Capítulo 14

– Hola hijo, soy tu madre no estoy muerta solo hui de tu vida por la desilusión que me causo tu padre, que solo tuve que irme sin mirar a tras dejándote – un par de lágrimas resbalaban por aquella mejilla tras pensar en su pasado, aquel pasado tan doloroso que temía hasta recordar.

Solo saco de su cajón un par de cartas, donde estaba una fotografía donde estaba ella cuando era joven junto con su esposo y un bebe de apropiadamente año y medio de edad.- Hay hijo no sabes cómo me arrepiento de no haber luchado por ti, de no haber sido suficiente valiente para traerte conmigo hay William no sabes cómo quisiera abrasarte solo una vez más, solo un momento hijo mío.

-En Italia-

Candy despertaba sintiendo la cama vacía, solo se levantó y tomo la camisa de Albert que había dejado en uno de los muebles, se abrocho la camisa para salir de la habitación para buscarlo pero el olor a la comida que se estaba preparando la llamaba desde la cocina.

-Hola buenos días.

-Señora ya despertó, que bueno siéntese ya está el desayuno.

-Y el señor.

-El salió un momento, pero dejo dicho que en cuanto despertara desayunara, le prepare de todo espero y le guste. Soy Nina la que era la nana de William solo que ahora que el ya creció solo cuido alguna de sus propiedades, ya me conto lo del bebe no sabe la alegría que me dio saber que un bebe estará en la casa.

-Si de hecho, ya muy pronto dentro de 3 meses.

-Nina le alargo un vaso con leche y fruta, acomodando más platos con panqueques y comida recién hecha. – no sabía que le gustaba así que prepare varias cosas, pero coma para que ese niño este muy fuerte, que al ver su pancita sino me equivoco va a hacer un niño.

-Tú crees, hoy de hecho pediré saber el sexo del bebe, me muero por comprar todo del color de acuerdo a su sexo.

Albert iba llegando – Amor ya despertaste, pensé que llegaría y aun te encontraría dormida.

-No, tu hijo no me permite dormir más allá de las nueve de la mañana ya que le da hambre.

-Mmm eso es bueno.

-Mi niño vas a desayunar.

-Siii, tengo hambre por salir ya no desayune.

Después de desayunar subieron a la habitación donde a Candy, la esperaba un montón de bolsas con ropa para ella. - ¿Qué es todo esto?

-Pues como no pretendo que te separes de mi lado ni un solo momento, mande a comprar algunas cosas espero que todo sea de tu agrado. – en las bolsas había de todo, varios vestidos para maternidad, ropa interior, zapatos, sandalias, pantalones con sus respectivos blusones, etc.

-Hay todo está muy bonito, pero yo tengo mucha ropa en la casa de mi papa, podría pedir que me la trajeran.

-No, en realidad deseaba mucho comprar cosas para ti y para nuestro bebe, señalando un par de bolsas.

-Candy, las tomo y encontró dos osos de peluches, uno con un moño azul y el otro rosa. – Candy solo sintió que el corazón le iba a explotar de tanto amor – hay mi amor, si están hermosos.

-Sí, movilicé todo un ejército para que me abrieran las tiendas, pero creo que logre mi cometido porque te verás hermosa con todo lo que te traje.

-Candy, fue a tomar una ducha y después se puso uno de los vestidos que Albert le trajo, se puso una diadema, busco había un estuche con maquillaje noto que Albert no olvido ni un detalle hasta su perfume favorito venían en las bolsas.

Al bajar ya la esperaba para salir a caminar…

-¿A dónde vamos?

-Te llevare a un lugar que me gusta mucho, en lo que dan las cinco para tu cita ya me muero por conocer a nuestro bebe, dime ¿Cómo es?

-Bueno chiquito, ya está completo se alcanza a visualizar sus manitas, piernas, pies y a veces logro ver su carita se chupa un dedo.

-Se chupa un dedo.

-Siii, la última vez que lo vi estaba durmiendo chupándose un dedo.

