Gracias por sus bonitos deseos, espero y estén pasando unas fiestas navideñas increíbles.

La idea principal de este capítulo fue una sugerencia hace muchísimo de Lucecita2786, yo le di una vuelta a la idea para que no sea lo de siempre. ¡Espero y lo disfruten porque me divertí escribiéndolo!


"Siempre había creído que hacer el amor era más que un simple acto placentero entre dos personas. Abarcaba todo lo que se suponía que una pareja debía compartir: confianza y compromiso, esperanzas y sueños, una promesa de superar lo que el futuro pudiera traer." —Nicholas Sparks


Capítulo 09. Noveno mes

Frebrero, 2016

Esto tenía que ser una broma. Una muy mala. Yi Jeong estaba pálido, sus manos sudaban y de cierta forma estaba temblando.

Comenzó a caminar de un lado a otro de la habitación, ese sábado Ga Eul como siempre disfrutaba pasándolo en casa haciendo una que otra tarea doméstica y jugando con Golden, ya que al ser fin de semana no debía ir al Preescolar. Yi Jeong por su parte usaba los sábados para revisar documentos, permisos y cosas pertinentes a las exhibiciones de sus obras, y los museos de su familia, pero desde casa para estar lo más cerca posible de Ga Eul.

Minutos atrás el joven So había entrado a su habitación buscando unos documentos en específico para contrastarlos con otros que su padre había enviado el día anterior. Muchos de los documentos él los archivaba en la biblioteca del estudio que tenía en casa, pero ese fue el primer sitio dónde buscó y no consiguió lo que estaba buscando.

Los cajones del final del tocador en su habitación eran asombrosos para guardar cosas, pues ni Ga Eul ni Yi Jeong los usaban, al ordenar su ropa en el inmenso closet que poseía la habitación.

Yi Jeong se agachó para poder ver mejor lo que guardaban en ese último cajón, sacó de allí llaveros, un par de fotos, una bufanda de Ga Eul, un par de relojes averiados...

— ¿Dónde estarás? —Se auto-preguntó.

De repente su vista se fijó en una revista, la tomó para hojearla. Yi Jeong no podía estar más confundido, pues era una revista de maternidad. Y lo que lo llevó a su estado inicial no fue eso, sino el ultrasonido que cayó de la revista, adjuntado a un examen médico.

—Positivo— Yi Jeong leyó. — ¿Qué? ¿Ga Eul está embarazada?

Se puso de pie transpirando y caminando de un lado otro. Aquello era imposible, bueno... No era imposible biológicamente, él y Ga Eul eran muy activos en la práctica de eso, pero Ga Eul antes de casarse había ido al médico y se había puesto en control de natalidad, pues desde un principio ambos habían estado de acuerdo en que no querían hijos tan pronto, bueno eso era un tema que no habían vuelto a hablar, Yi Jeong sabía lo mucho que a Ga Eul le gustaban los niños, trabajaba en un Preescolar después de todo; pero él…A decir verdad lo único que lo asustaba de estar casado con Ga Eul, era tener una familia, y repetir el mismo patrón que sus padres con él y su hermano.

Pero entonces. ¿Por qué Ga Eul tenía eso escondido? ¿Por qué no le había dicho nada a él? Yi Jeong respiró profundo para calmarse, tomó todas las cosas que había sacado del cajón y las regresó a su sitio, incluyendo la revista con lo demás.

Un bebé: como un mini humano, un pequeño que lloraría, balbucearía, haría desastres con la comida, y se llevaría toda la atención de su esposa. El adinerado alfarero sacudió la cabeza y se dispuso a salir de la habitación con la idea de buscar a Ga Eul.

Los ruidos que emanaban de la planta baja le hizo entender a Yi Jeong que Ga Eul estaba en la sala de estar, ya estaban a mitad de febrero y Ga Eul estaba guardando los adornos de navidad, pudo haberlo hecho antes pero entre tantas ocupaciones y la flojera de los días libres, hasta ese momento es que ella se había propuesto quitar el árbol y cuanto adorno colgaba en la casa.

Yi Jeong carraspeó llamando la atención de la hermosa mujer que batallaba tratando de devolver un enrollado de luces a su caja. Ga Eul quien estaba sentada en el piso afanada con las luces levantó la vista y sonrió.

Yeobo, ¿Conseguiste los documentos que buscabas?

—Después soluciono eso, ¿Tú no tienes algo que quieras decirme? —Yi Jeong intentó sonar lo más casual posible, aún no se recuperaba del todo de la noticia que había descubierto minutos atrás. Sin embargo, su esposa ni se inmutó, Ga Eul parecía ajena a aquella situación.

