Fue horrible pensar que no podría ayudarla ni ella a mí...

¿Habria un peor destino que ese? Fue un pensamiento tan efímero antes de ser completamente tragada por el "agua".

Me sentía tan liviana en mi descenso que pensé que mi cuerpo había perdido toda sensibilidad. No podia respirar pero...tampoco tenia que, literalmente habia perdido toda capacidad corporea y vital. Si tuviera que explicarlo diria que era como estar flotando en el espacio o al menos así me imaginaba que seria.

Mirando la inexistente luz de la superficie pienso en Octavia y en que le había fallado, sin embargo, si somos más justos fue ella quien me fallo en primer lugar. Mintiéndome como a una cualquiera, viéndome de tonta.

Peor aún, esos pedazos de papel arrancados que me estaban acompañando repetían una y otra vez el mismo mensaje: "Starlight…"

Estaba lista para darme por vencida, mis heridas se seguían abriendo dejando que la sangre brotara de la mismas y salieran flotando como burbujas.

Solo hubiera querido que Octavia no se rindiera tan fácil...

—¿Uh?

Pero nuevamente el destino se negó a aceptar mi muerte y como un rayo caído del cielo un destello impacta en la superficie deteniendo todo rastro de la ilusión de Octavia. Todo fue tan rápido que para cuando me di cuenta había regresado a donde estaba antes.

Octavia se hallaba en el suelo soltando quejidos de dolor mientras que Cristal, por su parte, presencia el acto. Por su mirada se veía muy sorprendido de que un conejo amarillo detuviera mi muerte.

Así es, se traba de Bunkers que al fin acudió a mi llamado. De inmediato me libero de mis ataduras provocando en Cristal una sensación de peligro, la cual, canalizo en otro de esos destellos verdes que impacto contra mi hombro.

Bunkers se aproxima a ella preparando una embestida. Rápidamente Cristal levanto un muro hecho de una extraña sustancia viscosa que aprovecho para darse a la fuga.

Bunker queda atrapado en el muro mientras que yo, creyendo estar a salvo, me dirijo a ver a Octavia y revisar su condición.

Pero en mi camino pise lo que seria la bolsa de polilla que Cristal había usado con Octavia, creyendo que lo mejor seria que estuviera fuera de su alcance la guardo.

—Hey, hey, hey vamos despierta—agitaba un poco su cuerpo con mis manos esperando que reaccionará.

Tardo un poco pero al final recuperó la conciencia, dándose la vuelta revela la fuente de sus quejido; una terrible quemadura en su abdomen, la cual, tenia una marca redonda. Probablemente la cara de bunkers...

—G-glimmer...—pronunció débilmente acompañada de tosidos.

—Descuida, Cristal ya se fue estamos a salvo...por ahora—pronuncie temblorosa cruzando mis heridos brazos.

Todo esto fue demasiado para mí, ahora solo quería irme a mi cuarto confinado pero mi dream stone o la Octavia no brillaban. Estábamos atrapadas indefinidamente.

—No te molestes en esperar a que brille...—comento Octavia esforzándose por levantarse—Yo deje de preocuparme por eso hace ya 3 semanas.

Si antes estaba asustada ahora estaba completamente acojonada.

—¿T-t..tr...tte?—ni siquiera podia decirlo.

Octavia lo noto y solo puso su mano en mi hombro sintiendo pena por ser la novata.

—Entre más estés aquí, es mas complicado regresar...—explicó con firmeza—Glimmer llevo encerrada desde hace mas de cuatro meses y no he vuelto al mundo real desde...no estas lista para esta lugar. Si aun tienes oportunidad de irte, hazlo—me pedía como una especie de favor.

—¿Q-que hay de ti?

—Ya es tarde para mí y para los otros. Pero tú...se que buscas los números, yo también pero mírame—sacaba a relucir su descuidado aspecto.

Me dejaba muy en claro que seguir con mi búsqueda era un error pero ¿Cuál se supone que seria la otra opción?

¿Quedarme en esa habitación?

No pienso despertar un día encadenada o completamente a oscuras. Tenia que hacer la pregunta aunque eso significara enfrentarme a una vulnerable e inestable Octavia.