-Albert comenzó a manejar hasta que llego para aparcar el su camioneta y comenzó a caminar hasta que llegaron a la Fontana di Trevi, donde tomo un par de monedas una se la dio a Candy y la otra la tomo el – anda lánzala para que siempre regresemos a este lugar juntos ya que es mi lugar favorito.

-Pero ¿porque es tu lugar favorito?

-Bueno porque las dos veces que hemos estados distanciados, ha sido en Italia donde hemos arreglados nuestras diferencias. Gracias a Ti

Carlos Rivera

Todo lo intenté
Hasta el alma me jugué
Casi perdía
Casi perdía

Y me acostumbré
A esa forma de querer
Pero no sentía
No sentía

Pero un día pasó
Por enfrente tu amor
Y te conocí
Y tu mundo me cambió

Me devolviste la ilusión
La emoción de vivir
De volver a soñar despierto
Y sentir que puedo tocar el cielo si estás aquí

Tú me has dado el valor
De creer en algo sin siquiera verlo
Gracias a ti por existir
Gracias a ti poder seguir

Y valió la pena hacerlo

No me cansaré
De decir que te daré
Toda mi vida
Toda la vida

Siempre tuve fe
Aunque a veces lo dudé
Yo lo sabía
Sí sabía

Pero un día pasó
Por enfrente tu amor
Y te conocí
Y tu mundo me cambió

Me devolviste la ilusión
La emoción de vivir
De volver a soñar despierto
Y sentir que puedo tocar el cielo si estás aquí

Tú me has dado el valor
De creer en algo sin siquiera verlo
Gracias a ti por existir
Gracias a ti poder seguir

Y valió la pena hacerlo

Gracias a ti poder seguir
Y valió la pena hacerlo

-Eso es verdad, aquí nos reconciliamos y casi puedo apostar que fue aquí donde concebimos a pollito.

-¿Cómo? A le pusiste un apodo pollito.- jajajjajajaj- me gusta mi pollito.- abrasando a Candy, en donde estuvieron un rato hasta que fueron a comer para después regresar para ir a la clínica, donde a el papa de Candy estaba ahí esperándola.

-Hija, pero que hermosa estas esa sonrisa te sienta muy bien, por lo que veo ya arreglaron sus cosas.

-Sí, papa un poco ruborizada.

-Señor buenas tardes, ¿Cómo está?

-Bien hijo, aquí con mucho trabajo pero no tanto como para no ver a mi nieto, pasemos ya mi colega nos está esperando.

-Buenas tardes – habla el doctor – uno, dos, tres Lennar como que son muchas personas ¿no crees?

-JJajajajaj el que no debería estar soy yo, pero ni lo sueñes que aquí estaré, él es el papa de mi nieto así que tampoco se ira.- cuando tocan a la puerta.

-Hola siento llegar tarde, pero no me pienso perder esto – Anthony llegando apresurado.

-Por lo menos traen café, anda Candy pasa a cambiarte ya lo único que falta es que entre aquí la prensa.

Pero ya para el ultrasonido solo paso Candy con Albert, ya que el doctor solo autorizo que estuvieran solo los padres.

-Vamos Anthony por una malteada, en lo que sale Candy de la consulta.

-Pero ¿porque no puedo estar? si es mi hermana.

-Anthony, solo el papa del bebe debe estar además ya te lo han mostrado, cuando nazca y te toque cuidarlo no querrás hacerlo.

-Claro que lo cuidare, además será mi sobrino.

-Sí aja, cuando tengas que cambiarle el pañal o te vomite la leche y estés por salir con alguna chica, lo que me recuerda ¿Qué has pensado sobre la escuela?

-No sé, la verdad el estudiar aquí me gusta, pero también quisiera hacerlo en mi país.

-Pues te parece si hacemos una cosa, termina el año aquí ya falta poco y dentro de unos meses nos mudamos para América.

-Pero y su trabajo.

-Para allá voy, me ofrecieron la dirección de un hospital en Chicago, así que me trasladare hacia ese país, ya Matilde está de acuerdo ella es la más animada. Además quiero estar cerca de mi nieto porque por lo que veo Candy ya no regresara con nosotros, sino que comenzara una vida con Albert y su bebe, así que mi querido muchacho nosotros estaremos en su vida, pero solo cerca.

