Esa tarde Eriol había concurrido decidido al despacho de la señora Ierán, encontrando a la chica china absorta en unas planillas del ordenador.

-"Buenas tardes querida, me preguntaba si tendrías la bondad de compartir una taza de té".

-"Hola, querido. Me da gusto verte." – aunque ella lo negara, le daba gusto ver que él la había buscado otra vez.

-"Te he visto cada día, esos trajes chinos te hacen ver exquisita."

-"Pero no has venido a visitarme hasta hoy, que no he asistido con la señora Ierán,¿ no es así? O ¿me equivoco?"

-"No te equivocas, me he preocupado al no verte esta mañana. Y quise saber si te encontrabas bien".

-"Eres muy amable Hiiraguizawa, ya que sólo soy una mujer que ha dormido contigo una vez".

-"Eso puede solucionarse, me agrada tu compañía y lo pasé muy bien en tus brazos, eres una gran amante querida. Cualquier hombre se sentiría complacido".

-"Entonces nos veremos después de la cena. Tengo algunas ideas que podrían agradarte". – le dijo con sensualidad.

-"No llegues tarde querida, sabes que odio la impuntualidad".

Esa noche los ardientes jóvenes se dejaron llevar nuevamente por la pasión, disfrutaron antes un buen té y luego la chica hizo gala de su esbelto y redondeado cuerpo con ropas atrevidas y poses sugestivas que encendieron la pasión de Eriol. Lo pasaron muy bien, ambos se entregaron y disfrutaron de esta fantasía, al joven le gustaba porque ella era muy desinhibida y complaciente, concediendo todos sus caprichos de amante y a ella le gustaba él porque era guapo muy guapo y la hacía sentir hermosa con sus elegantes cumplidos.

Compartirían otras muchas noches de pasión que los haría cómplices, aunque siempre estaba el tema prohibido que ninguno se atrevía a traspasar. Eriol no llegaba a sentirse atraído sentimentalmente hacia ella y la joven esperaba que la quisiera, al menos ella se esforzaba para que así fuera, aunque sus pensamientos y su corazón los seguía ocupando Xiao Lang, ella quería enamorar a un hombre importante de quien pudiera sentirse orgullosa.

En los días siguientes ocurrieron dos hechos de violencia que dejaron a todos llenos de ira y desasosiego.

Llegaron noticias que en la ciudad de Pekín durante una ceremonia de matrimonio habían atacado al clan de hechiceros Wú y al poblado donde se realizaban las fiestas, asesinando al menos a 35 personas. Habían robado unas antiguas reliquias religiosas de sus templos y saquearon los museos que contenían restos fósiles de los primeros habitantes del lugar.

Ese mismo días, habían invadido las casas de los hechiceros de la ciudad portuaria de Cantón, raptando a las hijas solteras de las familias y dando muerte a sus padres.

La señora Ierán y Li debieron viajar a ofrecer sus condolencias a los lugares atacados, con una comitiva en representación del clan Li.

Sakura quedó en la mansión con sus entrenamientos y sintiéndose más inútil que de costumbre, afortunadamente la presencia de Eriol la sacaba de sus tristes pensamientos. El joven inglés se había incorporado a sus rutinas de ejercicios, combatía con ella diariamente y hacían dupla para vencer a las cartas más poderosas, luego agotados con el desgaste físico solían meditar bajo los árboles amarillos. La joven japonesa también le pidió ayuda para aprender sus técnicas de artes marciales y Eriol le había enseñado lo que sabía.

-"Eriol, ¿tú crees que el Concilio de Hechiceros logre atrapar a los causantes de estos atentados?"- decía la chica, recostada en el pasto mirando cómo se mecían las hojas de los árboles.

-"Es una de sus obligaciones, detectar y eliminar las fuerzas de magos tenebrosos. Está dentro de las bases de su fundación."

- "Si, pero ha pasado tiempo y no veo que actúen con diligencia. Perdona, yo no he estado en las reuniones, pero desde acá no veo que lo hagan".

-"Te concedo eso Sakura, ellos trabajan algo lento. Pienso que su conservadurismo les juega en contra."

-"¿Qué quieres decir?"

-"Lo he hablado con Syaoran, al parecer siguen empeñados en esperar una declaración de guerra, y los hechos de sangre que han ocurrido insisten en atribuirlos a hechos aislados".

-"Pero ¿por qué? ¿No hay claramente una provocación de un grupo organizado?, ¿cómo pueden ser tan necios?"

-"Su ceguera les ha hecho responsable de millones de muertes durante años. Incluso en las memorias de Clow me encuentro con hechos similares".

-"¿No podríamos hacer algo?, no debemos quedarnos esperando que ellos recapaciten".

-"Li piensa lo mismo y ya se está organizando un grupo especial con miembros voluntarios, pero todo bajo estricto secreto. Tu novio fue proclamado como su principal líder, por amplia mayoría". –Le contó confidencialmente.-

-"Pero ¿por qué Syaoran no me ha dicho nada?".

