Shot, basado en el capítulo en el que Patán debe llevar el hacha ceremonial para una boda entre los Hofferson y los Jorgenson pero la pierde en una isla y un ala acorazada la tiene
POV HIPO
Este definitivamente sería un buen viaje, si mí querido medio primo no hubiera estado en la lista de invitados. Aunque poca gracia me hacía representar a los Haddock en una ceremonia de unión el evento tenía dos ventajas, la primera la oportunidad de presenciar algo único, la unión entre los Hofferson y los Jorgenson, segunda Astrid vino tan o más obligada que yo.
-Hay algo que me decepciona de todo esto- dijo Patán mientras volábamos en dirección a la ceremonia
-¿Qué?- le pregunté
-¿Qué hayas sido la cuarta opción?- se burló Astrid al recordarle que no fue el primero en quien pensaron como el vikingo con el honor de cuidar y entregar el hacha ceremonial de la familia Jorgenson
-Papá solo fingía... soy su héroe- puedo jurar que en verdad lo piensa –me refiero a que siempre pensé que Astrid y yo seríamos los destinados a romper con la maldición-
-¡¿QUÉ?!- preguntamos al mismo tiempo Astrid y yo
-Pero no te decepciones dulzura, todo puede pasar-
-Agg- dijo Astrid tomando la delantera, suele alejarse de Patán cuando trata de no matarlo.
-Felicidades Patán pusiste de malas a Astrid- le dije con los ojos en blanco
-¿Qué?, yo solo dije lo que ella tiene demasiado miedo a admitir-
-¿Enserio?... ¿me lo estás diciendo enserio?- le pregunté ya un poco molesto, por supuesto que no era eso... ¿verdad?
-Vamos Hipo, eres listo, ¿acaso no ves que su constantes pruebas de violencia son por que se odia a si misma por amarme tanto?- me dijo seguro Patán
-Estoy muuuuy seguro que no es por eso- le respondí, por supuesto que no era por eso.
-Mira Haddock, no me caes bien, pero hasta eso de repente puedo llegar a estimarte-
-Te lo agradezco- le dije sarcástico
-No me interrumpas, aun no acabo- me decía alegre –el caso es que, aunque te llegue a "estimar" cosita de nada tampoco te alegres tanto, no puedo dejarte a Astrid cuando ella me ama tanto a mí-
-Espera ¿Qué? ¿Dejármela?- le pregunté algo nervioso
-¿Crees que soy estúpido?-
-Si- lo interrumpí
-Ohh que no me interrumpas... el caso es que todos sabemos que babeas por Astrid desde hace años, pero lo siento amigo solo puede haber un ganador-
-Patán lo que dices no tiene sentido...sabes que, mejor volemos en silencio ¿te parece?- honestamente no tenía muchas más ganas de conversar al respecto
-Te propongo una apuesta- al parecer él quería seguir con el tema
-Viniendo de ti, no me interesa- tengo la sospecha a donde va esto, y no me agrada
-Solo escucha, en menos de dos lunas, ya habré logrado que Astrid me bese-
-¿Qué?- le dije ya molesto –no voy a apostar nunca respecto a una dama y mucho menos si se trata de Astrid ¿Qué clase de idiota eres?-
-Ay Odín eres tan histérico, el que pierda lava los establos un mes ¿trato?-
-Patán, pon atención, NO voy a apostar- le dije resaltando el no
-Trato hecho¡- dijo comenzando a tomar velocidad para alcanzar a Astrid. Esto solo puede salir terriblemente mal.
POV NARRADOR
-Oh Astrid- dijo Patán alcanzando a la furiosa rubia
-Si quieres seguir con vida para entregar el hacha aléjate de mí- le dijo de malas y sin dejar de mirar hacia adelante, Hipo rápidamente los alcanzó.
-Bien- dijo tranquilo, por ahora no insistiría
Todos volaron en silencio, hasta que el hacha se escapó de las manos de Patán y cayó en una isla resguarda por un Ala Acorazada, el cambio de prioridades de los jinetes se hizo evidente cuando Patán olvido la apuesta y se concentró en recuperar el arma. Después de un tiempo y casi morir varias veces lograron hacerse del hacha, cuando Patán llegó encontró una isla en escombros.
Después de todo la celebración no se llevaría a cabo, dos familias que se odian estando juntas no es buena opción y terminaron por suspender la boda.
Cuando regresaron a la isla, se enteraron que Brutacio había casado sin querer a Tilda y Patapez y estos se adaptaban a su vida en matrimonio, sin embargo la idea se rompió cuando Hipo le recordó que no había acabado su entrenamiento y por ende no podía hacer uniones vikingas.