—Dime...Que significa: "Pinkie se cae por las escaleras"

Y como tenia previsto reaccionó no muy contenta, es más, su voz se oía con un ligero toque de asombró e inquietud.

—¿D-donde...donde oíste eso?—de inmediato clama por la razón de tan peculiar pregunta.

—Tú lo dijiste, en un sueño—le explicaba.

—Un sueño...—comento con una ligera risa sarcástica, tan solo preocupándose por su nariz inquita y el tick de su ojo derecho.

—¿Un sueño? ¿¡Es todo lo que vas a decir!?—respondí histérica.

Pero ella solo reacciono a mi infantil acción con una sonrisa de ternura expresando claramente lo adorable que me veía.

Ya colmada me abalanzo a ella atrapando ambas de sus manos y la amenazo para que respondiera. Ella se mantuvo callada contemplando mí estallido como si fuera algo típico en mí, lo estaba haciendo. Estaba haciendo lo de la última vez.

Justo cuando pensé que no podría empeorar me da un rodillazo, ahora era yo quien estaba a su merced.

Comenzó a rebuscar por todo mi ropa, incluso debajo de la misma, la bolsa de polilla que había recogido. Me resistía pero ella en represalia me abofeteaba exigiendo que se la diera.

Yo me negué lo más que pude pero sus salvajes manos habían llegado al paquete. Debo recalcar que me arrepiento de haberlo guardado cerca de mi entrepierna, no conté con que esta drogadicta tuviera cero escrúpulos.

De inmediato se aleja y comienza a sacar un poco del contenido para inhalarlo, dando como resultado un rara y estúpida mueca de alivio con éxtasis.

—Acompáñame debemos ir a un lugar—dijo con tanta naturalidad, era como si la droga la hubiera devuelta a la Moonlight que yo conocía.

Eso me lleno de tanta rabia que no dude en darle un puñetazo en la cara y dejarla en el inmundo suelo esperando que alguna rata le arañara la cara.

(FLASHBACK)

—¿Por que me trajiste al conservatorio? —intrigada Glimmer camina en el espacioso pasillo que conecta con el

Siguiendo los pasos de Moonlight, Glimmer es llevada a un cuarto oculto en la pared que daba al escenario. Se trataba de un almacén de instrumentos. La habitación era alargada y un poco angosta. Los instrumentos estaban guardados en repisas o en grandes cajas negras dando esa ilusión claustrofóbica la cual acompañada de la tenue iluminación generaba una cierta ansiedad superficial en la joven de ojos morados. Moonlight solo la miro de reojo, sintio adorable tan disimulada reacción que lo expresó con un sonrisa que rápidamente insito a Glimmer a cambiarla por una más de vergüenza rozando en lo patético. Era cierto que Moonlight podía sacarla de quicio, era su sello personal.

Por fin se detuvieron frente a lo que se trataría de un piano de cola negro. Starlight Glimmer se detiene a verlo fugazmente pues el andar lento de Moonlight con dirección a las teclas del piano llamaban toda su atención.

Sacaba la mano de su bolsillo posando sus dedos en un tecla y lo deslizaba hasta llegar a un tope, luego continuó en la superficie del mismo hasta que culmino anteponiendo sus dedos en su nariz para inhalar el aroma del instrumento queriendo captar su esencia.

—No te parece especial este lugar—con voz neutral interrumpe el ameno silencio de la habitación.

—No me malentiendas pero...esperaba algo menos...cerrado—respondió Glimmer un tanto decepcionada.

—Si crees en esa basura de magia, cree en mí—rechazaba las palabras de Glimmer con una tajante respuesta.

—Wow...

—¿Que ocurre?—Octavia volvía a mirarla de reojo percibiendo su decepcionada expresión

—Nada...—musito Starlight desviando la mirada queriendo ahogar esa mala pasada.

Starlight no era tan capaz de evadir la mirada juzgante de su amiga, era como tener un millón de ellos mirándola al mismo tiempo, haciéndola sentir pequeña e impotente. Necesitaba decir algo o las cosas se tornarían más incomodas de lo que ya eran, así que tuvo la gran idea de acercarse, sentarse en la silla y comenzar a jugar con las teclas. No obstante, fue interrumpida por la mano de Moonlight quien ahora la miraba fijamente a tal punto de sentirse un tanto asustada.

