Capítulo 14
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En la sala de recuperaciones, se encontraba Catrina acostada e inconsciente. Luego del incidente, Sofía se había encargado de conservar el cuerpo de la señorita Mariana ya que, sin importar lo que sucediera, estaba segura que su hermana lo necesitaría. Para Catrina esa mujer era importante y haberla perdido, así como así, fue muy injusto, al menos quería que pudiese darle un entierro digno.
En cuanto al espécimen, los dorados pensaban tirarlo, sin embargo, ella insistió en conservarlo, quería estudiarlo, sacar toda la información que pudiera de él. Si el enemigo era como ese monstruo, definitivamente, necesitarían toda la ayuda posible, saber a qué se enfrentaban era pieza clave para vencerlos y salvar a las mujeres que actualmente corrían peligro. Haría todo lo posible por ayudar a su hermana a lograr su objetivo, sin importar cual fuese. Sofía sonrió con pesar mirando la ventana de la habitación, una parte de ella tenía la esperanza, de que su hermana – si es que realmente la considerara como tal – fuera feliz.
Al lado de Catrina, se encontraba Shaka. El rubio no se había despegado de la pelinegra desde que Sofía la trasladó a la otra habitación para curar sus heridas. De eso, ya había pasado un día entero. No probó bocado, no se movió de su asiento, únicamente observaba con preocupación a la chica. A Shaka se le apretujaba al corazón al recordar cada uno de los gestos que Catrina mostró: el alivio transformado en lágrimas en cuanto vio a Mariana, la felicidad y agradecimiento por haber cumplido una promesa, el terror y el dolor por el sufrimiento de su gemela, la desilusión por haberla perdido nuevamente, así como también el miedo ante la posibilidad de perder a su única hermana viva.
Él daría su vida entera sin dudar por alivianar al menos un poco del dolor que su amada sentía en esos momentos. Sin duda alguna, mataría a ese líder y le cobraría cada lágrima que ella derramó, cada herida, cada gota de sangre, todo, se lo cobraría absolutamente todo.
Dohko entró a la habitación en silencio, había ido a petición de Shion, ya que este último estaba preocupado por el rubio.
-Hola – saludó con voz baja el pelirojo - ¿cómo sigue la detective?
-Estable, pero no da señales de despertar pronto. – respondió con pesar el rubio.
-Ya verás que pronto despierta. Por otro lado, tu deberías ir a descansar. Luces casi tan mal como ella.
-Estoy bien maestro, no lo necesito. He ayunado por días, esto no es nada. – Shaka sabía que el maestro solo se preocupaba por él, pero estar ahí con ella, era su deber.
-No dudo de tus capacidades Shaka. Es solo que, por lo que vi ayer, ella ya está lo suficientemente destruida emocionalmente, no necesita que tú también lo estés. ¿Te gusta la detective? – preguntó el dorado seriamente. No lo hacía a son de molestar al rubio ni mucho menos, es solo que, era una información importante que necesitaba comunicarle a Shion para que ambos tomaran una decisión. Ambos, como responsables del santuario, debían ponderar y definir qué era lo mejor para ellos, al menos.
-Si, maestro. Me gusta mucho y quiero ganarme su amor. Aunque…creo que me rechazó.- finalizó el rubio sonriendo.
-¿En serio? ¿Y por qué sonríes entonces?
-Porque la estaba empezando a querer de manera errónea. Así que rechazó mi primera forma, pero, me dio una segunda oportunidad para quererla de la manera correcta. Quiero convertirme en un compañero adecuado para ella, un igual, un equipo.
-Por Athena…- susurró el tigre antes de sonreír. Tal parece que nuevamente irían a una guerra por defender el amor de sus pequeños, lo peor del caso es que ahora tienen a dos enemigos. Por que sí, aún sin saber bien cómo, había llegado una llamada desde Roma, en la cual el director de la unidad a la que pertenecía la detective, se enteró de todo y llegaría mañana. De ahí la precisa en que la mocosa despertara pronto.
