemigo. El otro chico esquivó su patada, Katsuki saltó hacia atrás y lanzó una explosión que hizo volar al chico por los aires. Katsuki cayó en el suelo y se agachó para esquivar la cera hirviendo que el otro arrojó por su boca. Pero en un descuido, Katsuki se resbaló con la cera en el suelo. Su cuerpo estaba a punto de caer al piso, sin embargo, él era experto en maniobrar, así que giró y lanzó una explosión hacia el piso para impulsarse hacia el aire.
Cuando estuvo arriba notó que el otro chico había desaparecido. Katsuki voló por el área buscando alguna seña del otro tipo, pero no pudo verlo en ningún lado. Bajó en un techo y esperó en silencio, mirando a todos lados por si el otro tipo atacaba. Un sonido se escuchó a sus espaldas. Katsuki volteó inmediatamente y lanzó una explosión. De pronto, por el rabillo del ojo, alcanzó a ver un chorro de algo dirigirse hasta él; Katsuki se echó una voltereta hacia atrás, listo para impulsarse con sus brazos en el suelo y alzarse en el aire, pero no pudo despegar los guantes. Katsuki se los sacó de las manos y se alejó de ese lugar con sus explosiones. Había estado a punto de ser atrapado por el otro sujeto.
Ya no tenía sus guantes ni sus granadas, pero aun así pensaba derrotar a ese tipo.
Katsuki cayó en otro techo y se agachó un momento para pensar. Ese tipo era sigiloso y solo podía atacar desde la distancia; si lograba encontrarlo y darle una golpiza, ya no podría defenderse. Saltó otra vez en el aire y comenzó a buscar. En ese momento vio una figura escondida tras un tanque de basura. Katsuki sonrió y lanzó una explosión hacia ese lugar; antes de que el humo desapareciera, Katsuki corrió hacia el tanque. Sin embargo, sus botas se quedaron atascadas y él tropezó hacia el suelo, estiró las manos para sostenerse y que su cabeza no golpeara contra el suelo. En ese instante sintió un inmenso dolor. Sus manos estaban pegadas al suelo cubiertas de cera hirviendo. Había caído en una trampa.
—Mierda —gruñó, apretando los dientes para aguantar el dolor.
Otro pitido se escuchó finalizando el combate.
Katsuki no podía mover las manos del suelo si no quería que su piel se despegara, pero el dolor por la quemadura lo incitaba a sacar las manos de esa substancia. Sus botas también estaban pegadas en el suelo. Los médicos entraron y extrajeron las manos con cuidado, luego le pidieron que fuera con Recovery girl para que lo curara.
Él salió del edificio de entrenamiento con las manos completamente rojas y descarapeladas, pero no fue a ver a la enfermera, prefirió esconderse en su habitación. Estaba demasiado molesto, ¿cómo era posible que no hubiera previsto el ataque de ese tipo? Era demasiado obvio; había usado un muñeco de cera como señuelo para hacerlo acercarse y que quedara atrapado en el suelo. ¿Ahora que iba a hacer? ¿Cómo iba a curarse, si él solo no podía?
La puerta de su habitación se abrió y Todoroki entró con un pequeño botiquín, luego caminó hasta la cama, se sentó frente a Katsuki y tomó sus manos.
—¿Qué mierda haces? —se quejó Katsuki, arrebatando sus manos del contacto con Todoroki.
—Déjame curarte —dijo Todoroki tomando sus manos otra vez.
Katsuki volvió a alejarlas y lo miró con molestia.
—No —respondió Katsuki.
—Déjame curarte.
—¡Déjame en paz!
Todoroki bajó las manos, miró hacia el suelo y dijo con culpa: —Lo siento. No debí comportarme así frente a Midoriya, ni frente a ninguna persona. Si necesitas algo, no dudes en llamarme.
Todoroki se puso de pie y se dirigió a la salida.
Katsuki sintió una presión horrible en el pecho al verlo marcharse; incluso se sorprendió por eso. No quería que se fuera. No estaba tan enojado. Inmediatamente se puso de pie y corrió hacia Todoroki.
—Espera —llamó y este volteó a verlo sorprendido. Katsuki se abrazó a su pecho, cuidando no lastimar sus manos heridas—. No te vayas —susurró con miedo.
Todoroki sujetó sus hombros y lo empujó hacia la cama hasta que estuvo sentado, luego se sentó frente a él y lo miró a los ojos —¿Quieres que te ayude? —preguntó.
Katsuki asintió.
Todoroki abrió el botiquín y sacó varios frascos, uno de los cuales abrió y tomó una pequeña cantidad para aplicar sobre las manos de Katsuki, luego las vendó con suavidad. Todoroki depositó un beso en la cabeza de Katsuki, después dejó otro beso en sus labios y acarició su rostro.
—Lo siento, prometo no volver a comportarme de esa manera —dijo Todoroki.
Katsuki no pudo negarse a perdonarlo, porque era la persona que lo hacía feliz y solo quería estar con él.