-Sí, creo que tiene razón no había pensado en eso.

En el consultorio.

-Vamos a ver este campeón o campeona –pasando el aparato para visualizarlo, bueno está muy inquieto miren como se mueve, este día está muy activo veremos su peso y talla – mirando el monitor.

-¡¿Todo bien doctor?!

- Si, solo estoy viendo su sexo pero se mueve mucho está muy inquieto pero bajando el aparato, si ahí esta ¿desean saber qué es?

-Sí, doctor estamos ansiosos por saber – dijo Albert. – mirando a Candy.

-Bien, pues abran la champaña porque será un niño.

-Albert, solo poso sus manos en la cara en señal de emoción, con una sonrisa pasando después las manos en su pelo – niño, es un niño, mi hijo estoy tan emocionado como no tienen una idea.

-Sí, puedo verlo pero aun lo voy a emocionar más – poniendo una "Sintonía de Amor" los latidos de su bebe, pum, pum, pum, pum, pum, pum, pum… Te esperaba

Carlos Rivera

Te pedí
Con mi fuerza al universo
Te escribí en un par de versos
Que mandé volando al cielo
Te pedí

Te soñé
Y te amé sin conocerte
Mis abrazos te llamaban
A un ladito de la cama
Te soñé

Presentí
Cada día tu mirada
Tu llegada, me rendí
Ante el brillo de tu alma

Sí, soy aquel que desde siempre te esperaba
Puedo admitir
Que aunque fuera una locura no dudaba
Sí, en mi corazón tu espacio yo guardaba
Y ahora que estás aquí
Veo el amor convertido en ti

Te encontré
Al final de la escalera
En la guerra de mi vida
Tú habías sido mi bandera
Y te encontré

Presentí
Cada día tu mirada
Tu llegada, me rendí
Ante el brillo de tu alma

Sí, soy aquel que desde siempre te esperaba
Puedo admitir
Que aunque fuera una locura no dudaba
Sí, sí, sí, en mi corazón tu espacio yo guardaba
Y ahora que estás aquí
Y ahora que estás aquí
Veo el amor convertido en ti

-Albert, solo se le cristalizaron los ojos y un par de lágrimas rodaron por su mejilla – perdón es solo la emoción, besando la frente de Candy y limpiándose las lágrimas con un pañuelo.

-Si yo sentí lo mismo, la primera vez que lo escuche.

-Ya dentro de tres meses si todo va bien, lo tendrán todo el tiempo que quieran por hoy tendremos que dejarlo descansar, así que la enfermera limpiara el gel para que te cambies y pasemos al consultorio – donde el doctor les informo sobre lo que debían y no podían hacer, como sus vitaminas y alimentación.

-Doctor, ella puede viajar.

-Sí, aun puede ya después de los ocho meses no es recomendable pero si aún puede, no me digan que me vas a dejar Candy.

-Bueno doctor lo que pasa es que, aun no se ¿Vamos a viajar? – mirando a Albert.

-Tengo que regresar por los negocios y no pienso irme sin ti, así que si viajaremos.

-Está bien, ¿para donde se van?

-Para Chicago.

-Veo en tu expediente que ahí te llevaba tu expediente la Doctora Miriam Urbano Sánchez.

-Sí, así es ella me llevaba mi embarazo hasta que me vine a Italia con mi padre.

-Excelente doctora, así que solo le enviare por mail tu control para que ella lo siga.

Saliendo del consultorio ya los esperaba el doctor Lennar.

-Hija, ¿Qué te dijo Mauricio?

-Pues que todo va bien, - tomando la mano de Albert – Papa necesitamos hablar contigo.

-Sí, creo saber de qué ¿supongo que te la vas a llevar contigo?

-Sí, así es señor no puedo vivir sin ellos así que me los llevare, sé que como su padre estará preocupado por ella, pero créame que los amo y los cuidare bien.

-Lo se hijo, eso lo sé, además puedo ver la sinceridad en tus ojos. - ¿Cuándo se van?

- En una semana, me gustaría poder quedarme más tiempo solo que tengo trabajo.