—Oh, sí —Ella respondió al cabo de unos minutos con una risa nerviosa —Puede que le haya dado algo de comer que no debía a Golden, ya hice una cita con el veterinario a las 3:00pm.

Yi Jeong cerró los ojos esa no era la respuesta que él esperaba, ¿De verdad Ga Eul tenía tanto miedo de decirle la verdad? No era como si él ya hubiese asimilado toda la información, pero ¡Vamos! Eso no era algo que ella podía ocultarle.

—Ga Eul-yang, no creo que sea buena idea que sigas cargando a Golden, no hasta que…

— ¿De qué estás hablando? —Ga Eul empacó las últimas luces en una caja y se puso de pie —Ya te lo he dicho antes cariño, no puedes estar celoso de un conejito.

Ella caminó hasta él y le dio un beso en la mejilla para luego seguir su camino por las escaleras, dejando a Yi Jeong solo con las cajas de los adornos navideños en la sala.


Yi Jeong decidió dejar el asunto quieto por los momentos, él también necesitaba ordenar sus pensamientos. Toda la mañana pensándolo había llegado a la conclusión que no le molestaba la idea, ¿Estaba aterrado? sí, pero ya se estaba imaginando un escenario donde fuesen: él, Ga Eul, y un bebé…su bebé. Y le estaba gustando.

El pelinegro se tomó la tarde para hacerle una visita a su amigo Ji Hoo, dado que Ga Eul sí se había ido con Golden al veterinario. El prodigio musical de F4 estaba atareado en su consultorio en la clínica, a pesar de que Ji Hoo estaba especializado en cirugía general precisamente ese día estaba ayudando al Ala de Pediatría.

—Di: AH —Le indicaba el pelirrojo a una niña de unos cinco años, quien estaba sentada sobre las piernas de su madre. La pequeña de mejillas rosadas y regordetas, estaba muy concentrada en lo que Ji Hoo le pedía, abrió la boca y el joven Yoon comenzó a examinarla. Yi Jeong observaba todo de brazos cruzados en la esquina del consultorio de su amigo.

—Todo está bien, ya no hay rastros de la irritación inicial en la garganta. Voy a prescribir unos medicamentos finales, y estará completamente sana.

Ji Hoo se alejó un momento para garabatear algo en un papel y dárselo a la mamá de la niña.

—Gracias doctor príncipe —la niña hablo en cortas palabras, Ji Hoo sonrió. Esto pareció sonrojar a la mamá de la niña, quien atropelladamente agradeció y salieron del consultorio.

— ¿Cuándo se comienza a sentir un bebé? —Yi Jeong preguntó en el momento que Ji Hoo regresaba a sentarse detrás de su escritorio.

—Depende, los latidos de un bebé a partir de la semana 9 o 10. Y si hablas de movimientos desde la octava semana pero solo es reconocible por las madres como a la semana 16 —Respondió Ji Hoo como en piloto automático mientras revisaba unos informes.

— ¿Y están bien cuidados allí a dentro? Esfuerzos físicos, esto de los pelos de los animales y…

— ¿A qué viene todo esto? ¿Y por qué estás aquí? —Ji Hoo se quitó los lentes para verlo fijamente —Omo, ¿El casanova de F4 quiere un hijo? O es que Ga Eul está…

Pero Yi Jeong rodó los ojos y salió corriendo de la oficina de su amigo. Ya era lo suficientemente vergonzoso, y todavía su propia esposa no se atrevía a decírselo.


Y así se fue la tarde y llegó la noche, la casa de los So estaba tranquila y serena, ya habían senado, Golden se encontraba mejor y durmiendo acurrucado en su cojín, y ya no había rastro de ningún adorno de navidad, la casa volvía a hacer lo que era antes, claro que para Ga Eul la actitud de Yi Jeong ya le parecía sumamente extraña.

Y todo empeoró justo a la hora de dormir, tanto Yi Jeong como ella se encontraban en su lado de la cama, por mera casualidad cargaban pijamas combinadas La luz de la habitación aún estaba encendida, pues Yi Jeong leía unos documentos y Ga Eul solo lo observaba de vez en cuando.

—Llevas más de media hora con esa misma hoja, y solo tiene números ¿En qué piensas? —Ella preguntó quitándole los papeles de las manos a su esposo.

— ¡Yah! —Yi Jeong se quejó.

—Ha sido una semana agotadora para ambos, pero mañana podemos hacer un picnic, o salir a algún sitio —Ga Eul sugirió, pero como su esposo solo se le quedó viendo, ella se acercó más a él y rodó hasta quedar sobre él, para luego darle un corto beso.

Yi Jeong aunque correspondió el suave contacto se separó de ella y tomándola delicadamente por las muñecas la apartó de él y se sentó en la cama. Ga Eul lo miraba perpleja.