—Starlight...¿que piensas de mi?—sin razón aparente pregunta en un raro tono.

Starlight Glimmer dispuesta a responder es interrumpida una vez más por la violonchelista.

—Si te dijera algo...raro tú aun me...me...tu y yo seguiríamos siendo amigas, ¿no?—añadió con un poco de temor

—Claro

(FIN FLASHBACK)

—No pienses que vas a escapar, nos quedaremos aquí y me contaras todo al respecto—frotaba los nudillos del puño con el cual la había golpeado.

—Esto...fue un error—haciendo un puchero se levanta del suelo dando tropezones de por medió en su camino por chocar conmigo.

—¿De que hablas?—enojada contesto tosca viendo como se apoyaba en mi cuerpo.

—Tu...y yo...nunca debí llevarte a ese lugar, ¡Debí haberme quedado callada!—exclamó histérica por los efectos de la droga.

—Después de todo esto...—eso fue la gota que derramo el vaso—¡Puedes quedarte! Y-y...morir pero...—estaba ahogada en la rabia que apenas podía vocalizar mis palabras—al menos ayúdame—le suplicaba conteníendo mi ira pero las lagrimas amargas me delataban.

—¡Mátame entonces y así estarás un paso más cerca de irte!—exclama con amargura me contesta casi al borde del colapso.

Matarla...eso es lo que siempre quiso desde que recordó quien era yo. Ahora lo tenia claro, jamás le importo arreglar nuestra rota amistad.

—¿Es asi como te castigas?—negándole la muerte convenzo a Bunkers de no atacarla.

Noto como mi peluche se encontraba en un estado agresivo con gruñidos y todo, casi tentado a probar la carne de mi ya no amiga.

—Entonces...¿estas lista para decírmelo?—insistia nuevamente con lo de Pinkie pie.

—Jajajajaja...oh Glimmer—reía casi a carcajadas, como si fuera una clase de chiste que yo no entendía—Siempre supiste como hacerme reir...jajajaja—pero solo era su versión drogada la que hablaba—Esta bien te contaré pero debes prometerme que...que...que no se lo contarás a Glimmer, shhhhh

Asintiendo con la cabeza acompañado de un sobreactuado "claro" Octavia decide revelar el misterio detrás de sus palabras.

—Ellas me dijeron que lo hiciera porque sabia mi secreto...a Maud no le gusto que hiriera a su hermanita...—expreso distraída y con la mirada perdida—Me dijo que yo era una mala persona y ya no quería que nos viéramos—expreso con una infantil amargura—Creo que por eso te dijo que ya no te juntaras conmigo...jajajajaja...pese a que tengan sus problemitas de pareja Maud no puede sacarte de su cabeza, siempre pensando en ti...siempre tienes ese efecto con todas, nunca podemos olvidarte...

Estaba divagando de nuevo así que procedí a chasquear los dedos para que enfocara.

—¿Qué le hiciste?—repeti ya cansada de tanta espera.

—La arroje por las escaleras, duh.—como si fuera una tonta se mofa de mi "falta" de atención—Se fracturo un brazo y la pierna tuvieron que llevársela con su padre a...Meredit...nunca más volví a verla.

Con eso dicho mi situación no mejoraba, otro callejón sin salido proporcionado por una intoxicada Octavia.

—Se supone que serias mi siguiente...olvídalo.

—No te mortifiques Glimmer—comento Octavia casi como un balbuceo—Yo también me puse así cuando...ermmm...Maud me dijo: "Octavia, no seas tan...uhhhhh...ammmm..." ¿Que estaba diciendo?

—Que me llevarías a un lugar...—recordaba sin perder ese resentimiento.

—Cierto...recuerdas cuando te llevé a la sala de conciertos...jajajaja...

—Si...

—¿Recuerdas que te dije ahí? Porque yo no...jajajaja...no, no, no. Es bromis.

—Quizás lo que buscas esta más cerca de lo que crees

(FLASHBACK)

Starlight no lo entendía y solo manifestó ese desconcierto con una mudez que Moonlight interpretó como una decepcionante falta de empatía.

Ella entendió que su amiga no podría ser capas de responder ante sus palabras y más porque los efectos de esa delgada lineal de heroína que se paso por la nariz hacia efecto. No tenia el coraje para hacerlo sin estar intoxicada.