-Bien solo espero poder llegar para el nacimiento de mi nieto, cosa que no me quiero perder así que dentro de unos meses yo también regresare a Chicago.

-De verdad papa, pero ¿Cómo?

-Bueno hija, me ofrecieron llevar un hospital en Chicago y acepte solo debo dejar asuntos aquí resueltos pero estaré ahí para tu alumbramiento.

-Hay papa que alegría. – abrasándolo-

-En chicago –

En la habitación de un hotel muy a las afueras de la ciudad, estaba Sofía terminado de tener sexo con uno de sus amantes – haaaa… siiiiii… sabes muy bien lo que me gusta recostándose al lado de aquel tipo que solo la miraba - ¡eres una diosa! Tan candente, que no puedo dejar de querer estar contigo.

Sofía, se levanta de aquella cama para vestirse.

-¿Qué haces? No te vayas, ya tengo que aguantar que estemos en este hotel de mala muerte ya que no puedes ir a mi departamento.

-Lo siento -colocándose el sostén- nadie puede saber que estamos juntos si se sabe mi oportunidad de querer estar con William, se me acabaría.

-Pero que necedad de querer estar con un tipo que ni te mira, llevas mucho tiempo ahí solo estás perdiendo el tiempo vamos déjalo ya y vámonos, tengo sesiones en la playa solo hagámoslo público para que sepa William lo que se perdió.

-Sabes que no puedo, mi padre me asesinaría si yo solo salgo en los periódicos haciendo alarde que estoy con alguien más que no sea William.

-Pero ¿Por qué?

- Mi padre insiste que si me caso con William él podría lavar mejor su dinero en los hoteles y que los negocios de William no está viciados y están dentro de los márgenes de la ley, cree que él es la puerta de escape.

-Esta demente, solo déjalo que se haga ilusiones y sigamos con lo nuestro.

-No sé si poder seguir así contigo, los reporteros me siguen a todos lados es una odisea hacer que se distraigan. Amor, solo espera a que me case con el mi padre se encargara de todo para hacerme una feliz viuda a él no le duele mano cuando quiere desaparecer a alguien.

-Mientras no me desaparezca a mí, todo está bien.

-Sí, sigues en querer hacer público lo nuestro créeme que lo hará.

-No me asusta.

-Solo dejemos las cosas así ¿quieres? – dándole un beso de despedida.

-En la oficina de Cartier-

-Vaya Valeria Miller, pensé que no vendrías a verme tan bella como siempre.

-Déjate de adulaciones dime ¿Qué quieres?

-Sabes lo que quiero que desde hace mucho tiempo espero y ya comienzo a desesperarme.

-Sabes que eso no depende de mí, yo no puedo obligarlo.

-Hay por dios, si eres la mujer más manipuladora que conozco, ahora me vas a decir que no puedes persuadir a tu hijo para que se case con mi Sofía.

-Ya te dije que he tratado, solo que no puedo obligarlo.

-Más vale que puedas, así tengas que llevarlo apuntándolo con un arma, sino quieres que yo tenga una conversación sobre cuál es su verdadero origen y se entere de que la que cree que es su madre no lo es.

-Valeria comenzó a temblar, ella podría ser una mujer muy segura ante los demás, pero tenía un talón de Aquiles y eso era su mayor secreto, ella tenía un secreto uno que podría destruir todo el castillo que había construido. – Se la razón que quieres casar a Sofía con William y no me negare, solo que William no es muy manejable también está el hecho de que el aun casándose con Sofía quiera asociarse contigo en todos los negocios solo ha aceptado manejar los que tengo contigo, pero no más.

-Jajajajajjaja eso él lo hará en el momento que este firmando el matrimonio, lo hará porque yo lo voy a obligar, una vez tu pediste mi ayuda y yo te la di, ahora que necesito que hagas lo mismo deseo que te esfuerces por complacerme aún recuerdo de donde te saque, cuál es tu origen y esas cosas que sabes hacer muy bien.

Dime Valeria, aun haces eso tan rico como cuando eras joven, vaya que te esmerabas por complacer a los hombres.