-Patapez se casó con Brutilda, supongo que todo es posible- decía riéndose de la idea Astrid mientras Patapez sacaba de su cabaña el tiburón que Brutilda había instalado en ella
-Bueno una cosa es segura...- intervino Hipo -ningún Hofferson jamás se casara con un Jorgenson-
-Nunca digas nunca ¿verdad Astrid?- dijo Patán codeando a Astrid
-Nunca- respondió Astrid con una mueca de desagrado y después se fue con Tormenta a llevarla a descansar
-No te emociones Una Pierna aun me queda tiempo- le advirtió Patán a Hipo
-Patán no te miento... no estoy en esto, enserio- dijo Hipo tratando de dejarlo lo más claro posible
-Tú solo ve cómo actúa el maestro- dijo tallándose las manos para después ir con Colmillo hacia los establos
POV ASTRID
-Descansa nena- le dije a mi dragona mientras la acariciaba. Cerré la puerta de su establo y comencé a dirigirme a la casa club a cenar algo
-Hola belleza- dijo el idiota de Patán recargado en la entrada del lugar
-VUELVEME A DECIR BELLEZA Y ESTAS MUY MUERTO- le advertí tomando mi hacha
-Ya ya tranquila Astrid- me dijo levantando las manos en son de paz –solo venía a verte... ¿quieres dar un paseo con Colmillo y conmigo?-
-Ni aunque mi vida dependiera de eso- le dije de malas y me dispuse a caminar hacia Colmillo –no me lo tomes personal, es tu jinete al que no soporto- Colmillo y yo teníamos historia, y en realidad, le tenía cariño a ese dragón, el me respondió con un encantador rugido, sé que también me quiere.
-No seas negativa- decía Patán caminando rápido hacia mi
-Patán, gracias a tu chistecito tuve que estar en una isla en donde un dragón casi deja ciega a Tormenta y casi me mata, eso sin contar el hecho de que fui en vano a una ceremonia que no se dio, así que estoy hambrienta, cansada y con nada de humor para tolerarte- le advertí y sin darle más para hablar camine más rápido hasta llegar a la casa club, paz al fin.
POV PATÁN
La rubia es difícil, pero aún me quedan una luna, las mañanas es cuando Astrid esta de mejor humor, tengo un buen plan para mañana.
Estúpido sol, no entiendo como disfrutan levantarse a esta hora, pero todo sea por mi próxima esposa. Camino hacia ella, traigo un par de hachas, la cita perfecta para ella.
Entré a su cabaña, todo en silencio, la comencé a buscar, que no me haya ganado por que no puedo despertarme antes. Cuando llegué a su recamara la vi, aún estaba dormida, tan perfecta, tan tranquila, digna de alguien como yo. Me acerqué a ella y susurre a su oído
-Oh Aaaastrid- ella enseguida abrió los ojos
-PATÁN- dijo levantándose de golpe ¿molesta?, no yo supongo que sorprendida
-Buenos días hermosa- le dije seductor aunque poco duro cuando sentí que la mejilla me ardía, tiene un puño pesado
-¿Qué dem...?... lárgate de aquí- me dijo saltando de la cama. Sobé un poco mi mejilla y me dispuse a hablar
-As...¿lista?- escuché al idiota de Hipo entrar a la habitación -¿Patán?-
POV HIPO
Ay Thor, esto no es bueno
-Oye amigo estamos ocupados aquí- me contestó el imbécil, mire a Astrid, estaba a punto de explotar
-Tú vienes conmigo AHORA- le ordené
-Solo un momento-
-AAAAAAAAAAAAAAAAA- escuché decir a Astrid, apenas pude sostenerla, en verdad estaba enojada
-Patán enserio afuera- le grité mientras forcejeaba con Astrid
-Bueno ya- dijo claramente asustado y salió corriendo
-Ya tranquila- le dije a Astrid soltando un poco mi agarre -¿Qué paso?, ¿te hizo algo?-
-Por puesto que no, ya estaría muerto- me respondió calmándose un poco –cuando desperté estaba aquí... desde ayer esta más insoportable de lo normal y no miento Hipo, lo voy a matar- suspire profundo
-Déjame resolverlo a mi ¿sí?- ella asintió no muy convencida -te dejo para que cambies cuando estés lista me alcanzas en la Casa Club y salimos a patrullar ¿está bien?- le dije saliendo
-Bien- me dijo algo aturdida. No la culpo
-TU¡- dije en cuanto vi a Patán almorzando
-SI TU ¡- me dijo en el mismo tono -¿puedo saber a qué demonios fuiste allá?-
-¿yo?... para comenzar ¿por qué estabas tú ahí?- le recrimine
-¿Qué está pasando?- escuché a Brutacio susurrarle a su hermana
-Cállate y disfruta el drama- le respondió esta
-Oye yo fui a invitar a Astrid a una cita... pero tu tenías que arruinarlo todo- me dijo señalándome
-Patán si yo no hubiera llegado Astrid tu hubiera matado para comenzar- le recordé
-Según tu¡- me decía con tono molesto –hubiera dicho que sí... además ¿con que libertades entras como si nada a su habitación?-
-¿Enserio? Me estás diciendo eso- dije notando la ironía en sus propias palabras
-Sí, pudiste tomarnos en un momento incomodo- conforme seguía mi sangre hervía más y más, el simple hecho de pensarlo... aag –entiendo que estés celoso, pero se un buen perdedor hermano-
-Sabes que Patán, me canse de ti... en primera lo que pase o no pase entre Astrid y yo, no es de tu incumbencia, en segunda, si tuvieras dos gramos de cerebro y la conocieras un poco entenderías las verdaderas razones por las que te quiere matar constantemente, no eres más que un idiota engreído y Astrid merece mucho más que eso, y en tercera para con esto YA- le dije desquitando mi mal humor
–Es que tú no soportas perder- me dijo ya algo nervioso
-QUE NO ES UNA MALDITA APUESTA- le dije cansado del tema –enserio Patán para con esto ya- le advertí, Chimuelo gruño un poco y voltee a ver, Astrid estaba llegando –Iremos a patrullar Patapez... quedas a cargo, gemelos...-
-No vuelen nada- dijeron al unísono
-Exacto y Patán... - suspiré profundo y sin decir más alcance a Astrid al aire.