Todos los alumnos estaban en clases. Todoroki había obligado a Katsuki a ir con Recovery Girl para que sus manos no estuvieran lastimadas, los héroes necesitaban estar en buena forma para poder salvar vidas y Katsuki comprendía eso, así que no había puesto mucha resistencia.
En este momento, esperaban a Present Mic para su clase de inglés, pero se estaba tardando en llegar. Katsuki bostezó y estiró los brazos, luego se acomodó en el asiento y volteó hacia Todoroki. El otro chico estaba sentado en su lugar, inexpresivo y sin hacer ningún movimiento, mientras escuchaba la conversación que Iida y Deku mantenían a un lado de él. Esos dos siempre se acercaban a Todoroki para incluirlo en su plática, aunque este participaba muy poco. Katsuki se burló de su seriedad y regresó la vista al frente.
De pronto, su mirada se encontró con la de Kirishima y este se volteó inmediatamente. No había hablado con su amigo desde que Todoroki le confesó que era novio de Katsuki, pero ahora que veía la actitud de su amigo sabía que necesitaba hablar con él urgentemente.
Present Mic entró por fin con una alegría inusual, ignorando que había gente de pie.
—Chicos, les tengo una noticia genial.
Todos ya habían regresado a sus lugares y lo miraron con curiosidad.
Present Mic hizo un silencio para hacer el momento más emocionante y luego recitó: —¡Va a haber una premiación de héroes en China!
Todos siguieron en silencio.
—Todos los estudiantes están invitados —aclaró Present.
En ese momento estalló la emoción. ¡Iban a ir a China y podrían conocer a los héroes famosos que representaban ese país y que eran reconocidos alrededor del mundo.
Katsuki conocía a uno de esos héroes Chinos, y solo había llamado su atención por su personalidad, la cual era parecida a la de Katsuki. Admiraba como había logrado popularidad aun siendo como es; todos aquellos que decían que él no podía convertirse en un héroe famoso bien podían irse callando la boca y mirar al gran "Shen Yang" con su agresivo estilo de combate y personalidad tan parecida a la de un villano, y aun así, tenía un montón de fans que lo admiraban. Todos amaban cuando Shen Yang pateaba el trasero de un villano y se burlaba de él con cada golpe. Katsuki se cruzó de brazos y no puso queja alguna por ese viaje.
Todos fueron mandados a preparar sus maletas. Los profesores habían ido personalmente a conseguir el permiso de los padres, así que no tenían que preocuparse por eso y lo único que tenían que hacer era subir al avión.
Cuando estaban en el aeropuerto, Todoroki se acercó a Katsuki mientras esperaban que el vuelo saliera. Katsuki volteó a verlo, luego regresó la vista al frente y le preguntó con tranquilidad:
—¿Endeavor firmó por mí?
Todoroki volteó a verlo y asintió.
Katsuki pensó en cómo se sentía con eso. Ahora no eran sus padres quienes tenían la custodia sobre él, sino Endeavor. Sus padres ya no estaban más. Sin embargo, Endeavor se había portado bien con él muchas veces y estaba intentando ser un buen tutor; debía darle algo de mérito por ello. Katsuki ya no se sentía molesto estando con él. Desde que Endeavor lo había abrazado y le había proporcionado el apoyo que necesitaba en ese momento, Katsuki sentía que podía confiar en él. Tal vez, no estaba tan mal que Endeavor fuera su tutor de ahora en adelante.
Eraserhead se acercó a los estudiantes y anunció que pasaran a recoger sus boletos para poder subir al avión. Todos se lanzaron hasta el profesor para poder elegir los boletos y que les tocara con sus amigos, pero Eraserhead repartió los boletos al azar. Katsuki obtuvo el asiento 247 y Todoroki se quedó con el 153. Ambos se miraron y luego se separaron para subir al avión.
Katsuki se sentó junto a la ventana y se acomodó contra el vidrio; ese iba a ser un vuelo largo y él no iba a pasárselo aburrido. Un movimiento a su lado le indicó que su compañero de asiento había llegado. Volteó con desgana y casi se ahoga con su saliva al ver quien iba a viajar junto a él todo el camino hasta China.
—¿Por qué estás sentado allí? Ve a buscar otro lugar —se quejó Monoma.
—Imbécil. ¡Vete tú a buscar otro lugar! —gruñó Katsuki, luego subió su pie al asiento junto a él y miró al otro con odio.
—No voy a irme a otro lugar solo porque Katsuki Todoroki me lo pide. Tú eres quien tiene que irse.
Katsuki sintió el golpe directo y se puso de pie para darle una lección a ese tipo.
—¿Qué están haciendo? —regañó de pronto el profesor Aizawa, apareciendo junto a ellos.
—Profesor, este tipo no quiere largarse para que yo pueda sentarme —se quejó Monoma.
—¡No voy a sentarme con este imbécil! —gruñó Katsuki.
