CAPITULO DIEZ

ACTUALMENTE – DISTRITO SHINGANSHINA

LEVI

- Entonces… ¿te cedieron los derechos de la casa, pero los rechazaste? -escucho Levi preguntar a Sasha quien caminaba junto a Mikasa por las calles de Shinganshina.

Levi les seguía el paso unos cuantos pasos por detrás mientras se dirigían a la antigua residencia de los Jaeger. Habían pasado por la oficina municipal del distrito por información de la zona, al parecer cuando se hizo la distribución de los bienes para los antiguos residentes que perdieron su hogar por la Caída de la Muralla María, la oferta había pasado a Mikasa. Ella había rechazado la oferta y en cambio había recibido una compensación económica por el equivalente del bien. Por lo tanto, la residencia fue otorgada a una de los miles de familias sin hogar.

- Sí -contesta Mikasa distraídamente- No lo recordé hasta que lo mencionaron.

Como todo, piensa Levi mientras rueda sus ojos. Esta maldita amnesia.

Desde que había llegado al distrito aquella desconocida sensación de que había pasado algo en ese lugar se había instalado en él, y desde entonces no le había dado tregua. Aquel terrible deseo de recordar algo, algo que punzaba en el interior de su cabeza haciendo su existencia casi palpable, pero por más que intentaba alcanzarlo simplemente se esfumaba. Nada venia.

- Allí esta -señala Mikasa una casa esquinera al final de unas calles más adelante de ellos- O al menos esa era su ubicación.

- Bueno, esperemos que sus ocupantes sean amables y nos dejen echar un vistazo alrededor -dice Sasha adelantándose en la marcha.

Considerando que Levi se encontraba de un pésimo humor, él prefería evitarse los saludos y charla innecesaria con los residentes de aquella casa. Y teniendo en cuenta de que esperaban contar con el favor de una familia compasiva que permitiera ver por una vez el antiguo hogar de la infancia de Mikasa, era algo que tenía más probabilidades de suceder sin el gesto amargo de él incomodando a la ama de casa.

- Ackerman, encárgate de esto con Sasha -llama Levi la atención de Mikasa- Ya sabes lo que tienes que hacer.

- Claro, capitán -contesta ella apenas girándose antes de proseguir su camino.

Levi chasquea la lengua a su espalda antes de desviarse por otro camino. Realmente se encuentra de un humor agrio, que hasta la actitud indiferente de Mikasa parece molestarlo. Solo esperaba que al final del día tuvieran al menos algunas respuestas.

Con aparente desgana empieza a caminar por las calles del distrito ignorando las miradas que algunos le dan al reconocer su uniforme, y lamentando no tener su EM3D puesto para evitar el gentío. De sus escasos recuerdos no tiene ninguno concreto del distrito, claro lo ha visitado, pero solo de pasada, nada memorable. Pero asimilando la vista de su entorno se da cuenta de que el distrito se ha remodelado casi completamente.

La mayoría de las casas familiares están completamente terminadas, al igual que la mayoría de las calles, pero hay altas estructuraciones, quizás fábricas, aun con pendientes de acabados. Eso le habla de que quizás la remodelación del distrito no lleva mucho tiempo. Aunque al parecer de Levi, eso le parece ya de hace mucho tiempo. Hace una nota mental de averiguar por las fechas de inicio de remodelación del distrito.

Se encontraba paseando su mirada con desgana de un lado a otro cuando un domicilio llamo su atención, su aspecto indicaba que era una de las pocas casas que habían logrado mantener su antigua estructura intacta y eran pocas las modificaciones que se le realizaron. A su mente llego el consejo de Hange de indagar sobre los indicios que diera su mente, por eso sin importarle las miradas extrañadas de los transeúntes y sin ningún esfuerzo escala los cimientos de la casa hasta llegar a su tejado.

Una vez allí, da un gran rodeo a su alrededor notando nada en particular, solo que aquella casa era una de las cercanas al muro exterior. Con pocas ganas de volver a bajar decide sentarse en el piñón del tejado.

Es ahí cuando pasa.

Destellos de Erwin y otra forma calcinada, ambos moribundos atraviesan su mente. Al igual que una jeringuilla en su mano.

¿Qué es? ¿Medicina?

Al igual que la imagen de una Mikasa furiosa derribándolo con gesto asesino lo toman por sorpresa.

¿Por qué peleaba la mocosa?, Levi tamborilea sus dedos en su pierna mientras intenta discernir el significado de aquellas imágenes.

Erwin y la otra figura.

Una jeringa en su mano.

Uno calcinado, completamente irreconocible. Erwin con su cara demacrada y una gran herida sangrante en su torso.

Mikasa intentando herirlo para arrebatarle algo. Con la determinante y horripilante intención en su rostro, y la angustia nublando sus ojos.