Con la poca lucidez que le quedaba suelta un simple abrazo, considerable y un susurro en los oídos de Glimmer.

"No confíes en T..."

De repente es oye un estruendo afuera del cuarto, muchos pasos y alguien que gritaba "¡policía!"

(FIN FLASHBACK)

—Querías llevarme a un sitio, ¿A donde me querías llevar?

—¿A donde crees?—pregunto Octavia de manera retórica pensando que sabría a donde.

No lo sabía, esos últimos días antes de despertar aquí eran turbios y borrosos apenas recordé un fragmento. Sin embargo, sentí una corazonada con lo cuál podría sentirme más segura supongo que tocaba regresar a donde conocí a Sweet Dreams.

Estaba dispuesta a seguir a mi tambaleante y drogada ex amiga pero antes quise engañarme con otro pensamiento que llevaba días en mi cabeza.

—Antes...ermmm...en mi primer...dia escuche ruidos en mi casa, ¿F-fuiste tú?—necesitaba saberlo.

—Glimmer...nunca me llevaste a tú casa, decías que tu madre enloquecería por ver que traías a una persona en vez de tus problemas, pero hey...al final no importo—somnolienta se apoya en mí esperando a que la ayudara a no caer.

—¿A que te refieres con eso?—no comprendía para nada sus palabras, "al final no importo", ¿Qué significaba eso?

—Nunca te has preguntado porque...ya sabes...el club de magia, tu amiguita la líder tenia sus...jajajaja...secretos—volvía a reír solo que esta vez más apagada producto de estar cansada—cárgame, ¿Si? Siento las piernas como de goma...no quiero caerme.

Esta Octavia no era para nada a la que yo conocía, podía sentir más su vulnerabilidad quizás si seguía con eso...sabría al fin porque lo hizo

—Para eso están las amigas—conteste a regañadientes mientras la apoyaba contra mi espalda y nos encaminamos a la escuela, al club de magia.

—Te vas a demorar más caminando, deja que tú mente vuele un rato y estarás más cerca de lo que crees—divagaba casi ya apunto de caer dormida—Este lugar saca lo mejor y lo peor de ti...—susurraba a mi oído apoyando su cabeza en mi hombro como si fuera una almohada.

Fuera de que cargaba a una drogadicta, en verdad considere sus palabras. Dejar volar mi mente y eso solo podía describirse como relajarla por completo, no ser racional ni lucida. Algo que jamás me permitiría, a no ser que...

Oh dios en verdad lo estaba pensando, estaba pensando en tomar un poco de esa droga para aplacar el miedo que evitaba no estar lucida ni alerta.

Tenia la bolsa en la mano y solo buscaba una razón valida para hacerlo pero me encontré con mil razones para no hacerlo. Para fortuna o desgracia mía Octavia tenia la solución.

—Me siento ligera Glimmer...¿Tú no?

(Apartar de aquí las cosas se volvieron raras)

Me encontraba flotando sin posibilidad de moverme al no tener de donde impulsarme, solo pataleando esperando a que algo sucediera.

Entonces Octavia penso que seria divertido decir que mi nombre le recordaba a un estrella brillante. Eso solo hizo que, literalmente, nos halláramos en medio del espacio. Nos encontramos rodeadas de estrellas que, extrañamente, al tocarlas se sentían mas como si fuera de cartón o similar. Comencé a arrojarlas a fin de impulsarme y salir de ese extraño tramo pero mi mente estaba más enfocada en esa constelación de conejo que había enfrente mío. Me miraba fija y cada vez que parpadeaba soltaba una lagrima púrpura que manchaba mi ropa por la cercanía.

Quise tocarlo pero solo me encontré con un luz tan brillante que me empujó muy lejos, como si de una explosión se tratará. Termine como en caída libre hasta que...

-E-

La imagen de una caverna se manifestaba a ojos de la joven quien yacía en el suelo incapaz de mover alguna parte de su cuerpo. Solo guiándose por el movimiento de sus ojos encontró una mochila verde, un casco con linterna, muchos frascos y un diario muy parecido al que tenia en su habitación confinada.

De pronto se encontró con la tapa del diario abierto, ahí en la primera pagina traía escrito un dedicatoria.

