Disclaimer: H.P. no me pertenece. Le pertenece a J.K Rowling


De alfas & omegas

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Epílogo

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Joder si el nido no era lo mejor que podía pasar a un alfa, pensó Harry, entrando y saliendo de Draco, con la habitación llena del olor de ambos y la magia de los dos entrelazandose tan brusca y poderosamente como sus cuerpos. Su boca invadía la de Draco, su espalda estaba siendo rasguñada sin piedad y su esposo tenía las mejillas rojas, el cabello sudado y los ojos brillantes. Mirándolo como si Harry fuera el centro del universo y gimiendo su nombre sin parar.

-Joder, te amo, Draco-gruñó besándolo con fuerza y absorbiendo esos gemidos que el rubio daba, totalmente desecho, y flexible, a la merced de Harry, quien aprovechaba todo el tiempo para poseerlo.

Este era su segundo nido.

Y por lo tanto, su segundo hijo.

Después de ir a Grimmauld, Draco había permanecido la mayor parte de esos nueve meses en casa, y poco a poco había explorado cada parte de ella. Meses después, Aries, un pequeño alfa de ojos grises y cabello negro llegó al mundo, y ambos habían brillado de felicidad. El cuerpo de Draco volvió a ser lo que era, un beta con un aroma solo para Harry, y poco a poco se habían adaptado a su nueva rutina en el mundo mágico y en casa. Desde entonces, ambos se cuidaban, con el fin de poder enfocarse a sus respectivas carreras y poder consentir a Aries todo el tiempo. Había sido ninguna sorpresa cuando tan solo año y medio después, Draco había recibido, en medio de una comida con los Weasley un beso de Ginny.

Draco había estado riendo de algo que George había dicho, acerca de cómo Ron había llevado a Hermione al club para bailar y terminó vomitando en sus zapatos, cuando Harry llegó con Aries en los hombros de los jardines y él los miró a ambos con una suave sonrisa.

En su mente, Draco estaba pensando en lo muy feliz que era ahora, y lo mucho que amaba a Harry cuando Ginny se puso de pie y caminó a él tomando su rostro y besándolo.

Draco se había congelado y empujó a Ginny, limpiándose la boca.

Ginny parpadeó confundida.

Harry le pasó a Molly a Aries, y entonces Draco miró temeroso a su esposo, quien en lugar de gruñir corrió hacia Draco feliz y lo alzó, alejando un poco más brusco de lo debido al rubio de los demás, y rio contento, llevándoselo a casa y encargándole el bebé a Molly.

Y Draco sonrió también y lo besó.

Y ahora tenían un segundo cachorro.

Orión.

-¿Eres feliz?-preguntó a su esposo, acariciando sus cabellos cuando ambos se separaron, tirados sobre el colchón, y él asintió satisfecho.

-Siempre estoy feliz después de esto-rió, y Harry le golpeó levemente el brazo, haciendo que Draco se quejara.

-¡Hey! Es mi tiempo de mimos.

-Lo sé, será un infierno-exclamó Harry y Draco, aparentemente ofendido, puso una mano en su corazón y jadeó.

-Soy un amor cuando estoy esperando, pregúntale a Molly. Pregúntale a madre.

-Para tu madre eres un amor incluso cuando me estás tirando espinacas en la cara.

-Dije espárragos ese día, espárragos, y que me diste, ¡espinacas!

Harry rodó los ojos y lo abrazó.

-Bien, bien. Espárragos, anotado.

-Espera a que le digamos a padre-rió entre dientes el rubio, con malicia.-Pronto tendré siete como los Weasley. Todos mestizos, y ellos heredarán Malfoy Manor. Incluso si se reproduce como conejo cuando salga serán mis hijos, no los de él los que hereden.

Harry se atragantó.

-¿Siete? Espera, espera, ¿Cómo que heredaran... cuándo te dio el titulo Narcissa?

-Madre no me lo dio. La Mansión lo hizo.

-¿Cómo hiciste que...cuando lo hiciste? Fueron 9 meses de embarazo, luego terminamos la escuela, empezaste tu maestría de Pociones y estuviste el resto del tiempo con Pansy, Theodore o Aries. Jamás vi...

-Irrelevante, Harry, mientras tú estudiabas y apoyabas a Granger con causas benéficas e inútiles yo también estuve haciendo muchas cosas. Tuve conversaciones por aquí y por allá con los retratos. Y el Ministerio sabe que soy el esposo de Harry Potter. Manor sabe que padre está acabado y mi reinado ha comenzado. Tengo dos herederos. Con el Jefe de los Black y el único hijo de los Potter. Y les he dado a Malfoy Manor y a Grimmauld un heredero, independientemente de cual se queda qué. Cuando le de un heredero a los Potter tres casas estarán bajo mi mando. Será fabuloso, voy a monopolizar todos sus derechos y su dinero.

-Espera, ¿qué? ¿Qué estás planeando ahora, Draco? -preguntó sabiendo que planeaba algo, siempre planeaba algo.-La casa de mis padres sigue tan destruida como la vi la última vez.

-Una casa no es solo la construcción familiar-aclaró el rubio-es el apellido y la magia. Además, como sea, ya está reconstruida.

-¿Cuándo hiciste...? Olvídalo, -exclamó Harry divertido- entonces, ¿vas a hacer que nuestros hijos tengan diferentes apellidos y cada uno sea un líder de una casa?

-Si. Por supuesto.

-¿Cómo vas a lograr eso?-rió-¿Qué tal si alguno se niega a ser un heredero familiar? ¿Por eso quieres siete? ¿Por si cuatro se te escapan?

-Estaba pensando en cuatro a lo mucho, para que sepas estaba bromeando.

-De acuerdo. Entonces qué pasa si los cuatro se pelean esos tres importantes puestos.

-Oh, apuesto que serán muy convenencieros y me obedientes en ese caso. Una niña nos vendría muy bien también, la podríamos casar con el hijo de Pansy o Theo, y entonces tendríamos más poder aún.

-Ni siquiera tienen pareja.

-Pero eventualmente la tendrán.

-De acuerdo, bien. ¿Y que haremos que tanto poder?

-Disfrutarlo-exclamó Draco besando su cuello,-pero si es mucho esfuerzo para ti, puedes ayudarme con lo más fácil. Hacer cachorros fuertes, atractivos y poderosos.

Harry se posicionó sobre él, con una gran sonrisa.

-Oh, estoy dispuesto a sacrificarme en esa aparte. Apuesto que el futuro será muy emocionante.