Harry Potter pertenece a JK Rowling.
Tokyo Ghoul pertenece a Sui Ishida.
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Este es un Fic con una Fem-Harry (llamada Artemisa, en esta versión), podríamos decir que es como otra versión del Fic "La Chica del Rayo".
Aquí Artemisa será un Ghoul (Estilo Tokyo Ghoul).
Aquí los padres de Artemisa, están vivos, y tiene dos hermanos menores.
Harem: Hermione Granger, Padma Patil, Daphne Greengrass, Susan Bones, Tōka Kirishima, Lily Potter y Stephanie (su hermana menor OC).
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Artemisa: The History of The Queen Ghoul
Capítulo 11.
Mantenerse en una constante comunicación (vía Lechuzas), entre Artemisa, Padma, Daphne y Susan, ayudó a Artemisa mucho, estaba finalmente construyendo lazos de amistad, con las chicas.
Construía lazos de hermandad con Stephanie y Thomas.
Construía lazos paterno filiales con James y Lily, llegando a llamarlos así: "Papá" y "Mamá".
Así mismo, las chicas que se estaban relacionando amistosamente con Artemisa, así como Stephanie y Thomas, solían ir a la casa Boleskine, y tomaban clases sobre la magia, gracias a Lily, Nadia y Sirius, quien se quedaría con ellos, estaba muy débil debido a tantos años conviviendo con los Dementores, cosa que hacía a James sentirse culpable.
Culpable por no haberse comunicado con más personas, fuera de Dumbledore.
Culpable por no haberse preocupado por sus amigos de toda una vida.
Culpable por no haberse preocupado por su hija.
Por no haberla buscado, y ahora el resultado era una chica con bastantes problemas de socialización y que odiaba en mayor, o menor medida a la humanidad. Sí, tanto James, como Lily, se habían informado sobre la misantropía, cuando Dumbledore, nombró aquello, como uno de los rasgos característicos, que la profesora Minerva McGonagall, había podido vislumbrar, en su encuentro con la joven.
Pero aquello, no había hecho que James y Lily, amaran menos a la pelinegra, ni mucho menos su condición Ghoul, los hizo alejarse de ella.
Los días de vacaciones, resultaron en una gran diversión, para todos.
La carta de segundo año, llegó.
Libro reglamentario de hechizos (segundo año)
Y ese era el único libro útil, al parecer, los otros eran de un tal Gilderoy Lockhart, con títulos como: "Recreo con la Banshee", "Una vuelta con los espíritus malignos" o "Vampiros, mis hermanos de Sangre", y así, con títulos bastante estrambóticos, que no decían mucho, sobre lo que tratarían.
La familia de cinco, fue al Callejón Diagon, usando la red Flu, para aparecerse en el Caldero Chorreante, desde allí, fueron al callejón, con James haciendo uso de "la contraseña".
Compraron el Libro Reglamentario de Hechizos (2° Grado), y vieron un anuncio, al entrar en "Gilderoy Lockhart, firmará ejemplares de su autobiografía EL ENCANTADOR, a las 12:30-14:30 horas". Hicieron las compras solo de un grupo de libros, es decir: solo para uno de sus hijos, después de esa compra, la cual confundió a los tres Potter, Lily les sonrió y usó la maldición Geminio, multiplicando por dos, todos los libros. Thomas y Stephanie, sonrieron ante la astucia de su madre.
Compraron los implementos para pociones, y fueron a comer helados, en Florean Fortescue, donde se encontraron con unas emocionadas y sonrientes Hermione y Padma, no así Parvati, la cual se veía algo enfadada, debido a que, al parecer, su hermana y Hermione, habían estado hablando de cosas que ella no entendía. Los Potter, invitaron a las tres chicas, a comer helados, cosa que aceptaron. La curiosidad infantil, les hizo preguntar, porqué Artemisa no parecía conocer de antes a los Potter, y Lily contestó, que alguien había querido con todas sus fuerzas, que una profecía, se refiriera a Artemisa, que ella fue separada de ellos, pues esa persona tenía mucho poder, y que creció con su hermana, quien era una Muggle y odiaba la magia, cosa que causó en Artemisa, que actuara como actuaba, como si odiara a las personas.