"Para que anotes cada expedición, excepto la diorita"

—Starlight Glimmer

Ver su nombre ahí la hizo sentir tan terrible. En verdad le hubiera gustado que las cosas fuesen diferentes pero creyó que debió ser así y no de otro modo.

Se quedo mirando esa entrada escuchando como alguien picaba adentro, como alguien ataba un cuerda, como alguien encendía una luz y como esa luz se iba alejando.

Lo siguiente fue que un ruido de derrumbe acompañado de un gran nube de polvo la libero de ese trance.

-E-

Abrí lo ojos en medio de una pista al lado de Octavia. Levantando más la vista todo parecía normal, nada flotando, no había espacio exterior, tenia la cara manchada de polvo y no había una constelación de conejo...solo Bunkers con la bolsa de polilla abierta y vacía.

...¿¡La bolsa estaba abierta!? Tenia la cara manchada...pero...no podía ser eso, ¿Verdad? ¿¡Verdad!?

—Tú conejo y yo creímos que seria divertido que te unas a la fiesta jajajajaja...—murmuraba Octavia con una mirada espantosa por lo abierto y dilatado de sus ojos.

No ayudo que ella volviera a apoyarse en mi espalda, como muy encimosa.

—Muy bien conejito, llévanos a la escuela—le indicaba Octavia para poner marcha—No tengas miedo, es un atajo—susurro en mi oído para volver a dormir.

No sabia en cuanto tiempo haría efecto. Miraba como lunática mis temblorosas manos hasta que decidí reconfortarme con un abrazo pero es que era tan...estaba jodida solo eso me repetía en la cabeza.

Jodida,

jodida,

jodida,

jodida,

jodida...

Jo-di-da

J-O-D-I-D-A

Jodidamente...bien

Esa sería la palabra más adecuada: "Jodidamente...bien".

Me sentí vigorosa y llena de vitalidad. De un momento a otro estaba caminando en una playa pero una que no tenia mar, puesto que el mar me había fastidiado por hacerme perder a Búnkers. Así que dije:

"lo siento océano pero 3/4 de ti me hicieron perder a mi amigo de felpa".

Llegamos al borde de la playa, es mas, adelante solo había vacío pero no interesada. Por supuesto que no, solo debía sacar mi varita mágica en forma de cuerno de unicornio y levitar hasta el otro lado.

¿Algunas vez les conte de mis sueños de ponys? Era un lugar lleno de magia: habían unicornios, pegazos y ponys normales y...y...y...todos vivían en un lugar llamado Eque...¡Rayos olvide el nombre!

¡PUM!

Y yo era un unicornio morada. Esclavice un pueblo y los obligue a ver como me comía todo los panqueques de heno porque...¡Alguien! Se acabo todo el maldito el jugo.

¡PUM!

Aterrice en la maldita luna y no estaba hecha de queso como mamá me decía, ¡LA MALDITA PERRA ME MINTIO!. ¡Esto no era queso! Era una maldita roca...

¡Rocas!

Maud prodia ir a la luna y estudiar las rocas...se-seria la primera y única astronauta Geóloga en la historia de la tierra.

¡PUM!

Pero no seria suficiente, me quede sin camino entonces...entonces debo subir porque aquí no había gravedad. Tomare un estrella y volare a la tierra de vuelta.

¿Qué dices Octavia?...¿Qué debía seguir a bunkers? Vaya cabeza la mía. Ahora debo regresar sobre mis pasos o mejor aun sólo escribir:

"Y nos hayamos en la escuela"

¡PUM!

—Oye...Glimmer, despierta...vamos

—¡No hay más jugo!—grite estrepitosamente viendo a Octavia.

—Creo que no estas lista para eso—se "disculpaba" por drogarme

Mi cuerpo aún se sentía extraño las manos seguían temblando acompañado de un terrible mareo y una sensación de frío en mis brazos ¿Cómo puede ingerir eso?

Octavia noto mi problema y se ofreció a ayudarme. Extiende su mano pero desconfiada me rehusó a aceptarla, pese a que su mirada indicaba un claro arrepentimiento, intento ocultarlo bajo una máscara de condescendencia.

Supuse que no seria lindo dejarla esperar tanto tiempo solo porque aun creía que se trataba de una extraña y no de mi amiga.