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Alrededor de tres horas después, Catrina despertó. Abrió lentamente los ojos y evaluó el lugar donde se encontraba, nuevamente, una cama de hospital. Intentó moverse un poco, pero el cuerpo le pesaba, su brazo – inicialmente quebrado – se sentía menos adolorido, lo cual se debía a una especie de bio-yeso que reconoció al instante. Eso tenía el sello de Sofía, era un aditamento médico que había creado con el fin de permitir al hueso sanar, sin que el brazo perdiera la movilidad en su totalidad, en ocasiones olvidaba que Sofía era un genio. Se quitó el respirador y suspiró con pesar, nuevamente era ella quien vivía.
-En todos los años que llevo vivo, nunca vi a alguien que estuviera tan decepcionado de encontrarse vivo. – comentó Dohko a modo de saludo. Al final, si había logrado que Shaka se fuese a descansar. Catrina simplemente no respondió, quitó su mirada y la dirigió al frente. – Tu nos debes una explicación, lo sabes, ¿verdad? – Catrina simplemente asintió – Iré por los demás.
El dorado de libra se levantó dispuesto a llamar a los demás dorados e involucrados, sin embargo, las palabras de Catrina lo interrumpieron:
-¡Señor Dohko! – llamó ella - ¿Usted la ve? ¿Usted también ve la figura de la muerte en mí? – preguntó entre lágrimas la pelinegra.
A la mente del dorado llegaron las afirmaciones de Arianna respecto a que la detective era la Parca. Por lo visto, ella era consiente de esto, así que era seguro que el sentir de la chica debía asociarse a la culpabilidad. Catrina creía que, por ver a la muerte en ella, significaba que su presencia en lo único que podría atraer.
-Yo solo veo a una niña que ha sufrido mucho, una niña que necesita llorar, una niña que necesita amor.
Dicho esto, el caballero de libra se retiró dejándola sola.
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15 minutos después, la habitación se llenó de personas. Debía admitir que estaba totalmente incómoda por las miradas curiosas y preocupadas que se dirigían a ella, pero a estas alturas qué iba a hacer. Era una consecuencia que se ganó desde el momento que siguió al líder en el bosque.
-Detective…sé que apenas despertó, pero entre más pronto aclaremos las cosas, será mejor para todos, se lo aseguro. – inició Shion con delicadeza. El estado de ella, emocionalmente hablando, era deplorable.
Al ver que, las palabras de Shion no hicieron mucho efecto, Danna decidió intervenir. Quizá Catrina quería hablar, solo que las palabras se le atoraban, era muy duro.
-Oye linda – inició la albina mientras le acariciaba el cabello a la chica llamando su atención. Shaka miró con adoración el gesto de Catrina, no se lo explicaba, pero era lo más bello que jamás había visto, lucía tan tierna – está bien, todo eso que sientes está bien. Sé que delante de todos debes sentirte algo tensa, si quieres puedes hablar con alguien de confianza. Nadie va a juzgarte aquí, nadie va mirarte mal aquí, porque…esto no es tu culpa.
-Mentirnos si fue su culpa – mencionó inocentemente Aioria, haciendo que todas las miradas lo fulminaran de inmediato.
-Tu abres la boca otra vez y te la coso. – amenazó Shion. Catrina sonrió, le dolía lo cómoda que se sentía en ese lugar con todos, le recordaba mucho a su familia.
-Tiene razón. – habló por primera vez la chica – Trataré de contar lo que pueda. – Una vez que la atención de todos estaba puesta en su persona, suspiró e inició a relatar lo mejor que podía todo aquello por lo que había pasado – No tengo idea de dónde salieron o quién los creo, ellos simplemente aparecieron un día mientras mi familia estaba de viaje. Mi nombre real, es Marina Gómez, nací y crecí en México hasta los siete años. Tenía una hermana gemela, su nombre era Mariana. En un viaje familiar a la playa, mientras jugaba con mi Mariana en la orilla, se nos apareció una bestia enorme, fue el que vieron en el bosque. – luego de una pausa, continuó – Tomó a Marianna por la cintura con un tentáculo y a mi de una pierna, nos empezó a arrastrar al fondo. No recuerdo mucho ese día porque todo fue muy turbio, lo único claro en mi mente eran los gritos de mi madre, los gritos de Mariana y la cabeza decapitada de mi papá. Luego de eso, todo se volvió oscuro.
-¿Qué más pasó? – preguntó Shaka mirándola. En esos momentos él sentía tantas cosas que la mirada de él era más una súplica. Una súplica a Buda para que le permitiera compartir al menos un poco del dolor que ella sentía.