Artemisa sabía que era una mala idea, el decidir acompañar a Padma, para que la rebelde Parvati, comprara apenas ahora sus libros, la gemela de Gryffindor, pudo obtener las firmas de Gilderoy Lockhart, a quien miraba embelesada, entonces Lockhart la vio, la reconoció y lo comentó a todos, obligándola a tomarse una fotografía con todos.
―La señorita Potter, ha entrado en mi tienda buscando mis libros y, por supuesto, que obtendrá mis libros autografiados ―dijo Lockhart.
― ¿Debería de comérmelo ahora, o solo me voy lejos? ―se preguntó la chica, mientras recibía los libros de parte del sujeto, la pelinegra suspiró y se acercó a Parvati, a quien se los entregó, la menor (por dos minutos), comenzó a chillar histérica, ante esto de haber recibido los libros autografiados de este hombre, quien volvió a jalar a Artemisa, para tomarse algunas fotos juntos, la chica hizo su mejor esfuerzo, para no devorar al idiota, para luego alejarse de allí y mirar enfadada, a una Padma, quien le miraba con una cara de "perdón", la Ravenclaw recibió un suspiró de la enfadada pelinegra, quien se alejó, con la cabeza en alto y sin volver a ser vista.
― (...) ¡Sí damas y caballeros, este año voy a dar la materia de Defensa Contra las Artes Oscuras, en el colegio Hogwarts, de Magia y Hechicería! ―dijo Lockhart, causando que los Potter y las Patil, abrieran sus ojos, sin poder creérselo.
―Voy a necesitar MUCHA, carne, si es que no voy a tener permitido, devorar a ese inútil ―pensó una Artemisa, algo molesta.
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El día anterior a volver a Hogwarts (31 de agosto de 1992), Artemisa se encontró sobre su cama, a una criatura de tamaño pequeño, gran cabeza, grandes orejas similares a las alas de un murciélago. La chica, se preparó para atacar y liberó su Bikaku. ― ¿Quién eres? ―preguntó.
La criatura, no mostró tenerle miedo, en cambio realizó una reverencia. ―Es un placer para Dobby conocerla, señorita Potter. Dobby es un Elfo Domestico, y ha venido para... ―la pequeña criatura parecía tener miedo. ―Dobby no sabe por dónde comenzar, señorita. Verá, cosas muy malas, están por ocurrir en Hogwarts.
Artemisa miró a la criatura. ― ¿Sabes de qué se trata?
―Solo sé, que mi amo está implicado. ―Dijo la criatura, con nerviosismo, y jugando con sus manos. ―No solo quiere dañar Hogwarts, sino que buscará una forma de dañarla a usted.
―Dañarme a mí ―repitió quedamente. ― ¿Es tu amo, un Mortífago?
―Lo es. ―Dijo la criatura, asustada.
― ¿Por qué vistes así, Dobby? ―quería que la criatura se calmara, mientras veía la funda de almohada que llevaba la criatura.
―Dobby es un elfo doméstico, estas son las ropas de la esclavitud.
― ¿Hay una forma de que seas libre?
―Dobby solo será libre, si alguno de sus amos, le regala una prenda. Pero ellos se aseguran, de jamás dejar en manos de Dobby, ni tan siquiera un calcetín, pues sería suficiente, para liberarlo. ―Dijo la criatura.
―Gracias por tu aviso, Dobby, creo que debes de volver, antes de que se extrañen de que no estés allí ―dijo Artemisa, el elfo asintió y se desapareció, para luego ir a buscar a su padre, encontrándolo en la oficina, llenando algunos documentos, y comunicándole lo ocurrido, con el elfo, y el aviso de que cosas malas ocurrirían en el colegio.
―Ante la más mínima señal de peligro, manda una carta ―pidió James, mirando seriamente a su hija, a lo cual la pelinegra asintió, y salió de la oficina.