Bunkers de inmediato muerde su mano apartándola de mí. Se interpone entre nosotros para volver a mostrarse dócil indicando que nos diéramos prisa en entrar a la escuela.

—Mejor vamos...—frotándose la mano mordida me deja para que yo misma me levanté.

El efecto de la droga parecía haberse esfumado y con ella la sensación extraña igual. Le seguí el paso a bunkers y Octavia estando detrás de ambos. Ninguna de las dos dijo algo durante ese corto trayecto. Solo se escuchaba el eco de nuestras pisadas acompañados de ese sentimiento de ser vigilada.

Bunkers se detuvo en la puerta del salón esperando a que Octavia la abriera, con ciertas dudas la abre. Los tres entramos al oscuro y vacío salón a fin de saber lo que Octavia quería enseñarme.

—No lo recordaba tan...pues tan así—exprese a modo de romper el hielo y quitarme ese peso del silencio.

—Es que se ve como yo lo había soñado...—respondió Octavia—Rallo mi violonchelo así que imagine que si perdía su club ya no tendría un lugar donde hacer magia—esbozo un sonrisa, una contagiosa. Yo estuve en la misma situación avecés ella podía ser un poco glamorosa por sus habilidades de ilusionista.

Nos acercamos al único mueble que había en el lugar, una mesa grande en la cual se encontraba un hoja en blanco.

Octavia no estaba satisfecha así que agarra la hoja y le da la vuelta.

Lo que hubiera estado escrito ahí la molesto mucho, arrugo la hoja hasta hacerla una bola.

No siendo suficiente decepción para ella el ardor de su pecho regresa y se recarga contra la mesa...

—Estas...—preocupada me acerco pero me detiene con la seña de alto.

—Déjame—me pedía con la respiración pesada.

No iba detenerme de intentar auxiliarla. Reviso su herida. Estaba grave, era como si hubiera crecido más.

Las cosas solo fueron de mal en peor, vuelta volvia a mostrar esa mueca de dolor indicando que las voces habian vuelto. Intento ahuyentarlas tapando sus oídos pero al final solo las dejo para que la atormentaran.

—Glimmer—como un llanto que reprimia aprieta los puños y me mira fijamente a los ojos—Siento haber...

El sonido de un filosa arma interrumpe a mi amiga. Una especie de punta café penetro uno de sus costados alertando a Bunkers.

La mesa era empujada revelando a Cristal como la culpable.

—Son escurridizas lo debo reconocer—nos felicitaba sacando el cuchillo del cuerpo de Octavia—Pero tengo una vida que recuperar así que por favor...—chasqueaba los dedos y detrás de ella aparecía ni mas ni menos que Sweet Dreams

—¡Ya mueran!—Grito Sweet Dreams con un mirada asesina.

Con su bate en manos procede a matar a Octavia pero me lanzo hacia la enmascarada.

Sweet Dreams tira su arma dándole una oportunidad a Octavia quien de inmediato invoca su violonchelo y comienza a lanzar notas.

—¡Agáchate!—grito al lanzar las primeras notas.

Estuve tan cerca del primer golpe que me dejo desorientada por un considerable tiempo. Todo lo que veía eran manchas, destellos verdes y rosas; y un raro ruido acompañado de una fulminante luz amarilla que, creo que fue como una estrella. Finalmente solo vi puntos rojos acompañados de un manchón negro que me empujo hacia una ventana cercana.

Me abrazaba con fuerza hasta llegar al suelo.

El cuerpo me dolía junto con un zumbido que me llevo de vuelta a ver la ventana rota y oír lo débiles gritos de las dos atacantes, quienes parecían huir de nuevo. Asimismo, había algo debajo mío, me aparte para liberarme de lo que fuese que estuviera aplastando.

Mis manos estaban ensangrentadas, no era mi sangre.

Sino la de Octavia

Pasmada veo la herida de su estomago, estaba mucho peor que antes, tenia un profundo corte del cual brotaba sangre. Pero eso solo fue lo de menos, su cuerpo estaba cubierto de otros cortes por los que igualmente se desangraba.

—Octavia...¡Octavia!—la sacudía para que reaccionará—Despierta, por favor...—la voz se me quebraba con cada repetición—¡No te atrevas a dejarme! !Despierta¡...por favor...