-Cállate no te permito que me…

-Me permites lo que yo quiera, maldita ramera –arrinconándola en su escritorio y sujetándola para comenzar a levantar el vestido, tocando su sexo con su mano, bajando su cierre del pantalón para sacar su pene e introducirlo de una estocada – ohhh siii tan mojada como siempre, no sé porque no hice esto antes – seguía invadiéndola estocada tras estocada hasta terminar, Valeria solo respiraba ante tal acto pero no hacía nada para detenerlo, solo tenía la mirada vacía hasta que se escuchó un haaaaa, siiiii. – cuando termino, solo la dejo ahí recargada en lo que fue acerarse al baño.

-Eres un monstruo.

-No soy peor que tú, sabes creo que somos iguales a por cierto tu esposito sabe a qué te dedicabas antes, supongo que nadie lo sabe cuándo te vi por primera vez, me dije esta chica tiene potencial y tan es así que terminaste convirtiéndote en la señora Andlay, solo que no entiendo ¿cómo? Terminaste con ese bueno para nada.

-Eso es algo que no te importa.

-Puedo hacer que te deshagas del el, con solo tronar dos dedos digo el tipo no me ha hecho nada malo, pero creo que aclararía tu mente.

-Deja las cosas como están, asi estoy bien.

-Bueno, está bien – tomando su cara- solo has que William se case con Sofía – ¡Entendiste!

-Si, en eso estoy.

-En Italia-

Albert y Candy, pasaron la tarde paseando aunque de cuando en cuando se encontraban admiradores que reconocían a Candy y le pedían un autógrafo o alguna selfie, pero ya hasta Albert se estaba acostumbrando a tanta atención.

-Amor, cuando lleguemos a América donde llegaremos ya que yo vendi mi departamento, será en el tuyo.

-Mmm no de hecho compre una casa, solo que la están remodelando algunas cosas que me gustaría que cambiaran, así como el cuarto del bebe, pero solo será cuestión de un mes pero por el momento rentare un departamento ya que mi departamento ya hice el traspaso.

-Amor, ya lo traspasaste pero ¿Por qué?

-La verdad es que si vendí el mío, es para deshacerme de los recuerdos, es la razón por la que en cuanto pude no dude en hacerlo, me hacía daño seguir teniendo todo ahí.

-Si te entiendo yo también no creas el hecho de regresar al departamento donde estuvo mi madre, el ver sus cosas va hacer muy doloroso para mí, pediré que donen sus cosas aunque tendré que ver lo de la casa del pueblo y otras cosas.

-Albert la abrasa y le da un beso en la frente – yo estaré ahí para ti, si en ese proceso yo estaré ahí para ti.

-Gracias amor.

-Candy, de ahora en adelante seremos los dos los que nos apoyaremos mutuamente y quiero que dé ya vivamos juntos para esperar a nuestro bebe, quiero que sea un niño feliz, que no tenga que vivir entre pleitos solo porque sus podres no logran ponerse de acuerdo.

-Oye de eso no tengo culpa.

Así, pasaron la tarde y la semana disfrutándose mutuamente hasta que se llegó la hora de volver a Chicago.

-Papa, promete que se cuidaran y tu Anthony hazle caso a papa sobre todo pon atención a la escuela.

-Si hija, no te preocupes en un par de meses ya estaremos contigo en Chicago.

-Hermanita no te preocupes por mi estaré bien, he estado pensando mucho en seguir mis estudios aquí hasta terminar el colegio y ya después matricularme en Chicago.

-Pues será como tú quieras, lo que desees por mi está bien.

-William, cuídamela mucho por favor que coma a su hora y no dejes que duerma mucho.

-No se preocupes que yo la cuidare – abordando el avión, para viajar a Chicago.

Candy, estaba un poco inquieta por el viaje…

-Amor, ¿qué pasa? Estas, muy nerviosa.

-Es que no se, es como si me dijeran que esto que vivimos aquí en Italia solo es un sueño y en cualquier momento voy a despertar a una realidad que no me va a gustar.

-Albert, la tomo de la mano y la miro – nada va a pasar todo va a estar bien, si no te preocupes estaremos bien.