POV ASTRID
-¿Estas bien?- me preguntó después de un rato de vuelo
-¿Que? Si por supuesto- le dije tratando de estar tranquila
-¿Astrid?... es por Patán- me preguntó, la verdad en estos días tenia tanto en la cabeza que Patán era lo de menos
-Puedo tolerar a Patán, hasta cierto punto claro, tranquilo, todo bien- no podía decirle, sentía que lo traicionaba, pero Heather tenía razón, si él se enteraba complicaría más las cosas, Thor solo espero que mi amiga esté bien.
-As estas demasiado callada, enserio me estas poniendo nervioso- yo solo reí un poco con ese comentario, Thor era tan perfecto
-Los cazadores me tienen algo nerviosa, pienso en el dolor de los dragones que han sido capturados, supongo que me afecto más de lo que creí- Desviar la verdad no es mentir
-Me siento igual, sabía que Dagur era un imbécil, pero una alianza con esos malditos... Yo, sé que estas decepcionada con Heather- Thor dame fuerzas
-Si por supuesto- fue todo lo que pude decir, tendría que hacerlo mejor si quería disimular, plan infalible, cambiemos de tema –Hipo yo... no te he agradecido por salvar mi vida esa noche- el dejo escapar un suspiro
-No tienes que agradecer, sabes que lo haría otras mil veces-
-Bueno esperamos que no sea necesarias tantas- bromee con él, aunque al comienzo la historia fue un poco incomoda de entender, el salvo mi vida, hizo lo que tenía que hacer y yo no tenía más que agradecimiento para él.
Podría pasar mi vida entera volando con él, pero debíamos regresar.
POV NARRADOR
Cuando Patán les contó la apuesta a los gemelos y a Patapez, estos poco podían creerlo, era un riesgo de muerte, uno muy grande. Patapez por su parte no podía creer que Hipo fuera parte de la apuesta, de eso investigaría más cuando su amigo regresara.
La Orilla estuvo tranquila, bajo el concepto de "tranquilidad" normal para los gemelos. Patán estaba exasperado porque Astrid regresara, le quedaba poco tiempo y no planeaba lavar los establos un mes.
Cuando Hipo y Astrid llegaron se dirigieron a la Casa Club, Patapez intervino a la entrada a Hipo y comenzó a interrogarlo
-Gracias a Thor, sabía que no podías ser parte de una apuesta así- dijo tranquilo cuando Hipo le explico las cosas
-¿Apuesta?- una voz detrás de los chicos los hizo abrir los ojos
-Aaaastrid- dijo nervioso Patapez volteándose lentamente –yo, yo creo que me habl... con permiso- dijo para rápidamente irse a sentar y esconderse el rostro con su plato. Astrid miro en silencio a Hipo con una ceja levantada
-Solo promete no matar a nadie- le suplicó Hipo
-No me des razones para hacerlo- lo retó Astrid
Hipo comenzó a contarle las cosas, Astrid estaba ilegible, en silencio lo escuchaba y encontraba sentido al comportamiento de Patán.
-Astrid te juro que no acepte eso, pero la pequeña cabeza de Pat...- no acabó de decir cuando el dedo de Astrid se posó en sus labios haciéndolo callar
-Lo sé, eres mejor que eso- le regaló una sonrisa y comenzó a caminar tranquilamente hacia Patán, muy peligrosamente tranquila.
-Esto va a ser muy malo- suspiro Hipo yendo detrás de Astrid.
La rubia se acercó sonriéndole a Patán, una sonrisa hermosa, que hipnotizo al vikingo pelinegro, ella tomó su camisa y comenzó a acercarlo hacia ella, Hipo igual que el resto de la audiencia estaban con la boca abierta, el castaño no podía creer eso, Astrid comenzó a acercarse a él, Patán cerró los ojos y levantó los labios, entonces el puño libre de la ojiazul soltó toda su furia sobre el rostro de Patán, tanto fue que terminó en el suelo
-Nunca ¿me escuchaste? NUNCA- le recriminó la chica sacudiéndose las manos, en su camino a la salida no pudo evitar rozar con su mano la muñeca de Hipo, ese simple gesto, hizo que el mundo de Hipo colapsara.
Hipo y Astrid obligaron a Patán a cumplir con el castigo al perdedor, después de todo el acepto por Hipo.