-"Recuerda que es una organización secreta, prohibida por las actas del concilio de hechiceros, sus miembros podrían ser expulsados y considerados traidores, es difícil lidiar con gente tan conservadora, Sakura. Li que es joven y tiene ideas modernas debe enfrentar en cada concejo una gran oposición. Es por eso que le vendrá bien establecerse, con esposa y unos cuántos hijos".

-"¿Quuuuuéeee?" – se asustó la castaña incorporándose para mirarlo a la cara.

-"Tú sabías que Syaoran venía con todo el concilio y los clanes, lo has sabido siempre, era todo el paquete. No te puedes quejar ahora, él necesita que lo apoyes!"- le decía casi burlándose.

- "Y lo hago, pero ambos somos muy jóvenes".

-"Sakura, ustedes están juntos desde los 12 años. ¿Qué más quieres esperar? ¿Que venga una bonita chica ardiente y se embarace de él?" - miró su cara de espanto- "…aunque no creo que eso sea posible, pero la situación actual me pone impaciente, sé que no es culpa de ustedes, pero es urgente hacer cambios y renovar a estos vejestorios".

Esos días en que Eriol pasó tiempo en compañía de Sakura, no logró localizar a su amiga china, la hermosa mujer parecía haberse esfumado de la mansión pero el joven sabía que estaba en alguna parte, sólo que ocultaba su aura mágica para evitarlo y así castigarlo por su amistad con la chica que era amada por Xiao Lang.

Cuando regresó Syaoran a la mansión, le dio la agradable sorpresa a Sakura que había sido aceptada como Miembro del Concilio, pero no le mencionó que él se debió enfrentar en una desagradable discusión con los ancianos que cegados por su vanidad no concedían mérito alguno a una mujer tan joven, bonita y extranjera. Insistían en ponerla en un segundo lugar, al lado de Li, pero sólo como su pareja lo que equivalía a ser una extensión del mismo como un bonito accesorio.

Sin embargo, la propuesta había contado con el apoyo de las otras mujeres miembros del concilio, excepto las que celosas por su relación con el futuro jefe del concilio, prefirieron abstenerse.

Ese día debía jurar lealtad ante los miembros en pleno, lo que la ponía un poco nerviosa, aun habiendo recibido instrucciones de la señora Ierán que estaba muy orgullosa de ella y los consejos de Eriol para entender la solemnidad del asunto y las responsabilidades que asumiría, pero lo más importante sin duda para Sakura, era que estaba ingresando al mundo al cual pertenecía Syaoran en donde era considerado y respetado como uno de los magos más brillantes de los últimos tiempos.

Una vez que firmara como Miembro del Concilio de Hechiceros, habían puesto una fecha probable para anunciar su compromiso con Syaoran, se convertirían en novios oficiales y ya podrían contar los días para la boda. Era demasiada felicidad y quería compartirlo con Tomoyo, que llegaría con su familia en unas semanas más, casi no podía esperar.

Al fin había llegado el fin de semana libre de Syaoran y los enamorados estaban ansiosos por poder compartir un tiempo a solas. Cenaron con los demás en el comedor como cada noche y al ser los primeros en levantarse para abandonar la mesa, llamaron la atención de Eriol.

-"Y ustedes a dónde van tan apurados?"- les preguntó Eriol para molestarlos. Sakura se avergonzó y un tono carmín cubrió sus mejillas, pero Syaoran lo miró molesto por haberlos expuesto.

-"Te nos puedes unir más tarde, si lo prefieres"– le dije a modo de broma, para devolverle el pesado comentario.

-"Me temo que debo rechazar esa tentadora invitación, porque hay otro panorama que me es más atractivo esta noche"- dijo sin mirar a nadie en particular.

- "Buenas noches hijo,… Sakura". – dijo amablemente Ierán reanudando su conversación interrumpida con uno de los tíos de Li.

- "Buenas noches" – dijeron los castaños a la vez y salieron juntos hacia la habitación de la castaña.

El cuarto estaba a media luz y al entrar pusieron un hechizo en la puerta para evitar interrupciones. Sakura entró al baño y salió con un atuendo que había preparado de ante mano, era un traje blanco con encajes muy similar a un vestido de novia, aunque más corto y transparente, estaba preciosa. Se había maquillado el rostro acentuando sus ojos verdes y sus labios de color natural, su cabello estaba sueldo y usaba unos finos zapatos de taco alto que la hacía ver más alta y resaltaba sus hermosas piernas.