Al llegar Albert, se dirigía hacia un departamento que había adquirido en lo que la casa que había comprado estaría ya remodelada, estaba molesto porque le habían prometido que no tardarían pero al parecer por cuestiones de algunas cosas que pidió los materiales no llegaron así que se tendría que atrasar.

Llegaron a un edificio donde ya los esperaba Nina, ya que ella estaría al servicio de Candy ya que la señora Nelly se había quedado con Anthony a petición de ella. Entraron al departamento grande, con una estancia enorme y una cocina con una isla muy parecida al que tenía ella, sola que este era mucho más grande.

-Te gusta.

-Si está muy grande.

-Solo será un mes lo que estaremos aquí, después ya podremos irnos a la que será nuestra casa, pero ahora vamos para mostrarte las recamaras. – cuando sonó el teléfono de Albert. – si diga.

-Hijo, me informaron que ya regresaste de Italia.

-Si mama esta mañana, ¿estás bien? Te escucho un poco mal.

-Necesito hablar contigo de urgencia.

-Ok salgo en un momento para allá, yo también tengo algo que decirte.

-Candy, al escuchar eso sintió como el estómago se le revolvía, sus nervios se apoderaron de ella, la mama de Albert sabría que ella estaba esperando un bebe ¿y si no le gustaba la noticia? ¿Si, se negaba a querer al bebe? ¿Si, se negaba aceptarla?

-Amor, se lo que estás pensando pero tranquila, solo hablare con ella de que no me importa si ella acepta o no nuestra relación, lo que haga su esposo a mí no me interesa, tu madre solo fue una víctima de sus bajezas así que no temas.

-Sí, pero si ella se molesta y si ella…

-Sssshhh no te preocupes por ella, anda descansa – Nina, por favor prepárale un jugo y asegúrate de que descanse, saldré un momento regreso más tarde.

-Ok mi niño, no te preocupes yo la cuido – anda niña, vamos a la cama que debe venir molida del viaje fueron muchas horas.

Albert, llegaba a la mansión donde vivía su madre –hola mama.

-Hola hijo, que gusto que estas de vuelta dime ¿Cómo te fue en los negocios en Italia?

-Bastante bien, mama yo la verdad no fui por negocios a Italia sino fui por Candy supe que ella estaba con su padre que fui por ella.

-Hijo, que quieres que te diga, ¡que estoy feliz! pues no, no lo estoy, al contrario tu no quieres entender que esa muchacha solo te va a carrear muchísimos problemas. Hijo, no entiendo porque no le das una oportunidad a Sofía, ella es la mujer que podría…

-Madre, eso no va a pasar entiéndelo Sofía no me agrada, ni siquiera me gusta como mujer no es por llevarte la contraria pero no somos para nada afines, además hay otra cosa que quiero comunicarte… Candy está embarazada, va a tener un hijo y es mío.

-Valeria solo se paralizo con la noticia, que solo enmudeció.

-Madre, sé que la noticia no te agrada pero yo realmente estoy feliz.

-No, solo me sorprendió el hecho de que se embarazada, tu sabes esas chicas del medio no piensan en formar una familia. – Yo también soy feliz – dándole un beso en la mejilla, realmente estoy feliz por ti.

-Te pasa algo desde que llegue te noto extraña, es Ismael ¿tienes problemas con él?

-No hijo, sabes bien que sea lo que sea jamás me gusta involucrar los problemas de Ismael contigo, solo es que fui al médico y algo salió mal con unos estudios.

-Mama, ¿Qué tienes?

-Aún no sé qué es, aun no tengo un diagnóstico acertado aunque sé que llevare un tratamiento.

-Mama, pero si es necesario podría llevarte con algún especialista, no se ver opciones.

- No te preocupes, sé que no es tan grave, es solo que ahora que me dices lo del bebe me hace muchísima ilusión verlo nacer y que crezca cerca, hijo por favor deja que yo cuide de ella, sé que su madre falleció y necesitara alguien que le ayude con el embarazo, con él bebe por favor no me niegues esa dicha.

-Mama, de verdad tu aceptas que Candy este aquí contigo.