-Cuando desperté, todo estaba oscuro. No se veía nada, solo se oían llantos y lo único que resaltaba en la oscuridad, eran tres pares de ojos rojos, brillando intensamente mientras nos observaban. Se que era de noche, porque, después de unas horas, la oscuridad se fue disipando y ahí fue cuando empezó. – Catrina estaba empezando a ponerse nerviosa, recordar esas cosas era una auténtica tortura – Estábamos en una cueva, muy grande, en el centro, había mucha agua, asemejaba una piscina. Pegada a la roca, había tres…¿balcones? No sé como explicarlo, eran una especie de jaula extraña. Había tres jaulas: a la izquierda, nos encontrábamos las niñas. Habían alrededor de cinco, contándonos. En el centro, estaban mujeres jóvenes, chicas de entre 15 a 25 años, eran siete. Y a la derecha, había mujeres embarazadas, diez en total. Frente a nosotras, estaba la piscina, luego una especie de arena fangosa y después, estaban ellos tres. Eran tres monstruos, solo que…el más grande, era distinto a los otros dos. Estos eran pequeños, y su rostro lucía como el de una persona. Eran sus crías.
-¿Crías? ¿Cómo tuvo crías con aspecto humano? – preguntó Afrodita mientras tomaba del brazo a Aldebarán, esa historia era tétrica.
-Igual que con mi hermana, a través del rapto y la violación. En la cueva, había una mujer que siempre estaba al lado del líder. Ella era quien se encargaba de alimentarnos, de cuidarnos y de evitar que las crías nos mataran tan rápido, eran muy violentas. Al principio, hacía mucho calor y lo único que hacíamos era estar ahí, sentadas evitando que nos tocaran. Pero…cuando entró el invierno, todo cambió. – las lágrimas empezaron a caer por el rostro de Catrina, mientras sus manos empezaron a temblar – El líder, tomo a una chica, del grupo que estaba en el centro, ella de inmediato empezó a gritar aterrada, así que él la golpeó, rasgó su ropa hasta dejarla desnuda y empezó a…v-violarla. Una y otra vez, y cuando él terminó, le cedió su lugar a las crías que hicieron lo mismo. Al final, la chica, murió por el desgarre en sus genitales. – un gesto de genuino dolor inundó el rostro de la pelinegra.
-¿Le hicieron eso a todas? – preguntó Sofía con miedo, ese relato era casi imposible de creer, de no haber visto al monstruo que salió de Mariana no lo creería.
-Era diferente para cada grupo. Después de eso, la anciana nos explicó una vez a las niñas, que esa bestia, el líder, apareció una vez y la capturó cuando tenía catorce años. Ella estuvo sola en la cueva, fue la primera. Nos explicó, que, el líder, era un monstruo semiacuático. Lo había enseñado a hablar en todo el tiempo que estuvo ahí, al punto de "enamorarse" de él. – Catrina contó esto con total repulsión – En su primer invierno, empezó a violarla, y tuvo a la primera cría, en el verano cesó, y nuevamente al siguiente invierno sucedió lo mismo, hasta que tuvo a la segunda cría.
-Entonces, esa cosa, rapta mujeres, las viola, y busca tener hijos con ellas, ¿por qué? – preguntó Milo, todo era tan bizarro.
-Es probable que sea un ser que esté buscando aumentar su progenie. La continuidad de su especie, depende de esto, si la anciana pudo dar a luz seres similares, aprendió que, otras como ellas, son compatibles para engendrar más. – razonó Camus.
-Así es. Pero no siempre sucedía. Estuve ahí tres años, y en ese tiempo, ninguna otra quedó preñada porque morían en el acto de violación o bien, sufrían un aborto en los primeros tres meses de gestación. Él busca transmitir su progenie, sí, pero está en la búsqueda de los genes adecuados. Es por eso, que había tres grupos: las niñas, las reservaba para que, al llegar a una edad fértil, se convirtieran en candidatas a "madres". Las jóvenes, fueron las que más sufrieron, ya que, eran las candidatas directas a potenciales madres. Por último, las embarazadas. Cuando asesinaron a las jóvenes, el líder tomó a todas las embarazadas, le sacó a su bebé a la fuerza, y las empezó a violar. Ya estaban muertas cuando lo hacía.