—Maud—pronuncio como un susurro—Por eso vine...—continuo una ultima vez antes de simplemente irse.

Levante su cabeza apoyando una de mis manos en la parte trasera de la misma y me encontré con más sangre. El golpe fue mortal en su cabeza...estaba muerta.

Las lagrimas no tardaron en salir como un desahogo por la muerte de mi...por su muerte.

Bunkers aparece de la nada arrancando el collar de su cuerpo sin vida para que lo conservará. Lo tome y de inmediato el collar desaparece dejando un rastro de brillo azul. Otro número se dibujaba en mi brazo. Asimismo, un sobresalto se manifiesta en todo mi cuerpo y la imagen mental de una persona aparece en un fugaz flash que, me dejo inquieta.

—3...—era el nuevo número que traía en mi brazo.

Lo había conseguido, un nuevo número, un paso más cerca a la ansiada libertad pero...A que costo...

"Sueños y esperanzas a quien deje todo en su vida atras"

Desperté en mi habitación confinada con algo más en la mano izquierda. Era el estuche de su violonchelo.

Dentro tenia las mismas cosas, con la particularidad de tener un sobre con mi nombre.

(FLASHBACK)

La policía procedió a llevarse a mi amiga mientras me interrogaban, como si fuera su cómplice. Lo ultimo que vi de ella fue su mirada de vergüenza mientras que yo estaba completamente sorprendida. Era un gran explosión de emociones que terminó cuando mi madre vino para rescatarme pero...pero yo no quería ser rescatada, solo quería desaparecer de ahí.

Regrese a casa a pie, me negué a tener que pasar por lo mismo con mi madre. Estaba tan enojada que azote la puerta de mi habitación.

Me desplome en mi cama para calmar esa ira dominante, la cual, lentamente se convertía no en un llanto sino en unos ojos llorosos que apenas y soltaban lágrimas.

Creí conocerla pero es como dicen: "Solo vez el 10% de un iceberg". Era tan horrible que de inmediato la borre de mis contactos para proceder a consolarme con profundas respiraciones y la suavidad de mi almohada.

No lo vi pero cuando había sacado mi teléfono el sobre de un carta había caído, tenia mi nombre escrito. La letra delataba que era de Moon...ya ni podía llamarla así.

Mí celular timbra quitándome de ese turbio momento, se trataba de mi amiga encargada del club de magia.

-LLAMANDO-

—Hola...—contesto toda desanimada.

—Fui a buscarte a tu casa y no estabas, ¿A donde fuiste?—pregunto preocupada.

—Fui...a—me interrumpía pensando en que no debía pasar por más momentos de consuelo—A ver a la doctora Edram

—...Entiendo creo que no es buen momento. Hablamos el lunes, descansa.

—Tú también...Twilight—conteste nantes de cortar la llamada debido a los toquidos a mi puerta—¡Ahora no!

-LLAMADA TERMINADA-

(FIN FLASHBACK)


—¿Por que no fuiste sincera conmigo?—musite cerrando el diario.

Ahí lo tienen, como dije fueron días muy fatales, no obstante, lo fue más tratar de plasmarlo. Como un recordatorio de lo que precede a mi yo antes del encierro. Moonlight solo fue el principio, y eso me llevo a pensar:

¿Qué tal si habían otros que yo conocía?

Me recosté cerca de los libreros mirando melancólica el estuche como un modo de olvidar tan nefasto pensamiento. No ayudo mucho, al final, no soporto que yo la perdonará y lo último que hizo fue ayudarme. Solo quisiera haberselo...

—Hola...¿Hay alguien aquí?, ¡Hola!

Gritos...

Eran gritos los que escuchaba...

No termino ahí, puesto que comenzaron los golpeteos que retumbaban por toda la habitación. El ruido provenía de la ventilación. Rápidamente me dirijo para tratar de comunicarme con el responsable.

—H-hola ¿Me escuchas?—exprese ansiosa golpeando igualmente.

—T-te escucho, ¿Quién eres?—respondió temblorosa y confundida.

—Mi nombre es Starlight Glimmer—conteste de inmediato.

Y fue entonces que el pensamiento de antes cobraba vida...

—¿Starlight?—asombrada se queda muda antes de revalar su identidad

—Soy yo, Trixie.