—Ambos van a sentarse aquí y se van a callar, si no se sientan en silencio voy a hacer que los regresen a la academia, aunque esté sola. Ustedes se van a quedar allí hasta que todos los demás regresemos después de una semana.
Katsuki cerró la boca ante la amenaza del profesor. Realmente quería conocer a Shen Yang.
—Si recibo alguna queja de las azafatas durante el camino, cuando lleguemos a China los voy a regresar en el primer vuelo que encuentre.
—No se preocupe, profesor, no recibirá ninguna queja de nosotros —prometió Monoma.
Aizawa los miró a ambos una última vez y luego se fue. En ese momento se escuchó la voz de la azafata pidiendo que ocuparan sus lugares y abrocharan sus cinturones porque el avión estaba a punto de despegar.
Katsuki se sentó de mala gana y abrochó su cinturón, luego se volteó hacia la ventana e ignoró al otro tipo. El avión comenzó a moverse unos minutos después y pronto despegaron. Unos movimientos bruscos hicieron que la gente soltara quejidos asustados; por supuesto, a Katsuki no le daban miedo las turbulencias. Un fuerte apretón en su brazo hizo que gruñera y arrebatara el brazo del agarre, luego volteó hacia el lado, dispuesto a regresar el dolor. La orilla de su boca tembló debido a la divertida expresión que tenía Monoma. Al parecer les tenía miedo a las turbulencias.
Katsuki sujetó el brazo del otro y lo zarandeó con fuerza, logrando un grito asustado. Eso hizo que él se muriera de la risa.
—El avión se va a caer —dijo en voz baja.
—¡Cierra la boca! —se quejó Monoma.
Las turbulencias pasaron y el avión se estabilizó. Katsuki se desabrochó el cinturón y se acomodó para dormir, mientras el otro tomaba aire con urgencia.
Las azafatas comenzaron a rondar por el pasillo, repartiendo almuerzos a cualquiera que lo solicitara.
Katsuki comenzó a adormilarse y a entrar al mundo de los sueños. Su cabeza se levantó de golpe. Alguien, y Katsuki sabía muy bien quién, le había dado una patada en el pie. Volteó hacia Monoma con una expresión furiosa, pero este solo comía con tranquilidad, aparentemente ignorante de la situación de Katsuki.
—Maldito —gruñó Katsuki.
Monoma volteó a verlo con sorpresa, como si acabara de notar que estaba a su lado —Vaya, ¿acaso sucedió algo?
Katsuki se llenó de ira y levantó el brazo para explotarle la cara, pero Monoma sonrió en triunfo y la mano se detuvo en el aire. En ese momento, Katsuki recordó que estaba prohibido utilizar el kosei en los aviones y que, si alguien rompía esa regla, sería bajado del avión y se le prohibiría la entrada a cualquier aeropuerto. No podía vengarse a su manera, así que cerró el puño y golpeó la cabeza de Monoma.
El otro soltó un quejido de dolor y luego lo volvió a patear. Katsuki le golpeó el hombro y Monoma le regresó el golpe.
—Disculpen, ¿sucede algo? —preguntó una azafata al lado del asiento de Monoma.
Katsuki se volteó hacia la ventana y fingió ignorancia.
—No pasa nada, estamos bien —respondió el otro.
—Siento la molestia, pero se prohíbe la violencia en el interior del avión. Si necesitan entretenimiento, pueden usar los videojuegos que están en la pantalla frente a ustedes. Espero que disfruten su viaje —informó la chica, luego se fue.
Los dos se quedaron quietos durante algunos segundos, hasta que Katsuki pateó a Monoma y este explotó.
—¡Ya estoy harto de ti, mostaza podrida! ¡Si quieres pelear voy a enseñarte una lección con mis técnicas secretas en videojuegos! ¡El reto de hoy va a ser…!
La pantalla frente a Monoma se encendió y este pasó rápidamente por los videojuegos que había instalados, pero todos eran antiguos.
—¿Qué decías sobre tu técnica? —se burló Katsuki.
Monoma se quejó y se cruzó de brazos.
Como el otro se quedó en silencio y luego se dedicó, con gran entusiasmo, a criticar la comida del avión, Katsuki se acomodó por fin, se puso sus audífonos y cerró los ojos.
El resto del viaje se pasó sin más problemas y por fin pudieron llegar a su destino.
Cuando Katsuki se despertó, la cabeza de Monoma estaba recargada sobre su hombro y este estaba humedecido por la saliva que salía de la boca del molesto durmiente. De más estaba decir que Katsuki se había vengado.
—Jodido Monoma —gruñó Katsuki después bajarse del avión.
Esperaba no tener que viajar con ese tipo nuevamente.
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Nota: Si, amo a Monoma. Me encanta juntarlo con Bakugo y crear nuevas interacciones entre ellos. ¿A quién le gusta el MonoBaku/BakuMono? Si, por si alguien se lo preguntaba, soy multishipper pero mi OTP es TodoBaku/BakuTodo.