―Este año no será aburrido. No señor ―pensó la pelinegra sonriente, volviendo a su habitación, encontrándose con Hugin, quien le llevó una carta de Tōka, al parecer todo estaba bien, estaba aprendiendo a luchar cuerpo a cuerpo, y parecía que las cosas se habían encrudecido, con las Palomas y con una nueva administración presente en la CCG. ―Mierda. Sé fuerte, Tōka-Chan. ―Suspiró. ―Al parecer, no serás la única que tendrá que reunir sus fuerzas, sino que yo también, para sea lo que sea, que me espera en este nuevo año en Hogwarts. ―Su instinto de Ghoul, le hizo intuir que las cosas serían este año, peores que el pasado, con un maestro poseído por un Mago Oscuro. Ante aquel aviso del pequeño elfo doméstico, Lily guio a sus hijos, a lo que anteriormente, fue el Salón de Baile Secundario de la casa, ese lugar, fue remodelado por Lily, para ser una especie de sala de entrenamiento, tanto de Artes Marciales, como de Magia Marcial de duelos, y para esto último, tenían varios cientos de libros de los cuales escoger.
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Japón, Tokio; 6:00am.
Una chica de cabello violeta, con un flequillo cubriendo su ojo izquierdo. Su peluca roja se había caído y ante ella, había dos Investigadores Ghoul, o como los Ghoul los llamaban Palomas.
― ¡Ya no hay a donde huir, pequeña! ―dijo uno de los investigadores, el cual tenía el cabello rubio y estaba agitado.
―Sí, supongo que tienes razón ―dijo la chica, la cual tenía un buen estado físico, a diferencia del investigador de cabello rubio. ―Ahora... si él está ante mí, entonces su compañero... ―exteriorizó su Ukaku y lo cristalizó, resistiendo apenas, el embate del Quinque tipo Bikaku, del sujeto que estaba detrás de ella, la pelivioleta se giró y lanzó una patada, inesperada para su enemigo, quien recibió el golpe y se desplazó por el suelo, antes de recibir un combo de puños, patadas, rodillazos y codazos, sin apenas poder defenderse.
El otro investigador trató de atacarla, con un Quinque de tipo Kōkaku, pero Tōka hizo desaparecer su Ukaku, haciendo fallar el ataque a su enemigo, antes de volver a liberarlo y disparar plumas/cristales, contra el que iba por detrás de ella, matándolo, al empalarlo.
El investigador recuperó su Quinque y se lanzó a la batalla, apenas y teniendo tiempo agitarlo de un lado a otro, evitando algunos cristales, y cuando logró que la cola, se enredara alrededor de la cintura de la chica con mascara de conejo, ella saltó, dejándose llevar, por el jalón que le dio el investigador, quien no se esperó eso, y se llevó tres cortes en la mejilla, producto de tres cristales, y un puñetazo que lo hizo caer al suelo, antes de generar dos grandes cristales y clavárselos en la pierna, atravesando el suelo debajo de él.
A Tōka no le importó tropezarse también, su velocidad, fue mayor que la del investigador, logrando darle una patada en el rostro, y liberarse del Quinque, mientras ella tomaba el del otro investigador y lo activó, creando una especie de maza.
― ¡ESPERA! ―Chilló el hombre, al ver a la chica pararse ante él y aplastarle rápidamente una mano― ¡¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?! ―el hombre tuvo su respuesta, al ver la maza ir hacía su rostro y aplastarle la cabeza.
―Esto es por ustedes... hermanos y hermanas Ghoul.
―Bien hecho, querida ―dijo Hikari, detrás de su hija. Al girarse, vio a su madre con sangre en las manos, y mejilla, y guardando su Ukaku, detrás de ella, estaba el cadáver de otro investigador.
Madre e hija sonrieron, antes de saciarse un poco y guardar los miembros restantes de los tres investigadores, para más adelante.
Dejando Tōka un mensaje escrito en sangre, en la pared: Taoreta Gūru kyōdai zen'in no nanioite, watashitachiha tatakai tsudzukemasu. (Aquí seguimos, en el nombre de todos nuestros hermanos Ghoul, que han caído, continuaremos en pie de lucha)