Syaoran la vio salir del baño y le costó trabajo no saltar sobre ella y subirla a la cama. Esperó que ella se acercara y se abrazaron, comenzando a besarse con pasión emitiendo quejidos de placer. Syaoran de inmediato estuvo listo pero esperó la señal de la chica, ella lo tomó de la camisa y se la abrió con rapidez, depositando besos cortos en su varonil pecho, entonces Syaoran hizo lo propio bajando con cuidado los tirantes de su vestido y dos hermosos senos fueron devorados por el joven con cariño y calor, mucho calor. Sakura empezó a sentir el característico palpitar en su vulva y el deseo desenfrenado por su novio la invadió. Necesitaba que Syaoran la penetrara, lo necesitaba ahora, así que le dijo sin timidez, con una voz de deseo que al joven le pareció la llamada de la manada _"te necesito Syaoran... te necesito... hazlo ahora"- Se desvistió y dejó que ella se montara a horcajadas en él porque Sakura al ver su miembro erguido lo empujó hacia la cama y lo montó.

Estaban tan concentrados el uno en el otro que no escuchaban un ruido intenso y agudo saliendo del cajón de la mesita de Sakura, hasta que - aaaahhhh! Maldición, olvidé apagar el teléfono celular – la chica se volvió bruscamente hacia la fuente del sonido y tomó el aparato para apagarlo, pero por error contestó la llamada.

-"Sakura! ¡!Cuándo pensabas contestar, insensata, llevo casi media hora tratando de ubicarte!" -era Kero y se escuchaba de pésimo humor...

-"No me grites Kero, que no soy sorda"-le reclamó la castaña.

-"Y ¿por qué no me contestabas?!, me tenías muy preocupado!"

- "¿Ha pasado algo Kero?"- le preguntó con preocupación – "¿mi papá y mi hermano se encuentran bien?"-

-"Sí, ellos están bien"- dijo con voz triste –"pero Tomoyo ha tenido un accidente, está hospitalizada".

-"¿Qué le ha pasado a Tomoyo?, explícate Kero".

-"No estamos muy seguros, tu hermano ha ido a atenderla y le hemos avisado a Hiiraguizawa. Él envió a Ruby Moon y Spii, para que permanezcan cerca de su cama".

-"¿Ruby Moon y Spinel Sun?"

-"Al parecer ellos han estado todo este tiempo cerca de nosotros cuidando a tu papá y a tu hermano, pero Tomoyo no estaba siendo protegida."

-"Entonces ¿Eriol cree que esto que le ocurrió a Tomoyo no ha sido un accidente?"

- "El cree que la quisieron secuestrar, al parecer es un método que les está dando resultados a los enemigos del clan Li."

-"Es horrible!".

- "Sólo quería que lo supieras, te avisaré cualquier novedad".

Sakura se volteó para ver a Syaoran que se había sentado en la cama y estaba atento a la conversación. Después de cortar se acercó a él y se abrazaron, permaneciendo así un largo rato.

Transcurrida media hora llamó Kero nuevamente para avisarle que Tomoyo se encontraba bien, sólo había sido un susto porque unos sujetos la siguieron por las calles pero ella alcanzó a llamar a sus guardias personales y aunque se produjo un enfrentamiento, la chica no sufrió daño. Fue llevada al hospital para constatar lesiones y estampar una denuncia por posible rapto. Ahora se encontraba en su casa y los guardianes de Eriol se encargarían de protegerla en adelante.

Más tarde bajaron a la cocina porque les había dado hambre y regresaron a la habitación con algunas provisiones. La pasión nuevamente los envolvió, se besaron sin apuro y se fueron desvistiendo, tomando el tiempo suficiente para dar placer a su compañero. Sakura se recostó sobre la cama sin dejar de besar a su novio y le dijo – "hazlo"- señal que sirvió al joven para acomodarse entre las piernas de la chica y con dulces besos decirle – "avísame si te duele"-, entonces pasó sus dedos por la cavidad y sintió su humedad, acomodándose con cuidado y penetrándola despacio, la chica sólo emitió un leve quejido y él se detuvo, pero ella le pidió que no parase y continuara, le animó diciendo –"hazme tuya, amor"- y él volvió a insistir esta vez con mayor fuerza, hasta que sintió que las paredes vaginales de la chica cedían dándole paso. Se quedaron mirando a los ojos y Sakura comenzó un suave vaivén al que él se acopló, ganando mayor intensidad a medida que subía la pasión. Acabaron ambos entre palabras de cariño y besos acalorados y embriagados del amor, estaban más enamorados ahora si es que eso era posible.

En los días anteriores Sakura había pensado en esas chicas que deseaban a Syaoran, le escribían cartas o mandaban fotos, y había comprendido que ella también lo deseaba y decidió que se lo iba a demostrar. Y lo había conseguido y su corazón saltaba de felicidad por eso.

Se miraron haciéndose miles de promesas, se besaron ardientemente otra vez y la chica llevada por la excitación se animó a recorrerlo verticalmente con su mano y se acomodó sobre él, sintiendo a Syaoran dentro. Lo besó con pasión y desenfreno mientras se movía con suave ritmo sobre él que la tenía sujeta, siguiendo ambos un compás desenfrenado cada vez más intenso hasta que llegaron juntos a la gloria.

Esa noche poco durmieron, conversaron mucho y se besaron con pasión, la felicidad de estar juntos era enorme y ya tendrían tiempo para dormir todo el día domingo.