-¿Qué pasó con los bebés? – preguntó con terror Danna mientras se sostenía su vientre protectoramente.
-Sus crías los devoraron. – confesó Catrina mirando al suelo – Así sucedió durante las tres estaciones que estuve. Un día, el líder se acercó a nosotras y empezó a tocarnos el rostro…era asqueroso, demasiado. Yo había empezado a llorar y tratar de esconderme detrás de Mariana, pero no tuve mucho éxito. Me tomó de la pierna y me arrastró hacia la arena. – En este punto, Shaka empezó a rezar, le pedía a Buda con toda su alma que esa bestia no le hubiese hecho tal daño a Catrina – Pensé que iba a violarme, pero en cambio me dio una flor de mar y me llamó por mi nombre. Luego, me colocó nuevamente en el encierro. La anciana, me explicó, que, en ese acto, él me declaró como su "hembra", así que, yo no podía ser tocada por sus crías, únicamente por él. Así fue, como la anciana vivió tanto tiempo, la había elegido como su hembra, pero, al ser estéril por la edad, ya no le servía.
-Así que…¿van a enfrentarse a una cosa asquerosa que cree que eres suya? – comentó Arianna con burla – Genial, así que le robamos a Romeo su Julieta.
-¡Yo no soy absolutamente nada de ese ser infernal! Ni siquiera me pongan en una misma oración con él. – exclamó la pelinegra explotando en furia. Era insoportable, todo eso era insoportable. Sofía se le acercó de inmediato para tratar de calmar un poco a Catrina.
-Tienes razón, eres demasiado bonita para algo tan feo como eso. Sé que no es el punto, pero, no vamos a permitir que te lleve. – Arianna tomó a Catrina de las manos - ¿Por qué no te casas con alguien de nosotros? ¡Ya sé! ¡Cásate conmigo! Si es contigo, no me molestan los tríos y dudo que a Mu tampoco.
La habitación se quedó en completo silencio. Qué ocurrencias eran esas por Athena. Mu se puso totalmente rojo, aunque se le bajó rápidamente, ya que, palideció ante el gesto de pocos amigos de Shaka.
-A Mu sí le molestará. – intervino Shaka quitando a Arianna.
-Pues entonces cásate tu con ella. – advirtió Arianna con burla – Además, a ti te gusta ella.
-¡¿What?! Pero ese chisme yo no me lo sabía. – exclamó Afrodita con sorpresa. De hecho, a excepción de Mu, Arianna, Dohko, Shion, Danna, Máscara y Sofía, el resto era ignorante de la situación. ¿La razón? Shaka era muy reservado y ninguno andaba de colchón de nadie, así que, bueno esto era una sorpresa.
-Muchachos ¡por favor! Nos estamos desviando del tema. – un molesto Shion intervino, a este paso, iba a tener harems en su santuario.
-Ejem – carraspeó Catrina, que, una vez repuesta de semejante solicitud, decidió continuar. – El señor Shion tiene razón.
-Hay algo que no me queda claro. – intervino Sofía. – Tu dijiste que estuviste tres años ahí, llegaste a casa cuando tenías once, pero…tu hermana tenía la misma edad que tú, ambas fueron llevadas. Si ella quedó atrapada todo este tiempo, ¿cómo saliste tú, Catrina?
-México fue el último lugar, pero ya la bestia había estado en otros. Japón y Panamá. Migraban, solían migrar en busca de mujeres compatibles. Cuando correspondió la migración en México, nos llevaron a través de túneles. Nos detuvimos a descansar y cerca nuestro se encontraba un respiradero, succionaba agua y le expulsaba en el túnel. Lo único que recuerdo, es, que Mariana me empujó cuando el respiradero succionaba el agua. Ya después desperté en la playa donde las autoridades me encontraron.
-Ósea que tu hermana se jugó el chance de, liberarte o matarte. – murmuró Shura.
-Así es. – afirmó la chica.
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Capítulo 14 ¡up! Bueno, aun faltan cosas por explicar y secretos por revelar, pero, vamos avanzando. Espero que lo disfruten muchísimo.
Pdt: Natalita, exploté de risa ante la comparación de Alien. Debo confesar que soy una fan obsesiva por ese universo (y por el de Depredadores), pero al momento de crear la historia, no se me había pasado por la mente, fue genial, gracias.