-Claro que sí, ella tiene algo tuyo que aunque me negaba a que tú tuvieras algo con ella, ahora el saber que me va hacer abuela me llena de felicidad.

-Wow me sorprende muchísimo tu aptitud pero si – con una sonrisa que no podía con ella – gracias mama de verdad me hace muy feliz, el saber que aceptas mi relación.

-No es como yo hubiera querido, ni con quien yo hubiera querido, pero tu hijo es un andlay así que es mi nieto o nieta, vamos dime que estarás aquí en la mansión además me preocupa el hecho de los anónimos que recibí que tal si al saber que está embarazada deciden hacerle algo, no hijo debes tener muchísimo cuidado.

-Mama, no te preocupes por eso.

-¿Qué no me preocupe? Eres mi hijo, casi te matan en Canadá ¿Cómo sabes si no trataran de hacerte otra cosa igual? Quizás hasta ella corra peligro, no es mejor que este al cobijo de esta casa sabes bien que aquí estará segura, al menos hasta que nazca ya después se pueden ir a su casa.

-Albert solo suspiro, pero se dejó convencer por su madre – sí, tienes razón hablare con ella, para que acepte que vivamos en la mansión.

-Hijo, ella estará muy cómoda además la mansión es grande y sabes que no me meteré, no lo hice cuando Giovanna estuvo aquí contigo, menos lo hare con ella que está esperando a mi nieto.

-Sí, mama es solo que quizás ella no quiera tu sabes el ¿Por qué?

-Ella te conto.

-Imposible no hacerlo, no diré que estoy muy complacido con lo que hace tu esposo, pero no me meteré en tu relación así que respetare tu decisión de seguir con él.

-Hijo, no lo hago por amor, sino por tu hermana Annie sabes bien que es la que más sufrirá si yo me separo de él, solo deja que crezca más para hacerlo solo te pido que tú con el seas cordial, solo eso.

-Está bien, no hare, ni diré nada solo te pido lo mismo para la familia de Candy, sabes a quien me refiero.

-Sí, sé que tuvo un hijo con esa mujer, claro que lo se Anthony, se llama.

-Si así es, Candy es su hermana y como tal lo quiere, así que te pido que cuando el chico venga a visitar a su hermana solo seas cordial, él no te ha hecho nada solo nació donde no debía.

-Soy madre que sabe muy bien que no haría nada para lastimarlo, sino lo hice antes mucho menos lo hare ahora y por Candy creo que la más preocupada por su seguridad soy yo y lo sabes.

-Si mama, te daré una respuesta en esta semana – saliendo de aquel despacho.

-Hijo, sabes que te amo.

-Sí, mama yo igual.

-Al salir se dirigió al departamento donde estaba provisionalmente con Candy. – Amor ya llegue.

-Candy, estaba en la terraza mirando como pasaba la gente – si mi vida acá estoy.

-Albert, se acerca y la abraza por detrás – sabes que me haces el hombre más feliz de la tierra.

-Mmm no sabía eso, pero que bueno que me lo dices para tomarlo en cuenta.

-Amor, hable con mi madre sobre nuestra relación y sobre él bebe.

-Candy, solo se quitó el abrazo de Albert, para ingresar a la sala para voltearse y mirarlo a los ojos, muy nerviosa ¿Cómo lo tomo?

-Bastante bien, le dio gusto lo del bebe y me pidió que viviéramos con ella por lo menos hasta que nazca él bebe.

-No, Albert no, yo no podría vivir con ella, sabes que no me quiere eso sería desastroso.

-Amor, mi madre parece dura pero no lo es, además está enferma comenzara un tratamiento cosa que me angustia y ella esta angustiada por algo que no te he comentado.

-¿Qué es eso?

-Bueno cuando yo estuve en Canadá te dije que estuve mucho tiempo sedado, tras ser asaltado uno de los tipos dijo que iba por mis documentos, después mi madre recibió estas fotos – mostrándole las fotos y los anónimos donde decía que si no se alejaba de Candy, podrían matarlo.

-Pero, esto es ridículo yo no tengo enemigos, esto puede ser una broma alguien que solo quiere causar miedo.