— ¿Qué te pasa?

—Necesitamos hablar —Yi Jeong dijo —Esto me está volviendo loco. ¿Por qué me lo estás ocultando? ¡Ya lo sé todo!

Ga Eul aún lo miraba confundida, Yi Jeong casi nunca se mostraba serio ni siquiera en los asuntos en los que de verdad requería estar serios.

—No te entiendo, me estás asustando.

Él se levantó de la cama de un salto y camino hacia el tocador directo al último cajón y cuando lo abrió sacó una revista, Ga Eul parpadeó al reconocerla. Luego el joven sacudió delante de ella una hoja que tenía adjuntada una ecografía.

— ¿Cuándo pensabas decirme sobre esto?

Ga Eul suspiró.

— ¿Es por eso que has estado todo el día muy raro? —Ella comentó suprimiendo una risa, y negando con la cabeza —Lo sé, es una noticia que hasta a mí me pone los pelos de punta, no te dije porque se supone que el papá es el primero que debe saberlo, no su amigo.

Fue como un balde de agua fría para él. Lo frenó en seco, ¿Qué acababa de decir Ga Eul? ¿Iban a tener un hijo y el padre no era él?

— ¡Pero si yo soy el padre!

Aquella afirmación dejó por unos segundos desconcertada a Ga Eul.

—Déjate de tonterías, ese tipo de bromas no me gustan

—No son bromas, tú eres la que tienes que dejar de decir cosas sin sentido.

Ga Eul se cruzó de brazos.

—Ah, o sea que ¿Embarazaste a Jan Di?

Yi Jeong sacudió la cabeza —Espera, ¿qué?

—Lee bien lo que dicen esos exámenes.

Yi Jeong bajó su vista a los papeles en sus manos, y efectivamente había una parte que no había leído esa mañana, el nombre: Goo Jan Di en la parte superior.

—Yo pensé que tú…—él empezó a decir — ¿Si estos exámenes no son tuyos que hacen en mi habitación?

—Nuestra —Ga Eul corrigió, para luego añadir —Fue un favor que me pidió Jan Di, está aterrada por la reacción que pueda tomar Madam Kang, a pesar de que ya hace años que aceptó el matrimonio de Jun Pyo con ella, aún mantienen una relación bastante extraña. Y hasta que no sepa cómo decírselo a Jun Pyo me pidió que guardara todas las cosas del control del bebé porque ella es muy torpe y la pueden descubrir.

Yi Jeong se rascó la nuca.

—Wow…no es algo que ella pueda esconder para siempre

—No, pero solo serán unos días. —Ga Eul comentó, luego viendo fijamente a su esposo le hizo una pregunta— ¿De verdad crees que si yo estuviese embarazada yo te ocultaría algo así?

—Perdón por malinterpretar todo. Sé que de los dos yo soy el más aséptico al tema de hijos, pero si tú quieres…

Ga Eul negó:

—Solo llevamos nueve meses casados, aún no nos acostumbramos al otro. Todavía discutimos todos los días si el papel higiénico debe ir en el portapapel con la hoja hacia fuera o hacia atrás —Ella soltó una risa al recordar esas pequeñeces de su día a día—Por algo me estoy cuidando, claro que quiero tener una familia llena de muchos Yi Jeongs en miniatura, pero no quiero compartirte con alguien más todavía.

Yi Jeong sonrió ante la confsión de su esposa.

—¿Sí sabes que los anticonceptivos no son 100% seguros?

—No es como si no estuviésemos listos tampoco, So Yi Jeong. Si eso pasa, vas a tener que quererme panzona, después de todo será culpa tuya.

Yi Jeong puso una mano en el pecho fingiendo indignación.

—¿Mi culpa? Hace unos minutos tú te abalanzaste sobre mí con claras intenciones de abusar de mí —Él replicó.

Ga Eul abrió y cerró la boca.

—¿Ah, sí? Pues regresa aquí a la cama para que hagamos que sea mi culpa —Ga Eul sentenció.

Él únicamente se echó a reír, guardo de nuevo los exámenes de Jan Di en el cajón y regresó a la cama junto a Ga Eul atrapándola entre las cobijas haciéndola jadear.

Estaba claro para Yi Jeong que aún no buscarían bebés, pero después de todo ese día pensándolo y pensándolo ya la idea no lo aterraba.


N/A: ¡Gracias por leer! por sus comentarios, disfruto leer lo que piensan. ¡Gracias!

Solo por curiosidad ¿A poco sí creyeron que Ga Eul estaba embarazada?

haha.

¡Nos estamos leyendo! ¡Sigan disfrutando las fiestas!