Sumar dos y dos era fácil.

Al parecer poseía lo que salvaría a alguno de ellos, y la lógica me hace pensar que yo escogí dársela a Erwin. Posiblemente Ackerman no estaba de acuerdo. ¿Quién se llevó la jeringuilla?

Un pensamiento hace estremecer a Levi.

Posiblemente la jeringuilla paro al otro sujeto y por eso Erwin ahora no estaba con ellos.


Mikasa y Sasha se encontraban esperándolo en una de las plazas del distrito cuando Levi las encontró. Ya era media tarde para entonces, y el humor de Levi se encontraba aún peor que antes.

- ¿Qué averiguaron? -suelta nada más él al plantarse frente a ellas.

- Eh… no mucho capitán -contesta un poco dubitativa Sasha- Pudimos ingresar al antiguo hogar de Mikasa, pero nada vino a la mente de ella…

- No averiguaron nada -constata rápidamente él.

- Bueno… Mikasa dice tener cierta pista sobre el sótano de la casa -comenta ella en un murmullo.

- ¿Cómo es eso? -pregunta Levi arqueando una ceja- Y contéstame tu Ackerman. Sasha no es tu lora parlante para que hable por ti.

Sasha solo abre sus ojos en sorpresa, pero es sabia y cierra su boca. Mikasa frunce imperceptiblemente su ceño antes de responder, un gesto que no pasa desapercibido para Levi.

- El hogar no me brindo más recuerdos que los de mi conviviendo con Carla y el doctor Jaeger…

- Eso ya me lo dijo Blouse -corta tajantemente Levi- El sótano.

- El sótano contenía una pista -contesta ella con el ceño fruncido- Ahora no es más que una bodega, pero recuerdo que el interés de la Legión era llegar aquí al distrito para entrar en ese sótano.

Levi hace una mueca ante lo ridículo que sonaba el anterior comentario.

- ¿Y que podría contener ese afamado sótano? -suelta él quizás con un poco de ironía en el tono.

Mikasa lo observa fijamente con evidente molestia antes de responder.

- Creo que no está del humor indicado para tener esta conversación, capitán.

Ante esto Sasha que estaba siendo de espectadora de esto abre su boca en aterrorizada sorpresa.

- Mika… -susurra Sasha.

- No seas condescendiente, mocosa -taja rápidamente Levi- Él que este o no este de buen humor no me impide ni me excusa de pedir resultados. Razonables. -agrega él con mofa.

- ¿Y qué hay de razonable en todo? -le replica Mikasa mientras manotea el aire- Estamos buscando el rastro de un ser inexistente, que se ha borrado de la tierra.

- Si tienes alguna queja Ackerman -Levi habla lentamente mientras cruza los brazos sobre el pecho en actitud prepotente- Ya sabes lo que tienes que hacer.

- ¿Qué? -pregunta ella con evidente molestia.

- Metértela por donde te quepa. Porque a nadie ni mucho menos a mí me importan una mierda tus lloriqueos.

Levi percibe por el rabillo del ojo a Sasha abrir la boca aún más en sorpresa, pero no le ofrece la más mínima atención, su fría mirada esta puesta completamente en la colérica de Mikasa.

La mocosa está a punto de decir algo… Tal vez algo que me dé la suficiente excusa para un necesario castigo. En los establos, en los baños, limpiándome las botas…

Sin embargo, toda acción de Mikasa se ve cortada cuando Sasha súbitamente se interpone entre ellos y señala histéricamente un lugar en la plaza.

- ¡Allí! -dice antes de salir a toda prisa hacia el lugar.

Olvidada o descartada por el momento su anterior riña Levi dirige su vista hacia donde la atolondrada de Sasha interceptaba a una chica rubia. El jadeo de sorpresa que suelta Mikasa llama su atención.

- ¿Qué pasa? ¿Quién es? -pregunta Levi.

- Es Annie -contesta ella tras parpadear varias veces- Annie Leonheart.


Hola, ¿Cómo van? Yo acá con frio ya que estamos en época de lluvias. He leído un par de reviews que me han dejado respecto a cómo es que este fenómeno de amnesia afectó también a los Ackermans ya que ellos son pues Ackermans: invencibles, poderosos, intocables... etc, para eso diré que efectivamente se explicará más adelante, tendré mi propia teoría que espero sea convincente para ustedes aunque depende de cada quien, recuerden que la verdadera historia es la que publica mr Hajime Isayama (Imagínense a Isayama señalándome con un dedo acusador diciéndome que estoy inventando puras burradas al leer esto XD) pero ahí vamos, ahí vamos. Gracias por seguir la historia y por los reviews hasta ahora. Cuídense. Sin más, nos leemos.