-No Candy, eso no es así estuve investigando y realmente encontré algunas cosas – sacando otro sobre donde encontraron un cuarto tapizado con fotos de ella, todo desde la entrada hasta el baño, fotos donde ella está cantando, posando en algunas revistas, de los disco, capturas de fotos con un celular y álbumes completos con recortes de algunos periódicos. – esto me dio escalofrió cuando el investigador me lo entrego, Candy temo por ti y por él bebe, de verdad que mi madre tiene razón estando en la mansión yo podre estar más tranquilo que no estás sola, que la seguridad que la mansión tiene es bastante buena, es casi impenetrable.

-¡Albert! – Con un puchero – crees que alguien este obsesionado conmigo, al grado de querer hacerme daño.

-Si llegaron hasta mí, si lo creo es la razón que te pido que te mudes conmigo a la mansión, anda mi vida por mi madre no te preocupes, ella esta fascinada con tu embarazo.

-Es que no sé, porque no contratamos seguridad para la nueva casa o para el departamento, yo podría pedir que la seguridad que pido siempre estando en los conciertos pueda cuidarme.

-Candy, te recuerdo que yo entre a tu habitación en Italia y ellos ni cuenta se dieron, nos salimos en sus narices y tú los evadiste muy bien. ¿Qué te hace pensar que él o ellos podrán hacer lo mismo?

-Amor, es que yo no quiero vivir con ella, entiéndeme va ser muy difícil para ella, para mí cuando quiera ir a verme Anthony como lo va a tratar.

-Ya hable de eso con ella y no habrá ningún problema, tu hermano podrá visitarte cuando quiera, solo serán tres meses quizás cuatro en lo que nace él bebe y nos acoplamos en lo que pido que en la nueva casa nos instalen un sistema de seguridad igual y busco unos muy buenos escoltas, no estaré seguro hasta que atrapen al tipo que me hirió y nos diga quién está detrás de todo esto.

-Candy, estaba muy descontenta con la proposición que Albert le estaba haciendo – pues no, me niego lo siento pero no, si me tengo que comprar otro departamento lo hare, pero yo no viviré con tu madre eso no sucederá.

-Ni siquiera lo pensaras.

-Candy, solo lo miro muy descontenta.

-Está bien, será como tú quieras.

-Albert, le comunico a su madre que Candy no se sentiría cómoda con el irse a vivir a la mansión, que lo más importante era que ella estuviera de acuerdo.

Los días siguieron y Albert salía a trabajar como todas las mañanas, dejando a Candy en el departamento como no había pasado nada inusual, solo había contratado seguridad para la entrada del edificio, así como un par de escoltas para cuando ella saliera, aunque ella solo salía con Nina. Esa tarde a Candy, estaba en el departamento muy dormida cuando la puerta sonó.

-Sí, que desea – contestaba Nina.

-Señora mandaron un paquete para la señora Candy.

-Si súbanlo o se lo hago llegar. – Nina lo recibió, ya que pensaba que era algún regalo de alguna amiga o de su familia, ya que era un paquete muy bien arreglado con un moño de regalo.

-Cuando Candy, despertó fue hasta la sala y vio el regalo en la mesa eso ¿para quién es?

-Lo trajeron hace un rato, dijeron que era para ti mi niña, debe ser de tu familia o de alguien que te quiere mucho, vamos ábrelo para ver de quien es.

-Sí, será de Albert, no el siempre que me manda algo firma la tarjeta y esto no trae nada. Cuando lo abrió solo grito de horror al descubrir lo que traía adentro.

Continuara.

Hola chicas, sé que esta semana le tocaba a Cristal pero resulta que ya llevaba varios capítulos y pues nada no estaba satisfecha con la historia, así que la voy a reescribir ya que si yo que la escribo no me gusta siendo que ustedes tampoco. Pero bueno seguire con esta historia en lo que encuentro la inspiración para continuar la otra historia, solo tengan un poquito de paciencia.

Con respecto a la historia ¿Qué piensan ustedes? ¿Quién será el que le quiere hacer daño a Candy? O será pura manipulación de la madre de Albert, que horror no creen.

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Las espero en el próximo capítulo ya saben por la XEW, Radio.

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